AVISO: Lenguaje obsceno, contenido sexual explícito.
AVISO2: Respuestas a comentarios y aclaraciones al final del capítulo.
CONTROL TOTAL
Capítulo 5: Cómo follar a tu dragón
—Mmmmmmnnnmm… —
Issei, viéndose bastante somnoliento, trata de moverse en lo que parecía ser una cama matrimonial de varias plazas, siendo también aprisionado por los cuerpos desnudos de las seis chicas que dormitaban profundamente bien a su lado. Con algo de pereza él abre sus ojos, para luego observar todo a su alrededor, y al comprender totalmente en donde se encontraba, una gran sonrisa comenzó a dibujarse en su rostro.
—Jejeje… —ríe el castaño en un tono bajo, al parecer para no despertar a las exhaustas jóvenes que dormían en la misma cama —Aaaaaaahhh, de verdad soy el puto amo… despertar en una cama enorme, junto a seis adorables y sexys mujeres completamente desnudas por quienes todo hombre mataría por tener… ¡Qué rayos, ningún hombre puede envidiarme si así lo quiero yo! ¡Jajajajaja! —.
El castaño echó a reír estruendosamente esta vez, pero sorprendentemente las bellas féminas a su alrededor no se inmutaron en lo absoluto, siguieron descansando como si nada.
—Bueno, a ver… Ya arreglé toda la casa mientras dormía, gracias a este gran poder que me permite controlar también mis sueños. Convertí esto en un gran palacio, mi propio gran palacio, el doble de grande que el que tuvo el sultán Suleiman. Oh! Y pienso tener un harem muchísimo más grande que el de él, y puede que después vaya a restregárselo en la cara jejeje —se decía a sí mismo el muchacho, en voz alta y levantándose con cuidado aun si las seis chicas a su alrededor no se despertarían —No sólo me di a la tarea de reconstruir todo este lugar, sino también hacerlo pasar desapercibido por todo el mundo, tampoco tendré que pagar gastos de luz o de agua ya que todo lo controlo yo. ¡Esto es realmente genial! —se dijo luego, observando su mano derecha abrir y cerrarse con una sonrisa triunfante.
Después de decir eso, al liberarse completamente de los brazos de sus esposas, el joven se da la vuelta para contemplarlas, esta vez con seriedad y una mueca de felicidad sincera en sus labios.
—Aaaaahhhh *suspira* de verdad todas ustedes son tan hermosas, pueden ser las mujeres más tiernas que ningún hombre jamás haya podido conocer a excepción de mí, tienen unos cuerpos tan eróticos, los cuales me pertenecen… en realidad todo de ustedes es mío ahora, y por eso no puedo evitar verlas con este rostro enamorado y a la vez libidinoso. Tengo tantas ganas de follarlas, de hacerlas mías una y otra vez hasta el fin de los tiempos… pero debo controlarme por ahora, debo seguir adelante con todo, expandir este universo que muy pronto será de mi propiedad —.
Al terminar de expresar aquello, el castaño se levanta y se despereza, estirando aquel cuerpo escultural y desnudo que poseía, con su flácida verga de unos quince centímetros. Después de realizar esos movimientos, él procede a suspirar mientras exhibía un rostro feliz.
—Aaaaahhh bueno, no importa si hoy es miércoles porque creo firmemente en que será un gran y maravilloso día lunes, después de todo así lo quiero yo, si quiero que sea tal día de la semana basta con que lo desee y punto. Después me ocuparé de ir a la academia y solucionar cualquier problema que haya por allí con respecto a la ausencia de Rias y Asia… pero por ahora supongo que primero daré una pequeña vuelta por mi gran propiedad, luego iré a desayunar algo y… después veré lo que seguiré haciendo —dijo el muchacho, riendo ligeramente al final, después de eso se vistió con calma y procedió a salir de la lujosa y amplia habitación en la que dejó descansando a sus seis mujeres.
Issei ahora se encontraba frente a un largo y espacioso pasillo igual de lujoso que la habitación detrás de él, muy bien adornado y con varias ventanas grandes que daban hacia un espectacular y enorme patio trasero, en donde se hallaban un montón de frondosos árboles, esculturas, flores, varias fuentes y demás decoraciones dignas de un multimillonario quisquilloso. Mientras iba caminando, Issei miraba hacia su lado derecho para ver dicho patio trasero, en donde también se lucían ostentosos adornos, algunos pequeños y otros grandes, que ocupaban el lugar. Después de admirar esa zona, el castaño siguió caminando hasta llegar a una escalera curvada que lo llevaba hasta la planta baja, y no hace falta mencionar que la escalera estaba hecha de oro y marfil y tenía más adornos casi del mismo estilo que los anteriores mencionados.
La planta baja era lujosa, no hacía falta ni mencionarlo, e Issei suspiraba triunfante por ver tal enormidad y majestuosidad, aquella que él mismo había construido en base a todas sus fantasías más locas.
—Perfecto, entonces, a ver… el comedor estaba por aquí —se dice a sí mismo, doblando hacia su derecha después de terminar de bajar por las escaleras, e inmediatamente, tras pasar por una abertura que simulaba ser una entrada, él ingresa al dichoso comedor… pero no era cualquier comedor, era un amplio salón en la que habían una gran mesada en el centro, una mesa amplia con varias sillas a un lado y una cocina grande, como si fuera hecha para que varios cocineros estuvieran allí trabajando en preparar un festín para todo un regimiento —¡Jojojo, me encanta lo que hice aquí! —exclama luego el castaño, deslumbrado y exaltado por la belleza de esa enorme sala.
Issei entonces se dirige hacia una heladera bastante grande, con seguridad debía de tener unos tres metros de alto por un par de ancho y profundidad, la abre y la descubre completamente llena, casi que desbordaba de la cantidad de alimentos que tenía en su interior… hasta se podría jurar que el interior era el triple de grande que lo que aparentaba la máquina desde el exterior.
