Capítulo 20
Ed POV
Ojalá supiera como es que había terminado en una feria aquel día.
Me quedé bajo un árbol mientras veía como Winry y Alphonse se paraban en un puesto para participar en uno de esos juegos donde el premio era un pez dorado, y aunque insistieron en que fuera con ellos, preferí pasar esta vez, y es que aún me sentía un poco extraño con ambos.
No es como si Winry y yo hubiésemos peleado propiamente, pero si se había sentido cierta tensión entre nosotros antes de que ella subiera a hablar con Alphonse. Y por supuesto que durante todo ese rato en el que ella estuvo ausente no pude dejar de darle vueltas a mi cabeza a la conversación la pasada noche con mi hermano ya que la forma en que había dicho que me odiaba seguía sintiéndose demasiado palpable al punto de seguir haciéndome sentir totalmente miserable y como si algo se hubiese roto entre nosotros.
Por si fuera poco, se había creado cierta tensión con Winry cuando no me atreví a darle muchos detalles sobre la confesión de Alphonse, y es que no me correspondía a mi decirlo, y a pesar de que pude haber casi apostado que ella tomaría sus cosas y se iría solo para regresar a casa cuando tuviera que trabajar, para mi sorpresa al cabo de una hora, ella volvió a mi habitación y prácticamente me había obligado a levantarme de la cama porque tenía deseos de ir a la feria.
Pero yo no era tonto, y conocía tan bien a mi hermano menor como para reconocer esta estrategia y como para asegurarme que esta no había sido idea de Winry.
Mi mamá tenía la costumbre de llevarme a la feria siempre que esta visitaba la ciudad, y al nacer Alphonse seguíamos haciéndolo, aunque no tanto, por lo que esta actividad definitivamente me recordaba a otros tiempos de mi vida, y al verme aquí con la situación con Alphonse tan complicada, ni siquiera sabía cómo sentirme al respecto.
Se suponía que este era mi lugar feliz… o así era hace mucho tiempo.
Las interacciones con Winry y Al habían sido extrañas. Ella por un lado actuaba como si la pequeña discusión no hubiese ocurrido y honestamente no creo que debería darle tantas vueltas ya que aparentemente ella estaba bien, pero, por otro lado, Alphonse no se había dirigido a mí de manera directa en ningún momento, ni siquiera cuando íbamos en el auto de Winry y que ella y él hablaban animadamente.
Era muy raro no hablar con Alphonse o bromear con él, incluso cuando nos llevábamos tantos años, para mí era fundamental en mi día a día, y adoraba pasar tiempo juntos. Ni hablar de la confianza que me tenía y que desde anoche sentía que había perdido por completo ante el incidente, aunque no podía culparme del todo.
Digo ¿cómo podría haberme imaginado que nos gustara la misma chica?
No podía siquiera hacerme una idea de lo que ellos habrían hablado más temprano, ni tampoco estaba completamente seguro hasta qué punto Winry sabría cómo se tornó la conversación con Alphonse la noche anterior, pero no me atrevía a preguntar.
Al cabo de un rato de cavilaciones, vi como Winry y Alphonse volvían hacía donde estaba, ambos con las manos vacías y con expresiones derrotadas.
- ¿No tuvieron suerte? – Pregunté dirigiéndome a ambos, aunque como esperaba, solo obtuve respuesta de uno de ellos.
-Nuestra puntería apesta – Respondió la chica resoplando.
Admito que su actitud era como la de una niña y me causó tanta ternura que me hizo sonreír de medio lado – Quizás podría echarles una mano, aunque hace mucho tiempo que no participo en esos juegos de puntería.
No es que estuviera totalmente emocionado por llenarme de nostalgia por las actividades que solía hacer con mi madre cuando era niño, sin embargo, estaba dispuesto a eso si podía lograr que Alphonse me dirigiera al menos dos palabras.
Sin embargo, aparentemente los planes de Winry eran otros – De hecho, estaba pensando que los tres podríamos entrar a la casa de los espejos.
- ¡Hagamos eso, Winry! – Dijo Alphonse inmediatamente con entusiasmo mientras tomaba su mano y empezaba a jalarla hacía donde estaba aquel lugar.
