Me doy cuenta con pesar que es posible que no esté escribiendo lo suficientemente bien o claro y no se comprende lo que narro. Voy a estar editando los capítulos por si quieren darle una segunda leída, ¿vale?
Mientras tanto y después de mucho desencuentro, el capítulo de hoy. Como estoy trabajando más de 70 hrs semanales (Y SIN DÍAS LIBRES tot), me demoré un chingo. Pero hay que chambear.
Advertencia: Este capítulo tiene contenido explícito. Se recomienda discreción.
—o—
Sakura sintió el olor a alcohol que emanaba Sasuke confundiéndose con el propio. El joven se le acercaba cada vez más contra la pared y quedó en unos pocos segundos acorralada y presionada contra él.
—Sasuke…
—Shh… —El Uchiha escondió la cara entre su cuello suspirando allí—Ha sido un año, Sakura. Has permanecido un año alejada.
Sakura estableció una leve distancia. Ninguno podía mirarse a los ojos, sino a los labios del otro. La proximidad frisaba el ambiente. —No podía… Tú…
El ruido de la noche se llevó las palabras. La pelirrosa no pudo decirlas, pero el chico supo lo que iba a decir. Los labios de él fueron rápidos al estrellarse contra los de ella. Nunca la había besado, y había querido hacerlo durante años.
Recordaba con claridad que siendo más jovenes, Sakura tenía una risa idiota que lo atontaba, y sus mejillas rosas siempre le gustaron, especialmente cuando se ponían así por él. Y ahora que volvía a hablar con ella, no había risas y mejillas rosas. Solo una actitud de mierda que le rompía el corazón, porque él había hecho esto. Él le había roto el corazón primero.
No había manera de devolverse un año atrás y responderle que él también estaba enamorado de ella.
—Sas-uke…—dijo contra sus labios—detente.
Él obedeció en seco. Se apartó solo unos centímetros de ella, pero ella se escabulló por un costado y sacó un cigarrillo con una mano temblorosa. Los pensamientos debajo de esa sedosa cabellera rosa estaban a mil por hora.
—Eres un hijo de puta. Neji es tu mejor amigo.
—No soy un hijo de puta, Sakura. —La mirada oscura enfocada en ella. El deseo de querer quitarle ese puto cigarro que la alejó de sus labios. —Pero lo seré si eso es lo que necesitas que sea.
El pelinegro sonrió de medio lado con una ceja arqueada, si ser el hijo de puta más grande del mundo le serviría para tenerla de vuelta, pues tendría que serlo.
—Eres un imbécil —dijo ella, prendiendo un cigarrillo mientras lo veía de reojo, rabia saliendo de sus ojos. Aún saboreando la última palabra, decidió decirla una vez más: —imbécil, eso es lo que eres.
C7: Reputación
Durante segundo año todo el mundo hablaba de Haruno Sakura. Se había extendido el rumor de que era una chica fácil, una zorra, por haber perdido su virginidad con Neji a sus 15 años. Y aunque su sexualidad no era asunto de nadie, eventualmente esa etiqueta cambió. Sakura se volvió, a ojos de sus compañeros de secundaria, en una chica exclusiva.
Mientras que otras compañeras porristas (y otras chicas de la secundaria, que no eran tan relevantes como su gremio) se habían acostado ya con más de un par, Sakura no había vuelto a ser vista con nadie.
Lo cierto era que, después de haber estado en una "situación" con Sasuke y haber tenido una relación con Neji, Sakura se había vuelto una persona sumamente exigente. Ya no cualquiera podía meterse en sus pantalones y después de segundo año, cuando su estatus cambió a capitana, ya nadie ni siquiera se atrevía a intentarlo.
Es por eso que fue un soplo de aire fresco que Naruto, con esa encantadora sonrisa y su espalda grande, haya decidido estar tan directamente interesado en ella y que lo haya demostrado abiertamente frente a todo el mundo.
Lo disfrutaba. Y de cierta mañera también disfrutaba la despistada atracción que su amiga Hinata había desarrollado por el mismo hombre que ella (¡y no de uno, sino los dos!). Cosa que quedaba clara con un hecho que había ocurrido la noche anterior: La Hyuuga había besado al rubio.
