Capitulo 29. Negocio
Nunca debes tener miedo de lo que estas haciendo, cuando es correcto
Marie Curie.
Azucena
Decir que mi recuperación fue demasiado lenta fue poco, me llevo tres meses estar bien, una infección me ataco supongo que por la suciedad de esa mugrosa celda pero me aliviaba el no morir, Destino no se te hará fácil deshacerte de mi
Me rio ahora que puedo estar de pie solo con dolores leves pero ya mejor aunque comencé a tener pesadillas de esa celda algo que no se cuanto tiempo me seguirá torturando espero no tenga mas secuelas… y por increíble que fuera me hice buena amiga de Jane, me conto lo que le sucedió realmente ella no sabía nada de su hermano vivía en una familia violenta con un padre golpeador y una madre que no le importaban sus hijos incluso dijo que vendieron algunos de sus hermanos pero ella decidió irse pero su hermano mayor regreso y la incrimino la encerraron y abusaron de ella fue triste pero se alegraba de seguir con vida pero la mala suerte la acompaño ya que quedó embarazada por esos abusos ahora estaba con 6 meses de embarazo Madam Paola le dijo que no había problema en quedarse aunque ella no quería al bebe las demás chicas la ayudarían.
Cuando comencé a moverme decidí apoyarlas con medicinas para ciertas infecciones pero no todas provocando bajas, quería ayudarlas más pero no tenía la fuerza para ir a buscar más plantas incluso no había ido a visitar a Leonardo solo iré hasta poder moverme bien, había decidido quedarme en Florencia era mejor para todos.
Le rogué a Paola mandar la carta donde le contaba a Papá que no mandara por mi, que me quedaría aquí en Florencia ayudando a las chicas no quería irme sabiendo las injusticias que podrían pasar aunque en parte fue mentira sentia que las usaba para no enfrentarlos viendo esas expresiones de nuevo y claro a aprender a vivir en una sociedad llena de maldad y engaños, algo a lo que había olvidado desde que vivía con los Auditore pero era momento de caer de esa fantasía.
Un día me llego una carta algo muy interesante papá me decía que me cuidara y esperaba mi regreso que debía muchas explicaciones sobre todo a la familia, no entendía eso me dejo muy confundida si tan solo supieran.
-¿Entonces linda? ¿Qué planeas?- Alfredo el chico que me ayudo comenzó a visitarme desde ese día, era un joven que vivía con sus tíos libre, algo tosco pero muy amable a veces ayudaba sacando a los clientes problemáticos eso Paola lo agradecía mucho.
-Tengo unas ideas, pero no se- Estaba ya mejor por fortuna me cambie de cuarto y ya estaba alejada de ese sitio donde los gemidos de placer y algunos de dolor se escuchaban demasiado alto y no me dejaban dormir que martirio y aunque sea un cuarto pequeño como el de un almacén era muy silencioso.
-Dilas muñequita no me levante de la cama para ver que no dices nada de nada- Jane aun no podía creerlo, pero se hizo buena amiga mía y vaya le faltaba poco para tener a su bebe y no le hacia nada de gracia que horror.
-No te estreses Jane a parte no se si funcione mi idea pero que opinan de un bar contratar a hermanos de las chicas o gente de confianza ofrecer bebidas, comida, postres y gasten, y gasten mas… pero siento que falta desarrollarla más- les dije viéndolos como a una se le desfiguró la mirada y a otro se le apareció una sonrisa rara.
-Como dije eres una maldita loca- me rei por su descripción pero parece que si -Pero es una buena idea hay que decirle a Paola- era bueno tener a unas personas que te apoyaban más cuando me acompañaron a la oficina de Paola parecían mi escolta personal.
-¿Y que opinas Madam Paola?- la miraba como cambiaba de expresión de duda y no se horror….
-No lo se linda…prometí a tu padre cuidarte y abrir una Posada donde lo principal se venda son bebidas alcohólicas no es muy buena idea-
-Lo se…lo se y papá no puede hacer nada …debo aprender a cuidarme quiera o no- mas que nada por que no creo volver a verlos por un largo tiempo incluso mas.
-Linda es un padre no podrás evitar la angustia que siente por ti- Paola tenia razón pero debo ayudar y nada me detendrá -No cambiaras de opinión verdad?-
-No- la vi suspirar lo había logrado la convencí
-Esta bien, pero a la primera que tengas un problema que arriesgue tu vida dejaras todo-
-Claro deja todo en mis manos- Sali arrastrando a Alfredo y Jane listo para comenzar con todo.