—Bien, sacaré algo de carne, unas papas y… eso sería todo —expresa el castaño con una mueca burlona, sacando los alimentos antes mencionados por él, poniéndolos en la mesada y cerrando la heladera de un sonoro portazo —Bien, ahora a cocinar jejeje —dice luego, riéndose sin contenerse porque sabía que estaba por hacer algo que le causaría mucha gracia…
Issei agarra el pedazo de carne, aun congelado, y lo mete de un solo envión en la cocina, sin haberle siquiera sacado la bola o lavado correctamente o siquiera cortar las partes con exceso de gordura, después toma el pequeño saco de papas, y sin lavarlas o pelarlas adecuadamente las mete así nomás en el pequeño cubículo para cocinarlas. El castaño se ríe entre dientes para luego proceder a cerrar la puerta del horno y girar una de las perillas para que se comenzara a calentar la comida.
—Muy bien, ahora a esperar un ratito, mientras tanto me masturbaré contemplando esta erótica holografía —comenta el muchacho, mientras sacaba de sus bolsillos un aparato extraño, lo colocaba en la mesa y ésta comenzó a proyectar una vívida imagen holográfica de una mujer con buenos atributos, bailando de manera muy sugerente alrededor de un caño. Después de unos momentos, tanto la chica de la proyección como el propio Issei comenzaron a masturbarse, el muchacho de una manera más furiosa, por supuesto.
Pero en eso, mientras él se la estaba cascando con ganas, repentinamente un pensamiento ajeno a todo el trajín apareció en su imaginación, y le hizo darse cuenta de un detalle muy importante que, hasta el momento, no se percató…
¿Qué había sucedido con Ddraig?
—"Eso es cierto, ¿qué pasó con mi lagartón amigo?" —se cuestiona mentalmente el castaño, guardándose la longaniza dentro del pantalón y haciendo desaparecer la máquina holográfica de la nada —"Ahora que lo pienso mejor, Ddraig ha estado callado o ausente desde el momento en que desperté y me encontré a Raynare tragándose mi semen, y en todas las veces en las que estuve tirándome a mis seis chicas que duermen arriba. Es decir… ¿¡Qué carajos le pasó?!" —interroga luego, frunciendo sus ceños, mostrándose muy serio.
Un par de minutos después, tratando de adivinar qué le sucedió al dragón rojo, Issei se levanta tranquilamente y apaga la cocina. Acto seguido abre la puerta del horno, y lo que extrae del interior es algo totalmente imposible de creer…
Una bandeja con un enorme pollo y papas religiosamente cortadas con cuidado y ubicadas alrededor de la carne, todo bien horneado y viéndose súper apetecible. No hacía falta preguntarse cómo demonios se convirtió todo lo que largó Issei adentro de la cocina en eso que estaba viendo justo ahora…
—¡Bien, a almorzar se ha dicho! Son las nueve de la mañana pero me importa un comino, voy a desayunar un gran almuerzo digno de los dioses —y con eso dicho, el castaño empezó a atragantarse con esa exquisita comida que preparó casi en un abrir y cerrar de ojos y sin mucho esfuerzo. Todo era más que delicioso: tenía el punto justo de cocción, la cantidad exacta de sal, estaba condimentado a la perfección, todo a pedir de boca. No hace falta mencionar que fue producto del gran poder del muchacho.
Una vez terminado el almuerzo-desayuno, Issei hizo desaparecer los platos sucios y volvió a centrarse en el tema que lo tenía ocupado anteriormente… Ddraig.
—A ver… supongo que la manera más fácil de contactar con él sería hablando en pensamientos… Y sí, tendría que hacerlo en vez de estar carcomiéndome la cabeza pensando en todo eso, si ahora tengo poder sobre absolutamente todo el universo, no debería ser difícil volver a hablar con Ddraig —se dijo a sí mismo, un poco molesto por la obviedad del asunto —"Ddraig, ¿estás ahí?" —pregunta luego en su mente, tratando de establecer una conexión con el mosntruo que habitaba en su interior.
—"Mmmmmmnnnmm…" —Issei percibió aquel murmullo que, con facilidad, se podía saber de dónde o de quién provenía. Parecía ser que Ddraig se hallaba durmiendo por los sonidos que hizo.
—"Ah, conque ahí estás, así que estabas durmiendo, y yo pensé que te ocurrió algo" —expresó el castaño, simulando preocupación.
—"¿Eh? ¿Pero por qué? ¿Acaso tenía que suceder algo importante como para que mi descanso fuera perturbado?" —preguntó el dragón, aun con un poco de sueño y confundido.
—"¿Estás seguro de que no has oído nada extraño? ¿No sentiste ningún temblor… nada?" —cuestiona nuevamente el muchacho, incrédulo de que el gran lagarto no se haya percatado de todo lo que pasó.
—"… No, ¿por qué? ¿Acaso sucedió algo interesante durante mi descanso? ¿Algo que deba conocer?" —vuelve a responder e interrogar Ddraig, sonando más y más desconcertado.
—"No, no ha pasado nada…" —contesta a secas el joven de corta cabellera castaña, anonadado por la tranquilidad que mostraba su amigo monstruoso —["Bueno, claramente él no me está mintiendo, puedo saberlo… pero aún me parece totalmente imposible que Ddraig no se haya enterado o visto todo lo que hice en este lapso de tiempo cuando desperté de mi desmayo, el que me haya cogido a seis chicas de maneras bastante guarras, con toda una locura y desenfreno… Esto obviamente no lo he hecho yo, quizás porque me había olvidado de la presencia de Ddraig hasta ahora. Será que… ¿él no estará bajo mi poder?"] —se cuestionó el castaño más para sus adentros, sin que el dragón lo supiera.
—"Bueno, si no necesitas nada más de mí volveré a dormir" —avisa de antemano el dragón rojo.
