Capítulo 59: Una muerte anunciada.

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Draco se encuentra en una especie de vacío, todo es negro y cuando intenta caminar pensando que es una pesadilla, no parece que avance a ningún lado. No es lo peor que ha vivido, pero no deja de ser algo molesto porque no está en ningún lado.

Entonces.

Está ahí.

Es un adulto, piensa confundido cuando ve la silueta del hombre con ropas que parecían griegas. Su cabello es largo sobre sus hombros de color claro y sus ojos dorados parecían verlo en la oscuridad. Draco nunca ha visto al hombre, pero de alguna forma le parece familiar.

Heno.

Algo a su alrededor.

Un hilo rojo que lo rodea y sale de la espalda del hombre.

—Un vínculo —susurra por lo bajo, incrédulo, pero mientras el hombre solamente lo ve de reojo con curiosidad, no dice nada.

Pero luego.

Sonrisa.

—El tiempo ya casi está completo. —Su voz parece resonar por todos lados, antes que todo a su alrededor parezca explotar.

Despierta.

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Draco se despierta confundido de lo que ha pasado, había terminado durmiéndose en su cama con libros por todos lados, los exámenes están cerca ahora que ha pasado el último juego de Slytherin la semana pasada. Astoria había ganado la snitch por muy poco y si bien eso significa la victoria de Slytherin de los tres partidos, no tener una gran diferencia de puntos dejó que todo se decidiría en el partido de Gryffindor el día anterior. Harry había logrado ganar el partido con mucha cantidad de diferencia de puntos, lo cual era genial, pero no logró igualar a Slytherin.

Eso significaba.

Victoria de la copa de quidditch.

No de la copa de casas, pero Draco solamente lo ignora, porque Slytherin había ganado la copa de quidditch en su primer año como capitán y se sentía excelente.

La fiesta había durado toda la noche.

Draco estira sus manos, sintiendo el habitual dolor de cabeza por el licor, tal vez es muy joven para tomar; en su defensa solamente toma cuando ganaban los partidos. No es su culpa que sean tan buenos jugadores y que ganen todos los partidos.

Se levanta con dolor de cabeza y con un ligero mareo, pero todo bien.

Hay una extraña sensación de vínculos tironeando dentro de él, pero cuando abre estos todos parecen tranquilos, menos Bianca. Intenta enviarle tranquilidad, pero la chica parece tensa, se pregunta si es por la cacería que Nico comentó.

El vínculo de Bianca le agradece antes de apagarse.

Sospechoso.

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Nota curiosa de su novio, tomó asiento a su lado en la mesa Slytherin, mientras Umbridge les daba una mirada molesta a ellos como siempre. Parece que Draco ganara la copa de quidditch, aunque no participara en él, dejó a Harry de un peor humor. Draco se siente emocionado al respecto, hasta que Harry comenta apresuradamente que Hagrid aparentemente tiene a su medio hermano gigante en el bosque.

—Te dije que había escuchado algo —musita Draco enojado y a la defensiva, recordando como este año en todas las noches de luna llena al lado del chico, siempre sentía algo ahí presente.

Harry lo ve mal, antes de gruñirle a Gregory cuando intenta darle una manzana verde.

El tema de la comida era algo que no habían logrado conciliar entre ambos, Harry estaba obsesionado con darle comida, con que al menos una vez a la semana usara los estúpidos abrigos que tiene y siempre abrazándolo restregando su mejilla contra la suya.

¿Cómo nadie notó que era un hombre lobo?

Todos pensaban que estaban llenos de amor, bueno, Draco había aprendido a no leer el profeta que siempre inventaba algo sobre ellos e ignorar el correo; con sus amigos usaba más igualmente que toda la mensajería Iris y Anthony como Amos enviaban cartas especiales.

El peor artículo del profeta era: «El niño que vivió con hijos de Mortifagos desaparecidos».

Draco no pudo esperar a que todo acabara para que su padre (o él) hicieran pedazos al profeta sin duda.

—Perdón estaba ocupado, en mi forma no puedo pensar mucho en otra cosa que no seas tú —gruñe Harry con cansancio, pero Draco se acicala ante el elogio.

Theo dice algo por lo bajo como: desagradable.

Le lanza una mala mirada porque su amigo es un idiota.

—Bueno incluso en esta forma sé que soy asombroso y difícil de ignorar. —Draco se pasa una mano por su cabello, pero Harry lo ve poco impresionado.

Intenta golpearlo, pero este solamente lo ignora tomando una tostada y escuchando a Blaise que se queja del tiempo que Draco usa todo el tiempo en el baño.

Traidores todos.

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—No padre, no deberías ver esa serie, Percy dijo que era una mala idea.

—Breaking Bad es una buena serie.

—¿Qué dice mamá?

—Narcissa piensa que es buena.

—Esa debería ser la primera bandera roja.

Lucius ignora a su hijo, antes de decirle que haga su mayor esfuerzo en los exámenes y Draco solamente hace un puchero porque su padre es un adicto a las series de televisión. Al menos ya pasó la etapa de novelas y doramas, espera.

Sally Jackson es una mala influencia.

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Los TIMOs estaban cerca de la esquina, por lo cual Draco dejó de hablar con sus amigos del campamento, incluso con sus amigos aquí en Hogwarts y pasó gran parte estudiando en la biblioteca; Curiosamente fue la mejor forma de acercarse a Granger que también parecía obsesionada con ganarle. Un viejo reto entre ambos sin duda, pero Lavender parecía cansada de estudiar siempre, Theo no era fanático de los Gryffindor, Weasley estaba aburrido y aunque Harry soportaba la mayor parte del tiempo, la otra mitad la pasaba abrazándolo. Pero Draco lo apartaba porque estaba obsesionado con ganar para la decepción de su novio.

Aparentemente se concentra más en sus estudios y no besarse con el chico, es un gran sacrilegio.

Bueno él tiene la culpa.

La primera vez hace semanas que intentaron algo medianamente sexual, el idiota había escapado por temor de entrar en rutina con él; como si Draco estuviera molesto por montar a un hombre lobo, o que lo monte si quiere.

Vale que tal vez podría ser un poco pronto en su relación.

Pero había levantado el peso del cielo, había luchado contra entidades primigenias del caos, había sobrevivido al veneno de Ra.

Tener la polla de un hombre lobo dentro de él claramente no es lo peor que podría pasarle.

—Te sigue doliendo la cabeza —menciona mientras estudia en la biblioteca, Granger ha salido a buscar un libro y Harry sigue sujetando su frente—. No ha estudiado tanto para que eso sea un problema —añade intentando no sonar tan hijo de perra como cree que sonó.