Pase la tarde buscando entre las chicas quienes tuvieran hermanos con problemas de dinero y increíblemente encontré a 4 chicas con hermanos asi y contando a Alfredo solo son 5 hombres y un adolescente.
Necesitaba ayuda y ya se a quien pedírsela pero no se como reaccionaria tiene tiempo que no se de él y posiblemente lo que sabe de mi es que estoy muerta aunque no se ¿Cómo saldré sin ser atrapada por guardias?.
-¿Qué pasa linda?- Alfredo me acompañaba hoy mas que nada por que me desmaye unas dos veces pero detalles.
-Necesito mas gente y la persona que conozco posiblemente no sepa que sigo viva- incluida parte de mi familia aunque esperaba que Federico y papá ya les hayan dicho todo.
-¿Acaso es tan malo?- si tan solo supiera -¿Podría acompañarte?- lo miraba algo indecisa no se si realmente llevarlo a no pero la compañía me vendría bien.
-Esta bien vamos- me pare en busca de una capa par cubrirme y tape mi cabello con un sombrero.
Ya habían pasado algunas semanas esperaba que al menos olvidaran mi rostro, estaba asustada prácticamente no había salido del burdel desde que me llevo Federico y la verdad me daba miedo siento que detrás de esa puerta estarían esos guardias con una sonrisa burlona y miles de gritos enojados de las personas con un sinfín de insultos a mi persona, estaba regresando a ese día, el dolor de las heridas comenzaba a arder y mi respiración comenzaba a ser entrecortada….
-¿Lista?- fue un segundo pero senti a Ezio junto a mi gire rápido pero no era el, era Alfredo devolviéndome a la realidad estaba teniendo un trauma pero no es momento de esto.
-Si vamos- lo vi caminar a la puerta abriéndola dejando ver a lo lejos a las personas caminar no lo supe pero en todo ese momento tenia el aire retenido en mi cuerpo que deje salir para caminar a esa calle, las cortesanas descansaban muchos se quedaban a ver su belleza, era como ver el mundo nuevo caminamos rumbo al Taller de Leonardo en silencio mientras miraba todo como si fuera la primera vez que lo veía, como si hubieran hecho un enorme cambio pero no había nada de nada todo igual.
-¿Qué tan lejos esta esa persona que buscamos?-
-Bene casi cerca de la plaza ¿Por qué? - me detuve para que me alcanzara lo vi de reojo, pero él se acercó de más - ¿Qué sucede? -
-Nos miran raro- respondió haciendo que mirara a la gente que pasaba y comenzaban a susurrar cosas ¿Qué significa? -Caminemos mas rápido- me empujo casi corriendo esquive a muchas personas miraba a todas partes y era cierto más personas comenzaban a mirarme y señalarme y no fue cuando lo vi, una guardia frente mio hizo que me topara con ellos.
-¡Fíjate por donde vas niño!- me grito el guardia empujándome tirándome al suelo.
-Mi dispiace- engrose un poco la voz ganando miradas raras, pero logre que me dejara en paz.
-Cuidado linda no debes llamar la atención más de lo que ya haces- me susurro ayudándome a para para seguir caminando, pero nada es tan fácil….
-¡GUARDIAS ES LA TRAIDORA!- una mujer loca grito al voltear no era otra que la Madre de Vieri la descarada sabía bien quien era…
-¡Alto!- ni loca me dejare atrapar
-Busca al pintor Da Vinci – le dije a Alfredo y comencé a correr esquivando a muchas mas personas encontrando unas cajas que me conducían al techo, tenia tiempo que no corría pero que mejor momento que esta para entrenar, salte a las cajas y logre escalar el muro llegando a los techos, los guardias gritaban detrás mío, comencé a correr por los techos saltando a algunas casas mirando de vez en cuando detrás mío y si estaba un guardia ya arriba mirando a todos lados, no estaba lejos de la casa de Leonardo, cruce una cuerda me alegre de no haber perdido equilibro o hubiera sido una caída muy fea, seguí saltando por los techos y a unas cuantas casas de estar cerca de Leonardo vi un carro lleno de hojas y salte como otras veces lo hacían Ezio y Federico y en varias donde me aventaban los muy bromistas.
