Entre Líneas

Capítulo 14 - Parte 1.

Cuenta pendiente

Disclaimer: Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto, esta historia es de mi total autoría no está permitida su publicación en otros sitios sin previa autorización. -Azulen-

Summary: ¿Qué harías si pudieras volver a empezar? Sasuke despierta de un largo sueño a punto de tomar una decisión que podría cambiar el destino de todos. SasuSaku. Fluff Romance. Lemmon.

•••

El baño de Sakura era igual a todo su departamento, pequeño, pero extremadamente acogedor, se permitió relajarse tumbado en la bañera embriagándose del aroma de la mujer que por razones desconocidas que solo podía justificar con haberse golpeado la cabeza contra una piedra cuando se desmayó lo hacía sentir repentinamente obsesionado y nervioso con su sola presencia, quizás era un patrón de comportamiento muy suyo.

Se deslizó por la porcelana tibia sumergiendo su cabeza mientras contenía la respiración.

Quizás estar constantemente obsesionado con algo o alguien era la manera en la que el trauma de perderlo todo se manifestaba en su vida.

Salió del agua tomando una profunda bocanada de aire sintiéndose como si hubiese renacido y ahora podía dar por sentado que no había nadie en el mundo con quien le apeteciera más permanecer transformado en un idiota conmocionado que Sakura Haruno aunque ella le llamara exagerado e impulsivo, no necesitaba más que el toque de sus suaves manos como las plumas de un ángel para saberlo.

Lo supo desde el primer momento, que ella era todo lo que necesitaba en su vida.

"Todo terminó"

Estaba triste por darse cuenta de que aquella hermosa vida en la que era un adolescente normal haciendo cosas de adolescente normal y caliente no había sido más que un sueño, pero se sentía en paz, había regresado a su hogar como su hermano había soñado en algún momento, se preguntó de repente si Itachi estaría orgulloso de él por haber decidido regresar.

Su hogar

Se sentía realmente bien pensar en ello y si se sentía tan absurdamente feliz entonces quizás estar un poco trastocado del cerebro por un mal golpe no estaba tan mal, esa niebla que Ino dijo cubría su mente empezaba a dispersarse a medida que su pasado y sus emociones cobraban sentido haciéndole sentir un poco patético pero no por ello menos tranquilo, quizás todo lo que necesitaba era eso, un baño relajante y desahogar su llanto reprimido por tantos años acurrucado en los brazos de una mujer hermosa, no, no cualquier mujer hermosa en los brazos de la más hermosa de las mujeres, aquella que le había cuidado, amado y protegido desde que se habían convertido en un equipo y que algún día estaba seguro podría decir suya.

No la merecía, eso lo tenía claro pero ya no quería seguir autocastigándose de ese modo, ese sueño le había mostrado algo importante.

Quería ser feliz.

Deseaba ser feliz.

Podía ser feliz.

Salió de la ducha con solo una toalla enrollada alrededor de su cadera y otra retirando el exceso de agua de su cabello revuelto y el cuenco de madera afortunadamente vacío que Sakura tenía en las manos produjo un ruido sordo al estrellarse y rebotar ligeramente sobre los tablones de madera del suelo.

-¿Estás bien?

-¡Sasuke-kun!- se dio vuelta abruptamente para evitar mirarle y Sasuke suprimió la media sonrisa que quiso aflorar en su rostro por su inocente reacción.

¿Y luego el ingenuo era él?

-Dejé la ropa sobre la cama, no quería que se humedezca con el vapor del baño- justificó tomando las prendas perfectamente dobladas sobre la manta y sintiéndose un poco osado decidió que si quería hacer de Sakura su esposa él tendría que actuar como un esposo primero.

Un esposo no se avergüenza de su desnudez frente a su esposa.

Tampoco es que en su vida hubiese tenido muchas oportunidades para sentirse intimidado o vulnerable estando desnudo, había tenido que desnudarse más veces de las que le gustaría admitir durante los estudios y experimentos que Orochimaru realizaba con su cuerpo, nunca se había avergonzado de su desnudez en los baños públicos, ni en las misiones cuando se bañaba con Naruto o Kakashi en algún rio o lago y ciertamente no le avergonzaba su desnudez ante Sakura, incluso diría que la idea le resultaba ligeramente satisfactoria.

