A medida que los enanos cavaron sus túneles subterráneos, los gnomos los siguieron y crearon varias colonias gnomicas; Ciudad Bujías, Perno-Tracción y Gnomopolis. Junto con las ciudades de Mecandria, Ciudad Manitas y la capital gnoma de Gnomeregan la tecnocracia iba necesitando cada vez más materias primas.
Los enanos nunca tuvieron problemas en compartir sus recursos con sus pequeños amigos, pero el Rey Gelbin Mekkatorque no quiso abusar de la amabilidad de los enanos y decidió que los gnomos se ganarían el sustento de forma honrada y justa; comerciando. De modo que los gnomos empezaron a vender sus inventos a las razas de la Alianza, pero los enanos recibieron bonos especiales si compartían los recursos de extraídos.
En poco tiempo la tecnología gnomica comenzaría una revolución industrial en los Reinos del Este. La tecnología fuera de la sociedad gnomica siempre estuvo restringida a la aplicación militar, ahora muchos vieron los beneficios de la tecnología en cada aspecto de la vida diaria. Los humanos fueron sus principales compradores, modernizando sus ciudades para el uso de la energía eléctrica generada por plantas hidroeléctricas o impulsadas por molinos de viento, aunque la invención más utilizada por los humanos fueron los trenes, que conectaron las siete grandes ciudades menos Kul Tiras y Dalaran, que por fin se asento en Villadorada, cerca de Ventormenta. Kul Tiras adoptaría barcos de vapor recubiertos de metal llamados acorazados.
Pronto, usar lámparas de queroseno para iluminar un poblado de granjas sería estándar, pero en la ciudades sería primitivo al lado de las bombillas eléctricas. Mientras que hay quienes prefieren abrir las ventanas para refrescarse con la brisa matutina, otros disponen de ventiladores y los más ricos tenían sistemas de aire acondicionado en sus viviendas.
Pero, se descubrió que la tecnificación podía producir cualquier cosa de forma masiva, todo empleando máquinas en lugar de mano de obra. Esto generó descontento, pero el Emperador Anduin Wrynn I, protegió los derechos de su gente para que la creciente industrialización no los dejara desempleados o esclavizados por el trabajo. Estas políticas fueron ley en toda Arathor al completo y permitió estabilizar a los sectores más humildes de la sociedad.
Por otro lado, los elfos veían con preocupación la creciente industrialización de Azeroth, teniendo por la deforestación que esta traería. Sin embargo, humanos y elfos firmaron el Pacto Verde, que prohibía la tala de los bosques mas antiguos o sagrados. Los druidas se convirtieron en garantes de este pacto, vigilando la naturaleza mientras duermen.
Los gnomos se hicieron inmensamente ricos, no importaba que otras razas empezaran a desarrollar sus propias tecnologías, las suyas eran las más demandadas por su efuencia y garantías. Los gnomos no eran una raza amante del dinero y tendían a invertir en sus propias investigaciones e inventos, mientras que la "Compañía Gnomica Oriental", su rama de comercio internacional, se hacía cargo de las ventas y reparto equitativo para los inventores que recibían ganancias por sus patentes y el gobierno gnomo.
Sin embargo, mientras esto pasaba los duendes se quedaron sin clientes humanos, y de todo el mercado en los Reinos del Este. Esto inició un agresivo aumento en la producción de productos duendes para intentar recuperar su clientela humana. Esto llevó a que las esclavizantes fabricas duendes fueran incluso más asfixiantes y que la trata de esclavos fuera en aumento al usarse como compensación por los productos fallidos.
Los orcos fueron los grandes compradores de los productos de los duendes, intentando competir con las cada vez más avanzadas sociedades humanas del otro lado del Mare Magnum. Sin embargo, aunque Orgrinmar y otros establecimientos orcos fueron modernizados, las máquinas de factura duende no eran tan eficiente y tendían a fallar en comparación con las gnomicas, además de ser más contaminantes, llenando de humo los cielos de Kalindor, ya que dependían mucho del carbon para su funcionamiento, lo que acrecentó la tala de los bosques y las excavaciones mineras.
