De ése sábado, Ya habían pasado varias semanas, en la que no paraban de trabajar en el negocio, ya tenían casi todo listo para la inauguración, gracias a la ayuda de Inuyasha habían avanzado muchísimo. Y claro, cabe recalcar que el señor seño fruncido, cómo le había apodado Rin a Sesshomaru, también había colaborado bastante. Por insistencia de Inuyasha, obviamente, la cuál a Rin no le agradaba para nada porque por alguna razón la ponía sumamente nerviosa, sin mencionar que no dejaba de pensar en esos hermosos irises ámbar que poseía el peli plata mayor.
Bueno, por hoy creo que es suficiente - dijo Rin mirando la hora en su reloj - ya solamente falta colocar las alfombras, organizar las sillas y mesas.
Si, y colocar algunas decoraciones- afirmó Kagome, estirando un poco los brazos -lo demás lo haremos el viernes.
Saben que cuentan conmigo y con mi hermano gruñón para lo que necesiten - menciono Inuyasha palmeando la espalda de Sesshomaru, el cuál solo lo miro seriamente - ahora entiendo por qué no tienes novia.
Cállate idiota - molesto por el comentario de su hermano, Sesshomaru le dió un ligero golpe en el hombro - mira quién lo dice
Oye, solo estoy diciendo la verdad, si cambiarás un poco tú aptitud - dijo señalando lo- por lo menos se fijarían en tí, pero eres tan gruñón y antipático que la única que te soporta y bota babas por ti es ésa tonta de Kagura, hasta lastima le tengo a la pobre ilusa
Inuyasha, no seas tan cruel - reprendió rin- Cada quien tiene derecho a ser quien es, y nadie tiene que por qué juzgar, antes de criticar y hacer comentarios como esos tienes que tener moral, por qué tu comportamiento tampoco es el gran ejemplo, te comportas como un niño.
tu también lo vas a defender?- dijo Inuyasha cruzando se de brazos - ya no solo mi madre, ahora la enana también - sonrió pícaramente- no será que a ti también te gusta Sesshomaru?
pero que..- tartamudeo una Rin bastante sonrojada - cómo puedes.. éso no es verdad
Ni crean que no me he dado cuenta de las miradas entre ustedes - le dice Inuyasha a una rin convertida en tomate por lo roja que se encontraba - ehhhh
Eres un tonto Inuyasha - entra en acción Kagome, dándole un jalón de oreja al peliplateado menor - déjalos tranquilos, es muy tarde y todos estamos muy cansados. Sesshomaru, disculpa al idiota de tu hermano y muchas gracias por tu ayuda.
Si, estamos muy agradecidas - Rin hace una reverencia - y más sabiendo que no tienes ningún interés en todo esto, te prometo que vamos a compensarte.
No hay problema - respondió mirando como Kagome se llevaba a su hermano cargando algunas cosas - pero te equivocas, vine por petición de Inuyasha, es un imbécil, pero es mi hermano.
Comprendo - de alguna manera, que ella no entendía, ese comentario le había dolido - de igual manera..
Además, decidí venir por otra razón - interrumpió, logrando captar la atención de la chica - mi interés, eres tú..
Que? - Rin no pudo contener la sorpresa que le causó esa declaración - pero.. yo..
Ay algo en tí, que no me ha dejado sacarte de mi cabeza - le dijo mirándola intensamente - tú tienes algo que ninguna de las mujeres con las que he salido poseen, y quiero descifrarlo - se acercó a Rin que seguía perpleja por aquella declaración, el peliplateado estiró uno de sus brazos hasta llegar a uno de los mechones de cabello ébano para sostener uno y dejarlo caer, para posteriormente, posar delicadamente su mano en la barbilla de la chica para que lo mirará a los ojos - Rin, ¿saldrías conmigo?
Yo..- fue lo único que pudo pronunciar ya que estaba hechizada por aquellos irises ámbar, permaneció así unos segundos más hasta que despertó del hechizo, para responder a la propuesta - claro - respondió, dandole una tímida sonrisa al peliplata - será un placer aceptar tu invitación.
Bien - acomodo un mechón de cabello detrás de la oreja de la chica - te parece bien mañana en la tarde?..a las 6 está bien?
Me parece perfecto - sonrió un poco más confiada - me dará tiempo de descansar un poco y arreglarme.
Hasta mañana en la tarde entonces - tomó la mano de la pelinegra y deposito un beso en el dorso, acto que la hizo sonrojar - descansa.
Tú también - dijo aún sorprendida y sonrojada por el acto anterior - descansa, hasta mañana - lo acompaño hasta la salida, lo observó subir a su auto y hasta que se perdió en la distancia - oh por dios, debo estar soñando, tengo una cita con Sesshomaru Taisho..
Hola Hola.. Aquí estoy reportándome después de mi larga ausencia..Mil disculpas, pero mis responsabilidades no me han dejado mucho tiempo libre.. en fin..
Espero que les allá gustado este capítulo, de verdad que me cuesta mucho desarrollar el personaje de Sesshomaru, es bastante complicado tratar de empezar a darle evolución a la relación de nuestros protas sin alterar la personalidad de nuestro Sesshomaru-sama.. Espero con ansias leer sus comentarios.. besos, nos leemos pronto..