—"Probablemente te llame en unos momentos para preguntarte algo, pero antes terminaré de hacer unas cosas aquí y luego salgo al patio, allí hablaremos más tranquilamente" —le contesta el muchacho, con bastante seriedad.
—"Como quieras" —y con eso dicho, Ddraig se retira de la charla.
Todo quedó en silencio después de esa corta conversación que tuvieron ambos compañeros, y en ningún momento Ddraig hizo preguntas acerca de la nueva construcción de la casa o el hecho de que Issei ahora se veía mucho más adulto (tanto física como mentalmente) y sexy, al parecer todo eso estaba siendo invisible para el lagarto alado o, a lo mejor, estaba siendo víctima de algún tipo de ilusión extraña y desconocida para el propio castaño, en la cual el dragón seguía viendo las cosas como antes.
—["Creo que tendré que idear una manera de saber si es que él está bajo mi poder también. Si tiene un hechizo de ilusión encima tendré que deshacerlo y hacerle ver la realidad, si lo logro pues obviamente sabré que Ddraig también puede ser influenciado por mí. Bien, eso haré, en unos momentos"] —.
Tras haber meditado eso, el castaño se queda un momento sentado, contemplando la nada, para luego subir con rapidez hacia su cuarto y vigilar por el bienestar de sus mujeres, las cuales seguían allí, descansando, era obvio teniendo en cuenta toda la sesión de sexo alocado que tuvieron el día anterior. Al ver esa escena Issei asiente y deja de perder el tiempo, por lo que se dirige inmediatamente al patio de su enorme mansión.
Una vez que estuvo allí, se ubicó en un lugar en el cual le permitiera tener una vista casi total y panorámica del dichoso patio.
—"Ddraig, despierta" —llama el castaño a su monstruoso compañero interior.
—"¿Mmmmm?" —rumió el enorme ser, despertando de su leve letargo.
—"Despierta, necesito hacerte un par de preguntas" —le dice el muchacho.
—"… De acuerdo" —responde Ddraig, no muy contento del todo —"A ver, ¿qué quieres?" —pregunta luego, con un tono enojado que mosqueó un poco al joven de corta cabellera castaña.
—"Quiero saber si puedes ver lo mismo que yo" —comenta Issei.
—"Ajam… Bueno, ¿qué se supone que debo ver?" —cuestiona Ddraig, nuevamente empezando a sentirse confundido.
—"Pues el patio de mi casa" —responde el muchacho como si fuera lo más obvio —"Puedes verlo, ¿no es así?" —.
—"Claro que puedo, ¿para qué necesitas que lo observe?" —vuelve a preguntar el dragón.
—"¿No notas nada… raro en él?" —interroga Issei, frunciendo el ceño.
—"Pues no… Pero, te repito, no entiendo a dónde quieres llegar, compañero, ¿por qué me estás preguntando todo esto? ¿Qué quieres que vea o sepa? ¿Acaso pasa algo raro por aquí?" —Ddraig quiso saber, de una vez por todas, el por qué su portador se estuviera comportando de manera rara, además de preguntarle todas esas cosas.
Issei entonces tuvo la teoría de que su compañero draconiano sí podría estar bajo el efecto de algún hechizo de ilusión, por lo que tuvo que desear, para sus adentros, que dicho hechizo se esfumara y le permitiera a Ddraig ver la verdadera realidad.
—"¿Y ahora? ¿Puedes ver lo que hay aquí?" —
—"…" —
No hubo más que silencio por parte de Ddraig, pero dicho silencio solo duró unos cuantos segundos hasta que…
—"¿Qué… CARAJOOOOOS… es esto?" —
Issei no puede evitar reír en sus pensamientos, y obviamente Ddraig lo escucha, lo cual no hace más que exasperarlo.
—"¡Hey, no te rías! ¡A ver explica de una vez, ¡¿por qué mierdas, de un segundo para otro, toda tu mugrosa casa se transformó en una gran mansión?! ¡¿Por qué tu aburrido patio trasero se transformó en un enorme jardín lleno de adornos lujosos y demás excentricidades?! ¡Vamos, suéltalo!" —.
No se lo podía ver, pero Ddraig sonaba muy ofuscado, sorprendido y exaltado, quería saber ya pero ya todos los detalles de lo que había sucedido, aquella extraordinaria escena que pudo contemplar con sus bestiales ojos a través de los de Issei, el que ese panorama cambiara de un segundo a otro era algo totalmente imposible de hacer, inclusive para un dragón con mucho poder… si es que lo anterior no era más que una ilusión, claro esta.
Por su parte, Issei rio por unos segundos más, molestando más al dragón ya que no le contestaba, pero su poca paciencia restante obtuvo sus frutos.
—"Bueno, mi querido amigo Ddraig, solo diré que… obtuve una peculiar habilidad con la que pude lograr esto" —le responde el muchacho, escondiendo muy dentro suyo una sonrisa maliciosa que no hacía más que crecer y crecer por una idea loca que se le ocurrió en un instante —"¿Te gustaría ver qué más puedo hacer con esto?" —pregunta luego.
—"Bueno, a ver qué más puedes hacer. Impresióname con esa tal ""peculiar habilidad"" que dices tener" —expresó el dragón, sonando algo indiferente pero en realidad todo eso despertó la curiosidad del lagarto con alas.
—"¡Bien!" —exclama el joven —"Primero, y sin ánimos de fastidiarte más, dime Ddraig, ¿te molesta estar encerrado en mi cuerpo?" —interroga luego.
—"Bueno, ciertamente es algo a lo que nadie puede acostumbrarse por completo, por lo que, con algo de molestia mínima, lo acepto" —
—"Bueno, entonces estoy muy seguro de que querrás salir y ver el mundo humano con tus propios ojos y sentirlo con tu propio cuerpo. Permíteme llevar a cabo este egoísta deseo" —
En menos de un segundo, Ddraig sintió como si una poderosísima y enigmática fuerza lo arrastrara con mucha facilidad, además de sentir como si su cuerpo se fragmentara en millones de pedazos pequeños, para luego ser rearmado a los pocos segundos en otro lugar completamente distinto al interior del ser de Issei.
