Pétalos de Arena
Por
Kuraudea
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Capítulo 10.
«Privación»
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«El amor cuenta los meses, los días, las horas, e incluso los segundos. Entonces es, que en esa postura de impaciencia, cada pequeña ausencia del ser amado se convierte en un tormentoso siglo».
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Su ilusión plasmada en el agua tibia se sumergió junto con aquellas sales aromáticas de frutos rojos; burbujeaban impacientes, deseosas de amor, en espera de aquel encuentro interrumpido por el inesperado timbre del teléfono. Un suspiro fue necesario por parte de la Pétalo de Arena para procesar la bella noche entre tarareos, así como el dulce sabor de sus labios & lo fornido de sus brazos que palpó gracias al efusivo acercamiento. La misma sapidez se llevó el azúl en sus labios durante el recorrido por el amplio pasillo rumbo a la sala principal. Así que con la disposición de atender al llamado, implorando que no fuera algo de importancia qué atender «¿Hola...?», estaba deseoso por regresar al punto de reunión y zambullirse junto a la mujer en las profundidades de ese mar perfumado, saciarse de oxígeno prendido de sus labios como si se tratara del tanque vital para permanecer con vida. Y así, al volver a la superficie, el borbollón del jabón se resbalara por el arco de su espalda; sentirse, amarse, sincerarse, para finalmente descubrir lo mejor que guardaba cada quien en su interior.
Sin embargo, el instinto híbrido de Trunks le alertó de una presencia extraña; tuvo un mal presentimiento al percibir un ser maligno. Motivo a ello, fue que frunció la mirada & tras escuchar el aturdido ruido de los cristales del espejo que se hicieron añicos contra el suelo, fue que el grito de auxilio de su amada corroboró sus sospechas «¡Trunks ayúdame!»; entonces la nombró con cierta angustia:—¡MAI!—y dejando botado el teléfono fue corriendo inmediatamente al baño.
Al quitarle el derecho de acceder al lugar, se lamentó al saber que habían descubierto la farsa de su matrimonio con la mujer del Hanabi. Sin tener la menor duda al respecto, le gritó a su enemigo sin dejar de golpear la puerta:—¡No permitiré que te la lleves! ¡ella es mi esposa! ¡¿me escuchaste?!.—pero cuando finalmente entró, la mujer de su vida había desaparecido. No hubo rastro de nada. Solo estaba el espejo hecho trizas, la bañera del agua vacía & el denso humo que poco a poco se desvanecía a sus ojos.
—No...esto no puede ser...—sujetó con ambas manos su cabeza para soportar la locura—Mai...
Sintió entonces el sentimiento de la pérdida & derrota. De un momento a otro fue un «no sé qué» que lo consumió sobremanera, mientras sus ojos dignos zafiros se humedecían contra a su voluntad. Sintió el calor que llegó de golpe tan fuerte, tan duro, que hasta su propia imaginación de lo que le ocurriría a su amor, no le permitía respirar.
Fue así, que divisó el brazalete de su esposa entre los cristales. Al agacharse lo tomó con su mano y después lo envolvió en su puño con cierta fuerza, dolor & coraje emitiendo así unos cortos circuitos en color dorado; frunció la mirada reflejándose en sus orbes la inconformidad como el hecho de que seguramente algo al respecto haría.
—No lo permitiré...juro que no lo permitiré...
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Estaba sumergida en la dulce escena de la espera. Sin embargo, el recuerdo se distorsionó de rosa a negro cuando su mente le arrojó la imagen de la mujer serpiente que juró haber observado en el reflejo del agua de la tina & espejo; al despertar adquirió un poco de conciencia y fue cuando supo que no se trataba de un simple sueño. Así que al estacionarse en la realidad, sus párpados aún pesaban; su cuerpo incluso se sentía tan pesado, como si un sonmífero hubiese inhalado & sus efectos continuaran activos haciendo sus últimos estragos. Recordó entonces, que la Princesa Serpiente había aparecido frente a ella, y la doncella le dijo unas palabras antes de perder la noción «Ya basta de tontos juegos, Mai...», la jaló del brazo y entre forcejeos abrió un portal en la tina; el agua se apreció violenta & turbia como un gran océano colérico, desatando así ráfagas de aire que hicieron añicos al espejo ante la presión. A poco de ser succionada, Mai gritó en desesperación:—¡Trunks ayúdame!—pero irremediablemente fue tragada por la abertura.
