AVISO: Lenguaje obsceno, Contenido sexual explícito, Incesto.

AVISO2: Las respuestas a comentarios al final del capítulo.

CONTROL TOTAL

Lujuria ilimitada, Poder ilimitado (parte 2)

Rias estaba paralizada al ver esa escena mórbida frente a ella: a Issei desnudo y con una infartante milf sobre él, con su vagina llena de semen y el enorme pene del castaño dentro, sin contar a la resucitada Raynare, quien seguía dormida en el suelo, obviando también el gran olor a sexo que llenaba la habitación.

Issei no dijo nada, sólo la veía atónito, sin saber cómo carajos explicarle a la pelirroja todo lo que había en el lugar… bueno, la verdad es que no tenía por qué hacerlo.

En esos segundos de silencio que hubo entre los dos jóvenes, Issei pudo rememorar un hecho importante: que los pensamientos que tuvo con su madre se hicieron realidad, tal cual él los imaginó. Entonces decidió probar más seriamente con otra cosa…

Rias, con su cuerpo comenzando a temblar, empezó además a sentir un terrible calor en su interior, un calor que la sofocaba y que, como demonio, ella sabía que sólo podía significar una cosa… lujuria. Una lujuria sin precedentes, que la atacó de repente y sin que ella pudiera hacer algo al respecto.

Sin preguntarse mucho acerca de lo que le sucedía, la pelirroja empezó a jadear ruidosamente, mostrándose muy ruborizada mientras contemplaba al muchacho con corazones en los ojos. El castaño vio, igual de atónito que antes, que de la entrepierna de su ama se escurrían sus jugos de amor como si fuera un torrente, signo de que se estaba sintiendo terriblemente excitada.

Fue entonces que ahí él se dio cuenta realmente de lo que podía hacer… ¡Sus lujuriosas imaginaciones, sus alocadas fantasías sexuales tenían impacto en el mundo físico! ¡Podía hacerlas realidad al cien por cien, con cada pequeño detalle que él visualizaba! Con eso descubierto, su pene se desliza de la vagina de su madre para erguirse y ponerse duro como el acero nuevamente.

El joven dejó cuidadosamente a su madre a un lado de su cama, la cual ahora se veía inconsciente por agotamiento aunque aún con un poco de rubor en sus mejillas, y por supuesto el semen que se seguía escurriendo de su vagina. Era muy probable que ella quedara embarazada de él… aunque eso parecía no ser muy importante ahora.

Rias se acercó lentamente al muchacho, hipnotizada tanto por él como por su enorme verga. Cuando estuvo a una distancia muy corta, es decir, casi pegado a él, se mostró muy avergonzada y preocupada.

—I-I-Isseee… Haa-aaa… n-no entiendo por qué… m-me siento… haaaaa… tan caliente —trató de decir la chica entre sus fuertes jadeos, sin dejar de temblar.

—Rias… yo sé lo que te sucede, déjame aplacar ese calor por ti —responde el aludido, también sonrojado, pero seriamente.

Podrá sonar muy tonto, pero toda esa conversación que estaban teniendo ambos jóvenes, todo el ambiente… estaba siendo desarrollado previamente en las fantasías de Issei, que –como bien se dijo antes- se hacían realidad hasta en el más mínimo detalle. Y en temas de cosas eróticas el castaño aprendía bastante rápido…

Después de que el castaño haya dicho esas palabras, Rias se sonroja aún más fuerte y varios corazoncitos salieron volando de su cabeza.

—¡I-Isse! ¡M-Me… me llamaste por mi nombre! —exclamó la jovencita pelirroja, quien añoraba que su lindo sirviente la llamara por su nombre desde el enfrentamiento con Raiser. Ella se abalanza sobre el muchacho, tomándolo en un abrazo para finalmente besarlo. Para su desgracia ella era una total inexperta en el amor, y por lo tanto su intento de beso apasionado lo estaba realizando muy tontamente, aunque… para su fortuna y sorpresa, Issei poseyó con sus propios labios los de la chica, besándola con más locura y pasión de una forma magistral. ¡Hasta era un beso francés, uno con lengua! Issei jamás había dado tal estilo de beso, y mucho menos con esa maestría… pero ahí lo estaba haciendo, con aquella chica con la que deseaba desde el primer día que la vio. Mientras ambos estaban en eso, el castaño la toma de la cintura y la recuesta en la cama, quedándose él encima de ella.

Las lenguas de ambos jóvenes se trenzaron en el interior de sus bocas, danzando al ritmo del latido de sus exaltados corazones, aunque era obvio que Issei tomaba el control, moviendo su lengua más rápido, excitando de sobre-manera a la pelirroja.

—¡Mmmmnnngggggg! —exclamó ella, ahogando ese grito de placer por el beso. Sus ojos miraron hacia arriba y sintió una descargar eléctrica intensa recorrer todo su cuerpo, corriéndose fuertemente y mojando completamente sus panties y su corta pollera amarilla, la cual volvía loco a Issei.

El castaño dejó de besarla para que la chica pudiera tomar un poco de aire ya que su orgasmo la dejó exhausta. Y es que ella no había sentido tal intensidad de placer en poco tiempo.

