Había pasado un día desde que Akeno descubrió la crueldad de su nuevo rey, nunca en su vida había visto tanta crueldad como esa noche, el ángel caído que había ayudado a sacar de ese agujero estaba completamente destrozada mentalmente, ahora podía entender como los demás ángeles caídos estaban a su lado de forma leal, ellas no querían volver a ese lugar.
Comprendió que a pesar de tener una sonrisa amable y molesta en la mayoría de veces, el ocultaba como era realmente, asustada como estaba bajo la cabeza a un mas, ella no quería provocar al sujeto que podría matarlas con tal de enseñarles quien manda.
-te encuentras bien Akeno- Asia a su lado pregunto emocionada de ir a la escuela con sus dos nuevas compañeras, al verla Akeno sonrió nerviosamente, no sabía si Asia era parte de esa locura, pero no se arriesgaría.
-estoy bien, solo estaba un poco pensativa por volver a la academia Kuoh-
-todo fue gracias a Shiro, incluso ayudo al pervertido a volver a su casa, pero creo que no vendrá a esta academia- mirando a sus lados Asia no encontró a Issei en ningún lado, Koneko que estaba a su lado comiendo más galletas la miro levantando el pulgar –no necesitamos pervertidos- Akeno suspiro derrotada, Koneko en tan pocos días había cambiado mostrando una actitud que nunca se le fue mostrada a Rias o a ella, la imagen de esa noche la acompaño incluso en sus sueños y se sentía muy temerosa, sintiéndose sola mientras Koneko se poyaba más en su verdugo.
-bueno, no importa, ahora podemos ir a comer en el techo de la academia o crear un club- mientras Asia daba algunos saltos de felicidad mencionando posibilidades, un grupo de demonios los observo de lejos –me da gusto volver a verte Akeno- Sona camino hasta su lado con una mirada cansada, Akeno sonrió y le devolvió la sonrisa –igualmente, tu sabes cómo esta Rias- al mencionar a Rias, Sona se puso nerviosa desviando la mirada –ella lo está soportando bien, mañana en la noche será su boda y no pude comunicarme más con ella, pero si me llego una invitación de su boda-
Akeno asintió con la cabeza triste por el destino de su amiga, sabiendo cómo estaba su amiga en esos momentos de soledad pensó en ir al inframundo no importándole ser arrestada –por cierto, le puedes decir a Shiro que deseo verlo esta tarde- Sona hablo algo más seria, pero sus manos inquietas que se movían hizo notar su inquietud, Tsubaki que estaba a su lado solo bajo la cabeza, pero Akeno al escuchar su petición se estremeció en su lugar –claro, le daré tu mensaje- Asia rápidamente respondió no importándole interrumpir su conversación con Sona, mientras estaban en la entrada de la academia Kuoh, el timbre de la academia sonó llamando su atención.
-una última cosa, Shiro cómo las está tratando- Akeno abrió un poco sus ojos por la sorpresa de escuchar esa pregunta viniendo de Sona –el me trata bien, me da galletas- Koneko hablo con una bolsa de galleras en su mano y levantándolo para que lo vean, Sona estaba a punto de reclamar y mencionar que estaba prohibido comer en clases, pero un golpe de realidad desecho esa idea cuando recordó que ya no era presidenta de nada y solo era una estudiante más.
-siempre me ayuda a entrenar, aunque es rudo conmigo siempre me carga cuando no puedo levantarme- la sonrisa de Asia calentó los corazones de los demás estudiantes que las observaban, Sona asintió con su cabeza y miro a Akeno en busca de una respuesta suya –creo que llegaremos tarde, debemos irnos- jalando el brazo de Asia y Koneko, Akeno dejo atrás a Sona que estaba confundida por su actitud, nunca antes habiendo mostrado un comportamiento similar.
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Shiro cuando recibió la invitación de Sona, pensó en muchas cosas y posibilidades, talvez alguna información sobre los demonios callejeros en otros países o si ellos conocían el termino type, pero en su vida y pesadillas más profunda no pensó escuchar esas palabras.
-puedes repetirlo Sona- con una mirada nerviosa agarro temblando la tasa de té que Tsubaki le había ofrecido, el día que jugo con la mente de Sona y gano ese juego de ajedrez, no espero que algo así se desarrollara, Sona inquieta desde el sofá donde estaba y desviando la mirada a su Reyna que la miraba desde el otro lado –primero debería contarte como ocurrió esto, nervioso agarro un cojín el cual comenzó a apretarlo con su mano-
-los demonios tienen una tasa de natalidad muy baja, por esa razón los matrimonios arreglados son algo común en el infierno, pero al igual que Rias no está feliz con su compromiso, yo anteriormente estaba en la misma situación de Rias, por eso pedí tu ayuda para liberarla de su compromiso porque sabía lo que sentía, pero yo me libere de ese compromiso cuando aposte mi mano en un juego de ajedrez, cuando gane el juego mi matrimonio se canceló dejándome libre, muchos demonios de clase alta jóvenes, ancianos trataron de tomarme como una de sus esposas o ser parte de su harén, pero con ayuda de mi hermana hice que mi mano se apostara en un juego de ajedrez, cualquier demonio que quisiera mi mano en matrimonio, tendría que jugar un juego de ajedrez conmigo y si lograba ganarme me casaría con ese demonio-
El cojín en las manos de Sona ahora estaban completamente exprimido, pero un suspiro se escuchó por parte de Shiro –ya veo, entonces por eso soy ahora tu prometido, pero mencionaste que solo demonios podían retarte y reclamar tu mano cuando ganaran- Sona tardo unos segundos en analizar sus palabras y levanto la mirada –esto tiene sentido, pero es más complicado de lo que parece-
-a que te refieres- Sona algo inquieta se levantó, por alguna extraña razón aun usaba la ropa que llevo para su cita y dando algunos pasos por su sala se quedó mirándolo –yo pensé que nadie me derrotaría en un juego de ajedrez- Shiro levantando una ceja espero a que Sona continuara –no sé qué me paso, pero no creí que perdería, nunca pierdo-
-eso es porque te manipule- Sona abriendo los ojos con sorpresa levanto la mirada encontrándose con los de Shiro –acaso creíste que te dejaría ganar y que fuera a rescatar a Gremory de su boda, piensa eso antes de hablar- después de asimilar sus palabras abrió la boca entendiendo todo, ella fue manipulada para que perdiera, el apretón de manos no fue solo una actuación de algún mago, sino que fue algo mas –porque lo hiciste-
-ya te lo dije, no iba a perder, pero bueno concentrémonos en el problema-
-hiciste trampa, eso no es justo-
Mirándola a los ojos camino hasta estar en frente de Sona –dime, en tu contrato de matrimonio o en nuestro acuerdo dijimos de alguna clausula sobre las trampas- Sona trato de hablar buscando en su mente el contrato, siendo lo precavida que era, recordaba a ver leído el contrato de los viejos demonios que habían redactado para ella, estando de acuerdo en todas ellas, pero no vio nada de alguna clausula contra las trampas, como uno podía hacer trampas en un simple juego de mesa que solo se juega con la inteligencia.