—¡Trunks!.—abrió los ojos de golpe; al fin había reaccionado por completo.
Al divisar el lugar, no supo exactamente dónde se encontraba. El entorno tenía la pinta de ser un calabozo o algo por el estilo. Era de sospechar por las texturas ásperas de las paredes & por la superficie rocosa con ciertos brillos de arenilla. Tras recapacitar que estaba detrás de unas rejas de prisión, se impactó sobremanera—¿Qu-Qué es este lugar...?—; al tratar de ponerse de pie, el ruido de una cadena le advirtió que estaba esposada de una de sus piernas—¿Pe-Pero...?—con más cordura acompañado de ligeros rubores en sus mejillas, abrochó inmediatamente su vestido de la parte de enfrente, pues recordó que sus pechos estaban expuestos. Al agarrar una mejor postura, levantó medio cuerpo mientras se sostenía de sus brazos. Y así, bajo ese semblante, con ese obscuro & horrible ambiente victorioso debido a la eficiencia del demonio Asmodeo, le saludaron:
—Vaya, hasta que despertaste.
Mai elevó la mirada inquietante; observó entonces a la excéntrica mujer comenzando desde sus zapatillas & finalizando con la peculiaridad de su rostro & afros cabellos—Pri-Princesa Serpiente...—la pétalo estaba abrumada.
—Ustedes los humanos son TAN complicados...TAN nefastos.—expresó a distancia desde la comodidad de una silla rústica; una aura densa decoró a la doncella proveniente del humo de su cigarrillo.
—¿P-Por qué estoy aquí...?.
—Tu sabes perfectamente por qué estás aquí, Mai; el Señor Zuhnama espera, querida.
Con esa respuesta comprendió que el plan matrimonial había fallado, por lo que sintió terror por lo que se avecinaba, por las futuras consecuencias. Entonces, se levantó con dificultad y se sostuvo de los barrotes de la celda, luego encaró firme a la doncella:—¿Pero por qué tengo qué hacer algo que no quiero?.
—Porque tu me perteneces—contestó, después expulsó el humo de su cigarrillo que se fermentaba en su garganta & faringe—Además, «acuerdos son acuerdos», ¿no es así?. Por lo que yo gano y de algún modo tu también; tendrás riquezas, vivirás en un palacio & llevarás una vida digna. Yo tendré mi planeta Snake junto con la gran expansión espacial que tanto deseo; el Hanabi tiene que llegar al más mínimo recoveco de este maldito universo.
—Pero yo no amo a ese sujeto...
—Ay, por favor, eso aquí no importa. Eres una "Pétalo de Arena", ¡recuérdalo! "no busques a quién querer ...busca quién te quiera"; comprenderás con el paso de los años que es lo mejor para ti & las demás chicas.
—Lo dice como si mis sentimientos no importaran—pues en efecto, los intereses de la Princesa Serpiente estaban por encima de su fiel bailarina—¡ESO NO ES JUSTO!—frunció la mirada.
—Escúchame Mai... solo quiero que cumplas con lo acordado; tu & yo teníamos un contrato, ¿lo olvidaste?, y aún así preferiste engañarme. Te hiciste pasar por la esposa de Trunks Brief, ¡pero eso se acabó!, ya ajustaré cuentas con ese empresario de pacotilla. Por lo pronto el Hanabi está en riesgo de ser destruido por tu futuro esposo & eso es algo que nunca lo permitiré. Así que solo tienes una misión que cumplir: ¡CASARTE CON EL SEÑOR ZUHNAMA!—tiró la colilla de su cigarrillo y al levantarse la aplastó con una de sus zapatillas azules, continuó hablando en refunfuños:—deberías de ser más agradecida conmigo, yo te saqué de las calles, de ser una rata de alcantarilla, es lo menos que puedes hacer por mi.