Unión Postal Universal.

Su culpa.

Harry por otro lado no lo señala mal, solamente sujeta su frente muy cerca de la cicatriz de rayo, lo cual no puede ser una buena señal.

—No es nada, hay una serpiente a veces en mis pesadillas, no es nada. —Parece más seguro de convencerse a él mismo y Draco suspira.

—Si esto es una forma de meterte en mis pantalones no va a funcionar —bromea, pero Harry no le da gracia.

Granger los tiene que detener cuando Harry intenta estrangularlo y Draco apenas se escapa por muy poco, gracias a las lecciones del DA, sin duda el chico ha aumentado en velocidad.

No todos en el grupo.

Pero por suerte la mayoría ya parece poder defenderse de forma simple y Draco se siente jodidamente orgulloso por eso.

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Los exámenes son una mierda, Draco se siente con mucha energía reprimida que comienza a fastidiarlo, porque realmente ocupa entrenar en el bosque, pero no tiene tiempo porque ocupa estudiar todo el tiempo. Apenas si ve a su novio o sus amigos, solamente entra con el rostro decidido a triunfar y puede que Severus aplaudiera su forma de ser; su padrino es de dudosa moralidad. Aunque ayudó a la mayoría de Slytherin de su año con algunos hechizos al igual que Severus, nadie aparte de Theo logra dominar el hechizo patronus logrando convocar un pequeño Cuervo que sorprende a ambos la primera vez.

Al menos es un animal común.

Draco no se encuentra bien con que su patronus tome la forma de ave del trueno.

Severus asegura que tener un animal mágico es muy raro y es símbolo de fuerza en su núcleo mágico.

Draco piensa en Zeus.

Odia a su patronus.

Pero odia más perder.

Umbridge hace un rostro amargo cuando sale de su examen de defensa, casi como si hubiera querido que perdiera y Draco solamente le sonríe con descaro. Su novio y su grupo de amigos también tienen claramente un buen desempeño, Harry simplemente le sonríe tomando su mano y Draco, aunque ansioso por terminar estos exámenes también quiere pasar tiempo con su novio.

Tal vez retomar lo que pasó aquella noche, con menos ropa.

Nuevamente.

No pueden culparlo, es solamente un adolescente hormonal.

Y tiene un novio hombre lobo.

Cualquiera es débil.

Solo tiene que esperar que terminen las solicitudes.

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Todo comienza con el arresto de Hagrid, lo cual claramente amarga la noche de los estudiantes, pero Draco no puede concentrarse mucho porque siguen teniendo exámenes. No tiene mucho aprecio al jardinero, pero sabe que es importante para Harry y eso hace que el ambiente esté un poco agrio esa mañana. El examen de historia fue una locura, porque Harry pareció desmayarse en medio de este, pero lejos de poder ir a la enfermería con él cuando el tutor de turno quería llevarlo, Severus lo llamó rápidamente. Quiso quejarse porque su novio claramente estaba sufriendo lo que parecía un ataque de pánico, pero Severus estaba tenso mientras lo empujaba con fuerza por los pasillos.

Como si algo malo hubiera pasado.

Oh, no.

Algo malo pasó.

—Black desapareció —gruñe Severus cuando entró a su oficina, todo el color se pierde del rostro de Draco cuando escucha las palabras de su padrino.

Negro.

Como Sirius Black.

Es el único a quien llama por el apellido, si fuera su madre habría dicho su madre, pero no tiene sentido que Sirius desapareciera. El recuerdo del hombre sonriendo en febrero hizo que su cuerpo se llenara de preocupación, porque a pesar de todo le tiene un poco de afecto y es alguien importante para Harry.

Familia.

Negro.

Sangre Estigia.

Mala señal, siempre es una mala señal.

— ¿Qué pasó? —pregunta este inquieto sin querer demostrar miedo, pero lo hace.

Severus parece estar teniendo un muy mal día, sujetando su mano donde sabe que podría estar la marca que su padre también tenía (o tuvo); no quiere pensar en eso.

Y más importante.

¿Por qué se lo está diciendo a él?

—Desapareció esta mañana, Lupin envió una notificación a la orden, el hombre simplemente desapareció, pero todo a su alrededor estaba destruido. Una criatura, no sabemos cuál, pero tal vez no sea del todo mágico —musita viéndolo de reojo y Draco rápidamente comprende.

Otro panteón.

¿Cuál?

Quisiera poder llamar a Lavender y Theo, pero prefiere mejor seguir a Severus cuando señala la chimenea, ambos parecen dudar un poco sobre entrar. Piensa un momento en Harry y cómo también debería avisarle, pero sería mejor no decirle nada.

Aquí hay una salva.

—Vamos —dice Draco viendo a su padrino, quien solo suspira antes de saltar con él por la red Flu casi parece querer que no vaya con él.

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Hay un caos total en lo que queda de Grimmauld Place, porque parece que ha sido bastante destruido por el ataque de cualquier criatura que pudiera estar por aquí. La orden no son muchos magos, reconoce a un Weasley, Remus, algunos del ministerio de magia y también a Dumbledore que parece estar ocultándose por aquí. Tiene tantas ganas de delatarlo, pero ahora la desaparición de su pariente parece ser una prioridad más importante. Todos parecen confundidos y Draco especialmente ve el suelo antes de notar una especie de escama que se agacha para sujetar, mientras Severus se une al grupo indicando que el señor tenebroso no había indicado nada.

El cree.

Pero con la escala en su mano siente que está perdiendo algo de vista.

—Durante años los panteones han estado separados —chilla el padre de la comadreja (que sigue siendo un funcionario del ministerio y sangre pura, que puede saber más de lo que Draco quisiera) que hasta hace poco estaba en cama, luciendo horrorizado cuando Dumbledore admite que podría ser una criatura que no conocen la que se coló dentro de una casa con las mejores defensas antiguas que pueden conocer.

Aunque.

Eso había sucedido antes.

En su primer verano había sido atacado por una criatura, las protecciones de la mansión Malfoy cedieron, un monstruo entró.

Otra vez se repite.

Ojo Loco, quien ya sabe, es el verdadero Ojo Loco según comentario Harry sobre su extraña historia del año pasado, da un paso al frente; Es inquietante como su ojo no deja de verlo, pero Draco parece ser ignorado por la mayoría de adultos ocupados en otras cosas.

—No todos saben sobre los panteones Albus, esto es una mala idea, si estuvieran juntos sería nuestro fin —gruñe Ojo Loco que sigue viéndolo.

Sigue siendo inquietante.

