CAPÍTULO 70
Terry había pasado casi toda la mañana alrededor del palacio, las puertas estaban cerradas y al principio hasta pensó que los guardias y la servidumbre se habían ido de vacaciones, pero después de dos horas de vigilar se dio cuenta que el mayordomo salía a pedir la correspondencia a un guardia que había permanecido escondido. No supo si fue al verlo llegar en su carro que era tan vistoso e inconfundible o al tratar de entrar por la parte trasera alguien lo había visto y le habían informado al mayordomo que había llegado, lo que sí sabía era que todas esas medidas de vigilancia eran órdenes del Duque, sin duda alguna algo pasaba.
Estuvo hasta la una y cuarto de la tarde, cuando comenzó a pensar que debía volver a la comida familiar de Candy o parecería que estaba desairando a los anfitriones de la mansión Andrey; en el momento que estaba encendiendo su auto y listo para partir vio algo que le sorprendió, ahí estaba ella.
Estaba seguro, traía una peluca de color castaño casi negro y aunque se cubría la cara con una pañoleta y un sombrero podía distinguirla no tenía duda alguna. ¿Lo había ido a buscar? ¿La había mandado a llamar el Duque? ¿Qué hacía ahí?
-Maldición ¿porqué debí aparcarme tan lejos? - Terry golpeó el volante y de inmediato bajó del carro ya que la calle no tenía sentido para regresar, así que tuvo que correr hacia ella y encararla, si llevaba el auto con él sería inconfundible, además tenía perderla de vista en lo que rodeaba la propiedad y no permitirían que se acercara, estaba enojado y dolido aún, pero estaba más sorprendido de verla ahí, pensó que nunca la volvería a ver, pensó que para ella él era un error en su vida.
Caminaba con prisa, no quería que la atención cambiara a él, pero sin percatarse ya iba corriendo, casi la alcanzaba, cuando aparecieron unos guardias de seguridad y la sujetaron, no alcanzo a escuchar que le dijeron en un susurro.
-Quiero ver a Terruce Granchester, exijo verlo. - Eleonora alzó la voz, comenzó a descontrolarse y molestarse, en ese momento los guardias la arrastraron hasta el carruaje de donde había descendido.
-Esperen, ella es…- Terry gritó, pero no pudo decir la palabra madre, le dolía decirla y recordó que el no podía decir nada frente a los sirvientes o los guardias, en ese momento alguien que no vio cuando se puso a su lado estaba sujetándolo de los brazos.
Los guardias de Terry le dieron una generosa propina al chofer para que la llevara hasta donde ella pidiera y le dijeron claramente que no estaba ningún miembro de la familia Grandchester, además le recordaron que ella no era bien recibida en Londres y que de ser necesario le pidieran una orden al rey para que se le metiera en prisión si volvía a pisar la ciudad. Eleanor iba llorando en el suelo del carruaje derrotada y no logró ver a Terry cuando el carruaje pasó junto a él.
-Señorito Grandchester, Terius, le recomiendo no salir de la residencia Andrey o me veré en la penosa necesidad de informar al Duque de Grandchester este penoso incidente, el me previno para que no dejara entrar a una mujer que está trastornada y ha inventado una historia descabellada sobre usted y ella, la duquesa ha estado mal de los nervios, debido a este incidente y por esa razón todos se fueron con la familia de ella a Irlanda para pasar las fiestas, dado que usted ha tenido una invitación de parte de una de las familias más acaudaladas de América se pasó por alto que fuera con la familia, pero yo tengo instrucciones precisas de que tuviéramos cuidado de que esa mujer desequilibrada podría venir a causar un conflicto y dañar la imagen de la familia. Así que, si me permite manejar su automóvil, yo mismo lo llevaré a la Mansión Andrey y le reitero que no salga de ella- Bruce guió a Terry al auto sin soltarlo y lo sentó del lado del copiloto, en seguida tomó su lugar y arrancó el carro sin decir ni una palabra más.
Terry estaba confundido, estaba seguro de que era ella y también estaba seguro de que su padre le había prohibido acercarse a él, las dudas lo estaban matando, no podía dejar de pensar. El camino fue muy corto en el auto mientras el elucubraba, seguía pensando que ella le quería decir algo, pero si lo tuvo delante de ella en Nueva York y solo le dijo que él era un Grandchester y no volviera a buscarla, había sentido un chispazo de arrepentimiento por haber roto la foto, pero como un eco recordó su voz y se llenó de enojo nuevamente.
