Anteriormente en Kamen Rider Pegasus: En busca de los Losts…
¡Soy Kousaka Honoka! Dios mío… ¡Dios mío! Hay cosas que son muchas como para tratar de analizarlas todas, pero en sí, no pensé que Yukiho aparecería como una Rider como yo.
¡ES LA HORA DEL COSMOS!
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Hate nu uchū o nagareboshi ga
Furikaera zu ni yami e mukau
ā Kimi mo kon inochi o chirasu made susumu no ka?
Todoke inori sora no oku e
Hibike tōku kono sakebi
Kizutsui ta senshi tachi yo
Kin no hikari kesa nai de
Katachi no nai seiza no namae o
Hito wa dare mo ga koi to yobu yo
ā Shinjitsu no kizuna wa kanashii hodo tsuyoi kara
Todoke namida sekaijū o
Nurasu hodo ni tomedonaku
Moshi kimi o ushinau nara
Waga kokoro wa yami ni
Todoke inori sora no oku e
Hibike tōku kono sakebi
Kagayakeru senshi tachi yo
Dōka hikari kesa nai de
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Los acontecimientos recién vividos por Honoka y Keiji fueron duros, pero sorpresivos al final ya que la Kousaka menor, Yukiho, había llegado junto con su viejo amigo Kusakari Soji.
Una vez que se reunieron todos en la posada en donde se quedaban, Honoka estaba tratando de que todo tuviera sentido, pero le era difícil ya que no podía pensar con claridad.
- Realmente son muchas cosas, pensar que justamente aparecerías como una Rider – Keiji decía mirando a la castaña quien suspiró un poco.
- Lo lamento en verdad, pero es que en realidad quería volver a encontrarme con mi hermana, sentía que ya tenía suficiente de haber batallado ella sola y más sacrificándose para que todos estuvieran felices, así que no quería permitir eso – Yukiho explicaba.
- Pero ¿y Maki-chan no…?
- Nishikino-san se fue al poco tiempo que te fuiste, hermana – Yukiho decía – no sé para donde agarró, pero tal parece que solo se subió en su moto y se fue sin rumbo.
- Maki-chan – Honoka se quedó callada un momento – a lo mejor me anda buscando, pero no sé cómo comunicarme con ella.
- Creo que ella te podrá encontrar – Soji dijo mirando a la peli jengibre – pero por mientras… no puedo creer que en serio estemos todos aquí con esto.
- Sí, pero vaya que me has dado sorpresa con todo esto Yukiho, pensar que ahora eres una Rider, no me esperé eso – Honoka exclamó acostándose.
- Aunque todavía soy muy inexperta, el tiempo que estuviste fuera todos estos meses me dediqué a entrenar con Umi-san, pero creo que me hace falta práctica ya que siento que a diferencia de lo que tú hacías, es diferente – la castaña hablaba – además, tu mechón rubio ¿no ha crecido un poco?
- Pues, ahora que lo dices… me miré en el agua el otro día y creo que sí, supongo que es por mi nueva transformación o algo así.
- Kawakita-san, ¿Cómo apareciste? – Yukiho preguntó al peli azul quien se quedó callado un momento mirando a la Rider de Pegaso quien se río nerviosa.
- ¿Pasó algo?
- Bueno… es una historia difícil de explicar, pero verás…
La mayor de las Kousaka explicó todo lo que pasó, además de que Keiji también aportó como fue que pasaron las cosas, ni que decir que fue una sorpresa para Soji y Yukiho quienes tardaron un poco en captar todo.
- Y eso fue lo que pasó, pues Kousaka-san fue la que me ayudó a volver a la vida, aunque fue raro el modo, estoy feliz de haber regresado.
- Debe sentirse extraño saber que estuviste muerto y de la nada, estás vivo de nuevo – el peli negro exclamó mirando al techo – no creería nada de esto si no fuera porque he visto muchas cosas asombrosas como las medallas, así como lo de las Riders.
- Yo fui Horóscopo de Capricornio, o sea, de los más poderosos – eso fue todavía peor para los dos menores.
- Ya lo he escuchado todo – susurró Yukiho.
- Por cierto, ¿podríamos descansar un poco? Luego de la pelea me he sentido cansada.
Honoka se durmió y ahí fue cuando Yukiho notaba la cercanía que tenían tanto su hermano como Keiji, eso le sorprendió.
Desde hace tiempo cuando ambos se conocieron, la Kousaka menor pudo notar ese acercamiento entre ambos ya que el amor de sus motos fue lo que los unió, pero había algo más entre ellos, al menos eso parecía.
