Todo comienza con el principe Lirath Varian Wrynn, hijo ilegítimo del emperador Anduin Wrynn I y Sylvanas Brisaveloz. Su vida temprana giro en la polémica de su parentesco y las circunstancias de su nacimiento, además que siendo un semi-elfo no encajo del todo en la sociedad humana, sintiéndose más cómodo en Alterac con sus primos que en Ventormenta.
Su tía, Vereesa Brisaveloz, lo describe como "alguien tan sabio como su padre, tan feroz como su abuelo y tan astuto como su madre". Pero, aún así la reputación de su madre lo acosaria toda la vida. Incluso la Lady Almirante y Archimaga Jaina Valiente se mostró reticente cuando se presentó en el Kirin Tor para aprender a dominar las artes arcanas, pero su opinión cambiaría con el tiempo, viendo en el más de Varian Wrynn que en su propio padre.
El Archimago Khadgar lo describe como uno, sino el más, poderoso mago de su generación. Sin embargo, Lirath también destacó en el uso de armas cuerpo a cuerpo, arrojándose al combate directo, siendo un guerrero nato. Este estilo híbrido entre el camino del guerrero y el mago era prometedor, así que, con la bendición del Concilio de los Seis, Lirath enseño su estilo a unos cien magos voluntarios, para ser convertidos en "Guerreros Arcanos".
Básicamente, los magos entrenaron sus artes mágicas para aumentar su destreza marcial. Canalizaron el mana a través de sus armas y cuerpos, convirtiéndose en terrores en el campo de batalla. Los Guerreros Arcanos pueden aprender a usar su poder mágico para convertirlo en la fuerza y resistencia para usar armas y armaduras pesadas. A su vez que atacaban con destreza y fiereza de un guerrero a corto alcance, pueden arrojar poderosos hechizos y encantamientos ofensivos a distancia. Otros poderes que ponen a estos magos por encima del resto son las habilidades para debilitar a los oponentes, fortalecer y alargar la duración de las barreras del grupo y revitalizar y curar a los camaradas.
Como prueba final, los aprendices deben forjar una "Hoja Espiritual", como lo hizo Lirath. Elaborar una empuñadura para sostener una espada espiritual, consta de estudiar los métodos necesarios para manejar la espada y tomar la esencia de los fuegos fatuos u otras criaturas arcanas, contenerla en la empuñadura y desplegar su poder en forma de una hoja etérea capas de cortar lo que sea y adoptar la forma que quieras... el límite es la imaginación.
Según el Archidruida Malfurion Tempestira, los Guerreros Arcanos se parecen a una antigua guardia de élite elfos de la noche que servían como guardaespaldas o campeones de los antiguos Altornatos. El nombre formal de sus técnicas era Dirth'ena Enasalin; "conocimiento que condujo a la victoria". Los magos que evitaban la confrontación física lo llamaban Ghilan'him Banal'vhen; "el camino que lleva por mal camino". Eran la encarnación de la voluntad manifestada; la mente moldeando el cuerpo en el arma perfecta. Sin embargo, estas artes fueron olvidadas por los Kal'dorei al abandonar la magia por el druidismo.
Tras su formación mostraron su valía al enfrentar a la Plaga en las tierras de Lordaeron. Fueron la punta de lanza del contraataque de Arathor, forzando la retirada de los no-muertos. Luego de la guerra, y con el apoyo de la Arathor, el príncipe Lirath fundó la Orden del Grifo, nombre dado a las montura de Lirath y, desde entonces, de los Guerreros Arcanos, y su heráldica. Dicha Orden buscaría defender al mundo de los peligros de la magia oscura y de los horrores que amenazan Azeroth.
"El entrenamiento no fue agradable para mí. Cuando salí del Kirin Tor, era como un bebé nuevo en el mundo. Y luego estaba en la batalla, en defensa de la nación y el nombre, y las líneas se formaron, y mis compañeros magos tomaron sus posiciones en la retaguardia... yo di un paso adelante. Entonces mi lugar en la refriega se abrió, y los de músculo y espada estaban a mi alrededor, y no tuve miedo. Porque yo conocía mi papel y mi valor, y pronto todos los demás también los conocieron. Cualquier preocupación que tuviera de que los caballeros no prestaran atención se evaporó. Todos conocían su rango, su lugar y el valor de eso para sus vidas. Nuestras espadas eran de diferente conocimiento, pero nuestro propósito era claro y definido. En el campo, en la batalla, mando". — Principe Lirath Wrynn, Caballero Comandate de la Orden del Grifo.
