Hola ha pasado tantos meses, primeramente una gran disculpa de mi parte, debido a que mi laptop por desgracia se daño e incluso falta de internet y a parte de ello también estoy en mi finalización de tesis. Por lo que no he podido subir ningún capitulo de este fic. Y por si se preguntan, por parte mía si le voy a continuar a este fic. Solo que las actualizaciones no podrán ser constantes.
A las personas que me dejaron reviews muchas gracias, no se preocupen que apenas este fic comienza y hay mucho que leer
10 AÑOS ATRÁS.
JAPÓN, TOKYO.
La brisa del mar movia sus cortos cabellos lila de modo que su rostro se escondía sobre sus piernas y brazos sin dejar de sollozar, en ese momento solo queria desahogarse sola, porque estaba segura que cuando volviera todo seguiría igual como si nada hubiera ocurrido. Intento detener su llanto, pero era casi imposible. Sin darse cuenta era observada por alguién que tuvo el valor de acercarsele haciéndola sobresaltarse para alzar su mirada y toparse con unos lindos ojos café que le miraban muy cerca suyo
— ¿Porque lloras? No te sienta bien el llorar.
—¿Quién eres? –preguntó entre sollozos tratando de parar el llanto viendo a cierto niño de cabellos castaños que estaba de rodillas mirandola a la vez que la hizó sonrojarse ante la cercanía del desconocido niño.
—Mi nombre es seiya – Se presentó el niño para colocar su mano sobre la cabeza de la indefensa niña que intentaba reprimir su llanto. Acarició su cabeza para intentar reconfortarla- vamos, no llores. No creó que nadie se te ha muerto ¿verdad?. – pregunto curioso de manera que se sentó justo al lado de la niña.
—No. Es que me separaron de alguien importante – murmuro ella con la mirada hacia abajo, sin dejar de derramar lágrimas ante ese hecho.
—Entiendo, pero no crees que esa persona se pondría triste si te viera llorar, estoy seguro que quisiera que sonrieras – opinó intentando ánimar a la pequeña que lo miro desconcertada por sus palabras. Se rásco la nuca sonrojándose de manera que observo el color verde de los ojos de la niña- vamos, sonríe. Al menos intentalo.
La pequeña de cabellos lilas permanecio pensativa para diriir su atención en el niño de cabellos marron que le sonreía y no pudo evitar sonrojarse a medida que esbozo una timida sonrisa sobre sus labios logrando que el niño sonriera aun más para ella. Bajo su mirada avergonzada dejando ya de llorar.
—Tienes una linda sonrisa —Dijo con sinceridad observando a la niña.— No olvides siempre sonreír y cuando vuelvas a ver a esa persona muestrale esa linda sonrisa que posees, porque estoy seguro que volveras a ver esa persona —ánimo el niño el cual se veía más entusiasmado frente a la pequeña que lo miro parpadeando un par de veces por su optimismo.
—gra-gra-gracias —Agradeció muy sonrojada frente al simpático castaño que no dejaba de sonreírle.— yo... bueno... —Miro a todas partes sonrojada a la vez que le costaba el presentarse frente al jovencito castaño.
—¿si?
—yo... mi nombre es —y no pudo continuar su presentación al escuchar a lo lejos la voz de alguién conocido para ella.
Ambos niños fijaron su mirada hacia un hombre que venía con prisa hasta ellos sin dejar de gritar,.
—¡Señorita, ¡Señorita!
CAPITULO 2
ENCUENTROS CASUALES
SEMANAS ATRÁS.
