Draco era consciente que contaba con poco tiempo, sin embargo él y Harry habían decidido esperar a culminar el semestre en la universidad, así podrían casarse sin presiones e irse a vivir juntos. No obstante tenía claro que debía conocer el contenido del testamento de su abuelo y para ello solicitó la ayuda del abogado Crouch.

Cuándo la reunión con el juez finalizó, Draco llamó a Harry, necesitaba decirle lo que ahora sabía y ponerle fecha a su boda, además de contactar a sus amigos e informar sobre sus nuevos planes.

Decidieron verse enThe camp rock,si su padre lo seguía creería que vería a Sirius y no sospecharía nada, además prefería no darle oportunidad a su padre de descubrir sus planes.

—Cariño —dijo Draco, llamando la atención de Harry, que se encontraba en la oficina de Sirius.

Eran las doce del mediodía, en el lugar solo había empleados que limpiaban y acomodaban todo para la noche, Sirius y James habían ido a pagar la renta del local y otros servicios, mientras que Regulus estaba en casa haciendo cuentas y papeleos, por lo que contaban con un par de horas para hablar sin presión.

—Amor —dijo Harry, corrió hacía él y lo envolvió con sus brazos, formando un apretado abrazo—. No sabes cuanto te extraño

—Yo también cielo —confesó el rubio.

Habían acordado no frecuentarse para no desatar sospechas ante su familia o que Lucius los fuese a descubrir, así que por las noches se mensajeaban hasta muy tarde y esa era la única forma de que la distancia no fuese obstáculo entre ellos.

Se apartaron un instante pero no se soltaron, Draco junto sus frentes y Harry sin poder contenerse más junto sus labios, comenzaron a besarse lentamente, estaban tan felices de estar juntos que perdieron la noción del tiempo e ignoraron todo a su alrededor, pero no había peligro, estaban solos.

—Me has hecho mucha falta —dijo Harry, cuando se apartaron para tomar aire.

—Y tú a mi cariño, pero más pronto de lo que parece estaremos juntos como es debido —respondió Draco.

—Lo sé —dijo Harry—, ¿Ya sabes que dice la cláusula?

—Sí, mi abuelo dejó por escrito que toda la fortuna Malfoy sería de quién se casará al cumplir la mayoría de edad y conociera su propósito en la vida —informó el rubio.

Harry asintió, se recargó en el pecho de Draco y lo abrazó con fuerza, Draco correspondió al abrazo y su mejilla quedó en la cabeza de su novio. Estuvieron en esa posición un largo rato hasta que el azabache se apartó para mirarlo.

—¿Cuándo podremos casarnos? —preguntó Harry.

Draco suspiró y le miró con cierta duda.

—En la lectura del testamento el juez nos informó que una transacción de los bienes de los negocios de la familia Malfoy está en proceso de ir a parar a otra cuenta —dijo el rubio.

—¿Y eso qué significa? —preguntó Harry.

—Que si antes de un mes no se ha cumplido la cláusula no habrá poder humano que revierta dicha transacción y todos nuestros esfuerzos serán en vano —dijo Draco—, sé que habíamos acordado casarnos hasta culminar el semestre pero no será posible, y te quiero preguntar si ante la nueva noticia, ¿todavía quieres casarte conmigo?

Harry escuchó atento a Draco, y llegó a la conclusión de que su padre era una persona de armas tomar y mucho más astuto de lo que pensó, sin embargo eso no cambiaría sus planes, él había tomado una decisión e iba a mantenerse firme de casarse con el amor de su vida.

—Claro que quiero amor, de todas formas lo haremos, no importa que sea un poco antes de lo esperado, al contrario me llena de nervios y felicidad —admitió Harry.

Draco sonrió y se inclinó para besarlo.

—Entonces elijamos una fecha dentro de las próximas tres semanas, antes de tú cumpleaños bebé —sugirió el rubio.

Harry asintió con una sonrisa de oreja a oreja y se acercó a Draco para besarlo.

—No puedo esperar a ser tú esposo —confesó Harry.

—Yo tampoco amor —respondió Draco.

Volvieron a besarse lentamente, saboreando cada rincón de su boca, sintiendo la calidez que sus cuerpos transmitían al estar juntos.

