Con las manos dentro de sus bolsillos caminaba por la ciudad, no hacia minutos atrás se había despedido de su "nueva amiga". Si es que en verdad se le podía decir, aunque debía admitirlo que se había divertido con ella, sin esperarse que ambos hubiesen sido perseguidos por un comerciante que deseaba sus cabezas, solo por el simple hecho de agarrar una simple manzana, cuando el estaba apunto de pagarlo, esa joven tan inesperadamente había comenzado a correr y por desgracia el había sido involucrado, así que sin ninguna opción, el se había convertido en su cómplice de tal robo, aunque para la joven no había sido así, sino más bien, un malentendido.
No pudo evitar soltar una sonrisa al recordar las palabras de la chica.
— La manzana solo se cayó. Yo simplemente lo recogí con las intenciones de entregárselo, pero aquel hombre me asusto con su cara, que no pude evitar salir huyendo despavorida.
Quien iba a pensar que en verdad sucedería tal cosa, en esa tarde en la plaza. No dejaba de sonreír al recordar, pero cierto grupo de personas llamó su atención donde se acerco a pasos lentos para notar como las personas recogían panfletos dado por unas guapas mujeres, por lo que decidió coger uno de estos y ver que contenía la información de un concierto, acerca de una banda que parecía ser muy famosa por los comentarios a su alrededor, principalmente de unas jóvenes adolescentes que no paraban de hablar de no faltar a aquel concierto. Observo lo que llevaba en sus manos sorprendiéndole que era una banda que cantaba en japonés, cosa que le dio más curiosidad por escuchar sus canciones ante ello decidió mejor volver a la academia después de todo tenía cierta invitación junto con sus compañeros.
Comenzó a caminar colocando una de sus manos en el bolsillo, mientras que en su mano derecha portaba aquel papel sin dejar de observarlo teniendo en verdad la curiosidad de poder asistir a tal concierto, lo pensó y hablaría con sus amigos para poder asistir, al menos esperaba que algunos de ellos, le acompañasen.
—...Aun no entiendo que tanto juega, ese chico en todo esto.
— Más de lo que te imaginas...después de todo es una pieza importante. Sin embargo debemos evitar que pueda llegar a recordar quien ha sido tiempo atrás y sobre todo, el propósito que tiene para este mundo.
Sin darse cuenta el peli marrón era vigilado desde lo alto de un edificio, por dos entidades desconocidas, que se ocultaban bajo unas capas oscuras persiguiéndolo en silencio hasta el trayecto de la academia.
Capitulo 4
Invitación II
La semana había transcurrido para Seiya, donde era común sus peleas con aquel chico de nombre Jabu, él cual siempre trataba de menospreciarlo o dejarlo en ridículo con sus compañeros de clase, pero debido a su actitud, el tampoco se dejaba por lo que esas peleas pasaban de vez en cuando los llevaban al salón de detención, donde eran castigados para hacer cualquier tipo de labor dentro de la academia. Y aquel día como era costumbre otro pequeño encuentro entre ambos chicos se había dado dejándolos frente a su consejero, y por consiguiente, también habían arrastrado a sus amigos con ellos.
— El comenzó —Se defendió el de cabello marrón claro mirando fijamente a su profesor consejero que les miraba serio.
— Quién comenzó fuiste tú. No tengo la culpa de que Saori, haya querido aceptar hacer el trabajo conmigo, y es por eso el enojo contra mi —expreso Seiya, dándole justo en el ego a Jabu. El cual le miro demasiado molesto por sus palabras, realmente él no tenía un interés amoroso por la chica, como el otro lo creía. Debido a sus tontos celos, siempre se metía en problemas por causa de él.—que te quede claro que a mi no me importa esa chica.
— Esto es increíble, jamás pensé que iba a estar en detención por un malentendido —Hablo un callado pelinegro de brazos cruzados tratando de mostrar tranquilidad, debido a que había sido involucrado.
— Seiya, tiene la culpa. Cuando salgamos de aquí, lo pagara —respondió el rubio de ojos celeste un tanto irritado de haber sido implicado en ello tratando de no ir contra su compañero.
