Anteriormente en Kamen Rider Pegasus: En busca de los Losts…
¡Soy Kousaka Honoka! Fue una dura batalla contra Satou Sakura, esta Lost, así que fue muy duro pelear contra ella, pero pude ganar, aunque no sin antes ganarme más mala reputación. Además, me encontré con un nuevo enemigo, el líder de la malvada organización Shuten-dōji, y ahora, creo que estoy en un serio aprieto.
¡ES LA HORA DEL COSMOS!
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Hate nu uchū o nagareboshi ga
Furikaera zu ni yami e mukau
ā Kimi mo kon inochi o chirasu made susumu no ka?
Todoke inori sora no oku e
Hibike tōku kono sakebi
Kizutsui ta senshi tachi yo
Kin no hikari kesa nai de
Katachi no nai seiza no namae o
Hito wa dare mo ga koi to yobu yo
ā Shinjitsu no kizuna wa kanashii hodo tsuyoi kara
Todoke namida sekaijū o
Nurasu hodo ni tomedonaku
Moshi kimi o ushinau nara
Waga kokoro wa yami ni
Todoke inori sora no oku e
Hibike tōku kono sakebi
Kagayakeru senshi tachi yo
Dōka hikari kesa nai de
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Prefectura de Toyama.
Luego de todo el asunto con el Lost de Mons Maenalus, Honoka decidió alejarse de ahí, pero siempre con la mente en otro lado ya que recordó como ella se encontró con el nuevo enemigo a vencer.
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Flashback
- Kamen Rider Pegasus… veo que realmente vas contra nuestro objetivo – Honoka se detuvo al ver al sujeto.
- ¿Quién eres?
- No te puedo decir mi nombre, pero si diré que es mejor que desistas de seguir batallando contra nosotros los Losts, solo harás que tu reputación caiga – el enmascarado seguía hablando – ¿Qué no sabes que todos somos funcionarios del gobierno? Hay cosas en las que no tienes que meterte.
- Me da igual que sean del gobierno, son una amenaza para Japón y me encargaré de derrotarlos.
- Hm, parece que entonces así será… da igual, nosotros somos los que vamos a ganar – el tipo exclamó levantando sus brazos – que te quede claro Kamen Rider… nosotros somos Shuten-dōji.
- ¿Shuten-dōji?
- Nos vemos después, Kamen Rider Pegasus – antes de que Honoka pudiera hacer algo, el tipo tiró una bomba de humo, desapareciendo del lugar.
Fin Flashback
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La peli jengibre sacudió su cabeza y solo continuó manejando hasta que arribó a esa zona en donde todo se miraba bien.
Sin embargo, Honoka se detuvo cuando escuchó varios gritos los cuales eran de unas personas que parecían estar en peligro.
Al ir corriendo, se encontró con un par de hombres los cuales corrían mientras atrás de ellos, estaba un grupo de abejas que los iban picando.
- ¡Corre niña!
- ¡Las abejas están locas!
- ¿Qué demonios? – Honoka se sorprendió de eso, pero se fue a su moto y se colocó el casco de su moto y siguió a los dos hombres quienes llegaron a un lago pequeño en el que saltaron ahí, Honoka se fue un poco más lejos evitando que los insectos la vieran.
Esto no tardó mucho ya que se fueron de ahí, por lo que Honoka pudo volver con ambos hombres quienes salieron del lago.
- ¿Se encuentran bien?
- Sí, realmente son molestas estas abejas.
- De suerte no soy alérgico, pero son molestas cuando lo pican a uno en manada.
- ¿Por qué los atacaron? ¿Golpearon alguna colmena?
- No, aparecieron de la nada y nos atacaron, esto no ha sido nada nuevo.
- ¿En serio?
- Sí, desde hace un tiempo hemos sido atacados por abejas y avispas, si no es una manada, es otra.
- Creemos que todo comenzó desde que nuestro patrón comenzó a derribar varios árboles para expandir la tierra cultivable, aunque esto no le gustó a algunas protestantes ya que no querían que ese terreno fue podado ya que había árboles que eran vulnerables y llevaban mucho tiempo de existir.
- Ya veo, entonces era una especie de protesta ambiental ¿no?
- Sí, a pesar de eso, nuestro patrón no quiso hacer caso y aun así, mandó a expandir eso el terreno y desde entonces, esos jodidos animales han venido a molestarnos.
- Por Buda, eso es horrible, ¿será que al momento de talar algún árbol había una colmena o algo?
- Ni idea, de eso no estoy seguro, pero ya ha habido varios compañeros que han renunciado por culpa de esos bichos – Honoka se quedó pensando en un momento sobre la situación.
