Nota de la traductora: muchisimas gracias por comentar SekaiSilva, y tienes razón, fue bello de una forma que te rompe el corazón, espero sigas disfrutando.
Una sensación de paz se apoderó de Hermione después de su visita a los centauros.
Todavía le dolía, su dolor que era tan profundo en el alma que probablemente nunca sanaría, pero ya no estaba en carne viva como antes.
Era un dolor sordo, siempre presente pero ya no consumía todo.
Por fortuna para todo el cuerpo estudiantil, había podido volver a ser asistente de cátedra y a enseñar a los niveles inferiores... la vida seguía "como siempre", por así decirlo.
El cuerpo estudiantil en sí no sabía qué le había pasado, aunque un número selecto del personal lo sabía.
Hooch había estado furiosa. Más enojada de lo que había visto a la bruja nunca. Había abrazado a Hermione cuando solo estaban los tres en la sala de profesores, y había prometido algunos usos extremadamente creativos para las bludgers y los bates de los golpeadores cuando encontraran al bastardo que lo había hecho.
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Desde la mesa principal, miró con enojo a la población masculina del cuerpo estudiantil.
¿Quién de ellos era?
¿Qué bastardo se atrevió a tocarla?
No se dio cuenta de que tan profundo estaba frunciendo el ceño hasta que Hermione le dio un codazo y le susurró algo.
"Estoy muy contenta de tener una vagina"
"Yo también" respondió sin pensar y sin dejar de mirar al fijamente.
Espera... ¿Qué?
"¿Qué?" Sus ojos de repente se dirigieron hacia ella mientras ella se reía entre dientes, e incluso Odin se rió a carcajadas desde su hombro.
"Severus, cualquiera que tenga un pene en esta escuela te tiene miedo en este momento, tienes que relajarte un poco."
Arqueó una ceja, pero se giró para mirar a los estudiantes y, efectivamente, todos los hombres encontraron rápidamente algo que hacer, ya sea fingiendo leer o fingiendo comer, o en algunos casos simplemente mirando a cualquier lado a propósito menos a él.
"Al menos, dejemos fuera a cualquiera que no esté al menos en quinto año, ¿vale?", preguntó suavemente.
Él metió la mano debajo de la mesa y tomó su mano, tomando aire para tranquilizarse.
"Te pido disculpas, intentaré controlarme... es solo que..."
"Lo entiendo", dijo con tristeza y algunas lágrimas se deslizaron por su rostro, que intentó secar.
Él se encontró, sin importarle la circunstancia o el lugar, levantando sus manos unidas y besando el dorso de la mano de ella, luego puso un brazo de apoyo alrededor de sus hombros.
Ella solo sonrió y se inclinó hacia él y disfrutó del medio abrazo.
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Hicieron el amor todas las noches después de la primera vez, y Severus descubrió que su corazón pertenecía cada vez más a la chica en sus brazos, hasta que estuvo bastante seguro de que pronto iba a desocupar su pecho para poder residir en el de ella junto al suyo.
Ella no quedó embarazada esa primera vez que estuvieron juntos y ninguno estaba molesto por eso. Después de todo, tenían tiempo, no había urgencia, así que una vez que su ciclo terminó, Severus le preparó la poción mensual.
Ella hizo sus EXTASIS y obtuvo Extraordinario en todos, lo que la convirtió en la estudiante con la puntuación más alta en la historia de Hogwarts y ahora era miembro oficial del personal a tiempo completo, ya que todavía era asistente de los otros maestros, además de su aprendizaje de pociones, siempre que la solicitaban.
Pero todavía no sabían quién lo había hecho.
Ahora era finales de junio, y a fines de julio terminaría el año escolar y también sería la partida de todos los estudiantes de séptimo y octavo año.
Severus estaba ansioso por encontrar al perpetrador antes de que esto sucediera, incluso si todavía seguía apostando por Gerard.
No le gustaba el hombre, había algo en él. Siempre que Severus se sentaba con Hermione podía sentir los ojos del hombre sobre ella, y se giraba para ver al hombre mirándola fijamente y él lo fulminaba con la mirada hasta que apartaba la vista.
Hermione insistía en que después de su última conversación con él ya no la molestaba, pero aún así... ese hombre estaba escondiendo algo. Severus estaba seguro de ello.
Los otros dos siguieron como siempre, y Severus los observaba como un halcón, esperando que hicieran algo.
La comadreja era el mismo bastardo celoso de siempre, mientras que el chico Longbottom la miraba como ojos de chachorrito.
Fue duro para Hermione. No quería estar cerca de sus amigos, aunque le dolía incluso pensar que uno de ellos fuera capaz de lastimarla, el no saber la estaba volviendo loca y estaba creando cada vez más distancia entre ella y sus amigos varones.