Pero entonces Albus voltea a verlo, provocando que todos volteen a verlo y… ese hijo de puta. Voltea a ver enojado a Severus, que parece tan sorprendido de él, cuando parece comprender la verdadera razón por la cual está aquí.

Vaya siempre cae en las trampas de este anciano.

¿Por qué no se muere?

—En mi defensa no es mi culpa. —Y puede que no tenga otra forma más incriminatoria de comenzar, pero todos voltean a verlo y Draco pasa una mano por su cabello con duda—. Pero puede que una criatura del panteón griego esté suelta por aquí —susurra incómodo recordando que las cazadoras habían estado buscando una criatura.

Que probablemente se robó a Sirius.

¿Por qué?

—¿Qué haces aquí niño? —pregunta Ojo Loco viéndolo con una ceja levantada, pero, aunque hace una pregunta, parece que tiene una respuesta.

Bueno.

Esto es incómodo.

Posa una mano sobre su pecho grabando sus aventuras en navidad, sobre el panteón egipcio y como de alguna forma había terminado involucrado con ellos. La idea era que los magos tampoco se involucrarían nunca, pero si había una criatura capaz de romper las protecciones de la casa ancestral Black.

Bueno.

Era una griega.

—El señor Malfoy es un semidiós y un mago —dicta Dumbledore con expresión calmada dándole una mirada de reojo, mientras Draco lo ve con una sonrisa incrédula.

Obviamente.

Una pieza de su tablón de ajedrez.

El descaro.

Va a decir algo, pero en general se arma el caos.

Como siempre que dice esto.

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La idea es cuidar que Sirius esté con vida y rescatarlo, pero la mayoría se desvía confundido al inicio, principalmente preguntando sobre qué tan relacionado está con el panteón griego. Algunos parecen conocer sobre el tema, especialmente Kingsley lo cual no le da mucha confianza, otros no parecen creerle al inicio y saca la lanza de su hombro para indicar que no está bromeando. Remus es quien parece más alterado en recordarles sobre Sirius y cuando Draco está intentando la opción de llamar a Bianca o Thalia para preguntar, el sonido de la red flu les indica que hay problemas.

—¿Theo? —Pregunta Draco cuando la luz se ilumina y este está del otro lado.

No sé en qué oficina.

No es necesario que diga mucho.

—Potter y compañía desaparecieron —gruñe el chico, provocando que Draco se quedara ahí, congelado, sin entender qué pasa.

Sujeta ambas manos contra su rostro.

Su novio es un idiota.

Fin del comunicado.

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Le gustaría pensar que un grupo lleno de magos experimentados podría encontrar un grupo de adolescentes perdidos o un mago como Sirius, pero descubrió que no. Draco habla con Bianca o eso intenta, ninguna de las cazadoras le contesta cuando intenta usar el mensaje iris, pero cuando abre el vínculo parece que Bianca está con demasiada adrenalina; así que descartadas. Curiosamente es gracias a Kingsley cuando se anuncia que hubo una infiltración en el ministerio que todos se levantan para ir. Todos parecen al inicio en contra de que un niño como Draco participe, sin saber que probablemente ha participado en más guerras que ellos; Severus parece indignado cuando Dumbledore pide quedarse con él atrás.

Sí, claro.

Dejemos a nuestro mejor mago atrás.

Draco quiere señalarlo, pero Remus prácticamente corre dentro del polvo flu y Draco sigue a su prima (técnicamente nunca ha hablado mucho con Nymphadora Tonks), mientras ve de reojo como Dumbledore parece negarle la participación de ir con ellos a su padrino. Severus parece querer discutir, pero cuando Dumbledore ve el brazo de este, Severus solamente se congela.

Es todo lo que ve antes de desaparecer entre las llamas verdes.

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—Entonces, ¿puedo asesinar? —pregunta Draco luego de que llegaran a la oficina de Kingsley corrieron prácticamente al ascensor para buscar en qué maldito piso estaba Sirius.

Y probablemente compañía.

Compañía mala.

De magos malos.

Un día normal en la vida de Draco.

Ya era tarde de noche y Draco ocupaba sacar su energía acumulada.

Nunca había matado a otro humano, pero si eran magos oscuros, duda que fuera tan diferente del ejército de Cronos. Bueno al menos por ahora, más adelante probablemente pueda deprimirse al respecto. Pero Draco ha estado luchando en guerras antes.

Solamente tiene que dejar su deseo de luchar para salir.

La maldición de Aquiles lo mantendrá seguro.

Va entrar, sacar a su novio y listo.

Todos felices y contentos, también salva a su tío o lo que sea.

—No deberías hablar así Draco. —Remus a pesar de todo parece mantener un poco de decencia humana, que Draco solamente arrulla en su mente.

Cosita.

Dora tampoco parece a gusto con su forma de hablar como los demás miembros de la orden a su lado, como si la idea de que un adolescente luchara fuera la peor cosa del mundo. Draco quisiera pensar así, pero hace mucho que no piensa de esa forma.

Nada puede ser peor que Cronos.

Nada puede ser peor que Set.

Nada puede ser peor que las muertes.

Muertes.

¿Alguien morirá este día?

Draco aprieta con fuerza la lanza entre sus manos sin gustarle mucho la idea, realmente detesta la idea.

—¿Cuántas guerras ha luchado? —pregunta Ojo Loco, quien hasta el momento curiosamente es quien mejor le agrada.

No te amo como un niño.

Draco medita un poco, la idea de estar en un ascensor que tiene una estúpida melodía alegre, como si no fuera a una posible masacre, es un poco surrealista. Piensa en las guerras o luchas, pero si fueron guerras hasta ahora solo ha estado en una, aunque la egipcia había sido también una gran lucha, no era una guerra como tal, pero habían luchado contra una deidad y eso debería contar.

Pero deidades hay muchas.

También lucha contra titanes.

Pero también está la invasión del campamento.

Pon una mano en su mentón pensativo.

—Solo una guerra como tal en Manhattan el verano pasado, pero hay muchas luchas por ahí y por allá —acepta Draco encogiéndose de hombros.

Kingsley y Arthur Weasley parecen escalofriarse por sus palabras como si tuvieran una idea de que hablara (tal vez lo hicieron por trabajar en el ministerio), ahora que lo piensa, este último había sufrido un ataque en navidad, no debería estar aquí.

Bueno.

Ya que.

—No muertes si pueden evitarse —dice Dora como si nadie fuera a contestar, tal vez nadie lo hubiera hecho.

Draco hace un puchero a su prima, es tan aburrida, no puede creer que sean familia.

