Capítulo 17 Adios pasado hoy decido olvidarte

" Aunque quiera vivir en el pasado la vida me ha demostrado que avanza sin mi, quiera o no. El pasado no volverá, pero estas cicatrices que arrastro conmigo al futuro me dañan el presente. "

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Ino sigue derrumbada sobre la tumba de su padre sumida en su dolor ignorando su celular que no dejaba de sonar.

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Anko solo recibe más golpes sin poder hacer nada para defenderse trataba de desatarse, pero Zabuza no se lo permitía, en eso se escucha una voz desde el otro lado del teléfono diciendo un tenue hola.

_¡ES UNA TRAMPA INO ! ¡NO VEN- Zabuza calla de una cachetada a Anko quien le escupe sangre en la cara.

_ ¡Maldita! susurra antes de tomar el teléfono.- Si no vienes en menos de una hora mataré a tu testigo estrella. Decía mientras pateaba a Anko haciéndola retorcerse de dolor. Gritos que Ino escuchaba desde el otro extremo, petrificada cuando se cortó la comunicación de repente.

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Ino dejaba caer su teléfono y se miraba las manos temblorosas. Se las llevó a la cabeza al recordar los gritos de desesperación de Anko que recién escuchó, mientras que por su mente rondaban las imágenes de cómo fue asesinado su padre, el testimonio de Anko, como ella se sacrifico para ayudarla a que la verdad se supiera, en cómo ella fue su apoyo durante el juicio y como todos los responsables estaban impunes por sus delitos.

"Malditos. Los acabaré, cueste lo que me cueste " Pensaba Ino mientras apretaba las manos con tanta fuerza que se enterró las uñas y derramó sangre. Antes de mirar la tumba de su padre una última vez. _ Papá, mírame desde el cielo que hoy vengare tu muerte de una vez por todas. Juro antes tomar una pala que estaba cerca de la tumba para luego salir con furia hacia la casa de Anko

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-Salió del cementerio hace unos minutos como si fuese Usain Bolt, ahora la estoy siguiendo por la avenida valenzuela. Comentó Kakashi mientras conducía su auto tratando de no perder al de Ino de vista.

Por su parte Ino llegó a una bodega de almacenamiento y rompió el candado y las cadenas a punta de pala y empezó a sacar líquidos inflamables guardandolos en su auto.

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- Te crees muy ruda ¿no? Preguntaba Zabuza mientras miraba a Anko quien solo le escupía la cara de nuevo. - Hija de - Zabuza iba a golpearla otra vez, pero una vitrina llena de vajilla fina que se dirige volando hacia él, lo desvía y hace empujar a Anko quien solo se gira al ver como las luces delanteras de un auto estaban a punto de chocar con ella, pero se detienen en ese instante

_ Pero que…. Decía el anciano Madara al colocarse de pie al ver como Ino salió del auto que acababa de atravesar la sala de Anko.

-Lamento la tardanza. Comentó ella antes de sacar una navaja y liberar a Anko quien alcanzó a empujarla al notar como Madara se preparaba para disparar. Ambas rodaron por el piso tras el auto y se cubrían al escuchar disparos

-Acabare contigo de una vez por todas Yamanaka. Decía Madara mientras seguía disparando al auto de Ino el cual se incendió en llamas.

- Lo siento tanto. Se disculpaba entre susurros Ino mientras ayudaba a Anko a escapar por la ventana. - AH Gritó Ino de dolor al sentir como un cuchillo le rasguño el brazo y se gira para ver cómo viene hacia ella un iracundo zabuza lleno de trinches y cuchillos. Anko quedó paralizada, pero Ino tomó el cuchillo que él había lanzado y se fue de frente contra él sin miedo a la muerte. Dándole la oportunidad a Anko para llegar al jardín.

Ino recibió varios golpes y fracturas de un Zabusa quien tenía como finalidad asesinarla, pero estaba notablemente herido, por lo que Ino en un arranque de furia le dio una patada que lo desequilibró, pero no fue suficiente ya que el aprovecho para darle un fuerte golpe en la pierna con una vara ardiente lo que la dejó en el piso e incapaz de ponerse de pie nuevamente.

"¿Por qué?" pensó Ino consternada al verse incapaz de moverse, pero miro a Madara e intentó con fuerza ponerse de pie.

_ Tan testaruda como tu padre. Renegó él. - Mírate con tanta belleza no te pudiste callar.

_ Lastimosamente para ti. Esta boquita no te tiene miedo. El chisme de que eres una escoria debe hacerse popular en todo el reino o me dejo de llamar Ino. Comento por lo que Madara solo rió de lado.

-Rompele la otra pierna, Zabuza y que arda en llamas. Para que se reencuentre con su padre, comentaba antes de salir, Zabuza la miraba y cumplio con crueldad con su misión, pero Ino le enterró sus uñas en el ojo derecho tan fuerte que antes de irse le pateo tan fuerte la cabeza que la dejó casi inconsciente. Ella solo percibía como el oxígeno le escaseaba y su cuerpo ya no le respondía. "Por lo menos salve a Anko antes de ir contigo papito, mamá estará bien la cuidare desde el cielo y al bastardo de Sai lo atormentare… Este mundo está tan podrido que no lo extrañare " pensaba antes de perder el conocimiento.

Anko quien se había arrastrado hasta la casa de un vecino es ayudada por Kakashi, quien llamaba a una ambulancia rápidamente. Este estaba tan preocupado por Anko que no noto como Sai corría a la casa en llamas justo en el momento en el que Zabuza pateaba a Ino.

Lo siguiente que Zabuza noto fue como su hombro era destrozado por un Sai inexpresivo, quien continuó con su pierna izquierda, solo para seguir con su mano sana destrozandole uno a uno los dedos con una calma impresionante, pero con un instinto asesino brutal.

_ Estoy Jodido exclamó Zabuza antes de Caer inconsciente.

La policía, los bomberos y los medios de comunicación. Rodeaban la casa de Anko quien junto a Ino se encontraban en el hospital.

Madara fue capturado por las pruebas que Sai y su equipo de abogados logró recopilar contra él gracias a Zabuza quien fue el que orquestó el intento de homicidio.

Danzou veía a su sobrino preocupado observando a Ino quien parecía una momia de tantos vendajes, incluso en el rostro.

_ Lady Yoshiba está mejor ahora. Iré a visitarla un rato. ¿Quieres acompañarme? Preguntaba su tío intentando hacerle dejar a Ino.

_ No, está bien.

_ Sai. Siento mucho haberte puesto en una posición un poco complicada. Confesó Danzou apenado de sus fechorías.

_ Lo sé tío. Usted siempre fue honesto con sus planes, fui yo quien al conocerla me enamoré y no supe cómo manejarlo. Confesó Sai mientras le sostenía la mano a una Ino inconsciente.