—¡Pe-Pero...!.
—¡Guarda silencio!—le alzó la voz al dirigirse de nueva cuenta a ella. Entretanto, al cubrir sus labios, carraspeó la garganta para tomar postura antes de retirarse—Por cierto...estás en la sección prohibida del Hanabi. Aquí tenemos un segundo escenario en donde seres del inframundo como del bajo astral también son dignos espectadores. Ya sabes, no les gusta mezclarse con humanos ni con seres extraterrestres, y no los culpo...ya que ustedes son despreciables. Por lo que previo a entregarte con el Señor Zuhnama, y por supuesto como castigo a tu traición, harás tu último show para los de ese plano dimensional. Así que tendrás que esforzarte porque seres como el Señor Daburah & otros tantos de importancia estarán presentes. Así que tranquilízate y mejor mentaliza tu próximo acto; disfruta de tus últimos días de soltería. Al acercarse el momento cumbre te llevará una de mis asistentes personales a un camerino privado para que te alistes, ¿te quedó claro?—y sin más, la mujer se marchó.
Mai sintió un vacío en su ser ante la sentencia, como si cayera por un abismo sin final mientras un puñado de pensamientos & sentires se colgaran en su interior por un hilo rojo balanceándose desde su garganta hasta la última parte de su cálido vientre: era miedo. Y para su desgracia esta vez no había almohadas qué abrazar para consolar todas sus emociones. E incluso, debido al impacto, su noción parecía perderse en el limbo. Por mero impulso cerró los ojos para sentar cabeza y fue entonces que visualizó aquellos hermosos orbes azules apuntando a su corazón—Trunks...—le nombró, fue él el motivo perfecto para desvanecerse contra el suelo como una niña afligida que lloraba por un simple caramelo. Con su mano cubrió sus labios buscando la manera de no dejar salir su dolor.
Negaba entre lágrimas mientras su mente giraba & giraba—No, no, no...—pues era renunciar a todo en contra de su voluntad: a su vida, a su libertad, a sus queridos Shu, Pilaf & Violet, a su mundo... pero principalmente a él.
—No...
Y en ese instante tal vez la almohada no estaba, ni tampoco Trunks, pero llegó un pequeño consuelo a su alma.
—Por favor no llores así, Mai...
La afligida lentamente elevó la mirada & observó a esa persona del otro lado de la reja; estaba de rodillas mientras se sostenía de los barrotes. La azabache le reconoció, y con asombro mencionó su nombre—Ranfán...
—Sí, soy yo—contestó a media voz; no deseaba causar escándalos & ser descubierta.
La de amarillo se acercó a ella y preguntó:—¿Có-Cómo hiciste para llegar aquí?.
—Traté de escabullirme, es todo. Algo en mi interior me decía que no todo estaba marchando bien con ustedes; así que investigué un poco—luego se lamentó—Faltaba tan poco para que el Señor Zuhnama regresara a su planeta natal ...y la Princesa descubrió todo.
—Sácame de aquí Ranfán, por favor...—le suplicaba a su colega.
—Tienes que tranquilizarte, Mai.
—N-No quiero estar aquí...además van a casarme con ese sujeto—se expresaba entre lágrimas.
—Lo sé, lo escuché todo. Pero justo en este instante no puedo hacer nada; tengo que buscar a Violet primero y pensar qué hacer; tienes que ser fuerte & confiar, ¿sí?—al tratar de calmarla la de flequillo solo asintió serena depositando su fé en ella—Eso es—tomó una de sus manos—Volveré, te lo prometo—y escapó de escena.
Mai solo visualizó como desaparecía su esperanza entre la oscuridad, así que al estirar su mano sobrepasando los barrotes, le deseó suerte—Ten mucho cuidado, Ranfán...
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—¡Diablos, estas zapatillas me están matando!—la de cabellos cortos se acostó en el sofá del pequeño departamento—Pero la noche estuvo fabulosa, Son Goten—admitió con cierto gusto.