El punto de quiebre llegó cuando una planta de energía duende en Orgrinmar explotó y dejó la capital de la Horda a oscuras. Los orcos no son conocidos por su paciencia o por realizar procedimientos de demanda comunes, así que lo más lógico fue que fueran a la guerra contra los Príncipes de Comercio por el agravio de estafarlos y por las pérdidas materiales y físicas.
De la purga consiguiente solo quedó el Principe Comercial Gazlowe del Cartel Aguasturbias, por haber advertido sobre la ineficacia de los artefactos de sus competidores duendes, pero fue ignorado por la alta demanda y porque apuntaron que un competidor comercial desacreditaba a sus rivales. Gazlowe pudo salvar a los duendes comunes al transportarlos de las Islas Olvidadas antes que los orcos llegaran, aunque "olvido" salvar a los demás Príncipes Comerciales y se quedó con sus propiedades, esclavos y negocios a muy bajo costo... póstumo, de hecho, una ganga.
No es de extrañar que el Cartel Aguasturbias consiguió un papel hegemónico en la Coalición Comercial tras la eliminación de sus rivales y por otra cosa. La isla de Kezan, antiguo hogar de los duendes que fue cubierta por la lava de su volcán en el Cataclismo de Alamuerte, había vuelto a ser habitable gracias a Gazlowe y su "nuevo" invento; el "Tornillo de Gazlowe", una máquina que sirve para elevar líquidos. Accionando la manivela, el tornillo gira sobre su eje haciendo que el líquido suba por el interior del tubo. Resulta que usando una aleación especial "creo" una versión que resistía la lava, pudiendo drenar el paraje volcánico de Kezan, haciéndola habitable nuevamente.
Curiosamente, un gnomo llamado Belly Girotractor había extraviado unos bocetos de su nuevo invento; el "Elevatornillo", que era básicamente lo mismo que el Tornillo de Gazlowe. Cuando Belly escucho lo de Gazlowe, supo que le habían robado. Enojado, Girotractor creo un buzón que envia y recibe mensajes para enviar quinientas cartas de odio a Gazlowe, en menos de un minuto. El "Buzón Resuelvetodo" funcionó tan bien que Gazlowe terminó enterrado en una pila de cartas que lo acusaban de fraude y le valió las gafas de adamantina a Belly.
La sociedad de los duendes cambió para siempre, ahora dirigidos por el Gran Rey de los Duendes y Emperdor del Comerció Gazlowe, el cual no solo era leal a la Horda, sino que buscó mejorar la tecnología duende y el trato con su pueblo... más o menos. Ahora mismo, Gazlowe cree haber timado a los elfos, quienes compraron las devastadas tierras de Azshara, quienes fueron cedidas al Círculo de Cenarios para su recuperación.
En cuanto a los orcos, después de lo vivido con las infernales máquinas duende desarrollaron una razonable tecnofobia, haciendo que desecharán cualquier tecnología mayor a la máquina de vapor.
Lemon
Anduin Wrynn respiró profundamente mientras se sentaba frente a una gran cantidad de notas. Recordó cómo había llegado a Gilneas esa noche. Fue durante el último plan de Genn, que intentó liberar a Gilneas de la Ruina.
Suspiró, la Ruina mataba a tanto vivos como no-muertos y toda la ciudad estaba tan contaminada como Lordaeron. Anduin revisó la investigación de Mekkatorque en un intento de revertir la Ruina con tecnología impulsada con la Luz. Sabía que Gelbin era un hombre brillante, aún así no iba a ser fácil.
Anduin hojeó páginas y páginas de notas.
"Bueno, está es la obra de un genio, no entiendo nada de su caligrafía" El ex sacerdote tendría que redefinir el término "quemarse las pestañas". Hojeó los papeles y vio que algo se movía en las sombras. Lo que más alarmó a Anduin no fue el hecho de que algo se moviera en las sombras.
