Alleria Brisaveloz

Alleria estaba preocupada por Anduin. No físicamente, Anduin era un hombre piadoso y honorable que había demostrado ser capaz de hacer lo que debía sin llegar a ser injusto. El problema era que se había vuelto extremadamente popular con las damas, llegando a tener numerosas amantes, todo con la venia de su esposa. Peor, había tenido varios hijos extramatrimoniales, uno de ellos siendo su propio sobrino.

Ella estaba preocupada por lo que podría significar para Arathor y la Alianza el que hubieran múltiples herederos potenciales. Por eso había ido a su despacho en Lordaeron, la nueva sede de la Alianza, para expresarle sus preocupaciones. Sin embargo, y de alguna manera que no recordaba, Alleria y Anduin se habían envuelto en un morreo posesivo, profundizando sus besos y manoseandose. Y la peor parte era que Alleria estaba emocionada por ello. Anduin era todo lo que Turalyon no era; seguro y efusivo.

Todo llegó a un punto crítico cuando Anduin la empujó sobre su cama compartida y la besó sin sentido. Alleria se hundió en el beso por un momento, antes de finalmente volver a la realidad y empujarlo.

—¿Qué estás haciendo, Anduin?— Trató de poner algo de enojo en su voz, pero la ira simplemente no estaba allí —¿Qué pasa con Turalyon y Taelia?.

—¿Qué pasa con ellos?— preguntó Anduin — Taelia no ha dejado de traer nuevas chicas a nuestro lecho. Y sé que Turalyon no está haciendo nada por ti, ¿cuándo fue la última vez que tuviste sexo?.

Alleria se devanó los sesos tratando de pensar, pero no se le ocurría nada. Anduin aprovechó su vacilación y la besó de nuevo, esta vez también apretando las tetas. De repente se apartó y la miró directamente a los ojos.

—Puedo decir que quieres esto, pero si quieres que me detenga, solo dilo.

Alleria intentó formar las palabras, pero simplemente no salieron. En cambio, extendió la mano y agarró la parte posterior de su cuello, tirando de su cabeza hacia abajo para besarlo. La ropa voló frenéticamente mientras ella se olvidaba de todo en el calor de la pasión, hasta que Alleria terminó tendida de espaldas con la cabeza de Anduin entre sus piernas. Su lengua serpenteante se movió de un lado a otro sobre su clítoris, lamiendo arriba y abajo su raja que hizo que Alleria se retorciera y gimiera incontrolablemente.

Turalyon siempre había tratado el sexo oral como una formalidad, pero ahora a la pseudo elfa del vacío estaban trabajando su coño como si fuera la última bebida en el desierto, y no pasó mucho tiempo para que su liberación empapara la barbilla de Anduin. Sus ojos rodaron en su cabeza cuando sintió a Anduin deslizarse dentro de su coño empapado, su enorme verga estirando los límites de sus paredes en desuso. No podía usar sus habilidades del vacío, porque su placer le impedía escuchar los susurros, y por primera vez, Alleria sintió que la empujaban hasta sus límites.

Con un gemido, Alleria pasó en espiral por otro clímax que le hizo curvar los dedos de los pies, su coño apretado también ordeñó la propia liberación de Anduin, la sensación de esperma caliente bombeando dentro de ella prolongando su abrumador subidón. Alleria estaba completamente preparada para que Anduin se cayera y se quedara dormido, pero en lugar de eso sus ojos se abrieron de par en par por la sorpresa cuando él la puso sobre sus manos y rodillas, y levantó sus caderas en el aire.

Mientras Anduin procedía a devastarla por detrás, Alleria se dio cuenta de que esto era lo que había estado ansiando todo este tiempo; un hombre con una gran verga golpeándola hasta convertirla en una vaca reproductora. Y como Turalyon claramente no estaba a la altura de la tarea, ella simplemente tendría que ser el vertedero de esperma de Anduin de aquí en adelante.