Al ser consciente de donde estaba situado ahora, el dragón no hace más que quedarse atónito, sin poder hablar, con sus fauces abiertas de par en par, desencajadas, lo cual logra hacer reír al castaño.
—¡P-P-Pero… ¿Cómo…?! —Ddraig quería saber cómo rayos fue movido de un lugar a otro, en un segundo y sin esfuerzo, y lo más importante… ¿cómo carajos Issei le hizo para que él adoptara una forma física en el mundo humano cuando solo quedaba su espíritu?
—Muy simple, mi estimado Ddraig, éste poder me permite hacer lo que yo quiera, es decir, llevar a cabo cualquier pensamiento, cualquier deseo que yo tenga acerca de lo que sea, a la mismísima realidad. Puedo volver completamente real lo que yo quiera, sin excepciones —responde Issei, con sus brazos a ambos lados, sintiéndose el rey del universo como Tony Stark —Lo que me recuerda… —dice luego, con una sonrisa maliciosa que hasta se veía perturbadora.
De un segundo para otro, varias cadenas emergieron del suelo y se dirigieron hacia el dragón, agarrándolo y apresándolo con mucha firmeza y bastante fuerza. Él, sobresaltado y muy aturdido, intenta librarse pero, para su gran sorpresa, éstas no ceden por más que se vieran muy frágiles. Sus patas traseras y delanteras, sus alas, su cola y su cuello estaban encadenados y por ello casi no podía mover su cuerpo.
—¿¡P-Pero qué…?! ¿¡Qué mierda esto?! —reclamó, totalmente desconcertado.
—Al deshacer el hechizo ilusorio que habían puesto sobre ti, querido Draig, me di cuenta que, muy probablemente, tenía el absoluto control sobre ti también, ya que al ser un dragón pensé que no podía hacerte nada… ¡pero resultó ser que sí tengo control sobre tu ser! Por eso mismo me gustaría que seas el objeto de mi primer y más fantástico experimento… o mejor dicho fantasía, ya que creo que es la más adecuada para ti —le responde el castaño con mucha tranquilidad.
—¡Lo que me faltaba, tener un maldito desgraciado como portador! ¡Así que resultaste ser un demente! —gritó el dragón, enojado por conocer la verdadera identidad de Issei —¡Ahora que me has dejado fuera de tu cuerpo, espérate a que me libere de estas cadenas para matarte si es que llegas siquiera a intentar herirme, hijo de puta! —advierte luego, preparando sus fauces para destrozarlo o vomitar fuego de su interior para quemar su cuerpo por completo.
—Hey hey, relájate Ddraig, no pienso herirte… o al menos no de la forma que tú crees jejeje —contesta el castaño, de una manera que iba exasperando más y más al dragón rojo —Además estoy muy seguro que, sea lo que sea que vaya a hacerte, te gustará —expresa luego, asqueando a Ddraig.
Con eso último dicho, el lagarto con alas pensó que el muchacho le estaba por atacar de una manera sexual, lo cual le pareció lo más estúpido, aberrante e insultante que pudo haber oído y visto por dos razones: la primera, él era un dragón y por lo tanto no estaba muy interesado en los actos sexuales humanos; segundo y más importante… ¡él no es gay! Así que, sin pensarlo dos veces, cargó una gran cantidad de fuego en su interior para eructarlo por la boca, directamente a Issei, y no le importó si él era o fue su portador, Ddraig estaba libre y no quería sufrir las locuras del demente de Issei.
Desgraciadamente… Exacto, no pudo exhalar el torrente de llamas que había acumulado, sólo salió un montón de humo ligero, lo que deja estupefacto al monstruo escamoso y causa una risotada por parte de Issei.
—¿Así que… intentando deshacerte de mí, eh Ddraig? ¡Rayos, yo pensé que éramos compañeros, hermanos del alma, camaradas hasta las últimas consecuencias…! Pero veo que tú no has pensado lo mismo. Ddraig, por favor entiende que ahora estás bajo mi completo dominio, por lo que no me podrás hacer ningún daño si yo no lo quiero así… oh y con más razón deberé de implementar este "experimento" como un castigo por tu traición —
Al haber terminado de decir eso, otro lazo de cadenas salió disparada del suelo, aprisionando las fauces del dragón, limitando su habla. Acto seguido, una neblina púrpura fue subiendo por las ataduras de metal hasta que fueron envolviendo poco a poco el cuerpo de Ddraig.
—¿¡Q-Qué…?! —intentó preguntar el lagarto con alas, ya que empezó a sentirse débil y con su temperatura corporal subiendo más y más.
—Lo que estás experimentando es el efecto de un potente afrodisíaco que funciona tanto en humanos como en seres místicos de tu porte, ya verás dentro de muy poco el por qué de que te esté haciendo esto —comenta Issei, con su sonrisa maliciosa imperturbable, viendo cómo Ddraig temblequeaba terriblemente, se lo veía claramente incómodo, tratando de moverse pero sin éxito alguno.
—¡G-GGGGJJJEE…! —gimió entre dientes el monstruo, sintiendo esas famosas sensaciones que tienen los humanos cada vez que hacen algo relacionado al sexo o a satisfacerse a ellos mismos —¡M-M-Mal… Maldito! ¡D-Det-én… e-esto! —bramó el dragón entre dientes, tratando de arquear su cuerpo pero no podía, y eso lo frustraba enormemente.
