Gracias Señor Jesús por tanto amor.

El hijo sabio alegra al padre… Proverbios 15:20

Historia dedicada a todos aquellos que aún recuerdan mis historias y me han dado su apoyo ahora que volví. Dios los bendiga mucho.

Naruto no me pertenece, los personajes e historia son una creación de Masashi Kishimoto.

Capítulo 14. La última misión y reunión del equipo

—Ay, no, no lo sé—, dijo Sakura mientras Ino la peinaba de una forma estilizada y elegante —, eso de ir a ese lugar no me llama mucho la atención, ya ves que la vez pasada nos fue mal, con eso de que no íbamos "acorde al sitio" casi no nos dejan entrar.

—Vamos a comer con Tsunade shishuo, no seas así, además de seguro encontraras chicos guapos con quienes coquetear un poco y pasar la tarde, no lo arruines Frente, que después de ver ese tipo qué se rebanó la mano créeme que lo último que me importaría sería lucir más elegante para estar en un restaurante.

—Ay, está bien—, dijo con resignación, Ino estaba muy insistente con eso de ir a "pasar un rato agradable" —, al menos ahorita vamos en plan de doctores, no de "comensales sencillos no elegantes" — mencionó Sakura recordando las palabras que le dijo el hombre de la recepción la última ocasión cuando fueron a ese famoso lugar de moda —¡Vaya, sí que te quedó hermoso! —Ino asintió muy orgullosa de su creación —, y tú, ¿cómo quieres que te arregle el pelo?

—Así — dijo la rubia sumamente emocionada mostrándole un peinado en recogido bastante complicado de la revista, Sakura puso cara de no lograrlo —No te preocupes, lo harás muy bien Frente, ya verás.

—Ok.

Finalmente terminaron de arreglarse, y aunque Sakura no había logrado un peinado tan extraordinario, el resultado no era nada malo. Sakura iba un tanto pensativa y curiosa, simplemente a la expectativa debido a la gran positividad que la rubia había mostrado desde que Tsunade les invitó, eso era otra cosa que no le daba mucha confianza, es decir, ¿desde cuándo su Shishuo invitaba gente a comer?, era muy extraño, por mucho que Ino mantuviera su temple tranquilo, cotidiano y asertivo.

Llegaron al lugar y lograron pasar sin mucho inconveniente, de hecho, la quinta y Shizune estaban ahí esperándolas y habían reservado el lugar, así que esta vez no hubo ningún comentario de parte del recepcionista.

—Justo a tiempo, tal cual me gusta siempre —dijo Tsunade —, gracias por llegar muy puntuales.

Shishuo —habló Sakura —¿por qué nos citó aquí? — su maestra no era de andar en restaurantes, mucho menos tan costosos y exigentes, y peor aún si la que iba a pagar era ella, que nunca había sido el caso, por cierto, ni siquiera esta vez, porque se pagarían con los fondos de reserva de los contribuyentes que aún conservaba Shizune bajo su nombre para un imprevisto, aunque eso no lo sabía ni Yamanaka ni Haruno, por supuesto.

—Ya Sakura, quita esa cara —. Le pidió Ino —Disfruta el momento y deja de preocuparte tanto, además, no te ves tan mal, te ves muy bien.

—Muchas gracias Cerda… — dijo sonriendo —, supongo que me puse algo nerviosa con todas tus exigencias y consejos de belleza, parecía que me estaba preparando para una cita con el tipo más exigente del mundo. Es un alivio que no seas un hombre, sino nadie podría llenarte el ojo.

—Ay por favor, si yo fuera hombre por supuesto que no te invitaría a ti. —Bromeó, Sakura se desinfló e Ino siguió con su habitual timbre presuntuoso —Pero no pongas esa cara, si yo fuera un joven, seria muy amable y caballeroso (además de guapo por supuesto), así que, si tuvieras la suficiente suerte para que te invitara algún día, sin duda sería hoy.

—Gracias, creo— dijo ella entrando y sentándose en la cómoda y hermosa silla que el camarero le mostraba.

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Uzumaki llegó puntual al restaurante elegante al que habían quedado, se paró en la entrada mirando constantemente el reloj, tenía que esperar a los otros, muy seguramente ya estaban las chicas y la vieja Tsunade dentro, así que esperaba que el resto de los otros varones no tardaran tanto, para su alivio Maito llegó apenas unos instantes después de él y entraron a esperarlos en la recepción.

Estuvieron conversando un poco, cuando, algunos minutos más, los dos Hatake se encontraban muy cercanos a ellos, propiamente en la cuadra, justo en la esquina antes de llegar al lugar.

—Papá, no sé qué estamos haciendo aquí —habló Kakashi sin convencerse de estar ahí —ni siquiera me gusta la comida de este lugar, y es demasiado pretencioso.

—No seas grosero hijo, Naruto nos invitó y sinceramente tenía muchas ganas de conocer los nuevos lugares de la aldea, dicen que este sitio es muy bueno.

—Hum… Sí, bueno si te gusta la comida cara, sin sabor e insuficiente, en este sitio te vas con más hambre y sin menos dinero — habló el Hokage con sinceridad. Sakumo no estaba sorprendido, ya sabía que su hijo no era propiamente muy social ni le agradaran ese tipo de cosas, pero esperaba que todo resultara para bien —. Sinceramente no sé cómo Naruto vino a dar aquí.

—Todos tenemos nuestros secretos — dijo sin su habitual tono calmo.

Kakashi lo notó —¿Qué te pasa papá?, te veo nervioso.

—Nada hijo, nada, es solo que llegamos tarde, como siempre.

—Hum.

Sakumo estaba nervioso e inquieto, pero no por llegar tarde (al menos no solo por eso), esta era la parte más dura e importante del plan, aunque sinceramente no estaba seguro de que tan buena idea sería.