-Sakura- llamó metiéndose en los cómodos boxers- no sientas vergüenza, dijiste que podíamos ir por partes, pero eso no significa que no quieras ser mi esposa algún día ¿verdad? Deberías acostumbrarte a mi cuerpo y yo al tuyo – su tono era neutral y tan suave como si hablara del clima y eso descolocó por completo a la pelirrosa que si no cerraba la boca por escucharle hablar así probablemente se le desencajaría la mandíbula.

Acostumbrarte a mi cuerpo y yo al tuyo

-Si y tampoco significa que quiera que te desnudes para mí en el día uno- una risilla nerviosa escapó entre sus labios volteando lentamente para encontrarle ya cubierto por su ropa interior y una camiseta holgada mientras deslizaba los pantalones de pijama por sus largas piernas haciendo que su cara arda como nunca porque había dicho una mentira de las grandes.

¿Realmente tendría que acostumbrarse a eso?

¿Podría?

Oh por supuesto que podría.

Sasuke le dio una pequeña sonrisa tierna desde la cama, claro él estaba confiando plenamente en ella, aguardaba paciente por una respuesta, amaba a Sasuke y estaba segura de que en cuanto tuvieran una edad más… prudente (que no desmaye a su madre por supuesto) y lograran superar algunas cosas juntos estaría lista para ser su esposa, tener un bebé o dos y ser felices el resto de sus vidas como el señor y la señora Uchiha.

Pero - no - ahora.

-Tuve un sueño y era realmente feliz en ese sueño- comenzó a hablar él llamando su atención mientras la observaba colocar la pequeña olla automática con arroz en el centro de la mesa y algunas guarniciones, notó sus manos temblar ligeramente aún afectada por su escenita con el pensamiento de que esa versión de Sasuke era mucho más habladora de lo que se esperaría del pelinegro.

-Ven, vamos a comer y me cuentas más sobre ese sueño- le sonrió con cariño y casi le vio sonrojarse tiernamente cuando asintió despacio y se sentó frente a ella- ¿Y bien? - insistió emocionada.

No le gustaba tener la impresión de que esos cortos minutos en los que Sasuke estuvo clínicamente muerto fueron la razón de su extraño cambio repentino de personalidad, significaría que el daño cerebral por falta de oxígeno era irreversible, pero ella prefería creer que simplemente estaba conmocionado y por eso se veía tan relajado y tan… cómodo.

Un pelín tontolino.

Le gustaba verlo así con una pequeña sonrisa en su rostro y la manera en la que sus ojos la observaban con una mezcla de admiración y cariño para nada típicos en él, porque Sasuke parecía tan genuinamente enamorado de ella que empezaba a pensar que se había imprimado como un patito por ser la primera persona que vio al abrir sus ojos después de bailar un tango con la parca.

-Mi familia estaba viva y nosotros nos volvíamos amigos en la academia- sonrió- Naruto también era nuestro amigo, pero tú y yo comenzamos a salir en nuestro último día de clases ¿Sabes? Tú me besaste y luego yo a ti – las comisuras de sus labios se estiraron en una suave sonrisa que contagió a Sakura- éramos muy felices, hacíamos misiones y mi hermano tenía una novia que me caía algo mal, pero la apreciaba en el fondo, entonces Orochimaru nos atacó durante el examen chunnin, trataba de secuestrarme así que te hizo algo extraño y tuve mucho miedo de perderte, cuando desperté estaba aquí otra vez- susurró finalmente sonando decepcionado.

- ¿Por eso me besaste en el hospital? ¿Creíste que era Sakura tu novia de ensueño? - rió con suavidad.

-Estaba muy convencido de que ese sueño fue real, no puedo controlar lo que siento ahora mismo, Sakura, siento como si no fuera yo- admitió- porque extraño que me ames como lo hacías en mi sueño, quizás estoy extrañando a una versión de ti que nunca existió- o simplemente yo no soy el Sasuke Uchiha que conoces.

Sakura reprimió una sonrisa y le observó a medio camino entre la ternura y la preocupación, Sasuke estaba siendo brutalmente honesto con sus sentimientos, síntoma de que algo iba seriamente mal dentro de su cabeza, pero ya le revisaría luego, sus ojos se pasearon descarados por su apuesto rostro que mantenía su atención fija en el plato de arroz y bajó a las marcas en sus muñecas que limitaban su chakra dejando su ninjutsu y dojutsu reducido a ser un mero civil.