—Anduin...
Una voz muy familiar lo llamó y le provocó escalofríos. Anduin miró hacia la ventana y luego a su alrededor. Hasta el momento, no había nadie, lo que en realidad no significaba nada. A Anduin se le erizaron los pelos de la nuca.
—¡Revelate!— exigió Anduin y se dio la vuelta justo a tiempo para ver una figura muy familiar sentada al borde de su cama. Dio un paso atrás sorprendido —¿Tess?.
El corazón de Anduin se hundió en algún lugar de su estómago. Tess Cringris estaba sentada en la cama con una sonrisa en su rostro. Su cabello negro colgaba sobre su rostro pálido con ojos amarillos brillantes, sus labios cubiertos de lápiz labial negro y una pequeña gargantilla negra que contenía un pequeño lobo alrededor de su cuello. Llevaba un top negro que solo le llegaba ligeramente por debajo de sus tetas. La parte superior mostraba un escote pronunciado y también dejaba a la vista el abdomen esbelto de Tess. Un par de pantalones negros ajustados a la cadera cubrían su parte inferior del cuerpo. Se fusionaban con la Señora de Gilneas como una segunda piel. No llevaba zapatos, sus pies estaban descalzos, con arcos perfectos y elegantes, y hermosos dedos con esmalte de uñas negro, como en sus manos.
—Hola Anduin, a pasado tiempo— dijo Tess sonrió y se levantó de la cama. Anduin vio la mirada hambrienta y depredadora en sus ojos y dio medio paso hacia atrás —Tranquila, no te voy a morder... mucho.
El cambio en los ojos, anteriormente cafés, y su sonrisa lupina le decían que ella se había infectado con la maldición huargen... Cosa que no sería mala, de no ser porque en este periodo la hembras huargen entre en sus periodos de celo y Tess no estaba mentalmente preparada para resistir tales impulsos. Sin querer pelear, dio un paso atrás y Tess se acercó rápidamente al final de la habitación y envolvió a Anduin con sus brazos. La loba en celo rasgó la camisa de Anduin, bajándola lentamente mientras lo palpaba. Tess presionó sus pechos redondos y suaves contra la espalda de Anduin.
—Mmm, eres tan guapo— dijo Tess
Anduin apartó las manos de Tess y se dio la vuelta. Sus dedos se entrelazaron.
—Tess, no estás pensando claramente— le dijo Anduin.
—Sí, pero creo que esto será mejor para los dos— dijo Tess —Despues de todo Gilneas necesitará un heredero... y ya tienes la aprobación de papá.
Tess soltó sus manos y palpó el cuerpo de Anduin. Él disfrutaba de la suavidad de las manos de Tess. La huargen neofita sonrió, el impulso primario dentro de ella necesitaba aparearse, y Anduin era un macho alfa. Por lo tanto, ella tendría a su descendencia.
Tess se abalanzó sobre Anduin y sus labios se unieron en un beso apasionado y caliente. Anduin, dejándose llevar, apretó más el cuerpo de Yess y la atrajo hacia una sesión de besos muy tierna, que ella correspondió. Sus bocas se juntaron y los dedos de Tess bailaron por el cuerpo fuerte y musculoso de Anduin, y lentamente bajaron sus pantalones, dejándolos en sus rodillas. La verga de Anduin comenzó a hincharse y Tess sonrió cuando inhaló el poderoso aroma del Gran Rey.
—Te deseo, Anduin— dijo Tess —Te necesito. Te necesito desesperadamente.
Anduin la recibió a mitad de camino con otro beso caliente y humeante. La mano de Tess llegó entre las piernas de Anduin y comenzó a frotar su verga con movimientos circulares. Anduin gimió cuando los dos jugaron entre sí. La boca de Tess se movió sobre el pecho desnudo de Anduin y comenzó a adorar sus abdominales. Lamió sus abdominales tonificados. Anduin palpitaba a solo una pulgada de su rostro.