—Ups, que lástima, pero esto no parará, Ddraig. Ya te dije que te castigaré de una manera que nunca antes hayas visto u oído: haré que experimentes el placer humano, primero de una forma y luego de otra jejeje —le responde de manera cómica el castaño, para luego observar que sucede lo inevitable: la enorme verga draconiana de Ddraig se levanta firme y gloriosa —¡Jojojo, cielos! ¡Mira nomás el pedazo de carne que escondías ahí, Ddraig! ¡Jajaja rayos esta sí que es una escena digna de presenciar! —.
—¡HI-HI… HIJO D-DE P-UUUT-AAAA! —bramó nuevamente el monstruo escamoso, temblando tanto de excitación como de una incontenible furia, queriendo asesinar al castaño por ponerlo en esa situación tan humillante y burlarse de él de una manera descarada. El dragón hacía todo lo posible para aguantar el tremendo calor sofocante que lo atacaba, a pesar de que él fuera una bestia mítica no podía hacerle frente a tal cosa, eso estaba siendo demasiado para él, jamás pensó que se toparía con un poder semejante, un poder de tal magnitud, algo imparable… y que justo haya ido a parar a manos de Issei, su portador, para que estuviera jugando con él de esa forma.
—Vamos vamos, tranquílizate, Ddraig, estás siendo bastante maleducado con tu anfitrión, además… no estás siendo muy honesto contigo mismo, ¿sabes? Tan sólo mira ese fierrote que tienes entre las patas, luce duro, tiene venas por doquier y está palpitando, se nota a leguas que te estás aguantando todo esto, no soy tonto, así que… ¿por qué no trabajamos en dejar salir todo eso que te incomoda, eh? Voy a hacer que expulses todo tu semen de una sola vez, vamos a vaciar completamente tus bolas y a dejar flácido tu pene… de una manera no gay, por supuesto jajajaja —.
Issei, al haber pronunciado todas esas palabras como si fuera un completo desquiciado, Ddraig sintió un calor peor que antes, nubló sus pensamientos por un momento, su cuerpo se debilitó por completo y sucumbió ante la pesada y terrible excitación que sentía por el afrodisíaco, y ocurrió lo que tenía que ocurrir: su draconiano pene expulsó un montón de semen amarillento y muy espeso. La cantidad que dejó salir fue tal que pareció que creó un lago de esperma en medio del jardín del castaño.
—¡G-GGGGGJJJJA…! —ese grito de placer medio ahogado salió de entre las fauces aprisionadas del Ddraig mientras él miraba al cielo.
—Mira nomás que patético resultaste verte, Ddraig. Lo siento por parecer un anfitrión maleducado, pero… esto era inevitable desde el primer momento que recibí este poder. Ahora… debemos seguir, y lo que sucederá será lo más increíble que jamás hayas sentido, te lo aseguro —expresó Issei luego, hablándole al pobre monstruo mientras éste trataba de contestarle con coherencia.
Lamentablemente las palabras no salieron de boca de Ddraig y no saldrían hasta en un buen rato, ya que él nuevamente sintió sus fuerzas desvanecerse, y no sólo eso, empezó a experimentar algo totalmente difícil de creer… ¡Se estaba transformando! Su cuerpo se volvía más pequeño y débil, perdía masa muscular; sus escamas se iban aclarando hasta transformarse en genuina piel humana blanca y tersa; sus huesos se reacomodaban, causándole dolor; sus extremidades, como patas y garras, se transformaban en manos y piernas humanas, y su cara se acható hasta formar la de un ser humano. Obviamente, sus genitales fueron cambiando también, como el que su enorme pene fuera achicándose y sus bolas se metieran adentro de su cuerpo, lo cual fue creando una abertura muy conocida en su entrepierna.
Aunque…eso no era todo. Con lo anterior dicho, era más que claro que su apariencia física estaba siendo cambiada de manera forzada para ser un humano… pero de género femenino: sus pectorales se hincharon hasta ser unas enormes tetas con pezones rosaditos, su cintura se estrechó y su cadera se ensanchó, sus glúteos se agrandaron y sus piernas y brazos se volvieron finos y estilizados al igual que las facciones de su rostro.
—Woooouuuu… eemmm… mierda, creo que te volví… demasiado linda, Ddraig… —susurra el castaño, viendo sorprendido y ligeramente sonrojado a la chica que ahora yacía frente a él.
—Haaahh… Haaaah… U-Uuuuuhh… ¿q-qué…? —balbuceaba aquella chica, que antaño fue un enorme monstruo escamoso, con una frágil voz femenina entre pequeños tartamudeos, ahora sin entender nada de nada de lo que sucedía a su alrededor.
Aparte de saber que era Ddraig, Issei registró todos los detalles físicos que poseía esa jovencita: un cuerpo delgado y esbelto de piel clara, con unos buenos pechos grandes y un trasero firme y redondo; en sus manos y parte de sus brazos, así como en pies y partes de sus piernas, tenía un poco de escamas rojizas; su fino rostro tenía unos delicados pero apetecibles labios inmaculados junto a unos brillantes y atrayentes ojos bestiales ámbar. ¡Y claro! Cómo olvidar el par de cuernos en su cabeza, aparte de unas orejas raras que parecían unas pequeñas aletas…
—Mmmm-mmaa… u-uuuuhh… —tartamudeaba Ddraig débilmente, ahora transformado completamente en una chica humana, estaba tirado… o mejor dicho tirada en el suelo, temblando y con un rostro que demostraba total confusión.
El castaño la contempla, con un expresión de ligera culpabilidad al principio por verla tan frágil y confundida… pero después de ver el erótico cuerpo que dejaba a la vista, su pene no hace más que erguirse con fuerza y romper su pantalón, siendo completamente libre.
—¡Rayos! Bueno, eeehhh… estoy excitado y a la vez enamorado, supongo que es normal —comenta el castaño, encogiéndose de hombros para luego ir corriendo al encuentro de la jovencita.
