Un desastre, dijeron: un maldito desastre que afectó a todos, especialmente a las familias afectadas y la reputación de la universidad. No solo tuvieron que lidiar con el suicidio de un cualquiera que no tenía mejores ideas en la vida, sino también con la masacre pública que vino después. El país en sí no apreciaba que las verdades incomodas salieran a la luz y la universidad no iba a ser mejor.

Manipulación, corrupción de menores, abuso de sustancias ilicitas, culto a cosas desagradables, el asesinato, premeditado o no, de jóvenes inocentes. Todo eso pasó en la universidad, producto de cierta gente que se creía estaba en la cima, que eran intocables. Y al menos para los que dirigían la facultad, habría sido mucho mejor que se siguieran manteniendo intocables. El caos resultante no era bienvenido.

Las noticias no dejaban de hablar de eso, el país se paralizó, por una vez, hablando de un escándalo social que muchos sabían pero ignoraban. Era casi glorioso el cómo al fin se sentía que se estaba haciendo justicia... pero sé muy bien que solo es noticia porque es literalmente incontrolable. Si fuera un poco menos notorio, seguro que la noticia no habría pasado de algún periodico independiente. Así funciona la sociedad.

Odio la sociedad. Odio todo lo que la envuelve: sus mentiras, su falsa cortesía, su corrupción... todo. Lo odié por motivos más triviales en el pasado, pero hoy puedo decir sin tapujos que odio la sociedad. Mientras sostenía los motivos válidos que me impulsaron a hacer todo esto, seguí comiendo mi desayuno en mi apartamento de mala muerte, como si nada cambiara.

Y nada cambiará. Sé muy bien que esto está lejos de ser un golpe de consciencia para varios monstruos y que la difución acabará en este caso... Pero, honestamente, ahora mismo prefiero envolverme en la alegría del triunfo. De estar feliz de que, por lo menos, este caso acabó bien. Acabó como tenía que acabar: con todos destruidos y sin posibilidad de seguir lastimando a alguien más.

Fui un héroe, aunque odie ese término. Hice lo correcto. Salvé a quien sabe cuantas personas más de esas garras y le devolví la justicia que les fue quitada a las vícitmas. Estoy seguro de que al menos ellas me darían las gracias por lo que hice... No es que nadie se llegue a enterar, por supuesto. Mi reputación seguirá quedando como la del tipo patético que dejó la universidad en medio del escándalo, e incluso eso quedará opacado muy pronto.

Dudo que puedan seguir funcionando, al menos no en el corto plazo. Por tanto, todo acabó bien.

¨Referente al tema, esta mañana al parecer una de las implicadas en todo el caso, Amamiya Hikari, se suicidó tirándose de un sexto piso. Su cara quedó casi irreconocible, pero una prueba de sangre demostró que era ella. Ahora, unas palabras del padre, el empresario Amamiya Keisuke¨

...

... Todo terminó bien. Nada que reprochar. Comí mi desayuno mientras de fondo escuchaba las palabras de un hombre desvastado... porque todo está bien.


¨Ugh, esto es incómodo¨

¨¿De verdad? Elegí este lugar porque se acoplaba a tus gustos. Y aunque quizás suene muy pretenciosa de mi parte, no creo haberme equivocado¨

¨El quizás sobraba, Yukinoshita¨

No me respondió más allá de dedicarme una sonrisa alegre que estaba más muerta que mi amor a la clase alta. Suspiré mientras preferí centrarme más en lo que había para comer aquí: porque por mucho que no me guste admitirlo, lo cierto es que este lugar sí que me gusta. Me trae recuerdos de una época más simple, cuando me gustaba un poco salir a la sociedad a hacer algo tan personal como comer.

Saize no cambió nada en los siguientes años hasta que dejé de ir, y por ende, este lugar se sentía como una capsula del tiempo para mí. Me gusta. El ambiente es agradable, no hay demasiada gente molestando con sus problemas y aunque más de uno nos dedicó de dos miradas para arriba, ninguno se molestó en hablarnos. Solo éramos una supuesta pareja con bellezas muy dispares.

No me agrada precisamente eso, pero mejor que lo crean desconocidos a nuestros molestos compañeros de clase. Solo de pensar en ellos me amarga el corazón.

¨... Me gustaría pensar que no estás pensando en mí mientras haces esa cara, Hikigaya-kun¨ Su cara de repente perdió esa falsa jovialidad, reemplazada por una seriedad que no me conviene ni un poco.

Negué con la cabeza ante su tono tan supuestamente tranquilo: ese supuesto no existe. Estoy seguro de que si dijera que sí, ella haría algo aún más drastico para demostrar que somos una gran pareja. Y prefiero vivir con la intriga de pensar qué podría ser más grave a vivirla, muchas gracias.

¨Piensas bien: no estoy pensando en ti... Al menos no directamente. Sino en nuestros compañeros¨ Su reacción me da grima y el hecho de ser un adulto socava aún más mi salud. De verdad estoy demasiado grande para vivir todo esto. Me negué a vivir la juventud por una buena razón.

Mientras me lamentaba del mundo cruel en el que vivo e insultaba a la anciana por hacerme vivir experiencias juveniles a este punto de mi vida, Yukinoshita sonrió y se rió un poco, de repente volviendo a aparentar ser una adolescente enamorada. Mi cara fue todo un poema a tragar cosas amargas, pero no dije nada mientras finalmente elegía qué comer, pensando en que bien podría aprovechar este momento para cenar.

Pidiendo una cena bien cargada a la mesera que vino apenas le indiqué que estaba listo, Yukinoshita negó con la cabeza divertida mientras pedía algo mucho más ligero, una comida de la tarde más que otra cosa. Mientras la mesera le daba una sonrisa de compasión a la perra que me metió en esto, no pude evitar recordar lo injusto que es el mundo.

Yo soy el que merece compasión aquí: este soy yo retribuyendo aunque sea un poco de todo lo que he sufrido. Hacer vaciar al menos un poco las grandes arcas de Yukinoshita es mi único consuelo.