—Me alegra que la hayas pasado bien, Violet. Ves, te dije que confiaras en mi—contestó desde la cocina; el joven preparaba unos sandwiches para cenar; realmente habían llegado con muchísima hambre, pues siendo «los infiltrados de honor» no tuvieron la oportunidad de degustar alguno de los platillos como el resto de los invitados.
—Por supuesto.—se deshizo de su calzado & se dirigió de nuevo al Son—Además, Mai se miraba muy feliz—mostró una simple sonrisa, sentía gusto por ella.
—Sí, tienes razón, igual Trunks se miraba que la pasaba bastante bien—al llegar al sillón, le entregó el plato con el aperitivo a su compañera «Gracias»; ésta recorrió sus piernas para hacerle un campo al muchacho. Así que después del primer bocado, el hijo de Gokú le preguntó:—¿Y qué tal quedó el emparedado, eh?.
—Está delicioso, ¡exquisito!—expresó feliz la mujer; definitivamente Goten hacía magia con sus manos; entre mordiscos & con el buen sabor del baile y del aperitivo, la violeta se sonrojó tras recordar cada detalle protagonizado por el joven azabache. Así que al observarlo de reojo, se sonrojó aún más, pero aún así se expresó:
—Gracias por haberme invitado; fue riesgoso...pero fue único en verdad.
—No fue nada, espero pronto tener otra cita contigo, ¿qué dices, eh? ¿te gustaría?.
La violeta como si estuviese masticando su propio orgullo en vez del pan, se tomó de solo un segundo para contestar un básico:—"Sí..."—a veces le costaba expresarse con libertad, igual no se le podía exigir demasiado a una exmilitar, por ese motivo continúo devorando su comida.
—Vaya, esperaba una respuesta más decorada, je, je.
—Sí, tienes razón—se frenó al agachar el rostro avergonzada—a veces puedo ser efusiva o muy fría, mi carácter es difícil, lo sé, ni yo me comprendo. Pero como te dije hace un momento: fue una noche hermosa & nadie había hecho algo tan dulce por mi. Gracias.
Al chocar miradas, el joven le respondió:—No hay de qué—y le dió otra mordida al emparedado.
—Lo triste de aquí es que tengo que regresar al Hanabi.
—¿Y en verdad es necesario?, bien podrías quedarte aquí esta noche.
—¿Eh...?—siendo francos no esperaba esa invitación de su parte—P-Pues ...supongo que sí.—estaba anonadada, pero si lo pensaba bien, en realidad dudaba mucho que la Princesa Serpiente echara de menos su presencia.
—Con una noche fuera de ese maldito lugar, no pasará nada, ¿no lo crees?.
Pensando que el joven tenía razón, se relajó un poco—Bueno, creo que sí...—Pues finalmente a la hora que ella deseara regresar, el mismo Son la llevaría al lugar. Y más ahora que había descubierto esa misteriosa habilidad en él de volar por los cielos; llegaría en un parpadear al Hanabi.
Pero Goten quería dar un paso extra, era bastante obvio su interés hacia la mujer. Así que le tomó de las manos inesperadamente haciéndola sorprender «¿Qu-Qué sucede...?», y le dijo:—Esta noche te mirabas hermosa—la mujer se sonrojó.
Entretanto, la violeta al querer cambiar de conversación porque sospechó de sus intenciones, mencionó sin pensar—¿Y qué estarán haciendo Trunks & Mai en estos instantes?.
—¿Có-Cómo dices?—la cortina de cortejo del Son se había caído al suelo al cortar la inspiración del momento.
—Seguro han de estar cenando algo delicioso ...je,je,je—se mostró simpática—así como el sandwich que preparaste—y le dió otra mordida al alimento—Mmmm... qué delicia.
—Sí, tal vez...
—¿O tú qué crees, Son Goten?.
—Yo más bien creo que hacen otra cosa.
—¿A sí? ¿cómo qué?.
