Anteriormente en Kamen Rider Pegasus: En busca de los Losts…

¡Soy Kousaka Honoka! Llegué aquí y luego de ver algunas cosas, me die cuenta de que un Lost ha aparecido, pero este usa las almas de las personas que mata para coleccionarlas y no solo eso, pasó algo.

¡El alma de Kawakita-kun regresó y la está usando! No voy a permitir esto.

¡ES LA HORA DEL COSMOS!

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Hate nu uchū o nagareboshi ga

Furikaera zu ni yami e mukau

ā Kimi mo kon inochi o chirasu made susumu no ka?

Todoke inori sora no oku e

Hibike tōku kono sakebi

Kizutsui ta senshi tachi yo

Kin no hikari kesa nai de

Katachi no nai seiza no namae o

Hito wa dare mo ga koi to yobu yo

ā Shinjitsu no kizuna wa kanashii hodo tsuyoi kara

Todoke namida sekaijū o

Nurasu hodo ni tomedonaku

Moshi kimi o ushinau nara

Waga kokoro wa yami ni

Todoke inori sora no oku e

Hibike tōku kono sakebi

Kagayakeru senshi tachi yo

Dōka hikari kesa nai de

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Hace meses, Honoka había conocido a un chico mientras conducía su moto en una zona la cual se dio cuenta de que era privada.

De cabellos azules y ojos verdes, era un chico bastante bueno en la moto y ahí fue donde hicieron una conexión muy fuerte con Honoka.

Su nombre era Kawakita Keiji con el cual rápidamente se hicieron de una amistad buena, pero fue duro cuando se dio cuenta que era un enemigo que tenía que vencer, el Horóscopo de Capricornio.

A pesar de eso, mantuvieron su amistad hasta el final de Keiji el cual acabó falleciendo luego de su batalla con Honoka y que el golpe de gracia fuera dado por el Horóscopo de Cáncer quien lo asesinó tomando su alma y atravesando su cuerpo.

Y eso se supone que fue el final de este motorista, pero parecía que el destino tenía otros planes.

En su lucha contra el Lost de Cerbero, este tenía la habilidad de manipular las almas, pero para Honoka, esto fue muy duro ya que era el alma de esa persona que la ayudó a mejorar sus habilidades en moto.

- ¿E-El alma de Kawakita-kun? – la peli jengibre decía mirando el alma de su viejo amigo el cual estaba frente a ella.

- Realmente lo reconoces, te felicito Rider, pero me pregunto si podrás hacer algo contra él – sonrió el Lost el cual sin más, usó el alma del peli azul para atacar a Honoka.

La peli jengibre saltó hacia atrás evitando dañar esta alma ya que no deseaba que le pasara algo, pero en un momento, fue tomada por el tobillo y lanzada hacia el cielo.

- Mordida Infernal – el Lost de Cerbero saltó y abriendo sus mandíbulas, apretó el abdomen de la Rider con sus fauces.

- ¡Aaaaaaah!

- ¿Qué pasa Rider? ¿Acaso te duele? Este… es el dolor de la muerte – susurró Cerbero el cual enterró más sus dientes en el costado de Honoka haciéndola gritar de dolor ya que la cosa fue peor, las otras dos cabezas hicieron lo mismo.

La sangre comenzó a caer por sus heridas y llegaron en parte a las bocas de Cerbero.

Honoka sentía eso como el mismo infierno, pero con su brazo izquierdo pudo apretar uno de los botones de su Driver.

- Enif Punch – el golpe con su puño dio en uno de los ojos de Cerbero el cual soltó a Honoka mientras este se sujetaba la parte herida.

- ¡Malnacida! ¡Pero juro que pagarás por eso! – el Lost desapareció de ahí dejando a la chica mirando cómo es que el alma de Keiji se fue esfumando frente a ella, pero antes de eso, este le sonrió a ella.

- Kawakita-kun – susurró esta, pero apretó sus puños por eso.

Pasó mediodía desde que ese ataque se llevó a cabo por lo que Honoka se fue a curar un poco las heridas, además de que se tapó con la camiseta las heridas para que nadie las viera.

- No puede ser, ojalá Maki-chan estuviera aquí para ayudarme a curar, ella con sus poderes me habría restaurado – decía esta, pero decidió seguir adelante y pensar en lo que tendría que hacer.

Incluso recordó cuando ella peleó contra el Horóscopo de Cáncer, fue duro ya que él podía quitarles las almas a las personas, pero este era diferente.

Eso era sucio, Honoka sintió asco y un montón de emociones feas al saber que mataba personas solo para tomar sus almas y jugar con ellas.

Incluso por un momento, la Medalla de Pegaso se oscureció de nuevo.

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Al día siguiente, Honoka decidió volver al Santuario y posteriormente, hacia el Yomotsu Hirasaka en donde se quedó observando ahí para poder ver algo que le ayudara a batallar contra el Lost.

Parándose delante de la entrada, cerró sus ojos y se quedó en silencio como esperando poder entrar mentalmente.

- Kousaka.

