Entre Líneas
Capítulo 19
No fue una infidelidad onírica
Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, esta historia es de mi total autoría no está permitida su publicación en otros sitios sin previa autorización. -Azulen-
Summary: ¿Qué harías si pudieras volver a empezar? Sasuke despierta de un largo sueño a punto de tomar una decisión que podría cambiar el destino de todos. SasuSaku. Fluff Romance. Lemmon.
•••
Deslizó la puerta de su casa como si nada escuchando los pasos apresurados de su madre aproximarse desde alguna de las habitaciones de la casa, encorvó una ceja cuando la vio llevarse las manos a la cara con expresión estupefacta y los ojos como platos, como si estuviese viendo a un fantasma, no tenía idea de qué clase de magia negra usaba esa mujer pero los años parecían haberse olvidado de ella pues lucía tan radiante como la recordaba exceptuando por el cepillo de bambú que colgaba pegado a su cabeza enredado en sus larguísimos cabellos azabaches.
-Tadaima- pronunció como si nada, como si llevara dos días fuera de casa.
-¡Sasuke!- el grito atiborrado de emoción que dio su madre fue tan fuerte que tuvo que sostenerse del marco de la puerta para no caerse de bruces contra el suelo de la impresión, preocupado de que no fuese a desmayar se acercó con rapidez a sostenerla sintiendo como en seguida le rodeaba el torso con fuerza sollozando audiblemente lo cual alertó a los demás habitantes de la casa, el cepillo de madera rodó por su cabello aterrizando en sus pies descalzos provocándole ahogar una maldición.
-¡¿Sasuke?! ¿De verdad eres tú? - Emocionada Izumi intentó saltarle encima también, aunque pudo notar el obstáculo que representaba su enorme barriga cargada de bebes y ahora tenía a dos mujeres sollozantes e incapaces de pronunciar palabra colgadas de su cuerpo, desde el final del pasillo vio a su padre entrar desde el jardín y la bolsa con comida para sus peces resbaló de sus manos desparramándose en el piso cuando le observó congelado desde su posición con los labios entreabiertos y su expresión siendo una mezcla de felicidad y asombro.
-Si si… yo también me alegro de verlos otra vez- puso los ojos en blanco y un suspiro cansado emergió de su boca palmeando despacio las cabezas de ambas mujeres- ¿Podrían soltarme? Están llenándome de mocos…
-¡No!- respondieron ambas al unísono sin dejar de moquearle la ropa, su padre pareció comprender y recordar como despegar sus pies del suelo así que se acercó a paso lento pero con una gran sonrisa a revolverle el pelo afectuosamente como tanto odiaba que hicieran.
-¡Vaya! ¿Cuándo creciste tanto? - rio Fugaku alegremente entonces por fin Mikoto e Izumi le soltaron contemplándole con ojos brillantes y enormes sonrisas enternecidas, era un par de centímetros más alto que su padre los años habían endurecido sus facciones, Fugaku notó que estaba limpio, algo despeinado y lucía como si se hubiese despertado recientemente entonces inquirió curioso- ¿Cuándo llegaste? No dormiste en casa…
-Ayer, pasé a cambiarme de ropa pero no había nadie en casa- se encogió de hombros sintiendo la mirada de reproche de su madre que le golpeó en el hombro con fuerza arrancándole un mohín molesto.
-¿Y te apareces a estas horas a saludar a tu familia? ¿No pudiste esperar en casa? ¡Pareces un vagabundo resacoso! Después de marcharte por quien sabe ya cuántos años sin comunicarte ni dar señales de vida ¿Sabes lo preocupada que estuve todo este tiempo? ¡Casi llegué a creer que habías muerto! - reclamó Mikoto alargando su regaño y sus quejas sobre su carencia de empatía y respeto por su familia que pronto empezó a sonar como ruido blanco en su cabeza observándole con su expresión más pasota pintada en el rostro ganándose un coscorrón por parte de Izumi y escuchó la risa nerviosa de su padre antes de perderse tras las puertas de la cocina abandonándole a su suerte con esas dos mujeres sanguinarias entonces decidió cambiarles el tema.
Vagabundo resacoso.
Se habría muerto si le hubiera visto en cuanto regresó.
-Vi a Itachi ayer, felicidades por la boda y por los niños- pronunció aun cubriendo su cabeza encogido por los golpes de las mujeres de su familia que parecían desconocer que la violencia doméstica era una falta grave, eso pareció devolverlas a la realidad y por fin vio grandes sonrisas iluminar sus rostros otra vez mientras le tironeaban hasta el salón para ponerle al día.
- Entonces finalmente lo conseguiste, casaste a Itachi- sonrió ladinamente viendo a Izumi entrecerrar su mirada con aire amenazante.
-Claro que no, tu hermano fue muy insistente- rio Mikoto- Izumi quería esperar ¿Puedes creerlo? Lo normal es que sea al revés- comentó la mayor lanzándole una mirada picara a la joven.
- ¡Me lo pidió en mi cumpleaños dieciocho! - admitió sonrojada- no puedes culparme, mamá- rio azorada.
-Entonces por fin la llamas "mamá" recuerdo que era una pesada con ese tema desde que tu e Itachi comenzaron a salir en serio- le picó la gran barriga con el dedo despacito, sus ojos oscuros brillaron fugazmente curiosos e intrigados sintiendo como aquellas criaturas en su interior se removían inquietos bajo su dedo.