—Mnnaaaah… aaaaaah… —balbucea ella, mientras un hilo de baba unía por unos segundos sus labios con los de su amado sirviente. La pelirroja observaba, cansada pero a la vez sonrojada y enamorada, al joven de corto cabello marrón, quien le devolvía la mirada también sonrojado pero viéndosele feliz.

Repentinamente el muchacho la ataca, besándola en el cuello con pasión como lo hizo con su beso francés.

—¡A-A-Aaaaahh! ¡I-Issee-eeee! —exclama Rias, ruborizada y tratando de apartar un poco a su sirviente, aunque no podía lograrlo.

—No me pidas que me detenga ni tampoco me alejes de ti, Rias, porque no lo haré —dice el castaño con un tono de voz grave, besándole y mordiéndole tanto el cuello como las orejas y los labios de su víctima de largo cabello rojizo. Sorprendentemente, después de estar atacando de esa manera a su ama -que a decir verdad le estaba gustando a la aludida- Issei la deja para tomar con ambas manos su blusa y romperla fácilmente, dejando al descubierto sus enormes tetas… esas enormes tetas que pudo tocar varias veces, pero que ahora las tenía completamente para él, y absolutamente nada ni nadie le impedirá hacer lo que quiera con ellas

—¡Mmmmnnnaaaaaaaa! —gime con fuerza la chica al ver y sentir como su lindo sirviente manoseaba y hundía sus manos en sus melones para luego lamerlos, morderlos y chuparlos con fuerza, como si quisiera sacarles leche… y para gran sorpresa de ambos (más que nada de Rias, y aunque fuera tambien imposible) los pechos de la chica empezaron a largar leche a montones —¡G-Gggggyyyyaaaagggggh! —gritó Rias con fuerza mientras que se corría otra vez y con más fuerza, empapando aun más tanto su ropa como la cama.

—Haaaaaaa… Rias, eres hermosa y deliciosa, justo como te había imaginado desde que nos conocimos… —dice Issei, con el mismo tono de voz grave de antes, mientras observaba seria pero felizmente a la pelirroja, acariciando su mejilla también. Rias, sonrojada, sudorosa y con una cara de éxtasis junto con el agotamiento, logra mirarlo con ojos soñadores por sus hermosas palabras —Y por fin hoy te haré mía, completamente mía, de una manera que jamás olvidarás —dice luego, quitándole la pollera amarilla a la chica y luego sus panties, observando triunfante aquel virginal coño mientras su monstruoso pene se acercaba a la entrada.

Rias observaba, temblorosa y con sus ojos tan abiertos como platos, como aquel enorme palo se acercaba a su vagina, para luego detenerse con la punta tocando sus labios.

—No sabes cuánto ansié este momento, Rias… el momento en que pudiera por fin hacerte mía… —le cuenta el muchacho mientras, muy lentamente, iba metiendo su verga en el chocho de la pelirroja —¡R-Rias, e-estoy entrando! —exclamó luego.

—¡Nnnnnnn…! —Rias reprime un grito de dolor por estar sintiendo como sus paredes vaginales se abrían enormemente —¡D-D-Det-tente, Isseeee! ¡D-Dueleeeee! —pidió la chica a gritos mientras hundía sus uñas en la espalda del castaño, aunque a éste último parecía no causarle dolor.

El pene del muchacho ni siquiera había llegado a mitad de camino, pero por supuesto Rias se estaba sintiendo muy incómoda, así que Issei optó por acercar su rostro al de ella para acariciarla y besarla, conteniéndola así para prepararla para el embiste. Primero le dio un apasionado beso como el de antes, logrando que quedará derrotada en menos de dos segundos.

—Tranquila, Rias, todo estará bien, verás que yo te haré tocar el cielo, te sentirás como nunca antes —le dice el castaño tiernamente mientras la pelirroja lo observaba ahora, muy sonrojada e hipnotizada tanto por sus palabras como por su rostro.

—S-Sí, Isse —es lo único que responde ella, feliz.

Fue entonces que ahí el muchacho aprovechó para ensartarle todo ese gran pene en aquel coño estrechísimo rápido y de una sola vez, así no alargaba más el sufrimiento que pudiera experimentar ella.

—¡G-GGGYYYYYYYYAAAAAGGGG! —gritó Rias con todas sus fuerzas al sentir ese fierro caliente, como si estuviera al rojo vivo, penetrándola, destrozándole el himen y abriendo su vagina a más no poder. Pero… como la verga de Issei era muy grande y larga, la punta pudo llegar sin problemas hasta el útero de la chica, haciendo que experimentara un espectacular orgasmo como nunca antes en toda su vida —¡GGGGGGLLEEARRGGGGG! —sí, eso balbuceó Rias, aunque no se pudiera creer… su coño se corrió increíblemente, echando fuertes chorros de sus jugos vaginales encima de Issei.

—¡A-AAAAAAAAAAAHH! —aquel grito de placer que proporcionó el castaño era señal de que no pudo contenerse más, y terminó corriéndose directamente en el útero de la pelirroja, soltando una gran carga, llenando completamente su interior y logrando que su vagina desbordara a más no poder de su semen.