—Mmm, veo que tú también me neceitas— dijo Tess, con una voz más profunda.
Anduin pasó la mano por sus mechones azabache, mientras la boca de Tess se acercaba a su miembro. La sensual mujer empujó sus labios hacia abajo sobre su verga dura, con cada centímetro de Anduin simplemente clavándose en el fondo de su garganta. Ella tragó su hombría, disfrutando de la circunferencia de su longitud que se clavaba en el fondo de su garganta. Tess hizo un ruido muy intenso, chupando a Anduin agresivamente. Sus labios hicieron su magia, sintiendo que la intensidad aumentaba a medida que Anduin se abría paso hasta el fondo de su garganta.
—Akch, Alkch, Akch, Alkch, Akch, Alkch
Los sonidos que emitía eran intensos y lascivos. Tess bajó los labios hasta el verga de Anduin y lo chupó con voracidad. Cuanto más se acercaba la luna llena, más se sentía acalorada por él. Y después de varios dias de luchar contra sus instintos, se había vuelto insoportable. Anduin hundió su miembro en la garganta de Tess. Sus testículos le golpearon la barbilla cuando le agarró la cabeza y la folló por la garganta.
—Me estoy acercando— gruñó Anduin —Será mejor que te prepares, porque no creo que pueda aguantar mucho más.
Tess deslizó sus labios hasta Anduin. Ahuecó sus bolas y las ordeñó. La exigencia de que el semen de Anduin llegara hasta su garganta había sido demasiado. Tess dejó escapar otro gemido caliente antes de que Anduin estallara hasta la última gota en su cálida y ansiosa boca. Tess inclinó la cabeza hacia atrás y disfrutó sentir a Anduin bombeando su caliente y pegajosa semilla en el fondo de su garganta. Él se inclinó y empujó más de su polla en su garganta, follando su rostro caliente con múltiples embestidas, llevando chorro tras chorro de semilla a su boca.
Mientras el calor se instalaba en el vientre de la huargen, la verga de Anduin seguía excitada mientras le permitía liberarse lentamente. Continuó vertiendo chorro tras chorro de su semilla en su garganta y boca, llenando a Tess con más semen del que podía soportar hasta que todo se derramó por su nariz y sus labios. Incluso después de que su verga escapara de los confines de la boca de Tess, Anduin seguía estando desafiantemente duro y listo para más.
Tess simplemente sonrió y se levanto.
—Sígueme— dijo Tess y se volteo, balanceando sus caderas, acentuando su trasero.
Anduin puso sus manos sobre sus caderas en el momento en que llegaron al dormitorio. Él decidió bajarle los pantalones a Tess y revelar que no llevaba nada debajo. Su coño perfectamente recortado brillaba de excitación. Estaba empapada. Anduin la empujó hacia la cama, abriéndole las piernas. La hermosa mujer lobo estaba excitada y Anduin podía sentir que estaba en celo. Ese aroma hizo que la verga de Anduin palpitara y ansiara embestir su cuerpo hasta que ambos se corrieran.
Ella se quitó el tod y Anduin le tocó los pechos. Tesss gimió mientras los dedos de Anduin bailaban contra sus pezones. Se sentían duros cuando los frotaba una y otra vez. La lengua de él bailó contra la nuca de ella y le lamió la oreja, volviéndola completamente loca de placer. Anduin se inclinó hacia ella.
—Por favor, tómame como una perra— gemía Tess, mientras se inclinaba resaltando su culo apretado y su coño mojado.
Anduin la agarró y la rodeó con sus brazos. Se hundió profundamente dentro de la hermosa mujer que estaba debajo de él. El calor de su coño engulló la verga de Anduin y la llenó por detrás. Cada glorioso centímetro de su miembro se introdujo profundamente en el coño de Tess, que derramó lubricación.
—Anduin— jadeó Tess —¡Oh, Anduin, sí!.