Derrotada Sona se cayó en el sofá con los ojos abiertos de la impresión, Tsubaki corrió a su lado temerosa de despertar la ira de Shiro –dime Sitri, si cualquiera de los dos muriera, el contrato se destruiría- Tsubaki entrecerró los ojos y se puso al lado de su rey con una pose de boxeo, lista para pelear si lo requería –si quisiera matarte niña- agarrándola del cuello, el cuerpo de Tsubaki había dejado de moverse –ya lo habría hecho-
-espera, no le hagas daño- Sona se levantó y sujeto la mano que apretaba el cuello de Tsubaki que empezaba a quedarse inconsciente, suspirando arrojo el cuerpo de Tsubaki a un lado y miro atentamente al demonio, Sona por su parte miro desafiante a Shiro digna de un demonio –no, el contrato dice muchas cosas sobre cómo evitar que este se rompa, los demonios antes habían tratado de fingir su muerte para anular los contratos, así que tuvieron que poner muchas clausulas para evitar romper el compromiso, habían más cláusulas de cómo evitar romper el compromiso que reglas para el juego-
-dice algo de humano- Shiro espero que la homofobia de los demonios lo ayudara, Sona se mordió los labios algo nerviosa –no me digas que- suspirando Sona evito preocuparse de su Reyna al sentir que aún estaba viva –los demonios antiguos nunca tuvieron alguna consideración sobre los humanos, esos ancianos piensan que son la raza más débil y patética de todas, así que el contrato no los menciona o los rechaza para el matrimonio, tendría que hablar con mi hermana y ver una forma de romper este compromiso-
-maldita sea, si hubiera sabido de esto no habría aceptado tu juego- molesto Shiro se rasco con fuerza su cabeza, pero a la vez confundido por la tranquilidad del demonio –entonces nuestro pacto se romperá o que pasara- Sona algo más calmada al desviar la conversación suspiro –el pacto es más complicado de lo que parece, no es simplemente escribir un contrato o apretar la mano, lleva un ritual antiguo de los demonios para pactar con humanos, estos normalmente se hacen en noches de Luna llena y se requiere de la vida de cien humanos, los ancianos desecharon este método ya que provocarían a los cielos ocasionando una guerra, por eso cambiamos nuestros contratos a los que tú ya conoces-
-dime, que pasara con el pacto- Sona entrecerró los ojos y camino cerca de su Reyna para ver su estado, al acercarse noto que su Reyna estaba respirando y solo estaba dormida, con un alivio recorriendo su cuerpo miro a Shiro –tendríamos que hacerlo esta noche, como demonio prometí en formar un pacto contigo si me ganabas el juego, por mi honor y orgullo debo cumplirlo, aun cuando ganaste haciendo trampa- rechinando los dientes a la mención de la trampa, dejo escapar un poco de su preocupación, pero aún quedaba el tema importante.
-bien, solo me importa el pacto, como tienes a tu hermana como líder de facción creo que será fácil cambiar o romper ese contrato, así que ve y pregúntale como romperlo, no me gustaría la idea de casarme con un demonio- temblando en su lugar se abrazó a si mismo mientras iba a la puerta de salida –no soy tan fea para que me digas eso- Sona protesto al ser menospreciada por Shiro que la volteo a ver –ciertamente no lo eres, pero no me agradas, es como si tu quisieras como novio al degenerado de Issei, el sentimiento de asco es similar-
Con Shiro desapareciendo de su visa, Sona se giró al lado de su Reyna levantándola del suelo, necesitaba de su Reyna para ir al inframundo y ver si podía romper el contrato, también tendría que ver si formar un antiguo pacto la afectaría en algo, ya que las nuevas leyes lo prohíben.
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-Shiro estas bien- Asia que estaba ocupando el lugar de Olga lo miro preocupada, a lo cual Shiro respondió soltando un suspiro –problemas Asia, problemas que siempre me persiguen-
-paso algo en la ciudad, otra singularidad- Shiro levanto la ceja ante el termino, pero negó con la cabeza, era la hora de la cena y todos los habitantes de la iglesia se encontraron cenando un poco de sopa preparada por la nueva criada Raynare, cuando Asia la vio por primera vez se sintió incomoda por su presencia al recordar lo que le hizo, pero al ver como se comportaba como una chica humana, Asia se relajó aunque no bajo la guardia, creyendo que ella había cambiado como las demás, ignorando que métodos se usaron en el proceso.
-de hecho, es un tema más problemático, al menos en la singularidad puedo ganar o morir en el intento- Mittelt que escucho sobre una posible muerte de Shiro, lo abrazo con fuerza impidiendo que use su brazo izquierdo, Asia un poco molesta le devolvió el abrazo haciendo competencia de quien se aleja primero –dejen este juego de niños, necesito pensar que are ahora que Olga no está-
Sentada en frente Akeno tomo un poco de aire, volver a su antiguo uniforme escolar hizo que su confianza casi perdida volviera –porque siempre buscas a Olga, acaso es alguien importante- Asia y Mittelt tardaron unos segundos en reconocer la pregunta, llegando a unir algunas pistas y haciendo que sus ojos se abrieran con sorpresa –Shiro cuál es tu relación con Olga- Shiro miro a Asia que hizo la pregunta y a los demás en la mesa que esperaron una respuesta, por más que trataran de ocultar su curiosidad, hacían un pésimo trabajo haciéndolo –ella es la única que me mantiene a raya mis ansias de matar a los demonios en esta ciudad, Olga piensa que ustedes pueden ser útiles en algún momento como refuerzos o prestamistas- Akeno abrió los ojos al escuchar su respuesta, Koneko que estaba comiendo su galleta se detuvo mirando fijamente a Shiro, el gato que ahora parecía más de Koneko también se quedó mirándolo.