Rias seguía corriéndose con fuerza al sentir ese semen espeso y caliente dentro de ella, que la llenaba por completo, quedándose corta de espacio. Su mente voló, era cierto… había tocado el cielo con ese magnífico, fantástico orgasmo que le produjo Issei, y lo demostraba en su cara de ahegao, luciendo igual que la madre del castaño, con su lengua afuera, babeando por doquier mientras sus mejillas estaban muy ruborizadas. La sangre de su desfloración se mezcló con el semen desbordante del castaño, pero aquel dolor que había sentido en un primer momento por la pérdida de su virginidad ahora quedó en el olvido.

—¡Aaaaaaahh! ¡Rias, tu vagina es increíble! —fue lo primero que dijo el muchacho tras acabar en su interior, pero la pelirroja no dijo nada puesto que estaba aún en trance —¡Rayos, eres demasiado deliciosa como para acabar una sola vez! ¡MÁS, QUIERO PENETRARTE MÁS! —Issei ahora lucía enloquecido, y tenía razón… Rias era demasiado rica como para follársela una sola vez, aparte de que había sido desvirgada por él, por eso… Issei fue hacia atrás como para tomar impulso para luego ensartar su grandísimo pene con fuerza nuevamente en la vagina de Rias, tocando otra vez su útero y deformando así su estómago.

—¡G-GGGGGGGGAAAAAAAAAAAGH! —Rias nuevamente gritó de placer al sentir aquel gordo, largo y duro palo tocando directamente su punto más interno, corriéndose de nuevo en un furioso chorro de jugos vaginales que seguía mojando a Issei.

—¡HAAAAAA! ¡HAAAAAAA! —el castaño estaba completamente enloquecido, fuera de sí, como un toro furioso, sacando y metiendo esa enorme y venosa verga del coño de la pelirroja, abriéndolo a más no poder, expulsando una cantidad impresionante de semen cada vez que tocaba el útero de la chica, tratando de llenarla aún más pero solo logrando que desborde.

La cama estaba ya hecha un desastre con la cantidad de fluidos corporales que la empapaban, pero a nadie parecía importarle ya que los dos jóvenes alocados sexualmente seguían en aquel endiablado acto carnal.

—¡HNNNNNNNNNGGG! ¡Y-YA… ES LA… ÚLTIMAAAA! —grita el castaño, avisando de que se iba a correr por última vez, empujando con todas sus fuerzas hasta el interior y más allá, tratando de meter todo su pene dentro de Rias, largando la última pero poderosísima carga de semen. La pelirroja estaba tan extasiada y casi desmayada, aunque todavía consciente un poco por todo el movimiento que hacía Issei, su coño se seguía corriendo sin parar aunque ahora largaba chorros más pequeños de sus jugos de amor. Ella ya no hablaba normalmente, solo se limitaba a balbucear incoherencias producto del enorme placer y su cerebro volado por ello.

El castaño se quedó pegada a ella por un par de minutos, abrazándola sin soltarla aunque la pelirroja ya estuviera inconsciente por la gran pérdida de energía que sufrió. Después de eso saca lentamente se pene de su vagina, haciendo que el semen sobrante se escurriera más fácilmente de su interior.

—Aaaaahhh… —Issei suspiró, estaba muy cansado… pero le daba igual porque se sentía el amo de todo el maldito universo. Su primera vez fue con su madre, ahora transformada en una milf infartante, lo que al castaño le pareció muy raro al principio… pero después de tener relaciones sexuales de lo más maravilloso y placentero con ella –aparte de que él la desvirgó-, la idea de tener a su madre como una sexy mujer de unos treinta y pico de años, para que además sea su compañera sexual, no estaba para nada mal. Luego tuvo sexo con Rias, su ama demonio por la cual se sentía atraído tanto emocional como sexualmente… a la que terminó desvirgando con su gran verga –como lo hizo también con su madre-, haciéndole experimentar lo que era el placer del arte amatorio —Rayos… esto… realmente estuvo espectacular —dice luego, levantándose.

La habitación estaba hecha un asco, pero el castaño decidió que después se preocuparía en limpiarla. Al salir de su habitación en silencio -después de abrir la ventana para que las tres mujeres dormidas pudieran respirar apropiadamente- Issei inspiró profundamente y exhaló, trayendo a su mente dos cruciales pensamientos en los que enfocarse: el primero era averiguar todo lo posible acerca de lo que podía hacer. Era claro que absolutamente todo lo que sucedió –después de que se haya despertado de su "pesadilla" con Raynare- fue obra suya, pero… él obviamente quería saber más, quería saber por qué o cómo, y obviamente quería conocer también los límites de esa nueva "habilidad" que poseía.

El segundo pensamiento era…

Así es, Asia.

Issei se estaba preguntando dónde podría estar la rubia, probablemente ella haya salido con Rias y todavía no haya vuelto, aunque… Rias había dicho claramente "ya hemos regresado" –signo de que Asia había venido con ella- cuando entró a su habitación sin permiso (como siempre) y los vio a su madre y a él exhaustos, desnudos y pegados después de consumar sus actos carnales.