Observo atraves de la ventana el panorama de los enormes edificios o departamentos que contribuían al paisaje de una ciudad, inclusive las personas que se encaminaban a sus trabajos o los jovenes estudiantes que se apuraban a sus clases diurnas, la monotonía de una ciudad. A ella le encantaba siempre observar aunque sea de lejos la forma de vivir de las personas de la ciudad, y no es que fuera ignorante, pero casi toda su vida permanecia encerrada en su mansión o simplemente aprendiendo lecciones privadas que su familia pagaba para un día ser la cabeza de la familia y por ende no tenía tiempo para divertirse o hacer amigos como normalmente una joven de su edad lo haría. Sin embargo las cosas habían cambiado al menos con una edad apropiada, había tomado la decisión de participar en una Academia prestigiosa y conocer personas de su edad, pero aquello era una fachada a su objetivo principal, y aunque su padre se lo habia prohibido para ella era un reto el cual tenía que jugarsela para recobrar aquel tiempo perdido.
—Señorita ¿está segura?. —Preguntó cierto hombre que conducia y miraba por el retrovisor a cierta joven de largos cabellos lilas que lo miraron interrogativamente— Usted posee todo el dinero para poder pagarles a los profesores privados.
—Tatsumi, ya lo hemos hablado, no te preocupes por mí —Hablo la joven de ojos verdes que fijó su atención hacia su mayordomo y mano derecha, el cual desde niña cuidaba de ella- estaré bien, Sabes que he soñado siempre querer asistir aun instituto y conocer jovnes de mi edad.
—Pero...
—Tú siempre estaras en contacto conmigo, si necesito algo, te aseguro que te llamare –prometió ella esbozando una sonrisa logrando causar felicidad en el hombre calvo que manejaba. Y su mente divago en aquel recuerdo de semanas atrás. Bajo su rostro hacia abajo y no tuvo más decisión que aceptar tal decisión tomada., aunque lamentablemente no tenía la edad para decidir por su propia cuenta, no tenía más opción que aceptar las condiciones impuestar por su tutor.
—Señorita observe ya estamos por llegar a la Academia
La joven de largos cabellos violaceo y ojos verdes enfoco su mirada en un enorme edificio estilo europeo podía verse que su construcción se asemejaba aun enorme palacio ante sus toques elegantes y estructuras enriquecidas, sin embargo se trataba de aquella academia
– La Academia Saint Athena, la más reconocida academia en Grecia, muchos jovenes hoy en día anhelan poder entrar a estudiar en tal plantel, pero la mayoría son hijos de padres millonarios o jovenes que se han ganado una beca por parte de la academia, según los rumores los profesores son lo mejor de lo mejor en dicha academia.
PRESENTE ACTUAL.
Abrio los ojos confundido su cuerpo se encontro desnudo siendo envuelto en un aura de color blanco sus ojos se abrieron desmerusadamente para apreciar el panorama del Universo, no supo la razón de lo que ocurría, pero si en verdad estaba soñando solo pedia despertar lo más pronto posible. Su mirada se enfoco en el extenso espacio en conjunto con millares de estrellas, pudo distinguir un punto de estrellas brillando intensamente, sintió una extraña sensación de talvez ¿nostalgia? No supo en realidad como definir esa sensación aquel puntos de estrellas la conocía, extraño, pero cierto, muchas veces de niño su hermana y él se dedicaban en mirar las estrellas y aprender acerca de las constelaciones y entre ellos estaba su favorito: EL PEGASO.
— Aún no recuerdas nada ¿verdad?
Una voz dulce y apacible se escucho cerca suyo haciendolo voltear y verificar que solo se encontraba en aquel inmenso espacio solo. Extrañado simplemente volvio su atención hacia al frente al ver aquel conjunto de estrellas.
—Tu eres el único capaz de poder cambiar aquel destino. En tus manos está el destino de nosotros y el de ella. Por favor... de ti dependera nuestro futuro.
Sus ojos se abrieron de manera que vio el panorama desaparecer delante de sus ojos, miro a todas partes y volvio su vista hacia al frente para observar un lugar, aquel lugar parecía haberlo visto en algún momento de su vida, pero no recordaba dónde. Bajo su vista y pudo darse cuenta que flotaba en el aire una enorme estatua estaba debajo suyo
—Este el Santuario de la Diosa Athena, este lugar será importante para tí como para ella, es por ello que necesitan recordar, para que juntos puedan unir fuerzas ante la amenaza que pronto se alzara en este mundo.