Ella era, y siempre había sido, "una de los chicos", y la mayoría de sus amigos eran hombres. Así que tener que mirarlos a todos con un aire de sospecha le destrozaba el alma.
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Estaban a mitad de la primera semana de julio cuando Hermione y Severus fueron llamados a una reunión de emergencia con Minerva.
"Tenemos algo."
Ambos estaban al borde de sus asientos mientras Minerva caminaba nerviosamente de un lado a otro detrás de su escritorio.
"Después de tus comentarios sobre tachar al profesorado de la lista, pasamos un tiempo volviendo a interrogar a los fantasmas y retratos y descubrimos algo que puede ser pertinente, Hermione, debo preguntarte algo..."
Hermione asintió y tomó la mano de Severus y el apoyo que le ofrecía.
"¿Recuerdas a algún miembro masculino del personal llevándote a tu habitación?"
Pensó detenidamente y luego respondió.
"No. Además de Severus y quizás Firenze... nadie ha estado nunca en mis habitaciones, que yo sepa, aunque el profesor Gerard a veces me esperaba en la escalera, aunque no lo ha hecho desde que le pedí que parara."
La mano de Severus se apretó en la de ella mientras tomaba aire y se encontró con la mirada de Minerva.
"¿Minerva?" —preguntó con calma.
"Sir Cadogan... ha dado una pieza importante de información. Parece que recuerda haber visto al profesor Gerard llevando a una Hermione "dormida" a sus habitaciones... ¿recuerdas este evento, Hermione?"
Hermione se había puesto blanca como una sábana, se llevó las manos a la boca y sacudió la cabeza.
Severus vio todo rojo.
Una ira como ninguna otra que hubiera conocido surgió en él.
"Llamen a Kingsley."
Las palabras salieron de él como un gruñido feroz de promesa mortal.
Y luego se fue.
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Atravesó el castillo a toda velocidad, con una sola idea en mente.
Lo mataría.
Haría pedazos al bastardo. No habría suficientes partes para identificarlo.
Entró violentamente en la oficina del hombre, la puerta golpeó la pared con un sonido explosivo y rebotó violentamente.
"Gerard"
Gruñó.
El hombre saltó una milla desde donde estaba sentado en su escritorio calificando y lo miró con los ojos muy abiertos.
"¿Pensaste que no me enteraría?"
Sus manos tomaron la túnica del hombre por el pecho y lo estrellaron contra la pared d atrás.
"¿Pensaste que no vería todas las señales?"
Se elevó amenazadoramente sobre el hombre más bajo.
"¿Creíste que no vería las miradas desde el otro lado del gran salón? ¿Tus celos?"
Los ojos se entrecerraron de nuevo mientras el hombre se cuadraba y se encontraba con la mirada de Severus.
"Contaba con ello", gruñó de vuelta.
Y Severus una vez más lo empujó contra la pared. Fuerte.
Luego se acercó a él, acorralándolo, usando su imponente tamaño físico para intimidar al hombre y evitar que escapara.
Bastardo arrogante, te destruiré.
Lo empujó con tanta fuerza que golpeó su cabeza contra la piedra, con un siseo mientras inclinaba la cabeza hacia atrás para encontrarse con la mirada feroz de Severus.
"¡Eres un pedazo de mierda engreído! Por qué debería..."
Pero las palabras de Severus se interrumpieron allí.
Ni siquiera tuvo tiempo de maldecirse a sí mismo por su propia estupidez.
Su ira lo había vuelto descuidado.
Olvidó que el hombre era el profesor de defensa. Un duelista experimentado, rápido, atlético, con tiempos de reacción rápidos.
Estaba demasiado concentrado en destrozar al bastardo, en aniquilarlo verbalmente y aterrorizarlo, que había perdido la noción de las acciones del hombre.
Antes de que Severus pudiera reaccionar, Gerard se había lanzado hacia adelante y había tomado ventaja, atrapándolo con la guardia baja, totalmente desprevenido e incapaz de defenderse contra el ataque agresivo de ese hombre.
Eres un maldito idiota, Severus.
Nota de la autora: Dun dun duuuun. ¿Gerard podrá vencer a Severus? Tonto, Severus, deberías saber que hablar demasiado es siempre lo que te hace perder.
Nota de la traductora: al parecer Severus no ha visto suficientes películas muggles para saber que si te poner a monologar tu enemigo va a tomar ventaja. Esta es en mi opinión, la razón por la que Severus parece siempre frio en canon (en realidad no logra parecer frio, pero es obvio que esa es la imagen que quiere dar), las pocas veces que lo vemos dejarse llevar por sus sentimientos las cosas terminaron mal y ahora pasó lo mismo; sus sentimientos lo hicieron descuidado. ¿Qué creen que pasará? Díganme y nos leemos en la próxima!