Y antes de que tuviera la oportunidad de reaccionar y seguirlos por mi cuenta, sentí la mano de Winry cerrarse sobre la mía y atraerme con ellos en contra de mi voluntad a aquel ritmo acelerado que llevaba mi hermano menor.
-Vamos, Ed – Agregó ella siguiendo a Alphonse y mientras entrelazaba manos conmigo de una forma mucho más íntima.
Mis mejillas se sonrojaron al sentir esto, ya que nunca lo habíamos hecho y para ser honesto, al haber tenido una sola relación que fue prácticamente en secreto, me había privado de hacer cosas como estas, que a la vista eran totalmente normales en las relaciones de pareja, pero para mí era completamente nuevo… especialmente porque Winry y yo no éramos una pareja propiamente.
Mientras caminábamos tomados de la mano sentí las suyas sudorosas, al igual que las mías, pero en ningún momento me soltó, de hecho con cada paso me daba la impresión de que estaba un tanto nerviosa ya que movía bastante sus dedos o cuando no sabía qué hacer con ellos, solo apretaba más mi mano, y se me hacía difícil imaginármela nerviosa considerando que era la chica más segura de sí misma que conocía, pero supuse que se debía a la misma incertidumbre y a todos los eventos que habíamos vivido desde la noche anterior.
Creo que Rollercoaster era una excelente canción para definirnos, o por lo menos en las pasadas horas considerando que en ese transcurso de tiempo le había dedicado una canción, habíamos bailado, nos habíamos besado muy intensamente, tuvimos la situación con Alphonse, discutimos y ahora estábamos aquí tomados de la mano y ella al girarse me sonreía.
Demonios, todo esto se sentía tan bien y tan agradable que me costaba creer que fuese real.
¿Acaso eran así todas las relaciones y yo no me había dado cuenta… o es que Winry lo hacía sentir así de especial?
No tuve tiempo de seguir indagando en mis propios pensamientos ya que Alphonse nos introdujo a la casa de los espejos sin siquiera tomarse la molestia de hacer una pausa, por lo que de un momento a otro me vi rodeado de mi propio reflejo, así como también el de Alphonse y Winry.
-Esto es… increíble – Escuché que dijo mi hermano y sonreí ante su fascinación.
-Lo es – Le siguió la conversación Winry mientras nos guiaba a ambos para mirarnos en los diferentes espejos – Al ¿nunca habías entrado a una de estas casas?
-Recuerdo haber venido a una de estas ferias cuando era mucho más pequeño, pero es muy poco lo que recuerdo – Respondió él adentrándose más en el lugar – Estábamos con mi mamá.
Ante esa mención vi como la mirada azul de Winry inmediatamente pasó hacia a mí, y podía hacerme una idea de lo que estaba pensando, sin embargo, no tuve tiempo de reaccionar ya que en ese momento al ver por el rabillo de mi ojo me percaté como el reflejo de Alphonse se iba por otro pasillo y tuve una terrible sensación de miedo.
-Alphonse no te vayas solo – Dije mientras soltaba la mano de Winry y trataba de alcanzarlo lo más rápido que consiguiera.
No es como si Alphonse pudiera perderse ahí adentro, considerando que estábamos hablando de la casa de los espejos de una feria local, sin embargo, al verle irse supongo que seguía sintiéndome bastante temeroso de haberlo perdido de alguna forma emocional por la discusión de anoche, por lo que lo seguí sin pensármelo.
Por suerte logré alcanzarlo y tomé su brazo, viendo cómo me miraba a la cara por primera vez en todo el día – Al, no debes dejarnos atrás, venimos en grupo.
Por supuesto que no quería que nuestras primeras palabras fuesen para regañarlo, pero fue inevitable, sin embargo, él no pareció tomárselo mal, por lo que cuando por fin se quedó quieto me giré para ver si Winry me habría alcanzado en mi caminata, y aunque debí haberla jalado conmigo, no quería perder a Alphonse de vista y confiaba en que ella era bastante astuta como para no perderse en este tipo de lugares.
Pero he de admitir que estos espejos ciertamente mareaban y ya no podía siquiera recordar por donde vine.