Era una estrategiaextremadamente delicada y sabía que no sería fácil para su hijo, sobretodo porque ya estaba notado el fastidio que todos esos planes que habían hecho le estaban causando, así que era el todo por el todo porque Kakashi no tardaba en finiquitar el asunto, o cerrarle toda participación probable para "ayudarlo" a encontrar la felicidad al lado de la mujer que amaba.

Sin embargo, y a pesar de lo apremiante de la situación que Kakashi demostraba, Sakumo ya no quería presionarlo tanto, así que decidió que probablemente, y dependiendo de los resultados, esa sería la última reunión que tendría con su equipo casamentero.

—Ya hijo, deja de ser así, a lo mejor te llevas una sorpresa.

—Ah— dijo él sin saber qué decir, la sonrisa y el tono de voz de su padre lo llevaron a suspirar profundamente, algo molesto e incómodo —, no me digas que…

—¡Kakashi sensei, por acá! — gritó Naruto haciendo que el recepcionista lo viera con cara de desaprobación —, me alegra mucho que ya estén aquí, ¡de verás!, que alegría que solo se tardaran veinte minutos esta vez.

—¡Todo un récord Kakashi!, ¡vas muy bien! — dijo Gai con su desbordante entusiasmo de siempre logrando esta vez que el señor de la entrada los mandara callar.

—No se imaginan lo difícil que fue llegar temprano— dijo Sakumo, Kakashi solo suspiró ante la expectativa de lo que le esperaba.

Ciertamente su padre lo dejó descansar unos días después de lo de la trivia, pero sabía que tenía algo entre manos, como siempre. Era un alivio que Sakura no hubiera podido ir al chequeo médico la tarde anterior, sólo fue Ino, pero Sakumo aprovechó el momento para repasar el plan del día siguiente, que era precisamente ir a ese sitio con ellos dos.

Naruto se encargaría de improvisar una invitación hacia ese lugar, lo cual se le daba completamente natural, porque eso era lo suyo: la comida, la improvisación y las peleas.

Tsunade, por su parte, se ofreció a encargarse de Sakura, organizaría una reunión entre ellas para agradecerles su gran trabajo en el hospital, algo que no era muy común y muy convincente si le preguntaban a quién sea, la quinta jamás andaba haciendo invitaciones a comer a nadie, ni aun en su cumpleaños, ni aniversarios, pero Tsunade quería estar siempre presente y al pendiente de todo, así que no desaprovecharía absolutamente ninguna oportunidad, aunque le costara dinero, que no era el suyo, por cierto.

Y así, sin más, Ino fingió sorpresa al mirar llegar finalmente a los Hatake y con casi genuina admiración inició con todo —¿Esos no son Kakashi sensei, Gai sensei, Naruto y Sakumo san?

—Ay sí, qué bueno— dijo Shizune con alegría y emoción reales, ¡todo era tan romántico y emocionante!, así que con naturalidad comenzó a hablar con Gai por medio de señas.

Obviamente que todos los varones (excepto Kakashi) fingieron estar sumamente sorprendidos de encontrarse ahí y caminaron a la mesa, las mujeres parecían sorprendidas también, fingiendo, por supuesto, aunque la única que realmente lo estaba era Haruno.

Después de saludarse resolvieron comer juntos, y Tsunade habló diciendo que era toda una suerte el haber reservado "la zona de reuniones" porque era bastante grande para todos.

—¡Si, verdad! — dijo la emocionada Shizune —Es muy emocionante encontrarlos aquí, que suerte— dijo Shizune casi saltando de la silla de la emoción.

—Sí, bastante suerte — dijo Kakashi sin nada de admiración y veracidad queriéndose sentar al lado de Shizune, justo entre ella y Tsunade.

—¡No Kakashi! — gritó Gai —, ese no es tu lugar, ese sitio ya está apartado.

—¿Qué? ¿Para quién? — dijo Kakashi con suspicacia —Acabamos de llegar y las chicas ni siquiera sabían que estaríamos aquí.

Todos miraron a Gai con cara de preocupación, podía echar a perder todo —Es que…— Gai entró en crisis, claramente no supo que decir.

—Para él, claro, es que estamos saliendo — dijo rápida como el viento Shizune.

—¿En serio? — preguntó Kakashi menos sorprendido que el resto.

—¿De verdad? — casi gritó Sakura, bastante emocionada.

—Si… si— dijo Shizune algo sonrojada.

—Ah, es verdad— dijo Gai sentándose al lado de su "supuesta novia".

Sakumo asintió bastante contento, habían logrado salvar la situación, así que casualmente el lugar de Sakura seguía sin ocuparse.

—Oh, ya siéntate ahí Vago — dijo Tsunade, más que dispuesta a soltar la carcajada al ver como Gai y Shizune aumentaban lo gracioso e interesante de todo ¡y eso que apenas empezaba la comida! —, ¿o me vas a decir que te da miedo Sakura?, no te va a comer.

Kakashi solo obedeció logrando no suspirar por alguna razón milagrosa.

—Hola sensei, ¿cómo está?

—Hum… bien. No tanto como Gai y Shizune, pero bien — dijo y miró a su rival con una risa extraña. Maito tembló por dentro, sabía que eso no le auguraba nada bueno, Kakashi no dejaría que pasara desapercibido nada a partir de ahí. —¿Y tú como estas?

—Bien — dijo ella, luego lo miró de arriba a abajo.

—¿Qué? — dijo él.

—Nada, es que se ve… muy formal— dijo ella, cargaba ese uniforme blanco de los Hokage, excepto por el sombrero, que era bastante incómodo para él y lo había dejado en la recepción.

