Las Villanas de Saint Michael's
Capítulo 7 – Verdaderas personalidades
Edificio de Clubes de Saint Michael's – Tarde
Después de decidir quedarme a hacer el proyecto escolar con Sakura, me dirijo hacia el edificio de clubes de Saint Michael's donde se encuentran todas las salas de clubes de la escuela.
Entre todas ellas, me pongo a buscar la sala del club de gimnasia artística de secundaria, donde Sakura ahora debe estar terminando su sesión.
– Cielos ¿Por qué debe haber tantas salas de club en esta escuela? ¿Dónde estará?
Al no pertenecer a ningún club, jamás me molesto siquiera en venir a esta parte de la escuela, por lo que todo a mi alrededor me resulta desconocido.
Desde las ventanas de los clubes, observo a las chicas ocupadas y entretenidas con sus actividades de club como para siquiera notarme. Y aunque me vieran, seguro que preferirían ignorarme por temor a que me meta con ellas.
– En serio tengo que esforzarme más en limpiar mi nombre si quiero que me dejen de ver así.
Eventualmente después de tanto buscar, encuentro la sala del club de gimnasia de secundaria donde después de tocar, entro para buscar a Sakura.
– Sakura-san ¿Estás aquí?
– ¡IIIIIIIIIIIIHHHHHH! ¿Ku-Ku-Kurara-san?
Las chicas del club tiemblan al verme entrar a su club, preguntándose por quién entre ellas habré venido.
– ¿Qué esta pasando? ¿Ocurre algo?
En su defensa, sale la chica pequeña de lentes, cabello café y ojos azul grisáceo, actual vice presidenta del consejo estudiantil de secundaria llamada Tozawa Maki, quien me reconoce de inmediato.
– Tú otra vez.
– Buenas tardes, Maki-san.
Hago reverencia respetuosa frente a ella, lo que de nuevo la vuelve a sorprender.
– Buenas tardes, Kurara-san – responde a mi reverencia.
Ya que ve que no vengo con ninguna intención de buscar problemas, me pregunta más tranquila.
– ¿Qué necesitas?
– Nada en realidad. Estaba buscando a Takai Sakura-san de mi clase. ¿Sabes si esta aquí?
– Tal vez lo estuvo ¿Por qué quieres saber? – pregunta de manera no agresiva, solo desconfiada.
– Me pidió que la buscara después de gimnasia para trabajar en un proyecto que tenemos juntas ¿Sabes a dónde se pudo haber ido?
Ya que confirma que no hay ninguna señal hostil en mí, Maki se apiada un poco aunque aún sin bajar la guardia y responde.
– Estuvo aquí. Me pidió que si alguien venía a buscarla, le dijera que había ido de vuelta a su salón y que por favor la viera ahí.
– ¿En serio?
– Así es ¿Por qué habría de mentirte?
No estoy segura de cómo responder a eso, así que le respondo.
– Muchas gracias por decírmelo, Maki-san.
– No hay de que.
Vuelvo a hacerle otra reverencia antes de darme la vuelta y salir de vuelta al edificio de donde venía.
Ya que me he ido, no alcanzo a escuchar a Maki cuando susurra.
– Esta chica… en verdad no es para nada como me decían.
Edificio de Secundaria – Salón de clases
Tras regresar al anexo de la secundaria, me dirijo de vuelta a mi salón de clases donde espero encontrarme con Sakura-san quien me esta esperando.
– Siempre y cuando no me haya engañado con venir hasta aquí ¿Verdad?
A decir verdad todavía no conozco muy bien a esta chica, por lo que no sé realmente qué perspectiva tendrá de mí.
"¿Se habrá creído las historias que cuentan las demás chicas? ¿Tendrá miedo de juntarse conmigo? ¿Me odiará?" De ser así, hasta ahora no había dado ninguna señal de ello, por el contrario, siempre se comporta muy cordial y amable conmigo y mis amigas. Si juego bien mis cartas, este proyecto incluso podría ser una oportunidad para volvernos amigas.
Pero ¿De verdad quiero eso? Después de todo, ella esta destinada a convertirse en la novia de Saki cuando la conozca. En la historia original ella me odia y con justa razón.
"Sea como sea, tengo que tener mucho cuidado cuando trate con ella y sobretodo, portarme muy bien para que vea que no soy la villana que todas dicen que soy". Si hago eso, seguro que estaré bien.
Subo las escaleras hasta llegar al piso del segundo año y me dirijo al salón de clases donde suelo estudiar con mis compañeras durante el día.