Lemon
—Anduin, ¿me estás escuchando?.
—Lo siento, ¿Qué...?— Anguin parpadeó y luego se inclinó hacia delante, juntando los dedos bajo la barbilla.
Trató de concentrarse en Jaina, que estaba de pie frente a él, pero era difícil en el mejor de los casos, especialmente con la boca de la primera no-muerta tocada por la Luz envuelta alrededor de su miembro. Calia Menethil estaba en cuclillas debajo de su cubierta, babeando hambrientamente por todo su palpitante virilidad mientras su encuentro con Jaina Valiente progresaba.
Jaina estaba lo suficientemente lejos como para escuchar los ruidos húmedos al área inmediata alrededor de él y su amante. Anduin podía escucharla chapoteando, haciendo gimiendo y sorbiendo como loca en su verga venosa, pero Jaina no podía escuchar nada.
¡Schlurp, schlurp, schlurp, schlulk!
Sutilmente, Anduin deslizó una mano desde el borde del escritorio hacia abajo, deslizando sus dedos por el cabello rubio de Calia mientras ella devoraba su brillante cuerpo con hábiles caricias. Sus mejillas, sus labios, su lengua eran las más suaves y hábiles que jamás había experimentado, quizá porque ella no necesitaba respirar... y entonces comenzó a aplicar presión, empujando la cabeza de Calia hacia abajo sobre su polla mientras Jaina continuaba hablándole sobre... ¿qué? ¿Planes de batalla? Sus palabras entraban por un oído y salían por el otro.
Anduin sabía que un líder responsable dejaría de lado sus placeres personales por esas cosas, pero en ese momento, realmente no podía ver una manera de alejarse de su dicha hedonista. Calia era así de buena. La hermosa no-muerta le acarició las bolas mientras lo chupaba, haciendo rodar sus suaves palmas sobre las superficies de sus grandes y robustos tanques de semen y apretándolos suavemente, rítmicamente, levantándolos y bajándolos, incluso dándoles tiernas palmaditas en los costados, como si los estuviera animando a que batieran la marea más espesa de semen imaginable para ella.
—Mmm...— Calia sorbió ruidosamente su verga, yendo de un lado a otro, de un lado a otro como si su vida dependiera de ello.
Cada vez, la cabeza de su miembro se aplastaba contra su mejilla izquierda y le hacía abultar la cara, mientras sus ojos se empañaban, cosa difícil de notar, de profundo y ardiente placer. Incluso si Anduin hubiera intentado apartarla, ella no lo habría aceptado; se aferró a su verga con todas sus fuerzas y recorrió con los labios su palpitante rompeperras, decidida a acabar con él por cualquier medio necesario. Mientras la respiración de Anduin se aceleraba y apretaba la mandíbula con estremecimientos de placer, Calia siguió bombeando su verga en la cara, golpeando su punta en sus encías, sorbiendo y babeando tanto que su saliva se esparció entre sus labios y la pelvis de Anduin.
Sin embargo, ante su insistente empuje, Calia dio un paso más. Abrió bien la boca, aflojando la mandíbula lo máximo posible, se inclinó hacia delante y envolvió la verga de Anduin en su garganta. La sensación de esa manga caliente y ondulante envolviendo su miembro fue suficiente para que Anduin agarrara el borde de la plataforma y dejara escapar un suspiro de placer.
GHLURK, GHLURK, GHLURK, GHLURK, GHLURK
Podía oír a Calia atragantarse en su miembro, pero Jaina no podía oír nada; la archimaga solo parecía confundida por su expresión facial. Puso las manos en las caderas y preguntó de nuevo.
—¿Me estás escuchando?.
Pero Anduin ya no podía prestarle atención. Gruñó mientras Calia subía y bajaba por su miembro, babeando, y sorbiendo, cada inmersión hacía que la baba salpicara de sus labios empapados y lubricara aún más su palpitante miembro. Ella no le mostró piedad, hundiéndose en su enorme longitud mientras frotaba su pequeño y apretado coño entre sus piernas, poniéndose tan cachonda que goteó jugos claros en un charco cada vez más grande en el suelo.