-Creo que si seguimos caminando encontraremos a Winry en algún punto o al menos en la salida – Le dije a Alphonse mientras me giraba para verlo, y para mi sorpresa, él me miraba directamente.
Sentí su mirada más analítica de lo que alguna vez había visto, casi como si estuviera tratando de descifrar algo. Ese silencio entre ambos estaba matándome en cada segundo y estuve a punto de explotar y decirle que ya no soportaba más aquello, sin embargo, las primeras palabras que me dedicó directamente luego de tantas horas por fin llegaron a mis oídos.
-Eres un tonto – Dijo frunciendo el entrecejo.
Y sé que pude haberme reído estruendosamente ya que parecía cosa de una broma, pero simplemente me quedé mirándolo desconcertado – ¿Por qué me dices así?
-Porque lo eres – Refutó sosteniéndome la mirada seriamente – ¿Por qué no le has pedido a Winry ser tu novia?
Mis mejillas se sonrojaron fuertemente ante esta interrogante, y es que era la última que me pude haber esperado considerando el contexto. Pasé una mano por mi cabello nerviosamente antes de contestar – Ehm… Es complicado, Al.
Me di cuenta como rodó los ojos con impaciencia – Ustedes los adolescentes son los que lo hacen complicado.
Esta vez lo miré incrédulo, y aunque tuve la voluntad de defenderme, él siguió reprendiéndome – Winry es una chica bondadosa, increíble, hermosa, talentosa e inteligente ¿cómo podría ser eso complicado?
Honestamente su interrogante tenía mucho sentido, y me hizo avergonzarme mientras trataba de manera muy pobre defender mi situación – Ella no es lo complicado, soy yo… pero no lo entenderías, Al.
No comprendía a donde se había ido el niño que la noche anterior me había gritado que estaba enamorado de Winry, y sabía que probablemente mis palabras lo podrían estar lastimando un poco, pero no podía mentirle, sin embargo, extrañamente él se veía bastante sereno.
Aunque denotara muchas ganas de querer pegarme un puñetazo.
- ¿Estás enamorado de Winry, Ed? – Preguntó de manera frontal e ignorando olímpicamente lo que dije solo unos segundos antes.
Y demonios, esta pregunta me dejó en jaque.
Mi estómago cosquilleó solo de pensar en ello. Decidí ponerme de rodillas para quedar más o menos a su altura y lo miré directamente – Verás, ella me gusta mucho, y así como tu pienso que ella es increíble, hermosa, inteligente, divertida, apasionada y no imaginas como me siento cuando estamos juntos, es como caminar entre nubes o algo como eso, pero no quiero espantarla con mi terrible personalidad… y para serte honesto, no estoy seguro de que ella sienta lo mismo que yo.
Vi como su mano se cerró en un puño y en el momento simplemente dejé que el golpe llegara, sin embargo, no fue necesario.
-Por eso te digo que eres tan tonto – Respondió con impaciencia y algo de frustración de por medio en su voz, casi como si quisiera romperse a llorar – ¿Es tan difícil para ti decir que estás enamorado de ella?
Alphonse no sabía que yo no me podía siquiera hacer una idea de cómo se suponía que debía sentirse estar enamorado como para admitirlo en voz alta, además de que no podía ignorar la situación que nos había afligido desde anoche y este era el momento de enfrentarlo de una vez por todas.
-No deseo decir o hacer algo que pueda herirte, Al – Respondí mirándolo a los ojos – Eres mi hermanito y detesto que nos viéramos en esta situación.
Alphonse relajó su expresión, viéndose más como si mismo, pero sin abandonar la seriedad – ¿Por qué habrías de herirme? Winry y yo estamos bien, somos amigos.
A pesar de que tratara de hacerse el fuerte durante toda la conversación, pude darme cuenta como su voz finalmente se quebró en esa última frase y también de que empezaba a pestañar más rápido de lo normal.
-En serio, quisiera hacer todo lo posible para arreglar esto y evitarte el mayor sufrimiento posible – Esto lo dije mientras me atrevía a despeinarle el cabello, y milagrosamente me dejó hacerlo.
