Antes de partir de regreso al cuartel, trata de animar a Kaya para que no deje que el miedo la venza cuando se trata de desconocidos. Ha pasado solo un año desde lo que vivió y aún le costaba hablar con la gente.
Por el momento el misterioso hombre no ha dado motivos para creer que les hará daño. Es más, él ha ayudado mucho a la gente a su alrededor, aun si no parece gustarle nada ni nadie. No quiere que la convivencia sea incómoda en casa, ni que Kaya se sienta insegura con quienes no son sus padres.