Vereesa Brisaveloz

Vereesa se levantó y caminó por el pasillo hacia la habitación de Sylvanas en la Aguja Brisaveloz. No era muy inteligente. De hecho, era una de las cosas menos inteligentes que había hecho desde que murió su marido. Debería haberse quedado en casa o ir de caza como solía hacer en el aniversario de su muerte. Debería haber hecho cualquier cosa menos esto. Pero, desde que sus hijos habían tomado la batuta para gobernar Alterac estaban muy ocupados como para reunirse con ella hoy... pero su hermana sí.

Sylvanas, quien estaba lejos de la luz pública, la había invitado a la Aldea Brisaveloz, ahora recupera de la plaga por acción conjunta de los druidas de Bel'ameth y sacerdotes elfos de Lunargenta, una muestra más de lo que podía hacer la raza elfica unida. Era realmente reconfortante tenerla de vuelta, había extrañado esos días en que se emborrachaban con cerveza, mientras los jóvenes elfos coqueteaban con ellas, buscando alguna oportunidad.

Sin embargo, había olvidado lo atrevida que su hermana era naturalmente era...

Vereesa sabía de la "aventura", que mantenía con Anduin Wrynn. Lo cual de por si solo era sorprendente, realmente no estaba preparada para la MUY detallada descripción de sus noches con el humano mucho más joven que ellas. El color pinto sus mejillas por algo más que la cerveza, amenazando con expandirse a sus largas orejas, mientras cruzaba y cruzaba sus piernas, intentando disminuir la incómodidad húmeda que se volvieron sus bragas.

Finalmente, Vereesa había dicho a su hermana que estaba exagerando... Su respuesta sería lo mismo que habrir el Portal Oscuro.

—¿A sí? ¿Porque no lo pruebas? Él está arriba dormido... luego me dirás si exagero— dijo Sylvanas como si nada, mientras bebia de su jarra.

Veo que tenía razón, Anduin estaba completamente desnudo durmiendo en la cama de su hermana. Vereesa miró la fuerte constitución del humano, mucho más varonil que cualquier elfo... realmente las hermanas Brisaveloz tenían un fetiche por los humanos. Vereesa escuchó un bostezo y algo de movimiento detrás de ella.

—¿Sylvanas, eres tú?— dijo Anduin cansinamente.

Aprovechando el estado confuso del rey y la oscuridad de la habitación, Vereesa se deshizo de su ropa, quedando solo con sus bragas, y se arrastró sobre su cama tan seductoramente como pude. Se sento sobre su abdomen y llevo un dedo a sus labios y luego agarró sus manos. Ella llevo sus manos a sus tetas antes de apoyar su trasero sobre su verga que sobresalía de debajo de la manta. El coño de Vereesa empapó sus bragas de seda. Sus manos le frotaron el pecho antes de llegar a los hombros. Agarró sus bragas y las deslizó hacia un lado. Luego lo sujetó por los hombros y se montó sobre su miembro.

"¡Anar'lah belore!, es más grande que Rhonin" pensó Vereesa, mientras gemía lentamente.

La mano de Anduin se movió a su cintura. Lentamente la hizo rebotar arriba y abajo antes de acelerar. Su trasero rebotó en su regazo con cada salto. La folló al ritmo del sonido de aplausos causado por su culo burbuja y tambaleante. Vereesa se incliné y lo beso. Su boca le permitió entrar después de lamer sus labios. Tenia buen gusto a pesar de estar recién levanto, ¿Sería cosa de ser Forjado por la Luz o solo estaba muy necesitada? Tal vez debería comenzar a follar con más regularidad, aunque dudaba que alguien fuera mejor que Anduin.

Sus labios se separaron de los de ella y se movieron hacia su cuello. Todo su cuerpo se movió y se puso de pie con Vereesa en sus brazos y todavía lo montaba. Agarró sus caderas y la empujó hacia adelante, y hacia atrás. Esto era nuevo para Vereesa, por lo general Rhonin era más conservador con el sexo y, con una disculpa silenciosa a su difunto marido, estubo feliz de ver que Anduin no lo era.

