AVISO: Lenguaje obsceno, Contenido sexual explícito, Incesto.

AVISO2: Respuestas a comentarios al final.

CONTROL TOTAL

Capítulo 4: Subyugación, Dolor y Perdón

—¡Uuuuuuuuhhh! ¡Aaaaaaaahh! ¡Siiiiiiiiiiiii, eso es! ¡Sigan lustrando mi verga! —exclamaba Issei, recargado con la mitad de su cuerpo sobre las almohadas, extasiado mientras veía a Rias, Avy y Asia lamer su gigantesco rabo, el cual tenía como cincuenta centímetros, quizás un poco más, además de ser gordo, venoso y palpitante. El castaño veía, triunfante, como las tres chicas desnudas lamían y chupaban como podían aquel monstruoso palo de carne, aunque, a decir verdad, más lo llenaban de saliva por todos lados… pero eso al muchacho le excitaba muchísimo. Su vista luego repara en Raynare, con su cuerpo al descubierto al igual que las demás, quien solamente le chupaba los testículos, las cuales obviamente tenían mucho bello, estaban sudorosas y por ello olían desagradable —Vamos, Raynare, mis bolas no se limpiarán solas, te mereces que te deje hacer esto como un pequeño castigo por haberme asesinado —ordenó tajantemente el joven.

—¡S-Sí, Isse-sama! ¡L-Le limpiaré muy bien sus enormes y deliciosas bolas! —exclamó la pelinegra aludida a modo de respuesta. Parecía increíble, pero ahora la chica se dirigía de manera diferente al muchacho, y eso era porque él le había ordenado hacerlo con anterioridad.

—Eso espero… —dijo Issei con mucha seriedad —"Lamento tener que hacerlo, Raynare, de verdad… pero fuiste una maldita perra desgraciada por haberme asesinado, esto no se compara a lo que vendrá luego. Prepárate…" —pensó luego, exhibiendo en su mente una sonrisa maquiavélica —¡Uuuuuuaaaaaahh! Eso es, Asia, limpia mi glande con esa maestría de lengua que tienes, ¡vaya que lo haces bien! ¡Jajajajajajaja! —exclamó luego, viendo como la rubia pasaba su lengua por la punta del gigantesco miembro viril del muchacho como si fuera toda una profesional.

—¡Pfffuuuuaaaa! —dijo la chica mientras se sacaba el pene de su boca —¡S-Sí, mi Isse-san! —exclamó la aludida a modo de respuesta después de haberse sacado el glande de su interior, mirando al castaño con sus ojos enamorados para luego volver a su trabajo de envolver ese pedazo de carne con su lengua.

El muchacho sonrió mientras ponía ambos manos tras su cabeza, como si fuera un rey… ¡y vaya que estaba disfrutando todo ello como uno! Pero aún faltaba más… a ambos lados, Masaki y Yume, las dos hermosísimas y eróticas madres del castaño, las cuales ahora lucían inclusive más jóvenes que antes, como si tuvieran cerca de veintitrés años cada una –sin mencionar que no llevaban puesto nada, solo su tersa y clara piel al descubierto- se acercan hasta Issei a gatas, con sus rostros enamorados y libidinosos, además de tener sus vaginas chorreando por la enorme excitación de estar cerca del joven.

—¡Bu-Buenos días, mi amor! —saluda Masaki, sonrojada y algo nerviosa, con corazoncitos en los ojos, tomando el rostro del castaño y plantándole un pasional beso.

—¿C-Cómo amaneció el semental más rudo y atractivo de todo este planeta? —pregunta ahora Yume, mostrando un rostro igual de ruborizado que la otra mujer, esta vez teniendo su turno de besar con fogosidad al muchacho.

—Pues he despertado espectacularmente bien, y ahora que las veo a ambas, las dos mujeres más hermosas y sexys de todo este universo, siento que mi corazón baila de una extrema felicidad —declaró el joven semental, logrando ruborizar en extremo a aquellas dos mujeres, las cuales saltaron encima de él, aprisionándolo entre sus pares de enormes tetas.

—¡ISSEEEEE! ¡ISSEEEEE! —exclamaban Yume y Masaki, locas y completamente enamoradas del muchacho, cada una acariciando el rostro del afortunado de Issei con sus grandiosas boobies, sin contar que éstas eran suaves y desprendían un cierto aroma a la dulce leche materna, la cual el castaño no dudó en beber.

—¡Mmmnnaaaaaaaaa! ¡Mi Isse está bebiendo la leche de mis tetaaaaaas! ¡Soy una mujer tan feliiiiiiiz! —exclamó Masaki, totalmente extasiada, mientras sentía como el aludido mordía, lamía y a la vez chupaba los rozados pezones de sus grandísimos magumbos, ingiriendo aquel claro y dulce néctar de la mujer. La oleada de nuevas sensaciones que estaba experimentando Masaki era algo desorbitante, increíble y magnífico, sobre todo para ella, que hace poco se había convertido en una mujer. Jamás pensó que podían llegar a existir sensaciones tan placenteras de ese tipo, por lo que su cabeza nuevamente su nubló, su cuerpo empezó a temblar como una hoja y su vagina comenzó a convulsionar, largando un tremendo chorro de sus jugos vaginales, empapando la cama, para finalmente caer rendida a un lado del castaño.