Mientras esperábamos a que viniera la comida, Yukinoshita carraspeó tras unos segundos de silencio. Mirándola con interés a la par que miedo, ella puso su mejor cara. ¨Bueno, ya que tenemos que esperar a la comida, creo que sería bueno si pudieramos hablar un poco. Conocernos más¨

¿Más? Eso suena más horrible... Aunque, visto lo visto, tampoco es que pierda mucho con esto: no me podré deshacer de Yukinoshita en el corto plazo y para empezar admito que mi curiosidad por conocer a esta loca no es cero. Pensé, forzando la lógica, en que esta ral vez es mi oportunidad de aprender detalles de mi enemigo. Mientras me ponía más recto por el bien de mi espalda, accedí.

¨Me parece bien. ¿Qué quieres preguntarme? Y espero sepas que esto es reciproco¨

¨Si, por supuesto que lo es. Una buena pareja no se forma si una de las partes sabe mucho más que la otra. Y quiero que seamos lo más iguales posibles... aunque, por supuesto, sé que eso es imposible, pero aun así quiero intentarlo¨ Mientras daba una sonrisa más profesional, el poder extraño en mí me dijo que esas palabras suyas cargaban con un peso más importante del que aparenta.

Negando con la cabeza internamente, dejé eso de lado y decidí empezar yo. Sentí que lo mejor era que yo dictara el ritmo de esta conversación. ¨Creo que ya lo sabes, pero soy Hikigaya Hachiman, un escritor de cierto renombre dentro de ciertos círculos. Estoy en mi oficio desde hace unos ocho años¨

Yukinoshita absorbió la información que seguro no era nada nuevo para ella y me devolvió el gesto tras un segundo de consideración. ¨Soy Yukinoshita, hija menor de la familia Yukinoshita y en el futuro quien manejara las acciones de la familia. Podríamos decir que mi nombre... resonaba un poco en ciertos círculos, justo como tú¨

Si, puedo verlo. Tiene todos los aires de estar metida hasta los oídos en todo ese desastre que es la clase alta. Y lo que hizo seguro no fue nada bonito.

... Sentimientos personales a un lado, continué, esta vez buscando una respuesta más personal.

¨Mi opinión de la sociedad es que está podrida hasta la médula. Llena de mentiras, corrupción y maldades que me hicieron dejarla. Si soy escritor es en parte porque quería expresar mis pensamientos en escritos, pero también para ganar dinero interactuando lo menos posible con lo que el mundo espera de mí¨

Yukinoshita escuchó mi historia de origen desagradable y, si bien no dijo nada mientras su cara no cambió en lo más mínimo... sí que sentí en ella algo que me hizo comprender que éramos demasiados distintos. La decepción sentida a través de este poder que no puedo explicar me dejó con un sentimiento extraño. No era de ira o tristeza, como pude haber sentido en el pasado, sino algo más... acorde con ella, pero hacia ella.

Sentí el cómo ella no es diferente de los demás. Es igual, quizás hasta peor por ser quién es. Los que se benefician de este sistema son siempre así, después de todo... pero aun así me sentí decepcionado.

Extraño sentimiento. ¿Me pregunto de dónde viene?

¨Mi opinión de la sociedad es en ciertos aspectos parecida a la tuya: yo también creo que está podrida, que esta llena de mentiras y que se cometen acciones detestables... Pero creo que una verdadera persona de éxito debe poder escalar lo suficientemente alto para que aquello ya no pueda afectar. Creo que quienes se niegan a cambiar por la sociedad y prefieren huir son cobardes. Nunca podría aceptar una postura así¨

¨...¨

Mi silencio fue una respuesta que, irónicamente, respondió mucho. Me quedé mirándola, entre curioso y molesto por sus palabras, mientras ella directamente estaba molesta con lo que dije. Su cara era... supongo que si quitara el contexto que la envuelve podría hasta pensar que es adorable, pero me es imposible ver otra cosa que no sea la prueba feaciente de que mi ideal nunca será compartido por los demás.

Entonces, ¿por qué parece que me ama? ¿Qué ve en mí si no acepta mi forma pensar, aquella que me he asegurado de dejar clara en mis libros? ¿Qué motiva a Yukinoshita Yukino a hacer todo esto? Mientras pensaba en eso y casi cuando creí que podría llegar a algo, la mesera trajo nuestras comidas con una sonrisa profesional que en estos momentos era muy apreciada. Le sonreí a cambio y Yukinoshita le agradeció.

El ambiente a nuestro alrededor, lejos de irse, solo se ocultó, a la espera de saltar con todo de nuevo. Mientras agradecí a los dioses que Saize tuviera una buena cantidad de carne en su menú, me permití el lujo de ignorar temporalmente a esta perra en pos de llenar mi estómago vacío tras tantos golpes. Agarrando un pedazo jugoso con los palillos, me lamenté un poco de no probar esto con tenedor y cuchillo: creo que sería más apropiado.

Saboreando la sangre de animal muerto, seguí comiendo, viendo de reojo a una Yukinoshita que, pude sentir, no estaba del todo feliz con lo que estaba haciendo. Y mi respuesta sincera es que no me podría importar menos. Seguí metiendo carne, ella afianzó más su mala mirada y nos quedamos así por un minuto que ojalá hubiera durado. Pero como es costumbre, las cosas buenas no duran.

¨... Ahora, me gustaría hacerte una pregunta, Hikigaya-kun. O más que una pregunta, me gustaría que primero me escucharas y luego respondieras la pregunta que te quiero hacer. ¿Te parece bien?¨

Mi respuesta incial fue llevarme una buena cantidad de arroz a la boca. Mi segunda respuesta fue agarrar una buena porción de fideos solo de queso. Y finalmente, cuando empecé a sentir que mi vida corría peligro, asentí con la cabeza, todavía con mi boca llena.

Yukinoshita por primera vez rompió su temple de muñeca perfecta, mostrando una cara genuinamente disgustada. Y no pude ser más feliz con eso: es en parte mi intención. La otra es un deseo genuino de comer. Dios me libre si debo pensar con el estómago vacío.

¨Bien. Esta es una historia del amigo del amigo de mi amigo, como diría cierta persona que conozco¨

Eh... Suena como un idiota.