-Hemos llegado Señorito, si me permite quiero asegurarme de que todo está bien- Dijo Bruce, Terry parecía que no lo había escuchado y se dejaba llevar por el sirviente, no se percató cuando bajó del auto y siguió caminando, hasta que de repente se detuvo.
-Bruce podrías decirle a la distinguida señora Elroy que no me siento bien y que prefiero bajar hasta la cena, no necesito nada es solo que tengo una terrible jaqueca y prefiero descansar un poco antes de la velada- dijo el ojiazul adelantándose a las preguntas.
- ¿Debo decir algo más? O ¿comunicar su mensaje a alguien más? - preguntó el mayordomo.
-No, solo lo que te dije a quien te dije y bueno di que di la orden de que no se me moleste- dijo Terry tajante y se fue deprisa.
Bruce entró a la mansión y se entrevistó con la tía abuela, pidió explícitamente que a Terry no se le dejara salir solo en su vehículo por razones de seguridad, que de preferencia tuviera una escolta y que si recibía alguna carta que no fuera de su padre, no se entregara y se mandara de inmediato al castillo de Grandchester, después de todas estas nuevas medidas de seguridad, la tía abuela se las comunicó a George y acto seguido se mandó a que un válete estuviera siempre cerca de la recámara que ocupaba el huésped para no perderlo de vista.
Eran las dos de la tarde en punto, Candy salió de su habitación lista para bajar a comer con la familia, lucia muy linda se había puesto el vestido verde que había usado en la cena de presentación cuando fue adoptada por los Andrey, al vestido de le habían hecho algunos arreglos para que aún le quedara, aunque Candy aún tenia una talla pequeña para su edad, pero ella le había tomado mucho cariño a esa prenda por lo especial que había sido todo a partir de ahí, esta vez traía su cabello semi recogido y usaba unas peinetas con cristales azul y verde para darle un toque diferente. Sentía que se veía muy linda y quería que Terry la viera, así que calmada pero decidida tocó en su habitación, no hubo respuesta.
- ¿Terry estás ahí? - Candy trataba de escuchar, pero todo seguía en silencio.
-Señorita Andrey, le recomiendo bajar pronto al comedor, el amo Grandchester ha pedido no ser molestado porque le aquejaba una jaqueca, pidió descansar para poder acompañarlos en la cena de gala de esta noche. - mientras hablaba la acompañó a la escalera, aunque Candy comenzó a bajar no dejó de estar preocupada por Terry y volteaba a ver su puerta. Su atención tuvo que tomar otro rumbo ya que se encontró con Archie y Annie que venían bajando la escalera.
-Gatita ¿qué haces bajando sin que te escolte el duquesito? -dijo Archie que la vio mientras el llevaba a Annie del brazo.
-Archie, Annie. Terry no se sentía bien así que pidió que lo disculpáramos. - dijo Candy decaída y confundida.
-Maravilloso, seré el más afortunado al llevar de compañía a las damas más hermosas de esta casa - Dijo Archie galante y le extendió su otro brazo para escoltarla, Annie sonrió divertida, comenzaba a acostumbrarse al hecho de que Archie fuera coqueto con su prima, ya no le daba importancia porque estaba segura de que la amaba a ella y además Candy exhalaba amor por Terry.
- ¿Qué puede pasarle al distinguido caballero que hospedamos? No ha estado presente en el desayuno y ahora se saltará la comida, en lo personal no lo extraño, pero si no asiste al té de las 5 pm pensaré que le desagrada nuestra hospitalidad- dijo Archie irónico.
-No lo sé, en la mañana recibí una nota donde decía que nos vería en la comida, pero cuando pasé por su habitación me dijo su válete que está indispuesto. - dijo Candy tratando de no verse preocupada.
-Tranquila Candy, seguramente bajará en un par de horas para estar contigo. - dijo Annie antes de que su novio volviera a decir algo desagradable sobre Terry.
Al comedor solo había llegado Stear y Patty que platicaban alegremente de los futuros experimentos que podrían mejorar el servicio. Candy, Annie y Archie se sentaron a charlas y se estuvieron riendo mucho de las ideas estrambóticas de Stear. Cuando la plática estaba más animada entró Elisa acompañada de su madre y Neal, los tres se sentaron sin saludar y Elisa no dejaba de ver su reflejo en la plata para ver que estaba impecable, usaba un vestido color violeta, le sentaba muy bien y la hacía verse inocente pero atractiva, sus rulos bien definidos y su maquillaje le daban un toque perfecto. Mientras se miraba comparaba con ella a todas las que estaban a su alrededor, pero no había acabado cuando vio aparecer a la pareja central del día.