—¡Y-Yo, ahora yo, Isse! ¡P-Por favoooor! ¡Chupa mis tetas, bebe mi leche, cómeme, hazme lo que quieras! ¡Permíteme sentirme también la mujer más feliz del planeta! —gritó Yume, totalmente desesperada, ruborizada y con sus anteriores corazoncitos en sus ojos, mientras saltaba encima de Issei.

—¡Uuuuuoooooohh! ¡Ven aquí, mami, ven aquí! ¡A ti también te haré sentir muy bien! —gritó el castaño después de haber escuchado las súplicas de aquella bella mujer, furioso y también desesperado por querer adueñarse nuevamente del cuerpo de su madre, tomándola posesivamente entre sus brazos mientras comenzó a morder, lamer y chupar ambas tetas de la mujer sin delicadeza alguna. Aparte de eso, la mano izquierda del muchacho acariciaba su suave espalda y su mano derecha exploraba el ano de la mujer, metiéndole dos dedos y masturbándola en esa parte.

—¡Ggggggjjjjaaaaaaggg! —gimió Yume con fuerza, sin contenerse, al sentir como el joven la atacaba por todas partes: en sus tetas, en su espalda y en su ano, realmente era demasiado para ella y por eso experimentó repentinamente un espectacular orgasmo —¡Gggggguuuuuuuhh! —gritó nuevamente al sentir como su cuerpo temblaba como una gelatina mientras su bizcocho convulsionaba terriblemente, largando fuertes chorros de sus jugos de amor sobre la cama, empapándola.

—¡Aaaaaaaaaaaaahhh! ¡M-Me corroooooo! —exclamó entre dientes el castaño, liberando una enorme carga disparada desde su monstruoso pene, siendo su semen expulsado como una intensa lluvia que empapó a todas las demás chicas en su esencia, excitándolas de sobre manera mientras se tragaban el líquido con ganas.

Yume cayó rendida a un lado del muchacho, siendo seguida esta vez por Rias, quien decidió tomar la iniciativa para empezar a cabalgar al castaño.

—¡Haaaa! ¡Haaaaa! ¡Isse, mi Isseeeee! ¡P-Por favor, llena mi útero de nuevo con tu semen! ¡Por favoooooor! —suplicaba la pelirroja entre gritos alocados, mientras abrazaba y acariciaba con desesperación al muchacho, tratando de sentirlo en toda su piel.

—¡Haaaaa! ¡Rias, Rias! ¡Uuuuuuhhhh! Mierda… Tu olor es impresionante, hueles a fresas… ¡Maldita sea, eres tan hermosa, Rias! ¡Riiiiaaaaaaaaas! —gritó desatado el castaño, quien ensartó su verga de un solo envión dentro de la vagina de la chica, lastimándola terriblemente.

—¡GGGGJJJYYYYYYYYYYYAAA! —gritó la pelirroja, llorando por haber sentido un terrible dolor dentro suyo, más precisamente en su útero, el cual había sido desgarrado debido a que el pene de Issei fue mucho más allá de sus límites —¡BBBBGGGGGGLLUUUUUUUAAAAAAA! —gritó luego, sintiendo inmediatamente el más intenso e increíble orgasmo que jamás haya podido experimentar, muchísimo más que el primero, reemplazando el dolor que tuvo, ahora largando leche por sus senos jóvenes y su concha que convulsionaba, empapando el cuerpo de Issei con todos sus jugos. Ni hablar de su cuerpo, que temblaba a más no poder sin capaz de ser controlado por la chica, la cual se hallaba en estado de trance, casi desmayada por completo, como si el orgasmo que tuvo anteriormente le hubiera volado los sesos.

—¡Uuuuuoooohh! ¡R-Rias, la-lamento haberte lastimado… pero es que eres tan hermosa! ¡Eres increíble! ¡No puedo resistirme cada vez que veo tu infartante cuerpo de puta! ¡Te haré mía una y otra vez hasta hartarme! ¡Sanaré todas tus heridas y reemplazaré esas sensaciones con un placer indescriptible! —gritaba Issei mientras la penetraba con fuerza y rapidez, haciéndole experimentar a la chica un continuo orgasmo que iba acabando rápidamente con su aguante —¡Ggggggg! ¡M-Me corrooooo! ¡R-Riiiiiaaaaass! —exclamó luego, abrazando con la misma fuerza de antes a la chica para no soltarla y así ella recibiera esa carga titánica de semen, la cual llenó su matriz por completo en un segundo hasta hacer que, efectivamente, desbordase. Ahora, con todo ese líquido seminal escurriéndose por todas partes, el chocho de Rias se sentía resbaladizo, por lo que Issei pudo notar que su pene se deslizaba con muchísima facilidad, así que sin perder tiempo siguió penetrándola una vez hasta que nuevamente descarga su semilla, de manera casi incesante, sobre el útero restaurado de la pelirroja, colmándola hasta el hartazgo.

Después de haber terminado con ella, el castaño sostuvo a la pelirroja para dejarla cuidadosamente a un lado, viéndose rellenada completamente con su semen y, obviamente, inconsciente ya que sus energías la abandonaron rapidísimo.

Cuando el muchacho quiso darse la vuelta fue asaltado por Asia, la cual lo miraba enamorada y con una sonrisa muy libidinosa.