Sus ojos se abrieron de manera abrupta se levanto de la cama para sentir su agitación y el sudor recorrer su rostro. Aquel sueño parecia haber sido tan real, miro sus dos manos que temblaban paso su mano sobre su rostro y cabellera castaña volviendo a recostarse posando su brazo derecho sobre su rostro. Sin darse cuenta que era observado por alguien más
—¿Seiya, estás bien? —Pregunto una voz masculina preocupado hacia el castaño viendolo despertar tan inquieto y exaltado.
—Fue solo un mal sueño. —Respondio el castaño esbozando una despreocupante sonrisa sobre sus labios para bajar su brazo y dirigir su atención hacia cierto peliverde que estaba sentado frente aun escritorio- no es nada Shun.
El aludido afirmo no tan convincente ante la respuesta del castaño volviendo en dirigir su atención hacia su libro de historia antigua. No obstante sus ojos esmeralda se dirigieron hacia el castaño que miraba perdido el techo.
—Seiya ¿seguro que te encuentras bien?.
—Aun no me acoplo a este lugar. —Respondio con sinceridad el castaño para dejar escapar un suspiro.– es solo eso, Shun. —No quiso dar explicación era un simple sueño para que tomarlo serio.
—Ya verás que con el tiempo lo harás. –agrego el peliverde con una sonrisa amable viendo a su amigo que le regreso la sonrisa.— A nosotros también nos costo adaptarnos a este lugar, pero en realidad no es malo.
El silencio volvio a la habitación en el cual para el castaño parecía serle interesante la vista del techo más que su alrededor y por ende la conversación habia finalizado. Minutos después alguién más se adentro a la habitación llamando la atención de ambos jovenes que dirigieron su atención hacia cierto recién ingresado pelinegro de cabellos largos que los miro
– ¿Ocurre algo?. —Cuestiono el recién ingresado hacia sus dos compañeros de habitación. Fijo su mirada hacia el castaño notándo que este permanecía recostado.— Seiya.
– No es nada Shiryu. —Respondió con simpleza el castaño para pararse de un salto de la cama, le sofocaba que le preguntarán siempre si se encontraba bien, mostro su dedo pulgar de su mano derecha en respuesta— Está todo bien. —Aseguro despreocupado con una sonrisa sobre sus labios frente a sus amigos— Iré a tomar un poco de aire fresco. —Avanzo hacia la salida ante las miradas de sus dos amigos para salir de la habitación.
El peliverde parpadeo un par de veces mirando hacia la puerta seguido volvio su atención hacia el libro para dejar escapar un suspiro. No era nada tonto para no darse cuenta que aun Seiya no se acostumbraba a la forma de vivir en Grecia sobre todo porque el castaño al ser "el nuevo alumno" tenía cierta atracción para meterse en problemas con algunos compañeros que lo menospreciaban por ser de nacionalidad asiática. Ante todo esa Academía era prestigiosa por tener hijos de gente importante en el mundo.
—Shiryu ¿Crees que ha sido buena idea dejar que Seiya se haya ido solo?
– No te preocupes, Shun, tu conoces a Seiya, es muy seguro que el sabrá defenderse lo ha hecho desde su primer día en este lugar, además el necesita estar solo en estos momentos.
El peliverde solo permanecio en silencio para asentir con la cabeza sin decir más nada, aunque para nada le parecía grato que su amigo estuviese solo en el instituto. Pero seiya era seiya y el sabía como defenderse de cualquiera situación.
La Academia Saint Athena una academia mixta la única diferencia es que la mayoria de los alumnos residían en dormitorios divididos para hombres y mujeres. Por tanto algunas clases como las artes marciales o otras especialidades de clases extracurriculares se dividían para ambos sexos. En caso tal como clases de Filosofía, Historia Antigua, Matemática entre otras más se reunían a los alumnos de diversos años en cada salón de clases.