– Muy bien, aquí vamos.
Tomo aire antes de entrar y al hacerlo, me encuentro con que efectivamente Sakura ya se encuentra ahí. Sólo que ella...
– Hola ¿Sakura-san? Maki-san me digo que te viera aquí cuando salieras de tu club y… ¡¿EH?!
– ¿K-K-Kurara-san?
Al entrar al salón de clases, la encuentro en su ropa interior a medio cambiar de su ropa de gimnasia artística.
– ¡KYAAAAAAAAAAAA! ¡Pervertida!
– ¡Lo Siento!
De inmediato cubro mis ojos avergonzada e intento salir de ahí.
"¡Idiota!" me regaño a mi misma. Y yo que justamente quería evitar que Sakura me odiara.
Sin embargo justo cuando estoy por salir, siento la mano de Sakura quien me detiene, tomándome de la muñeca.
– ¿De verdad te vas tan pronto? – me pregunta con un tono de voz diferente que jamás había escuchado en ella.
– ¿Uh?
– Vaya, parece que de verdad no eres la chica mala que todas decían que eras ¿No es así, Kurara-san?
– ¿Sa-Sakura-san?
Al voltear a verla, veo que aún continua en su ropa interior, sólo que ahora no muestra ninguna señal de vergüenza o pena porque la mire.
– Cielos, cualquiera pensaría que una villana como tú, se aprovecharía al ver a una chica tan pura y linda como yo en su ropa interior frente a ella. Pero parece ya no eres más esa chica mala ¿Verdad?
– ¿Eh?
Estoy demasiado confundida ¿Quién es esta chica que me está hablando ahora? La Sakura del juego jamás habló de esa manera.
Aún confiada y con ese tono de voz, Sakura se sienta sobre el escritorio de la maestra aún en su ropa interior, cruzando sus piernas para tener una encima de la otra y me dice sin dejar de mirarme.
– Es una lástima. Después de nuestro roce de manos de aquel día, no pude dejar de pensar en ti durante todo el día. Me preguntaba ¿Quién es esa chica tan dulce y amable que tuvo el instinto natural de ayudarme? Al terminar las clases, fui con nuestras compañeras de clases a preguntarles y las cosas que me dijeron de ti… bueno, creo que no es necesario que te las diga.
– Sakura-san… lo que te hayan dicho de mí… no voy a decir que no haya hecho esas cosas, pero te prometo que yo ya no…
– Sin embargo, la Kurara que he visto estos días, no es para nada la Kurara que esas horrendas chicas me dijeron. Un poco fría y distante, sí, pero para nada la malvada villana que todas me dijeron. Lo cual es una verdadera lástima ¿Sabes por qué?
Baja del escritorio, camina lentamente hacia mí todavía en su ropa interior y usando su mano para acariciar mi mejilla, mete su pulgar en mi boca y me dice.
– A mí en serio me gustan las chicas malas.
– ¡¿Uh?!
Sin decir nada más, Sakura atrae mis labios a los suyos y me da un dulce y muy profundo beso en los labios. Siento su lengua entrar en mi boca, recorrer cada parte de ella e incluso siento como succiona la saliva de mi boca y la pasa por su garganta.
Es un beso bastante húmedo y apasionado, tanto que apenas alcanzo a razonar que quien me esta besando en este momento, es nada menos que Sakura.
"¡¿EH?! Qué… ¿Qué es lo que esta pasando? Acaso Sakura… la heroína de Saint Michael's, la novia predestinada de Saki… ¡¿Me está besando a mí, la villana?!".
Esto es demasiado sorprendente, demasiado confuso para siquiera tratar de pensarlo por lo que antes de darme cuenta, Sakura finalmente se separa y una fina línea de saliva queda uniendo nuestros labios.
– ¿Te gustó eso, Kurara-chan? ¿Te gustaría que continuáramos… haciendo esto?
Sakura recorre con sus dedos desde mis labios hacia mi barbilla, mi cuello y mi busto. Y cuando finalmente llega a la punta de mis pechos…
– ¡Kyaaaaa! ¡Espera, espera! ¡Espera un momento, por favor!
Me alejo tanto como me es posible de ella.
– Kurara ¿Qué te sucede?
– ¡Eso es lo que te debería estar preguntado! Tú… ¡No se supone que seas así!
– ¿Ah, no? Y ¿Cómo se supone que debiera ser? – pregunta algo molesta.