-Si no me llama de ese modo la ignoraré, yo prácticamente he criado a esta niña para ser mi nuera "Mikoto-san" es demasiado impersonal, muy frío, no me gusta- Mikoto desvió el rostro hacia el lado contrario inflando una mejilla con el ceño fruncido- Sakura-chan es aún peor, se niega rotundamente a llamarme mamá canturrea "Mikoto-san, yo no soy su nuera" y entonces se mofa de mi con esa dulce risita suya- reclamó imitando su voz graciosamente- Tsunade ha sido una pésima influencia para Sakura-chan, esa mujer es una… harpía- frunció el ceño- al fin regresaste, Tsunade ha intentado corromper a mi dulce Sakura y volverla una mujer promiscua como ella, es muy cansado espantar a sus pretendientes en secreto- admitió.
Sasuke sonrió orgulloso.
-Gracias por cuidar de ella- relajó su rostro observándola con este apoyado sobre la palma de su mano aparentemente aburrido pero una mirada cálida idéntica a la de su madre adornaba sus facciones masculinas.
-Sakura será mi nuera- admitió con el ceño fruncido- más te vale ir tras ella, ve a buscarla al hospital ahora mismo, tiene que saber que has regresado- le empujó por los hombros instándole a levantarse- ¿Quieres desayunar antes cariño? ¿Y ese cabello tan largo? Puedo cortarlo un poco si te incomoda - le acarició los cabellos maternalmente observándole, su pequeño ya era todo un hombre pensó nostálgica y se había perdido de verle crecer… sintió los brazos de su hijo rodearle y acurrucarse contra ella inesperadamente.
-Te eché mucho de menos, mamá- elevó el rostro para observarle con una pequeña sonrisa sincera y Mikoto sintió sus ojos aguarse cuando fugazmente una visión de su Sasuke siendo un niño pequeño pronunciando las mismas palabras después de volver de la escuela la invadió, entonces por fin todos esos años aguardando por él pesaron sobre sus hombros y le abrazó sollozando con desesperación, incrédula por poder volver a tener a su bebé entre sus brazos, parecía un sueño, apenas estaba procesándolo.
-M-mi niño… y-yo creí que te había pasado algo malo… pensé que nunca volvería a verte… Dios estaba tan… tan asustada, t-todos los días rogué al cielo que volvieras bien…- sollozó entrecortadamente, Izumi la observó con ternura y acarició su vientre con amor comprendiendo el desesperado llanto de Mikoto aferrada a la integridad de su hijo mientras él acariciaba su cabeza tranquilamente.
-Estoy bien, estoy de una pieza así que tranquilízate- rio despreocupado- y no te preocupes por mi relación con Sakura, no vine ayer porque me quedé dormido en su casa, estaba muy cansado por el viaje ¿sabes? comeré algo primero e iré a buscarla al hospital aún tengo que hacerme el chequeo rutinario- admitió y Mikoto se desinfló suspirando aliviada y limpiándose las lágrimas con el dorso de la mano.
A Mikoto Uchiha no le gustaba equivocarse, no le gustaba perder, una vez que ponía el ojo sobre algo las cosas tenían que suceder como demandase, había funcionado con Itachi e Izumi, funcionaría con Sasuke y Sakura.
Había notado el interés especial de Sasuke sobre ella desde que eran pequeños, sabía que si no era con ella no sería con nadie más, no podía permitirse que su hijo perdiera a la chica que había escogido.
-No te confíes por haber dormido en su casa, tienes que recuperarla- le ordenó- Sakura ya no te quiere mocoso ingrato- le golpeó en la cabeza poniendo todo su rencor en su palma- casi tuve que inventarme una excusa para arrestar al chico Hyuga por salir con ella, por fortuna Sakura le rechazó- se encogió de hombros.
¿Sakura había rechazado a un Hyuga?
- ¿Un Hyuga? - entrecerró su mirada y el aura posesiva que rodeaba a ambos creció.
Mikoto asintió con su rostro ahora mortalmente serio.
-Si, el hijo de Hizashi- informó fríamente, Izumi rio a su lado viendo a ambos observarse a los ojos con aire letal casi pudiendo leer sus rencorosos pensamientos maquinando formas de vengarse.
-Neji- pronunciaron al unísono.
-Gracias por la información mamá, serás bien recompensada por tus servicios- asintió con su mirada ensombrecida- Fugaku quien ingresaba al salón con un bowl de frutas en la mano los observó con una ceja encovada incrédulo.
Y luego su esposa se quejaba de que su hijo había sacado por completo su frío carácter si estaba claro que Sasuke era un clon en masculino de ella misma por fuera y por dentro.
Sonrió arrogante.
- ¿Cómo estás Izumi? ¿Te has sentido bien, hija? - se dirigió a la castaña pasando de los planes maquiavélicos que desarrollaban su hijo menor y su mujer en el sillón para recuperar a su descarriada nuera pelirosa cuya popularidad entre la población masculina amenazaba de gravedad los planes casamenteros de su adorada esposa- ¿Qué te dijo el médico? - inquirió amable había cierto brillo emocionado en sus ojos viendo la barriga de Izumi a punto de explotar como una bomba de confeti llena de bebés.