Kakashi estaba confiando demasiado en sus habilidades y en la docilidad aparente de Sasuke como para dejarlo prácticamente libre de esa forma, Sasuke era tan habilidoso que si quisiera ya la habría matado rasgándole el cuello con una uña tan rápido que ni se daría cuenta.

Pero ella también debería de estar un poco loca pues cuando le solicitaron cuidar de un "reconfigurado" Sasuke con la percepción de la realidad totalmente alterada no se lo pensó mucho antes de decir que sí.

- ¿Cómo te amaba en tu sueño? - preguntó curiosa, sus ojos brillaron intrigados, pero vio el rostro de Sasuke sonrojarse profundamente y desviar la mirada hacia la mesa de una manera que solo pudo significar una cosa- oh… ya veo…

Sasuke guardó silencio, clavó sus ojos en ella y percibió claramente su respiración volverse más pesada, sintió la tensión sexual asentarse entre ellos y Sakura también, solo el sonido de los palillos y sus bocados engullidos resonaba en la habitación.

Incomodos

Sasuke tenía sueños húmedos protagonizados por ella ¿Quién lo diría?

El Uchiha insistió en fregar los platos para agradecerle de algún modo lo cual la hizo sonreír y desear rodearle la cintura con los brazos y acariciar esos cincelados abdominales mientras le veía pasar la esponja por cada pieza de la vajilla, algo en su comportamiento le hacía sentir que era una persona completamente distinta, tal como él mismo había declarado sentirse momentos antes. Lo cierto es que aquel hombre en su cocina no era Uchiha Sasuke, era un guapo impostor que había tomado su cuerpo y reemplazado su personalidad con una versión del hombre que había amado en sus más profundas y secretas fantasías infantiles, de esas en donde Sasuke la amaba, era romántico, sincero y sentimental, quizás solo eran ideas suyas y en realidad no lo era, o quizás realmente Sasuke estaba cambiando para bien y retomando su personalidad natural, la personalidad que tendría si el odio no hubiera teñido su corazón, sea como sea al menos este Sasuke sabía compartir tareas y eso lo convertía en un potencial buen esposo ¿no?

Habría que probarlo en otros aspectos pensó observando su alta figura guardando los platos en su lugar antes de internarse en el baño para darse una merecida y reconfortante ducha.

Lo cierto es que estaba cansada.

Y ya no sabía lo que estaba pensando.

Tenía demasiado trabajo en el hospital después de la guerra, heridos, enfermos, personas traumatizadas, de todo un poco, durante todo el tiempo en el que Sasuke permaneció en cama estuvo cuidando de él diligentemente por lo que llevaba más días de los que le gustaría admitir como médico durmiendo realmente mal o no durmiendo nada directamente, y era en este momento en el cual por fin su sistema nervioso respiraba paz que todo el cansancio acumulado caía sobre ella como una torre de ladrillos haciéndole desear tumbarse en su cama más que nada en el mundo.

Al menos Kakashi había tenido la generosidad de darle la semana "libre" para que pudiera ayudar a Sasuke a adaptarse o como él había llamado "reconectar con sus raíces" según Kakashi eso le sería de ayuda en el proceso de volver a ser el Sasuke que conocían y que pudiera ser interrogado de forma "ética" si es que existía algo como eso.

Aunque en realidad no estaba segura de querer de regreso a "Ese Sasuke" porque "Ese Sasuke" jamás la miraría con ese profundo anhelo en sus ojos, como si fuera lo más hermoso y preciado en su vida y la hacía sentir bien.

Salió del baño con el camisón que usaba como pijama y se sentó al pie de la cama para mirarse en el espejo empotrado del closet mientras se secaba el cabello bajo la atenta mirada curiosa de Sasuke quien al parecer se había sentado en la cama a esperarle sin nada mejor que hacer, cuando acabó con su cabello le llamó con su mano dando un par de palmaditas en el espacio entre sus piernas para que él se siente ahí como era de esperarse su trastocado cerebro le llevó a sentarse en el sitio indicado obedientemente.

