Gran Helada

We are on a hiding to nowhere
We still hope (hope)
But our dreams are not the same, no
And I, I lost before I started
I'm collapsing in stellar clouds of gas

Heal me
What words just can't convey
Feel me
Don't let the sun in your heart decay

"Big Freeze" escrita por Matthew James Bellamy, para la banda Muse.


Una crisis existencial después de descubrir los motivos detrás de la evidente depresión de Tanjiro, Zenitsu, las chicas de la finca Mariposa y Mitsuri se sentaron a tener una lluvia de ideas sobre cómo ayudar a los tórtolos con corazón roto.

Desafortunadamente no pudieron llegar a nada ese día, ya que Mitsuri recibió un llamado. Así que acordaron estar en contacto para organizar una forma de ayudar a sus amigos.

Para Zenitsu fingir que aún no sabía lo que había pasado entre Tanjiro y Shinobu fue una tarea titánica. Aunque no tanto como asegurarse de que la imprudencia de Inosuke no los delatara a ambos.

Por momentos Tanjiro parecía notar algunos deslices que Zenitsu tenía. Pero no presionaba mucho al respecto. A fin de cuentas, todos en el grupo tenían sus propios secretos. Y probablemente tampoco se moría de ganas por arriesgarse a indagar en los secretos de otros, pudiendo exponer los suyos.

Tuvieron la suerte de encontrarse trabajando junto a Kanao en un par de misiones, lo cual les permitió organizar mejor una segunda reunión en la que compartirían sus planes.

Finalmente se reunieron en la finca Mariposa un día que Shinobu tuvo que salir por un llamado de ayuda médica.

Se dirigieron al comedor para tener su junta.

Inosuke por supuesto insistió en ser el primero. Zenitsu y Aoi consintieron dejarlo ir primero, sabiendo que sería una tontería y lo mejor era sacarlo del camino cuanto antes.

―Es muy sencillo. Lo único que hay que hacer es amarrar a Gompachiro y Shinobu de pies y manos, con nudos muy fuertes para que no se liberen. Lo arrojamos dentro de un armario y atrancamos la puerta. ¡Y no los dejamos salir hasta que hagan las pases!―

Inosuke se había puesto de pie para explicar su plan. Para cuando terminó, tenía los puños en la cintura y el pecho en alto. Una clara señal de orgullo de su brillante plan.

Zenitsu escondió la cara en sus manos. En parte por vergüenza, en parte por frustración.

Aoi se resistió las ganas de golpear al chico jabalí en la cabeza. Siendo las venas hinchadas en su frente y el tic en el ojo derecho, las únicas evidencias de su enojo.

Mitsuri luchaba por contener la risa. Al principio pensó que lo que dijo Inosuke era una broma, pero viendo las reacciones de Zenitsu y Aoi era obvio que el muchacho hablaba en serio. Lo cual desde su perspectiva hacía todavía más graciosa la locura que acababa de escuchar.

Kanao estaba en silencio. Para ella el plan era bueno. Era sencillo, rápido y al punto.

―Gracias por participar Inosuke. Siéntate― dijo Aoi.

Inosuke acató la orden de Aoi, sentándose con los brazos cruzados. Seguro de que a ninguno de los presentes sería capaz de proponer un mejor plan.

―¿Quién sigue?―

―¡Yo! ¡Yo sigo por favor!― gritó Mitsuri llena de entusiasmo.

Aoi e Inosuke se extrañaron de la alegría de la pilar del amor, quien más bien parecía una alumna de jardín de niños, queriendo participar.

Y hablando del diablo. Mitsuri se puso de pie y les pidió a todos que la siguieran hasta el pizarrón que estaba en la pared del fondo del dojo. Ahí comenzó a desenrollar un montón de rotafolios (que nadie se percató que había traído en primer lugar), los cuales comenzó a pegar sobre la pared con cinta adhesiva.

Cinco rotafolios pegados a la pared después, Mitsuri estaba al final de la línea formada por sus obras.

―¡Helo aquí! ¡Mi plan infalible! ¡Un itinerario meticulosamente calculado de 18 fases, que podremos llevar a cabo dentro de los siguientes dos meses! ¡Si logramos apegarnos a este plan, Shinobu y Tanjiro terminarán tan pero tan enamorados el uno del otro que ni Dios ni la Muerte podrán separarlos! Les daré un momento para que lo revisen ―

Al terminar su pequeño discurso de presentación, Mitsuri se cruzó de brazos y puso el pecho en alto con mucho orgullo. Decidió cerrar los ojos mientras esperaba a que sus colegas revisaran su plan, lo cual fue una bendición, ya que de otro modo habría visto las caras de confusión e incredulidad de Zenitsu y Aoi.