-No es como si tu o yo pudiéramos cambiar los sentimientos de los demás, o los nuestros – Respondió mientras se limpiaba unas solitarias lágrimas que caían inevitablemente por sus mejillas – Winry es una chica maravillosa.
No había tenido la mejor experiencia manejando mi propio primer corazón roto, y no sabía que tan capacitado estaba para ayudar a Alphonse con el suyo tan pronto y considerando que indirectamente yo lo había causado; y aunque eso me estuviera matando, suponía que lo mínimo que le debía a mi hermano, era intentarlo.
-Lo es – Contesté mientras le sonreía y le ayudaba a limpiar las lágrimas en sus mejillas – Y ella te quiere mucho, y ese es un sentimiento que nadie va a cambiar.
-Eso fue lo que ella dijo – Agregó mientras seguía llorando cada vez con más fuerza y honestamente podía entenderlo – No quiero que deje de cuidarme, ni que deje de visitarnos.
-Ella no lo hará, no tienes que afligirte por eso – Traté de tranquilizarlo.
-Pero ahora sabe lo que siento y temo que eso la haga sentir incómoda – Admitió viéndose más triste que antes.
Alphonse me sostuvo la mirada por un par de segundos antes de finalmente cerrar los ojos y romperse a llorar con fuerza y como supuse que había querido hacer desde el momento en que Winry no le habría correspondido, y aunque me hubiese gustado hacer más para evitarle todo este sufrimiento, supuse que, en ese momento, simplemente estar ahí y ayudarlo a secar sus lágrimas era suficiente.
Sin embargo, verlo ahí parado tan triste, vagamente me hizo verme reflejado a mi mismo con mi primer corazón roto gracias a Noah y sabía perfectamente lo que él estaba sintiendo… y en ese momento me prometí que Alphonse no tendría que pasar por esto mientras yo estuviera aquí para él.
Comenzando hoy.
-Escucha, Al – Empecé diciendo mientras lo miraba seriamente – Sé que se siente feo cuando no te corresponden y es válido que quieras llorar, pero al menos fuiste lo suficientemente valiente para decírselo, así como también para aceptar su respuesta y encima salir como amigos… Eso te hace más fuerte y valiente de lo que alguna vez yo he sido.
- ¿Todo eso lo dices en serio? – Preguntó viéndose levemente más calmado mientras limpiaba su cara.
-Sabes que no pienso mentirte – Respondí sonriéndole de medio lado – Además, acabas de demostrarme que los hermanos pequeños también les enseñan cosas a los mayores.
Alphonse finalmente sonrió y aquello se sintió como una cura para el alma luego de aquellas horas de silencio y tratos secos entre nosotros. No deseaba volver a pasar por eso, y a juzgar por como continuó la conversación, él tampoco.
-Perdóname por haber dicho que te odiaba anoche – Admitió viéndose totalmente arrepentido, pude sentir de nuevo aflicción en su voz – Y también por hablarte tan rudo hace rato.
-Eso último me lo merecía – Contesté despeinando su cabello cariñosamente para que se relajara – Acepto tus disculpas, si tú me disculpas por el hecho de que nos guste la misma chica.
Sabía que eso no era algo por lo cual estaba obligado a disculparme, pero no podía evitar experimentar esta sensación de culpa al haberme fijado en el primer amor de mi hermano menor y, por ende, no creo llegar a perdonarme haberle causado indirectamente su primer corazón roto.
-Hermano ya te dije que no somos capaces controlar los sentimientos de los demás ni los nuestros – Me regañó en su tono habitual.
Sin embargo, yo me quedé solo con la palabra "hermano", que no escuchaba desde que estuvimos en la boda de Roy, y él me miraba con orgullo. Me llené de tanta emoción al volver a escuchar esa palabra de su boca, que me apresuré a abalanzarme para abrazarlo fuertemente.
-Hermano – Repitió Alphonse entre risas mientras me correspondía y yo solo lo abrazaba con más fuerza – Me asfixias un poco.
Miré por encima de su hombro y rápidamente pude grabar en mi memoria el reflejo de ambos abrazándonos, y vagamente recordé verme a mí mismo de su tamaño reflejado en espejos como estos junto a mi madre.