Él no había terminado, envolvió un brazo alrededor de la delgada cintura y movió su otro brazo hacia su cuello elegante. Vereesa sintió que estrangulaba con fuerza antes de aflojar y repitió este proceso, lo cual solo la éxito más. Estaba cerca y sus gruñidos comenzaron a demostrarlo.

—¡Ya casi estoy ahí, sigue!— Veressa gimio, olvidándose de su juego de identidades.

Si el se dió cuenta o no ella no podía decirlo, pero ella lo creyó cuando Anduin se detuvo y la arrojó sobre la cama. Pero, luego su cabeza apareció entre sus piernas, sintiendo su lengua recorrer sus labios palpitantes. Mordisqueó su clítoris antes de deslizar sus dedos dentro y fuera de su coño extremadamente rápido.

Vereesa gimió y grito cuando una ola de placer recorrió su cuerpo, su espalda se arqueó cuando agarró su cabeza y la atrajó hacia su raja. Vereesa se recosto en éxtasis jadeando fuerte por su orgasmo, pero Anduin no planeaba dejarla descansar. Le dio la vuelta fácilmente y fue a su trasero, golpeándolo varias veces.

A diferencia de sus hermanas, Vereesa nunca tuvo un gusto por los azotes, pero el escozor que le dieron sus manos cubiertas por la Luz la hicieron sentir jodidamente bien. Su trasero se sacudió con cada bofetada y sus gemidos se hicieron aún más fuertes. De repente, Anduin levantó sus piernas y Vereesa las doblo para él, quedando sus tobillos a la altura de sus orejas, y comenzó a follarla de nuevo.

Anduin aumento el ritmo de sus embestidas, se inclinó y extendió la lengua, reclamando sus labios mientras devastaba su pequeño coño. La abrumó, su lengua deslizándose contra la de ella antes de empujar bruscamente su cabeza hacia abajo entre las sábanas. El marco de la cama chirrió cuando su peso se movió. Un fuerte golpe en una de sus regordetas nalgas aseguró que no perdería su color rojo en un futuro cercano, y luego aumentó la velocidad de sus embestidas, revolviendo tanto sus entrañas como su cerebro con su verga dura como una roca, transformándola en lo que probablemente era la viuda más feliz de Azeroth.

Él gruñó, y antes de que ella pudiera decir algo, el se corrió dentro de su útero desprotegido. Esta vez su mente sí que se hizo añicos. La tensión que sentía estalló en su interior y gritó como una loca, con los ojos en blanco, los dedos de los pies enroscados y el coño apretado por la carne humana inexplicablemente orgásmica que la llenaba hasta el borde. Un torrente de semen inundó su coño. Ella tenía una buena idea de cuánto semen podía producir con lo que le había contado su hermana, pero esto era más que eso.

De repente, se encontró de costado, dándole la espalda a Anduin, que la miraba con el rostro hacia abajo mientras la abrazaba. Él ya sabía quién era. No sabía qué decir, pero cuando él le agarró un pecho y se inclinó para besarla, aceptó con gusto sus avances. Sus caderas se sacudieron contra ella y ella gimió en su boca como una puta codiciosa.

"Si esto sigue así, Giramar y Galadin podrían tener otro hermano" Vereesa reflexionó, antes de comenzar con otra ronda de sexo salvaje y sudoroso.


Marran Aterratrols

Marran intentó no reírse mientras era arrastrada por el pasillo del Fuerte de Ventormenta. Marran se burlo de quienes la llamaron loca o asesina. Bobos, ella fue quien demostró el poder de Arathor cuando todos pretendían continuar con esos sucios orcos en tierras que por derecho eran nuestras. Ella no se arrepentía de nada.

Los guardias que la escoltaron la dejaron en la habitación en la que supuestamente se alojaria durante su encierro y se quedó paralizada. En el cuarto está el mismísimo Anduin Wrynn, Rey de Ventormenta y, según ella, un indigno y debil usurpador de la corona de Arathor. Marran se dio cuenta de dos cosas; una, Anduin estaba completamente desnudo y dos, estaba obscenamente dotado.

