—Recibí el agradecimiento del regalo, mi prima me llamó hace un momento —dijo Sirius.

—¿Sólo eso? —preguntó Harry con cierto temor.

—A Draco le encantó su regalo —dijo Sirius y esbozó una pequeña sonrisa.

Harry sonrió cómo si de nuevo hubieran ganado la final de fútbol en la universidad. Se sentía feliz y esperanzado de que la situación entre él y Draco se arreglara.

—¿Crees que fue una buena idea?

—Lo fue, tal vez no todo esté perdido cómo creías —dijo Sirius.

Harry abrazó a su padrino con fuerza, sin quitar su sonrisa y con aquella frase grabada en la mente:No todo estaba perdido.

...

—Pensé que te gustaría recibirlas, siempre han sido tus flores favoritas —murmuró el chico, tendiéndole un ramo de lirios blancos a Draco.

—Ya no me gustan —musitó Draco—, tampoco tú presencia

—Draco, no estamos cometiendo ningún crimen, ya eres un hombre libre, tengo todo el derecho de estar aquí

—No lo tienes y deberías saberlo —Draco se cruzó de brazos, en una postura rígida, no tenía intenciones de aceptar sus antiguas flores favoritas: lirios blancos.

—¿Por qué me odias? —preguntó Joseph con voz quebrada.

—Odiar es un sentimiento y yo no siento nada por ti —aclaró Draco.

—Sí tan sólo me dieras una última oportunidad —murmuró Joseph, y lentamente bajó el brazo que tenía estirado con las flores.

—La tuviste y la dejaste ir, lo siento mucho por ti, no soy esa clase de persona

—Eso quiere decir qué Potter tampoco tendrá oportunidad contigo —inquirió Walker.

—No te incumbe —respondió con frialdad.

—Draco, no sería justo que a él lo recibas con los brazos abiertos después de lo que pasó —debatió Joseph.

—Harry ha sabido respetar mi espacio, no hostiga como otros, y si decido volver con él no debería importarte —musitó Draco.

—Claro qué me importa porque te amo…

—No conoces el significado de esa palabra, mejor no la digas —interrumpió el rubio.

—Pero…

—Deseo con toda el alma que esta sea la última vez que te vea, hasta nunca Walker —sentenció Draco, antes de darse media vuelta y regresar a su casa.

Esa tarde, Draco optó por salir a tomar aire y pensar sobre la situación que vivía, y tuvo claridad en dos cosas: la primera; él amaba a Harry más de lo que podría explicar, y dos, estaba dispuesto a recuperar la tranquilidad que su padre les había quitado, y para ello necesitaba ponerle un alto definitivo.

Había decidido tomar acción inmediata cuándo Joseph se cruzó en su camino, estaba harto de él, y tal vez si lograba dar marcha a su nuevo plan también se desharía de él.

...

Debió suponerlo no era un secreto para las personas más cercanas a él que su padrino y su padre eran los dueños deThe Camp Rock,y qué algunas veces sus amigos lo visitaban, y esa noche le habría parecido una gran idea, si tan sólo la persona que estuviera ahí fuese Ron, Hermione, Neville, Luna, Ginny, o quién fuera menos Cedric Diggory.

Harry decidió escabullirse del lugar en el que se encontraba para evitar toparse a Diggory, sin embargo el chico pareciera tener un radar incluido pues tan sólo había dado un par de pasos cuándo el castaño lo alcanzó.

Maldición—pensó Harry.

—Harry, qué gusto verte —saludó Cedric, el chico le sonrió ampliamente.

Harry intentó devolver la sonrisa, pero sólo hizo una mueca de desagrado que poco se noto por las luces deThe Camp Rock.

—Hola —dijo Harry.

—¿Vienes seguido al café? yo he venido un par de veces pero no había tenido la suerte de encontrarte —comentó Cedric.

Afortunadamente—pensó Harry.

—La mayoría del tiempo la paso en la cabina de sonido —respondió Harry, ese día no tenía ganas de discutir, pero tampoco de entablar una amena conversación.

—Excelente, me encantaría ver como se mueve todo desde ahí —dijo Cedric con intención.

—Tal vez algún día tengas la oportunidad —contestó Harry por mera cortesía.

—¿Y porqué no ahora? digo, si no tienes algo más importante que hacer —insistió Diggory.

Harry respiró hondo, de verdad qué lo hizo, no quería ser grosero con él pero no tenía más opción, Cedric no iba a tener ninguna oportunidad con él aunque fuera el único hombre en la tierra, él amaba a Draco.

—Cedric, esta noche no me siento bien, quiero irme a casa —dijo Harry.

—Puedo llevarte, no es ningún problema para mí —contestó el castaño con rapidez.

—Quiero estar sólo —expresó el azabache.