—Pues quizá algo como esto...—deslizó su cabeza sobre el hombro de la mujer, ella volteó debido a su acción y por consecuente le dió un beso en los labios.
La mujer se hizo un poco hacia atrás, estaba sonrojada. Pero Goten estaba decidido a hablar—Violet, yo...—pero para su mala suerte el timbre de su celular anunciando una llamada entrante, lo interrumpió «¿eh...?». Y debido a que se trataba de su mejor amigo, contestó:—Trunks...¿todo está bien?.—la pregunta fue directa pues se le había hecho demasiado raro que acudiera a él a altas horas de la noche.
Así que al recibir la negación de su respuesta al contarle los repentinos sucesos, la faz del Son cambiaba de ser neutral a seria—¿Pero qué dices...?—interrogó con el fruncir de sus cejas, cosa que Violet, notó:
—¿Qué rayos pasa? ¿acaso se trata de Mai?—jaloneó un poco su camisa al no recibir respuestas de su parte—¡Por favor, dime algo!.
—Comprendo, enseguida iremos para allá—y colgó.
—¡¿Y...?!.
—Tenemos que ir al departamento de Trunks, es algo urgente.
—¡¿No me dirás qué pasó?!.
—Lo sabrás cuando lleguemos allá. Anda, ponte las zapatillas y vámonos.
Realmente parecía algo bastante serio que sin titubear obedeció—D-De acuerdo.
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Al cruzar los cielos nocturnos, fue a la brevedad de algunos minutos que llegaron al punto acordado. Y Trunks les platicó a detalle lo ocurrido:
—¡¿QUÉ?! ¡¿PERO QUÉ DICES?!—expresó alterada la violeta—¡¿CÓMO QUE SE LLEVARON A MAI?!.
—Vamos Violet, tranquilízate—le insistió Goten.
—No, no, no, ...esto no puede ser...—sujetaba su frente con una faz atónita—pues cualquiera de los tres sabía quién había sido la anfitriona de dicho acto de secuestro como también cuál sería el desgarrador destino de Mai.
—Es por eso que los llamé para que vinieran a mi departamento lo antes posible...—mencionó el azúl— Principalmente por ti, Violet, tu tienes acceso al Hanabi. Estoy seguro que Mai está ahí...por supuesto que no estará a la vista, pero tal vez tú puedas investigar un poco al respecto.
—Esa maldita bruja.
—Oye Trunks, ¿tienes idea de cuándo casarán a Mai con el Señor Zuhnama?.
—No, no lo sé. Aunque supongo que lo harán lo más rápido posible para que no existan más intervenciones.
—Comprendo—contestó el menor—Tiene sentido...
Entretanto, Violet agregó:—Tienes razón, Trunks, es preciso regresar al Hanabi e investigar.
—Entonces yo te llevaré, Violet—se ofreció el de traje negro, no quería dejar sola a la mujer.
—Bien, de acuerdo, me parece bien.
Sin embargo, Trunks los observó y después de un breve silencio, lanzó su amenaza:—Yo también iré con ustedes.
»¿Qué?—la pareja se sorprendió, aunque era de esperarse su decisión.
—Necesito verla...darle un poco de consuelo & asegurarle que vendería mi alma al diablo para sacarla de ahí; no me pidan que me quede aquí de brazos cruzados sin hacer nada.
Y por supuesto que comprendieron sus motivos, a lo que su amigo, aceptó—Entonces vayamos, Trunks.
—¡Un momento, un momento!—la violeta los frenó—¿Cómo diablos llevarás a Trunks con nosotros? ¿nos seguirá en su auto?.
—Descuida, el también puede hacer lo mismo que yo.
—¡¿Eh?!—abrió los ojos con gran asombro—¿entonces Trunks también es un fenómeno?.
—¿Có-Cómo has dicho? ¿Un Fenómeno...?—el rostro del nombrado se desencajó por el calificativo.
—Je, je, je...luego te explicaré, hermano. Anda, no perdamos más tiempo & partamos ya.