¿Por qué? ¿Por qué es que todos los pilares están locos? ¿Es algún tipo de requisito secreto? ¿O será que pelear con demonios por demasiado tiempo hace que pierdas la razón? Se preguntaba Zenitsu.

Está loca… está completamente loca. ¿En serio cree posible que llevemos a cabo este plan tan loco?... ¿¡Cómo o con dinero de quién espera comprar una casa en Okinawa?! Se decía Aoi, tratando de recordar la importancia de la cadena de mando y controlar sus ganas de criticar el insólito plan de la Pilar.

Kanao nuevamente no veía fallas en la lógica del plan. El único problema desde su punto de vista es que era muy complicado, con horarios y fechas muy ajustadas que dejaban poco margen de error.

Inosuke… estaba en desacuerdo. A sus ojos el plan era muy largo y complicado. El suyo era mucho mejor y a corto plazo. Además, él podía ver que el plan de Mitsuri tenía un error muy grave.

―¿Tienen alguna duda?― preguntó Mitsuri al cabo de un rato.

¡Sí! ¡¿Qué rayos te hace creer que esta cosa es remotamente viable?! Dijo Zenitsu en su cabeza.

―Yo no, pero quisiera señalar un error― dijo Inosuke, el único que se sentía seguro de opinar.

―¿Un error?― preguntó Mitsuri, mientras que Zenitsu y Aoi se preguntaron en sus mentes ¿Solo uno?

―En el paso número 17 escribiste "Panda rojo bebé". Todos saben que los pandas son color blanco y negro―

Zanitsu no supo cómo contuvo las ganas de darle un coscorrón a Inosuke. O dar un grito que se escuchara hasta los cielos.

―¡En eso te equivocas, Inosuke! Aunque los pandas en blanco y negro son los más conocidos, existe otra variante de pandas llamados Pandas Rojos. Que en realidad no siquiera son rojos. Son más bien… no sé, caoba, ladrillo o algo así― respondió Mitsuri, con la cordialidad de una maestra de jardín de niños.

Aoi se talló la cien. No sé si es demasiado inocente para este mundo o si padece alguna clase de daño cerebral…

―¿Y de dónde vamos a sacar uno de esos, señorita Mitsuri?― inquirió Kanao.

Kanao no le des cuerda por favor. Se lamentó Aoi.

―Un amigo de mi familia tiene un zoológico en Osaka. Podemos pedir uno prestado para nuestra operación―

Kanao se limitó a asentir con la cabeza, complacida de la respuesta de la alegre Pilar del Amor.

―¿Alguna otra duda? ¿Zenitsu? ¿Aoi?―

Zenitsu no se atrevió a abrir la boca. No quería ofender a la Pilar. Aoi juntó las manos frente a su rostro y aspiró profundamente para darse paciencia.

―Señorita Mitsuri, esto es muy impresionante. Y debió costarle mucho trabajo. Pero hay un pequeño problema―

―¿Qué problema Aoi?―

―¡ES UNA COMPLETA LOCURA!― estalló la enfermera, con venas botándole en la frente.

La pobre e inocente Mitsuri, no acostumbrada a que le griten en ese tono empezó a temblar de pena.

―¿Q-qué? ¿P-pero por qué? Si pensé en todo―

―¡Sí, en todo! ¡En todo menos la carga de trabajo de Tanjiro y Shinobu!―

En ese momento Mitsuri sintió como si la sangre se le vaciara del cuerpo. Giró la cabeza hacia su plan maestro para comprobar las palabras de Aoi.

―¿No tomé en cuenta… la carga de trabajo?―

―¡No, no lo hiciste!― dijo Zenitsu.

―¡Mira esto!― dijo Aoi, poniéndose de pie y caminando hasta donde estaba exhibido el cronograma y poder señalar con el dedo exactamente el punto que quería poner en evidencia ―"5 días de vacaciones en Kyoto". ¡Los pilares no tienen vacaciones, Mitsuri! ¿¡Cómo vamos a conseguirle 5 días libres a Shinobu para que vaya de vacaciones a Kyoto?!―

Mitsuri escaneó frenéticamente todo su programa de trabajo. Efectivamente, en ningún momento tomó en cuenta que tanto Tanjiro como Shinobu tendrían que abandonar sus deberes como cazadores, si querían tener una remota posibilidad de llevar a cabo el plan de Mitsuri.