Sentir el viento en mi ropa y luego como si cayeras en agua fue algo que no entendía de este mundo pero agradecía que funcionara o ya estaría muerta, espere unos momentos y no escuche ruido asi que Sali y con discreción camine al taller de Leonardo.
Llegar a su taller estuvo sin mas problemas y encontré la puerta abierta algo no muy común en Leonardo..
-¿Y bueno Enserio no me dirá a que vino?- escuchar su voz era algo bueno demasiado bueno.
-Quiero esperar a mi acompañante si no le molesta-
-Es que no lo conozco y podría esperar a fuera…no es por ser descortés –
-No lo es Leonardo, el debía esperarme a fuera no aquí contigo- entre interrumpiendo su charla ganando una mirada consternada de Leonardo -Hola Leo- le salude acercándome a él cerrando la puerta para tener privacidad.
-¡Es…Estas viva!- sus palabras eran de dolor sus manos temblaban como si hubiera visto algo inhumano algo no vivo que hasta pálido se puso oh…oh.
-Si Leonardo estoy viva- no espere más y lo abrace tenía mucho tiempo no verlo, no me despedí adecuadamente de él, deje de verlo ni explicaciones ni nada que mala amiga era.
-Me alegro tanto de que lo estes…Ezio me dijo que lo más probable que estuvieras muerta – esa suposición me dejo pensativa muchos lo creerían, pero aun asi no olvidan mi cara afuera.
-Pensaba que era lo mejor, pero mira aquí estoy…-
-Oh linda ….nunca digas eso vales mas de lo que crees- sus palabras eran reconfortantes no volvería a no decirle lo contrario.
-Gracias Leonardo –
-Pero que modales ¿Algo de vino? ¿Quieren comer? – su amabilidad era una frescura sin duda.
-De mi parte no-
-Yo si Leonardo – convivir como siempre era bueno y cuando me dio un poco de pan con queso lo comí gustosa, al terminar el no me quitaba la mirada de encima creo que sospechaba algo -Suéltalo sé que quieres preguntar-
-Me conoces tan bien ….¿Que es lo que necesitas?- no sabia si reír o sentirme mal por lo perceptivo que era.
-Me conoces muy bien también – y tras decir eso nos reímos por estas acciones, es refrescante todo esto. -Busco gente, personas necesitadas se que conoces a muchos asi-
-Los conozco creo que son los mismos hombres que buscaban medicina hace tiempo y unas mujeres que son madres solteras vendiendo no sé qué en el mercado pero ¿Qué buscas exactamente? ¿Qué aras con ellos? – y como siempre su curiosidad al máximo.
-Voy a crear un bar-
-Eso, no me lo esperaba pero se que puedes ….solo no me dejes fuera de tu vida- si que lo lastime y no lo merecía, es una persona tan buena y que hago… no le doy señas de que sigo viva y ni siquiera le dije cual iba a ser el resultado es mas ni siquiera sabia si me vio en aquella plaza o quien fue el que le comento todo el incidente esto me pesaba y mi estomago estaba resentido quería sacar todo lo que comí no era la primera vez.
-Te prometo que no y esta vez es enserio- nos despedimos con un fuerte abrazo y camine rumbo a la casa de Benjamín por algún motivo Alfredo se quedo callado un buen rato y cuando comenzamos a pasar por la zona pobre lo vi sorprenderse.
-Linda…. ¿Segura que es por este camino?-
-Claro la ultima vez que lo visite seguía aquí-
-Si que tienes conocidos muy ….interesantes-
-¿Tu crees?- lo mire sobre mi hombro pero el solo me dio una sonrisa afirmando lo que decía.
-Ven mi niña preciosa- La esposa de Benjamín jugaba con su hija a las afueras de la casa que al vernos tomo a la niña en brazos como si fuéramos algo malo para ellas -¿Quiénes son? ¿Qué quieren? – al parecer las cosas estaban algo mal, asustarse por dos personas con capa era mucho mas malo de lo que pensé.
-Bonjorno Madam venimos buscando a un conocido- Alfredo con su carisma se destapo la cara haciendo que la mujer se relajara un poco mas al reconocerme o eso creo.
-A si deje lo llamo- la vi desaparecer por la puerta y de inmediato salió con aquel hombre en guardia.
-¿Quién me busca?- su voz salió con autoridad muy diferente a aquel día que me rogo ayuda.
-La doctora de su hija señor- le dije destapando igual mi cara ganando miradas de asombro de ambos.