-Los bebés están muy inquietos últimamente, temo que hereden el carácter tan intenso de esos dos- señaló a Sasuke y su madre con la mirada divertida- por su posición es un poco difícil tener certeza de que serán, pero el médico dijo que es muy probable que sean varones así que tenemos algunos nombres en mente, ya quedan pocas semanas para conocerlos- rio emocionada abrazando su vientre.
-Si aceptas una recomendación, me gustaría que uno de ellos se llame Katsuro, era el nombre de mi padre- asintió con una pequeña sonrisa.
-Katsuro…- susurró Izumi volteado a mirar con ternura hacia su vientre- que nombre más bonito, seguramente lo llevará uno de estos dos- rio jovial- Me pregunto si Sasuke querrá proponer el nombre del otro, seguramente Itachi estaría feliz, teníamos la intención de nombrar a uno de ellos Sasuke en su honor por si no regresaba- rio nerviosa- es una suerte que esté de una pieza ¿verdad?
-Si, aunque por lo visto no tanto como le gustaría…- bufó una suave risa- por lo visto ya se encontró con Sakura.
Izumi rio sintiendo su espalda crisparse, siendo consciente de lo mucho que había cambiado la discípula de la Hokage en esos casi cinco años, seguía siendo tan dulce y gentil como antaño simplemente su carácter…
-No… me temo que aún no se ha encontrado del todo con nuestra Sakura…- rio nerviosa y los ojos de Fugaku se tiñeron de una leve preocupación conociendo de sobra la aterradora ferocidad por la que era famosa la Haruno.
•••
-Ha-Haruno-sensei- escuchó una voz infantil temerosa a su espalda encontrándose con un niño de unos ocho años de pie tras ella con el rostro tornándose granate mientras le extendía un pequeño sobre rosa y una flor del jardín.
-¿Para mí?- sonrió con ternura y se acuclilló frente al pequeño recibiendo el obsequio- ¡Gracias! Eres una lindura- le revolvió el cabello castaño con suavidad sin perder la sonrisa y el niño clavó su mirada celeste en ella sus ojos brillaban como faroles y una sonrisa tontaina apareció en su rostro soñador- ¡Haruno-sensei! ¡Creceré pronto y me casaré con usted! - declaró determinado.
Una gran mano le tomó por el cuello de la bata de hospital desde atrás sujetándolo en el aire y el niño vociferó quejas asustado, la pelirrosa miró a la persona que le había sujetado con reproche hacia su intimidante actitud.
-¿Últimas palabras?- pronunció sombrío y vio las lágrimas acumularse en los ojos del mocoso cuando lo elevó a la altura de su cara vio la mirada amenazante de Sakura y al niño temblando, entonces relajó su gesto y volvió a ponerlo en el piso con forzada delicadeza.
-E-eh… ¿Q-quien es usted? – valientemente el niño se posicionó frente a la doctora pelirosa quien observaba la escena divertida- es un villano Haruno-sensei, yo la protegeré.
-Está bien Souta- rio revolviéndole el cabello- no es un villano, eso creo…
-Agradecería que te guardes tus declaraciones de amor para una niña de tu edad y te olvides de mi esposa- declaró con los brazos cruzados sobre su pecho luciendo intimidante.
Sakura le miró con el ceño fruncido y estuvo a punto de darle su mejor coscorrón, pero se contuvo para no asustar al niño y solo se acuclilló para darle un fugaz beso en la mejilla como acostumbraba a hacer con sus pequeños pacientes que esporádicamente solían pedirle matrimonio antes de rechazarlos amablemente sintió la mirada de Sasuke calvarse en ella como una cuchilla enfurruñada.
-Gracias cielo, pero como verás ese ogro me ha embaucado- rio y el niño frunció el ceño decepcionado- así que tendrás que encontrar a una linda niña de tu edad e invitarme a tu boda ¿sí? - le guiñó un ojo juguetona y lo envió de vuelta a su habitación, el niño se retiró derrotado y sonrojado.
Volteó por última vez lanzándole una mirada enfurruñada a Sasuke quien le sonrió arrogante antes de voltear hacia Sakura y plantarle un beso en los labios haciendo que el niño entre corriendo a su habitación completamente avergonzado por haber visto algo de mayores.
-Eres consciente de que es un niño de ocho años ¿verdad? – murmuró- además ¿tu esposa? Que yo recuerde soy una mujer soltera- sacó su identificación de su bolsillo y se la lanzó en la cara, Sasuke la atrapó en el aire frunciendo el entrecejo con molestia entrando a la oficina con ella, la vio abrir el sobre y sonreír con ternura llevándose una gomita de vitaminas con forma de osito a los labios, se sintió curioso y se quedó de pie tras su silla para poder leer lo que decía el escrito con caligrafía infantil y un dibujo mal hecho del niño llamado Souta y Sakura tomados de la mano frente al hospital con un sol enorme y una arcoíris detrás.
Querida Doctora Sakura
Gracias por cuidar de mí, pronto me darán el alta pero no quería irme sin agradecerle por sanar mi enfermedad, gracias a usted puedo volver a la escuela y ser un shinobi por eso quiero decirle que la quiero mucho, gracias por hacerme sonreír y contarme cuentos en el recreo.