—Entonces Asia sí había salido y regresó también con Rias, la pregunta es… si seguirá aquí en la casa, pero si es así… ¿dónde? —se preguntaba el castaño, realmente confundido por lo que sucedía, mientras bajaba por las escaleras… completamente desnudo, enseñando su pene, el cual ahora colgaba balanceándose de un lado a otro y el cual parecía tener como unos veinte y pico de centímetros sólo flácido.

Al llegar a la planta baja de su casa, el muchacho se dirigió tranquilamente a la cocina para poder tomar un vaso y servirse agua.

—Realmente es muy extraño y preocupante… —dice luego de beberse el agua, y al colocar el vaso en la mesada su mirada se pone seria para luego iluminarse —Un momento… ¡Eso es! Podría intentar probar nuevamente ésta… "habilidad" que tengo ahora, ya que… si pude controlar las mentes de Raynare, de mi madre y Rias, para que hablaran y actuaran a mi antojo, aparte de poder "manipular la realidad", por decirlo así, por el hecho de que he resucitado a Raynare, he cambiado físicamente a mi madre y he subyugado a Rias, entonces… significa que podría tratar de aventurarme e ir más allá —dice luego, arqueando una ceja y mostrando una sonrisa cómplice mientras rascaba su barbilla —Bueno, supongo… que Asia podría… aparecer… así —.

—¡Isseeee-saaaaan! —.

Repentinamente después de que haya dicho eso, la puerta de la entrada de su casa se abrió y con ella se dejó escuchar una voz femenina la cual Issei conocía muy bien: era de Asia, claramente, pero… sonaba diferente a como era antes. Aunque… al ver quien cruzó el portal el castaño casi se atraganta.

—¡Isse-saaaaan! ¿dónde estaaaas? —clamaba una joven de largo y ondulado cabello dorado, de una estatura similar a la del muchacho, con un cuerpo muy sensual y dotado de atributos eróticos perfectos, como dos tetas enormes como melones y un culo grande y firme. Aquella chica llevaba puesto sólo un bikini transparente de hilo dental que no dejaba absolutamente nada a la imaginación, y a través de ella se podían ver a perfecto detalle los rosados pezones de sus senos y también su vagina.

Sí, por más difícil que sea el creerlo… ella era Asia.

—¡O-Oh por el amor de…! —susurra Issei, casi cayéndose de espaldas, con sus ojos tan abiertos como platos y teniendo una poderosísima erección, sin contar que su cara se volvió roja como un tomate.

Enseguida la rubia voltea en dirección hacia donde estaba el castaño, y con una mirada muy lujuriosa se acerca lentamente mientras movía sus caderas de forma sensual y provocadora, se relamía con sus labios cubiertas ligeramente de brillo labial, para después acostarse sobre la mesada y abrir sus piernas, mostrando su coño.

—¡Haaaaa! ¡Ven, Isse! ¡Abre mi vagina lo más que puedas con tu verga, destrózame toda, por favor! ¡Ya no puedo aguantarlo maaaaas! —clamó la chica, jadeando ruidosamente mientras abría los labios de su vagina al máximo con sus dedos. La cara de ahegao y deseo extremo que mostraba la nueva Asia, totalmente ruborizada, con corazones en sus ojos y babeando a más no poder, esa imagen no tenía comparación, era una completa locura libidinosa.

—¡N-No, no! ¡Suficiente! —exclamó el muchacho, furioso y haciendo ademanes con sus manos —Así no, creo que estoy dejando llevar las cosas demasiado rápido… no, así no es como quiero romper a Asia… al menos no aun, lo haré de esta manera después —susurra el muchacho. Inmediatamente después de que haya dicho eso, la Asia lujuriosa desaparece de la sala sin dejar ni un rastro, y el ambiente vuelve a quedar en silencio, solo con Issei allí parado y su pene erecto.

—Aaaaahhh… ¿qué carajos voy a hacer si no me tranquilizo? —susurra el muchacho observando su pene —Seguro puedo hacer que baje, ¿no? Si ya puedo hacer un montón de locuras… hacer que mi pene se ponga flácido de nuevo debe de ser facilísimo —deduce luego, pensando en cómo su palo iba bajando, lo cual, para su fortuna, sucedió exitosamente. Después de eso, él nuevamente suspira —Supongo que lo mejor sería que Asia apareciera normalmente, como lo hubiera hecho ella, supongo… —susurra luego.

Inmediatamente después de pronunciar esas palabras, la puerta del baño – el cual estaba cerca- se abre, y del interior de esa habitación sale Asia, ésta vez era ella misma, no había sufrido ningún cambio físico o mental de ningún tipo.

—Aaaahh… —la rubia suspira de cansancio mientras cierra la puerta tras de sí —N-No puedo creer que me haya dormido en el baño, qué tonta soy… —se lamenta ella mientras se rascaba la nuca, avergonzada —B-Bueno, tendré que ir a buscar a Isse y avisarle de que pronto haré la comida, espero que no se enfade conmigo —finaliza, viéndosele triste mientras se acercaba a la escalera para poder subir hasta el cuarto del castaño.