—Entiendo, pero si me necesitas llámame e iré a dónde sea qué estés —enunció Cedric.

Harry asintió, giró sobre sus talones y comenzó a recorrer el pasillo de la salida de emergencia para ir en busca de su coche y marcharse, no quería estar un segundo más ahí. Era tan doloroso pisar el café después de haber pasado la noche más maravillosa de su vida junto a Draco que, en medida de lo posible visitaría con menos frecuencia, al menos hasta que sanara un poco su corazón. Su ruptura con Draco estaba muy reciente y Harry sólo necesitaba saber de él.

...

—¿Estás seguro? —preguntó Hermione, completamente incrédula de lo qué escuchaba.

Draco asintió.

—Lo estoy, necesito saber que dice la cláusula de mi abuelo y si me da una solución para poner fin al reinado del terror qué ha mantenido Lucius durante años lo haré —Draco se sostuvo firmemente en su decisión—, estoy harto de vivir así

—Comprendo pero… —Hermione hizo una pausa en busca de las palabras adecuadas y añadió—: deberás apresurarte con eso, Cedric no está desaprovechando su oportunidad

Draco frunció el ceño y observó a su amiga.

—¿Qué quieres decir?

—Harry le comentó a Ron sobre una visita de Cedric aThe Camp Rockayer por la noche y conversaron —dijo la castaña.

Draco soltó un bufido cargado de molestia, era tormentoso estar escuchando a Hermione decir qué el imbécil de Cedric no perdía el tiempo para andar tras de Harry.

—¿Crees qué sepa qué terminamos? —preguntó Draco.

—Ron no mencionó nada de eso pero si no te vio con él tal vez lo crea y si no es el caso, no perderá el tiempo para cazarlo mientras tú no estás —concluyó Hermione.

Draco asintió distraídamente, tal vez Hermione tenía razón, no podía darse el lujo de perder a Harry, todavía tenía una última oportunidad de arreglar las cosas.

—Además no es lo único por lo que debes preocuparte –comentó Hermione con cierto temor—, Draco, si no te lo había dicho fue por que no quería arruinar tú felicidad —dijo Hermione.

—¿Qué podría ser peor? —preguntó el rubio.

Hermione suspiró, tomó la mano de su amigo en señal de apoyo y se acercó un poco más a él, no iba a arriesgarse a que sus padres los escucharan. Draco había ido a visitar a su amiga después de su encuentro con Joseph para contarle su nuevo plan, sin embargo no contaba con que ella también tenía algo que decir, la visita de Cedric Diggory a Harry, lo cuál puso bastante celoso al chico rubio, no obstante lo qué Hermione estaba a punto de decirle aceleró su corazón.

—El día de la final de fútbol en la fiesta enClimax Fest, se apareció Joseph, supuse que te estaba buscando pero al no dar contigo se fue —confesó la castaña.

—¿Qué?

—Lo siento, te lo habría dicho sin dudarlo pero no quería hacerte pasar un mal rato —dijo Hermione.

Draco soltó un bufido, se recargó en el sofá, y observó el techo blanco del salón.

—Me sorprende el alcance que puede tener una persona cuándo está obsesionada

—¿No estás enojado? —preguntó Hermione con temor.

Draco miró a Hermione y negó con la cabeza.

—No, pero me preocupa toda esta situación, debo ponerle un alto a todos aquellos que no desean verme feliz y que son capaces de llegar hasta las últimas consecuencias con tal de salirse con la suya, no me voy a esperar a eso —aseguró Draco.

—¿Y qué piensas hacer?

Draco apretó ligeramente la mano de Hermione.

—Algo que cambiará mi vida para siempre, pero si funciona seré la persona más afortunada de la tierra

Hermione analizó durante un par de minutos lo dicho por Draco y comprendió a lo que se refería. La chica soltó a su amigo y se llevó ambas manos a la boca.

Draco la observó durante un par de segundos y asintió con sutileza, confirmando lo que en ese momento pensó.

—Harry merece un amor completo, sin vivir con la incertidumbre si estoy pensando en alguien más, soy consciente de que cause su furia el día qué terminamos y con justa razón, pero lo amo con todas mis fuerzas y no voy a renunciar a él, le demostraré con hechos lo mucho qué lo quiero junto a mí

—Ese es mi mejor amigo —Hermione sonrió y abrazó a Draco con cariño, cuál sea que fuera su decisión la aceptaría y respetaría, además si estaba en sus manos ayudar lo haría.

...