—¿Si quiere saber pelear? —susurró Hestia Jones.

Su respuesta no fue necesaria cuando se abrió el ascensor, los ojos de Draco se abrieron impresionados y no exactamente por la cantidad de Mortifagos en el pasillo, eran las criaturas de su lado. Arpías que claramente no pertenecen a este mundo, criaturas que habían luchado contra él en la guerra el verano pasado, quienes voltearon a verlo y soltaron chillidos al reconocerlo.

Un semidiós.

Un mestizo.

Draco se agazapa y rápidamente pasa entre los Mortifagos, su velocidad es más rápida que su tiempo de reacción y aunque le prohibieron asesinar, si no mata a las arpías en este lugar; están condenados. La ensarta por la cabeza y cuando una segunda llega a él, deja la magia salir de su cuerpo en forma de explosión que envía al cadáver de la criatura a otro lado. Se agazapa para esquivar otro zarpazo y girando la lanza la estampa contra el vientre de la criatura recibiendo partes de sangre contra su rostro.

No sabe con cuantas otras arpías se enfrentó, intentó dejar de lado a los humanos para que la orden estuviera contra ellos.

Ya que no iba a hacer todo el maldito trabajo aquí.

Pero las arpías él despedazó y asesinó sin dudarlo, recuerdos de Manhattan hicieron que la lucha tal vez fuera más brutal, pero no podía dejarlas con vida.

No.

¿Qué hacen aquí?

¿Quién las envió?

Cuando la última arpía está muerta en el suelo, simplemente se levanta, pasa una mano por su cabello sintiéndolo mojado en sangre; gruñe molesto quitándose parte de su túnica. Ni siquiera tuvo tiempo de cambiarse a una ropa más cómoda, se quitó los zapatos de golpe mientras se afloja la corbata Slytherin de su camisa.

Algo le indica que la lucha va a seguir y ocupar estar cómodo.

—¿Qué? —pregunta cuando voltea a ver atrás. Los Mortifagos han sido encadenados y aunque la orden parece algo aturdida de la lucha y con algunas heridas leves, parecen verlo como si fuera un monstruo o algo así.

Sin duelo.

No le importa.

Sujeta la lanza contra él, porque ahora no importa que piensen ellos, ahora están en medio de una batalla y lucha, por lo cual solo puede sobrevivir.

Ahora son soldados.

—Bueno al menos sabe luchar, rápido movamos el trasero, esta es la zona de las cámaras —gruñe Ojo Loco pasando de lado de él sin inmutarse por su apariencia.

Bien.

Lo repite.

A este le agrada.

Lo que no le agrada es que están en el nivel 9.

El Departamento de Misterios es una sección del Ministerio de la Magia que lleva a cabo investigaciones confidenciales. Pocos magos en el Ministerio saben realmente lo que se encuentra dentro de este departamento, a pesar de que se enteraron de que los distintos misterios del mundo se estudiaron allí: estos incluyen el amor, el espacio, el pensamiento, el tiempo, la muerte, y otros. A aquellos asistentes que trabajan en el Departamento de Misterios se les conoce como Inefables debido a la naturaleza confidencial de su trabajo.

Su padre le había hablado sobre este lugar.

Piensa Draco mientras corre al paso de personas a su alrededor, solamente para saltar cuando una quimera sale de la nada.

Hijas de puta, siempre son las peores.

—¡DRACO! —grita Dora, pero Draco solamente salta sobre su espalda, la lanza se mueve entre sus manos antes de estamparla sin piedad en el omoplato de la quimera que otra vez ha intentado matarlo.

Se puede jurar que es la misma.

¿Pero cómo?

Sabe que los monstruos se regeneran, pero tan rápido, debe tener muy mala suerte.

El hechizo verde de Ojo Loco impacta sin piedad a la criatura que termina cayendo sin vida contra el suelo, no sabe si eso significa que Ojo Loco sabe luchar, o la quimera ya estaba herida, Draco solamente salta de esta sin darle importancia que acaban de usar un prohibido con una criatura de este tipo.

No importa.

Una quimera.

Levanta la vista notando a los otros magos detenidos un momento con varitas en alto, pero Draco solamente está procesando algo.

Mortífagos.

Criaturas que son más comunes en otro panteón.

Esta lucha.

Algo está terriblemente mal, su cuerpo le dice que algo está por suceder, porque si ambos panteones se unen, solamente puede significar problemas.

¿Dónde están los olímpicos para evitar esto?

—Alguien… alguien hizo algún trato con alguien del panteón griego —musita Draco con una expresión que roza entre los nervios y la locura, sin creer en algún olimpo tan tonto para permitir esto.

Tal vez.

Esta noche la división de panteones comienza a suceder.

Joder.

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La Cámara de la Muerte es una gran sala rectangular, con poca luz que se asemeja al Tribunal 10 del Wizengamot. En el centro hay un pozo de piedra hundida a unos veinte metros de profundidad. Bancos de piedra corren por toda la habitación y bajan en escaleras empinadas hacia una tarima de piedra levantada en el centro de la fosa. Una piedra antigua, el desmoronamiento de arco, sin apoyo de ninguna muralla que rodea, se encuentra en este estrado. Este arco está decorado con una cortina hecha de jirones negros que se agita ligeramente, como si acabara de ser tocada, aunque el aire de la habitación es tranquilo y frío.

Hay cosas destruidas.

Hay escombros.

Hay caos.

Su cuerpo comienza a sentirse un poco tenso, aunque había luchado anteriormente con monstruos tranquilamente, algo en su interior comienza a hiperventilar. Aquí es donde está la lucha principal, Draco entra al lugar jadeante como todos, sorprendidos del caos que hay por todos lados.

Bueno.

Es relativamente familiar, muchas veces Draco ha estado en medio de un caos así.

De la lucha.

De la sangre.

Todos en la orden salen rápidamente para defender al grupo de adolescentes que pensó que venir aquí sería una buena idea para rescatar a un Sirius Black, que hasta donde puede ver, se encuentra lleno de heridas, pero luchando al lado de Harry.

Toma un segundo para tranquilizarse.

Sus vínculos comienzan a atacarlo cuando deja por un momento las barreras.

Saben que hay algo mal.

Draco las vuelve a cerrar rápidamente porque ocupa luchar y no se preocupa por ellos.

Bien podría estar en la cámara del tiempo, porque Draco se siente casi congelado cuando ve más arpías en el lugar, incluso lo que parece un cíclope está ahí y es solamente contenido por un fuerte golpe mágico de Ojo Loco que acaba de llegar en el mejor. momento. Dora usa magia también para lanzar ataduras a los Mortifagos, mientras que Remus prácticamente se lanza para proteger a Sirius como Harry protectoramente.