- Debe ser algo más, ¿en serio solo los atacan a ustedes?
- Sí, pero no es que anden por ahí, solo cuando trabajamos más en esas áreas, atacan y eso nos jode.
- Que raro, solo no me quiero imaginar que algún Lost esté involucrado en eso, pero igual sería bueno investigar – pensó la Rider.
- Lo peor es que tenemos trabajo que hacer y nos hemos quedado con poco personal para continuar cultivando y recogiendo la lechuga que hay pendiente.
- ¿En serio? – un bombillo se encendió en la cabeza de Honoka – oigan, ¿creen que les pueda ayudar?
- ¿Ayudar?
No pasó desde que dijeron eso y Honoka fue con ellas al sitio en donde había grandes plantaciones de muchos cultivos, siendo el principal, lechuga.
- ¿En serio creen que una adolescente puede hacer un trabajo así de pesado?- este era el patrón de los sujetos, un hombre de unos 50 años, de cabello grisáceo y ojos del mismo color.
- ¿Acaso no me ve capacitada para eso? – Honoka le decía al señor.
- Niña, ¿Cuántos años tienes?
- Cumpliré 17 años.
- Lo siento, pero no tengo cabida para una jovencita que se nota que no ha hecho ejercicio en su vida.
- Si supieras cuanto he batallado a lo largo de un año – pensó la oji azul – vamos, déjeme ayudar, verá que fuerte soy.
- Yo creo que sí debería dejarla jefe – los dos hombres dijeron, el peli grisáceo solo suspiró.
- Te daré una oportunidad, pero no quiero lloriqueos de parte de ti, ¿escuchaste niña? – Honoka asintió.
Ya con todo eso, la oji azul se fue con los dos hombres y otros más que había ahí, aunque eran pocos para una cosecha tan grande.
Al inicio, pensarían que Honoka vería el trabajo pesado, pero sorpresa se llevaron cuando al cabo de un rato, notaron que esta llevaba 3 canastas enteras llenas de lechuga, una encima de la otra.
- ¿Qué demonios?
- ¿Cómo es que eres así de fuerte? – uno de los tipos preguntó mirando como Honoka llevaba esas canastas sin problemas.
- Bueno… puede que su jefe dijera que no hice ejercicio, digamos que hice un poco de pesas, no se me marcaron los músculos, pero gané fuerza.
- Es sorprendente lo que haces, realmente te subestimamos por ser una chica.
- Pues esta chica tiene sus ases bajo la manga – la joven exclamó, llevó sus canastas hacia el sitio de la cosecha en donde las dejó, incluso el peli grisáceo se asustó de ver a Honoka venir como si nada.
- ¿Qué diablos niña? ¿Cómo haces eso?
- Pues digamos que tengo algunas cosas que no he mostrado, solo porque sea una niña, no quiere decir que no sea fuerte, señor.
Honoka siguió con lo suyo, en la ayuda de la recolección de lechugas. Gracias a la fuerza sobrehumana que le había dado la medalla, esta tarea parecía ser más fácil de lo que aparentaba.
Y así fue como las labores que parecían difíciles, resultaron más favorables para los trabajadores de ahí, pero eso no sería suficiente para el mandamás de ahí.
- ¿Qué quiere que haga que cosa?
- Necesito que tales un árbol que está estorbando en la recolección, lo he querido hacer desde hace tiempo, pero esos bichos desgraciados aparecen siempre, a ver si contigo es diferente – aunque Honoka se iba a rehusar, decidió intentar eso.
Tomando el hacha, llegó al árbol el cual lucía grande y frondoso, Honoka se quedó contemplándolo un momento, le daba pena talarlo, pero decidió hacerlo.
Usando la herramienta, concentró mucha fuerza y para sorpresa y estupefacción de todos los presentes, la peli jengibre logró darle dos hachazos al tronco del árbol y con eso, fue suficiente para talar su tallo y así, cayó.
- Increíble.
- No me puedo creer eso… realmente lo ha hecho – el jefe de ahí sonrió – esa chica es una mina de oro.
- Jefe, ¿cree que ella sea alguien que pueda sacar el sitio a flote?
- Con su fuerza y agilidad, será alguien con quien podamos confiar – el sujeto decía, pero la felicidad se quedó ahí ya que se empezó a escuchar un sonido familiar para los trabajadores.
- Oh no, ahí vienen.
- ¿Qué es ese sonido? ¿Acaso son…? – Honoka estaba confundida, pero a medida que pasaban los segundos, el zumbido se hacía más fuerte.