Lo siguiente que supo fue que de repente dos manos grandes se cerraron en puños en su pelo y la verga por la que había estado babeando hace unos segundos se introdujo hasta su garganta. Levantó la vista y se encontró con los ojos de Wrynn mientras él le veía con seriedad.

—Provicaste una guerra y condenaste a una raza entera. Eres indigna de tu linaje, pero no permitiré que la Casa Aterratrols acabe por tu culpa.

La mente de Marran se quedó en blanco cuando la verga en su garganta le cortó el aire, se sintió mareada y ebria de verga, mientras Anduin destrozaba su boca, hasta que sus labios se presionaron contra su pelvis. Hasta que con un poderoso empujón, Wrynn la obligó a apartarse de su verga y a tumbarse boca arriba en su catre, pasando directamente de su boca a su coño sin previo aviso.

Marran ya había sido tomada por sorpresa por el sexo oral, y ahora las brutales embestidas en su coño la estaban derritiendo hasta dejarla en un estado de éxtasis. Olvidó por completo su odio por Anduin, solo le preocupaba la forma en que el poderoso rompeperras del Emperador la estaba abriendo de par en par. Sus manos agarraron las sábanas y sus piernas se cerraron alrededor de la cintura de Wrynn mientras intentaba mantenerse firme en esta cogida salvaje.

Su control finalmente se hizo añicos cuando, con un gruñido, Wrynn se introdujo hasta las bolas en su coño, con la verga retorciéndose mientras disparaba chorro tras chorro de semen dentro de ella. Su esperma caliente salpicando dentro de ella provocó su propia liberación, y sus ojos se pusieron en blanco mientras un placer abrumador recorría su cuerpo. Se perdió por completo en el éxtasis, sus ambiciones fueron superadas por un deseo insaciable por la verga de Anduin Wrynn.

Wrynn finalmente retiró su miembro viril de su coño tembloroso y la cargó sobre su hombro para llevársela a su habitación. Después de todo, tenía que asegurarse de que la perra quedará embarazada... además, a Taelia le gustaba jugar con sus amantes cofvertederos de espermacof tanto como a él.


Fareeya

—Mmm ¿Porque estarrán tardando tanto?— murmuró el Profeta Velen, el cual estaba esperando a que la Capitana Fareeya terminase de preparar al joven Anduin para que este fuera imbuido por la Luz Sagrada.

Fareeya había dicho a todos los aspirantes a ser Forjados por la Luz que eliminacen toda duda, porque sino ser imbuido por la Luz Sagrada sería letal... Aunque la preparación de Anduin sería algo especial.

Dentro de las habitaciones de la capitada, Fareeya estaba de rodillas, con los dedos hundiéndose en su coño ávido mientras le hacía a Anduin una mamada húmeda y descuidada.

—Por la Luz, eso es tan bueno— gimió Anduin, mientras ella lo chupaba expertamente. La draenei podría haber sido una guerrera santa, pero ciertamente sabía cómo manejar una verga.

—¿Qué puedo decirr, mi rey? Erres mucho más grande que un draenei promedio— dijo Fareeya y le guiñó el ojo, mientras le daba un último beso a la punta furiosa de su eje y se apartaba un momento, con hebras de saliva todavía adheridas a sus labios violáceos —Mmm, erres muestro piadoso rey, creo que te mereces un trato especial.

La sexy draenei Forjada por la Luz se levantó, camino en toda su gloria desnuda balanceando sus caderas hasta llegar a su escritorio, dónde se inclino, mostrando su culo regordete y apartando su cola para presentar su coño pálido y tierno derramando jugos por sus muslos.

Pero no estaba preparada para la enormidad de la verga que se abrió paso dentro de ella. Estiró su coño como nunca antes había sentido, abriendo sus labios y reorganizando sus entrañas con cada embestida. Un placer alucinante amenazó con abrumarla desde el principio.