¿Qué está pasando?

Los panteones tienen que estar separados.

Su cuerpo quiere congelarse, pero lo obliga a moverse.

—Bienvenido, sobrino. —La voz en su espalda lo hace girar el rostro para levantar la lanza.

Su rostro se congela otra vez.

No es su madre.

Pero hay algo en el rostro de esta mujer, que hace que se estremezca al reconocer a Bellatrix Lestrange. Su lanza sin duda, debatiendo sobre qué hacer, a quién atacar primero, que debería hacer y con cuántas personas debería estar salvando ahora.

La lucha a su alrededor se levanta.

—Tía —dice con una sonrisa cansada y tensa, porque bien en esta vida sus tíos son raros, inclusos los de la zona paterna.

Bellatrix suena como si estuviera encantada.

Draco quiere quitarle esa sonrisa de su rostro, su madre le había advertido sobre nunca confiar en Bellatrix y eso que era su hermana.

—Siempre pensé que todo eran mentiras, pero supongo que ese bastardo cumplió la promesa de la familia Black, bueno, no importa; ahora mi señor tiene una benefactora mucho mejor que el estúpido dios de los rayos —musita Bellatrix con indiferencia y aun esa horripilante sonrisa.

Un recuerdo.

Lo cual ya es suficientemente malo si Bellatrix sabe sobre Zeus.

Pero hay algo que no entiende.

¿Benefactor?

—¿Qué? —susurra Draco confundido, pero antes que pueda hacer algo, siente como si algo en el propio suelo se moviera.

—¡DRACO! —grita para sorpresa de todos, Ginny Weasley y es lo suficientemente rápido para mantener la lanza contra el suelo cuando este se abre.

Bellatrix se rió.

Todo es un caos.

Una enorme serpiente sale del suelo, mientras Bellatrix solamente canta «Nagini, comételo», mientras la serpiente solamente no se lo come porque Draco ha logrado mantener la lanza entre las fauces de la bestia que podría bien tener casi el tamaño del Drakón que enfrentó con Clarisse el verano pasado; solo que ahora se encuentra solo mientras la enorme serpiente lo estampa contra una de las paredes sacándole el aire.

Salta dejando la lanza dentro de sus grifos, la serpiente arroja la lanza del otro lado, antes de verlo con su gran tamaño.

Hay una marca.

En su frente.

La marca de la misma diosa que lo atormenta en las pesadillas.

—Nyx —susurra con sorpresa, cuando la serpiente abre la enorme boca lista para comerlo, Draco siente sus piernas débiles por algún motivo.

Salta justo cuando la serpiente destruye el suelo donde antes había estado, cae rodando al suelo, solo para ver de reojo como todas las batallas siguen. Por suerte la serpiente parece solamente contenerse con él, pero puede ver como los demás comienzan a tenerla complicada y luego Bellatrix salta sobre un agujero levantando la varita.

Lento.

Muy lento.

Draco ve como Sirius literalmente empuja a Harry fuera de la línea del hechizo y la luz verde impacta en el cuerpo de su padrino. Su rostro se vuelve más blanco de ser posible cuando el cuerpo de Sirius simplemente cae al suelo cual piedra, mientras las risas de Bellatrix resuenan en toda la habitación, Remus y Harry gritan, pero Draco no se puede mover.

Piensa en Luke.

Piensa en Michael.

Piensa en Luke.

Piensa en Silena.

Piensa en Luke.

Su cuerpo sin vida y ahora el de Sirius está sin vida, porque no pudo hacer nada. Había pensado que esto sería un juego de niños, pero hay otro muerto.

Entonces la serpiente en su espalda aparece y abre la boca, llama la lanza casi en automático, pero esta solamente sujeta la lanza y salta al techo arrastrándolo.

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Atraviesan varios techos, Draco no puede soltarse porque su mano queda atorada entre los colmillos de la serpiente y la lanza, sintiendo un horripilante dolor cuando atraviesan el último nivel y salen al techo del ministerio. No ha podido procesar la muerte de Sirius, es como pensar en la muerte de Michael en el puente, todo es demasiado rápido. Cae al suelo con un fuerte sonido de peso muerto, mientras la serpiente que lo había estado sujetando suelta un gemido de dolor y sisea al cielo. Draco levanta la mirada sorprendida cuando algunas flechas fueron las que hicieron que soltara a Draco, lo que provoca que el chico se levante arrodillado del suelo respirando agitado.

No pienses en Sirius.

No pienses en la luz verde.

No pienses en la muerte.

Draco se escalofría porque inevitablemente los ojos sin vida de Silena y el cuerpo frío de Luke hacen que sus piernas pierdan fuerzas. Había estado sintiéndose mareado cada vez que la lucha continuaba, pero ahora, es como si no pudiera dejar de controlar los escalofríos.

Maldición.

No ahora.

No ocupa un trauma ahora.

Pero su respiración apenas si estaba controlada.

—Baja la cabeza —chilla la voz de Bianca saltando sobre Draco y ambos rodando cuando un fuerte rayo choca contra la enorme serpiente.

No la tumba.

Esta sisea fuerte cuando Thalia salta desde el cielo moviendo su lanza con fuerza y convocando rayos mientras golpea su cabeza. La serpiente sisea saltando lejos de ellos y yendo hacia lo más lejano del techo, es demasiado grande, piensa Draco pensando en el Drakón y su mente regresando a las palabras de Silena una y otra vez sacándole lágrimas de sus ojos.

Maldición.

Mal momento, muy mal momento para un ataque de pánico.

Thalia está ahora frente a ellos, Bianca sujeta el cuerpo de Draco contra ella como un escudo, pero cuando ve la sombra de alguien se siente confundido.

Muchas veces pensó que no importaba.

Muchas veces lo desestimó.

No podía ser peor que Cronos o Set, había luchado contra Atlas, había visto el inframundo, siempre pensó que Voldemort no sería nadie.

Nada importante.

Se equivocó.

Era una persona, o al menos tenía el físico de una persona, aunque su rostro parecía demacrado con la misma marca de la serpiente en su frente. Draco se estremece por algún motivo por el aura de esa cosa, como si el aura de muerte de Hades se hubiera unido con la asquerosa de Set, un aura que grita peligro y aunque no podría ser peor que la de Cronos.

Hay algo en sus ojos.

Algo que hace que Draco se estremece.

Huye.

Debes huir.

Pero sus piernas no se movían, se siente como estar otra vez en su primer verano en su primera misión, atrapado en un mundo que no le pertenece.

