Nota: Este capítulo está basado ligeramente en el video "夏の特別編!タイスペシャル" del canal de YouTube zozozo.
La casa del zashikiwarashi sí existe en Yamaguchi, se llama 座敷わらしさん家 y hospedarse ahí cuesta alrededor de 40000yenes la noche.
*Morgue: En algunos hospitales le llaman itaianchisho 遺体安置所 "lugar donde se aseguran los cadáveres", pero otros hospitales prefieren usar el eufemismo de reianshitsu 霊安室 "lugar donde descansan las almas"; por que suena más bonito.
La grabación en la casa con más de 400 años de antigüedad fue todo un éxito, gracias al poder espiritual de Kagome pudieron grabar unos orbes y a una muñeca moviéndose, También algo que parecía ser una risa infantil, aunque Sesshoumaru le dijo que lo más probable es que solo se tratase del viento. Rin había estado muy ocupada grabando a los protagonistas del video, quienes rápidamente se volvieron Inuyasha y Kagome, su química era inigualable y los únicos que no se daban cuenta de ello eran ese par. La mayor parte del video parecía de comedia y en una que otra toma panorámica salía Sesshoumaru sin decir nada, parecía un muñeco más del paisaje, el más hermoso. Estaba segura que si dejaba esas tomas, las vistas del video aumentarían exponencialmente…pero por alguna razón no quería que nadie más lo viera.
Al día siguiente fueron en la noche a grabar dentro de un hospital abandonado, donde, gracias a las influencias de papá Taisho, habían obtenido permiso de grabar. Dado que el lugar era enorme, se dividieron en parejas para poder cubrir la mayor parte de este. Inuyasha se acercó a ella, pero antes de que pudiera abrir la boca, Sesshoumaru la jaló del brazo y caminaron hacia la izquierda.
Aunque Rin sentía cierta aprensión en grabar a su amigo y subirlo al canal, la verdad es que su fuerte era hacer las tomas y planear la secuencia de todo, no tanto aparecer en los videos, así sepultó ese sentimiento de posesividad que la estaba embargando en este viaje y se montó en su personaje de camarógrafa profesional.
—Rin, es extraño, es como si de un día para otro la gente que trabajaba aquí se hubiese esfumado.
—Quizás el hospital quebró.
—Pero, por qué dejarían todas sus cosas así, los uniformes sobre las sillas, notas a medio escribir, frascos de medicina abiertos.
Rin enfocó la cámara en todo lo que mencionó Sesshoumaru, —Tienes razón, es extraño, como si les hubieran dicho que había un incendio y hubieran tenido que salir apurados… pero, ¿por qué no habrán regresado por sus cosas? Además, no he encontrado ningún indicio de algo quemado…
Siguieron caminando por los obscuros pasillos hasta que el peliplata alumbró con su linterna un cuarto muy extraño, en la pared había como unos cubículos de metal.
—Días muerto —leyó Sesshoumaru en voz alta las etiquetas que estaban insertadas en los extraños cubículos y la voz de una mujer joven llorando le susurró a Rin al oído "me dolió mucho".
—Uuuua no no no no —fue lo único que pudo articular, bajó la cámara y un santiamén ya estaba afuera del edificio en los brazos de su amigo. —¿La escuchaste también?
—Sí... —contestó él sin mirarla, estaba más ocupado escudriñando toda el área a su alrededor —escucho a un hombre quejarse… pero no entiendo lo que dice. —Rin apuntó de nuevo la cámara hacia donde los ojos de Sesshoumaru miraban, pero en la pantalla no se veía nada. —Volvamos.
—Por supuesto que no. —No llevaba ni 15 minutos de grabación, y con la edición estaba segura que se reduciría aún más, necesitaba grabar más material.
Antes de que pudiera protestar, los gritos de Sango se escucharon a lo lejos y Sesshoumaru voló con ella a su encuentro.
Cuando llegaron ahí, ya estaban las dos parejas afuera del edificio.
—Mientras grabábamos en un cuarto sin ventanas muy extraño Miroku dijo que vio de reojo algo en la pantalla de la cámara y cuando revisamos la grabación ¡notamos que había alguien acostado a mi lado! —Exclamó Sango aferrándose al brazo de su novio.