Y ahora que notaba algo más.
Cuando pasaron las horas, Honoka se despertó y lucía mejor ya descansando, pero sin más, tuvo una idea que le parecía buena.
- ¿Quieres tener una pelea conmigo? – Yukiho preguntó.
- Sí, quiero ver cómo eres de fuerte, sé que es algo raro viniendo de mí, pero me gustaría medir tus capacidades Riders.
- Pero ¿no sería injusto? Digo, es porque tienes más experiencia en eso – Soji decía, pero fue interrumpida por Keiji.
- Hasta en el motocross van principiantes con expertos, así que no hay forma en que eso sea una excusa.
- No te preocupes Kusakari-san, supongo que podré hacer eso.
- De acuerdo Yukiho, vamos a hacerlo.
El dúo de parejas decidió ir hacia un sitio apartado en el que nadie los pudiera interrumpir y llegando ahí, dejaron sus motos a un lado, así como los chicos que serían espectadores.
- Muy bien chicas, ya saben, una pelea limpia demostrando sus poderes y gana la que deje fuera de combate a la otra ¿entendido?
- ¡Sí!
- Entonces… ¡comiencen! – ambas se alistaron para la pelea.
- ¡HENSHIN! – los cuerpos de ambas hermanas brillaron activando las medallas y luego de un momento, estaban en su forma de batalla.
- ¡Inicien el combate!
Yukiho fue la primera en atacar a lo que Honoka se quedó esperándola cuando decidió atacar teniéndola cerca y le asestó un golpe en la cabeza que la dejó viendo estrellas un momento, pero se recompuso rápidamente.
- ¿Te encuentras bien Yukiho?
- ¡Me encuentro bien! Aun no acabamos – la menor apretó un botón de su cinturón haciendo que la energía de la Medalla de Equuleus fuera a su puño y saltó hacia Honoka – ¡Celeris Punch!
- Parece que has aprendido a hacer tus puños como yo, pero yo haré otra cosa – la peli jengibre río y apretó un botón justo cuando Yukiho asestó su puño, se dio cuenta que no le dio a su hermana.
El puño de Yukiho dio en una lanza y cuando todo quedó claro, el cuerpo de Honoka había mutado de nuevo y solo sacudió su arma tirando a la castaña a un lado.
- Forma Belerofonte.
- ¿Volvió a mutar? – Keiji asintió a la pregunta de Soji.
- Kousaka-san posee unas transformaciones que hacen que su poder aumente, aunque la desventaja que entre más tiempo las use, más cansada la dejan, pero eso sí, es muy buena peleando.
De nuevo con la batalla, Honoka corrió hacia Yukiho quien estaba por atacar de nuevo, pero la velocidad con la que su hermana mayor atacó primero la dejó sin respuesta y lanzándola hacia unos árboles.
Yukiho estaba por ponerse de pie cuando esta vez fue golpeada por la parte inferior de la lanza de la oji azul dejándola sin aire y con una patada la mandó de nuevo a comer tierra.
- ¿Puedes continuar? – Honoka preguntó a lo que la castaña asintió levantándose un poco.
- No me importa, así que vamos a pelear con todo, hermana – Honoka asintió, así mismo, hubo choques de puño, aunque la peli jengibre usaba su lanza de vez en cuando para contrarrestar sus ataques.
Fue una pelea muy dura entre ambas hermanas y fue cuando en un momento, Yukiho giró su cuerpo dándole una patada en la cabeza a la peli jengibre y así mismo, pudo quitarle su lanza tirándola a un lado.
- ¡Ahora sí! – la menor se lanzó al ataque, pero Honoka no se inmutó y reaccionó rápido desviando la pierna de su hermana – demonios.
- ¡Pues subamos las cosas a otro nivel Yukiho! ¡Forma Zeus! – de nuevo, el cuerpo de Honoka cambió de nuevo pasando a color dorado y en su mano, recuperó la lanza la cual se transformó en un rayo.
- ¿Esa es… su forma más poderosa? – el peli negro preguntó asombrado.
- Así es, la Forma Zeus es la más poderosa hasta ahora y como su nombre lo indica, sus poderes tienen que ver con el rayo.
- Bien Yukiho, ¿quieres comenzar? – Yukiho asintió por lo que cargó todo su poder en su pierna derecha quien emitió una gran aura de luz.
- ¡Te daré con todo mi poder! ¡CELERIS KICK! – la fuerte patada fue hacia Honoka quien recibió de lleno el golpe en su pecho.
Pero del modo en como hubiera querido la castaña.