...

Los alumnos que estaban por cursar el último semestre fueron citados en laUCLpara brindarles información sobre la titulación, prácticas profesionales y la nueva modalidad de inscripción, por lo que ese día Draco y Harry acordaron reunirse con sus amigos por separado para comentarles la situación y saber si estaban dispuestos a ayudarles.

—¿De verdad es la única solución? —preguntó Neville cuándo Theo salió corriendo en busca de Ginny.

—Lo es, si no tuviéramos más alternativa esperaríamos un poco más pero dadas las circunstancias es vital actuar lo antes posible —comentó Harry.

—¿Y cómo los podemos ayudar? —preguntó Luna.

—Vamos a necesitar muchas manos para lo que es la ceremonia y aunque será pequeña no queremos que pierda lo especial que es para nosotros —dijo Harry—, además queríamos contar con tú ayuda Neville, si es que no hay inconveniente, o mejor dicho de tus padres…

—¿Tan peligroso es el padre de Draco? —preguntó el chico.

Harry asintió con una mueca de tristeza en su rostro.

—Por eso queremos mantener esto en secreto y que nadie sospeche, ni siquiera nuestras familias pueden saber —explicó Harry.

—Si no hay más remedio… —musitó Ron—, los vamos a apoyar

—Cuenta con ello —dijo Neville.

—Gracias, algún día se los pagaré, lo prometo

Harry estaba más tranquilo, sin embargo no iba a estar en paz hasta haberle quitado poder a Lucius Malfoy.

La noticia cayó sobre él como balde de agua helada, no lo podía creer, pero de su padre se podía esperar cualquier cosa, y era esa la razón principal por la que había decidido alejarse de Harry, porque tener a su padre de enemigo no se lo deseaba a nadie, sobre todo teniendo la cláusula de su abuelo aún vigente.

Pero Joseph no merecía una muerte así, aunque él se lo hubiera buscado al intentar reconciliarse con él, ahora daba fe de que su padre lo había estado espiando, afortunadamente no se había visto con Harry en lugares públicos y eso lo mantenía a salvo, pero tenían que dar el siguiente paso, tenían que casarse ese fin de semana, lamentablemente contaban con menos tiempo del que habían previsto.

—Hermione, pasó algo terrible —dijo Draco en cuanto Hermione respondió el teléfono.

—Draco por dios, no me asustes —dijo la chica del otro lado de la línea.

—Joseph está muerto y tengo la sospecha de que fue mi padre —dijo Draco.

—¿Qué? —dijo la chica, parecía realmente asustada.

—Y eso no es todo, Lucius solicitó una audiencia con el juez para declararse heredero universal de mi abuelo el día Lunes —informó el rubio.

—Pero tú boda es la siguiente semana —dijo la chica.

—Tenemos que adelantar los planes para casarnos mañana —dijo Draco.

—Estoy tan asombrada que no sé por dónde empezar —admitió la castaña.

—Imagínate como estoy yo sabiendo que Harry podría correr peligro, necesitamos movernos ahora mismo, llama a los chicos y diles que nos vemos en la estación de tren de Caterham mañana a las nueve —dijo el rubio.

—Claro, ¿quieres que llevemos todo verdad?

—Por favor, no olvides nuestros trajes, las flores y los anillos, ya hablé con Ginny y ella los hará, espero que los tenga listos —ese asunto le preocupaba un poco pues era lo más importante.

—Como tú digas Draco —respondió Hermione—, por cierto no quiero sonar pesimista pero será difícil de conseguir a un juez de un día para otro —añadió medio segundo después.

—No te preocupes, yo me encargo de eso, le pediré ayuda al abogado Crouch —dijo Draco.

—De acuerdo, yo me comunicaré con Harry más tarde

—Bien, entonces no hay tiempo que perder, nos vemos mañana Draco, cuídate mucho por favor —aconsejó Hermione.

—Lo haré, gracias amiga

—Con mucho gusto

—Hasta mañana

Draco colgó la llamada y se dispuso a bajar antes de que el abogado se fuera.

—Draco ¿ya nos vas a decir porque saliste corriendo? —preguntó Pansy.