— Solo hicimos lo que los amigos hacen, defenderlo, todo ellos le iban a caer encima —Hablo el más tranquilo de ellos, Shun, que miraba a sus amigos con una sonrisa.
— Te recuerdo Shun, que tu eres el que recibiste la peor parte —Le recordó Hyoga que miraba los moretones en el rostro de su amigo, sabiendo que este no había ni si quiera alzado el puño para defenderse, entre ellos, el peliverde era el que menos le gustaba las peleas innecesarias.
— Primero no es mi novia, y segundo no la llames por su nombre, quién te crees que eres para llamarla por su nombre, llámala señorita —Zanjó demasiado molesto el de cabellos marrones claros mirando con ganas de lanzarse contra el chico.
— Lo sé, pero al menos evitamos que el resto de los amigos de Jabu, se fueran contra Seiya, no era justo uno contra cuatro—Sonreía de lo más despreocupado el peliverde hacia el resto de sus amigos.
— bueno, supongo que en eso tienes razón —reconoció el rubio, ya que incluso para el le había parecido muy injusto que su amigo pelease solo. Aunque sabía que Seiya, no era de echarse para atrás cuando se trataba de una pelea y en ese caso, el no era de pedir ayuda.
— "Llámala señorita" —intentó mofarse tratando de sonar a la voz de Jabu repitiendo lo mismo que este para así mirarlo.— Ese es tu problema, si la quiero o no llamar por su nombre.
—¿Qué dijiste?
Cuando estaban por iniciar otra riña un fuerte golpe se dio en el pupitre viendo ambos chicos a su profesor consejero que los miro seriamente, inclusive el resto se tenso, notando alrededor del hombre un aura algo tétrica haciéndolos tragar algo de saliva nerviosos, debido a que el mal genio de su profesor parecía sin duda manifestarse y aquello no era nada bueno para todos ellos.
— ¡Ya estoy harto de que siempre sean los dos, Seiya, Jabu!
— ¡El comenzó! —Se acusaron ambos al unísono señalándose mientras se miraron por un momento seguido volvieron su atención a su profesor que parecía no estar nada feliz por sus señalaciones.
— Seiya... eso no nos ayuda en nada —Hablo Shiryu sabiendo que el profesor Dohko podía ser muy disciplinado cuando se habían pasado del limite de su confianza.
El pelirrojo se froto la sien demasiado ofuscado, de que siempre esos dos se pusieran a discutir estupideces y en ese caso, ahora el problema que llevaban era debido a una de sus estudiantes que no era más que la joven Kido, aunque está ultima de seguro no tenía consciencia de ello. Los miro seriamente golpeando sus dedos contra el escritorio para así buscar una pronta solución, ya que a parte tenía otro cierto problemilla con "otro" estudiante que ni si quiera comenzando el año, se había dignado en asistir a clases y sabía que si no lo hacia perdería el año.
— Profesor... puedo explicarle...
— ¡Cállense! —Ordeno este con voz autoritario para así mirarlos seriamente y reaccionando a la vez que todos quedaban en silencio. Se levanto de su puesto quedándose de pie sin quitar su mirada en los los presentes.—Debería darles vergüenza de estar siempre peleándose por cualquier cosa y para colmo ahora implican al resto de sus amigos.
— Dígaselo a él.
— ¡Silencio Seiya! —regaño Dohko al castaño oscuro. Seiya solo desvio la mirada molesto debido a que por culpa de su compañero, volvía a estar frente a su profesor por algo tan estúpido. que el no había hecho y para colmo metiendo en el problema a sus amigos.—Les recuerdo que en está academia no se permiten peleas como estás. En todo caso, si siguen comportándose de esa manera, les aseguro que una suspensión será recibida para ambos, sin importar quien comenzó ¿me entendieron?
Ambos chicos permanecieron en silencio muy serios por las palabras de su consejero para así solo asentir con la cabeza aceptando lo que este le había dicho. Tras esas palabras Jabu decidió mejor abandonar la oficina mientras que seiya estaba por irse.