– ¡Tú eres la heroína de Saint Michael's! Deberías ser una chica pura y valiente. Algo pervertida cuando quieres, pero eres alguien recta y justa. Alguien que siempre esta dispuesta a proteger al débil y jamás te acostarías con alguien a quien apenas conoces. Se supone que debes enamorarte…
"De un ángel como Saki".
– Déjame adivinar ¿De alguien pura y dulce de Saint Michael's?
– ¡Sí! Pero ahora resulta que no solo no eres ninguna chica tierna y bondadosa, sino que además… ¿Te gustan las chicas malas y crees que yo soy una de ellas? ¡Esto no tiene sentido!
– Creo que en realidad tiene sentido – responde Sakura seria – tú esperabas que fuera la típica chica tierna y bondadosa de Saint Michael's ¿Cierto?
– ¡Sí, así es! – respondo emocionada, sin notar la ira cada vez más creciente en el rostro de Sakura.
– Entonces eres una maldita hipócrita, Kurara-san.
– ¡¿EH?!
– Ya me oíste. ¿Te crees que eres la única que puede ser ella misma y juzgar a las demás cuando intentamos ser nosotras mismas? ¡Eres una hipócrita, Kurara!
– Sakura…
– Toda mi vida siempre me han dicho quien debo ser. Sakura la chica buena, Sakura la bondadosa, Sakura la de la sonrisa siempre amable. Creí que… creí que tu serías diferente. Creí que tú me comprenderías… que te gustaría quien soy en realidad.
Borra las pequeñas lágrimas que caen su rostro y con una mirada cargada de odio, me responde.
– Fue mi error.
Se agacha para recoger su uniforme del suelo cuando en un instinto rápido, le gano al igual que con la pluma y agarro su uniforme antes que ella.
– ¡Oye! ¡Devuélveme eso ahora!
– No lo haré.
Me subo al escritorio de la maestra y la amenazo con arrojar su uniforme por la ventana.
– No te atreverías.
– Soy la villana de Saint Michael's ¿Crees que no lo haré?
Sakura me ve con los ojos llenos de furia.
– ¿Lo ves? No soy una chica tan buena como esperabas ¿O sí?
Aún furiosa, se calma lo suficiente para preguntar.
– ¿Qué es lo que quieres?
– Sólo quiero que me escuches antes de irte, por favor ¿Sí?
Finalmente accede a regañadientes a mi chantaje y me suelta para poder escucharme.
– Escucha, lamento mucho haberte juzgado antes y… haber tratado de decirte quien se supone que debías ser. Tal como dijiste, no estoy en ninguna posición de juzgar a alguien, lo lamento.
Al ver que no me dirige la palabra, continuo.
– Durante años, yo siempre he sido conocida como la villana de Saint Michael's y a decir verdad, no puedo decir que no me lo haya buscado. He hecho muchas cosas malas y tratado mal a varias chicas que no lo merecían. Y ahora me doy cuenta que todo eso, no ha hecho más que traerme problemas y dejarme… sola.
Al escucharme decir eso último, Sakura finalmente se apiada un poco y voltea a verme.
– Por eso estoy intentando cambiar, yo ya no quiero ser más la villana de Saint Michael's. Quiero ser buena y tampoco quiero forzarte a ser alguien que no eres.
Dicho eso, le entrego su uniforme de vuelta, quien de inmediato lo toma y comienza a vestirse.
– Lamento mucho haber tenido que recurrir a un chantaje como este, pero creí necesario que escucharas que no tienes que fingir ser alguien que no eres solo para agradar a las demás. Nadie tiene el derecho de decirte quien debes ser. Lamento si te di una muy mala primera impresión al mostrarme tu verdadero ser, pero aún así, quisiera que me pudieras dar una segunda oportunidad para ser amiga de la verdadera Sakura. Aquella que tiene un toque de maldad, al igual que yo.
Ya que se ha terminado de cambiar, Sakura se toma un momento antes de tomar sus cosas y salir del salón sin siquiera voltear a verme.
Al verla salir, salgo corriendo para alcanzarla y le pregunto.
– ¿Crees que podríamos intentar ser amigas?
Sakura se detiene al escucharme. Se queda pensando unos segundos que se sienten como minutos antes que decirme.
– Las villanas no tienen amigas, Kurara. Ese es nuestro destino.
Dicho eso da vuelta en el pasillo y se va, dejándome ahí a solas con más preguntas que respuestas sobre lo sucedido.
Esta no es la Sakura que recordaba. ¿Quién rayos es ella? y ¿Por qué ahora siento que deseo conocerla más?