—Sí, pero necesito hablar con usted abogado —dijo Draco—, a solas por favor

—Draco, ¿qué está pasando que no nos quieres decir? —preguntó su madre.

Al rubio le era difícil mentirle a su progenitora, no obstante no le diría la verdad así que optó por una verdad a medias.

—Mamá, lo único que les pido es que confíen en mí, les prometo que esto arreglará nuestra situación, y no habrá poder humano que impida poner a Lucius en su lugar —explicó Draco.

Narcisa intentó decir algo pero no tuvo claro que, sin embargo eso no le detuvo a imaginar que era lo que su hijo estaba pensando, e inclusive Pansy llegó a la misma conclusión que su madre sobre lo que su hermano quería hacer.

...

17 de Julio

Draco se armó de valor para ir a buscar a Harry, sabía que no era la mejor solución pero no le podía decir eso por teléfono, necesitaba verlo a los ojos y plantearle la situación sobre la nueva fecha de su boda.

El guardia les informó que sus tíos no se encontraban, qué Harry era el único que todavía estaba en el departamento, pero, suponía que no tardaría mucho en salir. Draco agradeció la información al guardia y en compañía de su prima entraron al edificio.

Tonks fue quién tocó el timbre pues Draco no dejaba de temblar.

—¿Quieres calmarte? Me pones nerviosa —dijo su prima.

—Lo siento —se disculpó Draco.

A los pocos segundos escucharon pasos acercándose a la puerta, el corazón de Draco comenzó a martillear. La puerta se abrió y Harry entró en su campo de visión.

—Hola —saludó Tonks a Harry.

—Hola… ¿Qué hacen aquí? —la sorpresa en Harry era palpable.

—Tengo qué hablar contigo, ¿me das un minuto? —preguntó Draco.

—Claro amor, pasen —Harry se posó a un lado de la puerta y dejó la entrada libre para ellos.

—Iré al tocador —informó Tonks.

La pareja asintió, ninguno dijo nada más, era clara la idea de la chica por dejarlos solos.

—Siento esta visita tan repentina cariño pero…

Harry no dejó a Draco terminar de hablar pues se había abalanzado sobre él. Draco correspondió al efusivo abrazo y el beso que le plantó en los labios segundos después. Se besaron durante un largo rato, hasta que el aire les faltó.

—Te echo tanto de menos —murmuró Harry sobre los labios de su prometido.

—También yo cariño —respondió Draco y le besó castamente.

—¿Qué necesitas amor? —preguntó el azabache.

Draco suspiró y lo miró a los ojos, no estaba seguro de continuar pero tenía que hacerlo, ya no había tiempo.

—Cariño… ¿todavía te quieres casar conmigo? —preguntó el rubio.

—Si mi amor —respondió Harry sin titubear—, no hay cosa que desee más en la vida que estar contigo siempre

—Entonces casémonos mañana —dijo Draco.

—¿Mañana? —preguntó el azabache con ligera confusión—, pero amor, nuestra boda será la siguiente semana amor

Draco no respondió de inmediato, metió su mano al bolsillo de su pantalón y sacó una pequeña caja de terciopelo negra. Harry observó los movimientos de su novio con detenimiento y cuándo vio lo que tenía en las manos quedó paralizado.

—¿Te quieres casar conmigo? —preguntó el rubio hincándose frente a su novio.

Los ojos de Harry se humedecieron, se llevó ambas manos a la boca al ver la pequeña argolla plateada con diamantes en tono verde azulado.

—Claro que sí mi amor —respondió Harry al fin—, me casaría contigo ahora mismo, mañana o cuándo sea

Draco le colocó el anillo en el dedo anular de la mano izquierda, se levantó y se abrazaron.

—Te amo —susurró Draco al oído de Harry.

Harry derramaba lágrimas de felicidad, sonrió al escuchar su novio, se apartó y lo besó con ansia. Draco le devolvió el beso con la misma intensidad, no eran necesarias las palabras para expresar lo mucho que se amaban.

—Te amo amor —dijo Harry cuándo se apartaron del beso.

Draco le sonrió con ternura y besó su frente.

—¿Amor, y porque la prisa en casarnos?, habíamos acordado hacerlo la próxima semana —comentó Harry.