— Seiya.
Observo a aquel hombre seriamente de brazos cruzados más solo espero que este hablase, ya que lo habia detenido antes de irse. Estaba apunto de hablar, pero calló al ver como aquel profesor volvia a mirarle.
— Por cierto Seiya, aun no he recibido tu hoja de reporte de haber aceptado a entrar a algunos de los clubs, que hay en la academia —Hablo el pelirrojo volviendo a tomar asiento para hablar un poco más sereno mientras miraba al castaño.
— Realmente no me interesa ninguno, profesor Dohko.
— Debo aclararte que aunque no te interese, es obligatorio a que entres a uno —Le recordó mirando fijo al chico que le miro de la misma manera viéndolo encogerse de hombros. Suspiro para así mirar al otro chico.— Jabu, ya puedes retirarte. —Tras decir eso observo como el joven se retira del salón para asi volver a enfocar su atención en el castaño de ojos marrones oscuros.— Seiya... sé que no te ha sido nada fácil acoplarte a está academia de un día para el otro, al ganarte la beca, pero al menos has el intento de poder interesarte en asistir aun club o llevarte mucho mejor con tus compañeros, se que no tienes problemas con Shun, Shiryu y Hyoga, que son tus amigos de infancia, pero el resto al menos trata de llevarte un poco mejor.
— Lo intento, pero como ve... no le caigo para nada bien al idiota de Jabu —Se defendió inmediatamente el chico mirando a su profesor y cruzándose de brazos un tanto molesto.
Dohko soltó un suspiro resignado con las intenciones de decir algo, pero era consciente de que el castaño comenzaba apenas vivir bajo el techo de la academia y al principio las cosas no eran fáciles para muchos egresados. Sin embargo el toque de la puerta llamó su atención para así ver como alguien era empujado contra su voluntad seguido de otra persona de melena azul y más alto que el primero que solo ocultaba su rostro bajo una gorra. Dohko por su parte se sorprendió por un momento para luego ponerse muy serio. Seiya por su parte volteo a mirar, abriendo leve los ojos reconociendo inmediatamente a esa persona
— ¿Karin?
El de gorra, que no era más que una chica se mantenía con mirada seria fijando su mirada en los presentes para así soltar un bufido lleno de fastidio desvió la mirada, ya que realmente su interés en asistir a esa academia solo era capricho de su familia y no suyo, por lo que siempre evitaba ir a clases y escaparse la mayoría de tiempo, cosa que su familia o la misma academia no sabían como controlarla.
— Señorita Shiba... por fin se digna en aparecer.
— Por lo que veo me ha extrañado profesor Dohko —Hablo con algo de sarcasmo en su voz la joven para así enfocar su mirada en el mayor y sentir la mano de su acompañante sobre su hombro. Miró de reojo al peli azul para luego volver a fijar su mirada en el castaño que permanecía aun sorprendido de verla.— Vaya... por lo que veo al final quedaste en el mismo salón que yo, Seiya —hablo está para empezar a caminar para acercarse al nombrado con una leve sonrisa en los labios e inclinarse un poco mirando el rostro del chico.— Supongo que te has metido en algunos problemas, porque para que estés frente al profesor Dohko.
— No pensé en verdad que te volviera a ver —Hablo el castaño que miraba fijo a la chica.— Se supone que ibas a estar en esa fiesta y al final nunca te encontre.
— Lo estaba...solo que te vi demasiado cercano a esa chica —Soltó está con una sonrisa en los labios para así mirar de reojo al castaño.— no quise molestar —aseguro está de lo más tranquila con una sonrisa dejando en el olvido que había otros dos escuchando su conversación y conversando, como siestuvieran ambos solos.
— No es lo que piensas.
— No pienso en lo absoluto nada, Seiya.
—Por lo que veo se conocen —Observo Dohko a ambos jóvenes que parecían entablar una buena conversación como si se conociesen de una vida y si los veía más de cerca juraría que fuesen incluso parientes.