Y estaba segura de que la pelinegra no lo recordaba. ¿Maldito o bendito alcohol?
La pelirrosa había estado besando al rubio en el pasillo en un impulso alcohólico y hormonal. Había acompañado a su amiga al baño cuando él se apareció. Después de un breve encuentro húmedo de lenguas, Sakura le susurro al oído que Hinata también lo esperaba en el baño, que se apresurara. La pelinegra podría negarlo todo lo que quisiera, pero Sakura había visto esos ojos de borrego cada vez que hablaba con el rubio. Y Sakura también tenía que admitir, al menos para sí, que odiaba que el Uchiha y la Hyuuga estuviesen empezando una relación. Especialmente una tan pública.
Sí, ella la había envalentonado a hacerlo, pero ahora que había visto al Uchiha nuevamente, no podía soportarlo, no podía imaginarlo follandose a la Hyuuga.
No después de que hace no más de 8 meses se la había estado follando a ella en la parte trasera de su camioneta.
Así que, ¿cómo podría solucionarlo?
¿Mandar a Naruto a conquistar a la Hyuuga? No le parecía la mejor opción, considerando que le estaba gustando demasiado la manera en que el rubio le mostraba adoración. (¿Estaba mal que quisiera a ambos? ¿Imaginarse siendo rodeada por el pelinegro y el rubio?)
¿Era la solución, quizás, esperar a que el Uchiha se aburriera? Eso tampoco parecía muy probable. Él solo se aburriría si se follaba a Hinata. Repetidas veces. Y habían altas probabilidades de un encuentro sexual entre ambos gracias a la maldita foto que le mandó la pelinegra por "error". Hinata era una chica tranquila, pero ella sabía que había una capa de malicia debajo de su piel de oveja. Su nuevo trabajo era sacar a flote esa capa, liberar a Hinata de esa carga, porque eran amigas.
Sakura resopló con furia mientras pedaleaba más rápido, intentando borrar las caricias que había dejado por su cuerpo el demonio Uchiha.
Lo extrañaba. Una vibra extraña recorría serpenteante su cuerpo desde que se alejó de él unos minutos atrás. Un deseo atrayente como imán le jugaba la mente para hacerle creer que debía dar la vuelta y conducir su bicicleta de vuelta al verdoso camino en que lo dejó, con un grueso bulto debajo de sus pantalones.
La pelirrosa contuvo la tensión de su entrepierna al pensar en lo fácil que había sido para él aquella última vez deslizar sus manos por debajo de su falda. Recordar con claridad la cara de gusto y sorpresa que hicieron asomo en sus facciones varoniles cuando la pilló mojada, y el poco tiempo que le tomó besarla cuando sus dedos se introdujeron dentro de ella.
La vibración del cojín de la bicicleta hizo que reprimiera un gemido. No podía quitarse de la cabeza el rostro deseoso del Uchiha. Deseoso de ella.
Frenó la bicicleta cuando vio la señalética que anunciaba que estaba en la Avenida Namikaze.
¿Realmente haría esto?
—o—
Hinata se secó las lágrimas del rostro fervorosamente. Llevaba un par de horas debatiéndose entre lo que le estaba sucediendo, las sensaciones extrañas que experimentaba cuando estaba con Sakura, una sensación de amistad pura e impura, por otro lado, los dos varones que parecían estar anclados en su mente. Los quería a ambos para ella.
Una sensación de impureza la recorría desde el vientre hasta los labios, una sensación que se sentía peligrosa y cuyo rumbo la condenaría sin retorno.
Las selfies de ella divirtiéndose "inocentemente" con su capitana la noche anterior aparecían en su pantalla libidinosamente mientras los delicados dedos de la Hyuuga se movían rítmicos sobre su clítoris ayudándose de la humedad de su centro. Otro par de lágrimas de vergüenza amenazaron con derramarse, estar haciendo esto mientras veía esas fotografías. No podía desviar la atención en los fotogramas hipnóticos.
