Disclaimer: El universo y los personajes que reconozcáis pertenecen a JK Rowling. Solo la trama es mía. No obtengo beneficios económicos ni lucrativos al escribir la historia.


Aviso: "Esta historia participa en la actividad multifandom del foro Alas Negras, Palabras Negras.


La tabla escogida es Emociones y el elemento sorteado fue Paranoia.

Sí cumple con la temática del mes.

Fandom: Harry Potter.


Incompetencia mágica.


Alastor estaba cansado de los malditos incompetentes que venían cuando alguien más incompetente aún le avisaba porque él entraba en estado de paranoia. Decían que se imaginaba cosas, que veía enemigos donde no los había y que debería relajarse.

Les oía burlarse, llamarle loco... Pero a él le daba igual todo eso. Lo que le molestaba era que esos idiotas estuvieran tan convencidos de su paranoia que no hubieran comprobado la escena.

Asumieron que estaba luchando contra contenedores de basura, creyendo como siempre que eran enemigos disfrazados y no le dieran más vueltas.

¿Pero dónde estaba ahora? Sí, en un maldito baúl, escondido mientras un mortífago que creían muerto se hacía pasar por él. ¿Y se habían dado cuenta? Claro que no. Ni Dumbledore se estaba enterando de nada. Y sí, eso le hacía rencoroso.

-Paranoia. -Resopló. -Si no fuera por mí, estaríais todos muertos.

Él había encerrado y matado a más mortífagos que nadie, después de todo.

Alastor no era paranóico, era prudente.