Anthony y Cathy llegaron unos minutos antes de que se sirviera. Cathy se veía muy linda traía un vestido azul pastel con blanco y parecía una muñeca de porcelana francesa, elegante, delicada y bonita. Annie le sonrió cuando se sentó a su lado y así las tres rubias quedaron cerca de la cabecera de la mesa donde se sentaba la señora Elroy, Elisa quedó frente a ellas y comenzó a verlas con ojo crítico.
-Cathy déjame decirte que te ves muy linda, que lástima que Annie haya escogido un vestido muy similar al tuyo, así no destacarás querida. - dijo Elisa para incomodarla.
-No creo que sean parecidos Elisa, el de Annie es azul cielo se nota a distancia y además son diferentes, permíteme decirte que combina muy bien con tus ojos Annie. - dijo Cathy restándole importancia a Elisa.
-Tu también te ves muy hermosa hoy Cathy. - dijo Annie sin molestarse por los comentarios de Elisa.
-Si estoy de acuerdo, aunque hubiera sido más bonito que tu vestido resaltara esos ojos verdes que tienes, así como Candy hizo, aunque es una lástima que no estrenes algo nuevo y hayas tenido que ponerte ese viejo vestido. - dijo Elisa burlona a Candy.
-No creo que mi vestido luzca viejo Elisa, es del año pasado, lo he usado con esta dos veces y en particular le tengo mucho aprecio. Siento que es un despilfarro lucir un vestido nuevo cada vez que vamos a comer. - dijo Candy con tranquilidad.
-Te queda muy lindo Candy- dijo Archie y Anthony al mismo tiempo. Al escucharse ambos comenzaron a reír.
-Claro me imagino que debe encantarles, aunque luzca pasado de moda, recuerdo que lo usaste en tu presentación a la familia, cuando recién habías dejado de ser una huérfana, ahora entiendo con razón le tienes tanto cariño. - dijo Elisa para molestar.
-Precisamente Elisa por eso pedí que lo arreglaran para poder seguir usándolo, ese fue uno de los momentos más felices para mí que he tenido desde que me volví parte de la familia, quizá no para ti Elisa, pero creo que es bonito conservar lo que le trae a uno buenos recuerdos. - dijo Candy sonriente.
-Supongo que si- dijo Elisa con una sonrisa falsa- es una lástima que Terry no esté aquí para apreciar este momento, aunque quizá sea mejor para ti, en la escuela solo es un rumor, pero aquí podría darse cuenta de que eres una huérfana y así dejarías en mal a la familia. - siguió Elisa imparable, Sara solo tomo de su copa de agua para ocultar una sonrisa y fingió que no le interesaba la charla.
En ese momento entraron los padres de Cathy y de Annie seguidos por la tía abuela, así que la plática ya no siguió. Neal estaba mudo observando a Candy, la tenía enfrente y al verla tan de cerca se dio cuenta de lo hermosa que era, con razón a todos los había flechado y con razón Grandchester estaba tan encaprichado, además tenía un carácter increíble alguna otra ya se habría descompuesto con los comentarios de su hermana, pero Candy no, seguía ahí sonriendo y tratando a todos con amabilidad.
La comida se llevó acabo entre pláticas superficiales, el tema principal eran los novios y la fecha en que se contraería el matrimonio, a pesar de la urgencia de Cathy por casarse la tía abuela y la familia Van der Horst habían decidido que el gran acontecimiento se llevaría acabo el siguiente otoño, Cathy casi se pone a llorar y dado que no sería bien visto que vivieran juntos Cathy permanecería en la mansión y Anthony estaría un semestre en el real colegio San Pablo, con un permiso especial para salir todos los fines de semana y poder ver a su prometida. Comenzaría en enero junto al resto de los integrantes de la familia.
Al terminar la comida algunos fueron al salón para jugar cartas, Candy subió a su recámara para ver si tenía alguna noticia de Terry pero no cambió nada, de no ser porque el auto y la yegua seguían ahí Candy hubiera pensado que se había ido.
Bajo un poco desilusionada y se sentó en un sofá a escuchar un poco más de la charla entre Stear y Patty, quería estar lejos de Neal y Elisa, ya que no se le daba muy bien fingir sus emociones no quería que descubrieran que estaba preocupada por Terry.