—I-I-Isseee-saaaan —llama ella, con su característico tonito "inocente" que se oía tembloroso —Y-Ya que hemos limpiado tu rico pene… ¿nos darás una recompensa a nosotras también? —pregunta la rubia de manera un poco más calmada, pero deseosa de tomar la enorme verga del muchacho y clavársela ella también, mientras abrazaba por el cuello a su amado chico.

Avy y Raynare no perdieron el tiempo, ya que ambas se le acercaron al castaño, cada una por un lado, abrazándolo desde la cintura para luego respirarle al oído de una manera erótica.

—I-Isseee, no te olvides de nosotras dos, también queremos pasar tiempo contigo —imploró la chica ave, sonando desesperada también.

—I-Isseeeee… por favor, no seas tan malo conmigo. Dame una oportunidad y te demostraré que puedo amarte con todo mi corazón, enmendando así todo lo que te hice —implora también el ángel caído femenino, sonando muy angustiada.

—Por supuesto que no me voy a olvidar de ninguna de ustedes, porque todas son mis hermosas mujeres y mi corazón le pertenece a cada una —expresó el castaño como todo un poeta enamorado, haciendo sonrojar en extremo a las tres chicas para que luego ellas lo abrazaran y lo mimaran con mucho amor —Pero, por supuesto, ahora le toca el turno a mi linda Asia, y luego iré por ustedes dos, Raynare y Avy, así que estén preparadas. Mientras tanto pueden besarme mientras le doy a esta monja traviesa un poco de medicina para aliviarla —dijo luego, mirando con su sonrisa pervertida a la rubia, la cual mostró una expresión de gran excitación al saber por fin tendría lo que estaba esperando.

—¡Haa-aaaaa! ¡S-Sí, mi Isse-san! ¡Ven a mí, ven, por favooor! ¡Ya no lo aguanto más! ¡Quiero sentirte dentro de mí! —exclamó la rubia, loca y deseosa por querer que el castaño se la cogiera de inmediato. Ella podía sentir que su vagina estaba en llamas, clamando para que aquella verga la abra nuevamente hasta límites insospechados.

Al joven de corto cabello castaño le excitó enormemente el ver como Asia se había corrompido de esa manera. Verla a ella con ese cuerpo que parecía tan frágil y que esté gritando como una loca, babeando y clamando para que se la follen, era un espectáculo digno de presenciar. Por supuesto que el castaño adoraba a las mujeres de atributos grandes, así que Asia fácilmente podría recibir algunas "modificaciones" corporales, pero eso lo pensaría luego…

Así que, sin hacerla esperar más, Issei la toma posesivamente entre sus fuertes brazos, rodeándola por completo mientras ubicaba su grandísimo y gruesísimo pene en la pequeña entrada vaginal de la rubia, haciéndola temblar de miedo, pero también de mucha emoción y excitación, ya que sentiría de nuevo lo que experimentó en su fantástica primera vez. Mientras tanto, Avy y Raynare estaban ubicadas una a cada lado del castaño para poder besarlo y lamer su rostro.

—¡Ggggggggggjjuuuuuu! ¡E-Está… e-entrandoooooo! —gritó la exmonja de cabello rubio, apretando los dientes con fuerza y llorando mientras miraba al techo, percibiendo con su chocho cómo éste se iba abriendo más y más por el paso de la verga del castaño. Sus uñas se clavaron con fuerza en la espalda del joven, pero a él no le dolió en lo absoluto.

Issei sentía como su pene se iba deslizando, con algo de dificultad debido a la estrechez de aquella cuevita, pero aun así era una sensación tan deliciosa para él, y poder degustarla lentamente le parecía algo increíble, aunque… él se caracterizaba por ser un poco impaciente, así que, sin perder más tiempo, tomó con más firmeza a la rubia y la obligó a bajar de golpe para que así ella se ensartara de golpe todo ese enorme fierro caliente.

—¡G-Ggggjjjaaaaaaaggh! —gritó la chica, de manera repentina y con ganas, al sentir cómo la increíble verga del castaño entró casi todo, abruptamente, copándola por completo, inclusive el glande llegó hasta el útero y lo tocó, pero sin lastimar a la exmonja -como sucedió anteriormente con Rias-, la cual sólo gemía como una perra en celo, completamente loca por estar experimentando de nuevo esas sensaciones como su fantástica primera vez.

Issei comenzó a moverse, embistiéndola con fuerza y rapidez como lo hizo con Rias, haciendo que la punta de su pene entrara y saliera toda de la matriz de la chica, logrando que ella se moje por completo y llegara en pocos segundos a un tremendo orgasmo por sentir un fuerte, permanente y exquisito cosquilleo en su interior.

Asia sintió como sus piernas temblaron terriblemente, perdiendo completamente sus fuerzas en la parte baja de su cuerpo pero al mismo tiempo corriéndose con muchas ganas.

—¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhh! —gimió la rubia, sin contenerse, tratando de abrazar al castaño mientras sentía cómo su bizcocho convulsionaba sin parar, largando por doquier sus jugos de amor a la vez que percibía que aquel palote seguía dentro de ella, moviéndose.