Ddraig, por su parte, sentía que su cabeza daba vueltas y vueltas, ya no estaba encadenado, pero los efectos del afrodisíaco aún seguían en su cuerpo, y eso le hacía sentirse más extraño ahora que se había convertido en una humana. Sus ojos pronto repararon en una presencia masculina borrosa, que se acerca mucho hacia su ubicación, para luego quedar a pocos centímetros de ella y finalmente sentir una fuerza rara que la mueve levemente hacia delante.
Ddraig escuchaba una débil voz que parecía llamarle, al pasar los segundos la misma se fue esclareciendo hasta sonar como la del castaño, aparte de que su imagen se hizo más visible para la chica, por ello quiso moverse para escapar rápidamente, pero lamentablemente no pudo hacerlo. Por si fuera poco, la fuerza que antes sintió provenía nada menos que de los fuertes y grandes brazos del muchacho que la rodeaban por completo, asustándola de sobremanera.
—Te tengo —dijo el muchacho, mostrando una sonrisa triunfal, con su rostro muy cerca del de la pelirroja.
Ddraig ya estaba preparado para empezar a insultarlo con las fuerzas que le quedaban, pero… de manera repentina y muy sorprendente, Issei se abalanza sobre él… ¡Para besarlo! Eso tomó totalmente desprevenido al dragón, quien abrió los ojos a más no poder.
—"¡¿P-Pero… qué…?! ¡¿Q-Qué está haciendo Isse?! ¿P-Por qué… por qué me está besando? N-No, yo… n-no me gusta esto, n-no… no me… g-gustan los machos, y-yo… m-mi cuerpo, t-tengo mucho… calor. M-Mi pecho… palpita… ¿q-qué es… éste sentimiento…? Me siento… muy raro… I-Isse… I-Isseee…" —.
Ddraig, internamente, estaba completamente desconcertado, no sabía qué era lo que le pasaba actualmente, sus pensamientos eran un desastre, y peor todavía con esa suave y tierna unión de labios que le estaba propinando el su propio portador, Issei. Su corazón palpitaba con rapidez mientras veía al muchacho de una manera extraña, tanto su cara como su cuerpo estaban calientes, además que sentía hormigueos por todos lados, más concentrados en su entrepierna. Había que remarcar que el dragón aun no estaba plenamente consciente de que se había vuelto un humano, mucho menos que se había transformado en una mujer humana. Pero muy pronto lo sabría…
—Mm-mmmnaaaaa… —balbuceó la pelirroja después de que el castaño separara sus labios de los de ella, quedando solo un hilo de saliva escurriéndose entre ambos.
En ese entonces, Issei levanta su mano derecha para acariciar la mejilla izquierda de la sonrojada jovencita con mucha delicadeza, logrando que, tanto su cuerpo como sus expresiones, temblaran ante aquellas nuevas sensaciones.
—Oh Ddraig… mierda, te ves muy hermosa… ufff no pensé que me podría llegar a pasar esto después de lo que hice, de lo que te hice, pero… mi corazón está bailando de alegría al ver tu bello rostro… y por supuesto, mi pene está súper durísimo por contemplar tu esbelto y sexy cuerpo —expresó el castaño como todo un poeta, dejando que la chica, confundida y algo asustada, vea el enorme miembro viril palpitante de Issei, y en eso ella descubre por fin que su cuerpo era el de una fémina humana.
—"O-Oh no… ¡Oh no! ¿¡Q-Qué es esto?! ¡S-Soy una mujer… una mujer humana! Y… ¡estoy desnudo!" —pensó Ddraig, y externamente se veía como la linda chica que era, toda ruborizada y atónita, sin poder creerlo, aunque sin poder decir una palabra ya que, extrañamente, no podía hablar, solo balbucear. Después de eso su atención nuevamente repara en el gran aparato genital del muchacho, el cual se notaba grande, gordo y venoso, y ella no puede evitar mostrarse atraída hacia él, empezando a jadear ruidosamente, su mirada perdida en esa verga monstruosa de unos treinta centímetros de largo, su lengua fuera y babeando, y su cuerpo tiritando como una hoja.
—¡Hu-uuunggg…! —exclama ella nuevamente, gimiendo por el beso repentino que le propina el castaño en su cuello, y puede sentir como una pequeña descarga eléctrica se genera en esa zona hasta propagarse por todo su cuerpo. Luego de eso, Issei otra vez la ataca con sus labios, pero en esta ocasión él va más allá, besándola con más pasión y fogosidad que antes, utilizando además su experta lengua para enrollarla en la de Ddraig, mostrando a la inexperta e inocente jovencita toda su maestría.
—"Gggg-ggnnuuuu! ¡M-M-Me besaaaaaa..! ¡I-Isse me besaaaaa, s-su lenguaaaaa… m-mi cuerpo… n-nnnnnoooooo! ¡M-Me pierdo-ooo… m-me pierdooooooo!" —gritaba Ddraig en sus pensamientos, y su monstruosa voz cambió por completo a la de una chica.
La pelirroja, observando al cielo, extasiada a más no poder, tiembla por la rudeza y pasión con la que el castaño la besaba, tomándola del cuello, uniendo su lengua con la de ella, ensalivando sus bocas por ese guarro y desquiciado beso que ambos se daban, después de eso el muchacho deja de besarla abruptamente para darle un lento lengüetazo en toda su mejilla derecha, llenándola de saliva por doquier, finalmente le da otro nuevo beso igual de intenso que antes.
Al terminar, Ddraig estaba jadeando ruidosamente, tenía la mirada perdida y seguía temblando, no pensaba en nada más, solo trataba de recuperar el aliento y la razón.
Issei, por su parte, estaba tremendamente excitado, tenía su monstruosa verga palpitando con mucha más fuerza, dejando salir un poco de líquido preseminal al ver el deplorable pero infartante estado en el que se encontraba la chica dragón, ahí toda derrotada, con sus brazos a los lados y sus piernas abiertas, enseñando su virginal coño, muy bien cerradito, lo cual elevaba hasta el infinito y más allá las fantasías eróticas del joven.