Con amor, Souta.
Sakura rio enternecida dobló con cuidado la hoja de papel dentro del sobre, se llevó la flor a la nariz inspirando su aroma delicado antes de ponerla en un florero en su escritorio donde ya reposaban otras tres flores de diferentes tipos y abrió el cajón más grande de su escritorio, sus ojos negros se expandieron sorprendidos al notar que estaba repleto de más sobres como ese de variados colores y seguramente de distintos posibles pretendientes de todas las edades, se volteó de vuelta hacia su escritorio tarareando y encontró lo que buscaba un pin rosa, giró la silla dirigiéndole una mirada de "Qué diablos quieres?" al reparar en su silenciosa presencia antes de levantarse y entonces lo notó, a su espalda había una enorme pizarra de corcho tapizada con dibujos que seguramente le habían regalado sus pequeños pacientes, le encontró sitio cerca del centro y lo fijó ahí con todos los demás antes de sentarse de vuelta en su escritorio tomando carpetas dispuesta a concentrarse en su trabajo diario.
-Eres realmente buena con ellos- sonrió sinceramente contemplando la pizarra, los dibujos contenían distintas frases de agradecimiento, declaraciones de amor y mensajes de ánimo para la querida Doctora Haruno.
Ella se encogió de hombros.
-Solo estoy haciendo mi trabajo- sonrió enternecida y estiró los brazos como un gato antes de cuestionarlo sobre su presencia- ¿Qué haces aquí Sasuke-kun? ¿No tendrías que estar reportándote con Tsunade-sama? – había curiosidad en su mirada, aunque no le miraba a él si no a la pila de registros médicos en su escritorio.
-Fui más temprano, la encontré dormida ¿Esa mujer trabaja? Pareciera que se la pasa ebria…- comentó como si nada, Sakura elevó su mirada con su ceño fruncido consiguiendo hacerle temblar ligeramente sintiendo su intensidad, tragó grueso.
- ¿Cuestionas la competencia de Tsunade-sama? Ella es mi maestra, le debo todo lo que soy- declaró con firmeza.
Bien, Sakura la admiraba como a nadie y le observaba intensamente con sus ojos verdes gritándole que estaba a punto de arrancarle la lengua así que obedeciendo al sabio consejo de su madre y apegándose al plan pronunció:
-Ya veo, aunque siempre fuiste muy talentosa- sonrió cálidamente y le acomodó un mechón de cabello travieso tras la oreja- estoy seguro de que ya la habrás superado…
Los colores ascendieron por su rostro azorada y sus ojos brillaron emocionados.
-N-no digas tonterías ¿Y bien? ¿Te envió para que actualice tu registro? – preguntó aclarando su voz y colocándose el estetoscopio e instándole con la mirada a sentarse en la mesa de examinación.
-No, vine porque quería verte- giró su rostro levemente como si no entendiera que Sakura no diera por hecho que solo estaba ahí porque quería estarlo.
-Sasuke-kun- empezó con voz dulce y pronto una enorme presencia maligna la rodeó furiosa- ¡Tengo pacientes que atender! ¡Por dios! ¡Estoy trabajando! – no le dio tiempo ni a sorprenderse cuando ella ya le estaba empujando fuera del consultorio a punto de echarle de una patada.
-¡Espera! Si, quiero actualizar mi registro- afirmó regresando sobre sus pasos y volviendo a sentarse en la camilla, la oyó bufar y acercar el carrito con herramientas hasta él.
-Fuera camiseta- señaló.
-¿Ahora? ¿Aquí? - sonrió arrogante cuestionándola en un muy obvio doble sentido.
-¡Sasuke! ¿Quieres que te examine o no? ¿Qué te hicieron en el país de las tetas? ¿Pervertirte más? Sabes siempre estuviste un poquito salido…
Sasuke puso los ojos en blanco y se quitó la camiseta sin más mascullando un escueto "aburrida" ella no iba a superar nunca lo del supuesto país de las tetas y entrecerró su mirada odiando ser el único que recuerde que de hecho ella se había revolcado con Shisui sin poder echárselo en cara, aunque creyera que fue un sueño, porque había despertado esa misma mañana con el rostro enrojecido y suspirando aliviada por haber despertado desnuda a su lado y no junto a Shisui para luego reírse a carcajadas nerviosas diciendo que había tenido "un sueño muy loco"
No fue una infidelidad onírica.
Pero tampoco fue una infidelidad.
Relajó su rostro echando un poco la cabeza hacia atrás con gesto despreocupado espantando esos pensamientos intrusivos que encendían sus ganas de matar a Shisui sintiendo el cálido chakra de su dulce Sakura recorrerle el cuerpo.
Que gusto…
- ¿Has tenido alguna molestia últimamente?
Sasuke negó con su cabeza.
-Todo parece en orden, estás en condiciones para aceptar misiones y abandonarme otros cuatro años- dio su respuesta con tono rutinario casi en automático haciendo anotaciones en el expediente, Sasuke entrecerró su mirada irritado por su ironía.
Estiró sus manos aferrándola a su cintura para atraerla hacia él en un pequeño abrazo flojo antes de murmurar contra su cuello.