—¡Aaaaaaah! ¡Asia, me corroooooo, Asiaaaaaaaa! —gritó Issei, tomando a la chica entre sus brazos con fuerza, pegándola lo más que pudo a su cuerpo, para así finalmente obligarla a que su vagina reciba una colosal carga de espeso, viscoso y caliente líquido seminal, logrando que su húmeda cuevita rebosara a más no poder, haciendo que desborde por todos lados.

—Bblllldddd-dddaaaaaaggg… —balbuceaba la pobre chica, con su cuerpo temblequeando como si fuera un fideo. El éxtasis permanente no la dejaba pensar, ni siquiera controlar correctamente su cuerpo, y sumado a la pérdida casi completa de sus fuerzas, ella ya estaba por caerse al suelo ya que no podía sostenerse, pero por suerte el castaño la tenía abrazada, muy bien pegada a él, con su verga aun disparando esa incesante carga muy dentro de ella, tomando luego su rostro para finalmente besarla con locura. La pobre de Asia ni siquiera podía corresponderle, aunque al menos algo sentía de su lengua siendo enrollada por la del castaño.

Después de haberle dado ese exquisito chupetón y de rellenarla hasta el hartazgo, Issei deja con cuidado a una inconsciente Asia a un lado, cerca de Masaki, Yume y Rias, para finalmente ocuparse de Avy y Raynare.

—Bueno, ahora sólo me faltan ustedes dos —expresó el castaño, viendo con una sonrisa pervertida a ambas chicas —Me imagino que están preparadas, ¿verdad? —les pregunta luego.

—¡S-Sí, Isse-sama! —responden al unísono ambas jovencitas, observándolo con sonrisas ansiosas, libidinosas y soñadoras. Las dos temblaban y, por si fuera poco, tenían sus chochos mojados e hirviendo por saber lo que se les avecinaba.

—Muy bien, entonces quiero que ambas se pongan una encima de la otra. Avy, tú acuéstate boca abajo, encima de Raynare, para que así ambas se miren las caras —ordenó el castaño, empezando a sobarse su larguísimo y grueso pene al imaginarse la escena que se daría entre ambas jóvenes.

—S-Sí, Isse-sama —responde la chica ave, acatando lo que se le había ordenado. Raynare también obedeció, acostándose primero en la cama para ser seguida por Avy, quien se ubicó encima de ella.

Los cuerpos desnudos, suaves y sudorosos de ambas chicas se estaban tocando directamente, y por alguna extraña razón ellas se empezaron a sentir muy nerviosas por su cercanía, pero todo era producto de Issei, quien en su loca mente se imaginaba tanto a Avy como a Raynare en un acto erótico lésbico.

—Muy bien, ahora quiero que ambas se besen con pasión mientras se declaran su amor —ordena el castaño, mirándolas a ambas con una sonrisa orgullosa.

Repentinamente, tanto Avy como Raynare, sintieron que su corazón palpitaba como loco, su cuerpo temblaba y ambas se miraban entre sí con corazoncitos en los ojos. La chica ave entonces toma el rostro del ángel caído entre sus manos para luego besarla con pasión.

—¡M-Mmmmnaaaa! ¡T-Te amo, Raynare! —exclamó Avy, pegando más su cuerpo al de la pelinegra, empezando a sobarse contra ella.

—¡Y-Yo también te amo, Avy! —exclamó Raynare a modo de respuesta, empezando a gemir de placer por el roce de sus cuerpos.

Los coños de ambas se estaban tocando, estaban frotándose entre sí, y con los jugos de amor que las dos chicas estaban expulsando el roce se hacía aún más disfrutable.

—¡Mmmmnnnmmmm! —las dos jovencitas se besaban con locura y pasión, claro, porque estaban bajo el mandato del castaño, quien las obligó a unir sus labios y tener esos sentimientos, aun si ellas no se sentían para nada atraídas entre sí, tanto física como espiritualmente, pero debido al enorme poder del muchacho eso era posible.

Issei ahora se manoseaba, muy ansioso y excitado enormemente, su grandísimo pene, el cual ya estaba erecto completamente. Con una sola mano no le alcanzaba, así que tenía que usar ambas para poder masturbarse mientras veía esa suculenta escena lésbica que le proporcionaban las dos chicas, quienes de tanto estar tijereando llegó el tan preciado momento del clímax.

—¡A-Aaaaaaaaaahhh! —gritaron Raynare y Avy al mismo tiempo, abrazadas mientras se veía como sus coños se corrían por estar dándose un permanente placer entre sí. Sus entrepiernas quedaron empapadas, y ni hablar de la pobre cama… Tanto el ángel caído como la chica ave se miraban entre sí, jadeando pero con una sonrisa, y estaban a punto de tomarse sus rostros para así darse otro riquísimo beso, cuando Issei las interrumpe.

—Uuuuuuhh, eso sí que estuvo genial. Bien hecho Avy, bien hecho Raynare. Ahora olvídense de todo lo que hicieron, olvídense de todo lo que pasó entre ustedes y vengan hacia mí, ámenme con locura y exprésenme sus implacables deseos de tener mi verga en sus virginales vaginas, ¡Porque yo soy y seré el único a quién aman de verdad! —ordenó luego el muchacho, levantando los brazos y mostrando un sonrisa triunfal.