- ¿Eh? – la peli jengibre se sorprendió por eso y volteó para todos lados, pero parecía no encontrar la fuente de esa voz.

- Lucha.

- ¿Q-Quién es? – seguía preguntándose de quien podría ser el causante, pero en un momento, alguien tocó su hombro.

- Oye.

- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! – la Rider se despertó de golpe solo para ver al guía turístico – lo siento, me asusté.

- No te preocupes, fue mi culpa en primer lugar – el sujeto sonrió de forma genuina o al menos eso aparentaba – por cierto, ¿Qué estabas haciendo?

- Pensando sobre la muerte… ¿en realidad las personas que pasan por acá van a un descanso eterno o se la pasan vagando?

- Pueden descansar, pero sus almas son valiosas, al menos para los dioses.

- ¿Y de dónde vienen sus almas? No creo que de aquí vengan – Honoka decía, el guía sonrió de lado.

- Claro que no… ¿Por qué no miras de donde vienen, Kamen Rider? – la peli jengibre reaccionó saltando hacia atrás y al ver, notó como el sujeto sacaba su medalla con la imagen de tres cabezas de perro.

- ¡Tú eres…!

- Tsuo Shi, pero puedes decirme, Cerbero – su medalla se activó y su transformación se activó.

- ¡Henshin! – la oji azul se transformó e iba a pelear directamente contra Cerbero, pero este golpeó el suelo y unas manos tomaron a Honoka de los pies.

- Entonces, ¿Qué te parece que vamos a la entrada al Inframundo?

- ¿La entrada al Inframundo? – el cuerpo de Honoka fue transportado volando de ahí, era algo loco ver como esta iba hacia un sitio desconocido.

La Rider pasó por una cueva grande, pero por más que quería explicar que era, no entendía, no fue hasta que notó como Cerbero reía están frente a ella.

- Estamos pasando por la entrada del Inframundo, la Cueva Inome y con ella, llegaremos al Yomotsu Hirasaka – finalmente, esta cayó en una especie de espiral hasta que su cuerpo llegó a una zona muy extraña.

Al levantarse, era un sitio solitario, sin mucha luz y con un ambiente tenebroso, además de algunos ríos de color negro.

No solo eso, Honoka pudo ver a varios seres los cuales eran onis quienes vagaban por ahí guiando almas por todos los lados.

- Esto es…

- El Yomi o mejor dicho, la entrada al Yomi, es decir, el Inframundo.

- No puede ser… ¡¿Acaso quieres seguir jugando con las almas de aquí?! – la risa de Cerbero parecía que fue la respuesta.

- Kamen Rider, te contaré por qué hago esto – el Lost exclamó mirando el cielo del Inframundo – yo siempre le tuve miedo a la muerte. Mi familia murió asesinada hace años y deseé verlos de nuevo, pero nunca pude, no tuve el valor para suicidarme. Y cuando el señor Antínoo me dio esta medalla que me hacía venir acá, pude ver todas las almas y reunirme con ellos, pero luego me di cuenta de que podía manipular las almas.

- ¡Eso es repugnante! ¿Por qué hacer eso?

- Las almas se pueden volver un entretenimiento muy valioso, por eso es que son un tesoro para mí y no me bastó con las que habían aquí, ocupaba más.

- ¿Por eso comenzaste a matar a muchas personas?

- Así es, y nada me detendrá Kamen Rider Pegasus, como el guardián del Inframundo, puedo hacer lo que desee con estas almas, como por ejemplo – Cerbero trajo de vuelta al alma de Keiji – puedo usar esta alma para matarte.

- Kawakita-kun – la peli jengibre frunció el ceño.

- Y desde ya te digo que si dañas el alma de tu amigo, él desaparecerá para siempre – este usó su alma para atacar a Honoka quien no se movió, recibiendo una doble patada en su abdomen que la mandó a estrellar contra una roca.

- Mierda… es como el ataque que tenía Kawakita-kun cuando era Horóscopo de Capricornio.

Al levantarse, esta volvió a recibir un golpe de parte de Keiji el cual la tomó del cuello y la lanzó hacia otra roca. Cuando se levantó, más almas fueron hacia Honoka y ella no quería dañarlas, más cuando notó que muchos eran niños.

- ¿Qué puedo hacer? ¿Cómo ataco si lo hago acabaré con estas almas? – pensaba esta, pero cuando fue tomada por el alma del peli azul, Honoka pudo notar que este trataba de decir algo – Kawakita-kun.

- ¡Es hora de tu fin! – Cerbero apareció y con sus tres cabezas, agarró partes del cuerpo de la Rider apretándolas con sus mandíbulas.

Para colmo, las almas golpeaban el cuerpo de la peli jengibre haciéndole más daño, eso hizo que su mente no le diera para más.

¿Qué tenía que hacer?

Atacar significaba desaparecer de la existencia a esas personas.

No podía hacer y privarlas de un descanso eterno.

- Kousaka… debes luchar – esa voz la despertó y vio como Keiji estaba frente a ella mientras seguía con lo suyo de atacarla.