—Es un quirófano, los cuartos donde se opera a la gente no tienen ventanas ni cortinas ni esquinas —les explicó Sesshoumaru.
—A ver la grabación —Rin extendió su mano, pero Miroku se negó a entregar la cámara.
—Mejor hay que borrar ese video —replicó Miroku y apretó el aparato contra su pecho, pero sin mucho esfuerzo Inuyasha se lo arrebató y le dio play. Se podía escuchar como al principio describían el área, pero el chico rápidamente se distrajo con los atributos de su novia, la sentó sobre la mesa del quirófano y la cámara enfocó hacia el piso, aunque se podían escuchar los ardientes besos que se estaban dando. En algún momento Miroku alzó la mano con la cámara para agarrar a Sango y fue cuando se ve a alguien acostado en la mesa… en esa mesa donde ese par estaban fajando.
—Waaaa que pinche miedo, cómo pudieron estar comiéndose al lado de un muerto, pobre fantasma, todo sacado de onda… —exclamó Inuyasha visiblemente perturbado.
Sango se puso roja, golpeó a Miroku y lo acusó de pervertido y su novio pidió perdón por no poder resistirse. —Pues ya vámonos, esto es buen material para el canal —dijo Sango apenada y sin poder ver a nadie a los ojos.
—No, yo quiero volver a donde estábamos hace rato, Sesshoumaru. —Rin le rogó a su amigo jalándolo del brazo para hacerlo caminar, sin lograr moverlo un milímetro.
—No vas a volver a poner un pie ahí, —sentenció él —que vaya Inuyasha y Kagome, ellos no han obtenido nada sustancial esta noche.
—¡Keh! Bola de miedosos, ¡andando Kagome!
Regresaron todos al ala oeste del hospital. En lo que Inuyasha y Kagome se adentraban en aquel cuarto, Sesshoumaru se puso a revisar un mapa que encontró al lado de la puerta —Ese cuarto donde escuchamos a la mujer llorando, es el Reianshitsu (霊安室) "lugar donde descansan las almas".
—¿Como una especie de altar para las almas? —Preguntó Miroku.
—Un eufemismo para la palabra morgue* —contestó el peliplata como si nada.
Las chicas ahogaron un grito y a Miroku se le desencajó la quijada —¿Mandaste al baboso de tu hermano a un lugar tan peligroso?
Sesshoumaru no tuvo que responder nada, pues los gritos de ese par acercándose a toda velocidad perturbaron la quietud de la noche.
—¡Aaaaaa! ¡Corran! —Gritó Kagome y todos corrieron a la salida sin pensarlo dos veces.
Todavía faltaban 20 min para que llegaran los taxis que habían reservado, no dejándoles otra opción más que esperar en la calle frente a la puerta principal del hospital. Durante ese tiempo, revisaron lo que había grabado Inuyasha; un hombre sollozando y un fuerte golpe en uno de los cubículos de metal.
El resto de la semana visitaron otros lugares, pero ya sin tanto éxito como los dos primeros. Fueron a un puente donde supuestamente la gente se desuscribía de la vida, pero no lograron captar nada y también fueron a un motel abandonado, donde fuera de chasquidos y golpes sin razón aparente, no grabaron nada más.
El 3 de mayo todos regresaron a sus casas a pasar el resto de las vacaciones en familia, excepto Rin que se la pasó en el cuarto de Inuyasha haciendo la edición de los videos y programándolos para que saliera uno cada viernes y así cubrir todo el mes con videos de Japón, dándole un respiro a sus amigos en Luisiana.
El sábado 4 de mayo, Rin llegó muy temprano a la residencia de los Taisho, pero en lugar de ir al cuarto de Inuyasha, tocó la puerta de la habitación de Sesshoumaru quien la esperaba con los libros abiertos para estudiar. A las 12pm Izayoi les llevó unos sándwiches y para la 1pm Rin comenzó a bostezar.
—Te has desvelado mucho esta semana —mencionó su amigo al verla esforzarse por permanecer despierta.