Él se inclinó profundamente dentro de ella y empujó hasta estar en bolas profundas dentro de Tess. El coño mojado de Tess devoró la longitud de Anduin cuando él se empujó dentro de ella. Las hábiles manos del poderoso monarca trabajaron intensamente en Chiara y él empujó un poco más profundo dentro de ella, abriéndose camino dentro de su útero. Anduin se inclinó, con cada embestida acercándose a ella. Tess apretó y ordeñó la verga de Anduin mientras él seguía embistiendo contra sus nalgas burbuja, haciendo que los sonidos de aplausos se escucharán por toda la habitación.
PLAT, PLAT, PLAT, PLAT, PLAT, PLAT.
El hábil Forjado por la Luz ejerció su habilidad sobre su cuerpo. Coger a Tess como su propia perra era todo un placer. Ella se apretó contra él y gimió, con otro orgasmo. Todo su cuerpo se sentía tenso e invitador. Anduin tocó cada centímetro de su piel que acababa de ser mojada para excitarse.
—Hace mucho tiempo que quiero follarte— susurró Anduin en el cuello de Tess.
Tess dejó escapar otro gemido cuando Anduin se estrelló muy profundamente contra su cuerpo. Sus bolas golpearon contra su coño e hicieron que Tess explotara, llenando al rubio con sus jugos. Anduin se estrello más fuerte dentro de ella y la hizo gemir aún más alto cuando golpeó la pared de su útero un par de veces más, remodelando su interior. Tess ordeñó verga de Anduin, disfrutando de los jugos que rezumaban sobre su hombría cuando él la empujó dentro de ella.
—¡Sigue!— gimió Chiara —¡Más fuerte... más rápido... más profundo!.
Anduin aguantó el orgasmo y siguió remodelando su interior, convirtiéndola en un guante para su miembro. Tess siguió corriendose cada pocos minutos, jadeando y babeando con los ojos en blanco. La posición había cambiado a un prensa de apareamiento. Anduin se apretó contra Tess y la penetró profundamente. Las piernas de Chiara descansaron sobre los hombros de Anduin. Sus uñas se clavaron en su piel. Sus labios presionaron contra el cuello de Anduin mientras él la follaba.
—Dame a tu bebé— le rogó Tess —Necesito que me preñes. Lo necesito tanto.
Esas bolas gordas golpearon profundamente contra su trasero tambaleante. El útero en estado de ovulación de Tess estaba demasiado caliente, demasiado ansioso por su semilla espesa. Anduin trazó patrones a lo largo de los costados de las piernas de Tess y la hizo llegar al orgasmo con fuerza. El interior de Tess goteaba mientras Anduin la penetraba más profundamente, estirando cada centímetro de su cuerpo. Tess se aferró a él con fuerza y soltó otro grito cuando Anduin se hundió en ella, clavando sus uñas en su piel, mientras su coño ordeñaba su dura verga hasta el punto de no retorno.
—Es ahora o nunca— le susurró Anduin.
Tess se corrió con una explosión y apretó con fuerza el falo viril. Anduin aceleró sus embestidas, cabalgando el orgasmo de su pareja. Su boca se aferró a sus pezones y los chupó. Tess abrazó el cuerpo de Anduin contra el suyo cuando él la follara con más fuerza y explotó dentro de ella. Tess dejó escapar otro grito fantástico cuando la semilla de Anduin se derramó dentro de su vientre fertil. Tess ordeñó el miembro viril encajado en su útero, permitiendo que su esperma la llenara, siendo mas que suficiente para impregnarla a ella y una manada de huargens cachondas como ella.
"Taelia no mentia" pensaba Tess, apenas consciente "Me siento tan... llena, mmmm".
Tess hizo rodar a Anduin sobre su espalda y frotó su coño contra su hombria. La mirada salvaje en los ojos de Tess indicaba que quería volver a hacerlo, todo mientras su forma empezaba a alternarse entre su forma huargen y la humana. Y Anduin no estaba necesariamente en contra de sus caprichos.
Esa noche los aullidos no dejaron dormir al campamento de la Expedición de Recuperación Gilneana.