—Hum… bueno, se supone que venía a una reunión muy importante, a un lugar muy importante, para hacer algo muy importante — dijo repitiendo las palabras exactas que Naruto había inventado, el rubio solo sonrió nervioso y comentó quien sabe que a Ino sólo para despistar.

—¿Qué? ¿Qué dijo? — dijo Sakura confundida porque francamente no logró entender nada.

—Nada, no te aflijas, cuando me lo dijeron tampoco entendí mucho.

El mesero llegó, entregó las cartas del menú y anotó la orden. Mientras la comida era preparada todos comenzaron sus "conversaciones" sin dejar de observar a aquellos dos que eran el motivo principal de aquella sumamente importante reunión.

—¿Qué? — dijo Sakura logrando no sonrojarse por alguna razón milagrosa después de que Kakashi la mirara fijamente por un par de segundos más de lo que se podía tomar como normal.

—Hum… nada, es que te ves, muy formal — dijo sonriendo.

Sakura se sonrojó y le dio una palmada en el hombro —Ya va a empezar a molestarme.

—Hum… bueno, algo debo hacer en lo que traen la dichosa comida.

—¿Y sólo puede divertirse conmigo?

—¿Y quién más? Todos están ocupados — señaló.

Sakura levantó el rostro y todos fingieron estar sumamente concentrados en las pláticas de los demás, todo lo cual era obviamente falso, pues estaban más atentos a ellos dos que a la comida que habían pedido.

—Hum… ¿Qué pasa?

—¿Qué pasa de qué? — dijo ella tomando un poco de agua.

—Te veo nerviosa.

—Es este lugar —murmuró —me hace sentir rara.

—¿Por qué?

—No se— dijo despacio, mirando la copa —es muy…

—Pretencioso — completó Kakashi.

—Si, exacto.

—No te preocupes Sakura, a mí tampoco me gusta mucho, pero que se le va a hacer, ya estamos aquí después de todo.

—Hum— murmuró esta vez Sakura —Para usted es fácil, ahora que es Hokage hace este tipo de cosas "emocionantes y elegantes" todo el tiempo.

—No siempre… La vida de un hokage es en realidad más aburrida y tediosa de lo que los demás creen.

—No le creo— dijo Sakura con interés y sinceridad, mirándolo detenidamente.

—Hum… te sorprenderías, no es tan…emocionante, ni exótica, algunos creen que somos algo así como superestrellas, pero… — guardó silencio, Sakura reía —¿qué?

—Dígaselo a su club de fans — dijo Sakura con diversión —, ya tenía uno antes de ser Hokage, pero al parecer aumentó ahora que es "El Sexto"— dijo exagerando el timbre de honorable y respetable, Kakashi solo puso cara de sorpresa y desánimo —, oh vamos, ¿es en serio?, con decirle que últimamente me encuentro a muchas fans suyas…— dijo con gesto gracioso, luego siguió —si supiera lo que dicen de usted… no puedo creer todo lo que una persona puede hacer y decir en público…

Naruto comenzó a toser al atragantarse con el agua víctima de los recuerdos de sus clones, todos lo miraron—, ah… hablando de eso— dijo apenas se recuperó — ¿Alguien ha visto al capitán Yamato y a Sai?

—De misión— dijo Kakashi—, ya van para un mes fuera y apenas lo notas.

—¿Ah sí?, no sabía — dijo nervioso aun, y avergonzado, por supuesto.

—¿Qué dices? — preguntó Sakura —, tú mismo me dijiste cuando se fueron, estabas muy enojado porque te querías ir con ellos y te quedaste a supervisar algo de la academia.

—¿Ah sí? — dijo tembloroso —no me acordaba.

—¿Cómo qué no? — preguntó confundida Sakura —No hablaste de otra cosa durante tres días, no te creo nada.

Naruto trató de hablar, pero solo soltó un grito de dolor cuando Ino lo pisó con ese tacón de aguja que dolía hasta el alma obligándolo a cerrar la boca para que ya no metiera la pata.

—¿Estás bien? — preguntó Sakura.

Como respuesta Naruto solo puso el pulgar arriba deseando matar a Ino, pero se contuvo, no sólo por la mirada del recepcionista que ya le había advertido que dejara de gritar, o el dolor punzante y la mirada de enojo de tornado rubio 2, sino porque acaban de aclarar las cosas del beso de la trivia y logrado tener una "tregua" para no arriesgar la misión "romance" entre Kakashi y Sakura.

—Ten Naruto, toma un poco más de agua mineral — le dijo su "novia" y le sirvió, siguiente pasó Uzumaki tomó como sediento la bebida —a ver si así te callas, lo vas a arruinar — le dijo Ino en un susurro, —ya sé que lo tuyo es actuar anormal siempre, pero contrólate un poco hoy, por favor.

Afortunadamente Naruto comprendió las palabras de la rubia y todo se calmó una vez más logrando que Hatake retomara su conversación con la ninja médico a su lado.

—Hum… Sakura ¿Tú también tienes club de fans?

—¿Yo?, no, qué va — dijo sonriente —, bueno, creo que sí, un par de niños gennin que andaban por ahí el otro día y me dieron unas flores muy bonitas.

—Hum… al menos saben reconocer el talento —Sakura sonrió aceptando el cumplido, pasaron unos minutos y Kakashi guardó silencio,pero la mirada de su padre le decía que continuara, resignado y atrapado en esa mesa solo pudo continuar, porque él también había decidido que debía sacar provecho a todo eso, después de todo ya estaban ahí — ¿y qué decían?

—¿Qué?, ¿quiénes?

—Mis fans.

Sakura se sonrojó como una tonta —, no voy a repetir eso.

—¿Por qué?

—Porque me da vergüenza y si lo digo seguramente ahora si me sacan de aquí — Ino asintió apoyando la conclusión de Sakura y Naruto solo sonrió avergonzado.