Desde que había pisado la Academia no todo había sido miel sobre hojuelas, algunos de sus compañeros no le había sentido bien su presencia ya que desde su llegada intentaban por cualquier método hacerlo pasar un mal rato o rabiar de forma que perdía los estribos, sino fuera por que sus amigos de la infancia siempre estaban ahí para controlarlo, era claro que ya hubiera sido expulsado antes de tener su semana en la Academía. Talvez ese no era el lugar el cual tenía que estar, talvez era otro lugar. Gruño molesto consigo mismo a veces pensaba tantas idioteces, salió de las instalaciones de los dormitorios para continuar su recorrido en aquel gran lugar donde pudo divisar el gran y espacioso bosque como parte de los dormitorios masculinos. aquel día todos los alumnos incluso las mujeres tenían el privilegio de salir de la academia siendo un día libre incluso para los mismo profesores, por lo cual la academia se mantenía casi vació, se recargo en un árbol para digiri su atención hacia la gran copa de esté pudiendo ver como se movían sus hojas al son de la brisa de la mañana y los pocos rayos de sol que se asomaban.
Bajo su mirada hacia la enorme sombra que brindaba el gran árbol, perdido en sus pensamientos o mejor dicho en aquel extraño sueño, cerró los ojos dejando escapar un suspiro el cual podía escuchar el viento hasta que el sonido de unos acordes llamaron su atención curioso miro a todas partes en busca de aquel sonido familiar, sin duda alguién tocaba una guitarra. Alzo la mirada hacia el árbol y pudo divisar una silueta debido a la luz del sol le hacia un poco dificil visualizar de quién se trató y supo que era él o la responsable de dicha entonación en guitarra.
...Hito wa naze itoshisa to nikushimi wo awase...
...motte itsumo ikiru no darou...
yorokobi to kanashimi wo...
El castaño se sobresalto al sentir la mirada penetrante de esa persona hacia él. Incomodo miro a otro punto ya que sentía la mirada clavada de esa persona en él. Silencio por minutos hasta que opto por hablarsobre él cruzando sus brazos- ¿NRndo desafiante a su donde descansaba unas personas de la misma manera. Coloco u
—Lo siento. —Se disculpo apenado, aunque sabia que no tenía que hacerlo porque el lugar era público para todos los alumnos.— Simplemente pasaba por aquí y...
—No es necesario que te disculpes. —Respondio.
Seiya alzo la mirada al ver como esa persona se levantaba de la rama del árbol para bajar de manera tranquilo cayendo de pies al suelo sorprendiendo al castaño. Ambas miradas se entrelazaron por unos instantes y aquel pequeño contacto logro causar un efecto en el castaño que le hizo ver alguién llamando su nombre y corriendo hacia él para refugiarse en sus brazos. Coloco una mano sobre su rostro un fuerte dolor de cabeza logro aparecer haciéndolo flaquear al instantes a la vez que se agito al sentir su corazón acelerado, un suceso demasiado extraño que nunca antes había sentido en su vida.
—¿Estás bien?. —Cuestiono aquella persona que observaba al muchacho recuperarse al instante y afirmándo con la cabeza.
—Si. —Solo pudo responder suspirando y sintiéndose extraño ante la presencia de esa persona que ocultaba bajo una gorra su rostro, no podía definir en sí, si era una chica o un chico, ya que incluso su atuendo parecía ocultar por completo su cuerpo con grandes ropas pero su vestimenta era tan varonil que de seguro en realidad se trataba de un chico.— Mi nombre es Seiya, mucho gusto —Se presento el joven extendiendo su mano frente al joven.
– Seiya. –Murmuro viendo la mano del pelimarrón para tomarlo como respuesta de una presentación.— Un gusto – Y con un jalón hacia el castaño logrando acercarlo más asimismo susurro.– Llamame Karin.