—Bienvenidos semidioses —habla extendiendo sus manos con la sonrisa en su rostro. Draco sabe que algo malo podría suceder, Thalia mantiene su lanza y Bianca ha sacado su arco para la lucha—. Oh, cazadoras de Artemisa, han estado detrás de mi querida Nagini hace un tiempo ya —añade sujetando con ternura la cabeza de la serpiente que casi es totalmente de la altura de su cuerpo.

Draco se estremece otra vez, mientras mira a Bianca y Thalia.

No.

No.

Los panteones deben estar separados.

—Draco —llama Bianca tensa—. ¿Quién es él? —musita viéndolo de reojo, pero Draco no sabe qué decirle.

No debería ser nadie.

No debería ser un problema.

Lo es.

Estaba equivocado todo este tiempo, Voldemort, es un problema muy serio ahora mismo.

—Es un mago oscuro —susurra por lo bajo sujetando el techo destrozado bajo él y los escombros.

Una oleada de magia se levanta sobre ellos, Thalia se estremece al igual que Bianca, cuando la magia negra comienza a rodear a Voldemort que sonríe mientras sus ojos se ven un poco rojizos en este momento. Era como sentir la magia de Nyx en todo su esplendor, la magia que había sentido en sueños no era nada comparada a esto, esa diosa primigenia le había dado parte de sus poderes a Voldemort.

El mago oscuro más peligroso de su generación.

Joder.

—Vaya, eso me decepciona, Draco. Llamarme un mago oscuro, cuando sabes lo importante que soy en nuestro mundo —señala Voldemort, pero no parece lucir ofendido, casi divertido lo que es peor—. Puede que quitaras a tu padre de mi camino, pero no te preocupes por eso, solamente júrame lealtad y puede que perdone las insignificantes vidas de estas niñas —añade el mago con mirada divertida en su rostro.

Sí, claro.

Como si fuera a decir que sí.

Era un idiota si lo decía.

Aun así, aunque había escuchado anteriormente amenazas de muerte, no entiende porque esta vez está tan paralizado. Cuando luchó para el panteón egipcio, ignorando la mitad del tiempo que estuvo drogado de veneno, nunca se sintió tan de regreso a la batalla de Manhattan como este momento.

El recuerdo de Luke sigue atormentándolo.

Silena sigue sonriéndole por última vez.

Puede ver el cuerpo de Lee y Michael.

¿Cuántos otros campistas perdieron?

Siente como si cada una de esas muertes estuviera a su alrededor, cuerpos sin vida llenos de sangre, viéndolo como si fuera su culpa.

—Mira idiota, hemos enfrentado tipos más peligrosos que tú —ladra Thalia lista para la lucha, pero Voldemort levanta una mano.

Un pestañeo.

Nagini desaparece, Thalia se congela agitando la cabeza, Draco solamente siente un poco de aire a su espalda.

No tiene tiempo de gritar.

Bianca toma el arco, pero es demasiado lenta cuando la serpiente literalmente está ahí, Draco pestañea y es cuando la serpiente está mordiendo la cabeza de Bianca y al siguiente parpadeo la serpiente ya no está ahí. Es como si en ese parpadeo siguiente una descarga de dolor atravesara todo el cuerpo de Draco, la primera vez no lo había sentido porque había estado inconsciente ante la muerte de Luke, solo despertó con el dolor de algo que ya no estaba en él.

Este no era el caso.

La sangre había corrido por su cara mientras ve el cuerpo de Bianca a su lado, sin cabeza, mientras no deja de sangrar.

Algo negro dentro de él se ha roto.

El vínculo.

Probablemente si tuviera que relacionarlo con algo, sería con que una mano atravesara tu pecho, pero no la sacara, solamente la dejara ahí mientras sujetando tu corazón aún latiendo y lo estripara sin dejarte morir. Todo su cuerpo gritaba en dolor, todo su cerebro se restregaba en rayos en su cuerpo que quemaban por dentro como por fuera.

—¡Bianca! —grita Thalia de forma desgarradora, pero Draco no puede moverse, solo puede ver en shock el cuerpo de Bianca.

O lo que queda de ella.

Mientras todo su interior simplemente arde en llamas, luego se congela, luego vuelve a arder.

Negro.

Todo es negro.

Su corazón quiere latir pero no sabe cómo, sus pulmones no saben cómo respirar.

Duelo.

Todo duele.

Su mente piensa en Bianca, en la niña molesta que había juzgado mal la primera vez que la conoció, en todo lo malo que le había dicho en esa tienda frente Artemisa. Luego piensa en la niña que estuvo atrapada con él por sus vínculos, piensa en luchar con ella en medio de la lucha contra Atlas y Luke. Piensa en la sonrisa de la chica cuando promete cuidar a Nico, piensa en la niña que amaba visitar a sus padres, quien solía quejarse de que Nico ya la había alcanzado en estatura, que quería comer manzanas con él cuando se veían, que siempre contestaba el mensaje iris cuando podía.

En la que siempre le ganaba en monopolio.

En la cazadora de Artemisa.

Una niña que sería eterna y lucharía siempre.

Quien solía bromear sobre verlo morir y que ella lo cuidaría si buscaba reencarnar.

No.

—¿Bianca? —llama sujetando el cuerpo sin cabeza de su amiga, está muerta, el vínculo se ha cortado entre ambos.

Siente dentro de él, incluso cuando todo había estado cerrado, el grito de dolor de Nico que se ha colado entre él sin permitirlo.

Nico debía sentir la muerte de su hermana.

No.

Bianca no puede estar muerta.

Hades había logrado retrasar su muerte cuando estuvo envenenado, otra vez podría hacerlo, era su hija, no iba a dejarla morir; Apolo era el dios que también podría curarla. Draco podría ir con ellos, prometerles cualquier cosa, incluso la esclavitud eterna de cualquiera de sus vidas si salvaban a Bianca.

Está muerta, dice la razón.

No esta muerte suplica su corazón.

—Bianca —llama con una súplica y un corazón roto suplicando por un milagro, levanta la vista al cielo pensando en Zeus de alguna forma.

No la dejes morir.

Piensa en el Hades.

No la dejes morir.

Piensa en Hestia.

No la dejes morir.

—Está muerta. —Las palabras de Voldemort regresan a la realidad, tiene el cuerpo de Bianca abrazado contra él, bañándose aún más en sangre, mientras Thalia a su lado parece también en shock—. Curioso, creo que era la hija de la muerte, bueno, no es que importe mucho a Nyx… ella solamente quiere destruirte —añade Voldemort con una sonrisa divertida.