-si por mi fuera, mataría a todo ser mágico en esta ciudad, no hay alguna razón válida para que su especie este en el mundo humano, por mi cometería genocidio con tal de proteger a los humanos de esta ciudad, pero Olga cree que hacerlo solo iniciaría una guerra y ahora mismo estoy al borde del colapso, así que no me presionen si saben lo que es bueno para ustedes-
Levantándose de la mesa hizo un agradecimiento antes de retirarse, Raynare que tenía su traje de monja se quedó mirando el plato a medio comer de Shiro haciendo que bajara la mirada triste, los demás que tenían en su mente imágenes de un Shiro matando a todo lo que se moviera los asusto, pero también los hizo temer por su vida.
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-estarías dispuesto a mancharte las manos así- Asia que estaba recostada al lado de Shiro pregunto un poco inquieta por esa idea de matar inocentes –te preocupas por los demonios ahora- a su lado Shiro miro el techo que antes le daba calma y ahora lo molestaban –un poco, sé que son malos no soy estúpida, pero desde que conocí a Sona y Akeno, pienso que al igual que los humanos hay demonios buenos, son pocos, pero hay algunos y no me gustaría entrar en una pelea con ellos-
-tan buena como siempre Asia, tienes razón, aun cuando no lo noten me estoy acostumbrando a ellos, son como los gatos callejeros que sabía adoptar en casa-
¿casa?
-mi hogar, donde mi familia me espera o eso quiero creer- Asia lo miro y sonrió emocionada –nunca me hablaste de ellos- Shiro soltó una pequeña sonrisa antes de levantar su mano y hacer que Asia dejara de apoyarse contra su brazo –no es necesario que lo sepas- divertido por su tono Asia se molestó y enojada se subió encima de Shiro –no eh olvidado lo que me hiciste en Francia, aun cuando no quieras aceptarlo, tú tienes que tomar la responsabilidad, yo que tu tomaste mi primera vez y…- colocando un dedo sobre los labios de Asia, Shiro dejo escapar un suspiro –si mi tía te escuchara o mi sobrina, estoy seguro que tratarían de matarme para que tome la responsabilidad por lo que hice, no lo tomes a mal, pero aun no confió plenamente en ti, tampoco lo hago con Olga, por eso no hablo mucho, cuando hablamos esa noche solo quería hacerte entender que no estás sola-
-lo sé, sé que eres alguien tonto y amable que no sabe expresarse, conozco tu pasado, pero no conozco tu futuro, tú lo dijiste vive el presente olvida el pasado, sé que no suena lo mismo, pero se entiende, los demonios que ahora están contigo son diferente a como los conocimos, recuerdas a Koneko, ella solía ser fría y sin emociones, pero gracias a Kuro parece una niña que disfruta de su mascota, Akeno, bueno ella dejo de fingir su sonrisa y ahora muestra como es realmente, eso me inquieta, pero muestra sus emociones y no los reprime, del pervertido no me importa, no tiene salvación-
-sin duda te llevarías bien con mi sobrina, pero hoy me entere de un gran problema que podría afectarnos y no quiero eso, por eso necesitaba el concejo de Olga- Asía dando una sonrisa bajo la luz de la luna inclino su cabeza hasta estar a centímetros de darse un beso –entonces habla conmigo, talvez no pueda darte una solución, pero..- antes de seguir la puerta de la habitación sonó llamando su atención, Asia un poco molesta se levantó y fue a ver a la entrada de la habitación encontrándose con Raynare, al verla Asia se mostró confundida, ya que al ser poco y pequeña la iglesia, Asia le había entregado su catre para que durmiera en otro lado logrando que Shiro compartiera su cama con ella.
-puedo dormir con ustedes- agarrando una almohada mostro una mirada triste –eh que haces aquí- Asia estando al frente pregunto un poco inquieta por como Raynare estaba casi desnuda con solo una tanga cubriendo su parte inferior –tuve una pesadilla, yo tuve un sueño donde me golpeaban y desollaban- entre pequeñas lagrimas comenzó a relatar como la encadenaron a una jaula y la golpeaban con la intención de mantenerla despierta presenciando su tortura.
Mientras contaba su pesadilla, Shiro escucho su celular sonar, agarrando el celular miro un mensaje de Sona que lo llamaba a su departamento, dándose una palmada en la cabeza recordó que tenía esa pequeña reunión con Sona para formar el pacto, el problema del matrimonio arreglado y del posible conflicto que tendría con los demonios hizo que se olvidara de lo más importante.
Levantándose de la cama y colocándose una ropa mas casual que consistía en una playera negra con mangas cortas y pantalón blanco camino hasta la puerta, sus pies solo tenían un par de zapatillas para no lastimarse el pie –Asia podrías dormir esta noche con Raynare, sin Olga no puedo hacer algo importante para que Raynare no tenga pesadillas, yo tengo un asunto que atender en la ciudad, no sé a qué hora volveré así que te lo encargo-
-espera puedo acompañarte- Asia hizo a un lado a una llorosa Raynare que apretaba con fuerza su almohada –no es necesario, además que ella necesita tu ayuda- señalando a la chica con ojos llorosos, Asia quedo derrotada y asintió con su cabeza –vuelve a salvo- despidiéndose con una mano, Shiro comenzó a alejarse antes de mirarla –por cierto, pueden cubrirse con mi abrigo, es un muy buen repelente de malos sueños-
Mientras se alejaba ambas chicas encontraron el abrigo de sacerdote que Shiro siempre usaba, ambas chicas se miraron y corrieron directamente al abrigo, dispuesta a usarlo para dormir.