- ¡¿Una chica?! – Se exalto el castaño con sorpresa para dar un paso hacia atrás y ver que la persona lo soltó y una media sonrisa indescifrable surco en sus labios– ...¿Acaso eres una chica?
– ¿Por qué te sorprendería si fuera una mujer? O es que acaso nunca has visto una mujer en tu vida O ¿nunca has estado con una en tu vida? —Dijo con burla sobre su tono de voz viendo al castaño que se ruborizo ante su comentario.
–¡Claro que si he visto mujeres! —Respondio este alterado y apenado.— en realidad... —Dijo este ruborizado seguido miro a otro punto, era una chica que podía hacer.— Se supone que este lado es el dormitorio de los chicos y ninguna chica puede entrar a este lugar, tengo entendido que son las reglas de la academia. Incluso mis amigos me lo han informado
– ¡Bah! Las reglas se hicieron para romperlas y más en este lugar —Comento con poco tacto en su tono de voz colocándo la guitarra sobre el tronco del gran árbol y recargarse sobre él cruzando sus brazos– ¿No lo crees?
—Lo mismo pienso – Respondio con una sonrisa el castaño colocándose al lado de su compañero o mejor dicho compañera– ¿Eres de japón? –cuestiono intrigado el castaño viendo a su "compañero" que lo miro seguido esbozo una sonrisa al ser respondido con un afirmación.— Entonces mis amigos y yo no somos los unicos orientales.
—Dejame decirte que hay muchos orientales que esconden su nacionalidad —Comentó con simpleza sintiendo la brisa de esa mañana sobre su rostro mirando de reojo al nuevo chico que hizo una mueca significativa— no es que eso lo sabían tus amigos
—En realidad...
—Que importa. —Le rsto poca importancia moviendo su mano de un lado al otro frent suyo.— Solo cuidate. Muchos aquí creen que por ser hijos de mami y papi ricos, creen que tienen el control de este lugar por ser de apellido afamado tienen la de tomar el control en está Academia – Dirigio toda su atención hacia el de cabellos marrones.— Pero se nota que no eres ese tipo de persona que por merecer un apellido se creen la gran coca-cola del desierto
—Conoces mucho de este lugar. —Dijo Seiya viendo a su compañera que simplemente asintio leve con la cabeza.
—Más de lo que te imaginas —Respondio con orgullo en su tono de voz dirigio su atención hacia su reloj de pulsera y resoplo con fastidio para tomar el instrumento en sus manos.— Que fastidio, debo retirarme – Coloco su instrumento en su estuche para luego colgarlo en su hombro comenzando avanzar ante la mirada del nuevo chico.
—¡Espera! —A parte de sus amigos de infancia el también quería tener una amistad con otras personas, en este caso esa persona parecía llamaba mucho su atención, después de todo era una chica, pero sentía esas ganas de conocer más a esa misteriosa chica.
—Descuida, nos volveremos a ver. —Alzo la mirada hacia el castaño, soltándole una sonrisa despreocupada.— Después de todo estamos en la misma Academia. —Se despidió para continuar con su camino hasta que se detuvo por unos instantes sabiendo que él castaño le observaba– Seiya. —Lo llamo mirano por unos momentos hacia al frente.
—¿Si?.
—Ten mucho cuidado —Fueron sus palabras dirigiendo toda su atención hacia el castaño. Seiya pudo notar un brillo ámbar en los ojos de color verde— Nos vemos. —Alzo su mano a modo de despedida.
DORMITORIO FEMENINO.
Un buen grupo de chicas permanecían dentro de un enorme dormitorio. Una de ellas una joven de largos cabellos lilas se miraba en el espejo mientras revisaba el tipo de vestido que usaria para una fiesta importante. Suspiro para tomar asiento en su cama con la mirada fija hacia el suelo.