—¿Hum… como que ahora sí? — dijo él, confundido.

—Es que la otra vez que estuvimos en este restaurante casi me dejan afuera, es todo; por eso estoy tan nerviosa, no quiero hacer el ridículo.

—Hum… ¿casi te sacan esa vez?

—Algo así.

—Hum… ¿pues qué andabas hablando esa vez?

—No es lo que hablaba — dijo sonrojada, golpeándolo discretamente una vez más en el hombro, obviamente que seguía divirtiéndose al molestarla, como siempre, por supuesto—, es que… no venía vestida "de etiqueta".

—Oh… ya va. Por eso es que vienes tan "formal" — Sakura asintió y Kakashi sonrió —Hum… te entiendo, pero no te preocupes, este lugar no es tan bueno, además, por lo que me dijiste veo que tampoco tienen buen gusto —esta vez Sakura no pudo evitar ruborizarse ante su halago —, en todo caso ellos se lo pierden, solo disfruta de… no sé, lo que sea —Sakura sonrió y asintió —, además te ves muy bien, ese vestido te va muy bien.

—Gracias — dijo Sakura profundamente ruborizada, y pudo notar que todos habían callado justo cuando Kakashi la halagaba, además todos la veían, aquello la llevó a incomodarse y sonrojarse más —, permiso, iré al tocador — se levantó y se fue un tanto avergonzada y nerviosa.

—Padre.

—¿Hum? ¿Me hablas hijo? — dijo Sakumo, estaba "conversando" con Tsunade.

—Hum… No me siento muy cómodo con esto…

—¿Por qué?

—Padre, sabes a lo que me refiero… todos ustedes lo saben — dijo él cansado de la situación, la mirada de vergüenza de Sakura solo lo llevó a estar seguro de que no era una buena idea seguir ahí —, una cosa es estar en mi casa contigo y ella, y una muy distinta salir a este lugar con todos ustedes.

—Hijo…

—¿De verdad crees que me creo todo esto?, no es muy agradable estar rodeado de todos ustedes fingiendo que no sé qué fingen, y además meterla a ella en todo esto.

—Hijo, deberías sentirte afortunado de tener a todo este equipo de shinobis trabajando para ti, por tu felicidad.

—Hum… eso ya lo hacen padre, soy el hokage.

—Vago, ¿Sabías que estamos aquí y te escuchamos tanto como tu papá? — preguntó Tsunade un tanto enojada.

—Sí, claro que estoy consciente de eso, pero eso no le quita lo mal que me hace sentir todo esto de que la estén presionando tanto, yo soy una cosa, pero Sakura otra.

—Ahora resulta que te preocupan los demás — dijo Tsunade con sarcasmo —, deberías estar agradecido, alguien tenía que agilizar las cosas entre ustedes dos, porque si es por ti podrían pasar 20 años y ni siquiera la invitas a un helado — dijo la quinta —, tienes mucha suerte de que quiera tanto a Sakura, mira, estás en el restaurante más exclusivo de la ciudad y no pagarás ni un peso.

—Hum… No estoy seguro de esto — dijo Kakashi —, además no se preocupe Tsunade sama, ni siquiera comeré ni un poco.

—Ay no —dejó Naruto decepcionado y refunfuñó por dentro sabiendo que había perdido otra oportunidad más para ver el rostro de su maestro.

Sakumo trató de consolar a Uzumaki —Sólo sé paciente, todo tiene su tiempo debajo del sol —, luego, mirando a su hijo le dijo —Kakashi, no te sientas mal, ¿va?, sé que ha sido demasiado… complicado para ti, pero piensa positivo, estás comiendo con personas que te aprecian, Sakura está aquí y… pues, tú mismo lo dijiste, solo disfruta lo que sea y ya.

—Sakura se ve muy linda. Hiciste un gran trabajo Ino — dijo la quinta.

—Gracias, gracias.

Sakumo sonrió —, hijo, solo disfruta el momento, no pasa nada.

—Lo siento padre, pero esta vez no estoy de acuerdo contigo, creo que esto no es muy ético, no me siento bien con esto.

—Kakashi…hijo…

—Perdona papá, se que quieres hacer lo mejor para mí, pero no creo que esto lo sea, y lo hubieras sabido si acaso me lo hubieras preguntado esta vez, y no lo digo por mí, sino por ella, Sakura no se merece esto.

Ino sonrió al escucharlo hablar así, y pensó que efectivamente hizo lo correcto al entrar en toda esa misión, Kakashi obviamente amaba a su amiga, y eso la llevó a entusiasmarse aún más.

—Tienes razón Kakashi — dijo Sakumo, arrepentido —, pero ya estamos aquí, piensa en Sakura, ella no sabe nada de esto, tal vez si te vas ella se preocupe o malinterprete todo.

—Además la comida de aquí es excelente — dijo Maito Gai queriendo mejorar el ambiente, Kakashi lo miró de lado con una cara de pocos amigos, como siempre, —bueno, casi comestible.

—Hijo, solo quédate un poco, ¿va? Prometo que te dejaré tranquilo después de esto.

Hatake iba a hablar algo, pero Sakura ya volvía del baño. Decidió quedarse solo por ella, pero seguía bastante incómodo con todo eso, no le gustaba mucho reunirse con muchas personas y menos aun siendo él el centro de atención, y peor aún, bajo las circunstancias en las que se encontraba.

Sakumo retomó la conversación y no desaprovechó para hablar algo en referencia a él, su familia, sus perros y alguna anécdota bochornosa que lo llevó a ruborizarse, pero también sonreír, era muy divertido y lo ayudó a que se relajara un poco y bajar la tensión del ambiente.

—Oh, Sakura— habló Gai —, estuviste brillante en el concurso de la trivia. Una pena que no ganaran el primer lugar.