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Saliendo de la iglesia se encontró con alguien inesperado –que haces aquí demonio- Shiro pregunto al demonio que estaba sentada en las escaleras de la iglesia mirando las estrellas, al reconocer su voz se encogió en su lugar temerosa –yo no podía dormir, así que vine a tomar un poco de aire-
-ya veo, como demonio supongo que no te molesta la oscuridad- pasando de lado Shiro pensó en llamar a Mittelt para que lo llevara más rápido –espera- inesperadamente Akeno lo detuvo con su voz casi gritando, el curioso solo se dio la vuelta mirándola –que sucede demonio- parándose de donde antes estaba sentada camino hasta Shiro con la mirada baja.
-si no me dices de que trata te dejo- antes de darse la vuelta, Akeno agarro la mano de Shiro que solo la miro de reojo –ahora que- tomando mucho aire, Akeno soltó todos sus sentimientos que la atormentaron –sé que no debería pedirte algo como esto y sé que estarías en contra, pero por favor, salva a mi amiga- con una voz quebrada Akeno levanto la mirada con ojos lloroso a Shiro que se sorprendió un poco por su faceta.
Agarrando su mano derecha con sus dos manos, Akeno comenzó a soltar más lágrimas de tristeza –hace poco me entere por Momo que Rias está mal, no deja de llorar por las noches, se lamenta que su vida tenga que terminar así, sé que para ti Rias es otro demonio más del montón, pero yo la quiero, así que por favor sálvala, are cualquier cosa que me pidas si me ayudas, por favor solo sálvala, aun si tu deseas mi cuerpo te lo daré- terminando sus palabras Akeno movió la mano de Shiro hasta sus pechos y aflojando un poco la cinta de su bata, dejo caer la bata al suelo mostrando que estaba desnuda –estabas planeado esto- con un tono divertido miro los grandes pechos de Akeno que se asemejaban con los de Karawarner.
Que le sucedía ese día para pensar tanto en demonios –no, de echo yo duermo así, Rias me contagio su forma de dormir y me parece cómodo hacerlo- soltando una sonrisa sincera levanto sus ojos llorosos que parecieron brillar con la oscuridad.
-porque insistes en salvar tanto a Gremory, talvez piensas que es tu amiga y todo eso, pero para mí no es nada, no tengo algún interés en los demonios y aunque tú me prometas muchas cosas no me importa, así que si me disculpas tengo que irme-
Alejando su mano, Shiro se introdujo en el bosque oscuro, dejando a una Akeno llorando, la cual se derrumbó cayendo al suelo de rodillas mientras era observada por Koneko entre las sombras.
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-bueno Sitri que necesitas para comenzar- Shiro con los brazos cruzados miro a Sona que estaba con su uniforme escolar, su manía de vestirse como colegiala había vuelto –no sé si tienes un fetiche con la ropa escolar, pero deberías pensar en cambiarlo, a menos que quieres que los demás humanos piensen que tú eres una trabajadora nocturna-
Avergonzada con las mejillas sonrojadas, Sona desvió la mirada a su Reyna que estaba de igual forma vestida como su rey y con un tinte rosa sobre sus mejillas –no es nada de eso, es solo que el uniforme fue creado usando los detalles y protecciones de mi clan-
-no pedí que me contaras tu historia de origen, solo fue un comentario y ahora dime que necesitas- Shiro pregunto un poco curioso de estar en un antiguo almacén que estaba completamente despejado, habiendo solo un círculo mágico tallado en el suelo, irónicamente la simetría y la forma de dicho círculo mágico le hicieron recordar a un ritual tántrico.
-necesitamos que la luna este en su punto más alto para realizarlo, en su mayor parte necesitare usar mi sangre para formar el pacto y todo eso, pero hay algo que necesito decirte- Shiro agarrándose la frente comenzó a ver un futuro molesto, ese día no era nada bueno para él.
-Estuve investigando como hacer este pacto y solo encontré dos métodos factibles para nosotros, sé que no quieres matar humanos y usarlos como sacrificio, matar niños o usar bebes para bañarte en su sangre, la única forma que encontré para formar este pacto es usado nuestra sangre-
Shiro asintió un poco satisfecho al saber que no tendría que cometer actos tan repugnantes a los inocentes, los demonios sin duda eran criaturas viles si tenían esos métodos para formar un pacto.
-bueno, que necesitas de mí, si solo fuera tu sangre dudo que me necesitaras- Sona avergonzada y con las mejillas sonrojadas desvió la mirada –necesito que te quites la ropa y te sientes en el círculo- Shiro se giró para verla y noto su vergüenza, resignado comenzó a quitarse la ropa ignorando que dos demonios lo observaban, estaba cansado por ese día y solo quería que terminara.
-oye, porque te desnudas así, no tienes vergüenza- dando una pequeña sonrisa agarro su pantalón blanco bajándolo poco a poco –la verdad me apenaría que Asia me viera, pero ustedes son demonios- quitándose el pantalón Shiro quedo desnudo como dios lo trajo al mundo, caminando hasta el círculo mágico donde se sentó cómodamente.
Sona apenada desvió la mirada lo mejor que pudo, continuando con el círculo mágico, pero sus impulsos demoniacos comenzaron a jugar en su contra, mientras terminaba de escribir el círculo mágico Shiro la miro –oye cuando comenzara, me hace frio- molesta Sona se levantó del suelo mirándolo –nunca dije que te desnudaras ahora, es tu culpa que estés ahí yo estoy usando mi sangre para escribir esto antes de la media noche-
Apenada por mirar fijamente el pedazo de carne llamado Kotomine Shiro volvió a escribir el ritual, mientras se acercaba la media noche, Shiro noto como el techo tenía una cúpula que mostraba la luna, talvez fue la razón por la cual Sona lo llevo a ese lugar, ya que de alguna manera la luna y el círculo mágico estaban alineados para ese momento.