- ¿ocurre algo Saori? –Pregunto una joven de cabellos naranja cortos que observo a la joven que parecía no estar encantada con su nuevo vestido de última moda. Y pudo notar que está parecía estar distinta desde hace una semana atrás.
- no es nada Marín –respondio la joven de ojos verdes viendo a su amiga para soltar una sonrisa dejandola insatisfecha con su respuesta.
- vamos no mientas –dijo la joven que tomo asiento al lado de su amiga. Sobo la cabeza de su amiga dándole apoyo para que confiara en ella– Somos amigas ¿no es así? Acaso estás asi por la fiesta –agrego viendo como su amiga bajo la mirada y afirmo con la cabeza.– entiendo. Pero por lo que entiendo tu estás de acuerdo con ello
– No es así –dijo con sinceridad la joven con la mirada en su vestido de color rosa palido— yo no quiero, pero...
– No te preocupes –dijo otra voz femenina de cabellos verdes que se unio a la conversación – se suponque que ya tenemos un plan –dijo con una sonrisa sobre sus labios.
– ¿Un plan?
La peliverde se encogio de hombros con un rostro de ni me preguntes. Tomo asiento en el tocador viendo de brazos cruzados a la joven de largos cabellos lilas que la miro y abrió los ojos con sorpresa a la vez que se levanto
—¿Cuándo llegó? –Pregunto con sorpresa en su voz ante la sonrisa de la peliverde.
—Hace una semana —Respondió con simpleza la peliverde.— Y la muy insensata no se ha dignado en venir a clases. Tenlo por hecho que la golpeare cuando la vea.
—¿Y crees que sería una buena opción? —Agrego cierta voz femenina que se adentro a la habitación para cerrar la puerta detrás suyo llamando la atención de sus amigas. – lo digo porque es obvio que no permitiría que ni si quiera hicieras eso.
—Si, ya lo sé. – Respondio de mala manera para cruzarse de brazos.– Es la primera rival que he tenido en mi vida y sobrepasa incluso mis habilidades. —Reconoció con sinceridad la peliverde.— Y ni se les ocurra decirle —Amenazo con el puño a las chicas, quienes sonrieron por la actitud de su amiga.
—Estamos hablando de la cabeza importante de una familia reconocida a nivel mundial —Hablo cierta rubia trenzada y de ojos celeste mirando a sus amigas.— En pocas palabras tiene incluso a las familias más adineradas bajo su yugo eso incluye a los Solo y Kido, quiénes siempre han tenido una relación estrecha con su familia.
—Después de todo es mi familia —Respondio Saori suspirando con reflexión al saber que incluso su familia se regía bajo las normas de su otra familia. No pudo soltar una sonrisa.— sin duda ella sobrepasa los limites de mi familia. A diferencia mía que siempre soy yo quién debe hacer todo lo que mi familia me pide.
—Ambas son diferentes no te debes diferenciar Saori – Agrego la más madura de todas.— Ambas son herederas de sus familias. Pero ella ha tenido que encargarse desde joven en todas las inversiones e intereses de la familia que la acogio desde pequeña. Para ella ese tipo de vida le es poco y le importa un pepino como ella dice. —Recordo ese tipo de hablar de la joven y no pudo reír ante eso junto con sus otras amigas
—Veo que la conocen más que yo –agrego la joven de cabellos lilas con la mirada baja y apretando un poco su vestido.
—Saori. —La voz de cierta pelinegra trenzada preocupada se acerco hacia la joven de ojos verdes.— No te preocupes ella lo sabrá cuando la vuelvas a ver
—Eso espero. —Murmuro la joven de ojos verde el cual miro a otro punto para levantarse de la cama ante la miradas de las demás.— Iré a tomar aire fresco. —Y dicho eso se dirigió hacia la salida de la habitación para salir de está.
—Shaina, tienes su número ¿no es así? – Pregunto la pelinaranja hacia la ojiverde que solo asintio a su pregunta. — Necesito que me lo des.
