Capítulo 45

La noche señalada había llegado, y la atmosfera dentro de la casa de los Stackhouse ya condensaba una palpable tensión ante el nerviosismo de las tres personas allí reunidas.

Alcide había llegado un poco antes de la medianoche, y contemplaba desde aquel sillón a Sookie y Lil frente a él, sentadas en silencio tras las pocas palabras que habían intercambiado. La noticia del licántropo no había sido muy bien recibida, pero no estaban seguros de si aquello sería o no bueno para el plan de la noche.

Sookie se levantó cuando llamaron a la puerta, trayendo poco después tras de sí a Eric, Madeleine y Pam. Ninguno dijo nada, y todos simplemente se dedicaron unas leves miradas y gestos a modo de saludo, hasta que finalmente Eric habló.

-Empecemos cuanto antes.

-Algo ha cambiado, Eric. Sabemos que Earl no estará con Ainara esta noche. -Intervino Sookie con seriedad, contemplando el semblante del vampiro.

El rubio no tuvo tiempo de intervenir, cuando Alcide dio las explicaciones detalladas para que entendiera.

-He hablado con alguien de dentro de la manada, alguien de confianza que tampoco está de acuerdo con lo que Earl hace, y el camino que el alfa está eligiendo, pero no puede irse como yo. Me ha dicho que Earl estaría hoy con Jack y los alfas del estado para una reunión importante. Es una información 100% segura.

-Aún así no tiene por qué cambiar nada. Usaremos a la bruja de cebo, tal y como pretendíamos. Lo primero es tenerla a ella, así que seguiremos con él plan. Hagamos el hechizo, y una vez que sepamos dónde está y las condiciones, discutamos sobre el resto. Es lo más inteligente. -Añadió con serenidad, observando la poca convicción en algunas de las caras que lo miraban.

-Eric tiene razón. Tendremos que ir improvisando un poco, pero no podemos esperar y necesitamos a Ainara.

El vampiro dirigió una leve inclinación de cabeza hacia la dueña de la casa ante su apoyo, para después otorgarle paso a Madeleine, quien carraspeó antes de sacar de la bolsa que portaba, un mapa del estado de Luisiana.

-He traído otro de todo el país, pero primero probemos si está cerca, para ver mejor la localización. -Explicó mientras desplegaba el papel din A3 sobre la mesa frente al sofá, sacando después una pequeña daga de la misma bolsa.

La mujer hizo un gesto a Lil para que se acercara, incitándola a que se arrodillara a su lado frente al mapa y le diera mano.

-Será sólo un pinchazo en el dedo. Murmuraré el hechizo mientras dejó que una gota de tu sangre caiga sobre el mapa. -Explicó, sonriendo levemente cuando la joven asintió. Dejando que comenzara el ritual.

Todos atendieron en silencio, escuchando los leves susurros de la bruja, quien apretó la afilada punta de la hoja metálica contra el dedo índice de la camarera.

Cuando la gota cayó sobre el centro del papel, Lil contempló con sorpresa como el líquido discurría a través del mismo ante las palabras de Madeleine, hasta que se concentró en un punto exacto del mapa.

-La tenemos; Está en Shreveport. Esto es a las afueras, por la carretera del sur. ¿Hay casas por allí? -Preguntó la abogada, dirigiendo la vista hacia el vampiro.

-Algunas aisladas, como esta en mitad del bosque. No podía ser mejor; sola en mitad de la nada.

-Vale ¿Entonces cuál va a ser el plan para atraparla? -Agregó Lil con rigidez en el tono, haciendo que Madeleine se adelantara a Eric.

-Si tengo que hechizarla para que podáis atraparla, debo tener contacto visual con ella, o no podré siendo quien es. Es muy poderosa.

-Nos encargaremos de hacerla salir de la casa montando algún lío fuera. Así podrás verla y hacer lo que debas para bloquear sus ataques y que Pam y yo podamos atraparla. He traído una ayudita que la dejará K.O varias horas. La llevaremos al sótano del club y la dejaremos allí -Agregó mientras mostraba una jeringuilla llena de un líquido trasparente.

-¿Y de ahí qué? ¿Avisar a Earl y chantajearlo? -Dijo Sookie, haciendo que el vampiro respondiese con firmeza.

-Sí, llevar a la bruja al bosque para que sea el cebo, y allí donde sea posible, realizar ese maldito hechizo.

-Eso es un suicidio. Ese tipo no es idiota, sabrá que es una puta trampa en cuanto lo llaméis, y vendrá preparado.