―No puede ser…― musitó la chica de pelo rosa, queriendo echarse a llorar. Todas las horas de trabajo que invirtió diseñando su plan, y se le olvidó ese importante detalle.

―¡Mi plan no sirve de nada! ¡Pero qué tonta soy! ¡BHUAAA!― gritó angustiada, echándose a llorar de tristeza y vergüenza.

Aoi suspiró y se acercó para abrazar a la desconsolada mujer, como si se tratara de una niña o un cachorrito asustado.

Luego de que finalmente pudieron tranquilizar a Mitsuri, siguió Zenitsu.

―Odio decirlo, pero la verdad es que por más que lo pienso no se me ocurre nada. No es algo que se pueda arreglar solo con un regalo o algo para que hagan las pases―

―No es necesario que hagan las pases. No están peleados― replicó Aoi ―Entre lo que he visto y lo que nos contaste, está claro que Tanjiro no guarda ningún rencor. El problema es Shinobu. Tenemos que hacer que admita sus sentimientos―

―Creo que Aoi tiene razón― dijo Mitsuri ―Cuando Shinobu me confesó toda la historia dijo que Tanjiro la amaba, pero nunca admitió corresponder sus sentimientos. Aunque creo que es muy obvio que siente lo mismo―

―Por eso digo que hay que encerrarlos en un armario juntos y no dejarlos salir hasta que digan todo lo que tienen que decir―

―¡No vamos a hacer eso así que ya cállate!― vociferó Zenitsu.

―Odio decirlo, pero tal vez tengamos que terminar haciendo algo como eso―

―Aoi, no puedes hablar en serio―

―Yo… creo que es un buen plan― dijo Kanao.

―No Kanao, no lo es. Pero tristemente tal vez no tengamos mejores opciones, si no encontramos la forma de hacer que Sihnobu se sincere con sus sentimientos―

―Esa Shinobu… no tenía idea de que fuera tan terca. Pero, supongo que todos los pilares lo somos de algún modo― se lamentó Mitsuri.

―¿Tal vez… pudiéramos arreglar que se encuentren en algún sitio romántico como un restaurante o algo así?― dijo Zenitsu.

El grupo siguió con sus deliberaciones. Excepto Inosuke que se fue a buscar algo de comer, viendo como le daban suficiente aprecio a él y su brillante plan.

Tanjiro estaba de vuelta en el patio de la hacienda de Tengen. Se encontraba el solo practicando con la guitarra. El Pilar del Sonido lo había dejado para irse a hacer quién sabe qué. Hinatsuru y Makio salieron temprano. Y Suma seguramente estaría tratando a Nezuko como su nena consentida. Cómo es que ninguna de las tres mujeres estaban embarazadas aún era un misterio.

Uzui le había prometido a Tanjiro enseñarle las canciones de amor más románticas del mundo, con las cuales el muchacho sin duda lograría conquistar el amor de cualquier mujer. Aunque Tanjiro ya solo se conformaba con tener el perdón de Shinobu después del daño que le había hecho.

Por desgracia, la tarea estaba resultando más difícil de lo esperado debido a que Tanjiro no tenía muy buen oído musical que digamos. Ya que aunque la fecha para darlo de alta de su suspensión médica estaba próxima, seguía aprendiendo escalas, arpegios y canciones simples para practicar.

Lo que Tengen no sabía es que las dificultades que Tanjiro enfrentaba no eran una cuestión de talento, sino motivación. Y es que Tanjiro no creía que ni toda la música ni todas las disculpas del mundo podrían redimirlo del daño que había causado.

―No te ves muy bien― pronunció una inconfundible voz detrás de Tanjiro.

Tanjiro se giró en dirección a la familiar voz.

―Me dijeron que estabas herido. Pero no esperaba encontrarte tan deprimido. ¿Qué ocurre joven Kamado?―

Al lado suyo, con los brazos cruzados y una radiante sonrisa, se encontraba Kyojuro.


Feliz año nuevo a todos mis lectores.

Deseaba tener esto listo antes de las fiestas, pero hubo muchas complicaciones.

La verdad es que quería hacer este capítulo mucho más largo, pero ya eran muchos meses no actualizar y decidí cortarlo en un clifhanger.

¿Qué consejos tendrá Kyojuro esta vez para Tanjiro?

¿Podrá el grupo de casamenteros trazar un buen plan que no involucre animales exóticos?

Entérese en el siguiente capítulo.