—¡Huu-uuuhh… uuufff… maldición Ddraig, estás tan rica… mi pene está a punto de explotar! P-Pero… tengo una idea… s-se me ocurrió algo muy bueno… para que ambos disfrutemos mejor lo que está por venir —dice el muchacho entre sonoros jadeos, rompiendo su camisa y su pantalón por completo, tirándolos a un lado, para estar ahora completamente desnudo. Acto seguido se masturba un par de veces, hasta que parece eyacular, pero de manera algo pausada, mucho líquido preseminal, aunque viéndose éste espeso y muy viscoso, el cual utiliza como un aceite lubricante no sólo para cubrir completamente su pene sino también la vagina de la pelirroja.
—¡UUUUUUHHHH… AAAAAAHHH… ESTO SE SIENTE EXCELENTEEEE! ¡OOOOHHH SIIIIII! —grita Issei, sacado y terriblemente excitado, sobándose su fierrote con furia mientras veía que Ddraig comenzó a observarlo, y ella se quería mover pero no podía.
Sin pensarlo mucho, el castaño se abalanza sobre la pelirroja, atrapándola con sus brazos y tirándola al suelo, observándola con mucha hambre de sexo, mientras ella lo contemplaba sonrojada y temerosa.
—¡Haaaaahh… haaaaaaahh… lamento que esto tenga que ser demasiado rápido para ti, Ddraig, pero… yo ya no puedo aguantarme más, no puedo… viendo tu inmaculado cuerpo pidiendo a gritos que lo profane, que te haga completamente una mujer y solo mía… Haaaaahh! —exclamaba Issei entre jadeos intentos, moviendo su pene para que pueda entrar en el bizcocho de la pelirroja, pero no podía lograrlo ya que la entrada vaginal estaba bastante cerrada, y tanto su pene como el coño estaban muy lubricados, por lo que el inmenso aparato resbalaba y provocaba placer tanto en él como en la chica.
—¡U-Uuuuhhh… hhnngg…! —gemía débilmente Ddraig al ver y sentir como ese manubrio se sobaba contra su húmeda almeja. Estaba asustada, excitada y no podía pensar, sólo tratar de actuar y hablar.
—¡D-DEMONIOSSSS…! —maldijo el castaño entre dientes, liberando su mano izquierda para guiar la punta de su verga para que comenzara a entrar en el coño de Ddraig antes de que eyacule.
—¡Nnnnngggiiiiii…! —exclamó la pelirroja entre dientes, con fuerza, sintiendo como -por fin- ese duro fierrote se abría paso lentamente entre sus paredes vaginales, que a pesar de llevar lubricación, ese aparato igual le causaba incomodidad. Issei, por su parte, sólo jadeaba ruidosamente, sintiendo con su pene la exquisitez de probar, por primerísima primera vez, otro virginal coño, y nada más y nada menos que de su compañero dragón… que ahora era una sexy compañera humana-dragón.
Como era de esperarse, tanto Issei como Ddraig sintieron que aquella verga hizo tope. Exacto, ya estaba tocando el himen de la jovencita, y ella podía sentirlo, por lo que no puede evitar verse sonrojada como todo un tomate, excitada y demasiado nerviosa por esas sensaciones, sabía que algo inmenso le estaba por pasar y eso le provocaba mucho miedo, por lo que el castaño se inclina inmediatamente para besarla con pasión y ternura, haciendo que se olvide de su pene y se concentre momentánea y exclusivamente en aquella unión de labios.
—"U-Uuuuhhh… lo-los labios de Isse… Isseee… ¿p-por qué… me tranquilizan tanto…?" —fue lo único que pensó Ddraig en ese momento, cerrando sus ojos y tratando de experimentar al máximo, con todos sus sentidos, ese hermoso momento que, a pesar de que todavía le confundían en gran medida, le estaba gustando mucho.
Después de eso, el castaño termina abruptamente su besuqueo con la pelirroja, lo cual la deja levemente confundida para, acto seguido, ensartar totalmente -y de un solo envión- su pene en la cavidad vaginal de Ddraig, destrozando su himen y las paredes de su útero con su glande.
—¡GGGGGGJJJ-JJAAAAAAAA! —gritó la pelirroja por el dolor de su desfloración, tremendamente adolorida por la pérdida de su tesoro virgen… aunque, tan solo un segundo después, experimentó la sensación más cataclísmicamente magnífica que jamás haya podido sentir en toda su existencia: un enorme orgasmo la atacó repentinamente, electrizando cada rincón de su cuerpo, logrando que se arqueara para luego hacerla convulsionar furiosamente, causando que su coño se corriera fuertemente encima de Issei, lanzándole todos sus jugos vaginales en un impresionante torrente que parecía una canilla abierta al completo —¡AAAAAAAAAAAH! ¡AAAAAAAAAAHHH! —gritaba Ddraig, loca de placer, fuera de sí, al conocer y experimentar por primera vez esa sensación tan maravillosa y exquisita como lo era el orgasmo humano, más concretamente el orgasmo de las féminas de esa raza.
Era increíble, su coño no paraba de convulsionar, no paraba de largar fuertes chorros de sus jugos de amor sobre su hombre, su cuerpo no paraba de temblar como un fideo, sintiendo placer en cada centímetro de su ser, realmente el cuerpo de una mujer humana resultó ser de lo más magnífico que él haya podido probar… y posiblemente se vuelva una adicta a todo eso.
—¡G-ggggbbbluaaaa… gjjjjgddee…! —balbuceaba Ddraig, ya demasiado exhausta por haberse corrido como si fuera una fuente, sintiendo aun el enorme pene del castaño dentro de ella, palpitando con fuerza, lo cual la mantenía un poco consciente aún.