¨Él era un niño en todo el sentido de la palabra: miedoso, incapaz de aceptar la responsabilidad de sus acciones e inmaduro en lo que más importaba. Era una persona patética, llena de traumas que le impedía socializar como es debido y haciéndolo tener una visión negativa de los conceptos básicos de la sociedad¨

Esa es... una historia que me toca un poco, no voy a mentir. Puedo verme reflejado en ese tipo, pero la pregunta es cómo diablos Yukinoshita conocería a alguien así. Mientras me ponía a mirar el techo en busca de respuestas, escuché a Yukinoshita continuar. ¨Un día una persona peculiar tuvo suficiente y lo forzó a cambiar su perspectiva de las cosas. Lo hizo socializar, así fuera por las malas, y así es como acabó entrando en una convivencia constante con una chica muy fuera de su liga¨

... Ja, suena como la premisa de una comedia romántica muy tonta. De verdad la presencia de Zaimokuza resuena muy fuerte mientras pienso en esas palabras. Volviendo a ver a los ojos a Yukinoshita Yukino, me encontré con unos ojos fijos, aún más de lo usual. Y si bien me dio repeluz, traté de que no se notara, al menos no en un espacio publico, sobretodo con cosas filosas cerca.

¨Por supuesto el chico no iba a ceder fácil: no por nada te digo que era inmaduro. Negó el cambio, se negó a mejorarse, alegando que cambiar era ceder a la presión social. Pero aun así siguió yendo, y junto a la... 'ayuda' de cierta chica molesta, él de a poco acabó abriéndose. De a poco se volvió una persona más decente. Con sus tropiezos, claro, pero en ese momento parecíá que él tendría salvación¨

... Dejando a un lado el veneno con el que escupió sobre la otra chica metida en ese lío hormonal, tengo la sensación, sin necesitar mis poderes, de que Yukinoshita se está calentando en el mal sentido. Algo en el ambiente se sentía así, y el hecho de que me lo hiciera sentir solo a mí me hacía empezar a tener sospechas de si ella tiene un poder.

¨... Finalmente llegó un punto de ruptura en él: la chica que se llegó a meter en donde no debía acabó quedándose a un lado por el bien de él y la otra chica, la que fue encargada de ayudarlo a mejorarse, tuvo un predicamento familiar que acabó haciéndola... tomar decisiones cuestionables. Decisiones que incluso a día de hoy se arrepiente¨ Parecía que Yukinoshita quería decir más sobre eso, pero al final acabó regalándome una sonrisa podrida un poco más genuina de lo normal.

¨Pero ese no es el punto al que quiero llegar. Ella no es importante en esto: lo que importa es la elección que tomó ese niño patético¨ Hubo una pausa, una que sentí porque lo que iba a soltar le daba a Yukinoshita la, en sus ojos, asombrosa habilidad de parecer humana. ¨Él... no tomó las mejores elecciones. Ella tampoco, pero llegó un punto en el que él, en un acto de absoluta estupidez, decidió no solo resolver las cosas a su modo tradicional, ese que intentaba dejar de lado... sino que él... él...¨

Su expresión comenzaba a llenarse de un sentimiento tan difícil de precisar como lo es ella en general, pero supe que no era bueno para mí.

¨¿Yukinoshita?¨

¨Él... El bastardo... él me abandonó¨

¨¿?¨

... Así que ya nos deshacemos de esa manera de ocultarlo, ¿eh? Si, por experiencia personal esa mierda no suele funcionar muy bien. Mientras me acomodaba lo más cerca del borde del asiento sin que se notara, Yukinoshita comenzó a agarrarse la cabeza mientras sus ojos no dejaban de transmitir un pánico que estaba lejos de generar compasión en mí o cualquiera, todo adornado con una sonrisa cuasi-perfecta que comenzaba a mostrar sus defectos.

... Dios, ella de verdad da miedo. ¿Qué mierda ocurre por su cabeza?

¨Él me abandonó. Él prefirió dejar 'todo ese drama en el pasado'. Dijo que estaba bien si lo quería fuera de mi vida, que él aceptaba eso y que también creía que lo mejor para crecer era que cada uno fuera por su lado. En un acto de absolutamente estupidez digna de un retrasado, el maldito quiso 'cortar por nuestro bien' y... se alejó... Hikigaya-kun... él se alejó¨

¨Um...¨

¨Por más que finalmente entendí lo que quería, por más que logré superar los problemas con mi familia... Por más que lo intenté e intenté, él... ya no quiso estar conmigo. Dijo que estar conmigo le divertía, que lo disfruto... pero que se terminó formando una relación horrible. Él... por eso él... se fue¨ De repente golpeando con ambos puños la mesa, Yukinoshita miró hacia abajo mientras contenía un grito horrendo. ¨¡En lugar de tratar de arreglarlo como un hombre, él fue un puto niño que prefirió la comodidad de no esforzarse! ¡ÉL NO SE ESFORZÓ CONMIGO!¨

¨...¨

El hecho de que nadie esté siquiera viéndonos aún con este escándalo creo que confirma mi teoría de que Yukinoshita tiene alguna clase de poder, ¿no?

Mientras trataba de ver cómo actuar en consecuencia a todo esto, de repente, casi como si apenas ahora recordara que me tenía en frente, me dedicó una sonrisa alegre. Con los pelos que se agarró desarreglados y con la cara algo roja, Yukinoshita soltó las siguientes palabras con una tranquilidad espantosa. ¨Hikigaya-kun, ¿por qué me abandonaste?... Me pregunté eso una y otra vez, pero no encontré nunca una respuesta... Quizás nunca la encuentre¨

¡!... ¿Qué dijo?

¨Espera, ¿como que yo te abandon-¨

¨Perdí tanto por culpa de no actuar como debía. Fui una niña tonta que perdió lo que más quería por no ser decisiva cuando importa. ¿De qué me sirve mi poder, mi prestigio y todo eso si no puedo ser feliz? Incluso si eres un ser repulsivo, patético, asqueroso, que no vale mi tiempo y que solo me ha hecho sufrir... te amo, Hikigaya-kun. Y cuando amo algo, lo quiero para mí¨

Esta perra no tiene sentido alguno. ¿De qué carajos me está hablando? No ha parado de decir sin sentidos desde un rato y por alguna razón me está volviendo a hacer doler la cabeza como esa vez que me desmayé. Mierda, ¿no me digas que eso va a volver a pasar? Y encima con ella de todas las personas...