—¡HA-AAAAAAHH! ¡S-SSIIIIII! ¡I-ISSEEEE! ¡I-ISSEEEEEEE! —gritaron como locas las dos chicas, efectivamente olvidándose por completo de lo que pasó como si le hubieran hecho un muy profundo lavado de cerebro. Ahora ellas veían con grandes corazones en sus ojos y completamente ruborizadas al castaño, quien las tomó a ambas con sus dos fuertes brazos mientras ellas lo tiraban al suelo y así besarlo por todos lados.

—Las haré mías otra vez, les quitaré su virginidad las veces que yo quiera porque ustedes me pertenecen, porque ustedes son mis chicas, ustedes me aman con locura y desenfreno y yo también las amo de igual manera —expresó el castaño, enamorando aún más a sus chicas con sus sabias palabras.

—¡I-Isseeeee! ¡A-Aaaaahh! ¡S-Sí, n-nosotras te amamos demasiado, Isse! ¡Te amamos mucho muchooooo! —exclamaron ambas jóvenes, observándolo con aquellos ojos que demostraban el amor más incondicional, puro y además lujurioso que podían sentir hacia él, besándolo con mucho cariño pero también con gran pasión.

Los tres estaban en el suelo, como si estuvieran haciendo un sandwiche, las dos chicas a ambos lados e Issei -con su enorme pene erecto- en el medio. En eso Avy aprovecha el momento, y rápidamente se ubica de forma invertida a la posición en la que se encontraba Issei, para así poder acercar su rostro a ese glorioso pene y empezar a mamarlo, aunque sea la punta ya que si quisiera podía meterse todo ese pedazote de carne en su boca ya que su mandíbula se dislocaría.

—¡Uuuuuuhh! ¡Eso es, Avy, limpia bien mi glande! ¡Déjala bien lustrada para cuando tenga que usarla en ti! —gritó Issei de manera tajante, tratando de disimular el disfrute que experimentaba por sentir que la punta de su verga era atrapada por la boca de la chica ave.

—¡Mmmmpfffshi, mfffi fffiiissheeee! —trató de responder la aludida, acatando la dichosa orden, sin sacar la punta de ese duro palo de su boca, rodeándola con su lengua para agilizar la limpieza del aparato.

—¡I-Isseee, mi Isseeee! ¡B-Bésameee, por favooor! —rogaba Raynare, con ojos llorosos y muy ruborizada, mientras tomaba entre sus manos el rostro del aludido, atacándolo con sus labios, desesperada por saborearlo.

Issei corresponde ante esa acción con rapidez. La pelinegra sintió inmediatamente como la lengua del castaño entró en su boca y tomó la suya, empezando a enroscarla y hacerla bailar en su interior con una danza enloquecida que subió aún más y de golpe la excitación de Raynare.

—¡Mmmmnnnnmmmnn! —trató de gemir el ángel caído, con sus labios siendo sellados, al sentir el placer que le daba su amante con aquel acalorado beso.

Y mientras que el joven castaño le daba aquel chupón excepcional a Raynare, sus manos masajeaban los suaves glúteos de Avy como si estuviera amasando pan, estrujando y estirando por aquí y allá, dándole placer también a la chica ave, la cual ya tenía su chocho muy mojado por estar sintiendo las cálidas y mágicas manos de su amorcito.

—¡Mmmmmmnnnngggmmm! —gemía la chica ave, temblando y mirando al techo, sin poder quitarse el pene del castaño de su boca.

En eso, Issei tomó con ambas manos el rostro de Raynare para pegar con fuerza los labios de los dos, para así darle un buen chupón a la chica de alas negras, haciendo que llegara al orgasmo rápidamente por estar siendo estimulada en esa zona de su cuerpo.

Aprovechando que ella estaba exhausta, el castaño se saca de encima a Raynare para poder ocuparse de Avy, cazando nuevamente los glúteos de la chica entre sus zarpas para luego seguir estrujándola hacia los lados, abriendo su vagina para que el pudiera darle un lengüetazo que le hizo experimentar a la chica ave una tremenda corriente de placer por todo su cuerpo.

—¡J-Jjjjjggggjjjaa-aaa! —exclamó ella, sacándose aquel enorme pene de su boca para poder gemir sin reprimirse al sentir como la húmeda lengua del muchacho la rozaba de arriba hacia abajo en sus partes más íntimas, también de lado a lado y en círculos, como si estuviera no sólo limpiando el exterior de aquella pequeña zona de una manera muy guarra sino también para degustar el delicioso sabor que tenía el bizcocho de la jovencita.

—¡Mmmmmmmmm! ¡Avy, tu vagina me encanta, tiene un delicioso sabor dulce! ¡Un sabor a duraznos! ¡Mierda, que deliciosooooo! ¡No sabes cuánto me encantan los duraznos frescos! ¡Voy a comerte esta vagina tan rica que tienes, Avy! —exclamó Issei con locura, mientras volvía a meter su musculoso y húmedo órgano vocal dentro del coño de la jovencita, adentrándose más profundo esta vez, además de morder ligeramente los labios vaginales de la chica.