-en unos minutos más comenzara, debo prepararme- apenada Sona comenzó a quitarse el uniforme escolar ayudada por Tsubaki, cuando Shiro la miro desvió un poco la mirada –porque en nombre de dios te estas quitando la ropa- Sona apenada se cubrió con su camisa su pecho, su cara sonrojada mostraban una historia de vergüenza y venganza –no es mi culpa, es la única manera de hacer este pacto sin matar a nadie y deja de menciona esa palabra en frente mío, me provoca un fuerte dolor de cabeza-
-¿cual? dios-
Sona se sostuvo la cabeza molesta por la punzada de dolor –deja de hacer eso, estamos retrasando el pacto, además que no aremos nada pervertido, solo necesito marcarte con mi sangre y crear símbolos en tu cuerpo con un poco de contacto piel con piel- Shiro sonrió y movió su cabeza en aceptación, Sona un poco más calmada continúo quitándose la ropa –oye, porque sonabas decepcionada cuando dijiste que no habría cosas pervertidas-
-cállate imbécil- más apenada Sona continúo sacándose la ropa –ya va a comenzar- Tsubaki aviso a su rey que al ver la luna, noto que estaba casi en su punto, quedando solo en ropa interior se adentró en el círculo mágico al lado de Shiro –bien es hora de comenzar- tragando saliva al tenerlo en frente, Sona evito bajar la mirada más debajo de la cabeza de Shiro.
-Kotomine Shiro, tú has venido buscando el poder de los demonios del clan Sitri y yo eh respondido a tu llamado- levantando su mano con un pequeño cuchillo ceremonial que había pedido prestado a sus padres, claro que ellos no sabían para que iba a ser usado pensando que solo se los enseñaría a su peerage, Sona se cortó la palma de su mano –por eso, este día con la luna de testigo te marcare con el símbolo de los demonios Sitri, dime Kotomine Shiro aceptas el pacto que te marcara en la vida y en la muerte como propiedad de Sitri- tragando saliva, Sona recordó precisamente todo el dialogo que necesitaba dar para comenzar el ritual.
-sí, acepto- aceptando el pacto con Sona, ella comenzó a cortar algunas partes del pecho y brazos de Shiro formando símbolos, haciendo que su sangre se marcara sobre su cuerpo –pensé que usarías tu sangre- Sona concentrada ignoro a Shiro, mientras continuaba cortando algunas partes del cuerpo de Shiro –es parte del ritual, como ambos estamos formando un pacto sin un pago de por medio como lo serían los sacrificios, debes ofrecer tu sangre- Tsubaki dio una pequeña explicación a lo que estaba sucediendo, Shiro recibiendo esa respuesta simple asintió con la cabeza –ya veo-
Mientras el ritual continuaba, Tsubaki miro como el circulo mágico comenzaba a soltar rayos rojos (eso no debería pasar) ella repaso junto con su rey todo el proceso y eso no tenía nada que ver, para la sorpresa de Sona y Shiro, la luna se tornó de un color rojo brillante haciendo que Sona se detuviera y mirara preocupada, pensando que habría cometido un error.
-que está pasando, porque la luna cambio de color-
-pensé que tú lo sabrías- Shiro listo para abandonar el circulo mágico fue levantado por la gravedad asustando a Sona que también fue víctima de la gravedad elevándolo en el aire, quedando ambos flotando en su estado de desnudes, avergonzando a Tsubaki que los miro atentamente mientras flotaban, pero al darse cuenta del problema trato de agarrar a su rey, pero no logro conseguirlo cuando un rayo impacto en su cuerpo haciendo que cayera desmayada ¡Tsubaki!
Sona grito asustada al ver a su Reyna tirada en el suelo, pero antes de seguir preocupada, tanto Shiro como Sona desparecieron en la luz de la luna roja.
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Cuando Shiro abrió los ojos, su vista fue cegado por un fuerte brillo rojo, cerrando los ojos con fuerza uso sus manos para cubrir su visión y tratar de acostumbrarse a la luz roja, al acostumbrarse a la luz roja noto que estaba sentado sobre el agua, como si fuera algo sólido.
Confundido por el cambio, pensó que era algún tipo de anomalía o singularidad, dando a conocer que misteriosamente fue llevada ahí al estar en el lugar y momento equivocado, chasqueando la lengua por su molestia noto la figura de Sona la cual estaba con los ojos abiertos mirando el lugar.
-donde estamos Sitri, esto es obra tuya-
Sin recibir respuesta Shiro empezó a molestarse hasta que escucho unos pasos acercarse, si bien el agua podría considerarse sólida en esos momentos, aun hacia sonido de agua cuando caminaba, al voltear la mirada se encontró con Rias usando una ropa interior provocativa, al verlo sus ojos se abrieron de miedo y vergüenza, pero rápidamente presto atención a su amiga –Sona que está pasando-
Aun cuando Shiro estaba confundido por como aparecieron en una especie de mundo espejo, miro a sus alrededores buscando algo para saber que sucedía, pero solo se encontró con un mar infinito que se extendía hasta los confines y sobre ellos una inmensa oscuridad con una luna roja como su única iluminación.
-no puede ser, esto es- Sona con ojos casi llorosos reconocido el lugar, era un lugar que solo escucho de historias por parte de su hermana cuando era niña, pero no entendía como algo así era posible, solo estaba formando un pacto y ahora se encontraban en un antiguo ritual de matrimonio.
-Sitri que demonios está pasando- Shiro ignorando su desnudes camino al frente de Sona quien al verlo retrocedió avergonzada –espera, no te acerques- dándose la vuelta miro el mar sin fin y se sintió incomoda por lo que tendría que decir.
Sin embargo, Rias que al igual que ella había escuchado ese tipo de historias hablo –Sona este lugar no es un ritual de matrimonio- al escucharlo Shiro entrecerró los ojos quemando la espalda de Sona con su mirada –Rias, aunque me alegra verte actuar normal no es momento para sentenciarnos a muerte-
-me engañaste Sitri- apretando los puños Shiro agarro el cuello de Sona por la espalda levantándola en el aire, pero noto algo extraño –suéltala- Rias poniéndose en posición de combate trato de usar su magia, pero no respondió haciendo que abriera los ojos temerosa al no tener alguna forma de defenderse.
-me duele, suéltame, si me matas no podrás escapar de aquí- tirándola al suelo como un trapo sucio, Shiro se subió encima de ella con las dos manos en su cuello –aunque no pueda usar mi magia para despellejarte, aún tengo mi fuerza para matarte- apretando los dientes comenzó a ahogar a Sona, Rias viendo a su amiga en peligro salto sobre la espalda de Shiro tratando de alejarlo, Sona de igual manera trato de alejarse sosteniendo sus manos evitando ser asfixiada.