¨Eso es t-¨

¨Yo no soy como ellas. Yo juego con mis propias reglas, con mis propios métodos y siempre saliéndome con la mía: porque soy perfecta. No necesito ocultarte nada ni jugar a los engaños: ¿por qué debería engañar a alguien que va a ser mío?¨ Estaba a punto de abandonar todo este circo y directamente largarme de aquí, ya no aguantando más la presión que ejercía ella y estando más que dispuesto a aguantar el castigo de mañana.

Estaba a punto de levantarme y comenzar a correr... pero...

¨Q-¨

¨Dime, Hikigaya-kun, ¿qué piensas de la existencia de otros universos?¨

¿?


¨Ah, ¡bienvenida de nuevo, Yui! ¿Cómo estuvo hoy?¨

¨¡Fue divertido! ¡Me la pasé bien con mis amigos!¨

Fue horrible. No porque no los quiera, pero estar obligada a pasar tiempo con ellas, sobretodo con esa puta, cuando pude intentar encontrar a Hikki para salir no fue bueno. Odié cada segundo de esto, pero aun así mantuve las apariencias por el bien de no levantar sospechas. Aunque Hayato parece estar suponiendo cosas, no me preocupa mucho: él no es precisamente el tipo de gente que hace movimientos cuando algo le molesta.

Quedarse quieto, esperar el momento perfecto que nunca llegará o a lo mucho soltar algunos comentarios indirectos... Si, esa es la clase de persona que es Hayato. Reconozco que él es no es el mejor amigo que podría pedir, pero no lo odio. Lo prefiero así de hecho. Porque aunque esa perra con la cara de mi amiga me destruye el alma, por lo menos los demás son justo como los recuerdo. Es como volver a ser adolescente.

Digo, sé que lo soy, pero aun así...

¨La cena ya casi está lista... Ah, aunque creo que comiste hace poco, ¿verdad? Eso es un problema...¨

Le negué a mi mamá mientras me desvestía para estar en casa, disfrutando de volver a tenerla sonriendo. ¨No te preocupes. No comí nada: solo tomamos algo y charlamos mucho. ¡Estoy lista para lo que tengas!... Aunque si esperaras unos minutos, mejor. El café-helado fue un poco pesado¨

Me cuesta un poco todavía tratar de actuar como la vieja Yui. No tanto, porque creo que no cambié taaanto a lo largo de mi vida, pero después de lo que viví... se siente extraño volver a sonreír. Pero dejando eso a un lado, aproveché el momento de liberación que tengo para irme a mi cuarto. Mamá me insistió en que no me quedara mucho tiempo, a lo que yo estuve de acuerdo forzando las palabras por el bien de la actuación.

Una vez en mi cuarto, en mi viejo cuarto, dejé mi bolso a un lado y enseguida me tiré de frente en mi cama, hundiendo mi cara en la almohada. Así me quedé unos segundos, tentada de abandonar el mundo por ahora y estar lista para mañana, pero eso no es algo que haría la vieja Yui, así que me forcé a moverme de posición, esta vez mirando mi techo. Un techo al que todavía no me acostumbro volver a ver.

Se siente... extraño. El que de repente tenga una segunda oportunidad, que el mundo me recompensó pese a que no lo merezco y a todos los errores que cometí. Aun así... tengo la oportunidad de corregir mis errores, de hacer las cosas bien y de tener la vida que siempre soñé... Al menos en parte.

¨...¨

Yukino y Yumiko son unas perras, pero... Yukino y Yumiko también fueron mis amigas. Es verdad que ahora no debería preocuparme por eso porque las amigas que dejé en mi mundo ya no están aquí, pero es raro, ¿saben? Aunque mi Yukino me lastimó mucho y el cariño que le tenía ya no existe... ¿matarla? No sé si pueda hacerle algo así. Y con Yumiko es peor: fue la única que me apoyó incluso hasta el final de mi vida. Que ahora tenga que hacerle todo eso es un poco... feo.

¨... Supongo que la vida nunca es fácil conmigo¨

Siempre fui la segunda opción en todo. En mi grupo de amigos siempre fui el perro, la seguidora o la que estaba a la sombra de alguien mucho mejor. Fui la segunda opción de Hikki cuando Yukino se fue del país y por eso él me engañó. Todo porque no estoy a la altura de los estándares que aspiro. Todo porque no soy lo suficiente linda o perfecta. Si fuera más como Yumiko o Yukino, Hikki no habría ni dudado en elegirme a mí. Si yo...

... Lo que hice estuvo mal: no estoy lo suficientemente loca como para no reconocerlo. A diferencia de esas perras, todavía tengo conciencia. Todavía puedo sentirme culpable de lo que hice, y por más que fue en un ataque de locura, no estuvo bien desfigurarle la cara a Yukino. Ella no se merecía tanto: con una puñalada estaba bien. Pero por culpa de ser imperfecta, de no poder controlarme, terminé en prisión hasta que me suicidé.

No fue bonito. La mayoría de las otras presas me trataron bien, pero había algunas que... fueron un poco más cariñosas de lo que me sentía cómoda. Trataron de volverme como ellas, de culpar de todo a Hikki y de irme con ellas. Y aunque no soy tan tonta como para no reconcoer que esas tipas solo querían mi cuerpo, sí que tenían un punto válido. En que Hikki era culpable de todo esto, en que si fuera más fiel, nada de esto habría pasado.

Quizás, si fuera una persona más 'normal', habría aceptado esas palabras... pero yo lo amo. Incluso pensando así no puedo evitar amarlo y tener esa mentalidad solo hace que duela más, así que es mejor pensar más positivo, ¿no? Si me vuelvo lo suficientemente perfecta... o si esas dos perras desaparecen para siempre, entonces Hikki solo me amara a mí. Pensar así me trae felicidad.

¨...¨

Dejé de pensar por un segundo en esas cosas para mirar abajo, hacia mi cuerpo. Miré que, de hecho, aunque no tengo una cara tan linda como Yukino ni una actitud tan vibrante como Yumiko, creo que tengo el mejor cuerpo. Soy la más desarrollada en los dos atributos que más importan y solo me haré más grande con el tiempo. Tal vez... tal vez si usara más esto, ¿Hikki me elegirá?