—Lo sé, pero hubo un cambio de planes —dijo el rubio.

Draco le contó detalladamente lo que el abogado les había comentado esa mañana: la cita para la posesión de bienes de la familia Malfoy por parte de su padre y la muerte de Joseph.

—Por dios… tengo que admitir que no era de mi agrado pero… nunca le habría deseado un final así —dijo Harry.

—¿Ahora lo entiendes cariño? mis razones para haberme alejado de ti… porque si tú hubieras estado en su lugar… no lo habría soportado —confesó Draco, su labio inferior temblaba y una lágrima rodó por su mejilla.

Harry lo abrazó, con fuerza y le permitió desahogarse.

—Cariño estaré aquí siempre, contigo, te lo juro —murmuró Harry.

Draco asintió, tenía su rostro escondido en el hueco de su cuello, Harry acariciaba con ternura sus hebras rubias y Draco sollozaba en voz queda.

—Te amo —dijo Draco.

—Te amo más —respondió Harry.

La visita no duró mucho tiempo más, Draco se tranquilizó y quedaron de verse a la mañana siguiente en la estación del tren de Caterham junto a sus amigos, solo faltaba organizarse con ellos y partir juntos al día siguiente, confiaban en que todo saldría acorde al plan.

...

18 de Julio.

Estuvieron puntuales en la estación del tren, había poco flujo de gente, los trenes partían cada media hora. Había dos vigilantes cediendo el paso a los pasajeros y observando a cada uno de ellos. En la pequeña estación había un mostrador con tres personas que atendían a los pasajeros, una sala de espera y una pequeña cafetería en la cuál había colgado un letrero blanco con letras negras que decía"Nuevo y delicioso café de olla"

—Draco, ¿quieres un café en lo que esperamos a los demás? —preguntó Dora, levantándose del sitio que había estado ocupando.

Draco se lo pensó por un instante y asintió.

—Sí por favor y trae uno para Harry

—Sólo piensas en tu amorcito y no en tus amigos, que mala persona eres —bromeó Tonks y soltó una carcajada cuándo Draco se ruborizó.

—Dora…

—Si ya voy su majestad —dijo la chica y antes de que Draco pudiera responder, dio marcha a la cafetería de la estación.

El rubio deseaba estar pendiente por si alguien llegaba y que supiera dónde encontrarlos, así que esperó en una banca frente al área de abordaje que se encontraba fuera del recinto. Draco negó con la cabeza a su prima y continuó observando a la gente pasar. Segundos después checó la hora en su celular, está marcaba las 8:55 de la mañana, sus amigos y su prometido no tardarían en llegar, así que se mantuvo alerta.

Tan solo dos minutos más tarde, vio una pila de coches encaminándose a la estación del tren, eran tres en total, en el primero venía Neville, Luna, Theo y Ginny, en el segundo los gemelos Fred y George junto a Ron y Hermione y en el último a quién tanto deseaba ver y para su sorpresa observó que su acompañante era su primo Blaise, ya se encargaría de averiguar cómo habían terminado hablando de nuevo, lo importante ahora era planear su boda que estaba programada a las seis de la tarde.

Draco se levantó de su asiento y se encaminó a la cafetería para avisarle a su prima de la llegada de sus amigos, sin embargo Hermione fue la primera en salir del coche y verlo, la chica lo saludó con la mano y él devolvió el gesto, además le hizo una seña de que entraría a la estación y ella asintió en respuesta.

—Llegaron —dijo Draco a su prima quién en ese momento pagaba los cafés.

Nymphadora volteó en la dirección qué Draco señalaba discretamente y confirmó lo dicho por su primo.

—Es verdad, ¿crees que quieran un café o algo para desayunar? —preguntó la chica de cabello rosa.

—Tal vez, iré a preguntarles, pero de todas formas compra algo —dijo el rubio y se dispuso a sacar dinero de su billetera.

—No primo, yo pagaré esta vez, mejor ve a recibir a tú novio, ahí vienen todos —informó, la chica tenía la vista fija en la ventana, observando cómo sus amigos salían de los carros y caminaban en dirección a la estación.