Aquel momento embriagaba una sensación extraña en el mayor, lo cual solo observaba a ambos jóvenes con una sonrisa leve.
— como sea. ¿a que debo su llamada profesor dohko? —pregunto la chica desviando su atención del chico, hacia ahora el mayor para asi cruzarse de brazos, como diciéndole que le había interrumpido en algo importante.
Dohko elevo una ceja ante la manera tan despreocupante de la chica como si su falta no fuese nada grave, este carraspeo para así mirar a la joven, sabía que esa joven era demasiado astuta y por lo tanto podía inclusive caer en sus trampas, sino la conociese, podría decirse que la joven de nombre Karin, era muy escurridiza cuando se lo proponía.
— Señorita Shiba... su falta a clases ha sido alertado en la dirección no solo por mi persona, sino también por otros profesores, los cuales se quejan de sus ausencias —Hablo Dohko.
— Eso significa que me van a expulsar ¿verdad? —pregunto está sin temor a ello para así tomar asiento esperando la respuesta de su profesor, esperando que así fuese.
— En lo absoluto señorita Shiba, pero tendrá cierta consecuencias por su falta, como hacer actividades laborales dentro de la academia
La joven de ojos verde marino soltó un bufido fastidiada por la respuesta para así buscar una rápida solución al asunto de salir de la academia.
— ¿Y si en caso tal no acoto a ninguna orden superior? —pregunto está con una media sonrisa sabiendo que era capaz de hacerlo si así se lo proponía.
—Inmediatamente el directo tomara cartas en el asunto —aclaro Dohko sabiendo que esa joven estaba buscando su propia expulsión, pero era algo que el director ya sabia de antemano por lo que no se lo iba hacer nada fácil a la joven.— Sus padres son conscientes de todo señorita, por lo que ellos mismo pidieron al director tomar las riendas de su tutoría dentro de la academia.
Karin se mordió con fuerza el dedo pulgar de su mano derecha mirando fijo al hombre, sabiendo que cuando sus padres tomaban la iniciativa de algo para ella, era algo difícil llevarle la contraria a ellos. Se volvió a cruzar de brazos desviando la mirada a la ventana sintiéndose completamente frustrada por ello.
— No se preocupe profesor... desde mañana comenzare a asistir a clases, sin embargo... —hablo está mirando fijo al docente para así enfocar su mirada brillosa sobre este.— haré lo posible para que me puedan expulsar —soltó con una sonrisa decidida—. Dígaselo así al director.
Tras decir esas palabras se levanto para empezar a caminar hacia la salida dejando en silencio a los presentes, pero sobre todo impresionado al joven castaño, para así este levantarse y despedirse de su profesor para así salir caminando rápido para alcanzar a la chica.
— ¡Karin, espera! —Pidió esté hasta quedar al lado de la chica.— oye... ¿qué fue todo eso? ¿en verdad piensas hacer que te expulsen de la academia? Entiendo que está academia no es como lo pintan, pero no es tan mala después de todo —Hablo Seiya sin dejar de caminar mientras conversaba con la joven castaña que se había quitado la gorra y daba pasos apresurados demasiado inexpresiva.
—¿te gustan las carreras callejeras? —Pregunto la joven repentinamente dejando algo perplejo al castaño.
Seiya no supo responder ante esa repentina pregunta
—¿Qué?
—Andando.
Seiya soltó un suspiro para observar a su alrededor un par de personas por supuestamente desconocidas para él, normalmente solo se disponía en estar en grupo con sus amigos y tener un tiempo entre ellos en salidas a lugares comunes. Busco con su mirada a la joven de cabellos castaños largos, más no la halló, no sabia si preocuparse por ello, lo cual estaba por mejor regresarse a la academia, sino fuera porque alguien llamo su atención cierta chica de larga cabellera lila que había al parecer recién llegado al lugar junto con algunas ya conocidas para él y sino mal recordaba amigas de la misma que se sentaban en las gradas, no esperaba ver a dicha joven en dicho lugar.
— ¡Seiya!