En su forcejeo Shiro noto como su cuerpo se calentaba y perdía fuerzas, agitado retrocedió con Rias aun aferrada en su espalda, Sona que estaba más agitada se levantó ocultando sus ojos con su cabello –este ritual, funciona como una ceremonia de bodas, el pacto que íbamos a formar tenía una similitud debido a la falta de sacrificio, pero algo lo altero, no sé qué paso para que se activara el ritual de matrimonio-
-mierda, de que trata la ceremonia- Shiro comento ignorando su alrededor, hasta que Sona levanto la mirada notando un brillo único –nuestra noche de bodas- sin que pudiera detener lo que se avecinaba, Sona se acercó a Shiro con la cara sonrojada dándole un beso.
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Su mente estaba nublada y su corazón no dejaba de latir, pero podía ver como Sona rodeaba sus brazos sobre el cuello de Shiro dándole un beso apasionado y muy torpe, sin duda para Sona era su primer beso.
Reuniendo sus fuerzas y no cayendo en la locura que invadía su mente, empujo a Sona atrás, la cual cayo sonriendo y como si estuviera drogada –reacciona Sitri que te está pasando- jadeando por el calor que recorría su cuerpo, Sona abrió los ojos con un brillo peligroso.
-dime Shiro, como crees que es la boda de los demonios si no tenemos las creencias humanas- temblorosa y jadeando se levantó con mucha cautela –nuestras bodas son más que todo orgias, cuando la ceremonia comienza, los maridos son llevados a una dimensión de bolsillo donde consumen su amor, esto iba a pasarle a Rias y su peerage-
Al mencionar al otro demonio, Shiro sintió dos grandes bultos de carne frotarse en su espalda, mientras una jadeante voz se escuchaba en su cuello, el calor que recorría su cuello lo estremeció y dándose la vuelta sus instintos más primitivos se activaron.
Al ver como Rias tenía su ropa interior mal puesta su amigo se despertó, el sostén que tenía Rias dejaba ver un seno libre con los pezones erectos, jadeando Shiro parpadeo un momento y al otro estaba sobre Rias chupándole el pecho libre, ella grito y jadeo, las manos de Rias pronto fueron a su espalda donde incrusto sus uñas con fuerza al sentir como le mordían el pecho.
Mientras Shiro mordía el pecho y lo jalaba con fuerza, la entrepierna de Rias dejo ver un líquido que se escurría entre sus piernas, con la mano derecha libre fue directo a la entrepierna de Rias que al sentir dos dedos entrar en ella, grito de placer mientras se corría y su cuerpo se arqueaba por el placer.
Sin darle chance a descansar, movió esos dedos con fuerza metiéndolo y luego sacándolo, causando que las uñas de Rias se aferraran más a la carne, pero el grito y gemido de placer de Rias, no parecieron terminar con cada movimiento de sus dedos.
¡ME VENGO!
Perdiendo fuerzas en sus brazos, Rias dejo la espalda arañada y sangrante de Shiro quien sintió como lo sujetaban de la cintura –no me olvides- con un tono casi desesperado Sona se aferró a su abdomen besando y lamiendo sus heridas sangrantes.
Mientras tenía su boca ocupada, sus manos fueron directamente al premio donde agarraron ese pedazo de carne que la hizo correr con solo tocarlo, apretando el agarre Sona evito gemir con todas sus fuerzas, su mente la había abandonado siendo reemplazada por la locura.
Mientras masturbaba a Shiro con sus dos manos, el coño de Sona comenzó a empaparse, mojando su ropa interior, con su trasero al aire, cualquiera que la viera, la confundiría con una pila de agua que no dejaba de gotear.
-no puedo detenerme, que me está pasando- Shiro jadeo de placer mientras Sona lo estimulaba, trato de alejar las manos de Sona de su miembro, pero por alguna razón no podía, mientras miraba a Rias con un rostro sumido de placer, los ojos de Shiro se nublaron confundiendo al demonio en frente.
Su boca se abrió y un grillo cubrió sus ojos –Alessa- al mencionar su nombre, Sona logro recobrar su auto control alejando sus manos del miembro de Shiro, ella jadeo y se estremeció al verse, la imagen de una heredera había sido reemplazada por la de una chica cualquiera.
Antes de seguir con sus pensamientos de autocompasión.
KKKKKKKKKKKYYYYYYYYYYYYYYYAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA
El grito repentino de Rias la saco de sus pensamientos al ver como Shiro introducía de golpe ese grueso miembro dentro de ese pequeño y estrecho coño, Sona pudo ver de primera fila como esa cosa que antes estaba acariciando abría a Rias, la sangre se hizo notar cuando lo metió por completo, Rias se quedó sin aire al sentir como su útero era abierto por la fuerza dejando entrar el miembro erecto de Shiro.
Antes de caer desmayada, él se movió sacándolo lentamente de su útero, lo cual ocasiono un orgasmo masivo corriéndose en el acto, jadeando el dolor la invadió con el placer de por medio, justo cuando iba a tomar aire, volvió a ser penetrada con más fuerza que antes, su coño sensible volvió a ser penetrado haciendo que gritara con más fuerza.
Sus manos fueron directamente al pecho de Shiro tratando desesperadamente de alejarlo, pero con cada movimiento de cadera, su coño empezaba a sentirse bien, ella comenzó a jadear con más fuerza mientras sus débiles brazos lo sostenían del cuello, Shiro se inclinó mientras movía sus caderas con más fuerza, como si tratara de romperla –Alessa…. te amo- un susurro desconcentro a Rias haciendo que abriera un poco los ojos al ser confundida, brevemente recobro su conciencia, hasta que el placer la invadió y la corrompió nuevamente, su lado demoniaco tomo control de su cuerpo.
Rias levantando sus labios comenzó a besarlo, a diferencia del torpe beso de Sona, este era más agresivo y lascivo, la lengua de Rias se metió en la boca de Shiro saboreando cada parte de su boca, su saliva se mesclaba con la de ella, haciendo que cayera por su cuello, abriendo su boca, ambos sacaron sus lenguas, acariciándose y lamiéndose entre sí, llegando incluso a chupar la lengua del otro, ambos estaban tan perdidos en el placer que ignoraron todo.
