No poseo los derechos de autor. Los personajes pertenecen a la asombrosa Stephenie Meyer, la historia es de mi autoría. Yo solo me divierto un poco.
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— Amm...— aún sorprendida, no estaba segura de qué decir.
Si vino, al final si había aparecido.
— ¿Isabella? — Jasper volvió a llamarme, ahora se había colocado a mi lado.
Edward dio un paso al frente, extendiendo una mano hacia Jasper.
— Edward Masen, soy amigo de Bella. — que surreal se sentía escuchar su voz, muchas veces antes habíamos hablado por teléfono, cientos incluso, pero era una experiencia totalmente nueva hacerlo frente a frente.
— ¿Amigo de Isabella? — la incredulidad llenó el rostro de Jasper, rostro que usualmente se mantenía cortés y diplomático.
Separé los labios, buscando en mi mente algo qué decir, pero lo único que salió de ellos fue un jadeo sorprendido. Una enorme sonrisa explotó en mi rostro y me lancé hacia Edward, enganchando mis brazos en su cuello. Lo escuché exhalar por lo bajo antes de rodearme apretadamente, enterrando su cara en mi cuello, justo como lo estaba haciendo yo.
A mi alrededor sentí a todos los guardaespaldas alejándose de nosotros al no notar ningún peligro.
— Estas aquí. — dije separándome, tomé su cara en mis manos, sus mejillas haciendo presión contra sus labios haciéndolo adoptar una expresión bastante graciosa y tierna. — ¿Sabes lo enfadada que estaba, maldito idiota? Creí que no te importaba.
Sus manos descansaron en mis caderas, mientras lanzaba un suspiro.
— Fue algo de último momento. Estaba en una junta con los chicos, y no podía dejar de pensar en tu fea cara y en lo espantosa que te verías llorando por mí. — dijo sonriendo, riendo por lo bajo cuando intenté empujarlo lejos — Además... estoy seguro que planeas quedarte todo el tiempo en el cuarto de hotel, alguien tiene que hacer que te diviertas. — me miró a los ojos, apretándome un poco más contra él.
Me reí tontamente. Toda la situación era sublime, parecía irreal. Tantos años conociéndonos, él tenerlo tan cerca, tan... sólido. Después de todo este tiempo había convivido con una idea, pero ahora, era como si me diera cuenta hasta ese momento que es un ser humano real.
Sentí una tercera mano tocar brevemente el centro de mi espalda, extrañada volteé hacia un lado, encontrándome la cara neutra de Jasper. Regresé la vista al pecho de Edward, un poco avergonzada parpadeé un par de veces retirando mis manos lentamente. Alcé la vista y noté que Edward tenía el ceño fruncido.
Me separé sonriéndole discretamente.
— Tal vez deberíamos ir a un lugar más privado, no queremos distraer a los asistentes de las otras exposiciones. — el tono de Jasper era amable y algo distante, Jasper detestaba las muestras de cariño en público.
Edward asintió en acuerdo, con un movimiento de sus manos me volteó para quedar de espaldas a él. Por el rabillo de mi ojo pude notar cómo usaba su costado para apartar el brazo de Jasper con un empujón. ¿En serio? ¿Muestras territoriales justo ahora? Al ver los labios tensos de Jasper me sorprendí, no eran usuales esa clase de muestras de… bueno… emociones.
Creo que no le agrada Edward.
Los guardias que quedaron a nuestro alrededor nos escoltaron a través de una puerta pesadamente decorada, era un hotel muy prestigioso. El salón era grande, aunque no tanto como el lugar de la conferencia, el hecho de que estuviera vacío le agregaba la apariencia de ser más grande de lo que realmente era.
Los tonos eran bastante neutros, sobre la mesa la vajilla tenía aspecto de ser bastante costosa. Los guardias se esparcieron por la habitación, supongo que tomando sus posiciones.
— ¿Qué harás esta noche? — preguntó Edward, volviéndome hacia él de nuevo. Su sonrisa tranquila me relajó al instante. — Dime, por favor, que no te vas a atrincherar en tu cuarto toda la noche. — con una mueca burlona me apretó de nuevo hacia él.
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Bueno, no es mucho pero es trabajo honesto jaja
Estén pendientes de mis actualizaciones, por favor! Prometo estar más pendiente.
Nos leemos pronto!