-Mamá quiere que vengas a cenar esta noche, dice que no te ve desde el jueves pasado y quiere que celebremos juntos que he vuelto de la muerte- se separó de ella bufando con aburrimiento.
Sakura le sonrió con ternura.
-Bien, ahí estaré pero solo porque me ha invitado tu madre, no significa nada- puso su mano delante de su cara cuando notó las claras intenciones de Sasuke de volver a estamparle los labios y chasqueó su lengua negando con suavidad- señor Uchiha, no puedo besarme con mis pacientes- declaró con tono travieso sonriendo ladinamente- como comprenderá eso no es ético- le dio un toque a la punta de su nariz y se retiró hasta su escritorio con una risilla.
Sasuke reprimió el impulso por hacer un mohín fastidiado con su boca.
-Bien, Haruno-sensei- pronunció casi con rencor y se retiró de la oficina enfurruñado viéndole reír mientras la puerta se cerraba en sus narices con él aun de pie frente a esta, fue entonces cuando un enorme arreglo floral atravesó el pasillo pasando justo frente a sus narices siendo cargado por una sonrojada enfermera que tocó suavemente a la puerta tres veces escuchando el "pase" aun risueño de la doctora en el interior.
- ¿Me ayuda? Por favor- le pidió con sus ojos brillantes y su rostro contemplándole azorado, Sasuke asintió y abrió la puerta recibiendo una rosada ceja encorvada inquiriendo silenciosamente "¿Sigues aquí?"
- Son de parte de Yamanaka-san…
¿Ino?
-Ah… Aoi- la vio poner los ojos en blanco y bufó aburrida, su buen humor esfumándose por completo en una mueca contrariada- déjalas por ahí señaló una esquina del consultorio sin voltear a mirar a las flores.
¿Aoi? ¿Quién mierda es ese?
-Sakura-san, s-si me permite darle mi opinión- empezó la entrometida enfermera sin que Sasuke perdiera detalle de cada palabra- Aoi-san es un excelente partido, además hacen una linda pareja, él es muy apuesto y una gran persona como usted, creo que debería de darle una oportunidad ¿No cree?
Sasuke apretó los puños, Sakura no perdió detalle de su reacción y sonrió maliciosa.
-Gracias Kaede, si así lo crees voy a tenerlo en cuenta, quizás salga con Aoi más tarde- le dio su mejor sonrisa gentil y la mujer le devolvió una sonrisa amigable sintiéndose como si hubiera cumplido su misión del día.
Así que Aoi Yamanaka…
Seguía sumando nombres a su lista de pretendientes por torturar y asesinar.
•••
-¡Tadaima!- exclamó descalzándose parsimoniosamente, se le hacía casi irreal estar de vuelta en casa, aún no procesaba del todo estar sentado en el genkan del hogar que le había visto crecer la mayor parte de su vida.
- ¿Eres tú, cielo? - su madre asomó su cabeza desde su habitación con la cabeza llena de pequeños tubos rizadores recogiendo su cabello haciéndole enarcar una ceja y asintió- Lo siento cariño, tu padre y yo asistiremos a una cena con los dirigentes de los otros clanes en la casa Hyuga ¿Por qué no invitas a cenar a un lugar bonito a Sakura-chan esta noche y dejamos nuestra cena familiar para mañana? Así viene Naruto-kun también, esta mañana me envió un mensaje diciendo que volverá por la tarde - sugirió visiblemente ansiosa hablando a una velocidad no muy usada por ella- también envió una foto de Hinata-chan- suspiró soñadora- son tan lindos.
-Hn- se encogió de hombros desinteresado antes de perderse tras el marco de la cocina en búsqueda de un vaso con agua escuchando a su madre mascullar algo similar a "Y que se supone que eso significa?"
Se sentía algo incómodo y desconectado de la realidad, su hermano ya no vivía del todo en casa de sus padres, porque ahora tenía una esposa, dos hijos a punto de nacer y un hogar propio del cual preocuparse, aunque por lo que podía ver tanto Izumi como Itachi se la pasaban más en la casa familiar que en la propia, Naruto al parecer estaba enamorado de la chica rara que lo acosaba silenciosamente desde niños, los años habían vuelto a Shisui aún más imbécil de lo que recordaba y Sakura… ni siquiera sabía que pensar de ella, algo dentro de si le molestaba, se veía completamente desinteresada respecto a sus pretendientes y al mismo tiempo parecía disfrutar de aquellas atenciones y tenía el rechazar hombres por pasatiempo, quizás incluso salir con ellos solo porque si, se preguntó si aquel cambio en ella era su culpa y si ahora ella jugaría con él también para vengarse, cruzó al salón encontrándose con uno de los objetos de su pensamiento bordando el abanico Uchiha en un diminuto overol azul claro, notó sobre la pequeña canasta de mimbre sobre la mesita del centro otras prendas ya bordadas, supuso que llevaba toda la mañana distrayéndose así.
-¡Sasuke-chan!- exclamó alegremente saludándole.
-Izumi- le dirigió una mirada aburrida a la castaña ingresando a paso lento.
-Ahora debes llamarme Izumi-neesama- sonrió divertida lanzándole una mirada mordaz.
-Primero muerto- sentenció dejándose caer pesadamente en el sillón y tomando un cojín entre sus brazos- ¿Por qué es mamá Señorita Ansiedad Konoha ahora mismo?