Harry se debatió durante una hora si era buena idea o no, pero ya no podía más, si no había ido a buscarlo personalmente era por la vergüenza qué sentía después de lo ocurrido, seguramente Draco les había contado la historia a su familia y no dejarían que se acercara a él, tenía que admitir qué le dolía pero no tenía muchas opciones, lo mejor sería buscarlo de otra manera. Milagrosamente no lo había bloqueado de la aplicación de mensajería, y tenía dos opciones: mandarle un mensaje para hablar con él o qué en cuánto viera el remitente tomaría dicha acción y francamente no quería, aunque al final daba igual. de todas formas Draco no le hablaba, así que ignorar un mensaje suyo no cambiaría nada en absoluto.

Harry se dio valor para tomar su celular, girarse sobre el colchón, cubrirse con las cobijas y mandarle un corto pero claro mensaje, o al menos eso creyó.

Dray 3

Hola

Enviado 11: 33 PM

Harry no había cambiado el apodo de Draco a pesar de su ruptura, su amor por él seguía intacto, espero durante unos segundos y después de ello se lamentó haberle escrito, seguramente estaría pensando mil cosas de él y ninguna era positiva, o estaría reconciliándose con Joseph, quién lo había dejado marcado y resultó ser un fantasma con el que luchaba todos los días, no era quién para recibir sus migajas pero diablos, lo amaba con todas sus fuerzas y eso era más fuerte que nada.

El celular vibró en su mano, su corazón comenzó a latir, había decidido abrazar una almohada y hundir su rostro en esta. Alzó la mirada con temor y levantó su mano para prender su celular, y su corazón casi se sale de su pecho al ver que Draco le había respondido, tal vez no lo qué hubiera querido pero lo había hecho.

Dray 3

Hola…

Recibido 11:40

¿Cómo estás?

Enviado 11:45 PM

Bien…

Recibido 11:46 PM

Te extraño

Enviado 11:46 PM

...

Draco daba vueltas en su cama, intentando conseguir una posición cómoda para dormir, pero era inútil, desde su rompimiento con Harry le costaba horrores dormir, su piel estaba demacrada, su cabello más seco y descuidado, tenía unas ojeras pronunciadas y el semblante triste.

No tenía idea de la hora y tampoco quería saber. Después de un par de vueltas optó por permanecer mirando el techo blanco de su habitación, su teléfono vibró en la mesita de noche, ignoró la notificación durante un instante, sin embargo decidió ver qué ocurría, no tenía sueño y le daba igual ver su celular. Tanteó la mesita de noche, tomó su celular y cuándo lo prendió para ver la notificación, estuvo bastante cerca de sufrir un colapso ahí mismo.

No podía ser verdad.

En la pantalla apareció el nombre de Hazzy 3 con un mensaje en la bandeja principal, Draco nunca cambió el apodo de Harry, le pareció bastante tierno y aunque no lo admitiera en voz alta, soñaba con ver un mensaje en la pantalla del celular con su nombre y ahora esa fantasía era verdad. Estuvo largos segundos debatiéndose si responder o no, al final sus dedos tomaron la decisión por él pues cuándo se había dado cuenta, ya había respondido al mensaje.

Hazzy 3

Hola

Recibido 11: 33 PM

Hola…

Enviado 11:40

¿Cómo estás?

Recibido 11:45 PM

Bien…

Enviado 11:46 PM

Te extraño

Recibido 11:46 PM

El también lo extrañaba y mucho. Tal vez aquella conversación podría de una vez por todas terminar de aclarar sus dudas.

Y yo a ti…

Enviado 11:47 PM

Te amo

Recibido 11:48 PM

Te amo más Hazzy 3

Enviado 11:48 PM

Draco no recibió respuesta durante media hora y se preocupó, tal vez no debió enviar ese mensaje, era una estupidez, ahora Harry se había vengado de él, y lo tenía merecido, él era una buena persona, no merecía alguien cómo él con tantos problemas qué…

El celular vibró en su mano y se sobresaltó.

Hazzy 3

Estoy afuera de tu casa

Recibido 12: 20 AM

Estás loco…

Enviado 12:21 AM

Por ti…

Recibido 12:21 AM

Draco se levantó de su cama cómo un resorte, se colocó su bata qué había dejado sobre el sofá antes de tumbarse en la cama e intentar dormir, para ir en busca de Harry.

Draco caminó con sigilo por el pasillo hasta la escalera, bajándose de la misma forma, y al estar en la planta baja aceleró el paso hasta la ventana para comprobar si Harry estaba ahí cómo le había hecho saber.

Al ver qué el corolla blanco de Harry estaba estacionado afuera de su casa su corazón comenzó a martillar y una felicidad enorme lo inundó; su Harry estaba ahí, no lo podía creer.

*̥*̥

¡Hola! espero qué se encuentren bien 3

El capítulo de hoy tiene mucha tela de dónde cortar y es crucial para lo que sigue, es un puente importante... yo les dejo eso sobre la mesa y no se pierdan los próximos capítulos.

Muchas gracias por el apoyo, nos leemos en la próxima.

Ale