Anteriormente en Kamen Rider Pegasus: En busca de los Losts…
¡Soy Kousaka Honoka! Aunque fue duro, pudimos ganarle a los dos Losts que estaban haciendo daño a toda la zona pesquera de Ine, pero gracias a que obtuve algo más poder, pude vencer a Argo Navis y Tigris.
Por el momento descansaré para recuperar mis energías.
¡ES LA HORA DEL COSMOS!
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Hate nu uchū o nagareboshi ga
Furikaera zu ni yami e mukau
ā Kimi mo kon inochi o chirasu made susumu no ka?
Todoke inori sora no oku e
Hibike tōku kono sakebi
Kizutsui ta senshi tachi yo
Kin no hikari kesa nai de
Katachi no nai seiza no namae o
Hito wa dare mo ga koi to yobu yo
ā Shinjitsu no kizuna wa kanashii hodo tsuyoi kara
Todoke namida sekaijū o
Nurasu hodo ni tomedonaku
Moshi kimi o ushinau nara
Waga kokoro wa yami ni
Todoke inori sora no oku e
Hibike tōku kono sakebi
Kagayakeru senshi tachi yo
Dōka hikari kesa nai de
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Akihabara, Tokio.
La ciudad no había cambiado casi nada desde que Honoka se volvió Kamen Rider hace un año y es más, pasaron varias cosas en las que se buscaría explicaciones, pero sin llegar a nada.
Y la menor de la familia Kousaka lo sabía.
Yukiho era la hermana de la heroína que salvó la ciudad de los Horóscopos por lo que era conocida, así mismo, la dulcería de su familia tuvo un repunte en sus ventas gracias a eso.
- Gracias por su compra – la madre de Honoka decía vendiendo lo último que tenían de dulces – se ha vendido todo de nuevo.
- Fue por Honoka que estamos así – su esposo decía – solo espero que se encuentre bien, quisiera saber dónde está para mandarle dinero o cosas que ocupara.
- Ella dijo que volverá eventualmente – la señora Kousaka miró el vidrio de la vitrina con una sonrisa triste – es fuerte, se sabrá cuidar.
- Lo sé… por mientras iré a preparar más de los dulces especiales de Pegaso – los dos asintieron y continuaron con lo suyo.
Gracias a la popularidad de Honoka, los dulces más populares eran los que tenían forma de Pegaso o un dibujo del mítico caballo.
De vuelta con Yukiho, esta salía de sus clases, pero no iba sola ya que se encontraba con dos personas importantes para ella, su mejor amiga Ayase Arisa y la persona con la que estaban por ir más allá de simple amistad, Kusakari Soji.
Anteriormente, el chico de ojos y cabello negro fue el Zodiart de Andrómeda y fue salvado de la medalla gracias a Honoka y es que poseía sentimientos por Yukiho, pero decidió que fuera naturalmente en lugar de ser por medio de hipnosis.
Y vaya que los resultados daban frutos ya que aunque no eran pareja oficial, Yukiho y Kusakari estaban teniendo avances.
- Yukiho, ¿vas a quedarte con Sonoda-san de vuelta? – Arisa preguntó a lo que la castaña asintió.
- Desde hace un tiempo que estoy entrenando artes marciales, ya sabes, no me gustaría quedarme atrás como mi hermana.
- Entiendo, pero lo de ella fue…
- Ya sé, pero no se preocupen, lo haré.
Desde hace tiempo, Yukiho se había metido en el dojo Sonoda para entrenar y poder llegar a ser fuerte como su hermana mayor, Umi aceptó hacerlo y notó la gran mejora que tuvo la castaña a lo largo de los meses en los cuales Honoka estuvo ausente.
- Muy bien, hemos acabado con lo de hoy – Umi dijo cuándo Yukiho terminó los 100 golpes al aire con el shinai.
- Gracias de nuevo Umi-san.
- No tienes de que preocuparte por eso, aunque… ¿segura que te quieres hacer igual de fuerte que Honoka?
- Sí, no quiero que ella cargue sola con la lucha que tiene, sé que tuvo ayuda de Nishikino-san, pero ahora que ella se fue, no creo que la encuentre.
- ¿Sabes? Dudo un poco que ella se encuentre con Honoka, además, siempre se me hace sospechoso eso de sus padres – Umi se refería a que un tiempo después de la partida de Honoka, los padres de Maki se fueron de repente, incluso dejaron que la mesa directiva se hiciera cargo del hospital.
Cuando acabó su entrenamiento, Yukiho volvió a su casa en donde ya sus padres habían terminado de vender todo lo que tenían, algo que los poseía felices.
Cada vez que Yukiho iba arriba, visitaba la habitación de Honoka la cual su madre siempre limpiaba para que estuviera lista para cuando la peli jengibre regresara.
La menor estaba acostada en su cama mirando algunas fotos viejas en su celular en donde estaba con Honoka y eso le dolía mucho y quería llorar cada vez que pensaba en eso.