Izumi rio y masculló una maldición por casi pincharse el dedo con la aguja en la última pasada.
-Porque Fugaku-sama le ha dicho que habrá un anuncio importante y debía estar más que deslumbrante, ahora está convencida de que en realidad él ha planeado una cita secreta y que la cena en lo de los Hyuga es una pantalla, se pasó toda la mañana en el ordenador buscando peinados y cosas así, la llegada del internet ha hecho mucho daño en esta casa- explicó risueña sin distraer su concentración de su tarea.
-Mamá es tan… mamá…-suspiró con aburrimiento y clavó su mirada en la cesta con ropa de bebé tirando de ella para indagar un poco en las prendas y distraerse con algo- ¿Cuándo van a nacer?
-Dentro de dos semanas- sonrió emocionada.
- ¿Tienes miedo?
- ¿Por qué lo tendría? Bueno los nervios son naturales, pero es más grande la alegría de saber que pronto los tendré en mis brazos y por fin saldrán de mi…- rio nerviosa la castaña doblando cuidadosamente la prenda dejándola en la canasta con extrema delicadeza- ¿Sabes lo que pasa llevar dos niños en mi cuerpo?- Entonces Sasuke notó que ella realmente se veía más madura, tenía un aura distinta ahora que estaba a nada de convertirse en madre se le hacía realmente extraña, como si frente a él estuviera una mujer totalmente desconocida- sé que va a doler si es a lo que te refieres- rio con suavidad- pero esto es algo que elegí, es por lo que hay que pasar para traer una vida al mundo- sonrió dándole una mirada cargada de calidez.
Sasuke le dio una pequeña sonrisa de vuelta y por su cabeza cruzó el fugaz pensamiento de cómo se vería su Sakura con una barriga como esa, su sonrisa se ensanchó empezando a emocionarse, ya llegaría el momento algún día.
Sus ojos brillaron.
Debía admitir que se sentía algo ilusionado al respecto, no es que le emocionase particularmente tener un bebé en los brazos y todo lo que aquello conllevaba, pero la visión de Sakura embarazada y Sakura acunando a un pequeño ser creado por ambos se le antojaba en extremo dulce y adorable.
¿Tendría sus ojos? ¿Su cabello?
- ¿A quién crees que se parezcan más?
-Uhm…- ella se llevó un dedo al mentón- te contaré un secreto- sonrió- todos apuestan a que son dos varones, pero tuve un sueño hace muchos años en el que sostenía a una pequeñita idéntica a Mikoto-san- sonrió con ternura acariciando su abultado vientre- así que pienso que uno de ellos es una niña.
-Pues si lo es deberías nombrarla Amane- pronunció pensativo.
-¿Amane?- Izumi rio bajito y le observó intrigada- ¿Por qué Amane? ¿Es el nombre de alguna chica con la que te liaste en el país del hierro, mocoso? - entrecerró sus ojos con sospecha.
-¡No! Tonta- casi escupió ofendido- es el nombre de la heroína de un manga meloso que le encanta a Sakura, ese que solíamos leer hace años… si se lo preguntas te dirá lo mismo, lo sé- puso los ojos en blanco- sabes que ella es la única a quien quiero- masculló entre dientes desviando su rostro ruborizado hacia la ventana.
-Más te vale- le picó con la cabeza de la aguja de bordar antes de guardar todo y estirarse- haré algo para comer ¿Algún antojo? - le sonrió divertida por su tímida reacción.
-No tengo hambre aún, gracias- suspiró y se sentó cerca de la ventana una ligera bruma cubría el suelo a juego con la llovizna que se empecinó en contemplar en silencio.
Su ceño se frunció con la vista perdida en las gotas que rodaban por el cristal, desde el marco de la puerta Izumi le contempló un momento con un aire de preocupación y tristeza empañando sus ojos, Sasuke había regresado, pero era muy obvio para ella que algo lo molestaba puesto que no se veía nada feliz ¿Quizás Sakura le había rechazado?
-Sasuke- llamó- si algo te inquieta sabes que puedes hablar conmigo, confía un poco en Izumi-neechan ¿sí? - pronunció con cariño ganándose una fría mirada de sus ojos negros que reflejaban su turbación interior y un seco asentimiento de cabeza, le dio una pequeña sonrisa y un guiño cómplice antes de finalmente internarse en la cocina.
¿Por qué todos parecían haber cambiado tanto?
¿Qué tanto se había perdido?
Estaba consciente de que en su ausencia habían llegado incluso a darle por muerto, y que tal como a él le estaba costando en extremo acostumbrarse a su vida en Konoha nuevamente, a todos a su alrededor parecía consternarles de algún modo su presencia, no entendía por qué todos parecían tan obsesionados con brindarle toda clase de atenciones, comprendía que le habían extrañado tanto como él a ellos aunque no lo admitiera en voz alta, pero la única persona de quien estaría más que encantado de recibir ese exceso de atención se comportaba como si le importara un bledo su regreso, y se sintió patéticamente anhelante por su cariño y atención.