Enderezándose, Shiro jalo a Rias quien estaba recostada en el suelo, ambos quedando en una posición sentada, donde el miembro de Shiro se hizo más visible dentro del coño de Rias que tembló por el placer cuando la cabeza entro en su útero una vez más, pero esta vez se quedó allí dentro de ella.
Las manos de Shiro bajaron directamente al trasero de Rias quien gimió de placer cuando sus manos apretaron sus nalgas, alejándose del beso más lascivo de su vida, jadeo por aire mientras tenía su boca abierta y su lengua extendía a un lado como si fuera un perro.
-vamos Alessa- agarrando con fuerza el trasero de Rias, sus dedos se hundieron hasta que llegaron a una parte importante, inclinándose, Shiro se agacho y comenzó a besar el cuello de Rias haciéndole varios chupones, Rias gimió de placer mientras su cuello era marcado.
Los dedos de Shiro se incrustaron en el trasero de Rias la cual no dejaba de correrse, pero no consiguió que el otro lo hiciera, en piloto automático y con mucho esfuerzo, sus piernas temblorosas se levantaron para luego ceder y sentir como era abierta una vez más, esa sensación que recorrió su cuerpo despertó algo dentro de Rias que la obligo a seguir moviendo su enorme trasero con más fuerza, como si su vida dependiera de ello.
Rias levanto la cabeza al cielo mirando la luna roja, mientras su trasero se movía de arriba abajo, sus nalgas no dejaron de rebotar con fuerza, dejando una vista de su trasero y los pliegues de ello moviéndose con cada movimiento de cadera.
Dejando el cuello de Rias, Shiro soltó una nalga de Rias para quitarle el sostén mal puesto, como si fuera una tela vieja, el sostén desapareció en un estirón, agarrando ambas tetas, metió en su boca ambos pezones erectos estirándolos con fuerza y mordiéndolo como si fuera un chicle, con la mano libre volvió a tocar su cadera donde encontró esa braga que apenas cubría algo, jalándola como si tratara de romperla, Rias gimió con fuerza al sentir como su coño y ano eran estimulados por la braga negra, Shiro jugo con ella mientras lo estiraba y soltaba dejando que el elástico golpeara ese carnoso trasero, en su juego la braga se rompió dejando completamente desnuda a Rias la cual no pareció darle importancia, concentrada en que el palpitante miembro dentro de ella se corriera en su útero.
Fue en ese momento que ella volvió a tener su siguiente orgasmo, cuando un dedo travieso de Shiro llego a introducirse en su ano, como si no le importara, Shiro metió su dedo mediano en el ano de Rias quien se corrió con fuerza a la vez que Shiro también lo hacía, ambos llegando a tener un orgasmo fantástico, más Rias que cayo inconsciente al tener dos estímulos directos que la destrozaron mentalmente.
Desmayada, Rias cayo de espalda mostrando sus enormes pechos con los pezones marcados con mordidas y chupones, los pezones de Rias ahora tenían una segunda marca más oscura que recorría su pecho, al caer atrás, ella hizo que el miembro se saliera de ella.
Al salir del coño de Rias, este estaba mojado tanto por el semen como por el jugo de amor de Rias que salieron impulsados al aire, cuando el erecto pene de Shiro se puso aún más duro, el pene y su propio jugo mancharon el cuerpo inmóvil de Rias, la cual tenía los ojos en blanco y su boca no dejaba de jadear, mostrando la saliva que ambos compartieron.
Jadeante Shiro se tambaleo y cayó hacia atrás, sus piernas se adormecieron cuando Rias no dejo de saltar como un conejo sobre su miembro, pero esta vez fue jalado hacia atrás, este cayo de espalda encontrándose con el coño húmedo de Sona, quien estaba mirando todo este tiempo, Sona que estaba encima de Shiro, dejo su coño a la vista completa de Shiro quien jadeante miro la húmeda vagina que aun goteaba.
Antes de pensar algo o recobrar la conciencia, Sona metió su miembro a su boca, no importándole que estuviera aun con dos fluidos diferentes, como si fuera paleta de helado, Sona lo lamio y trago hasta lo más profundo de su garganta, esto hizo que el aire no llegara a sus pulmones, pero no le importo mientras ese miembro se abría paso por su garganta.
Con sus dos manos, Shiro abrió los labios vaginales de Sona, la cual se retorció en su toque, haciendo que se corriera y manchara la cara de Shiro, fuera de sentirse asqueado introdujo su lengua dentro de su coño saboreando su sabor.
Sona se atoro cuando el placer llego a ella, haciendo que se corriera más, el estímulo y sensibilidad estaban en su punto máximo, pero ella no se detendría, durante todo ese tiempo estuvo mirando como ese pedazo de carne se abría paso dentro de su amiga e inconscientemente deseo estar en su lugar, haciendo que se masturbara mientras los veía al mismo tiempo que destruía su ropa interior para un mejor toque.
Con la lengua introducida en su coño, las manos de Shiro comenzaron a recorrer cada parte de su trasero, llegando al ano de Sona que se retorció y cayo completamente en la cara de Shiro, sus piernas no respondieron dejándolo a su merced, al igual que a Rias un dedo entro dentro de ella, haciendo que su mente perdiera más su capacidad de pensar, moviendo desesperada sus manos y su cabeza, la garganta de Sona se volvió un segundo coño que apretó con fuerza el miembro de Shiro que no tardo en correrse.
Atragantándose por la cantidad de semen, Sona saco el miembro de Shiro atorándose y tosiendo su contenido al suelo a la vez que trataba de tragarlo, Shiro también recibió un poco del jugo de Sona que tambaleante trato de alejarse.
Arrastrándose en el suelo Sona se unto el semen caído a su cuerpo, tomando algo de distancia, Shiro se sentó una vez más, mirando el trasero de Sona que se elevó y sostuvo por las piernas de Sona que temblaron al ser vista, Sona lo miro y con su cara aun manchada por el semen, movió sus manos directamente a su coño, donde abrió sus labios vaginales enseñándole lo más vergonzoso de todo su cuerpo, un agujero aun virgen el cual palpitaba de placer y deseo.