Sakura sonrió sumamente emocionada— Gracias, no ganamos, pero el segundo lugar es mejor que el tercero, además logramos patear a ese presumido de Kabuto, con eso me basta.

—¡Así se habla! — gritó Gai y el mesero le indicó que guardara silencio —lo siento.

—Pero el crédito no es todo mío, Kakashi sensei también hizo su parte.

—¿Yo? — dijo él, parecía haber despertado de un sueño —, casi contestaste todas las preguntas tu sola, puede decirse que la mayoría del tiempo yo solo estaba ahí para cumplir el requisito de un acompañante para que participaras.

Sakura sonrió —sí, como no, deje de ser tan falsamente modesto, eso no va con usted. Además, fue muy emocionante, ya me muero porque pase un año más para ganar por fin mi trofeo. Estoy segura que ese año será mi año.

—No lo dudo — dijo Tsunade con suspicacia—aunque creo que este también es tu año, apuesto que te esperan muchas sorpresas de todo tipo — insinuó divertida.

Naruto, Shizune, Gai y Tsunade rieron por lo bajo, como si compartieran un divertido secreto, Sakura se quedó mirando solamente sin comprender que era tan gracioso. Kakashi sólo se levantó de la mesa, había llegado a su límite. Sakumo bajó la cabeza, dándole la razón, la quinta suspiró arrepentida, había metido la pata.

—Sensei, ¿se retira?

—Hum…— asintió —, perdonen, me tengo que ir.

—Pero, Kakashi sensei… — Naruto se puso de pie, delante de él, pero miró su rostro tan serio y triste que no se interpuso y lo dejó pasar.

—Carguen la cuenta a mi nombre, llamen a la oficina —, le dijo al mesero que ya traía los platos —, les enviaré un cheque.

—¿Qué pasó? ¿Se siente mal? — Sakura se puso de pie y lo siguió a la entrada, todos los otros estaban cabizbajos y eso no le daba buena espina —, sensei, yo sé que no se siente bien, desde que llegué lo sentí raro, ¿qué pasa?

—Hum… no te preocupes, tengo que irme, además nunca me ha gustado este lugar, tienes razón, es demasiado pretencioso y la comida es muy mala.

Sakumo lo vio salir y suspiró pensando que efectivamente su hijo estaba enojado y esta vez le dio la razón, los estuvieron presionando mucho, y a diferencia de lo que esperaba, no estaba dando buenos resultados, al menos no para Kakashi.

Sakura regresó con la pregunta y preocupación pintada en el rostro, y todo empeoró cuando se dio cuenta que la alegría y el ambiente agradable que se respiraba cambió, todos los ahí presentes se sentían terriblemente mal. Era evidente que lo habían hecho pasar un mal rato.

—¿Qué está pasando aquí? — preguntó, pero nadie respondió, ni la amable Shizune pudo siquiera sostenerle la mirada —, no sé qué es lo que están ocultando, pero no me agrada. ¿No van a decirme nada? ¿Ino?

Yamanaka solo bajó el rostro, Naruto seguía triste y finalmente Sakura se enfadó mucho, evidentemente el cambio de ánimo en los presentes estaba relacionado con la partida de su maestro, así que no pudo evitar preocuparse por él.

—No soy tan tonta como creen, pero ¿acaso están ciegos?, ¿Kakashi sensei se siente mal y ustedes no harán nada? — tomó su bolso y con decisión dijo —, no sé qué está pasando, pero ya no me importa y no me voy a quedar aquí esperando a que me lo digan, si a ustedes no les importa Kakashi sensei a mí sí. Permiso y gracias por la comida.

Y se fue.

Naruto quiso salir tras ella, pero Sakumo lo tomó del brazo para detenerlo—, es tiempo de que los dejemos solos. Esta es la última misión y reunión del equipo — Naruto se sentó —, así que disfruten de la comida.

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—Sensei, sensei…

Sakura milagrosamente logró verlo antes de que doblara la esquina, y realmente se esforzó en darle alcance con esas zapatillas del demonio que nada ayudaban.

—Kakashi sensei, ¿qué pasa?, ¿qué sucede, porqué se retiró?

— No pasa nada, no te preocupes.

Sakura suspiró enojada, obviamente no le creía nada, pero Kakashi simplemente ignoró todo y echó andar, pero esta vez Sakura estaba resuelta a no dejar la situación sin saber qué era lo que sucedía, así que siguió detrás de él intentando mantener el paso que él llevaba, lo cual ya era difícil por la diferencia de estatura y sin ese calzado tan "elegante" que claramente sólo lo hacía más difícil.

— Sensei, por favor, sé que algo está sucediendo, sé que tiene que ver con usted, ¿puede decirme qué es?

Él sólo suspiró una vez más, no estaba seguro de decirle la verdad, aunque la veía sumamente angustiada — Hum… si estás preocupada por mí, no tienes por qué, estoy bien.

— Pues yo no lo vi precisamente bien —, él siguió caminando y ella también — ¿es por el lugar?, si es eso no tiene por qué, es cierto que es desagradable a pesar de lo hermoso y elegante, pero no hay nadie más importante en la aldea que usted, fueron afortunados de que fuera, estaban súper contentos de tenerlos a usted, Tsunade shishuo y Naruto, no creo que tuviera porqué sentirse mal por estar ahí

— Hum… no, no era por eso.

Evidentemente ella sabía que no era el motivo, pero quería saber la verdad y el que él hablara ya era avance — ¿Entonces por qué?, ¿o era que la compañía no le era agradable? — y bajó la vista un poco preocupada por la respuesta. Después de todo había sido una casualidad hallarlos en el mismo lugar.