- ¡Corre de ahí Kousaka-san! ¡Esas son…!
- ¿Las abejas? – en ese momento, apareció un enjambre de abejas las cuales parecían ser las mismas que los atacaron momentos antes.
El enjambre se fue hacia Honoka, pero esta reaccionó rápidamente esquivando las picadas que le querían dar, pero al ser más pequeños, obvio que serían difíciles de esquivar del todo.
Aunque la cosa fue peor cuando alguien apareció.
- Eso es lo que obtienes cuando dañas a los pobres árboles – la voz provino de una persona la cual apareció, pero su apariencia daba a entender lo que era. Además de que lo llamativo era su color amarillo con rayas negras en su cuerpo.
- ¿Tú eres… un Lost?
- Parece que sabes sobre mí ¿eh? – la Lost habló para reír luego – pero eso aclarará mejor las cosas, y sí, ¡soy un Lost!
- ¿Qué diablos es eso? – exclamó uno de los sujetos mirando a la tipa, pero esta solo levantó su mano y la dirigió hacia uno de los trabajadores y el enjambre fue hacia el tipo.
- ¡Cuidado! ¡Huya! – a pesar de las advertencias de Honoka, el tipo no huyó rápidamente y fue alcanzado por los insectos y fue picado mucho, todo mientras los trabajadores trataban de ayudarlo, sin éxito.
- Es inútil, las abejas están bajo mi control y picarán a cualquiera hasta la muerte, todo por dañar este lugar tan hermoso.
- ¿Por qué lo atacas a él? No tiene nada que ver.
- Lo tiene, trabajaba para ese tipo que solo se ha dedicado a destruir este terreno – la Lost exclamó para luego atraer a sus insectos los cuales acabaron de atacar y solo se vio su cuerpo el cual estaba lleno de picaduras, sus ojos hinchados y tiraba pus de todos lados.
- ¡Amigo, resiste! – para desgracia, el tipo convulsionó un poco y dejó de responder, revisando su pulso, había muerto.
- ¿Qué has hecho? – Honoka la miró con molestia – ¡¿Qué has hecho?! ¡Él era inocente!
- Inocente o no, pagarán caro por lo que han hecho por esto – la tipa exclamó la cual luego atrajo a sus insectos hacia ella – ¡soy la Lost de Apis!
- ¿Apis? Ya entiendo, eres la constelación perdida de Abeja – susurró la Rider.
- Sabes mucho niña, pero esa misma sabiduría es la que te va a costar la vida – exclamó la Lost la cual envío sus abejas hacia Honoka – ¡muere!
Honoka corrió hacia atrás, pero sabiendo que no tenía otra opción, decidió que debía batallar, de suerte, ya estaba lista para eso.
- ¡HENSHIN! – el cuerpo de la chica cambió a su forma Kamen Rider y estaba lista – ¡es la hora del cosmos! ¡vamos a pelear!
- ¿Q-Que fue lo que pasó? – los demás hombres preguntaron asombrados viendo la transformación del cuerpo de la peli jengibre.
- ¿Qué diablos es ella?
- Vaya, vaya, eres la famosa Kamen Rider de la que se dice que ha causado problemas en algunos lugares ¿eh?
- No he cometido ninguno de esos delitos, pero te diré que lo que me importa es que estoy aquí para acabar contigo – Honoka estaba por atacar, pero algo pasó y es que sintió algo en su espalda – ¿eh?
- Golpe Apocrita – un ataque con forma de picada de aguijón dio en la espalda de Honoka la cual gritó un poco al sentir ese golpe agudo.
- ¿Q-Que mierda? – susurró Honoka y se dio vuelta solo para ver a una figura parecida al Lost de Apis, solo que su cuerpo poseía el color negro en su mayoría con algunas rayas amarillas.
- Oh, hermana, hasta que apareces.
- Lo siento, pero tuve que hacer otras cosas, aunque da igual – esta nueva enemiga solo río mirando como Honoka se quejaba del dolor por ese ataque cobarde.
- Es verdad, no pensé que esta chica fuera fuerte o al menos eso dicen – las dos Losts reían mirando a la chica Rider en el suelo con ese dolor.
Era una lucha dura contra dos enemigas.
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Ugoki-dashite 'ru mirai wo tomerarenai
Sono saki no poshibiritii
Ore-tachi dake no...
Dare no tame de naku
Idomu koto, osorenai
Atsuku, naru, karada, kokoro
Sore ni, tada, shitagau, honnou
Tsuyoku, naru, omoi, negai
Sore ni, tada, hitori, ugoku
Believe yourself Ashita e...
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Continuará…