En el pasado hicimos... c-cosas s-sucias, pero no tanto como me gustaría, y siento que él tampoco estaba satisfecho con la cantidad de veces que lo hacíamos al mes. Era una pena, pero entre que él trabajaba demasiado y teníamos que cuidar a los niños cuando estábamos juntos, llegó un punto en que simplemente... dejamos de hacerlo. Yo me enfoqué en ser más una mamá y él en ser el proveedor que tanto despreciaba.

... Dejando a un lado que quizás eso lo inclinó un poco a que me pusiera los cuernos, amo a mis niños. Los quiero con locura y me aseguraré de que ellos vuelvan a mí no importa cómo... pero ya que aún falta mucho para que nazcan, creo que podría intentar más eso... Si yo usara mi cuerpo p-para atraerlo a-aquí, entonces p-podríamos... ya sabes...

¨... Mierda¨ Cuando noté que esto estaba yendo a un lugar al que no quería llegar, me levanté y negué con la cabeza repetidamente, queriendo borrar esas escenas de mi cabeza. ¨Eres una adulta con necesidades, Yui. Pero si mamá se entera que estás haciendo eso, será horrible. Será lo peor del mundo¨

Me niego a que ella me vuelva a ver con esa 'sonrisa traviesa'. Me fui a vivir sola precisamente para escapar de todo eso. Además, será muy vergonzoso, y ser una adulta lo volverá aún peor. ¡Estoy más cerca de ser su hermana que su hija en mentalidad! ¡Definitivamente no! ¡No haré nada de eso mientras esté aquí!

Mientras me convencía de eso, finalmente pude respirar tranquila, ya despierta para volver a fingir ser la Yui que todos conocen y aman. Ignorando lo mejor que pude la ligera incomodidad abajo y el motivo por el que está, haré hasta lo imposible por lavar yo la ropa esta vez. Mientras me miraba en el espejo y trataba de arreglarme un poco al mismo tiempo en que el sonrojo casi se iba a completo, me sonreí a mí misma.

Lo que me devolvió el espejo fue la cara de una chica que hará lo imposible por conseguir lo que quiere. Feliz, abrí la puerta y me dirigí a la sala.

¨... Tengo que comprar algo para esto. ¿Pero cómo...?¨

Necesito algo para defenderme o atacar. No solo porque no confío ni un poco en esta Yumiko, sino porque quiero prepararme con antelación para el día en que deba deshacerme de ellas. ¿Pero qué puedo usar para defenderme de una perra ricachona y una hija de un policía? Seguro ambas pueden conseguir una pistola con relativo esfueroz, ¿pero yo...? Lo más que puedo conseguir de papá es una engrapadora o un lapiz muy afilado.

... Pero bueno, tengo mi poder por una razón, ¿no? Solo tengo que usarlo y todo saldrá bien.


Volver al pasado está bien. Es lo que siempre quise desde que las cosas entre nosotros comenzaron a ir más... pero aunque no cambiaría esto por nada, volver a vivir la experiencia familiar de mi adolescencia es demasiado molesto. Entre papá siendo frío con todos, mamá fingiendo que no tiene un amante tan bien como Yukinoshita ocultando su mierda y el gato de la casa estando a poco de irse... Si, si pudiera volver un par de años en el futuro, no me habría quejado.

Pero bueno, tampoco puedo exigir demasiado. Lo importante es que volví al pasado. ¨Veamos... Papá lo guardaba por aquí, creo...¨ Buscar la pistola de papá es una molestia. Sé que es como, un poco ilegal que la posea, ¿pero de verdad hacía falta ocultarla tan bien? Estoy segura de que hasta tú podrías olvidarte dónde la dejaste, papá.

Dejé de dejar de ver si el armario tenía un compartimento secreto para ir a algo más simple y buscar en los cajones, encontrándome de inmediato con la curiosidad de que el más abajo estaba trabado. Mi intuición me dice que encontré lo que busco... pero pronto mi sonrisa se convirtió en un gesto de molestia, encontrándome con una nueva barrera que no será fácil romper. Mucho menos sin que se note.

¨Sé que lo importante es solo saber dónde podría estar el arma... pero...¨ El caso de que esto tenga de alguna forma las fotos que mi papá guardó de mamá teniendo una aventura con su amante para el inevitable juicio que ocurrirá el próximo año, estaré jodida. Necesito saber dónde está el arma con seguridad, ¿pero cómo abrir esto y luego volver a cerrarlo? No parece que sea por una llave.

Me agaché y comencé a mirar a su alrededor a ver si encontraba algo, pero todo estaba como algo corriente al extremo. Suspiré y me levanté, decidiendo que lo mejor era seguir buscando un poco más. Mientras levantaba el colchón, encontrando dinero que no me beneficiaba en nada, lo bajé con un poco de enojo. Arreglando lo mejor posible para que no se notara que alguien estuvo aquí, tuve el repentino impulso de ver dentro de las almohadas a ver si había algo... encontrando en la de mamá lo que definitivamente se sentía como una foto.

Cuando vi lo que era, el asco me invadió.

¨Argh, ¿en serio, mamá? No necesitaba saber eso¨ No importa que ya sea una adulta, la vida sexual de mis padres nunca me pondrá cómoda. Mucho menos... esto. Pensar que eres una pervertida nunca me gustó, mamá: por eso apenas te visitabamos en tu casa. Seguro que ahí olía a basura de hombre. Al mismo tiempo en que volvía a poner la cosa horrorosa en su sitio, me puse a pensar sin querer en el futuro/pasado...

¨...¨

Hikio y yo hicimos mucho juntos en esa época. Lo volví un hombre de negocios respetados por todos, lleno de conexiones e influencia, mucha más que las que Yukinoshita podía siquiera aspirar. No por nada dejamos a su familia en el suelo, sobretodo a la perra de su madre, que siempre nos veía como si lo supiera mejor. Dejarla sin nada, aguatándose las lágrimas junto al inútil de su esposo fue una experiencia increíble.

A mi mando, él se convirtió en un hombre perfecto, uno mucho mejor que el hijo de puta de Hayato. Él, a diferencia del bastardo metiche, me dejó crecer y madurar como persona. Con Hikio descubrí quien era en el proceso de querer ayudarlo y pude vivir mi vida soñada a su lado. Pude vivir la vida de ensueño sin tener que ensuciarme las manos y amar al mejor hombre que yo mismo creé: fue perfecto.