— Hum… — volvió a decir —algo así— después notó que ella se quedó muy callada, así que corrigió —, espero no estés pensando que lo digo por ti, porque no es así.

— Sensei, al menos podría andar más lento, no es muy sencillo caminar con estas zapatillaspor esta calle empedrada.

Kakashi sonrió y se detuvo —, bien, no quiero que te tuerzas un tobillo.

— ¡Ay Dios, muchas gracias! — dejó con tanto alivio que lo hizo sonreír, esto relajó el ambiente—, sé que tiene que ver con ellos, les pregunté mucho y nadie quiso decir nada.

— Hum…

— Kakashi sensei, no soy tonta, dígame qué está pasando.

—Ah… ¿no descansarás hasta que te lo diga?, ¿verdad? — ella asintió y él exhaló profundamente —, está bien, te lo voy a decir, después de todo mereces que te diga la verdad.

Sakura se angustió más, el tono de su voz le indicaba que era algo serio — Sensei, no me asuste,sólo dígamelo, por favor.

— Tranquila — dijo él sonriendo y le sacudió los cabellos como siempre, alborotándole ese peinado complicado que Ino le hizo, Kakashi se disculpó y Sakura le dijo que no se preocupara, que no tenía importancia y terminó por deshacerlo soltándolo por completo, llevaba el cabello centímetros más bajo de los hombros —, te he dicho que estoy bien, no se trata nada de eso.

—¿Entonces qué es?

Kakashi la miró detenidamente —lamento esto, pero… ¿puedo cargarte?

— ¿Qué?

—Que si puedo cargarte, quiero ir a otro sitio.

— ¿Qué, por qué?

— ¿Quieres que te lo diga, sí o no? — ella asintió completamente confundida y ansiosa.

Fue entonces cuando él la tomó en sus brazos y se fue brincando de techo en techo con esa gran habilidad que tienen todos los shinobis. Realmente todos en la aldea de Konoha estaban acostumbrados a ver ninjas brincando de aquí para allá, así que Sakura no tenía razón alguna para sentirse tan avergonzada, además agradeció mentalmente haberse puesto ese vestido lo suficientemente largo y decorosamente establecido.

De un momento a otro llegaron cerca del monte de los hokage y pasaron cerca del rostro del sexto hokage, Sakura pensó en alguna broma, pero Kakashi iba tan serio y ella tan angustiada que decidió dejarlo para otra ocasión. Pasaron de largo el mirador y fueron aún más alto, finalmente llegaron a la cúspide y ahí se detuvieron.

Por un momento Haruno solo se concentró en la vista,pocas veces había estado ahí, como esa vez que ella y sus amigos fueron a ver el atardecer volando en las aves de Sai.

—Sensei, ¿por qué me trajo hasta acá?

— Porque no quiero que nadie interfiera.

Luego él fue cerca de la línea donde se observaba toda la aldea, era una vista mucho más espectacular que la del monte de los hokage, —, siempre me ha gustado este lugar, venía con papá, creo que mañana le diré que vengamos, tomaré algunas fotos, y si quieres te daré una.

La kunoichi asintió, lo veía un poco inquieto, tal vez solo estaba haciendo el tiempo necesario para poder expresarse. Lo que ella no sabía es que para él no era precisamente muy sencillo el tener que decirle aquello que calló durante poco más de dos años.

—¿Tiene que ver con su padre? —dijo ella colocándose a su lado.

—Sí, de cierta forma sí.

Sakura guardó silencio esperando que él continuara; Kakashi giró y la miró detenidamente una vez más, con preocupación, quiso observarla solo una última vez antes de decirle la gran verdad, queriendo grabar esa hermosa imagen de ella en ese lugar tan bonito.

—Está bien, solo te lo diré y ya, porque si no todo esto… mi padre… toda esta situación… va volverme loco…

—Sensei, el solo quiere…

—Lo mejor para mí, lo sé. — Y miró hacia la aldea, buscando a su padre, imaginándolo con esa mirada de cazador detrás de su presa —Pero ya sabes que mi padre me pone algo…

— ¿Indispuesto? — dijo ella con gracia, recordando aquella noche que comieron en su casa.

—Si —Kakashi dejó de buscar a su padre entre aquel mar de calles, casas y personas, luego giró y la miró detenidamente— Estoy enamorado de ti.

—¿Qué? – ¿acaso escuchó bien?

—Todo esto es porque simplemente estoy enamorado de ti – dijo con tal calma y sencillez que no se notaba lo mucho que aquello se le dificultaba.

Silencio, el viento solo chillaba con un silbido suave y quedo que refrescaba ligeramente ante ese ambiente caluroso de la tarde. Pasaron unos segundos en silencio total, simplemente la había dejado sin palabras.

—Sensei, yo… me siento halagada… pero…—apretó la tela del vestido y luchó por no ruborizarse más, sin éxito —, no sé qué decir…

—No tienes que decir nada Sakura. No te lo he confesado esperando algo, en realidad no espero nada.

—Sensei… — dijo avergonzada, mirando el suelo y cuidando el vestido que se agitaba por el viento.

— Solo quería decírtelo, —luego suspiró y añadió— y también contarte que todo lo que has presenciado y pasado en las últimas semanas, de alguna manera, es por mi culpa. —Pausó un poco, tomó aliento y continuó —Lamento mucho que estés inmiscuida en todo este desastre que es la cacería de mi padre.

Pausó, y miró hacia la aldea, buscando a su padre en algún punto, seguramente muy cerca del restaurante, o tal vez yendo a la torre a esperarlo.

—¿Su padre, cacería, a que se refiere?

El rio, era bastante vergonzoso hablar de ello, pero ya había empezado y lo mejor era finalizar todo — Mi padre… te habrás dado cuenta que desea que yo tenga una familia… él es…

—Un gran padre.