A lo largo de la tarde, fue recordando el contexto de lo que hacían. Las risas de ambas en la habitación de luz tenue. Como Sakura tomaba sin pudor sus senos para hacerlos calzar en el pequeño brasier celeste una copa más pequeña e insistía en que se los quedara, se los estaba regalando para que los usara en su primera vez con Sasuke. A Sakura no podía seguir gustandole Sasuke si le daba un regalo así, ¿no?
—Mandemos un snap—Le había dicho la pelirrosa.
—¿A quién?
Sakura le mostró la pantalla del teléfono para mostrar la conversación de Snapchat qué estaba teniendo con el rubio Uzumaki.
Hinata recuerda haber dicho que no, y no recuerda cómo fue que la Haruno la convenció para finalmente mandar un video al rubio.
—Grábalo tú—le dijo Sakura.
Cuando comenzó a grabar, recuerda casi vívidamente a Sakura deslizar su lengua desde su seno hasta su boca, ambas lenguas enlazandose húmedas mientras la pelirrosa le acariciaba ambos senos generosos.
Hinata gimió ante el recuerdo, sus dedos no le dieron tregua y mientras los introducía en su centro, deslizaba las fotografías explícitas de su teléfono, que avivaban las memorias de la noche. Fotografías que había borrado con vergüenza, y que había recuperado desde su carpeta de "imágenes eliminadas" apenas llegó a su casa.
Un flash de fantasía apareció ante sus ojos, casi imperceptible de lo súbito que fue. Sakura y ella besándose mientras eran penetradas por el Uchiha y el Uzumaki.
Hinata no pudo contener su orgasmo cuando apareció en pantalla ella misma, recostada con sus pechos al desnudo y la elegante braga que pertenecía a su amiga corrida hacia un lado para exhibir su centro, que al igual que en ese momento, estaba húmedo.
La frustración de no poder controlar a su subconsciente la amargó más, y después de ese intenso orgasmo, no quedaron más que lágrimas y la pantalla rota de su teléfono.
—o—
Sasuke se deshizo con desdén del cigarrillo que le quedaba.
Había sido un hijo de puta hace un año. Había tomado su virginidad cuando ella aún estaba con su mejor amigo, y luego la culpa de sus acciones no le permitieron pensar con claridad aquellas pocas veces que se encontraron después. Follaban, él la adoraba con besos húmedos y regalos, y luego quedaba el silencio de "qué hacer después", no se miraban en clases y mucho menos en los partidos. Él entregó indiferencia fría en cada encuentro público, y ella pretendía que le valía tres carajos.
Y luego cuándo dejó de ser un hijo de puta, rompieron el vínculo.
Su deseo por ella lo estaba consumiendo vivo y había algo de lo que estaba seguro, ella quería que él jugara. Ella lo deseaba tanto como él. Lo estaba coaccionando intelectualmente para volver a ella.
Tendría que volver a ser ese hijo de puta y dejar de fingir demencia, dejar de pretender que podía ser centrado y contenido cuando no la tenía a su lado.
O al menos, tenía que follársela una última vez.
—o—
Las maliciosas hormonas que la habían estado comiendo viva la llevaron a ese momento. El calor del día empeoraba la situación.
Mientras montaba a Naruto y las manos de él le acariciaban el trasero, un pensamiento delicioso se cruzó por su cabeza. Se imaginó a Sasuke penetrándola por detrás, mientras tenía a Naruto por delante. Las manos de ambos acariciando su cuerpo, Sasuke distribuyendo besos en su espalda mientras Naruto le comía los senos con el mismo entusiasmo con que lo hacía ahora.
Podía ver claramente en el rostro de Naruto que él no podía creerse del todo lo que estaba pasando. Y para ser honestos, eso solo calentaba más a Sakura.
Se imaginó a Sasuke agarrándola del cabello y jalandola hacia atrás para exhibir su cuerpo mientras la tocaba, las manos del rubio tocándole los huesos de las caderas y los muslos mientras Sasuke la manoseaba por detrás. Ambos rellenándola hasta que no quedara un hueco vacío.