—¿Asia? Asia, ¿eres tú? ¿estás por ahí? —pregunta de repente Issei, llamando poderosamente la atención de la rubia aludida, la cual se sorprendió por unos momentos hasta que luego esboza una sonrisa.

—¡Ah, Isse-san! —exclamó la chiquilla para dirigirse rápido hacia la cocina. Una vez allí se encontró con el castaño, quien se ubicaba sentado cerca de la mesada, con una expresión tranquila aunque con una mueca de felicidad por ver a su amiga de cabello dorado.

—Hola, Asia —saluda amistosamente el muchacho, levantando su mano derecha —¿Qué tal estás? —pregunta luego.

—Ho-Hola, Isse-san. E-Estoy muy bien, gracias por preguntar —saluda y responde la chica, un poco nerviosa y sonrojada —U-Uuuuhmmm… ¿qué haces? —pregunta luego de tartamudear brevemente, observando que el castaño tenía una taza entre sus manos mientras se apoyaba en la mesada.

—Ah, esto… sólo estaba meditando un poco mientras tomaba algo de té —responde sonriendo el muchacho mientras mira brevemente aquella taza y vuelve la mirada hacia su amiga, quien se sonrojada un poco más.

—A-Ah, pero… ¿por qué no me lo has dicho antes, Isse-san? Así te preparaba un delicioso té para que te puedas relajar bien, con una receta secreta mía que es muy buena —dice la jovencita con una pequeña sonrisa.

—Te… lo agradezco, Asia, pero… mmmm, bueno, realmente el té no es lo que más importa ahora —dice el muchacho, levantándose y mirando un poco por debajo a la chica pero con una expresión seria —Asia, quisiera… decirte algo —dice luego, mostrando una casi imperceptible sonrisa.

Asia se puso más nerviosa por la seriedad que mostraba el muchacho para con ella.

—U-Uummm… ¿d-de qué… q-quieres hablarme, I-Isse-san? —pregunta ella, con muchas dudas internamente.

De manera repentina y para su gran sorpresa, Issei toma con delicadeza ambas manos de la chica para después sujetarlas con firmeza -sin apretar demasiado- mientras él la observaba sonriente. Ni qué decir de la pobre de Asia, quien se mostraba muy sonrojada y con el corazón latiéndole a mil por hora.

—Asia, no he podido decirte esto antes porque pasaban muchas cosas, sin contar que era un tonto y no encontraba ni las palabras ni el momento adecuado para hacerlo… pero ahora sí puedo. Asia, yo… quería agradecerte por todo lo que has hecho por mí, por estar a mi lado… por aparecer en mi vida, no sabes lo importante que te has vuelto para mí —decía el muchacho, de una manera tranquila pero sin pausa, mirando fijamente a la linda chica de cabello rubio, además con una sonrisa cautivadora.

No hace falta decir que la pobre rubia estaba sonrojada a más no poder, como se dijo antes su corazón estaba latiendo rápidamente por estar sintiendo aquel momento que ansiaba desde el día en que se volvió un demonio y pasó a vivir cerca del chico… al cual amaba.

De repente su más añorado deseo se volvió realidad… Issei la besó justo de la manera en que ella había soñado siempre: despacio y con mucha ternura. Era un beso apasionado pero a la vez tan amoroso… el corazón de Asia seguía latiendo muy rápido y su sonrojo no desapareció, pero ella cerró sus ojos, sintiendo lo más que podía aquella demostración de amor de parte de su chico, correspondiendo torpemente a la unión de labios, obviamente ella era una inexperta pero suerte que Issei estaba allí para guiarla.

Asia, por primera vez en su vida, se sentía la persona más feliz y afortunada del universo.

Después de un par de minutos, los dos tortolitos se separan, y Asia -sin contar que estaba muy sonrojada, como se dijo antes- decidió tomar una bocanada de aire por la intensidad de su primer beso. Pero Issei no dejaba de mirarla con esa sonrisa tan cautivadora que la derretía.

—Asia, te amo —le dice el muchacho en un tono algo bajo pero perfectamente audible para la chica, la cual estaba tan sonrojada que hasta empezaba a tener todos los colores del arcoíris en su cara —Espero no haber tardado en decirlo… —.

—N-N-No I-I-Isse-san… y-yo… t-también e-estoy… e-enamorada de ti… m-mu-mucho —reveló la chica, tratando inútilmente de no tartamudear. Luego de eso ella acerca lentamente su rostro al del castaño, demostrando así que quería que él la besara nuevamente.

Issei sonrió por la ternura que mostraba Asia, y decidió acercarse él esta vez y besarla de nuevo, con la misma intensidad de la primera vez. La rubia seguía siendo torpe para poder besarlo, pero eso no le importaba para nada, el poder sentir los labios del castaño unidos con los suyos era la sensación más hermosa y reconfortante que pudo haber experimentado, sin contar que el muchacho guiaba sus labios de manera muy paciente y amorosa.