Anduin gruñó mientras comenzaba a azotar con fuerza el trasero pálido y afelpado de Fareeya. La capitana Forjada por la Luz nunca había recibido una cogida como esta, y se notaba. Agarró sus cuernos y tiró de ellos mientras la destrozaba hasta alcanzar una serie de clímax eufóricos.

Desafortunadamente, tenía otros asuntos que atender y, mientras el coño de Fareeya temblaba alrededor de su miembro, se rindió y la siguió hasta el borde. Un verdadero tsunami de esperma caliente inundó el útero de la Fareeya, haciéndola aullar hasta el orgasmo más extremo de su vida, con los ojos en blanco y la lengua colgando de una boca que se abrió en una perfecta "O".

Fareeya jadeaba con la lengua colgando, mientras él la dejaba recostada sobre su escritorio. La maravillosa y cálida sensación de semen instalándose en su útero la hacías olvidarse de que su habitación no era aprueba de sonido y ahora, tanto Ishanah como Yrel que habían venido por consejos antes de volver a Terrallende, querían un poco de lo que la Capitana del Ejército de la Luz acababa de recibir.

Sería mejor que Velen esperara sentado...


Guardabosques Oscuras

Las Guardabosques Oscuras si bien no eran tan pesimistas como su ex reina, realmente no tenían muchas esperanzas con este "renacimiento" que les quería proponer su nueva reina.

Las diez elfas no muertas entraron por las grandes puertas a la del trono de Lordaeron. Y se encontró con una increíble imágen. Anduin Wrynn, su Emperador, estaba sentado en el trono y tenía agarradas a Calia Menethil y a Sylvanas Brisaveloz por el pelo y chupándole la verga de rodillas. Calia y Sylvanas apenas dudaron mientras se dirigían hacia él, dejando besos húmedos a lo largo de su eje y arrullando de placer. Sylvanas lo tomó en su boca primero, moviendo la cabeza al ritmo mientras Calia se agachaba para chupar sus bolas. Ambas mujeres, que estaban gravemente embarazadas, se detuvieron para apoyar la suave carne de sus tetas sobre su verga. Frotaron sus pechos de arriba a abajo sobre su pene y succionaron la punta cada vez que se soltaba.

Las elfas no-muertas vieron la imagen y no pudieron evitar ponerse en la posición de esas perras suertudas. Se quedaron observando "hipnotizadas" hasta que el Gran Rey se corrió, chorros de semen salpicando los rostros necesitados de las perras impregnadas, solo para que estás se empezarán a limpiar entre si como gatas, terminando en un fogoso beso lésbico.

Tan pronto como terminaton de compartir esperma entre ellas que reconocieron a las Guardabosques Oscuras a su alrededor. Algunos me miraban con intriga, algunos con lujuria y algunos con ira. Formaron un círculo alrededor del trono y se quedaron esperando.

—Saludos mis ex guardabosques. Algunas de vosotras conocéis a Anduin, nuestro amado emperador— dijo Sylvanas con un arrullo inusualmente carente de sarcasmo, siendo sincera en la parte de "amado" —Ha venido a nosotros con una "divertida" propuesta.

—Mmm, como pueden ver, su ex reina ahora también es una ex alma en pena. Él les ofrece hacer lo mismo por ustedes, mis queridas guardaespaldas— explico Calia, mientras seguía acariciando la virilidad del Joven Leon —Así que quitaos los uniformes y mostradle a Anduin las mujeres que quieren un bollo en sus hornos.

Hubo unos momentos de silencio antes de que una de ellas, Anya, eliminará las correas de su armadura y se la quitara, dejando al descubierto sus tetas desnudas. La mayoría de las chicas tomaron esto como una llamada a la acción y se quitaron la ropa. Algunas chicas se frotaron el clítoris mientras me veían a su señora/ex-señora. Otras juntaron sus tetas y le guiñaron el ojo seductoramente al Gran Rey.