GLURK, GLURK, GLURK, GLURK, GHLURK
Sus labios corrieron desde la punta de su verga, bajando hasta su empuñadura, y de regreso hacia arriba en una estampida de puro éxtasis, atormentando su enorme eje con gorgoteo de sus labios chupadores. Anduin apenas podía sostenerse. Se agarró al borde del escritorio, rechinando los dientes, cada músculo de su cuerpo tenso bajo el asalto empapado de Calia.
—¿Hawke? ¿Estás bien?— Jaina le preguntó, frunciendo el ceño. Pero, Anduin continuó ignorándola, demasiado inmerso en el placer desde abajo.
Era como si todo su mundo existiera dentro de los confines de una burbuja, encerrándolos a ambos dentro de un mundo de placer. Él agarró su cabello y la llevó arriba y abajo de su verga, bombeando su cara alrededor de su monstruoso rompeperras al ritmo de sus gruñidos y gárgaras. Su lengua se movió de su boca abierta para golpear y enroscarse contra la parte inferior de la verga de Anduin, y ella lo miró desde debajo del escritorio, fijándolo con una mirada francamente depredadora. Sus sensuales sorbos incitaron a Anduin hacia lo que prometía ser un orgasmo enorme; Mientras sus ojos se nublaban y su puño se apretaba en su cabello, Calia se tocaba con fuertes tirones, gruñendo y gimiendo alrededor de su tremenda longitud, hasta que, por fin...
—¡Por la Luz!— Anduin gruñó salvajemente, arqueando la espalda y tirando de Calia hasta la base de su verga, ¡enterrando cada centímetro de su palpitante carne de hombre en su garganta
Ella gimio alrededor de su verga, sus ojos rodaron hacia atrás mientras él disparaba una enorme y hirviente esperma por su garganta, y dentro de su vientre. Sus labios se retorcieron alrededor de la empuñadura de su miembro, su lengua lamiendo sus bolas, mientras el semen rezumaba de sus fosas nasales y alrededor del borde de sus labios.
—Glrk... glrk... schlrk...— Su garganta palpitante hizo todo tipo de ruidos pegajosos y depravados mientras Anduin se corría dentro de ella, complaciendo y masajeando su carne hasta el final hasta que su orgasmo finalmente retrocedió.
Enroscó sus dedos a través del cabello de Calia como si la estuviera acariciando, jadeando en busca de aire anterior, sintiendo que su verga continuaba latiendo y agitándose dentro de su garganta... hasta que estuvo satisfecho. Él jadeaba, sus hombros subían y bajaban rítmicamente, mientras Calia gorgoteaba y tragaba alrededor de la base de su pene, antes de levantarse y retroceder lentamente, y liberar su amplia virilidad de sus labios.
—¡Puah!— Cada centímetro de su eje gigante estaba cubierto de baba y semen, goteando redes de líquido pegajoso de su miembro tembloroso, todavía duro.
Calia rió, se lamió alrededor de la boca y por fin disipó su zona de silencio. Anduin estaba demasiado cachondo para pensar con claridad, y en un movimiento puramente reflexivo, tiró del cabello rubio de Calia, sacándola de debajo del escritorio y poniéndola a la vista de Jaina. La hermosa hechicera se congeló al ver a la ex-primcesa de Lordaeron, su rostro se puso rojo brillante cuando se dio cuenta de lo que había estado sucediendo a solo unos metros de ella.
—... Anduin— dijo Jaina peligrosamente, después de un largo momento.
—Hola, Jaina— dijo Calia torpemente, si se pudiera ruborizar lo estaría ahora mismo. Jaina nunca la había visto así antes, y la furia de la mirada de la maga hizo que Calia se encogiera un poco. Caminó alrededor del escritorio, se acercó a Jaina y tosió en un puño, sintiendo el esperma espeso como el fango pegado a su paladar —¿Por qué no te unes a nosotras? Te ayudaría con tu problema de sucesoria.
La Lady Almirante de Kil Tiras estaba ardiendo, con la mandíbula apretada y los ojos feroces, avergonzada y enojada. Anduin sólo pudo encogerse de hombros en señal de disculpa a la que una vez considero su tía adoptiva, extendiendo las manos y sonriendo a pesar de sí mismo.