—Sí, grabar es relativamente rápido, pero la edición va a requerir mucho trabajo, lo bueno es que Inuyasha no necesita dormir tantas horas ni todos los días… ¡pero volvamos a lo que estábamos! —dijo Rin con genuina alegría a pesar del cansancio, sin embargo, con un fugaz movimiento que su cerebro no logró registrar, de pronto ya estaba acostada en la cama con su cabeza sobre el brazo de Sesshoumaru.
Su corazón entró en un completo frenesí y su cerebro dejó de operar —¿Sesshoumaru?
—Duerme un poco.
—Pero el estudio...
—Ya estudié mucho.
Rin vio fútil el oponerse así que cerró los ojos… en vano porque obviamente el subidón de adrenalina la había alborotado demasiado.
—¿Rin?
—¿Dime?
—¿Por qué tu corazón late tan rápido?
«¡Diosito ya llévame po favo!» gritó mentalmente, no podría creer que Sesshoumaru fuera tan denso como para evidenciarla en voz alta… y qué le iba a responder si ni ella sabía. —Hummm, porque estoy ¿nerviosa? —Fue la respuesta más sincera que se le ocurrió.
Entonces, como si el objetivo de su amigo fuera que el corazón de Rin explotara de sobrecarga, la jaló más hacia él, haciendo que su cabeza descansara sobre el musculoso pecho.
—Yo nunca te haría daño —decretó él, como si ese fuera el problema.
Rin, con temperatura de 40 grados y a punto de desmayarse, logró distinguir por sobre la ropa que el corazón de él iba casi a la misma velocidad que el de ella. Si pudiera gritar como desquiciada, lo haría, pero en su lugar tomo aire y suspiró —¿Sesshoumaru?
—¿M?
—Yo tampoco te haría daño.
—Pff —Sesshoumaru rio por lo bajo.
Y no supo cómo ni cuándo, pero a pesar de todo se quedó plácidamente dormida.
A las 3pm Toga regresó a casa después de una pesada pero divertida junta online con su archirrival del este y mejor amigo Kirinmaru.
Saludó a su esposa y al pasar la sala notó un olor extraño. —Rin está de nuevo en la casa… pero no percibo a Inuyasha.
—Inu salió con Koga y Miroku. Rin le está dando clases de inglés a Sesshoumaru
—Entonces era verdad lo de las clases de inglés… pero Shhhh —le pidió a Izayoi que se quedaran en silencio un momento —No están estudiando.
—¿Como lo sabes?
—No están haciendo nada de ruido…
—A lo mejor se quedaron dormidos…
—Sesshoumaru casi nunca duerme, aparte… ese olor. No puedo permitir esto, le tengo que poner límites.
—Pero si no escuchas nada, es porque no están haciendo nada malo.
—Ahora, pero mañana quién sabe, no puedo permitir que Sesshoumaru arruine la vida de esa niña con un embarazo adolescente.
—Toga, debemos confiar en tu hijo, él ya está grande, no puedes…
—No Izayoi, los instintos son difíciles de controlar, en especial si siente algo por esa chica, si fuera solo calentura lo dejaría pasar, pero cuándo has visto que Sesshoumaru sea tan amable con alguien y hasta duerma con ella, esto puede acabar muy mal —y sin decir más subió las escaleras hasta el cuarto de su primogénito.
Abrió la puerta sigilosamente y se topó con un Sesshoumaru despierto mirando al techo con la chica todavía en brazos.
—¡Qué quieres? —preguntó Sesshoumaru irritado y sin un ápice de vergüenza.
—¡Tú cre...!
—Shh. —Calló a su propio padre mirándolo amenazante.
«¡Quién se cree este mocoso pendejo!» pensó Toga indignado ante la sínica manera de comportarse de su hijo.
Con sumo cuidado y delicadeza, Sesshoumaru depositó a Rin en la cama, la cubrió con una mantita ligera y salió de la habitación junto a su padre. —Si vas a gritar, vamos a tu cuarto, no quiero que despiertes a Rin.
Toga estuvo a punto de recordarle quién mandaba en esa casa, pero eligió el camino de la paz y entraron al cuarto donde dormía con Izayoi, la única habitación de la casa con insonorización de tecnología youkai.