-Aguántalo, no imaginas lo afligido que estuve todas estas horas – Respondí separándome finalmente para que pudiera respirar – Pensé que no volverías a hablarme.
Alphonse rodó los ojos – Mustang tiene razón, eres una reina del drama.
-No me digas así – Dije incrédulo de que recordara aquello.
-De cualquier manera, vuelvo al tema inicial – Respondió viéndome con seriedad – ¿Por qué Winry todavía no es tu novia? Y no te atrevas a decir que es "complicado".
Me sonrojé ante esa advertencia y supuse que definitivamente no tenía escapatoria esta vez – Ya te lo dije, Al… No sé si ella siente lo mismo que yo.
-Eres un tonto – Repitió mirándome con impaciencia – Bueno, a este punto creo que ambos lo son.
-Es que no entiendes la situación – Defendí inmediatamente.
-Pero tú y ella si lo hacen – Respondió seriamente – Ustedes son amigos ¿no deberías ser sencillo decirle la verdad de cómo te sientes a Winry?
Y en esa sencillez estaba la clave, y de nuevo, mi hermano menor estaba dándome lecciones que por mi cuenta me estaba costando enfrentar, y sus palabras tenían sentido. Winry y yo ante todo éramos amigos y siempre había sido sencillo tocar prácticamente cualquier tema ¿por qué este sería la diferencia? Incluso si no estaba totalmente seguro de que ella se sintiera de la misma forma.
- ¿Crees que debería arriesgarme? – Pregunté avergonzado a Alphonse.
Él sonrió ampliamente – Definitivamente.
-Diablos, ustedes los niños ven las cosas demasiado sencillas – Me quejé resoplando.
-Y ustedes los adolescentes se complican demasiado – Respondió rodando los ojos.
-Cuando crezcas me entenderás – Dije mientras me ponía de pie, aunque traté de hacerme el fuerte por mucho rato, mis rodillas ya me estaban matando cual anciano.
-Si – Dijo viéndose pensativo mientras me miraba – Y cuando crezca tal vez también entienda lo que hacían tu y Winry cuando los encontré en tu cuarto anoche ¿no?
El sonrojo se fue hasta mis orejas y lo miré viendo cómo se reía. Sé que le prometí contestar todas las preguntas de ese tipo para aclarar cualquier confusión, pero no medí mis palabras ni tampoco cuan incapacitado estaba todavía para hablar de ese tema con Alphonse.
-Sé que lo prometí, pero ¿crees que esa conversación podría aguardar hasta que tengas 14 o 15 años? – Estaba casi suplicando una respuesta positiva de su parte – Prometo que será antes de que termines la secundaria.
Alphonse parecía estar disfrutando mucho de ver como yo me volvía un tomate viviente, pero finalmente luego de unos tortuosos segundos habló – Hecho.
Y aunque estaba seguro de que probablemente me saque información antes de tiempo, me conformaba con no tener que lidiar con eso ahora.
Las cosas con Alphonse finalmente estaban en orden y sentía que había recuperado gran parte de mi energía y buen humor, pero definitivamente todavía me quedaba un asunto importante del que ocuparme.
Era hora de ser tan valiente como Alphonse lo había sido.
oOo
N/A: ¡Hola a todos! Espero que hayan tenido una buena semana.
Les dejo por aquí el capítulo de hoy que me ha quedado ligeramente mas largo porque venia la conversación de Alphonse y Ed incluida, y pues les admito que esta fue de mis partes favoritas de escribir, además de que espero haber podido transmitirles tanto la frustración y tristeza de Alphonse como la angustia y el deseo de ayudar de Ed.
Un dato gracioso es que cuando empecé a escribir esta historia es que mi meta era que tuviera solo 20 capítulo, pero como se habrán dado cuenta, se alargó porque todavía tenemos varias cosas pendientes jajaja.
Les agradezco a todos los que siguen apoyando esta historia semana a semana y también a los que me comentan. He tenido unos días un tanto complicados y venir acá a leer me anima muchísimo, así que mil gracias a todos.
Nos leemos la próxima semana.
Un abrazo enorme.
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