... Pero eso es el pasado. Por ahora lo es al menos.

¨... Esa perra...¨

Su hermana menor nunca me cayó bien. Nunca entendí cómo él podía amarla tanto: era una metiche, una moralista y siempre trataba de volver a Hikio alguien mucho más débil porque 'era humano'. Normal que una mujer así acabara solterona: ningún hombre quiere a una rarita que se la vive más pendiente de la vida de su hermano mayor que en la suya propia. De verdad, a veces creo que había algo aún más asqueroso en sus acciones.

Pero divago. Perra o no, aprendí la lección: no puedo lastimarla. Si quiero que Hikio no se vuelva loco y haga de nuevo una tontería, solo puedo espantarla. Manipularla es también una elección, pero no quiero desperdiciar mi esfuerzo en siempre querer convencer a esa perra de que mis acciones están bien. Lo mejor es ahuyentarla tanto que no se meta nunca más con nosotros.

¨... Pero tampoco puedo excederme tanto. Ellos, por desgracia, se quieren¨ No entendía ese sentimiento, pero la realidad es que se tienen un cariño muy fuerte: ella nunca se separará del todo de su hermano y Hikio nunca querrá alejarse al completo de la estúpida. Por tanto, querer qwue nunca más interactuen es un sueño: o será muy difícil convencerla de tanto sin lastimarla o Hikio se pondrá más nervioso de la cuenta.

Si lastimarla y las amenazas demasiado duras están fuera, ¿entonces qué puedo hacer?

¨... Ugh, ¿por qué siempre los Hikigaya me lo ponen tan complicado? Si no fueran tan moralistas, no habría ningún problema¨

Las vidas que destruimos para crecer, Hikio siempre las sintió más de la cuenta. Se sintió culpable, dolido y con ganas de compensar a los demás aún cuando estuvimos en todo nuestro derecho. No importa cuánto lo convencí de que así son las cosas, de que en la sociedad se tienen que imponer unos a otros, él siempre tenía la cara de un idealista: de creer que había otra elección. Y por mucho que me amara, no me amó lo suficiente para cambiar quien era.

¨...¨

Un escalofrío me llegó al cuerpo y también una presión invisible en mi cuello. Me agarré la zona molesta y la toqué un poco, sintiendo algo así como un dolor fantasma. Podía sentir algo agarrarme el cuello con una presión aterradora y, si cerrara los ojos, estoy segura de que vería esos ojos llorosos que buscaban acabar conmigo. Unos ojos que sentían culpables de todo, incluyendo lo que estaba haciendo conmigo... pero que aun así siguió.

Porque eso 'es lo correcto'.

¨... Tonterías¨ Negué con la cabeza ante esta situación que solo está en mi cabeza. Mi Hikio me mató y fue muy doloroso... Aún me duele... Pero si me dieron otra oportunidad fue justo para que nada de eso vuelva a pasar. Decidida a hacer las cosas bien esta vez, reanudé la búsqueda mientras mis papás estabas abajo teniendo una gran vida matrimonial en la que no se hablaban nunca.

¨No veo la hora de que todas las molestias desaparezcan¨ Komachi, mis padres, esas dos zorras... Más pronto que tarde podré tener mi vida soñada sin ninguno de ustedes. Solo esperen.


Diablos, ¿dónde está Onii-chan? Al comienzo me puse contenta cuando él no llegó a casa, ¡pero hay un límite para todo! ¡Esto está muy mal! ¡Ya es de noche afuera! Mientras recorría la sala de un lado a otro y evitaba golpearme el dedo del pie... otra vez, estaba fantaseando con lo que pudo haber pasado con Onii-chan en todo este tiempo. Qué diablos está haciendo y cómo puedo detener esas malas influencias.

Y si... ¡¿Y si está metido en las drogas?! ¡Puedo verlo! ¡Onii-chan fue metido al mundo narco por culpa de un profesor suyo que tiene una enfermedad terminal! ¡Si, eso tiene perfecto sentido! ¿Cómo no pensé en eso antes?

¨Mauuu¨

¨¿Cómo que una serie, Kamakura? ¡Esto es la realidad! ¡Ve y haz algo útil! ¡Sal a buscarlo por su olor!¨

¨Mau¨

Y se tiró al piso... El muy bastardo se atrevió incluso a cerrar los ojos... Y tiene MUCHA suerte de ser lindo, porque sino juro qu-

¨Volví...¨

¨¡!¨

¡O-Onii-chan! ¡Volvió!... ¡Él me las va a pagar! ¿Cómo se atreve a hacerme esto? Mientras iba como un torpedo a encontrarme de frente con el sucio traidor y ya pensaba en un buen regaño que lo hiciera recapacitar, cuando lo vi... la expresión que hizo mató toda clase de palabra de mi boca. En su lugar me quedé congelada, mirándolo, preguntándome qué diablos estaban viendo mis ojos.

Porque los ojos de Onii-chan son tan... son tan...

¨O-Onii-chan...¨

Moviéndose justo como mi Onii-chan y acariciándome como lo haría Onii-chan, entró a la casa como si nada mientras un sudor frío recorría mi frente ¨Volví tarde. Lo siento, Komachi, pero surgió algo. Prometo que no volverá a pasar¨

¨E-Eh...¨

¨Lo siento, pero ya comí. No tengo hambre¨ Lo escuché en la lejanía hablarme como si siguiera a su lado. Acercándose más a mí, me palmeó la espalda, sintiendo una calidez que no me llegaban. ¨Cocinaste algo muy rico, Komachi. Es una pena. ¿Pero qué tal si lo dejamos para que lo coma mañana? Así nada se desperdicia¨

¨... Yo...¨

Yo...

¨Hm, gracias por entender. Ahora voy a dormir. Hoy fue un día largo¨

Yo... tengo miedo...

Sin atreverme a devolverle la mirada o a moverme siquiera, los sonidos de Onii-chan subiendo las escaleras se sintieron como clavos martillando mi corazón con toda la intención de hacerme daño. Incluso cuando ya no lo escuché, mi corazón seguía latiendo como si aún lo escuchara: como si en cualquier momento todo fuera a explotar.