—¡G-Ggggyyyaaaaaaaa! —gimió con locura la chica al sentir como la poderosa lengua del castaño empezó a bailar frenéticamente en su interior, degustando sus partes más íntimas de una manera muy guarra además de parecer que la estaba limpiando. El órgano genital de la muchacha temblaba como gelatina por los movimientos tan bruscos y desenfrenados que hacían la lengua del castaño, la cual parecía ser grande y larga porque la chica sentía que copaba toda su vagina, hasta que por fin llegó el momento tan ansiado —¡GGGGGGGGJJJJJIIIIIIIIIIII! —gritó Avy, apretando sus dientes y mirando hacia arriba mientras experimentaba como su coño se corría con mucha furia, cubriendo y mojando por completo al joven debajo de ella con aquel torrente con sabor a durazno que salió nada menos que de su chocho.

Avy así ya no podía continuar, por lo que Issei decidió arremeter contra su última víctima… Raynare, quien se encontraba a un lado de él, tratando de tomar un poco de aire. Issei rápidamente deja a la chica a ve a un lado y salta encima de la chica ángel, con su poderoso miembro erecto, el cual chocó contra el estómago de la pelinegra. El castaño la aprisionó con su enorme y venosa verga en su torso y sus manos tomaron las de ella mientras que él la miraba con amor y exictación.

—Raynare… —susurra él con una voz grave y terriblemente seductora.

—I-I-Isseeeee… —susurra Raynare, temblando y observándolo con una mirada inocente y atemorizada, con sus mejillas sonrojadas y unos ojos temblorosos, todo eso logró hacer palpitar con fuerza el corazón del muchacho, quien no pudo controlarse más y la besó con mucha ternura y pasión.

—Aaaaaahh, Raynare… rayos, no puedo estar enojado contigo, sé que fuiste mi primera novia, sé que eres un ángel caído que terminó asesinándome por mi sacred gear… pero realmente eso no quita el hecho de que seas la chica más hermosa que he conocido jamás en mi vida, y la cual me ha robado el aliento la primera vez que conocí. Raynare, yo… te amo —declaró el castaño, sorprendiendo en demasía a la chica y la cual se puso demasiado feliz en un primer momento, el corazón de la joven bailó con desenfreno por esa declaración de amor, aunque… después ella se puso terriblemente angustiada, empezando a llorar con amargura.

—M-Mi Isseeee... yo también te amo, te amo mucho, por favor perdóname por esa tremenda estupidez que hice, yo no quería hacerlo, ellos me lo ordenaron, me obligaron a cumplir, yo no quería... T-Tú, m-mi Isse… tú eres el hombre más lindo y tierno que he conocido jamás, y-y quiero pasar el resto de mi existencia a tu lado. P-Por eso… por favor te lo pido… haz desaparecer esta agonía, este gran dolor que está en mi corazón —exclamaba la pelinegra, clamando con mucha tristeza por el perdón del muchacho para así sanar sus heridas por el error que cometió en contra de él.

Issei sentía como un nudo se formaba en su garganta, por lo que instintivamente él se inclina otra vez para besar a la joven, ésta vez con mucha suavidad para que ella se calmara, cosa que logró.

—Raynare… te perdono —declaró el castaño, sorprendiendo y luego sacándole una gran sonrisa a la hermosa chica de largo cabello negro, después de eso él empezó a acariciar ese bello rostro —Después de todo te he dicho que no puedo estar enojado contigo. Ahora bien… creo que tenemos algo pendiente, ¿verdad? —pregunta luego, con una sonrisa muy pervertida mientras miraba a Raynare, luego indicándole que debía observar abajo, la chica lo hizo y entonces ve el enorme, grueso y venoso pene del muchacho que se sobaba contra ella.

Cuando Raynare vio el tremendo aparato apoyado sobre su estómago, empezó a jadear ruidosamente, su cuerpo comenzó a temblar como una hoja y a sentirse caliente, deseosa por tener, de una vez por todas, aquella salvaje e implacable relación sexual con su chico, ese vigoroso semental, ella quería que le destrozara su virginal vagina con esa monstruosa cosa entre sus piernas.

—¡S-S-Sí, m-mi I-Iss-seee! —respondió ella, tartamudeando y no pudiendo formular bien sus palabras por el terrible deseo que tenía de unir su cuerpo con el del muchacho. Lucía sonrojada y con corazoncitos en los ojos, además de su lengua fuera de su boca, babeando por doquier.

—¿Quieres que te desvirgue ya? ¿Quieres sentirme dentro de ti? ¿Llena, completamente copada? ¿Quieres… ser completamente mía? —le preguntaba el castaño, cerca de su oído y con una voz grave y tan seductora que hacían que el corazón de Raynare se derritiera y su coño temblara a más no poder, quemándola y clamando por ser penetrada en ese mismo instante.

—¡S-SIIIII, S-SIIIIIIIIIII! ¡M-M-MI ISSSEEEEEE! ¡MI AMOOOR! ¡HA-HAZLO, HAZLOOOO! ¡Q-QUIERO SER TUYA, COMPLETAMENTE TUYAAAA! ¡P-P-POR FAVOR, D-DESVÍRGAME Y DESTRÓZAME YA, POR FAVOOOOOOOOR! —gritó la morena, completamente extasiada mientras el castaño le besaba el cuello y las orejas, encima que le sobaba sin parar su enorme verga sobre el vientre de la joven, verga la cual largaba líquido preseminal que caía en el cuerpo de la chica.