Violet confió en la habilidad secreta de Goten & corroboró que Trunks también podía volar por los cielos «¡Carajo...!»—estaba más que sorprendida. Así que con esa técnica llegaron a una buena velocidad a la estructura del árbol de los infiernos: EL HANABI.
—Trunks, Goten, escúchenme...vamos a permanecer en la habitación—así que por la ventana se filtraron los tres adultos pero entre tanta oscuridad una cuarta voz sobresalió al saludar:
—¡Violet, qué bueno que regresaste!.
—¿Eh...?—parpadeó inquietante aunque luego enfocó bien su mirada—¡Ranfán eres tú!.
—Te he estado esperando, algo ocurrió con Mai.
—Sabemos muy poco al respecto—agachó la mirada—Por cierto...¿recuerdas a Goten & a Trunks?.
—Claro—la de cabello esponjoso asintió & les sugirió a los muchachos—No se queden cerca del marco de la ventana, podrían verlos—luego le preguntó al azúl—Presidente Brief, me imagino que viene por Mai, ¿no es así?.
—Así es, Ranfán, ¿sabes en qué parte se encuentra?.
—Sí, está en la parte prohibida del Hanabi.
«¿Parte prohibida?»—los varones se estremecieron por el término.
—Pongan atención—les ordenó, así que la de cabellos afros explicó todo lo que sabía:—el casamiento de Mai será dentro de dos días.
—¡¿En dos días?!—expresaron los tres sujetos presentes ante la impresión del poco tiempo; con ese breve margen no tenían ni idea si podían idear algún plan.
Entonces, Ranfán continuó—Asi es, dos días. En cuanto a la parte prohibida del HANABI...—le interrumpió, Violet.
—¿Acaso el acceso es por esas escaleras subterráneas que están cerca de los baños?.
—Sí. En un descuido olvidaron poner el candado a la reja; fue así que bajé y pude dar con Mai; es un lugar con mucho misterio.
—¿Y ella cómo se encuentra?—de forma veloz intervino el Brief.
—Un poco triste pero traté de calmarla.
—Maldición ...—se quejó el azúl ante la impotencia.
—¿Y qué podemos hacer para evitar todo esto?—preguntó Goten a lo que Ranfán, contestó:
—Joven Son, escuche, el show alterno del Hanabi será apreciado por seres del inframundo, espectros, demonios, tiene cierto poder como habilidades; no será fácil para ella escapar; al culminar la ofrecerán en matrimonio por lo que asumo que el Señor Zuhnama estará presente; sea cuál sea el plan, tiene que ser algo bien planeado.
—Comprendo, es complicado.
—Así es.
—¿Oye Ranfán, podrías llevarme con Mai?—el azúl estaba desesperado.
—¿No crees que sería riesgoso, Trunks?—Goten le dijo a su amigo, aunque comprendía cómo se sentía.
—Aún así, tengo que verla—le contestó al Son—Mira, Violet & tu quédense en la habitación, planeen algo en lo que regreso; te prometo que solo serán algunos segundos.
—Solo tengan cuidado, por favor—agregó la violeta a la charla.
—Está bien—y al dirigirse a la mujer, el azúl asintió—Adelante, Ranfán.
—De acuerdo, sígame.
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El de blanco que aún no había tenido la oportunidad de quitarse el traje manchado de lodo, siguió a la mujer de cabellos lila. Con mucho cuidado, y muy sigilosos, llegaron al acceso; éste aún no tenía algún candado.
—Bajemos, Presidente Brief.
—Bien.
Las escaleras eran tipo caracol. A conforme iban bajando la temperatura iba aumentando y el dolor azufre era de percibirse; parecían estar dentro de una cueva por no decir El Infierno. Fue así que Trunks, no se explicaba realmente dónde estaba tal escenario, si prácticamente todo se miraba en condiciones bastante precarias. Ranfán le observó, y supuso cuál era su inquietud.
—Descuide...—le dijo— hay dos áreas aquí abajo; esto parece tener la pinta de un calabozo pero del otro lado existen camerinos y un amplio escenario bastante rimbombante.
—Ya veo.