- ¡Yukiho! ¡Tienes visitas!
- Ya voy – la chica dejó a un lado su celular y cuando bajó, se encontró con una cara familiar para ella – Wakana-san.
- Buenos días – la chica era Wakana Shiki quien llegó a la casa de los Kousaka, unos momentos después, subieron al cuarto de Yukiho para charlar sobre algo importante.
- ¿Ya lo tienes?
- Yukiho-san, te lo quiero preguntar, ¿estás segura de hacer esto? – Shiki se escuchaba muy seria al decir esto – ya no quiero que ninguna persona de esta familia sufra por lo que pasó con Honoka-san.
- Por favor, te lo pido – Yukiho también se puso muy seria, algo no muy común en ella – sé que mis padres también la extrañan y a lo mejor Nishikino-san fue tras mi hermana, pero es que no confío en que lo hará, por eso, es que quiero ir personalmente a buscarla, no me importa si tengo que dejar todo.
- Sé cómo te sientes, pero… ¿servirá de algo que quieras hacer eso?
- Si es por mi hermana y que ella regrese con nosotros, no me importa – las palabras de Yukiho eran fuertes y Shiki lo notaba, no mentía, decía la verdad.
- Entiendo, pero por favor, quiero que tengas cuidado, no quiero volver a desgraciar la vida de esta familia de nuevo, Honoka-san es una persona extraordinaria que batalló duramente hasta el final, pero… ¿crees poder igualar lo que ella hizo?
- No me importa si igualo o no eso, por algo he entrenado duramente con Umi-san, no me importa lo que le pase a mi cuerpo, solo quiero encontrar a mi hermana – la peli azul asintió por lo que sacó el paquete que traía.
Al revelar su contenido, resultó ser un Driver como el de Pegaso, sin embargo, parecía un poco más pequeño y no solo eso, poseía la imagen de un caballo alado de fondo.
- Un caballo con alas, como Pegaso – Yukiho miró la Medalla Zodiacal la cual poseía la cabeza de un caballo inscrita.
- Esta es la medalla de la constelación de Equuleus – Shiki explicaba – creo que va contigo.
- ¿Conmigo? ¿Equuleus?
- Equuleus o el caballo menor, la penúltima constelación menos brillante del firmamento que en la mitología se le asoció con muchos seres como el potro Celeris, pero lo que importa es que Equuleus está junto con Pegaso en el cielo, como un hermano menor – la castaña entendió todo y el porqué de la elección de la medalla por parte de Shiki.
Ambas salieron y se fueron a un sitio alejado de la ciudad, casi al lugar en el que Honoka y Keiji entrenaron tiempo atrás, por lo que llegando, Yukiho decidió probar el cinturón.
- Cuando te lo pongas, une las dos piezas del hexágono que posee la cabeza de Equuleus, así podrás obtener el poder de la medalla – la castaña asintió por lo que luego de tomar un respiro hizo lo que Shiki le indicó.
- Henshin – al unir las dos piezas, un brillo brotó del Driver a lo que su cuerpo se vio envuelto en esa aura de luz y tomó unos minutos hasta que finalmente el brillo bajó revelando su nueva apariencia.
El traje que poseía ahora era como el de Honoka, solo que de color castaño claro y con par de alas más pequeñas, igual sus ojos eran de color azul verdoso, incluso poseía un añadido de poseer una bufanda negra con estrellas blancas impresas en la tela con la forma de la constelación del caballo menor.
- ¿Cómo te sientes Yukiho-san?
- Pues… se siente extraño, es como si no fuera yo, pero si soy – la castaña saltó y se sintió normal.
- Veamos, trata de derribar ese palo, ahí tienes un botón al lado de la medalla, si lo activas, podrás enviar la energía a tu puño derecho – Yukiho asintió y apretó el botón indicado a lo que su brazo derecho comenzó a brillar.
Enfocó su mirada en un árbol que estaba cerca y siguiendo las instrucciones de Shiki, fue directo hacia el palo y golpeando con fuerza este, lo logró y destrozó por completo el árbol.
- ¿Q-Que fue eso? ¿A-Acaso mi poder es así de grande?
- El traje lo que hace es que usa el poder de la medalla, con eso potencia tu cuerpo haciéndolo hacer cosas sobrehumanas por el destruir ese árbol de un puñetazo.
- Increíble… me da hasta miedo pensar qué más puedo hacer – Yukiho dijo mirándose el cuerpo con su nuevo traje, no obstante, notó otro botón en el lado contrario – ¿y este que hace?
- Es el botón que activa la energía que va hacia la pierna – Shiki le decía a lo que la castaña ya sabía qué hacer.
Al apretar el botón del otro lado del cinturón, sintió como la energía que le daba la medalla se iba hacia su extremidad inferior derecha a lo que sin más, dio un saltó para dar una fuerte patada a la tierra creando un pequeño cráter.
- Q-Que poder.
