Después de la sorprende propuesta de Sesshomaru para con ella noche anterior, Rin estaba tan ensimismada que cuando le contó a su amiga lo que habia sucedido aún no podía creerlo, se fue a su departamento en modo neutro ya que todavía no podía creer que el peli plateado la hubiese invitado a salir. Y menos se esperaba que le dijera que ella tenía algo que en otras no había encontrado y para acabar, que estaba interesado en descubrir ese algo que llamaba su atención, estaba emocionada pero también aterrada, tenia que admitir que el joven era más que atractivo y por esa razón debía suponer y debía ser más que obvio que tendría más de una joven interesada en el, Mujeres que tendrían más atributos que ella y serían más refinadas que ella. ¿Porque interesarse en ella? ¿Estaría jugando con ella? ¿Y si solamente era un experimento para él? ¿En el momento en que descubriera ése algo que le llamaba la atención de ella que ocurriría? No lo sabía pero ya había aceptado su invitación.
Con esos pensamientos se quedó dormida hasta que el sonido insistente de su celular la hizo despertar, revisó el remitente de la llamada y al ver el nombre de su amiga casi hermana respondió somnolienta.
Hola Kagome buenos días - saludo estirándose en su cama con pereza - ¿que ocurre?
Buenos días - le devolvió el saludo - como te preparas para tu cita de hoy?
mmm..- pensó un rato, no tenía ni idea de que usaría - no sé que ponerme, creo que echaré un vistazo a mi ropa a ver qué usar..
Te parece si voy a tu departamento en una hora? Para ayudarte a arreglarte - propuso la pelinegra - no voy a dejar que mi amiga salga con un chico mal arreglada, y menos si ése chico se trata de Sesshomaru
La verdad, me parece buena idea, sabes que no soy tan buena para estás cosas - suspiro mientras se ponía de pie - te veo dentro de una hora entonces, voy a darme una ducha y a prepararme desayuno¡Muero de hambre!
Jajaja..ok - así era su amiga, le encanta comer, sobre todo postres y dulces - nos vemos en un rato..bay
bay.. - se corto la llamada y Rin se dirigió a su baño, tomo una ducha y se colocó una ropa cómoda, ya que no saldría hasta la tarde. Fue a la cocina y se preparó su desayuno que consistía en unos simples huevos fritos con tocino y pan tostado con una taza de café, después de un rato de haber terminado escucho el timbre sonar e inmediatamente fué a abrir, ya sabía de quién se trataba - Hola Kagome
Hola cariño - le dió un abrazo a su amiga y se dirigió al sofá de la sala - Cuéntame
La verdad, no estoy muy segura de sí ir a esa cita - Kagome la miró interrogante - es que...me da miedo, por lo que se, Sesshomaru solo sale con chicas que parecen sacadas de alguna portada de revista, y si solo está jugando conmigo?
Rin, no debes menospreciarte, si, es cierto lo que dices pero, la verdad he visto como el te mira - rin se sentó a su lado - tu eres una chica muy linda, tanto por fuera como por dentro, date la oportunidad de conocerlo se que es un poco serio pero no es mala persona..pero sobre todo, dale la oportunidad a el de conocer éso que no ha visto en ninguna de esas estiradas
Está bien.. - suspiro resignada - gracias, eres la mejor amiga
ni lo menciones, ahora vamos a tu habitación a ver qué encontramos para que te veas espectacular está tarde - después de pasar un buen rato viendo el guardarropas de Rin, Kagome le mostró un vestido rosa pastel tipo strapless, entallado hasta la cintura - está está perfecto, y lo complementaremos con ésto - saco un blazer de manga 3/4 de color blanco y unos estiletos color azul marino - te vas a ver fenomenal
Después de escojer lo que usaría Rin para su cita con Sesshomaru, se sentaron a conversar un rato hasta que se hizo la hora del almuerzo, mientras preparaban la comida platicaban de la reacción que tuvo Inuyasha al enterarse de la propuesta de su hermano para con su hermana pequeña como la consideraba el, en varias ocasiones le llegó a insinuar y bromear a Sesshomaru que a él su amiga le atraía pero jamás pensó que haría lo que hizo.
La hora de arreglarse había llegado y Kagome se puso a trabajar, trató de maquillarla para que se viera lo más natural posible, para ella ese era el encantó de Rin, que a pesar de que casi nunca usaba maquillaje siempre se veía bien.
Listo - declaró la pelinegra mientras terminaba de recogerle el cabello en una coleta alta - Quedaste preciosa Rin
Gracias - agradeció mientras se miraba en el espejo - gracias por ayudarme y apoyarme, estoy muy nerviosa..
calma, todo va a salir bien - posó su mano en el hombro de su amiga - ya falta poco para que llegue Sesshomaru..me voy, ya sabes, tranquila, relájate y disfruta la tarde
otra vez gracias, después te cuento todo - se despidió de Kagome - Hasta luego
ohh .. claro que me vas a contar - camino hasta la puerta la abrió - me vas a contar con lujo de detalles, adiós..
Con eso cerró la puerta, dejando a Rin echa un manojo de nervios - Tranquilo Rin, todo saldrá bien - respiró profundo y exhaló todo el aire que tenía en los pulmones, saco su celular del bolso que llevaba, para distraerse un rato tomó varias fotos de su outfit hasta que de la recepción del edificio la llamaron - Buenas tardes sr. Totosai
Buenas tardes srita Rin - le respondió el encargado de la recepción - ay un joven de apellido Taisho buscándola
Gracias, en seguida bajó - colgó y suspiro para encaminarse a la puerta, camino por el pasillo hasta el elevador, al llegar a la entrada del edificio saludo al señor de la entrada y se dirigió a dónde Sesshomaru la esperaba apoyado en su auto observándola fijamente desde que apareció en su campo de visión- buenas tardes Sesshomaru
Buenas tardes - se acercó, tomó la mano de la chica y deposito un beso en sus nudillos, ocasionando que se pusiera como un tomate - ¿vamos? - ella asintió y se encaminaron al auto, al llegar, el le abrió la puerta para que ella entrara, después lo rodeó e ingreso a en el asiento del piloto arrancando el motor.
Rin estaba más que nerviosa, ya tenía varios años que no salía con chicos y menos con uno endemoniada mente atractivo como esté, suspiro por milésima vez ése día y se animó mentalmente, le haría caso a su amiga..se relajaría y vería las cosas de manera positiva.