—Iba a decir muy bueno para investigar, pero también es un gran padre —, sonrió —, Intenté que él no supiera lo que siento por ti — ella se sonrojó una vez más, recordando sus palabras —, pero sabía que tarde o temprano lo sabría, y pasó, entonces empezó con su plan de cacería.

—¿Qué es eso de la cacería?

Kakashi rio —, perdona, la costumbre. Me refiero a que él… comenzó su labor buscando que yo tuviera mi propia familia… contigo —Sakura solo recuperó el rubor, si es que lo perdió en algún momento, pero no dijo nada—, intenté controlarlo, pero mi padre no es fácil de controlar, ni aun para mí, él no es de los que se quedan sin actuar si creen que pueden ayudar.

—Es verdad.

—Entonces hablé con él y admití que te amo—, esa palabra hizo que el estómago de Sakura se sacudiera una vez más de arriba abajo, seguía sin acostumbrarse —, mi padre y Gai hicieron sus planes, y no me opuse a ello, además, sencillamente creo que no hubiera podido detenerlos — pausó y Sakura miró hacia la aldea, sin poder sostenerle la mirada —Lamento todos los inconvenientes que esto te ha causado, lo último que quisiera es que salieras perjudicada. Espero puedas perdonarnos a todos.

—¿Por eso es que estamos aquí?

—Sí. Sospecho que muchas de las situaciones de estos últimos días fueron orquestadas por él.

— ¿Usted también… lo planeó?

—No. Sabía que mi padre y sus aliados actuarían, pero nunca quise saber cómo o cuándo.

—¿Por qué no intervino?

—Papá no se daría por vencido, no se retractaría; pero si soy sincero… de alguna manera me sentía feliz de estar contigo. Así que supongo que fui su cómplice al permitirle todo esto, pero, jamás quise dañarte o incomodarte de ninguna forma, por eso fue que hoy no soporté más y me retiré, ya era demasiado.

Sakura se quedó serena sin saber qué decir, eran demasiadas cosas y estaba francamente sorprendida, había luchado con todo para prestar mucha atención después de aquella palabra donde él le declaraba su amor, así que simplemente se quedó ahí un tiempo sin saber qué decir o qué hacer, él también estuvo callado solo mirando hacia la aldea.

—¿Por qué nunca me dijo lo que usted… siente por mí? — dijo ella después de un tiempo.

—Tenía miedo de tu respuesta —, no había otra razón más que esa. — Pero supongo que la verdad siempre busca la forma de salir a la luz, aunque tenga que traer a papá para lograrlo.

Sakura asintió con timidez, seguía confundida —¿Miedo? ¿Por qué?

—Hum… — Kakashi inhaló profundamente, genuinamente avergonzado, el haber dicho lo más difícil (que la amaba) no hacía más sencillo decir lo demás —, tengo mis razones, es personal. Hay muchas cosas qué hacen que esto sea muy difícil para mí, preferiría no hablar de ello.

—Está bien — dijo ella desilusionada, pero no quiso presionarlo, ya había dicho mucho y seguramente no era sencillo para él —Kakashi sensei, desde cuando usted… siente eso por mí.

Él rio, su alumna ni siquiera podía preguntarle directamente cuánto tiempo hacía que la amaba —Creo que poco más de dos años.

Ella se sorprendió, eso indicaba que era antes de las grandes batallas, pero no dijo nada.

—Dijo que Sakumo san planeó todo lo que sucedió, eso quiere decir que desde que él regresó todo lo que hemos pasado usted y yo… ¿fue una mentira?

—Yo no dije eso, sospecho que mi padre estaba en inmiscuido en la gran mayoría de las cosas, pero sinceramente yo no contaba con información alguna. Además, yo nunca te he mentido, y aunque muchas de las cosas vergonzosas que él decía preferiría que fueran mentiras, en realidad todo es verdad.

Sakura sonrió, después continuó sus preguntas —… ¿eso significa que todos ellos sabían que usted…?

—Supongo que sí, casi estoy seguro de que todos ellos eran parte del plan de papá. Espero que me perdones, a mi padre y a todos ellos también.

Ella retomó el silencio, solo se quedó en calma sin decir nada, Kakashi esperó por sus palabras por más de dos minutos sin obtener respuesta.

—Hum… ¿estás enojada?

— Claro que estoy enojada—soltó de pronto, furiosa—, ahora entiendo todas esas cosas raras que pasaban, en realidad, estoy furiosa con todos ellos, incluso con usted —, suspiró y tomó aire — pero… también estoy sorprendida, todo lo que ellos han hecho en estos días, solo ha sido para ayudarlo a usted… y supongo que también a mí —, agregó ella pensando en Ino y su férrea intención de hacerla sentir feliz buscando el hombre apropiado para que dejara de sufrir por su amor por Sasuke.

Y Haruno se preguntó si habrían llegado tan lejos como para mentirle diciendo que ella y Naruto salían juntos, e incluso Shizune y Gai, tanto esfuerzo por ellos dos, ¿por su felicidad? No sabía si sentirse muy afortunada por su gran amistad o muy enojada por todos esos secretos y mentiras.

— Hum… no te culpo, te entiendo. Yo tampoco la he pasado muy alegre que digamos.

—Ahora entiendo porque casi siempre estaba "indispuesto" — dijo ella tratando de suavizar un poco el ambiente.

Kakashi sonrió —Si, me sentía un poco incómodo, tenso y presionado. Pero ahora que lo sabes me siento mejor; pero debo aclararte algo, mi padre siempre ha sido así, independientemente de cuál sea el objetivo de lo que quiera lograr; pero, a pesar de todo lo que ha sucedido, de las cosas vergonzosas que he pasado y de lo mucho que estaba preocupado por ti, realmente creo que, si mi padre no hubiese intervenido, simplemente jamás te lo hubiera confesado.