Sakura besó con fervor a Naruto, con su imaginación reventándola de imágenes eróticas y su cuerpo estimulado de las caricias del Uzumaki. Sakura estaba excitada por la manera en que él la miraba, con deseo y sorpresa de estarsela follando. Como si él realmente no pudiese creer a quién se estaba follando, como si él no estuviese a su altura.
—Joder, eres-, …—mascullo—demasiado, sensual, mierda
Los gemidos ruidosos del rubio se mezclaron a los suyos y las manos traviesas de él volvieron a su trasero para acelerar el ritmo. Sakura no podía dejar de pensar en Sasuke penetrándola por detrás al mismo tiempo que el rubio, en el pelinegro diciéndole lo atractiva y sensual que era al oído mientras le llegaba dentro.
Con la imagen de Sasuke llegando agresivamente por atrás y Naruto lamiendo sus senos, Sakura sintió su vientre contraerse y sus paredes apretarse. Naruto abrió los ojos con incredulidad y se deleitó viéndola tener un orgasmo sobre él y deseó rellenarla con su semen ahí mismo.
—Oh mierda, —No pudiendo aguantarse más, Naruto agarró sus caderas y las sostuvo mientras él se impulsaba una y otra vez debajo de ella alcanzando su propio orgasmo de manera eufórica, casi violenta.
Cuando los residuos del orgasmo se disiparon de su vientre, Sakura se irguió y se dirigió al baño, aún teniendo en la mente los rugidos sensuales del Sasuke que se había imaginado. Sus piernas aún temblando, sintiéndose capaz de poder con una ronda más de placer si tan solo el rubio que recuperaba el aliento en el sillón fuera en realidad el muchacho pelinegro de tez blanca que a ella le encantaba tanto.
Ignoró el sentimiento de culpa que la amenazaba mientras se miraba al espejo. No tenía por qué estar mal follarse a alguien mientras pensabas en otra persona. Pero había algo más. Había una suerte de sensación de culpa, muy próxima a la infidelidad, casi como si le debiese algo a Sasuke y acabase de traicionarlo.
La pelirrosa se terminó de limpiar y salió del baño yendo en búsqueda de su ropa. Tenía que salir de allí lo antes posible.
Naruto se puso sus shorts torpe y rápidamente, leyendo las intenciones demasiado claras de la chica. Antes de siquiera decir una palabra, ella habló. El juego comenzaba ahora. —Lo siento Naruto, esto fue un error.
—¿Un error? ¿De qué hablas? —La cara de incredulidad del chico casi le hace gracia, sin embargo se mantuvo serena. —Un error fue ir al examen de Hatake creyendo que aprobaría sin estudiar. Esto… Dios.
Naruto puso ambas manos en sus caderas, sus ojos plenamente enfocados en ella, quien se mordió el labio con lastima y ojos de borrego.
—Fui follado por un ángel.
—Naruto. Hinata es mi mejor amiga. —el rubio volvió a abrir la boca, sin embargo ella no lo dejó hablar. —Y Hinata está enamorada de ti. No puedo hacerle esto.
Serenidad. Se dijo a sí misma evitando reírse. La expresión de pez parecía quedar semi permanentemente en el rostro masculino. Pero espabiló una vez vio a la chica volver a dirigirse a la salida.
—Espera. —Se interpuso ágil entre la puerta y ella —Ayer cuando besé a Hinata… creí que las dos querían… ya sabes, hacer algo entre los tres. Y el video de anoche… no me gusta Hinata. Es linda, pero…
—Basta, Naruto. Si realmente tienes algo de estima por mí, al menos intenta conocerla.
Sakura apartó el brazo grande que la separaba de la salida, corriendo a Naruto y fue camino a su bicicleta. Ahora solo quedaba esperar que las cosas salieran bien.
N/A: Solo en caso de que no se haya entendido: Sakura perdió su virginidad con Sasuke, pero todos creen que fue con Neji.
Nos leemos en el siguiente capi, amores. Me hacen feliz.