-Gracias por tan brillante apunto, Alcide -se mofó Eric al instante-. Está claro que se olerá lo que pretendemos, por eso han matado a la hermana; pero no podemos esperar, porque lo único que tenemos a favor es la sorpresa. Cuanto menos tiempo tenga de pensar y reaccionar, mejor para todos nosotros. Pam y yo saldremos de nuestro escondite en cuanto llegue al lugar del bosque que le digamos, y le haremos tragar la sangre de la ménade para que empiece el espectáculo mágico. ¿Estamos seguros de que ese hechizo funcionará? -Añadió en último lugar, dirigiendo la mirada hacia la mayor de las brujas.

-Sí, sin duda. El desafío es conseguir la energía que necesitamos para ser más fuertes que él.

-No hemos practicado mucho. Yo no sé si podré aguantar tanto poder. -Susurró la morena, haciendo que Eric interviniera firmemente.

-Pues tendrás que esforzarte y aguantar sea como sea, porque si escapa será mucho peor, Lil.

-Lo que conseguirás es que ella muera. ¿Acaso te importa un mínimo? Te está diciendo que no tiene control sobre su poder como para eso.

Eric dirigió la mirada gélida hacia el hombre lobo, y apretando la mandíbula habló, sintiendo que la exasperación iba dominándolo por segundos.

-No hay más opciones, no hay más brujas, lobo. O lo encerramos esta noche o nos mata. Lil es más fuerte de lo que piensa, sólo debe concentrarse. Ojalá no tuviéramos que asumir tantos riesgos, pero no queda otro puto remedio.

-Daños colaterales… -Susurró con indignación Alcide, haciendo que el vampiro desplegara sus colmillos, murmurando con amenaza en el tono.

-No te atrevas a hablar sobre qué o quién me importa.

-¡Vale! Está bien. Vamos a centrarnos. -Intervino Sookie velozmente, interponiéndose entre los dos hombres para evitar que pudieran aproximarse entre sí.

-Deberíamos irnos ya, debemos hacer el hechizo en las horas centrales de la madrugada.

Ante el comentario de Madeleine, Eric asintió antes de hablar con más calma y dirigirse a la salida.

-Nos veremos a la entrada norte de la carretera que conduce a su casa. Avanzaremos a pie por el bosque.


La oscuridad era densa en aquella parte olvidada de Shreveport, pero el resto seguía los pasos de la pareja de vampiros, meditando los pasos del plan mientras avanzaban por el bosque. Pronto comenzaron a vislumbrar luz proveniente de una solitaria casa baja de color pálido.

El grupo se detuvo a una distancia prudencial, escondidos entre la maleza antes de llegar al claro donde la casa se hallaba, rodeada de una valla alta de jardín. Eric se giró al resto, susurrando.

-Escondeos hasta que hagamos nuestra parte y salga. Sed rápidas y no dudéis.

Madeleine y Lil asintieron ante las últimas palabras, y automáticamente después ambos vampiros desaparecieron con velocidad.

Alcide y Sookie tomaron el camino de la derecha, mientras las dos brujas se aproximaron por la izquierda, tomando una posición lo más cercana posible ante la entrada de la casa, ocultándose tras un árbol y arbustos cercanos.

De pronto, el silencio del lugar fue roto por el estrépito de un gran árbol del jardín cayendo contra una pequeña cabaña independiente de la vivienda, haciendo que todos se asustasen. No obstante, aquel sentimiento se disipó por la adrenalina ante el inicio de la segunda parte del plan.

Madeleine no dijo nada, pero tomó con fuerza la mano de Lil, esperando aquel instante en el cual Ainara abrió la puerta de su hogar, saliendo unos pasos hasta contemplar lo ocurrido desde la entrada.

Las brujas actuaron al instante poniéndose en pie, comenzando a recitar con fuerza aquel mantra en latín, contemplando fijamente a la mujer de ojos claros.

Ainara apenas podía moverse, pero poco a poco iba ganado terreno ante el hechizo enemigo.

Eric intervino velozmente, inyectándole en el cuello aquel sedante que hizo que la mujer perdiera el conocimiento muy poco después. Pam la ató en cuanto ella cayó al suelo, utilizando una gruesa cuerda.

-¿Estás bien? -Preguntó Madeleine a la camarera, quien asintió con una leve sonrisa, antes de contemplar como la vampiresa cogía sin esfuerzo ni delicadeza el cuerpo de la mujer.

-Pam y yo vamos a adelantarnos para ir preparando el show en el bosque. Nos vemos allí dentro de media hora para llamar a Earl.

Los presentes asintieron ante las palabras del vikingo, observándolo desaparecer junto con su progenie con suma velocidad y una escalofriante normalidad.