—¿Qué piensas hacer Marín? – Esta vez pregunto intrigada la rubia de ojos azulados.
—Ya lo verán.
ACADEMIA/ JARDINES PRINCIPALES/
Chasqueo la lengua con molestia a unos metros de distancia un grupo, ya conocido, que por desgracia era parte de su salón de clases se encontraban paseando por las instalaciones de la Academia, si hubiera sabido de antemano que se iba a topar con ellos, entonces hubiera optado por salir de la academia y que mejor irse a dar una vuelta en la ciudad, pero claro tenía mala suerte. Camino con las manos dentro de los bolsillos de su pantalón caminando e ignorándolos solo esperaba que esos individuos no lo notaran, pero que mal pensaba.
- ja, mira a quién tenemos por aquí –Espeto con tono de mofarse aquel muchacho de cabellera marrón claro observando el aparecido moreno que los ignoraba. El ser ignorado, no iba con él.
- dejalo así Jabu –hablo otro joven aun má fornido pero consciente del suceso ante el primer día de clase en el que su nuevo compañero había sido presentado— No querrás meterte en problemas o peor aún volver a recibir una tunda de su parte
– Callate Ban. Ese sujeto me la debe –Y no pudo evitar molestarse a la vez que iba en zancadas para colocarse frente al castaño que miraba a otro punto y se detuvo al verle.
– Puedes echarte hacia un lado, por favor –Pidió con tono serio mirando al susodicho, no quería comenzar una riña, pero tampoco es que le importase en lo absoluto. Suspiro cansado para continuar con su camino en el cual estaba por moverse hacia un lado, pero frunció el ceño al ver que el chico se movio de la misma manera impidiendo su paso volvio a moverse y de la misma manera volvio a impedir que diera otro paso. Asimilo la situación es que ese sujeto solo gozaba con fastidiarlo, porque si era eso ya estaba perdiendo los estribos al punto que.– ¿Qué diablos quieres, Jabu?
—No te hagas el idiota, Seiya –Zanjo con molestia el nombrado para tomar por la camisa al moreno, quién no se doblego y lo encaro firme– Me hiciste quedar en ridiculo en el salón de clases y eso no te lo perdonaré
—¿Ah, sí? —Y una media sonrisa afloro los labios de él que a medida lograba molestar aun más al peli marrón claro que temblo a la par que alzaba su puño con las intenciones de dar inicio una pelea— Adelante, lanza tu golpe de niña.
—Maldito las vas a pagar! —Y no pudo contenerse a la vez que lanzo su primer puño directamente al rostro del castaño. El cual no dejaba de sonreír y recibir directo el golpe
— ¿Ya terminaste? —Pregunto sin mostrar una pizca de dolor a causa del golpe en su rostro miro fijo al pelimmarrón claroque le molesto aun más— Realmente pegas como nena, ahora es mi turno.
—Esto no se ve nada bueno. Deberiamos pararlo Ban –Expreso un joven de piel morena y cabello oscuro alborotado observando el inicio de una nueva pelea entre Jabu y Seiya.
—Si lo hacemos Nachi, estoy seguro que esos dos también nos involucraran en su pelea.
—Yo me haré cargo talvez los pueda detener —Propuso otro joven de gran estatura y complexión gruesa debido a sus músculos, ojos azules, de cabello morado y piel morena, conocido por ellos como Geki.
No les importaba en lo absoluto donde se hallaban y con las mayores intenciones de ahora sí empezar una pelea frente a los presentes. Ambos pelimarrón lanzaron sus puños con mayor intensidad de manera que los golpes empezaron a diestra y siniestra entre ellos; y aunque Geki quiso frenarlos el pobre habia recibido un buen golpe por parte de Jabu y Seiya mandandolo en él suelo.
—Geki ¿Están bien? —Pregunto Nachi viendo a su amigo levantarse un tanto molesto.