-Si te duermes con el cabello húmedo te vas a resfriar Sasuke-kun- le vio asentir y relajarse mientras ella secaba sus negros cabellos revoltosos con ayuda de un pequeño cepillo- Si te aburres puedes ver la televisión, debes estar harto de dormir ¿no? - rio suavemente- yo por el contrario realmente necesito dormir un par de años si quiero seguir viviendo.

- ¿Por qué? ¿No estás bien? ¿Te pasa algo? - inquirió genuinamente preocupado volteando hacia ella con su cejas fruncidas y su mirada casi adolorida.

Iba a matarla si seguía siendo tan dulce.

-Lo estoy, solo estoy cansada, he trabajado mucho últimamente- no pudo reprimir las ganas que tenía de abrazarle, así que le rodeó la espalda con los brazos acariciándolo con suavidad y dejando que su mejilla descanse pegada a su hombro, le sintió acariciar el dorso de su mano que reposaba en su abdomen y voltear un poco para besarle en la coronilla.

Si, el antiguo Sasuke jamás haría algo así.

Suspiró preguntándose hasta cuando duraría aquella versión tan adorable de Sasuke antes de que el real despertara para llenarla de incómodos silencios y miradas inquisitivas.

-Entonces tenemos que dormir- declaró él incorporándose para rodear la cama y meterse bajo las mantas mirándola expectante realmente no tuvo el corazón para decirle que el futón era para él, recordó entonces que necesitaba mantener las emociones de Sasuke a raya para evitar cualquier tipo de crisis o que sufriera algún brote psicótico, bien, dormir juntos no mataría a nadie, ya se habían besado e incluso le había propuesto matrimonio.

Vamos a saltarnos la parte pudorosa.

Era el pensamiento que inundaba su mente cuando se metió bajo las mantas un poco tensa y como en automático sintió a Sasuke acurrucarse contra su espalda y cruzar un brazo por su cintura tranquilamente, como si llevara haciéndolo toda su vida.

Sería una larga recuperación

¿Para quién?

Podía notar a simple vista que la conmoción en Sasuke se debía a los recuerdos falsos creados por ese sueño en el cual prácticamente estaba condicionado a percibirla como su pareja, sintió el brazo de Sasuke apretarla un poco entre sueños y su corazón se aceleró así que volteó hacia él para poder ver su rostro relajado al dormir, tenía una diminuta sonrisa y lucía completamente en paz.

¿Estaba loca por pensar que quizás no era tan mala idea ir y casarse con él por la mañana?

•••

La alarma sonó como todos los días a las 5:00 AM y maldijo por lo bajo haber olvidado por completo desactivarla cuando sintió el sobresalto de un cuerpo a su lado.

Abrió los ojos.

Sasuke estaba en guardia.

- ¿Sakura?

Casi decepcionada de escuchar esa voz cortante y confundida volviendo en si apagó la alarma haciendo un mohín, adiós a la versión linda de Sasuke, le vio pestañear muy rápido como si estuviese tratando de comprender por qué se había metido en su cama anoche y supo que la conmoción que lo había transformado en un algodón de azúcar y en material de esposo estaba disipándose como un genjutsu, suspiró y se dejó caer a su lado en el colchón desinflándose sin emoción.

Suspiró cansado y guardó silencio un momento en el que sus ojos lucían somnolientos antes de preguntar.

- ¿Qué demonios me pasó? ¿Por qué estoy aquí? - ahí estaba otra vez, ese tono de voz tan frío y distante.

-Sufriste una conmoción y estuviste siendo el señor príncipe encantador durante unos días- susurró sarcástica con los verdes ojos clavados en las finas franjas de luz que se acentuaban en el techo filtrándose entre las persianas.

-Si… lo recuerdo, lamento incomodarte con mis incoherencias- se disculpó y la fría seriedad de su voz casi le provocó ganas de llorar.

-¡No!- protestó- si quiero, quiero que sigas siendo incoherente- casi suplicó incorporándose hasta sentarse junto a él para poder verle y se aferró a sus hombros con las manos sacudiéndolo un poco, él la observaba con sus ojos como el carbón expandiéndose a penas, analizando fríamente cada expresión que cruzó por su rostro, llevó su delicada mano hasta posarla sobre el pecho masculino recorriéndole hasta acunar su mejilla derecha en su palma- quiero que sigas queriendo ser feliz conmigo- suspiró.