—¡Aaaaaaahh! ¡Aaaaahhh! ¡E-Entonces ahí voy, Raynareeee! —exclamó Issei, también muy ansioso por probar el chocho de Raynare, tratando de dirigir su latente aparato hacia la entrada vaginal de la muchacha.

Cuando él pudo ubicarse bien, sin perder ni un segundo más comenzó a entrar en aquella húmeda cuevita, la cual se sentía muy apretada y caliente, por eso el castaño, con todas sus fuerzas, trataba de no eyacular en un primer momento ya que sería desastroso, él quería hacerle sentir muy bien a Raynare antes, y después se ocuparía de lo suyo.

—¡HHHNNNNNNNNGGGG! —gemía la pelinegra, mostrando una mueca de gran dolor mientras apretaba con fuerza los dientes y cerraba sus ojos, los cuales empezaban a lagrimear —¡D-DUELE! ¡I-ISSEEE, D-DUELEEE! —gritó ella, asustada, con su cuerpo temblando mucho y su corazón latiéndole a mi por hora.

Issei inmediatamente detuvo el avance de su miembro viril para inclinarse leve y rápidamente y así besar a su chica para calmarla, cosa que afortunadamente logró. Después de eso él siguió intentando entrar, con algo de incomodidad, pero Raynare hacía lo posible por aguantar.

Más temprano que tarde el pene del muchacho hizo tope, señal inequívoca de que llegó hasta el precioso himen de la pelinegra.

—¡N-No va a entrar más, I-Isseee! ¡D-Duele además, p-por favor no te muevas más! —pedía la azabache, pero inconscientemente lo hacía de una manera muy tierna, lo cual no hacía más que poner como un loco al castaño.

—¡Aaaaaahhh, Raynare! —exclamó él, inclinándose velozmente para atrapar a la pelinegra con sus labios, plantándole un muy fogoso beso con lengua, el mismo de antes. Las lenguas de ambos jóvenes se enroscaron como dos serpientes para luego bailar y bailar. Raynare, en pocos segundos, casi pierde la cordura por tal acto pasional, aparte de que estaba sintiendo el enorme aparato del castaño, el cual tenía su vagina bien abierta.

—¡Mmmmnnaaaaaa! —dijo la pelinegra cuando el muchacho terminó abruptamente su beso con ella, se la veía obnubilada por el placer, toda sonrojada y casi entregada al éxtasis, sólo faltaba el último gran detalle…

Issei entonces aprovechó para ensartar de un solo envió toda su gigantesca y monstruosa verga en el interior del aparato reproductor de Raynare, destrozando por completo su himen, llegando además hasta su útero y desgarrándolo desmesuradamente.

—¡GGGJJJJJAAAAAAAAAAAAAAAGGGH! —el alarido que soltó Raynare fue descomunal ya que sintió un inmenso dolor en su vientre… pero un segundo después experimentó la oleada de placer más extraordinaria que jamás haya podido sentir, tal fue el nivel de placer que reemplazó completamente el dolor de antes y nubló por completo sus pensamientos, haciendo temblar estrepitosamente cada parte de su ser, tanto física como espiritualmente —¡GGGGGJJJJIIIIIIIIIIIIIIIIAAAAAAAGGH! —ahora el grito era de un absoluto goce carnal y emocional, eran totalmente increíbles las nuevas sensaciones que llegaban a ella, Issei empezó a bombear contra su vagina, metiendo casi todo su pene en su desvirgado chocho húmedo a más no poder, deformando en el proceso su estómago ya que el miembro viril entraba hasta su útero, nada más que ahora ya no le lastimaba.

Raynare se sentía fuera de sí, con esa enorme verga entrando y saliendo con rapidez de su bizcocho, llenándola por completo, y tan deliciosas eran esas sensaciones que el clímax llegó hasta ella mucho más rápido de lo que se hubiera podido imaginar —¡A-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAGGHHH! —Raynare gritó con extrema fuerza, poniendo sus ojos blancos y arqueando su columna, sintiendo su primer orgasmo, el cual era el más potente y desorbitante de todos. Su vagina empezó a convulsionar terriblemente, largando fuertísimos chorros de sus jugos vaginales sobre el cuerpo del castaño, empapándolo completamente. El cuerpo de la muchacha sufría de espasmos por doquier, ella ya no se podía controlar, temblaba a más no poder y ya casi estaba por desmayarse del incesante éxtasis… pero no se iría sin antes recibir un premio.

—¡GGGJ-JUUUU! ¡R-RAYNAREEEEE, M-ME CORROOOOO! —gritó el castaño, abrazando a la aludida y pegándose por completo a su cuerpo, hundiendo el rostro en sus tetas para finalmente expulsar una colosal carga de semen directamente en la matriz de la chica, llenándola hasta el hartazgo y logrando que su chocho desbordara de semen.

Eso último fue la culminación del desquiciado pero absolutamente maravilloso orgasmo que estaba teniendo Raynare, ya que sintió ese líquido caliente y viscoso rellenando toda su húmeda cueva, y lo cual logró que sus sesos fueran disparados hacia el infinito.

—¡G-Ggjjllueeghhh…! —gimió la pelinegra con su lengua completamente fuera de su boca, babeando y corriéndose una última vez con las pocas fuerzas que le quedaban, sus jugos de amor salieron despedidos de su coño, pero con menor potencia que antes, obviamente. Eso fue lo último, ahora Raynare quedó inconsciente y con un rostro ahegao.