—Te parece que lo estoy —Respondió el pelimorado presionando su nariz con su mano al sentir que le salía sangre a causa de los golpes de esos dos. —Esos idiotas.
—Lo dije, no era buena idea. —Hablo Ban para sentir la mirada molesta de Geki sobre él y porque carajo no lo habia detenido fue lo que pensó él.— Esos dos desde que se conocieron no hacen más que discutir y pelear.
—Al menos de que...
Y no pudo terminar su frase Nachi al sentir una esencia detrás de ellos, en el cual ellos inmediatamente se atemorrizaron para darle paso a esa persona seguido de que solo vieron como ambos pelimarrones eran lanzados hacia los costados y cayendo al suelo de un solo golpe.
—¿Qué creen que hacen?
—¡El empezó! —Respondieron a coro ambos al darse cuenta de la presencia de la persona que los habia alejado de manera tan inesperada y que por desgracia se trataba de un profesor. Su profesor consejero que no tenía muy buena cara, ya que no era usual verlo molesto y vaya que daba miedo al ver ese aura oscura alrededor de él.
— A mi no me importa quién comenzo, ambos están castigados y desde una semana ambos se quedarán limpiando el aula de clase como entrenamiento —Exclamo con autoridad aquel hombre de cabello marron rojizo y ojos azules, el cual era reconocido como un profesor, relajado pero si lo hacian enojar, ya era otra cosa y en esos instante lo estaba.
—Profesor Dohko. —Hablo Jabu— Yo le puedo explicar.
Se detuvo en seco y miro hacia atrás sentía que algo o alguién le seguía los pasos; no pudo ver nada de seguro solo eran ideas suyas. Suspiro arrepentida de decidir ir a la Academia sabiendo que era fin de semana y no habia casi nadie en ella. Prosiguio a caminar por los pasillos de los salones de los últimos años y de ahí diviso por la ventana el panorama que desde lejos se veía la gran ciudad. Hubiera optado por llamar a Tatsumi para que la recogiese, pero aun así eso no disminuria lo que sentía en esos instantes.
...Athena...
Se sobresalto aquel susurro tan cerca suyo la hizo mirar a los lados, no obstante no habia nada en los pasillos, sintio un escalofrío incluso su corazón se acelero de manera que no necesito pensarlo para avanzar con pasos rapidos, pero cada vez que caminaba sentía que los pasillos se le hacia cada vez más largos y oscuros.
...Athena...
...Por fin te encontramos...
No pudo contener el temor de lo que escuchaba se detuvo de manera que volvio a escuchar esas voces alrededor suyo. Se agacho de manera que intento taparse los oídos haciendo imposible que no escuchase esas voces que parecían perturbarla.
...Athena, debe morir. ...Morir...
No supo por cuanto tiempo estuvo ahí agachada con manos sobre sus oídos intentando no escuchar las voces, pero no pudo siquiera evitarlo. Quiso gritar, llorar, correr pero su cuerpo no reaccionaba a causa de esas voces ¿porque?
—¡Oye! ¿Estás bien?
Saori abrio los ojos y todo su alrededor habia vuelto a la normalidad. Miró al frente un joven de cabellera marrón y ojos café que la sostenía por sus hombros con una expresión preocupado. Observo a su alrededor por unos instantes notándo que incluso las voces se habían detenido y no pudo evitar sentirse vulnerable a la vez que sus ojos empezaron a romper en llanto a la vez que se refugio en el pecho del desconocido muchacho que le miro entre sorprendido y confundido. Seiya no supo que hacer simplemente una extraña sensación fluyo en él, de manera que solo se limito en colocar su mano detrás de la espalda de la joven, quién no paraba de sollozar, por alguna razón sentía ganas de protegerla y sin motivo la aferro aun más estrechándola entre sus brazos como parte de apoyo. Y sin que ambos se diesen cuenta alguién más se hallaba observandolos desde el tejado de la Academia.
"Ustedes tienen el poder de cambiar el futuro"
...CONTINUARA...