En ese momento, Anduin empujó suavemente a Sylvanas al suelo y coloco a Calia encima de ella, comenzando a follar la unión entre ambas, frotando sus clítoris y coños simultáneamente. Ellas gimieron de sorpresa y lo miraron por encima del hombro de Calia manera seductora. El Emperador disfruto de ellas, follándose sus coños preñados indiscriminadamente, descargando numerosas cargas en el interior de los temblorosos agujeros de sus dos dichosas amantes.

Cuando empezó a salir de sus coños bien jodidos, él dejo que su última corrida se esparciera por toda la espalda de la Señora de Lordaeron. Algunas guardabosques corrieron hacia adelante e intentaron atrapar los chorros con la boca; algunos los dejaron caer sobre sus cuerpos. Anduin se recostó, admirando la vista de las elfas luchando por quitar mi semen del cuerpo de Calia.

Anya se acercó y le limpió la verga, mientras Kitala, una elfa de la noche no muerta, se le acercó por atrás. Retuvo toda la crema en su boca y besó a su hermana, permitiendo que la mezcla de nuestros jugos fluyera entre sus labios. Gimió en el beso y se giró sobre su espalda. Cuando se separaron, me miró y sonrió.

—Sabes muy bien —respondió— ¿A quien va a bendecir primero, mi rey?.

Los que estaban más cerca de él comenzaron a mirar con deseo su eje, una incluso la agarró con la mano y la acarició lentamente.

Varias horas mas tarde...

Una sirvienta renegada se acercó al trono, preguntándose donde estaba su señora. Mientras se acercaba a la sala del trono, escuchó la fuente del alboroto frente a ella; un suave gemido que flotaba en el aire, acompañado de una rápida y carnosa bofetada. No hacía falta ser un detective para averiguar qué estaba pasando.

Por fin, abrió las puertas y vio la depravación. Dos guardabosques oscuros, Vorel y Marrah, ya estaban tumbadas contra las columnas, jadeando en busca de aire, ambas volvieron a la vida y de sus coños revividos goteando charcos de semen blanco. La sirvienta entro y con paso imperioso hacia la fuente, encontrando a Kalira junto a Cyndia y Delaryn, Kalira había sido atada con juguetes metidos en su coño y culo, mientras que el trio se acurrucaban uno contra el otro.

—Nyaa ...

—M-Mmmmph...

—Oh mi rey… déjame embarazada…

Al seguir, encontro a Kitala y Anya esparcidos en los escalones del trono, luciendo mareados y felices, considerando la cantidad de semen que tenían, tenía sentido.

—Guh… ta-tan llena…

—Ahhhh… estar viva de nuevo… el placer se siente bien...

Alina y Velonara fueron las siguientes víctimas, yacían en un charco de esperma al lado del trono.

—Jejejejeje… parece que tendrá que asumir la responsabilidad de preñarme, mi rey…

—Mi rey… siga procreando conmigo...

En el trono, el joven semental rubio estaba embistiendo a otra elfa no muerta. Lenara aulló mientras Anduin golpeaba su apretado coño, tirando de su cabeza hacia atrás por su cabello y golpeando su coño fuerte y rápido mientras ella se tambaleaba sobre sus pies. Entonces el se corrió, y la doncella se cubrió la boca con el dorso de una mano mientras densos chorros de semen brotaban de alrededor del coño de Lenara. La estaba inundando de semen, inundando su útero con tanto esperma caliente y fértil que casi con certeza estaba embarazada. La sierva no muerta se mordió el labio inferior y disimuló un pequeño gemido.

Entonces sintió como alguien la abrazaba por detrás, apoyando su abundante busto en su espalda.

—Mmm, querida deberías limpiar este lugar... me aseguraré que seas adecuadamente recompensada.

Y así lo hizo, la doncella no-muerta se convertiría en la segunda no-muerta tocada por la Luz y muchas más le seguirian. Las revividas y las tocadas por la Luz llevarían a la nueva generación de Lordaeron en sus vientres... pronto no habría más renegados.