POV de Hikari
Muchas personas no se dan cuenta de lo increíble que es Kenma como colocador. Sus jugadas, su planeación, su mente, sus pases, todo es brillante. Pero a propósito no destaca. También ayuda mucho a que no comete errores y que los receptores le dan pases muy estables para hacer buenas colocaciones que parecen sin esfuerzo. Por eso no resalta en la cancha pese a que él es el corazón y mente del equipo.
Me he dado cuenta de eso por todos los partidos y entrenamientos que he visto. Por alguna razón, al entrenador Nekomata le gusta mucho que vaya a verlos. Siempre soy bien recibida y me hacen sentir como en casa. Por eso mis visitas han aumentado últimamente.
Justamente hoy el equipo de voleibol dará un partido de demostración conmemorando el festival deportivo del Nekoma. Aunque solo irán algunas personas, me emociona la idea de que puedan ver a Kenma en acción y se den cuenta de lo increíble que es. Aunque no creo que se esfuerce mucho. Tal vez en el Torneo de Primavera pueda demostrar más cómo es él como jugador.
-¡Hikari, espera!
Cuando me di la vuelta, Tora, miembro del equipo y amigo de Kenma, aunque él lo niegue, corría hacía mi muy apresurado.
-Tora, qué bueno verte. ¿Te puedo ayudar con algo?
-Qué bueno que te alcancé. Queríamos agradecerte por los amuletos de buena suerte que nos diste a cada uno. Kenma nos dio una bolsa y se fue corriendo. Pero dentro venía una nota tuya, entonces supimos de qué se trataba todo.
-Sí- sonreí y me reí un poco-. Sabía que a lo mejor no se atrevería a dárselos o a decirles, entonces por si acaso escribí una nota. Les deseo mucha suerte en el torneo que viene. Quedan solo pocos días, pero sé que podrán avanzar y tener ese partido con el Karasuno que tanto han querido.
-Gracias, Hikari por pensar tanto en nosotros. Sé que eres amiga de Kenma…vaya, decir eso sí que es raro-meditó Tora pensativo, lo cual me hizo mucha gracia- pero te has convertido también en nuestra amiga. Vas a apoyarnos en los entrenamientos, nos das ánimos, a veces hasta nos das bebidas rehidratantes o nos preparas algo sencillo de comer cuando salimos muy tarde de entrenar, y es muy agradable platicar contigo. Y nosotros dos como estamos en el mismo curso, hemos podido convivir aún más. Siempre ayudas a los demás y eres alguien muy dulce-dijo sonrojándose un poco. Quisiera…quisiera darte estas galletas de parte de todos como agradecimiento por ser justo así como eres y pedirte que sigas cuidando de Kenma. Nunca lo había visto tan feliz.
-Wow, no sé qué decir-respondí sorprendida y algo sonrojada. Normalmente a Tora también le cuesta hablar con chicas, pero nos hemos visto tanto que creo que se ha podido acostumbrar a mi-. Yo también soy muy feliz de ser amiga de Kenma y de ustedes. No hay nada qué agradecer. Espero que podamos seguir compartiendo mucho. Les tengo un cariño muy especial a cada uno. Gracias también por ser parte de mi vida.
Caminamos hasta llegar al patio en donde comenzaría el festival. Yo participaría junto al club de tenis, por lo que debía apurarme a llegar junto a mis compañeras.
-¡Nos vemos más tarde, Tora!-me despedí mientras corría hacia las canchas.
-¡Nos vemos, Hikari! Mucha suerte en tu partido- se despidió Tora con una sonrisa.
El día pasó muy rápido. Luego de los partidos de exhibición, hubo concursos, comida y bailes. Disfruté del festival junto a mis amigas, pero no pude evitar preocuparme un poco por Kenma. Lo vi mientras jugaba en el segundo set, pero seguramente después fue a refugiarse a algún lugar con su consola antes que intentaran que participara en algo que lo hiciera moverse aún más.
El evento terminó, pero los miembros del equipo de voleibol se quedaron en el gimnasio para entrenar. Como pronto sería el Torneo de Primavera, no podían perder tiempo. Decidí esperar a Kenma bajo un árbol que está fuera del gimnasio mientras adelantaba las tareas que tenía. Tal vez podríamos ir a comer algo a mi casa después, de seguro estaría muy cansado por todo lo de hoy y en su casa no creo que la comida esté lista.
Por lo que he observado desde que me mudé de nuevo, a medida que pasaron los años, sus padres se fueron distanciando cada vez más de su hijo. Puedo comprenderlos un poco. No está bien, pero ver a Kenma debe de recordarles a Aiko. Incluso a mí me cuesta a veces no pensar en ella cada vez que lo veo. Eran tan parecidos. ¿Qué hubiera pasado si ese estúpido accidente no hubierra ocurrido? Yo intenté hacer a Kenma lo más feliz que pude cuando éramos niños después de esa tragedia, pero esa cicatriz debe ser muy profunda. O a lo mejor ni siquiera es una cicatriz. La mirada de Kenma a menudo es tan distante y fría que creo que la herida aún está muy abierta.Y el que no soporte que los demás lo miren, creo que debe ser porque aún se siente culpable…Espero que no sea así.
POV de Kenma
No puedo creer que después de hacernos participar en un Festival Deportivo aún tengamos que ir a entrenar por la tarde. Por eso preferí venir a la azotea luego del partido de exhibición y pasar el resto del día acá antes de que empiece el entrenamiento por la tarde. Me quedé jugando con mi consola algunas horas. Luego de dormir una siesta, unos ruidos me despertaron.
-¡Hikari, tú puedes!
-Kuroo, ¡eres el mejor!
Me asomé por la reja de la azotea. Desde allí se miraba el patio y algunas canchas. Era una muy buena vista de la escuela y un panorama muy completo del festival. Hikari y Kuroo estaban participando en la competencia de tiro con arco. Los dos tienen muy buena puntería. Me alegro que se estén divirtiendo.
El clima era muy agradable. La brisa soplaba y me entretuve viendo las nubes pasar.
-¿Merezco realmente tener estos momentos de paz?- dije en voz alta-.
Bueno, supongo que así es mejor. Aunque en realidad disfrute estar solo, esto es una amarga recompensa. Seguramente si bajara y estuviera con Hikari o con los demás en el festival, terminaría arruinando su día. Sería solo un estorbo. Siempre he sido un siquiera puedo interactuar bien con las demás personas.
Incluso hoy cuando regrese a casa, estoy seguro que no habrá nadie. Mi cumpleaños fue hace poco y a nadie le importó. Bueno, excepto a Hikari, Kuroo y el equipo. Hinata incluso me mandó un mensaje. Ellos se encargaron de tratar de hacerme sentir especial, pero yo solo pude pensar en cómo estaba desperdiciando su tiempo. Mis papás preferirían que yo no estuviera, solamente soy una carga para ellos. No pueden ni verme a los ojos.
¿Qué pensaría Aiko si aún estuviera aquí? ¿Me culparía? Estoy segura que mis papás me culpan por todo lo que pasó. Yo…debería de haber muerto ese día, no ella. Por mi culpa ella no está…ella era la alegría de la casa. Yo solo soy alguien que no aporta nada.
-Ahhh, basta. No puedo seguir pensando así- dije a la nada frotándome los ojos-. Así no son las cosas, solo fue un accidente. Yo era muy pequeño…-traté de convencerme.