SLAP, SLAP, SLAP, SLAP, SLAP, SLAP, SLAP
Jaina Valiente aulló a cuatro patas, sus grandes y gordas tetas se balanceaban de un lado a otro entre sus tonificados bíceps mientras Anduin la follaba por detrás. Él le agarró su tresa con el puño y la usó para tirarle la cabeza hacia atrás de manera vergonzosa mientras le daba palmadas en el grueso trasero en una estampida brutal.
—No tenía idea de que estuvieras tan necesitada— dijo Calia con entusiasmo, arrodillándose junto a Jaina y mimándola, mientras observaba con regocijo el travieso espectáculo sexual.
Anduin la estaba penetrando sin piedad, bombardeando ese estrecho coño con fuertes embestidas de su enorme mazo. Ver cómo se desvanecía en la firme y noble Lady Almirante fue un placer sin igual y, al poco tiempo, Calia comenzó a masturbarse de nuevo.
—¡Ohhhgh...! —Jaina dejó escapar un profundo y gutural gemido cuando alcanzó su primer orgasmo del día, arqueando su voluptuoso cuerpo.
Estremeciéndose ferozmente, con los dedos de los pies curvados, los puños apretados, babeando a través de los dientes apretados mientras chorreaba por todo el palpitante miembro de Anduin. Él no dejó de follarla, ni siquiera por un segundo; simplemente siguió martillándola hasta el cansancio, meciéndola hacia adelante y hacia atrás, hacia adelante y hacia atrás mientras ella se preparaba allí a cuatro patas. No podía apartar los ojos de sus tetas oscilantes, sus nalgas temblorosas y saltarinas, que chocaban entre sí en carnosos aplausos.
SLAP, SLAP, SLAP, SLAP, SLAP, SLAP, SLAP
Mientras la cogia, Anduin se permitió actuar por instinto: levantó una mano y aplastó la palma de la mano... antes de dejarla caer sobre la ancha nalga derecha de Jaina. La azotó brutalmente, provocando una onda viciosa a través de su palido trasero, haciendo que susnalga se sacudiera ferozmente. Levantó la otra mano y siguió con una palmada en la nalga opuesta, lo que provocó un gemido de Jaina. Entonces se le ocurrió una idea. Manoseando los muslos de Jaina, Anduin la hizo rodar, dándole la vuelta para que mirara al techo y luego empujándola con las piernas hasta los hombros en una prensa de apareamiento. Se puso en cuclillas sobre ella, colocándose de modo que su verga estuviera en un ángulo casi directamente hacia abajo en su coño empapado, y luego, usando sus pantorrillas como manillar, comenzó a embestir su coño resbaladizo con fuertes golpes asistidos por la gravedad.
SLAP, SLAP, SLAP, SLAP, SLAP, SLAP, SLAP
Brutalizó el coño de Jaina, abultando su vientre y haciendo que toda su voluptuosa figura se estremeciera bajo la fuerza de sus embestidas. Mientras la cogía, Jaina cerró los ojos con fuerza y apretó los dientes, gimiendo y canturreando como la puta maga que era.
—Oh, Anduin, ¡No pares...!— gimió Jaina. Sus tetas se movían hacia arriba y hacia abajo en grandes círculos, golpeándose una y otra vez. Lo único que podía hacer era aferrarse a sus propios muslos carnosos, mientras su pecho se agitaba con profundos resoplidos y bocanadas de aire —¡Por la Luz, no pares nunca!.
—Sigue— susurro Calia, deslizándose detrás de Anduin y deslizando sus brazos sobre sus hombros, observando la devastación con ojos llenos de lujuria.
Ella mordió su cuello suavemente, tirando y chupando su piel, dejando un chupetón que Taelia podría ver está misma noche. A Anduin no le importó; ahora mismo, estaba completamente concentrado en follar como nunca a la que lo había criado como madre sustituta.
PLAP, PLAP, PLAP, PLAP, PLAP, PLAP, PLAP
Sus bolas golpearon sus nalgas repetidamente mientras golpeaba su cuello uterino y enviaba feroces sacudidas a través de su cuerpo. Estaba perdiendo la cabeza por el placer, pero eso no le impidió coger a Jaina más fuerte de lo que ella jamás había creído posible.
—Unnngh...— gimió Anduin, luego tocó fondo y emitió un siseo salvaje a través de los dientes apretados mientras explotaba dentro del apretado y mojado coño de Jaina.