A medida que iba pasando el tiempo, la escena iba subiendo de intensidad… esta vez el castaño dejó de besar en los labios a la jovencita para luego empezar a besar su cuello, con más pasión.

—¡A-Aaaahh, I-Isse-saaaan! —gimió Asia, sintiendo una leve descarga eléctrica placentera en todo su cuerpo cada vez que el castaño posaba sus labios en cada parte de su cuello.

—Asia, eres tan linda… lo siento, pero no pude controlarme a besar tu cuello. Espero… que no te moleste que siga haciéndolo —comenta el muchacho, un poco apenado.

—D-Descuida… S-Si eres tú quién lo hace, Isse-san, entonces estaré feliz —responde la rubia con una sonrisa que temblaba, pero ella se veía sinceramente feliz.

—Me alegra mucho oír eso, pero… por favor, Asia, llámame Isse solamente, ¿de acuerdo? —pide luego el castaño, haciendo la pobre chica se ponga nerviosa y aún más ruborizada por aquella petición.

—I-I… Isse —tartamudea ella, casi escondiendo su cara de vergüenza, pero diciéndolo al fin. Le costó, pero ahora se sentía mucho más cerca de él, mucho más cerca de su corazón.

El castaño se pone feliz e inmediatamente ataca otra vez el cuello de la jovencita, haciéndole gemir levemente de placer.

—Isseeee… —susurra ella, no solo con su voz temblorosa sino también todo su cuerpo. Aquel susurro era casi como un pedido para que el muchacho se detuviera, esas nuevas sensaciones que estaba sintiendo Asia y que nunca antes pudo experimentar la estaban asustando un poco.

—No te preocupes, Asia, yo no haría nada que te pudiera hacer mal porque te amo —le dice el castaño suavemente en lo que se detuvo, haciendo que la chica nuevamente quedara derrotada y a merced de sus ataques.

Después de eso, Issei toma la blusa de la rubia y la levanta despacio, descubriendo otra vez el terso y suave cuerpo virginal de aquella exmonja. Asia quiso taparse instintivamente, pero luego recordó que el castaño ya la había visto desnuda varias veces, por lo que bajó sus brazos muy ruborizada.

Después de eso, Issei empieza a recorrer toda la parte superior del cuerpo de Asia con sus manos, acariciándola con ternura pero sin dejar ni una parte inexplorada, aparte de que empezó a besar su vientre.

—¡Mmmnnaa-aaaaa! ¡I-I-Isseeeee! —gime la chica en un tono de voz más alto, al sentirse tocada por todas partes y besada en su vientre, en donde estaba sintiendo más placer.

Las manos del castaño fueron subiendo hasta tocar sus pechos, cubiertos de aquel molesto corpiño, pero fácilmente el muchacho dejó expuestos los senos de mediano tamaño de la jovencita. Al verlos, inmediatamente él empezó a lamerlos, morderlos y chuparlos, con mucha más intensidad, logrando que la calentura de Asia suba rápidamente.

—¡G-Ggggyyyyaaa! —grita ella de un momento a otro mientras que Isse la acariciaba, la mordía, la chupaba y lamía tantos sus pechos como su cuello, orejas y vientre. La joven se sentía tan caliente, pero mucho más en la zona de su entrepierna, donde casi podía jurar que quemaba y que sentía, además, algo escurriéndose por sus piernas…

—Haaaaaa… Haaaaa… —Asia jadeaba, respirando entrecortadamente, el vapor salía de su boca, signo de que ella se sentía bastante extasiada, sin contar que sus ojos casi miraban al cielo, pero ella quería observar al chico que la estaba haciendo tan feliz… el que la convertiría finalmente en mujer. Sus piernas temblaban y seguía teniendo la sensación de que un líquido bajaba de su entrepierna y la empapaba toda por debajo.

Issei deja de atacarla para fijar su atención a la parte baja del cuerpo de su chica, y una mueca de felicidad se hizo presente en su rostro. Con delicadeza, tomó el corto pantalón de algodón de la chica y lo bajó lentamente junto con sus rosadas panties sin que Asia pudiera resistirse, ella casi se cae pero afortunadamente el castaño la sostiene a tiempo.

—Asia, estás toda mojada —susurra provocadoramente el muchacho, mientras que la chica miraba su entrepierna y se quedaba sorprendida, ella no lo entendía… pero claramente pudo ver que de su vagina estaba escurriendo un líquido transparente, casi como si fuera orina, pero algo más viscoso —Te has corrido porque te he besado en muchas partes, eso pasa cuando te sientes demasiado bien. ¿Te has sentido muy bien cuando te besaba, Asia? —explica y luego pregunta el castaño, obteniendo un torpe asentimiento de parte de la rubia como parte de su respuesta —Entonces ahora te haré sentir muy bien —dice luego, cargando a la chica y acostándola en la mesada.

Asia no entendió a la primera, y trató de usar todas sus fuerzas para levantarse y observarlo a Issei a ver qué hacía con ella, pero cuando intentaba hacerlo sintió una repentina y fuerte descarga eléctrica que provenía de su vagina.