Annie subió a descansar, después de la comida se sintió afiebrada y como no quería que alguien lo notara o llamarían a un médico, decidió quedarse en su recámara alegando que iba a prepararse para la noche, después de un rato la plática se volvió más de chicas y Archie estuvo jugando ajedrez con su hermano en el salón. Elisa caminaba aburrida por el salón, sin ninguna rubia a quien molestar y sin Terry para coquetear esa estadía con los Andrey estaba siendo de lo más tediosa.
Candy y Patty comenzaban a levantarse para pedir un permiso e ir a sus habitaciones a cambiarse. Cuando iban a salir Anthony entró un poco mal humorado al salón y chocó con las muchachas.
-Anthony disculpa no te vimos. - se apresuró a decir Patty.
-No te preocupes Patty, yo también venía distraído. -
- ¿Te sucede algo Tony? - preguntó Candy preocupada.
-No, me quedé un poco alterado, ya que Cathy no dejaba de llorar porque estaremos separados algún tiempo. - dijo Anthony tratando de restarle importancia.
-Fue una gran noticia la que nos dio la tía abuela, pensé que te habías librado de la cárcel por el accidente. - dijo Stear mientras esperaba que su hermano hiciera un movimiento.
-Placer para ustedes, me acaban de informar que tendré clases extras para reponer el tiempo perdido y lograr alcanzar a Stear para poder ir a la universidad, aunque ya esté casado- la palabra casado le salió un poco atropellada y volteo a ver a Candy.
-Bueno, pero tendrás ratos de diversión con nosotros, ojalá te mandarán a la habitación especial, pero dudo que Grandchester la suelte. - dijo Archie distrayéndose del juego.
-Tiempo libre nadie tiene Tony, pregúntale a Candy ella recibe clases adicionales cuando no se le da muy bien alguna materia, Patty ha sido su asesora y yo le ayudo aveces, cuando las monjas no nos ven. - dijo Stear despreocupado.
-Stear, no andes ventilado mis inconvenientes. – gritó Candy.
-No hay nada de que apenarse, la gente piensa que debe tener muy dominadas las materias, solo pasa que todos tenemos aprendizajes diferentes, tú aquí eres la única que sabe usar el lazo y arriar el ganado, cosa que nos vendrá bien cuando heredemos los negocios, no imagino a Archie con sus sombreros de plumas y arriando ganado. - dijo Stear y todos comenzaron a reír.
-Será mejor que todos nos vayamos a cambiar, ya pasan de las cuatro de la tarde y nos retrasaremos. - dijo Patty controlando las risas.
Candy y Patty salieron del salón junto con los muchachos, al salir Archie dijo rápidamente iré a ver cómo se encuentra Annie y desapareció.
-Corrió así porque quiere que dejemos de mofarnos de él- dijo Stear- ¿Patty te escoltó hasta tu habitación?
-Gracias Stear, eres muy atento. - dijo la castaña y subieron juntos, dejando a los rubios subiendo la escalera.
-Es tan extraño que esos dos tengan novias, siento que todos crecimos de golpe y aún recuerdo cuando bajaste la escalinata con ese vestido verde te veías tan bonita y ahora eres tan hermosa, mucho más que en tu presentación, los tres íbamos escoltándote y yo estaba tan emocionado de tenerte a mi lado. - dijo Anthony dejándose llevar por sus recuerdos.
-Si- dijo Candy en un susurro.
-Candy lamento mi comportamiento del otoño pasado en el baile, de verdad me hubiera encantado poder ser tu novio. Si no hubiera habido ese accidente todo sería diferente. - siguió el rubio.
-No podemos cambiar las cosas y menos podemos predecir los accidentes, además todos sabíamos que tú tenías un compromiso con Elisa, pero me alegro de que hayas podido cambiar eso, si recuerdo tu no correspondías los sentimientos de Elisa- dijo Candy deteniéndose al final de la escalera- y no era justo para ninguno de los dos.
-Nada ha sido justo en lo que quiero de mi vida, si no hubiera tomado decisiones apresuradas se que tú y yo estaríamos juntos, como lo soñé la primera vez que te vi con ese vestido verde- Anthony se acercó a Candy para besarla, pero la rubia volteó la cara ya que no estaba dispuesta a permitirle tal avance.