Yukiho comenzó a ver cómo es que su ataque más fuerte no podía penetrar la defensa de la peli jengibre, el ataque solo parecía causarle una sensación de cosquilleo fuerte.
- N-No puede ser… ¿Cómo es posible?
- ¿Tan poderosa es Honoka-san que pudo detener la patada de Yukiho-san así?
- Pues que te puedo decir, Kousaka-san es poderosa – Keiji sonrió de lado.
De nuevo con la batalla, Honoka quitó a su hermana lanzándola a un lado, pero cuando estaba por atacar, algo pasó y es que todos notaron como la medalla de Honoka comenzó a oscurecerse hasta que el resto de su cuerpo fue cambiando también.
- ¿Qué le pasó?
- ¿Y esa transformación? – Keiji se quedó sin palabras y fue cuando la peli jengibre no decía nada y fue a donde estaba Yukiho tomándola de la pierna que bajaba su energía y la estrelló como si fuera un juguete.
- ¡Kousaka-san! ¡Detente! – la Rider no decía nada y continuaba con lo suyo, Yukiho aprovechó un momento para quitarse a la peli jengibre de su agarre mirándola fijamente.
- Hermana… ¿Qué es lo que te pasa? – la castaña susurró, pero cuando estaba por ser atacada de nuevo por Honoka, Keiji corrió hacia ella empujándola y recibió él el golpe.
- ¡Kawakita-san!
- ¡¿Lo mató?! – Soji exclamó asustado, pero cuando estaba por atacar de nuevo, la Rider de Pegaso se detuvo un momento.
- Kawa… kita-kun – la voz de Honoka volvió a la normalidad y su transformación se perdió a lo que regresó a su estado normal, quitándose su forma Rider regresando a ser una humana.
- ¡Hermana!
- ¡Kawakita-kun! – Honoka tomó entre sus hombros al peli azul quien poco a poco comenzó a recobrar la consciencia y al abrir sus ojos, lo primero que vio fue el rostro de su amiga.
- Mamá… veo un ángel y es muy hermoso… es igual de linda que Kousaka-san – las palabras del chico dejaron en silencio a Honoka un momento y las mejillas de la chica se sonrojaron por eso, pero Keiji se recuperó por completo – Kousaka-san, que bueno que estés bien.
- Kawakita-kun – la peli jengibre abrazó con fuerza al chico quien se sorprendió por ese gesto, pero la oji azul no lo soltaba y se quedó en silencio de ese modo.
- ¿Qué fue lo que pasó? – preguntó el joven.
- Bueno, luego de que Honoka-san te dio ese golpe, pues te desmayaste.
- Me ayudaste a evitar un golpe duro, pero fue arriesgado hacerlo ya que podrías haber muerto de nuevo – la castaña dijo a lo que se calló – lo siento, no fue mi intención.
- No te preocupes, de suerte no fue mucho, aunque si me dejó mirando estrellas, pero al menos estoy bien y Kousaka-san lo está bien – los tres miraron a la peli jengibre que no se despegaba de Keiji.
- Deberíamos dejarlos un momento a solas – Soji decía a Yukiho quien asintió y ella regresó a su forma normal.
- Tienes razón – los dos menores se alejaron dejando a Keiji y Honoka solos. El peli azul movió un poco a la Rider quien apretó el abrazo que lo tenía prisionero.
- Kousaka-san.
- Lamento el haberte… golpeado Kawakita-kun.
- Ya dije que no pasa nada, solo deseo que no pase nada malo… que bueno que estás bien.
- No te preocupes que me encuentro bien, así que no tienes que tener miedo conmigo – Keiji decía sonriendo, pero Honoka se separó de él mirándolo llorosa.
- Al menos… estás bien que es lo importante.
Ya cuando las cosas estaban calmadas entre ambos, volvieron a la posada, pero con el hecho de que Keiji llevaba cargando a la peli jengibre en su espalda, una escena bastante tierna entre ambos.
Honoka sintió su corazón latir con fuerza mientras iba en esa posición y no sabía por qué solo pasaba con Keiji, pero la Rider poco a poco iría descubriendo ese sentimiento.
Y sería el inicio de una relación muy querido con ambos.
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Ugoki-dashite 'ru mirai wo tomerarenai
Sono saki no poshibiritii
Ore-tachi dake no...
Dare no tame de naku
Idomu koto, osorenai
Atsuku, naru, karada, kokoro
Sore ni, tada, shitagau, honnou
Tsuyoku, naru, omoi, negai
Sore ni, tada, hitori, ugoku
Believe yourself Ashita e..
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Continuará…