—¿Por qué? — preguntó ella completa y totalmente sincera.

—Porque ya me había rendido– Sakura se admiró ante esa confesión, ella había estado enamorada sin ser correspondida, pero otra cosa era rendirse y no decir a nadie lo que sientes, no debía ser fácil hacer algo así – Siendo prácticos—, siguió él —, sé que no hubiera funcionado, además no quería importunarte, ni que te sintieras incómoda cuando estuvieras conmigo. Supongo que de alguna manera debo agradecerle a papá por haber hecho todo esto, al menos ahora me siento más tranquilo, se siente bien decir lo que sientes.

Sakura no contestó, solo miró la aldea, hacia el punto donde Kakashi trataba de encontrar a su papá, era infructuoso intentarlo, aunque tuviera la vista de un halcón no podría ver con exactitud dónde estaba Sakumo.

Sakura recordó todos los momentos que había pasado con ellos y el amor con que cuidaba a su hijo, todo el empeño que ponía en cuidarlo y ayudarlo, las conversaciones y las motivaciones que Sakumo tenía para hacer lo que hizo.

Muchas gracias Sakura chan por querer tanto a mi hijo.

Entonces entendió que lo único que Sakumo quería era simplemente que Kakashi fuera feliz.

Y recordó sus propias palabras, aquellas cuando le dijo que realmente se merecía toda una vida dichosa

No es nada, creo que su hijo es una gran persona y se merece realmente toda la felicidad que alguien pudiera merecer, realmente espero que Dios le conceda vivir una vida dichosa.

Gracias. Espero lo mismo.

El enojo disminuyó hasta casi desaparecer, y suspiró tratando de normalizar su corazón y sus emociones.

— Sensei, por favor, no se enoje con su padre, él sólo quería ayudarlo, y pues… no lo sé, supongo que todos los padres son raros cuando se trata de sus hijos —recordó a sus propios padres, no eran muy diferentes de Sakumo cuando se trataba de cuidarla —. Tal vez si usted fuera más abierto con sus emociones no hubiera obligado a su padre a realizar todas esas cosas.

—Sí, probablemente. —Luego sonriendo añadió —Tampoco soy el hijo, o la persona, o el ninja, o el maestro, o el hokage, más fácil de tratar, ¿verdad?

—Sí, pero supongo que no es el único en Konoha– dijo con sinceridad, ella tampoco era un ejemplo de mansedumbre.

Él asintió, hubo otro lapso de silencio donde veían la aldea y finalmente Kakashi dijo que sería mejor regresar.

—Hum…, volvamos, pero esta vez, si quieres, podemos hacerlo de la manera tradicional.

Ella sonrió avergonzada y asintió. Bajaron por la pendiente por donde subían los civiles, obviamente Sakura se quitó el calzado porque ni en sueños hubiera podido bajar con esas zapatillas. Durante todo el trayecto de bajada ninguno de ellos habló, y no era precisamente por estar concentrados evitando caerse al dar un mal paso.

Finalmente llegaron a la aldea, Kakashi dijo que regresaría a la torre y Sakura a su departamento.

—Muchas gracias por este día – dijo él –, por preocuparte por mí, por escucharme. Lamento todos los inconvenientes que te hice pasar, créeme que lo menos que quisiera es incomodarte o causarte problemas — se despidió, dio media vuelta y echó andar.

—¿Por eso es que se rindió? — dijo ella sin poder evitarlo más, no podía quedarse con esa duda por más tiempo, Kakashi se detuvo y ella caminó donde él —¿Para no preocuparme, incomodarme, o causarme problemas durante estos dos años?, ¿por eso no me dijo nada?

Kakashi asintió —Sí, aunque no solo por eso.

Ella se quedó tranquila, mirando el piso, después con una sonrisa tenue agregó —Sensei, le agradezco que se preocupe por mí, y realmente me siento halagada por sus sentimientos— luego suspiró —, pero no es justo que usted… bueno — se detuvo sin poder encontrar las palabras precisas —, creo que lo entiendo un poco, después de todo sé lo que se siente sentir algo muy especial por alguien y que esa persona no sienta lo mismo, e incluso entiendo el miedo al rechazo. No es algo que desearía que le sucediera a nadie. Pero también puedo imaginar lo que se siente no poder decir lo que hay en tu corazón, y lo que sí sé es que cualquier cosa es mejor que solamente estar así–, luego levantó la mirada y le dijo con una sonrisa tímida y sencilla –, sólo… la próxima vez no tenga tanto miedo de intentarlo.

Kakashi la miró y asintió, fue entonces que ambos sonrieron.

—Hum… Sakura, entonces, ¿te gustaría salir conmigo? — dijo con solemnidad, sus palabras lo habían animado —Esta vez en una cita sin preparativos ni intermediarios.

Una sonrisa tímida le surgió —Ah… sí. El martes tengo el día libre.

—Muy bien. Pasó por ti a las…

—Cinco está bien. Hasta entonces.

—Nos vemos pronto.

Y, como desde hacía mucho, Kakashi se sintió simplemente feliz, libre y esperanzado.

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Saludos desde Sinaloa, México.

10-01-24

¿Qué tal? ¿Cómo están?

Después de tantos días finalmente esta la actualización.

¡Tenía tantas ganas de este cap! ¡Ah, estoy tan emocionada!

¡Chan, chan, chan! Recta final del fic. Unos tres o cuatro cap más, creo, jejeje.

Esperemos que el trabajo del Señor suegro Sakumo sama den frutos, jaja, y que todo su equipo de casamenteros logre su objetivo.

Jajajaja.

En fin. Dios los bendiga.

Hasta pronto.

Cristo vive, reina y viene pronto. ¡Prepárate!