Enderezándose Shiro gateo hasta donde estaba Sona, en posición de perrito, Sona al sentir el miembro de Shiro en la entrada de su coño, se metió la punta de ese magnífico pene que aún estaba duro como la ropa, al sentir la punta dentro de ella, una electricidad recorrió su cuerpo hasta llegar a su cerebro estimulándola.
Al igual que Rias algo dentro de ella despertó y sin esperar más, movió su cadera, metiendo de poco a poco el pene de Shiro dentro de ella, abriéndose paso lentamente con cada movimiento de cadera, Shiro que la miraba jadeo y saco su lengua como un animal deseoso de algo, agarrando el trasero de Sona llegando incluso a arañarlo, hizo una estocada profunda destruyendo su gimen y abriéndose paso al útero, al chocar con su útero, Sona se arqueo gritando y gimiendo con los ojos desorbitados.
Agarrándola con fuerza de la cintura, comenzó a moverse con más fuerza, Sona apretó los dientes al sentir dolor y placer al mismo tiempo, ese apretado coño ahora estaba destrozado al sentir cada estocada, no siendo suficiente, Shiro miro los brazos caídos de Sona, los cuales perdieron fuerza con cada estoque, la cara ahegao de Sona lo empezó a evitar más cuando su visión la confundió con la imagen de una alegre rubia.
Dejando en paz el trasero de Sona, agarro sus brazos los cuales jalo con fuerza, haciendo que Sona recobrara un poco de su lucidez, pero las envestidas sin piedad que recibía nublaron su mente, metiéndola en una mar de placer.
Mientras más era envestida, podía sentir el palpitar del miembro dentro de ella, agotada como estaba no tardó mucho en recibir la semilla de la vida dentro de ella.
Sus ojos se desorbitaron cuando semen se adentró en su útero, el placer nublo su mente y la hizo desmayar, en cambio Shiro que aun la sostenía no tenía suficiente, apretando más las muñecas de Sona, empezó a moverse con más fuerza, aun teniendo su miembro dentro de Sona.
Mientras destrozaba a Sona, Shiro sintió como unas manos sostenían sus brazos, al voltear levemente la mirada se encontró con Rias que miro hipnotizada el miembro de Shiro adentrarse más y más dentro de su amiga, arrastrándose se puso en una posición de perrito teniendo una vista de primera fila.
Cuando soltó las manos de Sona, el cuerpo inerte de Sona cayó al suelo, pero a diferencia de Rias, las caderas de Sona no se apartaron de su miembro y no dejaron de moverse, moviendo su trasero de un lado a otro, era una vista tan pervertida que Rias se motivó a replicarlo.
Imitando la posición de su amiga, levanto su enorme trasero, esperando ser penetrada una vez más, jadeante y perdido en el placer, Shiro empujo a Rias haciendo que cayera de espalda al suelo, volviendo a sujetar las manos de Sona, la levanto con facilidad como si la empalada para ponerla encima de Rias que gimió al sentir como sus pezones erectos chocaban pon los pezones pequeños, pero erectos de Sona.
Sin esperar más, Shiro soltó los brazos de Sona y sujeto los de Rias, ahora en cada movimiento de cadera, no solo introducía su miembro en Sona, sino también dentro de Rias, el miembro aun erecto, hacia movimientos entre ambos coños de Sona y Rias, compartiendo sus jugos vaginales entre ellas mientras también recibían el semen de Shiro cada vez que se corría dentro de ellas, como una bestia sumergida en el placer no se detendría hasta estar satisfecho.
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Olga camino lentamente por una montaña negaba, llegando a la cima más alta del mundo, la nieve hizo poco para detenerla, pero el frio y falta de oxígeno hicieron casi imposible que se recuperara rápido –estas seguro que es el lugar- jadeante cayo de rodillas mirando a su único acompañante que tenía la mirada vacía –si mi señora, estas son las coordenadas exactas que menciono-
Agarrando una mascarilla de Oxígeno, Olga no pudo evitar sonreír, a diferencia de sus muchos actos de hechicería, realizar algo tan mundano como subir el monte Everest fue algo único para ella siendo un sentimiento de realización personal, pero no estaba allí para regocijarse en su gloria, sino para pedir ayuda.
Ordenando al ángel caído que vaya por mas oxígeno, Olga miro el cielo nublado el cual tapaba la luz de la luna, una tormenta de nieve se acercaba y ella no quería estar ahí para verlo, así que tenía que apresurarse, colocando una barrera se quitó el guante derecho donde se mostraba un sello de comando.
-bien, espero que funcione- suspirando levanto su mano derecha y la posiciono al frente, su cresta mágica se activó y un círculo mágico se formó debajo de ella.
Hierro y Plata como base.
Piedras y el Archiduque de Pactos como cimientos.
Mi maestro Schweinorg como ancestro.
Las puertas cardinales se cierran.
Comienza desde la corona y sigue el camino bifurcado que te lleva al reino.
Llena,llena,llena,llena,llena.
Repítelo cinco veces.
Pero cuando cada uno este lleno, destrúyelo.
Preparado.
Te lo ordeno, ven a mí.
Tu espada controlará mi destino.
Siguiendo las normas del Santo Grial, responde si aceptas mi voluntad y razón.
Juro aquí que seré todo lo bueno del mundo eterno.
Que expondré todo el mal del mundo eterno.
Por los siete cielos que acogen tres poderosas palabras, ven a mi desde el círculo del balance.
¡Protector Del Equilibrio!
Dando un último grito el círculo mágico brillo con fuerza hasta que el humo cubrió la barrera, obligándola a desactivar la barrera, tosiendo por el humo, el frio recorrió su mano derecha que antes estaba caliente, recomponiéndose por la sensación de frio, se quedó congelada por lo que tenía en frente.
Como si fuera un cuento de hadas o un momento único en la vida, la tormenta de nieve desapareció, abriendo un vórtice en el cielo mostrando la luna llena y su hermoso brillo que cayo encima de Olga y la figura que se postro ante ella.
-servant de la espada he respondido a tu llamado, eres tu mi maestro-
La figura levanto la mirada para verse con su invocador, ambos conectando su visión entre ellos, la mano de Olga brillo con fuerza y tragando saliva asintió –yo soy tu maestro, puedes llamarme Olga-
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Lamento la mala ortografía, espero que se entienda.