- El poder de la patada es más grande que el del puño, Honoka-san perfeccionó eso y era su ataque final con el que acababa con sus enemigos.
- Entiendo, creo que podré usarla para cuando me toque batallar.
- ¿Contra qué enemigos?
- Con los que se vengan, todo con tal de salvar a mi hermana de esta soledad que ha tenido que soportar.
- Yukiho, entiendo tu punto, pero apenas es la primera vez que vistes el traje de Rider, ¿crees que puedas hacer algo sin experiencia?
- ¡No me importa eso! – gritó la chica asustando a la inventora – he entrenado por meses desde que mi hermana se fue, no seré una Rider poderosa como ella o Nishikino-san, pero incluso ellas fueron inexpertas cuando iniciaron como Riders y eso es lo que haré.
- ¿Serás como una ronin?
- No me interesa ser ronin, ni me gustaría que me llamasen así, solo seré una hermana menor buscando a su hermana mayor.
- Yukiho-san – Shiki entendió el sentimiento de Yukiho ya que le hizo recordar cuando ella ansiaba encontrarse de nuevo con su padre y haría lo que fuera para lograr su objetivo.
Ya con la determinación de la castaña a tope, Shiki decidió enseñarle a andar en moto usando la suya.
Del mismo modo que le enseñó a Honoka tiempo atrás, Yukiho entrenó conociendo sobre el acelerador, el freno, así como los cambios que poseía. Como ambas hermanas Kousaka habían aprendido a andar en bicicletas en su infancia, por lo que pudo ir tomando ritmo a la moto.
- Ahora gira a la derecha, pero mantén el ritmo para que no te caigas – Yukiho hizo eso, por poco se cae, pero mantuvo el equilibrio, aunque el miedo la invadía a veces debido a que podía caerse, cosa que ocurrió después.
Y varias veces en las que la castaña perdía el equilibrio debido a que aceleraba de golpe.
Al pasar dos horas de entrenar en la moto, Yukiho le fue agarrando el ritmo, aunque ahora ya entendía lo duro que era ya que a su hermana le dificultó al inicio y luego andaba su moto como si nada.
Y ya parecía estar lista para volver a comenzar, desactivando su transformación.
- Yukiho-san, hazlo – la castaña asintió y activó de nuevo el cinturón.
- ¡Henshin! – su traje protector volvió a envolverla y se miraba más decidida – a partir de ahora… ¡soy Kamen Rider Celeris!
- Lo has hecho bien, Yukiho-san, además, buen nombre.
- Cuando mencionaste lo de Celeris, se me ocurrió el nombre y por eso adoptaré eso como el título que llevaré como Kamen Rider.
- Kamen Rider Celeris… creo que justo será decir que si sigues así, podrás llegar al nivel de como Honoka-san inició.
- Ya con esto… podré ayudar a mi hermana con sus problemas.
Cuando volvió a casa, ella ya había tomado una decisión.
En la mañana del día siguiente, se levantó primero antes que sus padres y bajó con una mochila con algunas de sus cosas, tratando de no hacer ruido.
Yukiho dejó una carta en donde se despedía y quería que ellos entendieran que iría por Honoka y no volvería hasta que la encontrara.
Gracias a Shiki, pudo tener una moto, esto por obra de su padre el cual había trabajado en una y eso que era más sencilla que la de Honoka ya que la hizo automática, es decir, solo que podía ir tan rápido como quisiera.
Cuando salió de su casa, se encontró con una figura familiar para ella.
- Soji-san – su amigo y amor platónico se encontraba ahí, también con una mochila – ¿Qué haces aquí? No, ¿Cómo sabes que yo…?
- Wakana-san me contó todo y no dejaría que alguien a quien quiero se vaya sola, iré contigo para hacerte compañía – Yukiho se quedó sin palabras.
- P-Pero tus padres…
- Les dejé una carta explicándoles lo sucedido, sé que se preocuparán, pero estaré bien, si estamos juntos, podremos todos – la castaña trató de procesar todo, pero terminó asintiendo.
- Muy bien, vamos – los dos se fueron hacia una zona en la que Shiki le dijo que le dejaría su moto y fue como ambos llegaron.
Tanto Kusakari como Yukiho miraron un momento la ciudad por última vez, sin embargo, los dos ya tenían claro su objetivo y sin más, se fueron de la ciudad en busca de Kousaka Honoka, algo que Shiki le comentó sobre el último paradero en el que tuvo charla con su padre.
Y vaya que se encontrarían con Honoka.
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Ugoki-dashite 'ru mirai wo tomerarenai
Sono saki no poshibiritii
Ore-tachi dake no...
Dare no tame de naku
Idomu koto, osorenai
Atsuku, naru, karada, kokoro
Sore ni, tada, shitagau, honnou
Tsuyoku, naru, omoi, negai
Sore ni, tada, hitori, ugoku
Believe yourself Ashita e..
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Continuará…