Estaba ansioso y estresado porque sabía en su corazón que amaba a Sakura, pero no estaba tan seguro de que esta versión salvaje de Sakura fuera la persona de quien estaba enamorado, le estaba costando adaptarse a su distante y engreída forma de ser, y quería volver a sentirse querido por ella como la noche anterior en la que vio el atisbo de su dulzura natural en sus ojos, pero esa mañana en el hospital no había sido su dulce Sakura quien le había recibido si no esa impostora de belleza abrumadora y desbordante arrogancia.
Suspiró.
Si, ella prácticamente había barrido con desprecio el arreglo floral de uno de sus admiradores y eso le hizo sentir satisfecho y orgulloso, pero también ligeramente inseguro ¿Cuántos de esos arreglos recibía? ¿Quién carajos era el tal Aoi? ¿Otro exnovio arrepentido como él? ¿Qué historia tenían Sakura y Neji Hyuga y por qué? ¿Observaría con desprecio sus flores si le regalase un arreglo? ¿Es que ya no le gustaban las flores? ¿Recibía tantas que ya le aburría? ¿Se aburriría de él?
No estaba muy seguro de en que momento había salido de la casa para recorrer el barrio, Konoha se había modernizado un poco más en esos años, se encontró con grandes carteles luminosos, pantallas y modas nuevas en todas partes, sentía que ya no correspondía a su tiempo, permanecer cuatro años encerrado en ese monasterio le había dañado más de lo que pensó ¿Cómo pudo si quiera pensar por un momento que a su regreso todo seguiría exactamente igual?
Todo había avanzado.
Todos habían avanzado.
Y le habían dejado atrás.
•••
-¿Otra vez?- inquirió Sakura observándole irrumpir en su oficina ingresando por la ventana.
-Vi que no tenias pacientes así que entré por aquí- se encogió de hombros- quería verte otra vez ¿Puedo quedarme contigo un rato? – preguntó en un tímido susurro desviando su mirada avergonzado, se sentó en silencio en la silla frente a su escritorio cabizbajo pero consciente del escrutinio al que lo había sometido su mirada jade escuchó los papeles rodar por el escritorio cuando ella los apartó y se inclinó un poco sobre la superficie para tomarle suavemente el mentón consiguiendo que clavara los ojos en ella.
- ¿Qué ocurre?
-Todo es distinto- declaró con sinceridad- siento que me he quedado estancado… y todos me tratan de una forma extraña como si fuese a desaparecer otra vez o como si ya no fuera yo…- susurró y ella le miró con ternura y comprensión poniéndose de pie y quitándose la bata médica para colgarla en el perchero junto a la puerta.
-Vale, no creo que Tsunade-sama se enojé si acabo temprano, me lo debe ¿Por qué no vamos a almorzar juntos? – le dio una sonrisa dulce de esas que tanto había anhelado ver y se sintió como un bálsamo en su corazón cuando saltaron juntos desde la ventana hacia la calle y ella le tomó de la mano sonriente.
- ¿Entonces serás mi novia otra vez? - inquirió con su sonrisa socarrona luchando por deslizarse por sus labios.
-Aún me lo estoy pensando, quizás después de unas cuantas citas…- jugueteó ella canturreando alegremente.
Eso era más Sakura de su parte y ya no pudo reprimir las ganas que tenía de abrazarla e inspirar su aroma otra vez y así lo hizo.
-Te extrañé Sakura, siento que te extraño incluso ahora que te tengo a mi lado otra vez, eres muy diferente y tengo miedo…- susurró con el mentón apoyado en su rosada cabeza y sintió las suaves caricias reconfortantes que ella le brindaba y supo enseguida que si algo no había cambiado era esa forma que tenía ella de conseguir abrir su corazón y desahogar sus pensamientos en palabras que solo tenía para ella y de momento era suficiente.
-No te obsesiones con lo que recuerdas de mí, Sasuke-kun, los años no pasan en balde se que cambié, no puedo volver a ser la misma niña aunque me lo pidas- susurró apoyando su cabeza contra su pecho- pero eso no significa que te ame menos, también te extrañé todos los días, la vida me ha enseñado que todos los hombres son unos idiotas, pero tu el que más- sonrió ampliamente apretando con fuerza y alegría su abrazo.
-¿Entonces gané?- preguntó sarcástico y rio suavemente- no es eso lo que me preocupa- declaró con sinceridad.
-Creo que casi deberíamos de comenzar a conocernos otra vez ¿No crees? - rio suavemente ella separándose para rodearle el cuello con sus manos jugueteando con los cabellos de su nuca entre sus dedos y se puso de puntitas para depositar un dulce beso en sus labios, fue un alivio para Sasuke, sentir esos labios otra vez sobre los suyos de esa manera en un beso cargado de cariño que correspondió sintiéndose ligeramente más recuperado.
-Todo aquí ha cambiado demasiado es frustrante pero yo…- el sonido del móvil de Sakura en su bolsillo los interrumpió y ella lo sacó y abrió la tapa revelándole que aún tenía de fondo de pantalla esa última foto que se hicieron hace años y Sakura jamás sabría lo mucho que aquel gesto calmó sus ansias, él la apretó un poco más sobre su cuerpo escuchando la voz de Naruto por el auricular sin poder entender bien que rayos decía pues seguramente tenía la boca llena de ramen.
Sakura en realidad no le había olvidado.
Nunca lo hizo.