El pestañeo lentamente con su rostro que no reflejaba ninguna emoción en particular que no fuera algo similar al aburrimiento.

-Dije que lo recuerdo, no que me retracto- pronunció y se incorporó también sentándose frente a ella y le dio una pequeña sonrisa cálida cuando vio el rostro de Sakura enrojecer a pesar de la escasa iluminación, los ojos jade brillaron como faroles deseosos y lo interpretó como una invitación que no le era necesaria porque de todas formas ya no podía soportar más el fuego en su interior que ardía y le quemaba las entrañas exigiéndole besarla.

Unió sus labios en una profunda caricia sintiendo al instante el alivio y la calidez recorrerle todo el cuerpo en forma de un agradable estremecimiento, sus labios se movieron al compás y ella instantáneamente llevó las manos hasta sus mejillas profundizando el beso, tímidamente tocó su labio inferior con su lengua y él sintiendo haber recuperado aquel tesoro perdido que tanto había buscado llevó su lengua al encuentro con la suya en una danza lenta y cargada de sensualidad, la tensión lo estaba matando y sonrojado llevó sus manos a los muslos de ella para atraerla hacia su regazo elevando la intimidad del momento.

-Sasuke-kun- susurró contra sus labios- ¿Serás un buen esposo?

Sasuke asintió despacio deslizando su boca lentamente hasta su fino cuello con besos húmedos mientras deslizaba hacia arriba el camisón, sus pechos redondos y firmes quedaron expuestos ante él haciendo que le observe sonrojada, la miró a los ojos y ella asintió entendiendo la muda petición de él por su permiso para tocarlos.

Posó sus manos sobre sus pechos apretándolos despacio sintiendo como la sangre se disparaba y concentraba en el punto más sensible de su anatomía endureciéndolo al instante y ella gimió muy fuerte en respuesta contra la vívida sensación de su miembro alzándose entre sus piernas, sonrió embelesado de ser él quien provoque esas sensaciones en ella y jadeo cuando Sakura comenzó a moverse sobre su regazo cabalgando con lentitud por encima de la ropa así que con un apretón ansioso en sus pechos y un beso hambriento llevó una de sus manos a la cinturilla del pantalón bajándolo junto a su ropa interior para liberar su dolorosa elección, su instinto lo llevó a meterle la lengua hasta la campanilla cuando ella con sensuales movimientos de sus caderas y ahogando gemidos contra su boca frotó su intimidad cubierta por la delicada ropa interior contra su falo, empujó sus caderas hacia arriba simulando embestirla por encima de la ropa y la pelirosa gimió con fuerza cuando sus labios se separaron en búsqueda de aire entremezclando sus alientos entre sus ansiosos jadeos y los calientes gemidos de ella, clavó su mirada jade entrecerrada de placer en sus ojos negros antes de volver a besarlo lentamente, probándolo, casi degustando sus labios.

Si, joder, un rapidín de madrugada…

Ansiosa por sentirlo en su piel llevó una de las manos hundidas en su cabello hacia su entrepierna apartando sus bragas dejándose llevar por la pasión del momento gimió tocándose levemente y ahogó un gritito de placer cuando la piel cálida del miembro de su amante rozó contra su húmeda intimidad. Sasuke ahogó un gemido gutural contra su cuello cuando profundizó el vaivén bajo su sexo desnudo y la punta se introdujo un momento en su entrada en lo que podría describirse como la sensación más increíble del universo, Sakura prácticamente le arrancó la camiseta y la vio llevar las manos traviesas hacia la cinturilla de pantalón descendiendo las prendas hasta liberar por completo a su miembro.

¿Es así como funciona el sexo no?

Entras, sales, te corres.

Se afianzó a la caderas femeninas empujando con un poco de fuerza sintiendo como su miembro se deslizaba en su húmedo y apretado interior y le vio fruncir el ceño ligeramente suprimiendo una mueca de dolor.

-¿Duele?- susurró jadeante.

-Nada que no pueda tolerar- respondió con casto beso en sus labios y acarició su cintura saliendo de ella, la tumbó sobre su espalda buscando una posición más cómoda para ambos, viendo su pecho desnudo subir y bajar, ella se estremecía de placer bajo su cuerpo y llevó su mano a su sexo palpitante acariciándola con suavidad- ah… Sasuke-kun… hazlo…- casi le rogó, no pudo resistirse al brillo de esos ojos verdes cargados de deseo que contemplaban su erección casi hambrientos.