Como si... Onii-chan fuera a explotar.

¨... T-Tengo que impedirlo. Yo... debo hacerlo¨

Porque soy su hermana. Porque lo quiero. Por eso yo... tengo que salvarlo.


Creo que me pasé un poco de la fecha prometida, ¿verdad? Sé que dije dos semanas, pero... bueno, me apena decirlo, pero no recordé que habían pasado dos semanas hasta mientras escribo esto, Domingo, y para cuando lo recordé ya es muy tarde. Apenas podré escribir esto y contestar un poco antes de que tenga que dormir porque ser adulto ya no me hace capaz de trasnochar como antes.

Extraño ser adolescente a veces. En general era una mierda, pero era más libre en cuanto a horarios y podía aguantar más castigo.

Pasó mucho o poco... Eso se los dejaré decidir a ustedes. Lo que sí les recuerdo que esta historia está planeada para llegar a 40/50 capítulos o algo así. Ergo, va siendo hora de que las piezas empiecen a caer. Los siguientes capítulos serán un poco más 'tranquilos', pero en un punto ocurrirá algo que empezará a desbaratar todo la presunta paz.

En unos capítulos, empezará la locura.

...

Ahora, al par de comentarios.

Sebas602:

Hayama es un personaje difícil de describir. No es que esté enamorado de Yukino, pero... Es ese pero donde viene su dilema. El querer ayudar a Yukino, ya sea por tener sentimientos de genuino bienestar hacia ella o solo para sentirse mejor es donde radica la magia de él en mi opinión. Y si, él es inteligente: obviamente se iba a dar cuenta de que algo no está bien.

Si Hachiman es el protagonista, Hayama sería algo así como un secundario muy relevante. Piensa en el Shikamaru de Naruto o un Kirishima de Boku no Hero: puede que no sea el centro, pero él siempre está ahí... Y eso no podría ser peor para él.

Iroha... Bueno, solo diré que a ella le espera un destino que, como fan de ella, no me gustará nada escribir. Tampoco quiero revelar mucho para revelar spoilers, pero... solo ten en cuenta su relación con Komachi en todos los frentes, canonicos, del fandom o meta. Ahí encontrarás la respuesta sobre lo que le espera a Iroha.

Continuando, al margen de lo que es el otro yo de Hachiman, como dije y no me cansaré de decir, Komachi es uno de los personajes principales de esta historia. Como tal, uno debe preguntarse cómo será una protagonista cuando los otros cuatro están jodidos de la cabeza. Se debe preguntar qué es lo que puede pasar con ella y qué es lo que hará...

Sobre si perderá su cordura o no, solo diré que se está enfrentando a tres locas, cada cual más peligrosa que la anterior. Es casi esperable que ella se acabe corrompiendo: esa es mi idea con ella. Ahora, lo que hará y todo eso ya es cuestión de seguir observando. Y si, Iroha está jugando no con fuego, sino con lava. Ella no sabe en qué se está metiendo.

Tu idea de hacer un encuentro entre las tres fue buena y consideré de hecho seguirla, pero al final tuve que atenerme al plan. Antes de que todo se descontrolara, sentí que Hachiman tenía que saber la verdad por parte de Yukinoshita. En unos capítulos más ocurrirá ese encuentro y créeme que lo que ocurrirá será peligroso... Sangriento incluso.

Pero si, de verdad fue una buena idea. A lo mejor la uso a futuro en otro contexto, pero de momento el primer encuenro con las tres juntas tiene que ir como lo planeé: de él se desprende casi todo lo que vengo prometiendo de la historia. Es ahí cuando la mierda se pone seria.

Si Orimoto aparecerá... ¿Te soy sincero? No sé si siquiera llegaremos al viaje a Kyoto con esta historia. A lo mejor hará una aparición esporadica, pero Orimoto aquí no tiene papel. O bueno... se me ocurre algo, pero eso sería netamente en el final de la historia, casi en el último capítulo. Veremos si ella aparece ahí.

Me alegra que te gustara el capítulo anterior y espero este, a su modo, haya cumplido un poco la emoción que tenías. Sé que no fue lo que esperabas, pero creo que esto también fue un golpe sobre la mesa importante.

PD: Sobre eso... Espera unos capítulos y verás algo así. Creo que será de los pocos momentos cómicos de la historia.

Cuídate.

NeroAlmia:

Hayama es curioso para mí. Contrario a lo que piensa el fandom, a mí me gusta mucho el personaje y considero que sus interacciones con Hachiman son de lo mejor que ofrece la novela/anime cuando se hace bien. Y, tal vez debido a mi fascinación con él a su vez que mi capacidad de no insertarme tanto en él es que me puede salir un Hayama más 'canonico'. Tiene sus diferencias, pero creo es el personaje que entiendo mejor.

Si recuerdas, ya insinué anteriormente que Hachiman sufría estos sueños en los que se 'desprecia a si mismo' porque 'así él lo quiere'. Si, muestra lo mal que está de la cabeza por querer eso, pero también mostré de inmediato que eso no es tan simple.

Todas tus teorías sobre su identidad son válidas y no pasará mucho para que se empiecen a aclarar cosas. Tan solo diré, respondiendo en parte a un comentario más adelante, que esto es el principio. Lo que quiero revelar, lo que considero los misterios de la historia, no son estos. Puede que pronto sepas qué es ese Hachiman, pero cosas como sus intenciones, por qué está ahí y cuál es la intención detrás de su existencia... ESAS son las verdaderas preguntas.

Yukinoshita... Si, ella está mal y es un peligro. Y también la que moverá todos los hilos por si no quedó claro. ¿El juego que las otras dos querían jugar? A la basura: lo que importa es que Hachiman será suyo. A diferencia de Yumiko, ella pudo lograr cosas importantes por sus propias manos. Las tiene tan manchadas que, aunque rechazó esa invitación, fue porque 'no están a mi nivel' según ella.

Me alegro que te gustara Iroha y Komachi. Y respondiendo a tu sugerencia, si, supongo que pequé un poco con Ash de escribirlo como le salía y cómo quería que fuera en la historia. Pero mientras con Ash usé la excusa de Red para justificar el cómo actúa así, con Komachi me esforcé en que fuera diferente. Hice el intento, y veo que esa es la clave. Lo tomaré en consideración, sobretodo porque limitar la visión solo a Hachiman en algún punto no es sostenible. En Autoconvencimiento iba bien y en Eroge hasta ahora se puede mantener, pero esta historia se centra en tantos personajes que no puedo anclarnas a una sola visión.