—Gracias —dijo y tomó los dos cafés que eran para ellos y salió del lugar.

—Draco —saludó a Hermione estando a medio metro de distancia de él.

—Herm, gracias por venir —respondió el rubio.

—Es una falta de respeto estar despierto a esta hora en vacaciones —se quejó Ron.

Draco rodó los ojos.

—Se nota que te obligan —se burló Draco y Hermione se puso colorada.

—Si son —confirmó Fred detrás de ellos, Draco soltó una risa.

—Ya vimos quién manda en la relación —completó George.

—No le veo la gracia —dijo Hermione furibunda y se encaminó hasta la cafetería dónde en todavía estaba Tonks.

Fred, George y Ron la siguieron a una corta distancia, los tres hermanos discutían sobre el reciente tema, aunque Ron era quién la pasaba más mal al ver a su chica molesta.

—Problemas en el paraíso —dijo Theo.

—Un poco, supongo qué Hermione tendrá que hacerse a la idea de cómo son sus cuñados. A excepción de Ginny —aclaró el chico a la chica en cuestión que le hacía compañía a Theo.

—Gracias —Ginny se río— ¿cómo te sientes?

—Estoy muriendo de los nervios —admitió el rubio.

Theo y Ginny se rieron.

—Lo imaginamos pero deberías estar feliz, es tu boda —dijo Theo.

—Coincido con Theo —dijo Neville uniéndose a la conversación y junto a él estaba Luna.

—Me alegro de verlos chicos —dijo Draco y les sonrío.

—A nosotros también, sobre todo presenciar este suceso y lo que tenemos planeado —añadió Theo.

—Ay no me digan —se lamentó Draco.

—La pasarán increíble —aseguró Luna.

—Hola chicos, ¿quieren un café? —les habló Tonks desde la puerta de la estación.

—Me urge —dijo Ginny.

—Vamos —dijo Neville.

Los cuatro chicos caminaron en dirección a la puerta dónde estaba Tonks, el único que faltaba era Blaise que charlaba con Harry, sin embargo en ese instante finalizó la conversación y se acercó a él.

—Me da gusto verte —dijo Draco.

—A mi también —coincidió Blaise—, me hacía falta salir de mi casa y tomar aire, y aunque me he enterado de todo esto hace un par de horas no quiero dejar de desearles felicidad, estoy seguro de que ambos saldrán de sus problemas por sí solos como lo están haciendo el día de hoy, y mira Draco esto se lo dije a él y ahora también a ti, nunca dejen de ser felices por encima de todo —aconsejó el moreno.

Draco le sonrió y asintió, todavía llevaba los vasos de café calientes en las manos por lo que no pudo expresarse como le habría gustado.

—Agradezco tus palabras y sobre todo que estés aquí con Harry, sé que a él le hacía falta tener contacto contigo —mencionó Draco.

—A mi también, los extrañaba mucho —admitió Blaise y le sonrío—, bueno iré con los demás a pedir un café antes de irnos

El moreno palmeó con suavidad el hombro de Draco que sonrío ante el gesto y cuándo se apartó por fin enfocó sus ojos en su prometido.

...

Draco caminó hacía Harry sin dudarlo, y cuándo llegó a su altura le sonrío, bastante diferente a como lo había hecho con sus amigos. Era una sonrisa más sincera y dulce.

—Amor —dijo Draco—. Es para ti

Draco le tendió el vaso de café a Harry, el chico lo tomó y le sonrió.

—Gracias mi amor

Harry se abalanzó sobre Draco y lo abrazó con fuerza, el rubio correspondió al abrazo, se sentía completo y protegido.

—Te extrañaba tanto —murmuró Harry, sobre el hombro de Draco.

—Cariño nos vimos hace un par de horas

—Para mí fue una eternidad —respondió Harry, apretando un poco más el abrazo con su mano libre.

—Amor —habló Draco al cabo de unos segundos—. ¿Sabes que te amo por encima de todo y que el dinero nunca será mi prioridad en la vida sino tú? —preguntó Draco de pronto.

—Si amor y yo tampoco te veo por tú dinero, sino por la maravillosa persona que eres, te amo —respondió Harry.

—Dame un beso –pidió Draco.