El nombrado fijo su atención sorprendiéndole de ver a sus amigos acercarse a el, lo cual el joven se levanto inmediato mirando a los chicos los cuales le sonrieron, realmente no esperaba verlos en tal lugar.
— ¿qué hacen aquí? —Pregunto inmediatamente este, el cual en verdad no esperaba encontrar a sus amigos en dicho lugar.
— Nosotros también nos alegramos de verte Seiya —Hablo con sarcasmo el rubio que miraba al castaño oscuro, con el ceño fruncido y de brazos cruzados.
— Lo siento, Hyoga. No debí hacer esa pregunta, —se disculpo este apenado rascándose su nuca, lo cual no era la manera de hacer dicha pregunta a sus amigos— es que me sorprende verlos aquí. —incluso el se sorprendida de aun haberse quedado en dicho lugar.
— fuimos invitados —Se encogió de hombros el peli verde lo cual de esa manera solo mostro dicha invitación.— Suponemos que era alguien de la academia que deseaba que fuéramos a apoyarle, más no hay remitente en la carta
— Es muy extraño que nos hayan dado esta invitación. Aún así decidimos venir —Comento Shiryu, el cual tomaba asiento junto con el resto observando como el lugar empezaba a llenarse de jóvenes de su academia y de otras más.
—Se puede saber ¿porque estamos aquí?
— Fácil. Nos dijeron que aquí hay chicas lindas, por lo tanto debemos aprovechar ¿no lo crees Camus?
Aquel joven de cabellera azul rodó los ojos ante las palabras de su amigo, el cual sonreía.
— No entiendo, porque te hice caso, Milo.
— La respuesta es más que obvia Camus, eres mi mejor amigo, y por lo tanto, yo soy el tuyo, así que como tal, me viniste acompañar —Fue la respuesta tan obvia y despreocupado del peli azul que sonreía como si hubiese resuelto algún tipo de ecuación matemático
— Hubieras traído mejor a Aioria —menciono este de brazos cruzados mirando a su amigo.
— ¿yo que? Se puede saber porque siempre me están nombrando, ustedes dos, Camus, Milo.
Cierto joven de cabellera castaño claro les observo desde atrás de ellos sentado con el ceño fruncido al escuchar su nombre, no pudo evitar ser tan impulsivo en cortar la charla entre esos dos.
— ¡que diablos haces aquí, Aioria! —exclamo levemente sorprendido el acuariano mientras observaba al nombrado sentado detrás de ellos.
— Que yo sepa esto es público. Simplemente recibi una invitación por ello —Comento el castaño que miraba a ambos chicos.
— Ves hasta Aioria, vino. Así que no te quejes, Camus.
— ¿El también recibío una invitación? Que extraño —Menciono Camus mientras llevaba su mano debajo del mentón algo pensativo.
— Basta de pensar tanto Camus —Hablo Milo mientras llevaba su brazo sobre hombro de su amigo atrayéndolo a él.— Solo relájate, últimamente las lecciones y entrenamientos del profesor Dohko han sido muy exigentes, y nos han dado un día libre, asi que despreocúpate.
Camus miro de reojo a Milo, lo cual mantenía esa expresión seria, mientras que Aioria les observaba soltando una sonrisa divertido
— Saben algo... parecen una pareja de enamorados —Menciono el joven mirando a ambos chicos
Tanto Milo como Camus se enrojecieron al instante, por la vergüenza, mientras se separaron al instante por las palabras del castaño., Aioria en esos instante nompudo evitar soltar una fuerte carcajada riendo de ambos que parecían querer matarlo con su comentario.
— Hay mucha gente
Una joven de cabellos cortos fijo toda su atención hacia su compañera que parecía buscar a alguien sabiendo que tanto estaba entusiasmada por encontrarse con dicha persona. Esta llevo una mano en el hombro de la joven para así llamar su atención.
— Tranquila, seguro se encuentra aquí.
— Marín, siento el traerte a ti y a las demás a este lugar —Se disculpo la joven de largos cabellos lilas que miraba a su amiga. Realmente supo por su mayordomo que este tipo de lugares era donde frecuentaba
— ¿Qué dices?