¿Eh?

Nyx.

¿Bianca está muerta por culpa de Nyx?

Thalia salta con un grito de guerra, Draco puede ver lágrimas corriendo en el rostro de la chica y como del cielo caen rayos, causando que Voldemort levante la varita creando escudos. La serpiente va atacar también a Thalía, pero Draco no puede moverse, hay un rayo de luz y sujeta el cuerpo de Bianca contra él.

La luz desaparece, Thalia está en el techo jadeante, mientras frente a ella ha aparecido Dumbledore.

Voldemort no parece afectado.

Sonríe como si lo hubiera estado esperando.

—No te preocupes, profesor, ya me marchaba, ya vine hacer lo que quería hoy —dice Voldemort viendo a Draco de reojo, pero no puede más que estremecerse cuando este solamente desaparece en un pestañeo con la enorme serpiente.

Como si nunca hubiera estado ahí.

Como si esto fuera un sueño… no… una pesadilla.

Dumbledore no hizo nada, su expresión parece tensa cuando se voltea a verlo y Draco realmente no podría importarle más.

—Por favor, por favor no deje que muera —suplica Draco, sabe que no sirve de nada, sabe que Bianca está muerta.

Lo sabe.

Dumbledore se agacha a su altura, mientras Thalia está ahí, gritando al aire, maldiciendo hasta que su garganta parece estar en carne viva. Cuando el director se agacha a su altura, sujetándose una mano sobre su hombro y con un rostro que probablemente signifique que lo entiende más que nadie.

Draco solamente solloza.

—Lo siento mucho. —Es honesto, pero eso solo lo hace peor.

Draco intenta no llorar, intenta apretar los labios mientras las lágrimas corren por sus mejillas mientras abraza el cuerpo sin vida de su vínculo.

No pude despedirse ni siquiera.

No pude hacer nada.

Sólo quedarme congelado.

Abraza más el cuerpo de su amiga contra él, sintiéndose perdido, solo, con el pecho aún siendo atravesado en un dolor que no puede contener más. Ignorando que ahora debe estar bañado en sangre, solamente abraza el cuerpo de su vínculo muerto y enterrando el rostro en el hombro de Bianca suelta un grito desgarrador.

Piensa nuevamente en su maldición.

No en la de Aquiles.

En la maldición de Patroclo.

Y entiende porque es una maldición.

Nunca pensó que podría sentir un dolor de este tipo sin morir, como si alguien se estuviera burlando de que antes de morir, tenía que sufrir más que cualquier otro humano en esta vida.

No importa cuánto lloró y suplicó a los dioses porque trajeran a la vida a Bianca en ese lugar.

Nadie contesta.

.

.

Draco se quedó en el piso por mucho tiempo con el cuerpo de Bianca sujeto entre sus manos, todo parecía un borrón y no se da cuenta como Thalia prácticamente los lleva a ambos dentro del ministerio. Hay otras cazadoras, quienes habían entrado para perseguir monstruos ignorando los panteones, porque ya habían sido ignorados por Voldemort. Algunas cazadoras reconocieron el cuerpo de Bianca, algunas lloraron e intentaron quitarle el cuerpo de esta, pero Draco comenzó a gritar y patear porque nadie iba a quitarle lo que quedaba de Bianca. Thalia tuvo que luchar contra él para que otra cazadora se la quitara de sus manos, haciendo que Draco entrara en una especie de frenesí mientras se aferraba a Thalia llorando.

No vio a nadie.

No notó a Granger o Weasley que estaban siendo sacados de ahí por la orden del fénix, junto con aurores e incluso el ministro de magia.

Draco solo sujetaba a Thalía por la camisa llorando con fuerza.

—Dime que no está muerta, por favor dime que no está muerta —susurra Draco totalmente destruido. No puede sentir sus pies, mientras que Thalia parece intentar no dejarlo caer.

No es que ella esté mejor que él.

Todo lo contrario.

Thalia parece estar igual o más destrozada que Draco, pero no hay mucho que decir mientras ambos simplemente caen contra una pared cercana. Thalia sujetando a Draco contra ella que no deja de llorar y suplicar a cualquiera que la traiga de regreso, prácticamente prometiendo su alma si fuera necesario.

Nadie contesta.

¿Por qué nadie contesta?

¿Acaso no lo querían muerto?

Mátenlo, hagan lo que quieran, llévenlo al tártaro, pero traigan a su vínculo de regreso.

.

.

Todos se han ido, puede ver como si fuera una mala función de teatro como una de las cazadoras toma el mando para hablar con el ministro de magia, que parece confundido como aterrado de verla ahí cuando explica quién son; Dumbledore también está ahí unos momentos antes de irse con una última mirada. Ningún otro estudiante se queda ahí, solamente algunos miembros de la orden del Fénix, magos y personas que Draco no le importan porque ahora mismo, está demasiado roto para hacer algo. Curiosamente Dora es quien lo ayuda a ponerse de pie, quiere dejarse ir, solamente morirse ahí mismo, pero Thalia intenta sostenerlo y es tan extraño todo esto.

Porque ella es su hermana.

Pero ella no lo sabe.

Draco está ahí, de pie, cuando lo ve.

Debe haber entrado por las sombras de algún lugar, porque Nico está corriendo hacia ellos luciendo con pánico y deteniéndose frente a ambos. Dora parece confundida por el niño que parece de la nada, Thalia luce sumamente cansada como culpable, pero Draco solamente está ahí presente. Siente el vínculo de Nico como si no pudiera controlarlo, tal vez no tiene estado mental para hacerlo.

Frío.

Solitario.

Triste.

Odio.

Negación.

Dolor que lo eclipsa todo a su alrededor.

—Lo prometiste —dice Nico, quien no ha visto el cuerpo de su hermana, que tal vez nunca lo vea, pero sabe que ha pasado.

—Nico —inicia Thalia deteniéndose cuando el chico solamente la ve enojado.

No hay piso rompiéndose, no hay muertos que regresan a la vida, no hay esqueletos o viajes en sombras, solamente hay un rostro de un niño que parece destrozado y Draco solamente quiere morirse. Pero no puede moverse, si no fuera por la mano de Dora a su alrededor probablemente estaría estampado contra el suelo en este momento solo queriendo que todo termine ya.

Ya ha hecho suficiente.

¿Por qué sigues sufriendo?

¿No ha sido suficiente ya?

Zeus debió matarlo cuando tuvo la oportunidad.

—Dijiste que la cuidarías, lo prometiste. —La voz hueca, llena de dolor y tan similar a como Draco no ha dejado de suplicar por alguien que traiga con vida a Bianca.