Issei permaneció abrazando a la pelinegra por un par de minutos más, pegado a ella mediante su pene dentro de su desagradable vagina, llena de semen y cubiertos ambos de todo tipo de apestosos fluidos corporales.

Pasados esos minutos, el castaño decidió moverse, sacando con lentitud su aparato gigantesco de la enorme cueva vaginal que ahora tenía la pobre muchacha de cabellos negros, quien dejó sus piernas abiertas de par en par, exhibiéndose completamente.

—Haaaaahh… Haaaaahhh… Rayos, esto último… sí que fue intenso —comentó en voz baja el muchacho para no despertar a las demás chicas que ya estaban durmiendo, lo que no tenía sentido puesto que él y Raynare hicieron tremendo alboroto en el lugar —Me sentí… nuevamente enamorado hacia Raynare, y ella ahora está completamente enamorada de mí, es un amor honesto, eso lo sé… pero, sin lugar a dudas, el sexo que tuve con ella fue de lo mejor, es algo con lo que había soñado desde el primer momento en que la conocí —dijo luego, mostrando una sonrisa que expresaba una franca y pura felicidad, aunque segundos después él se mostró bastante serio —Aun hay muchas cosas que tengo que saber sobre este poder, eso es seguro… pero será luego, ahora estoy muy cansado y quiero dormir, cuando me levante seguiré remodelando la casa, les daré un baño a mis hermosas mujeres, obviamente seguir tendiendo sexo con ellas, especialmente con mis madres ya que debo hacerles probar el sexo rudo. Uuuufff bueno, seguiré con ello luego —.

Dicho y hecho, el castaño se acostó pero no sin antes acomodar a sus seis esposas junto a él en la misma cama matrimonial, con él en el centro, por supuesto.

—"Quizás tenga que agrandar esta cama en un futuro muy cercano, quién sabe…" —pensó el muchacho, exhibiendo una sonrisa muy perversa, para luego cerrar sus ojos y ceder ante el sueño.

Continuará…

"Patricio Estrella": Gracias amigo.

"Zasetsu04": Me alegra que te haya gustado, amigo, espero que sigas porque esto no ha hecho más que comenzar.

"ZAR ROMANOV": Exacto, ahora NADIE NI NADA se salvará, y cuando lo digo así es porque en serio NADIE NI NADA podrá salvarse.

"Tryndamer95": No lo sé, amigo, no lo sé… En fin, gracias por tu comentario.

"Poker Face": ¿Por qué un trío cuando puedes montar una orgía como la que ya has visto?

"Yasuo Kashida": Gracias por tu comentario, espero que te haya gustado el intenso capítulo, amigo mío.

"zzDante Spardazz": No lo sé, amigo, no lo sé… En fin, gracias por tu comentario.

"JOSDXDARK": Así es, amigo, todos corren peligro. Con respecto a las mujeres, sólo el tiempo (y el apetito sexual de Issei) lo dirá.

"ELDRAGONCOLORADO16": Gracias, amigo.

"Godzilla666": Todo es posible, amigo, todo es posible…

"DarkRhinoPrime": Eres el mejor, adoro esas ideas, definitivamente las implementaré, no sé cómo… pero lo haré.

"edgardoaldana946": Masivo, Enorme, Global, Universal… tengo muchas expectativas.

"BigPanzer": Gracias por el halago, amigo, espero que te haya gustado este intenso capítulo nuevo.

"godz 1987": Es lo que se quiere, amigo, veremos si se puede.

"alexzero": Eso todavía no ha sido nada, amigo, y gracias por tu review.

"Kirito12345": Exacto, no hay nadie a salvo. Gracias por el comentario, amigo.

"Benito Camelas": Me alegra que te haya provocado esas sensaciones. Y sí, nadie está a salvo ahora, y con lo demás bastará decirte que lo iré revelando de a poco. Ah, ya te adelanto que la procedencia de tal poder no proviene del Great Red. Saludos!

"antifanboy": Que raro… pero sería genial si este fic se hace conocido entre las personas de habla inglesa. Escribí esto porque quería generar un gran impacto en el fandom español más que nada, y siendo honesto también lo hice por puro deseo personal. En cuanto a la temática y los límites, pues podría cruzarlos, todo sea para generar un gran impacto en el lector, siempre hablando desde el punto de vista erótico y fetichista.

"Red Satoshi Ketchum": Gracias amigo.

"x29": Es lo que se había pensado en un primer momento, amigo, eso de convertir a todos los hombres en mujeres y que Issei se las termine follando… pero quizás no lo haga, a no seeeeer…

"ZeruXT": Me alegro de haber causado esas sensaciones en ti, amigo.

"Red24": Claro que sí, amigo. Pero después.

"KuroNanashi": Claro que sí, amigo. Pero después.

"LA": Claro que sí, amigo. Pero después.

"Carl": Gracias.

"Ignacio365": Ya está. Ellas dos estarán seguro en el harem de Issei, pero será después, amigo. Gracias por tus sugerencias.

"HOREB 15": Ya está, amigo, espero que te haya gustado.

Nos estaremos leyendo próximamente. Hasta luego!