—Hu-uuuhhh… D-Draig… m-maldición, ya estás casi por desmayarte… ¡p-pero yo aún no he terminado! ¡Debo rellenarte completamente con mi semen hasta que desborde de la vagina de tu obsceno cuerpo! ¡Ddraig, DDRAAAAIIIIG! —y al terminar de gritar eso como un salvaje, Issei agarra los glúteos de la pelirroja con ambas manos para empezar a clavarle su fierro al rojo vivo de una manera descontrolada, despertando más a la pobre chica con repentino orgasmo.
—¡G-GGGAA-AAAAGGGJJ! —exclamó la aludida, sintiendo como ese delicioso pene parecía adentrarse más y más en su interior, estirando la carne de su entrepierna y copándola en su totalidad, haciéndole sentir mucho placer. Cada vez que el glande entraba a su útero, Ddraig sentía un éxtasis sin igual, corriéndose pero con menor intensidad por el cansancio.
Más temprano que tarde, Issei no pudo seguir aguantando más y decidió liberar todo el peso que estaba cargando.
—¡A-AAAAAAAAAHH! ¡D-DRAIG, M-ME CORROOOOOOO! —anuncia el castaño mientras penetraba furiosamente a la chica, acto seguido él toma a la chica con sus brazos, la rodea para pegarla a él y meter todo su miembro viril dentro de la abertura vaginal de la pelirroja para, finalmente, expulsar todo su semen dentro de ella.
—¡G-gggggjjiiuuuuu…! —gime por última vez Ddraig, sintiendo ese líquido caliente, espeso y viscoso llenando todo su útero y sus paredes vaginales hasta salir desbordado. De nuevo, esas nuevas sensaciones fueron demasiado placenteras para ella, por lo que no sólo termina por correrse con las pocas fuerzas que le quedaban sino que también se queda desmayada.
—Uuuuhhh… uuuhhhh… aaaaaahhh… —susurra el muchacho, clamando por un poco de aire mientras aun seguía pegado a la pelirroja mediante sus órganos genitales, sintiendo todo su semen en el interior de Ddraig. Luego él se va separando lentamente de ella, deslizándose despacio para sentir al máximo su coño todo resbaladizo por sus fluidos. Al terminar de sacar su verga, Issei contempla la vagina de la chica dragona, toda abierta y con semen por doquier.
Al recuperar con éxito algo más de aliento, el castaño se dirige a la inconsciente jovencita para abrazarla y besarla en el cuello con ternura, lo cual era algo descolocante tomando en cuenta todo lo que pasó hace momentos.
—Aaaaahhh… al final Ddraig terminó conviertiéndose en una chica demasiado linda, no pude evitar cogérmela y tomar su virginidad… ahora me perteneces en cuerpo y alma, Ddraig, y… —al terminar de decir eso, Issei se acerca a ella para oler su cabello —Uuuuhhhh… fresas, que delicioso aroma que tienes, Ddraig… oh maldición, tengo mi pene duro de nuevo, ¿y ahora que hago? —.
Continuará…
Respuestas a comentarios:
"alexzero": Gracias amigo, espero te haya gustado esta continuación.
"ZAR ROMANOV": Tú crees? Bueno, me halaga que pienses eso, gracias!.
"YasuoKashida": Por el momento no hay lolis, por el momento…
"Zasetsu04": Tienes razón, Issei ya se está volviendo un depredador, aunque eso no signifique que puede ser un hombre romántico también, ojo. Gracias por el dato, seguiré detallando todo pero sin excederme, por supuesto.
"neo-159": Y créeme que se la pasará aun más en grande, eso es seguro! Suerte para ti también, gracias por el comentario.
"x29" y "Kirito": Les respondo a los dos porque parecen ser la misma persona: entiendo y acepto que me he sobrepasado un poquito con las medidas del pene de Issei, sin embargo les aviso que éste es un fanfic, y por lo tanto (ya que hay varias cosas absurdas en el mismo) las dimensiones de la verga del castaño están sujeta a grandes cambios futuros. Respondiendo otros puntos, la historia será como un popurrí, pasarán muchas cosas en un solo capítulo (a excepción de éste) que puede que tengan o no que ver entre sí, si es que me pongo a debatir sobre hacer historias independientes de la misma temática pues lo haré luego, por ahora… sexo, sexo y sexo nomás.
"WildBoy": El poder de Issei abarca TODO, con eso que te digo es suficiente para que entiendas la magnitud de ello.
"phantom": Claro amigo… pero a su debido momento.
"antifanboy": Muchísimas gracias, es un honor para mí el escribir estas guarradas y perversidades… y que además les agrade a varios, oh y con respecto a los gringos… bueno, pretendo superarme con creces en el siguiente capítulo, estate expectante y seguro de que te encontrarás con varios fetiches muy hablados, eso es todo lo que diré.
"El Primordial385": Exacto, es una historia muy interesante. Pretendo lograr un harem muy grande para Issei, y no te preocupes, planeo añadir a todas, con eso dicho es suficiente. Oh, y muchas gracias por el halago!.
"ThePhenx": Sexo con lo que sea, con quien sea, 100% asegurado, aprobado científicamente (?)
"axelkaiser56": Ya le nerfeé el pene a Issei… aunque no te aseguro que sea siempre así, sabes bien que no se puede controlar a una bestia sexual como Issei. Por cierto, gracias por el halago!
"nightmare nightmare": Jajajaja bueno, una lástima con lo de las notificaciones, Por cierto, claro que sí amigo, los pondré, e Issei les dará su merecido castigo, tenlo por seguro.
"Hernan": Hecho.
"Betelgrim Clown": Exacto!
Bueno, eso es todo, después se vendrán actualizaciones de "Mi adorable guardiana" y "Mi ángel guardián", luego me dedicaré a los fics menores y quizás algo nuevo, el tiempo lo decidirá.
Hasta luego.