Quiere hacerlo llorar.

No lo hace.

No puedo hacerle eso a Nico.

—Nico… lo siento. —La voz de Thalia es casi un susurro. Draco puede ver el momento donde la infinita tristeza de Nico se transforma en odio puro lleno de dolor.

A pesar de no poder moverse bien y sentirse débil, se mueve rápidamente frente a Thalia para detenerla cuando Nico saca la espada lista para atacarla. El acero estigio corta parte de su hombro, pero contiene la fuerza de Nico que no iba a matar a Thalia, pero claramente había querido herirla.

Dora chilla asustada, pero no interfiere insegura como todos sobre qué hacer con todo esto unido como esta.

—Debiste morir, debiste haber sido tú, debieron haber muerto ustedes dos en lugar de Bianca —chilla Nico con lágrimas en los ojos.

Vaya.

No pensé que podría doler más.

Pensó que ya había alcanzado el tope de sufrimiento.

Pero sorpresa, había otro nivel de dolor que aún podía sentir, piensa Draco cuando un sollozo sale de su boca ante las palabras de su vínculo. Porque estaba abierto, porque por un momento puede sentir a Nico totalmente dentro de él y sabe que sus palabras habían sido verdaderas.

Nico había preferido verlo muerto que Bianca.

Y vale.

Draco hace unos momentos habría dado su vida por la de Bianca sin dudarlo, pero por algún motivo eso termina de clavar el ataúd ese día.

Nico se aleja, sujetando su espada como si no creyera que acababa de pasar o de lo que acaba de decir, Thalia no parece ni la mitad de afectada de lo que está Draco. Tal vez no pueda entender que se siente que uno de tus vínculos por unos instantes te odie de tal forma que prefiere verte muerto, probablemente nunca lo entienda y sea lo mejor.

Hay culpa.

Lo siente en el vínculo, pero a pesar de que hay culpa en sus palabras, puede ver su rostro firme de no disculparse o quitar sus palabras.

Eso duele más.

Verlo correr como si nada, mientras Dora lo llama, pero este solo desaparece entre las sombras.

—Draco —dice Thalia rápidamente tomándolo de su hombro. Draco apenas si puede verla a los ojos—. No es tu culpa, tu no querías eso, no te atrevas a culparte… no es tu culpa… no es tu culpa. —Pero mientras ella habla , hay lágrimas corriendo por sus ojos, como si quisiera decirlo también para ella misma.

Qué extraño.

Thalía siempre fue sinónimo de fuerza, de poder, de alguien que puede hacer cualquier cosa y sonreír de forma salvaje.

—Shhh. —Unas manos lo abrazan por su espalda, ve sobre sus hombros a Dora que lo está abrazando antes de acariciarle el cabello como lo suele hacer su madre—. Está bien, estará bien —dice la mujer mientras suena tan similar a su madre, que lo destroza un poco.

No dice nada.

Solamente cierra los ojos.

Tiene que ser una pesadilla, tiene que ser un mal sueño, pero cuando abre los ojos sigue aquí.

Sigue vivo.

—Quiero ir a casa —susurra Draco, pero se sorprende al pensar, que no sabe cuál es su casa ahora.

Teme volver al campamento mestizo, teme que Voldemort lo encuentre ahí, que mate a alguien más importante para él. Teme volver a Hogwarts, teme volver a ver qué pasa con sus amigos ahí, teme no saber quién es él ahora mismo.

Le han quitado otro vínculo y siente que solamente han dejado algo destrozado en su interior.

Frío.

Vacío.

No sabe qué hacer.

Entonces, aunque piensa que no puede hacerlo, vuelve a llorar mientras Dora solamente canta una leve canción de cuna intentando tranquilizarlo y Thalia a su lado repite muchas veces que no es su culpa. Dora los abraza a ambos con tranquilidad mientras los dos hijos de Zeus lloran contra ella.

.

.

Nyx sonríe en medio de la imagen frente a ella, claramente el inútil de Tom hizo más de lo que podría haber querido, claro que sigue siendo solamente un peón inútil, o tal vez no tan inútil. Este había querido fingir el secuestrar al chico Black, pero Nyx pensó que sería mejor hacerlo de verdad. Le dio solamente un poco de su poder, disfruto ver a Draco quien probablemente podría matar a ese hombre si quisiera, congelarse por sus propios temores del pasado.

Otra pieza estaba lista.

Otra pieza fue derrumbada.

Nyx tarareó viendo el tablero de ajedrez frente a ella, pensando en muchas cosas, pero especialmente en Draco Malfoy sufriendo por la pérdida de otro vínculo.

¿Y si los perdiéramos todos?

No podía esperar para verlo.

—Ohhh vaya, veo que Gea por fin despertó —dice Nyx sintiendo el poder salir desde sus entrañas y se preguntó si podría aprovechar esta oportunidad para traer a su presa.

¿Cuánto tiempo sería?

Unos días.

Un mes.

Probablemente menos de un año, sin duda.

Una sonrisa oscura apareció en el fondo del tártaro de parte de Nyx, que se abrió el telón, era hora de entrar en acción.

Porque Draco Malfoy sería destruido y no podía esperarlo.

Fin del arco 5

Ha sido una locura el terminar este arco, se me alargo de una manera que no pensaba que seria tan largo, casi este arco es un tercio de la historia hasta ahora. Pero bueno, quería meter muchas cosas como la guerra contra Manhattan el quinto año de Hogwarts y el arco de los Kane.

Así que se hizo largo.

Me dolió la muerte de Bianca y Sirius.

Si.

No es la peor muerte que he hecho en mis historias, pero sin duda son muertes que van cimentando parte de la historia.

Como una forma de ver que incluso con los cambios, algunas cosas están destinadas a suceder.

Es un honor escribir esta historia con ustedes, hasta este momento es de las historias más comentadas del fandom de Percy Jackson y me siento orgullosa de eso. También lo es en el ámbito de Drarry como pareja en ao3 y se los debo a ustedes.

Tomo 4 arcos, poco a poco se fue trabajando, pero los panteones se van separando.

Curiosamente Nyx en el canon es alguien que no le gusta que las cosas que ella que son de una manera cambien. Pero en este universo muchas cosas han cambiado por su culpa, con el deseo de ganar. Pero ya veremos que tanto cambia ahora en adelante.

Próximamente veremos el libro 6 de Harry Potter y el inicio de la saga del héroe perdido en adelante.

Tomare una semana o dos de descanso ahora mismo.

O eso me digo, nunca lo cumplo xD