Entras, sales, te corres.

Era un mantra contraproducente considerado que estaba haciendo su mejor esfuerzo para no dejar a su mujer insatisfecha.

Sus gemidos estaban volviéndolo loco y sonrió ladinamente viéndola sucumbir ante sus caricias respirando con agitación, se sintió tan excitado con aquella visión que estaba seguro de que no aguantaría ni dos segundos en aquel paraíso recientemente descubierto, quizás si a los trece hubiera estado un poco más salido perder la virginidad con Sakura en ese tiempo le habría reiniciado el cerebro hasta hacerle olvidar su venganza en medio de esos preciosos muslos y le habría ahorrado un par de traumas.

Entras, sales, te corres.

-Sasuke-kun- lo llamó contemplándolo, respirando agitado, se posicionó finalmente de una manera cómoda entrando muy despacio en su interior y la sintió estremecerse, sus músculos destensándose en un delicioso movimiento descendente que le hacia sentir como si estuviera derritiéndose entre las fuertes manos de Sasuke y gimió con fuerza cuando su voz profunda pronunció:

-Sakura…- jadeó- eres preciosa- su mirada ónix parecía derretirse ante la visión que ella le proporcionaba entregándose completamente a él gimiendo como si en el mundo solo existieran ellos dos y no hubiera personas durmiendo a esas horas en el edificio, pero que más daba, se estaba follando a Sasuke Uchiha.

-¡Ah… cariño más fuerte!- prácticamente gritó cuando él la penetró por completo embistiéndola con suavidad y acallando sus gemidos con su boca.

-Shh… No seas tan ruidosa hay personas durmiendo a esta hora- jugueteó con su regaño susurrándole en el oído antes de repartir suaves besos húmedos por su cuello y descender hasta tomar uno de sus pezones entre sus labios succionando con suavidad sintiendo las uñas de Sakura clavándose en su espalda mientras le hacía el amor apasionadamente, sentía su cuerpo estremecerse de placer con intensidad y pronto sintió las paredes de su interior contraerse en suaves espasmos alrededor de su miembro y sus gemidos e incoherencias susurradas por momentos gritadas subiendo de nivel mientras lo amenazaba con matarlo si paraba haciéndole reír un poco, obediente a sus demandas incrementó el ritmo de las embestidas poniéndose un poco frenético, el espaldar de la cama golpeaba con intensidad la pared haciéndole preguntarse si estarían traumatizando a la persona que dormía al lado y sintiendo su propio orgasmo apoderarse de él emitió un profundo gemido gutural corriéndose en ella, Sakura no tardó en alcanzarlo apretando sus brazos tan fuerte alrededor de su cuerpo que sintió sus costillas seriamente amenazadas y cayó sobre su pecho jadeando sintiendo las caricias de ella en su cabello.

-Eres… mía…- susurró y reprimió sus ganas de hacer un mohín con sus labios apretando posesivamente la agitada pelirrosa bajo su cuerpo.

-Eso fue… increíble…- susurró a la nada con sus ojos verdes clavados en el cielo raso aún viendo estrellas de placer brillando en su retina- ¿Dónde firmo?

Sasuke rió despacio con la cara aún enterrada entre sus pechos, había descubierto un nuevo lugar favorito en el mundo, un lugar hermoso llamado sus senos perfectos.

Jamás se vio a si mismo como un pervertido, pero demonios, estaba tan caliente…

Agotada sus ojos se entrecerraron y sin querer se sintió tan relajada que no pudo evitar dormirse de vuelta, Sasuke sintió la respiración de ella acompasarse y las caricias en su cabeza detenerse despacito y elevó su vista para contemplarla durmiendo con sus ojos llenos de ternura y se acurrucó a su lado ocultando la cara en su cuello inspirando su aroma antes de volver a dormir.

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Notas de la autora:

¿Qué puede ser mejor que un SasuSaku? Exacto dos SasuSakus en la misma historia. Tranquilos, el mensaje en capis anteriores no era presagio de drama, era presagio de lemmon intenso JAJAJA

Con cariño,

Azulen.