-Anthony creo que te estás dejando de llevar, yo me fijé en Terry y la vida nos hizo tomar caminos distintos, te quiero mucho pero como uno de mis primos y creo que tú también te has estado confundiendo, si recuerdas hoy es tu cena de compromiso y deseo que te cases tan enamorado de Cathy como yo lo estoy de Terry. Es pero que desde hoy solo puedas verme como lo que somos, primos. - Candy le dio un abrazo y se fue hacia su habitación, sabía que Anthony había intentado besarla pero decidió no darle importancia a eso porque ella nunca se lo hubiera permitido.
Después de eso entró en su habitación y comenzó a arreglarse para la cena, Anthony se fue a su recámara a vertiese y tenía que darse prisa porque el era el anfitrión de la velada.
La siguiente hora voló y se canceló la hora del té dado que la mayoría de las señoritas estaba ocupada arreglándose para la cena y el baile. Terry por fin salió, se había quedado dormido varias horas después de estar pensando, bajo al salón y se sirvió un whisky, vio el piano y se sentó a tocar un poco, quería calmarse quería volver a ser el mismo pero los acontecimientos sospechosos de su padre y verla de nuevo lo habían dejado muy alterado, se levantó y se sirvió otro whisky sabía que no podía tomar demás porque estaba con la familia de Candy y además no quería ser grosero con ella, se volvió a sentar a tocar y cuando terminó la melodía de cuna que estaba tocando entraron los tres primos Andrey.
-Hola Terry, no sabíamos que estabas aquí. - dijo Stear
-Que te pasó Grandchester ¿ya dejaste de esconderte o no estamos a la altura de tus expectativas aristocráticas? - dijo Archie molesto.
- ¿Dónde está Candy? - preguntó Terry por fin.
-Debe estar en su habitación arreglándose, ninguna de las bellas damas ha bajado, se entiende ellas se llevan más tiempo en arreglarse- comentó el de lentes.
-Ellas y Archie- dijo Tony y los tres comenzaron a reír, Terry solo hizo una mueca de lado.
-Está vez no me demoré tanto, estoy aquí ¿no? - dijo Archie que también reía
- ¿Y que opino Kathy sobre el compromiso largo, esta triste porque te meterán al colegio unos meses? - preguntó Stear
-Si, pero intentará convencer a sus padres además tendré un permiso especial para verla seguido- dijo Anthony bastante tranquilo.
-El problema no es Kathy, si lo piensas bien el problema es Elisa ¿Cómo vas a mantenerla lejos de ti? - preguntó Archie mientras servía tres copas con coñac.
Terry levantó la vista de su copa y volteó a verlos, tenía el ceño fruncido no le encantaba que el jardinerito fuera estar en el colegio, Candy ya se distraía bastante con los Cornwell como para tener al otro primo ahí vigilando su relación.
- ¿No que es una cárcel y que las reglas son muy estrictas? – dijo el rubio extrañado.
Stear y Archie comenzaron a reír y curiosamente Terry también soltó algunas carcajadas
-No te engañes jardinero, las reglas serán estrictas pero los alumnos saben saltárselas muy bien y hacen que pongan a prueba nuestra creatividad, a decir verdad, tu prima Elisa es una experta en eso. - dijo Terry haciendo sonar algunas notas sueltas del piano.
-Debo aceptar que el futuro Duque tiene razón, el es el rey de la rebeldía en el colegio, pero Elisa no se queda atrás, se da muy bien sus mañanas para visitar a Green y no quiero hablar de más, pero dicen que ha pasado la noche en el dormitorio de los muchachos o el ha pasado la noche en el de las señoritas, te dije que no te preocupes tanto por Elisa ella sola se ha encargado de enlodar su reputación aquí en Londres. -dijo Archie sin importancia.
- ¿Entonces es verdad lo que dijo Neal? ¿Candy se sale del dormitorio de señoritas para ir al de los varones? -preguntó el rubio sin poder controlarse, Elisa no le importaba, pero saber que Candy se salía lo contrariaba y molestaba, aunque hubiera hablado con ella esa misma tarde, sus celos siempre estaban presentes.
Terry se levantó y caminó cerca de ellos mientras terminaba su copa.
-Candy si se sale, pero solo va a visitar a este par, ella es una señorita muy correcta, además ellos la hacen salir porque le piden que los visite, no pasa nada Stear yo sé que son primos- Stear había intentado decir algo para disculparse- Candy es toda una dama, nunca va a visitarme a mi si eso te tranquiliza y a mi tendría que ser al que le molestara que ella visitara a los Cornwell dado que es mi novia pero confío plenamente ella.- dijo Terry y acto seguido dejó la habitación visiblemente irritado para ir a esperar a Candy a la escalera.