—¡G-GGAAAAAAAAAAAGH! —grita ella al sentir como la lengua del castaño se metió en su coño y empezó a bailar con locura hacia todos lados, explorándola de una manera muy sucia pero deliciosa. En tan solo pocos segundos, Asia sintió una tremenda oleada de placer recorrer todo su cuerpo, y que le produjo graves espasmos y contracciones al correrse en un furioso chorro sobre la cara del castaño, quien gustosamente se dedicó a beberse aquel néctar que salió del cuerpo de la jovencita.

Asia casi se desmaya por sentirse demasiado bien, en tan sólo pocos minutos había perdido la cordura y, por poco, todas sus fuerzas. Aunque aún conservara algo de energía, ella ya no podía moverse, sus extremidades, todo su cuerpo en general estaba temblando a montones, y que hablar de su vagina… se sintió demasiado exquisito allí abajo que su chocho seguía expulsando jugos vaginales aunque en menor medida.

—¡Mmmmnnnnn! —balbuceaba Issei, regocijándose de haber probado el coño virgen, exquisito, de esa exmonja, de esa chica tan pura y hermosa… y que ahora parecía una zorra deliciosa y antojable —Eres deliciosa, Asia, como siempre me lo he imaginado, pero… supongo que deberé de terminar rápido contigo, ya casi estás por quedar noqueada. Bien, entonces… te haré tocar el cielo en muy poco tiempo —promete el castaño, ansioso y a la vez expresándolo con mucha seguridad, besando a la rubia con suavidad para hacer que regrese en sí aunque sea un poco, cosa que logró. Asia recuperó un pequeñísimo atisbo de consciencia… pero sólo para ver lo que le esperaba luego…

Con rapidez, Issei se quitó su camisa y su pantalón, finalmente bajó sus calzoncillos para dejar a la vista de la chica el monstruoso pene que ha hecho de las suyas anteriormente… un palo gigantesco, largo, ancho y -por si fuera poco- venoso, y palpitaba sin contención por penetrar y abrir -hasta el infinito y más allá- esa vagina virgen frente a él.

—Haaaaa… aquí voy, Asia —dice el chico, sin poder contener las ganas de querer hacer su mujer a la chica postrada frente a él.

Con lentitud fue metiendo esa enorme verga en la inexplorada cueva vaginal de Asia, empezando a abrirla hasta límites insospechados.

—¡Ggggg-gggggggh! —cómo no podía hablar mucho, la rubia sólo se limitó a comunicarse mediante sonidos, esta vez gimiendo del dolor… pero su vagina parecía decir lo contrario ya que estaba empzando a expulsar de nuevo sus jugos de amor.

De un momento a otro, sin querer alargar más el sufrimiento que podría tener la chica, Issei ensartó todo su palo de un solo envión, expandiendo las paredes vaginales de la rubia, y por supuesto, rompiéndole su tesoro virgen: su himen. Claramente la punta de su pene no se detuvo y llegó hasta el final, tocando por fin el útero de manera muy directa, deformando la parte baja del estómago de Asia.

—¡G-GGGGGAAAAAAAAAGH! —Asia gritó no sólo por el inmenso dolor sino por experimentar el más extraordinario orgasmo en toda su existencia, y su vagina lo demostraba empezando a convulsionar severamente, echando fuertísimos chorros de sus jugos vaginales encima de Issei, al cual le ponía muy feliz.

La sangre empezó a sobresalir de entre el pene del muchacho y la vagina de la jovencita, aunque… sin dar abasto, el castaño la penetró unas cuantas veces más de manera algo rápida, el placer que también estaba sintiendo él era muy bueno por la estimulación que experimentaba su pene cada vez que su punta entraba y salía del útero de la jovencita.

—¡AAAAAAAAAH! ¡ME CORROOOOOO, ASIAAAAAAAA! —grita el castaño, empujando su pene lo más que pudo y llenando completamente el vientre de la rubia con una tonelada de semen, el cual rápidamente empezó a desbordar.

Tras sentir aquel líquido espeso y abundante dentro de ella, la cordura de Asia terminó por romperse, y su vagina, la cual no daba más, se corrió por última vez aunque no con tanta fuerza como antes, pero sí bastó para que la chica ya pudiera caer desmayada por la gran pérdida de energías y por los increíbles orgasmos que pudo experimentar.

Issei se quedó pegado a Asia por un par de minutos hasta que saca su verga de su interior, observando el semen salir de aquella vagina -que ahora parecía un enorme agujero- con un poco de sangre mezclada.

—Uuuufffff… uuuufffff… eso estuvo excelente… —susurra el muchacho entre jadeos, tratando de recuperar el aliento, con una imperceptible mueca de felicidad por haber logrado su tan ansiado objetivo.

Después de estar un par de minutos más allí en la cocina, Issei se levanta para después tomar a Asia entre sus brazos y cargarla hasta el cuarto donde dormían sus padres, así el la podría dejar allí para que descanse apropiadamente.

Luego de hacerlo, el muchacho fue hasta el baño para poder darse una ducha fría rápida, tomar un poco de ropa a la mano y salir.