- Kawakita-kun.

- Véncelo… tienes que hacerlo… ¡hazlo! – esas palabras fueron como un golpe de realidad para Honoka quien luego de que Cerbero quisiera atacarla de nuevo, sus intenciones fueron detenidas por la Rider.

- ¿Qué? ¿Cómo es que detuviste mi ataque? – preguntó el Lost.

- … - Honoka no contestó, su mirada estaba oculta tras su cabello.

- ¿Qué pasa Kamen Rider? – la Lost no se dio cuenta de que la medalla que tenía Honoka se fue oscureciendo y su cuerpo fue mutando de nuevo para ponerse totalmente oscura – ¿eh?

- … - la Rider no dijo nada más, pero de su mano, sacó una espada con la cual atacó a Cerbero, rebanando una de sus cabezas.

- ¡¿Qué has hecho?! – exclamó el Lost, pero notó como las almas se detenían y dejaron de atacar, todo mientras la Rider seguía caminando.

El Lost atacó a Honoka, pero esta lo golpeó en el estómago lo cual lo hizo caer al suelo vomitando sangre y antes de que se recompusiera, la espada atacó otra de las cabezas de Cerbero, dejándolo gritando de dolor.

- Acábalo Kousaka – la voz de Keiji le dio al oído a lo que esta no dijo nada, pero fue hacia el sujeto.

- N-No… ¡no quiero morir! ¡No deseo la muerte, Kamen Rider! – sin piedad alguna, la espada de Honoka atravesó el pecho del Lost.

Al salir al otro lado, Cerbero se desangró a morir hasta que la medalla se desligó del guía el cual estaba en el suelo, muerto. Su alma salió de su cuerpo y fue llevado junto con las demás almas.

La nueva forma de Honoka miró de reojo el alma de Keiji el cual sentía como era llevado por las fuerzas del Yomi, pero la Rider tomó su brazo y se lo empezó a llevar fuera de ahí.

- ¿Kousaka? – todo se fue poniendo blanco hasta que finalmente, el Sol se vio en el cielo.

Los ojos de Honoka se fueron abriendo de poco en poco, dándose cuenta que estaba frente al Yomotsu Hirasaka y en sus manos, poseía la Medalla de Cerbero.

- Lo hiciste – susurró alguien a su lado y cuando los ojos de Honoka miraron hacia la persona, esta se quedó en silencio.

- N-No puede ser… ¿K-Kawakita-kun? ¿Eres tú? – el peli azul sonrió un poco tocándose el cuerpo.

- Sí, me sorprendí de estar vivo, pero creo que al sacarme del Yomi de ese modo, me devolviste la vida, así como Hades hizo con Sísifo… – antes de que siguiera, los brazos de la peli jengibre rodearon su cuello en un fuerte abrazo – ¿Kousaka?

- Que alegría… que estés vivo – le susurró, el peli azul se quedó en sorpresa un momento antes de ir correspondiendo poco a poco el gesto.

- Gracias por devolverme a la vida.

Unos momentos después, Honoka le explicó que estaba haciendo y su viaje buscando esas extrañas medallas. Y lo que no se esperaba es que Keiji aceptara ir con ella, esto como para poder pagar el que lo haya traído a la vida.

Ahora con su viejo amigo con ella, tanto Honoka como Keiji partirían de ahí y luego se diría sobre la desaparición del guía turístico Tsuo Shi, pero su cuerpo nunca fue encontrado. Así mismo, las muertes misteriosas pararían de repente.

Sin embargo, durante un descanso en su largo viaje en el que Keiji iría a un lugar aparte para hacer sus necesidades fisiológicas, Honoka se comunicaría con el padre de Shiki para informarle sobre lo que había pasado ya que esto era algo que nadie se podría creer.

- Entonces ¿estarás viajando con él a partir de ahora?

- Sí, ahora que él estará conmigo, él me ayudó a entrenar cuando ocupaba ayuda, además viví cosas buenas con él, sé que es una buena persona y lo vi con mis ojos.

- Entiendo, solo ten cuidado ¿sí?

- No se preocupe. Y por cierto, ¿aún tiene la medalla de Kawakita-kun? – preguntó la chica.

- Sí, todavía la tengo, la Medalla de Capricornio está a salvo con las otras medallas, así que no te preocupes – al final, la llamada finalizó y los dos adolescentes decidieron seguir su camino.

Aunque el padre de Shiki no se quedaría de brazos cruzados por lo que momentos después de que la llamada con Honoka acabara, este fue por la medalla que alguna vez llevó Keiji.

Y tuvo una idea y eso sería algo que a futuro, podría servir.

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Ugoki-dashite 'ru mirai wo tomerarenai

Sono saki no poshibiritii

Ore-tachi dake no...

Dare no tame de naku

Idomu koto, osorenai

Atsuku, naru, karada, kokoro

Sore ni, tada, shitagau, honnou

Tsuyoku, naru, omoi, negai

Sore ni, tada, hitori, ugoku

Believe yourself Ashita e..

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Continuará…