— Ya nos hemos acostumbrado a venir a este lugar —Hablo una rubia de ojos azulados que volteaba a mirar a la chica con una sonrisa.
— Mejor acostúmbrate princesa, ni que fuera nuestra primera vez en este lugar —Menciono la de cabellos verdosos mirando de reojo a la susodicha para así volver su atención al frente
— Shaina no hables así —regaño Marin soltando un suspiro para mirar a la chica.
— está bien, sé que no le caigo bien a ella —Hablo la joven de largos cabellos lilas mientras miraba al frente.— es natural eso, pero al menos se que ella, es de seguirla a ella.
— Ambos tiene casi el mismo carácter... shaina suele verla en ocasiones como su rival, pero al final se llevan muy bien —Comento Marín con una sonrisa con la vista al frente mientras observaba el lugar seguir llenándose.
— Es bueno saberlo... al menos sé que durante todo este tiempo... sigue siendo muy social con otras personas...—Menciono la de ojos verdes con una tenue sonrisa en los labios bajando la mirada.
Marín solo sonrió mientras miró hacia al frente al ver como el lugar seguía llenándose.
El castaño observo todo a su alrededor estaba por responder a la pregunta de su amigo pelinegro, sin embargo al instante de hacerlo observo todo a su alrededor abriendo los ojos al ver que todo se había congelado repentinamente.
— Ten mucho cuidado
Seiya abrió los ojos al instante para enfocar su mirada hacia una grada más arriba percatándose de la presencia de aquella pequeña que estaba sentada observándole fijamente
— ¿Tu hiciste eso?
Esta negó con la cabeza mientras apoyaba sus codos sobre sus muslos y recargaba su cabeza en sus manos sin dejar de mirar al castaño que se levanto.
— ¿Cómo es que...?
La pequeña elevo una de sus manos para señalarle con su dedo inmediatamente hacia este.
— ¿Yo?... no...
La pequeña se levanto para así mirarle por unos instantes y sonreírle para así comenzar a desaparecer poco a poco frente a él.
— Solo te pido que evites, lo que se viene para este mundo... yo creo que tienen lo necesario para detenerlo, y que pronto podremos... volver a estar juntos.
— ¿A que te... —Extendió su mano dispuesta a tomar a la pequeña más esta desapareció de su vista, seguido de que sus ojos se abrieron un poco al ver que todo volvía a la normalidad.
— ¿Seiya? —Llamo Shun de verlo con una mirada ida mirando hacia la nada.
— ¿Estás bien?
El nombrado se limitó en reaccionar para así solo mejor sentarse en su puesto para permanecer en silencio mientras su mente divagaba aquel nuevo encuentro con aquella pequeña, lo cual no sabia si era algún tipo de espíritu que necesitaba de su ayuda o solo eran ideas propias de el. Al sentirse un poco frustrado no pudo evitar revolverse con sus manos sus cabellos castaños causando que sus amigos le miraran algo entre preocupados y confundidos ante su reacción.
— Lo siento. Solo olvide que debía llamar a mi hermana. —Mintió este inmediatamente sabiendo que sus amigos no tomarían aquello como una respuesta conforme— no es nada.
Ninguno quiso decir nada, últimamente Seiya actuaba extraño, lo cual sabían que el peli castaño escondía algo más a fondo, sin embargo iban a esperar de que el joven castaño decidiera hablar por si mismo y decirles lo que le estaba sucediendo, ellos como amigos, estarían hay como el solía hacerlo desde que todos se conocieron.
"Incluso si el camino que se encuentra adelante, se encuentra lleno de espinas,
tienes que seguir avanzando"
...CONTINUARA...
Bueno después de tanto tiempo aquí vengo con el propósito de continuar este fic.
Donde se que habian varios que deseaban que lo continuara, y al final desaparecí por situaciones propias, por lo cual decidí retornar a fanfiction para finalizar mis historias que aun quedaron inconclusas y estas es una de ellas. El cual tiene mucho que dar.