Inundó su útero desprotegido con espesos chorros de leche, uno tras otro, chapoteando y golpeando contra su cuello uterino, solo para salir de ella en ráfagas pegajosas mientras ella gemía como puta barata de los barrios rojos. La llenó hasta el borde, alentado por la voz de Calia en su oído, aferrándose al cuerpo sexy de Jaina mientras la bombeaba con un increíble volumen de esperma.
Cuando terminó, el vientre de Jaina se hinchó ligeramente por el volumen crudo de crema blanca en su útero. Anduin se retiró con un chasquido y observó cómo su semilla rezumaba de su coño abierto y tambaleante mientras ella yacía allí con la lengua colgando de su boca... Jadeó en busca de aire, sus piernas se desplomaron cuando él finalmente las soltó, completa y absolutamente exhausta.
Anduin miró a Calia, que tarareó alegremente, antes de deslizarse a su alrededor y subirse sobre Jaina, que se recostó sobre su hinchada pansa llena de semen, de modo que la presión hizo que el semen saliera a presión de su coño. Mientras Jaina gorgoteaba y se retorcía presa del pánico, Anduin se reposicionó y se levantó ligeramente para empujar la punta de su pene contra el apretado y necesitado coño de Calia. Le dio una palmada en el trasero a la no-muerta, lo que la hizo gritar, y luego agarró sus caderas con sus manos.
SCHLAP
La penetró con una ráfaga feroz y comenzó a embestirla sin ningún tipo de preparación lenta, lanzándose directamente a una follada intensa.
SLAP, SLAP, PLAP, SLAP, PLAP, SLAP, PLAP
Los jugos brotaron y salpicaron desde donde chocaron sus caderas, goteando sobre el vientre y el coño de Jaina. Calia solo gimió y sacó su culo para recibir más placer, que Anduin estaba feliz de proporcionar. Agarrando su cadera con una mano y su cabello con la otra, la folló con fuerza, balanceando todo su cuerpo en cada embestida furiosa, gruñendo cada vez que su coño se tragaba cada centímetro de su palpitante miembro viril.
Entró y salió, entró y salió, meciéndola sobre Jaina mientras la presionaba hacia abajo sobre ella. La presión hizo que aún más semen brotara del coño fecundado de Jaina, pero nuevamente, ni Anduin ni Calia estaban preocupados por Jaina en ese momento. Anduin follo a Calia como a una perra, como si la estuviera intentando impregnar, pero la única respuesta que obtuvo fueron enloquecidos chillidos de lujuria, de éxtasis, mientras su enorme verga se hundía profundamente en sus apretados pliegues.
Más fuerte, más rápido, los dos amantes se aparearon encima de la archimaga demacrada, golpeándose brutalmente las caderas como dos animales, gorgoteando y gritando su placer al mundo. Mientras Anduin la bombeaba, enganchó un brazo alrededor del cuello de Calia y apretó fuerte. Aunque no respiraba, por reflejo puso sus ojos en blanco de placer, su rostro se retorció en una expresión depravada de pura felicidad mientras se paralizaba y temblaba en el orgasmo. Anduin también estaba cerca ahora; tan cerca que su verga palpitaba violentamente, sus bolas se apretaban, preparándose para estallar una carga obscenamente dentro de la zorra no-muerta.
Cuando estalló, dejó escapar un profundo gruñido y se lanzó hacia adelante, tocando fondo dentro de Calia y derramando carga tras carga de semen lo suficientemente grande como para hinchar su vientre como el de Jaina. Se agitó y se movió contra ella, gimiendo, aferrándose a su cuerpo mientras ella se retorcía y se retorcía en sus brazos. Siguió bombeando durante mucho tiempo, sus sentidos se debilitaron, hasta que por fin se retiró y cayó al suelo junto a la maga, jadeando en busca de aire, contemplando su obra.
Las dos bellezas gimieron en la cara de la otra, con los labios separados a centímetros, sus grandes y abultados vientres llenos de esperma presionándose para hacer que el semen saliera constantemente de sus coños maltratados. Anduin gimió y pasó una mano por la espalda de Calia, disfrutando de la forma en que se estremeció después. El rostro de Jaina era igual de hermoso, tenso por la vergüenza y la felicidad, sabiendo que después de una seción de apareamiento como está era imposible que en unos meses no diera a luz al siguiente Almirante de Kul Tiras.
En cuanto a Calia, ella aprovecharía esta oportunidad para comprobar si un no-muerto tocado por la Luz puede concebir...