Harry sonrió y se apartó del abrazo para unir sus labios con los de Draco. Fue un beso lento y dulce en el que se decían sin pronunciar palabra lo mucho que se amaban.

—¿Vamos con los demás? —preguntó Draco al separarse.

—Si amor —dijo Harry, se apartó del rubio, tomó su mano y caminaron al interior de la cafetería dónde los chicos desayunaban algo antes de la ardua tarea que les esperaba.

...

La cabaña estaba a solo quince minutos de la estación del tren, por lo que estuvieron ahí a las diez de la mañana. Después de desayunar en la cafetería de la estación partieron con más energía a la cabaña dónde en un par de horas se llevaría a cabo una ceremonia de lo más íntima.

—Draco ¿qué le dijiste a tú madre para justificar tú ausencia? —preguntó Theo.

—Qué haríamos un viaje de amigos a unas cabañas cerca de Londres, de hecho todos dijeron lo mismo a sus familias —explicó Draco.

—Vaya plan ¿a quién se le ocurrió?

—A nosotros —respondieron Fred y George a Theo.

—Pero, tú hermana podría haber venido ¿no? —preguntó Luna.

—Lo llegué a pensar pero cómo vino mi prima, no había quién la cubriera en el evento de hoy, y Pansy se ofreció —explicó Draco.

—Hubiera sido un gusto verla, sobre todo para…

Blaise le pegó un codazo a Theo que estaba a punto de decir su nombre.

—Chicos, luego hablamos de eso, hay mucho que hacer —dijo Harry, evitando que Draco respondiera ante la mención de su hermana.

Las siguientes tres horas la pasaron limpiando la casa y sacando todo lo que llevaban en las cajuelas de los coches, que, más tarde, se utilizarían en la fiesta.

Montar los adornos de flores fue lo más pesado, además de los arreglos que le hicieron a la parte trasera del jardín dónde se llevaría a cabo la ceremonia. Cuándo se dieron cuenta ya eran las dos de la tarde y les faltaba arreglarse, debían estar listos al menos media hora antes de la ceremonia.

—¿Qué más nos falta? —preguntó Luna.

—No hemos pedido la comida y tenemos que arreglarnos, somos muchos y apenas nos alcanzará el tiempo —respondió Hermione.

—Nosotros nos encargamos de eso —dijo Fred—, George y yo tenemos algunas ideas

—No me suena bien —respondió Ginny.

—Eso creen pero les daremos una grata sorpresa —aseguró George.

—Bueno pero háganlo pronto, me muero de hambre —se quejó Ron.

—Sólo piensas en comer hermanito —le dijo Ginny a Ron.

—Llevamos quién sabe cuánto tiempo trabajando sin descanso, necesitamos energía —expuso el pelirrojo.

—Sobre todo tú, pobrecito, capaz y te desmayas

Luna se río sin poder evitarlo y Neville que entró cuándo los gemelos salieron se unió a la algarabía de la chica rubia.

—Ginny tiene razón —dijo Neville.

—Me ofendes

—Ya está todo listo, solo falta arreglarnos, Draco dice que las chicas pueden ocupar la habitación de Pansy, Harry con Ron, los gemelos y yo en su recamara y él con Theo y Blaise en la de su madre —indicó Neville.

—Perfecto, vamos en un momento, tenemos que sacar nuestras maletas —dijo Hermione.

Las tres chicas caminaron al garaje dónde estaba todo listo para que se arreglaran, más tarde buscaron a Tonks que las acompañó a estar listas, mientras que los chicos hacían lo suyo por su lado. Tenían el tiempo justo para la ceremonia, confiaban en que todo saldría bien.

*̥*̥

¡Hola! ¿Cómo están? espero que bien. En mi caso aquí andamos, tarde pero seguro.
Continuamos descubriendo cómo terminaron casados Draco y Harry, además todavía falta otra parte que es la ceremonia y un poco de 18 ya saben que no puede faltar jaja, y el drama con Lucius...
Estamos en la recta final, todavía no estoy segura de cuántos capítulos más serán, pero le cálculo que son entre 3 y 4, así qué espérenlos próximamente 3 Muchas gracias por leer, los tqm 3

Ale 3