Sobre el final del capítulo... No te voy a decir que no tienes razón, porque la tienes, pero trataré de explicarme: en muchas de mis historias antiguas, las que creo no leíste porque borré, cometí el error de escribir tan sobre la marcha y avanzar y solo avanzar que al final varios puntos importantes de la historia fueron recibidos mal por los usuarios.

Daba pocas respuestas, no iba a ningún lado, no nos das pistas... Eso fue lo que me dijeron y acabé con muchos lectores abandonando las historia: quizás por eso, sobretodo ahora que volví, trato de plantar más pistas/ideas para que al menos los lectores sientan que va a algún lado. No lo notas con Eroge porque es una historia antigua con un ritmo que trato de seguir, ¿pero las nuevas? Je, cuando veas mi historia de Pokémon, notarás que tiene DEMASIADOS puntos de enganche para darles una idea.

Es... es un poco un trauma, no te voy a mentir. El que todo sea lento, que no dé pistas suficientes. Creo que la fatiga de esa historia fue lo que me llevó a eventualmente dejar la escritura por tiempo indefinido. Y de hecho hasta pensé en no volver o iniciar otra cuenta en otros fandoms. De hecho lo hice y el valor que obtuve me hizo volver a Eroge poco después.

Con esto no quiero decir que no tengas razón, pero sí que creo estoy solucionando un error yendo tal vez un poco en la otra dirección. No me excusa, pero espero esta explicación te ayude a ver las cosas desde mi perspectiva. Será duro, pero trataré de encontrar un punto medio entre ambas ideas.

Y antes de pasar a la otra crítica importante, no he leido Shin pero sí he escuchado todo lo malo que dicen que es. Personalmente soy de la opinión de que Oregairu alcanzó su punto máximo del final del Volumen 6 hasta la charla de lo genuino. Luego de eso, no diría que se volvió malo, pero perdió un poco de lo que me gustaba de la serie. Los últimos volumenes... En mi opinión son de esas rectas finales que se salvan justamente por el final: la confesión, lo que siguió después entre Hachiman y Yukino y en general ese aura de que todo había terminado redondo.

Es verdad que Yuigahama tomó una decisión debatida, que en mi opinión no lo es tanto sino lo que siguió después, pero si, es por eso que, salvo momentos muy puntuales, disfruté muchísimo más de Kan que de las novelas, contrario a lo anterior: sentí que verlo animado, con las voces, con una gran animación en mi opinión y haciendo más amena las partes menos interesantes lo hizo más disfrutable. No sé qué tan polémica sea esa opinión, pero es la que tengo.

... Todo esto para terminar diciendo que no leí Shin, ¿eh? Por eso me caes bien: escribes tanto como yo XD.

Ya yendo a la otra crítica, supongo que en parte ese es mi estilo. Si te soy honesto, no he leído casi ningún libro 'serio' y desde hace unos meses paso mi tiempo de lectura buscando cosas en Novel*Updates para matar el rato, y si tomamos en cuenta que esas novelas en general no distan mucho de un buen fanfic, pues... si, creo que el estilo que he obtenido no rinde mucho para mis ideas.

Siempre he considerado que mis ideas son buenas, pero que mi prosa es demasiado simple, que carezco de habilidades más complejas de la escritura para llevarlas a cabo tan bien como querría. Tampoco me voy a hacer el tonto: quiero que mis ideas le lleguen al mayor publico posible, así que en parte me he entrenado para que lectores más... 'dispersos' puedan entender todo.

O esa es mi idea, como alguien que por mucho tiempo de mi infancia fui así. Con esto no quiero decirte 'es una característica, no un error' pero sí que como alguien que ha crecido a través de fanfiction y sin orientación de algún profesional, tal vez estoy tocando techo. He considerado cursos de literatura o algo así para dar mi siguiente paso, pero claro, primero tengo que tener tiempo XD.

Gracias por la observación. La aprecio mucho.

Ah, Yandere Simulator... Si, recuerdo cuando estaba en la boca de todos. Yo era un recién adolescente cuando empezó todo el boom con ese juego. Es una pena que una idea con tanto potencial acabara saliendo de un tipo tan nefasto. En las manos correctas, pudo haber alcanzado el estatus de DDLC o algo similar. Pero no, tenía que quedar en un estafador que no sabe programar.

... ¿Sabes? Antes de volver aquí, escribí un montón de primeros capítulos de un montón de ideas y entre ellas estaba un crossover entre Oregairu x Juegos Indie de mi infancia. Iban a aparecer los de Freddy, Undertale e incluso Yandere-chan iba a ser algo así como 'la heroína' con todo lo que eso implica. No avancé mucho con la idea, pero me divertí haciendo conexiones. Tal vez, si llego a crearme una cuenta en AO3, publique alguna de mis ideas descartadas.

Te aviso que habrá un montón de Oregairu x Pokémon XD. Esa mierda me costó low eow huevos encontrarle la conexión y lo que terminé haciendo fue... Bueno, ya lo verás. No falta mucho para que lo leas y espero de verdad tu reacción a lo que escribí. Será un desastre, pero espero uno entretenido.

Ya me desahogaré más sobre mis frustraciones con ese crossover cuando lo publique.

En fin, gracias por comentar. Espero leerte pronto.

...

Bueno, el próximo capítulo saldrá cuando pueda. Esta vez no haré promesas que no podré cumplir XD. Lo que sí prometo es que después de esto viene Eroge y ya ahí me pondré a escribir sobre la de Pokémon/la de Genshin. La nueva de Oregairu con Pokémon ya está casi terminada y el crossover con Oshi no Ko avanza a buen ritmo. Lo que sí es que no sé cómo manejaré tantas historias a futuro cuando empiece a tener menos tiempo.

Si se me complica, supongo que pondré algunas historias en Hiatus. Seguramente no esta ni Eroge, pero las demás... Ya veré qué haré. A los lectores de estas historias, no se preocupen, que ustedes son privilegiados.

En fin, cuídense. Nos vemos pronto.