—¡Aaaaaaaaah, esto es excelente! —exclama Issei mientras iba caminando lenta y triunfantemente, como un campeón de la vida, por la calle. Su sonrisa era grande y parecía desbordar felicidad y energía cada vez que daba un paso, además cada persona que pasaba por su lado él la saludaba, y si bien se quedaban confundidos en un primer momento, lo cierto es que dichas personas se alejaban con una pequeña sonrisa.

Tras caminar un rato más, llegó hasta aquel parque en donde comenzó su vida como demonio… pero ese hecho parecía no importarle para nada en ese momento.

Sin hablar más y sólo dejando que su cuerpo se exprese, Issei fue caminando -como bailoteando- hasta ubicar una banca libre y poder sentarse en ella, nuevamente, como todo un campeón.

—Aaaaahhh… —Issei suspiró mientras se desparramaba en el asiento, extendiendo ambos brazos a cada lado y dejando sus piernas bien separadas —Hoy ha sido un día de lo más espectacular: tuve sexo con tres bellezas, y aunque Raynare aún falta pues… he decidido que luego me ocuparé de ella, creo que le tendré reservado algo muy especial —dice luego, riéndose por lo bajo y suspirando de satisfacción otra vez. El muchacho inclina su cabeza, como recostándose, cerrando los ojos y concentrándose en sentir los cálidos y gentiles rayos del sol pegando en su cara.

—Me alegra que estés disfrutando todo esto, Isse —dice de repente una extraña voz a su lado.

—¡Aaaaah, ¿qué mierd…?! —el castaño se había pegado un buen susto, cayendo a su lado izquierdo, desparramándose en el suelo y lastimándose un poco —¡A-Auch! ¿Pero qué… o quién me dijo eso? —se pregunta luego, tomando una bocanada de aire tras ello, observando mejor a la banca y descubriendo… a un pequeño gorrión, ubicado en el respaldo de dicha zona de descanso, sin contar que se acicalaba tranquilamente, ajeno al actuar del castaño.

Issei entonces afiló su mirada, tremendamente confundido y acercándose lentamente a la banca, sin dejar de mirar al pequeño animal, el cual parece percatarse de su presencia y empieza a observarlo fijamente, sin moverse de su lugar.

—Eeeehhh… ¿ho-hola? ¿Puedes… hablar? —pregunta el muchacho de manera algo temerosa.

El pequeño animal solo ladea la cabeza, al parece confundido, por esa interrogante. En ese momento el castaño suspira de alivio mientras se tomaba el pecho.

—Uuuffff, bueno… que alivio, por un momento pensé que sí hablabas —expresa él con una sonrisa, observando al pájaro.

—Sí puedo hablar —responde el ave, logrando que Isse se pegara otro buen susto mientras caía de espaldas al suelo nuevamente —¿Qué? ¿Acaso nunca viste hablar a un ave, Isse? —pregunta el animalito, como si sonara sorprendido y decepcionado.

—¡¿Q-Q-Q-Q… QUÉ MIERDAAAAAAA?! —grita el muchacho, asustado y sin poder creerse lo que veía y escuchaba frente a él.

Continuará…

Respuestas a comentarios:

"Laila Andrea Cruz": Gracias por tu review, amiga. Efectivamente, habrá mucho sexo. Con respecto a la cantidad de chicas pues… iré mucho más allá, esto será un "HAREM GLOBAL", con eso ya te digo todo.

"Mr Zero4": Gracias por tu comentario, amigo. Sí, Issei tendrá relaciones sexuales tanto con las chicas del clan Gremory como con muchas otras. Sí, habrá FemVali, FemGasper y todos los fem que se te ocurran.

"godz 1987": No, querido amigo, Issei ya no está soñando.

"Zasetsu04": Jajajajajaja! ¡Me alegra que mi historia haya contribuido en gran parte a esa imaginación! Y gracias por tu comentario, querido amigo.

"alexzero": Gracias por tu comentario, amigo. Sí, puede que haya parecido muy raro el incesto entre madre e hijo, pero lo consideré como un excelente punto de partida para una historia sexualmente alocada.

"antifanboy": Gracias por tu review, amigo. Con respecto a tu duda de si Issei está soñando o está siendo atacado o algo por el estilo, permíteme decirte que no, el está plenamente consciente del mundo real y de lo que está haciendo. Oh, y no leo fics en inglés salvo rarísimas ocasiones, por lo que no estoy haciendo alusión a ninguno o inspirándome en ninguno, sólo plasmo lo que mi propia imaginación me dice.

"Sekiryuutei": Jajajaja! Pues me halaga, muchas gracias por el comentario, querido amigo.

"RJRP": Gracias por el review, amigo. ¿Lo dices por el incesto? ¡Si te ha intrigado y dejado muy sorprendido y descolocado pues me doy por satisfecho jajaja!

A "UpTheIron", "bavm17", "YasuoKashida", "nightmare nightmare", "edgardo aldana 946", "guest" y "Dark Blade 2017": Muchas gracias a todos por sus comentarios, espero les haya gustado este nuevo capítulo.

Hasta la siguiente actualización. Adios!