-Vale te lo escribiré en un mensaje, estoy con Sasuke-kun ahora- cortó la llamada antes de que Naruto terminara de gritar de emoción a punto de reclamar por qué no le había dicho eso antes.
- ¿Qué quería?
-El nombre de un medicamento para la indigestión, se fue en una misión con el equipo ocho hace unos días y no ha parado de pedirme consejos para acercarse a Hinata sin provocarle un desmayo- rio jovial entrelazando su dedos.
-Ya veo… Sakura, aún tienes la foto…- señaló al dispositivo en su mano casi temeroso y ella se sonrojó profundamente antes de asentir.
-Si yo… no sé solo no tuve el corazón para quitarla ¿Sabes? En el fondo siempre conservé la esperanza de que volvieras por mi, pensaba quitarla si al regresar ya no sentías lo mismo o tenías una esposa o novia… o algo así… fue mi manera de esperarte… supongo- admitió sonrojada.
Sasuke negó suavemente antes de tomar el rostro azorado de la pelirosa obligándole a mirarle a los ojos, le apretó las mejillas con los dedos haciéndole formar una cara graciosa y rio diciendo:
-Solo te quiero a ti ¿Es tan difícil de entender? – rio el pelinegro y depositó un casto beso sobre sus labios que la hizo sonreír como una idiota.
-¡Argh! ¡Sasuke-kun eres imposible! - Hizo una pataleta inflando los mofletes y golpeándole repetidamente el pecho con sus puños despacito- a este paso vas a convencerme otra vez- sonrió sonrojada- sigues siendo tan dulce como siempre, tramposo.
-Odio los dulces- se quejó poniendo los ojos en blanco y dando un suave apretón a su mano antes de empezar caminar entrelazando sus dedos, de lejos notó la mirada ambarina de un rubio con uniforme de la división de inteligencia que no le quitaba los ojos de encima a su novia por lo que le lanzó una mirada fulminante por encima de su hombro acercando más a Sakura hacia él.
-Pues tu eres un dulce- le dio una mirada mordaz antes de apoyarse en su hombro sin dejar de caminar- uno muy sexy- le guiñó un ojo riendo y el pelinegro sintió sus mejillas arder desviando la mirada de sus ojos verdes a sus labios.
-Tonta- rio- ¿Qué quieres comer?
- A ti- bromeó y Sasuke bufó una risa antes de sonreírle arrogantemente- ¿Es una cita? - preguntó jugando con un mechón de su cabello en sus dedos fingiéndose coquetear.
- Es una cita- amplió su sonrisa arrogante y giró ligeramente su rostro para besar su frente con cariño.
- ¡¿Vamos por gyozas?!- preguntó emocionada sus jades brillando con total inocencia- se me antojan desde hace un par de días no sé por qué.
Un tic irritado se instaló en uno de sus ojos negros sin que la alegría de Sakura se viera perturbada rememorando una posible razón.
Maldito Shisui
Entonces recordó…
-Sakura ¿Quién es Aoi Yamanaka y por qué te da flores? - preguntó sin disimular en absoluto sus celos.
-Ese chico guapo al que acabas de fulminar y que nos lleva siguiendo desde el hospital- canturreó como si nada, le dio una mirada de soslayo que gritaba "Yo sé todo" con aires de superioridad, sin poder contener su molestia desvió el rostro con un moflete inflado haciendo reír a Sakura a carcajadas ella balanceó sus manos unidas y tiro de él antes de llevar una de sus manos a su nuca y acercarlo a su rostro adornado por una mirada traviesa que llenó los ojos de Sasuke de confusión antes de que ella le robara el aliento con un beso que lo dejó sintiéndose algo atontado, sus ojos se cruzaron brevemente con unos ámbares indignados que detuvieron su paso al presenciar la escena y cambiaron el rumbo cruzando de acera.
Sakura sonrió juguetona.
-Creo que ha pillado el mensaje.
-Uno menos- bufó Sasuke elevando suavemente el flequillo de su rostro con su resoplido- Por qué saliste con Neji Hyuga?
-Sasuke ¡Ya! – protestó retorciendo su mano hasta hacerle soltar un pequeño quejido de dolor- ¿No que ahora eras un duro espadachín? - se burló ganándose la mirada ofendida de su pelinegro favorito.
-¿Significa que la operación recupera a la chica fue un éxito?- inquirió arrogantemente.
-¡¿La qué?!- rio la pelirrosa sonriendo ampliamente, sus ojos brillaron al contemplarle con amor.
-¿Eres mi novia otra vez Sakura?- sonrió sinceramente- No me obligues a obligarte- susurró cerca de su oído.
-No pillas un juego de roles ¿no? Claro que lo soy, idiota- le picó en las costillas juguetonamente- solo quería que me ruegues un poco más- le mostró la punta de su lengua infantilmente haciéndole reir antes de volver a sonreír enamorada.
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Notas de la autora:
¡Este creo que ha sido de los capis más fluff que he escrito! Sasuke celoso es un amor. Como ya saben muchas gracias por llegar hasta aquí conmigo, gracias por sus amables comentarios sobre esta historia y por acompañarme en la creación de este fic, les dedico este capi a todos ustedes preciosos lectores y preciosas lectoras, el siguiente es el especial de Navidad que he estado preparando para ustedes jejeje
Con cariño,
Azulen.