Al llegar al área de celdas, la mujer le dijo:—Yo lo cubriré, lo esperaré aquí... —asintió ante el compromiso—pero solo que sean un par de minutos sino nos descubrirán.
—Está bien, gracias.
Trunks caminó un pequeño techo, su andar era lento para no hacer ruido con el calzado. Así que entre paso & paso, observó a su esposa sentada sobre el suelo, con la mirada cabizbaja y las esperanzas perdidas—No...—murmuró con pena, pues verla así no se lo perdonó:—Mai...—le nombró a media voz mientras se acercaba a la celda.
—Trunks ...—lo divisó; sus ojos se humedecían por su presencia—¡Trunks!.—se puso de pie y un abrazo se formó entre las rejas.
Al besar su frente con cierto desespero, le preguntó el muchacho—¿Estás bien, cariño?—ella asintió & contestó entre tartamudeos:
—S-Sí.
—No puedo quedarme mucho tiempo aquí, tampoco podré sacarte de aquí hoy; lo haría muy sospechoso. Pero me enteré que lo del Señor Zuhnama & la función en ese escenario alterno será dentro de dos días; tendrás que ser fuerte mientras tanto.—se quitó su camisa blanca para cubrirla & le entregó una cápsula Hoi-Poi con algunas cosas básicas que le serían de ayuda como un cobertor, comida y un arma blanca—Solo haz caso a lo que te pidan.
—¿Pe-Pero qué es lo que harás?.
—Aún no estoy seguro. Pero algo se me ocurrirá, te lo prometo.
Observó la preocupación en su rostro, la desesperación y el amor brillaba en sus orbes. Y entonces, Mai pensó, que él ni el resto de los muchachos merecían correr peligro. En realidad tanto Trunks, Goten, Violet & Ranfán se estaban exponiendo demasiado. Y no se perdonaría si alguno de ellos le pasara algo solo por estar defendiéndola. Por esa misma razón, con aires de resignación, se hizo a la idea que lo mejor para todos era cumplir con el trato hecho con la Princesa Serpiente y hacer lo que le habían ordenado desde el inicio: casarse. En estas instancias qué más daba para Mai sacrificarse una vez más, si siempre lo había hecho durante toda su vida, por Su Excelencia, por Shu, y ahora lo haría por él para sacarlo de todo problema.
—¿Sucedes algo, cariño...?—preguntó al verla retraída & cabizbaja.
—No, bueno, es solo que...—y al guardar un breve silencio, le dijo:—es mejor dejar que las cosas fluyan a como están estipuladas.
—¿Qué...?—le miró fijamente confundido—No me pidas algo que no haré, no te dejaré aquí, ¡no permitiré que te casen con ese tipo!.
—Pero Trunks, no lo compliques más, ¿qué hay si te pasa algo a ti y a los demás?. Desistan, están a tiempo.
—NUNCA. No lo haré...así tenga que hacer lo que sea por tí, lo haré.—el azúl se acercó a la de mujer de amarillo, tomó su barbilla & con su otra mano limpió el rastro de las lágrimas que estaban por secarse—Volveré—y le dió un beso en los labios—Tengo que irme...
—Trunks...
—No pongas resistencia, no quiero que te lastimen.
»¡Trunks es momento de irnos!—le advirtió Ranfán a distancia.
—Confía en mi...—& se marchó.
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Al regresar a la habitación, los cuatro adultos en silencio pensaban en qué plan idear para entrar en acción. Sin embargo, Violet al morderse los labios se exigía a sí misma en crear algo que evitara a toda costa el plan de la Princesa Serpiente; debía de existir un comodín, un as bajo la manga que sorprendiera a todos y frenara sorpresivamente tal aberración. Y así, luchar por la justicia & también por amor. Entonces, a la mujer violeta le vino algo en mente, por lo que le pidió al empresario algo inesperado:
—Trunks...¿podrías mirarme?.
La faz de confusión del nombrado no se hizo esperar—¿Eh...?—se le hizo algo absurdo debido a la gravedad de la situación.
—Sí, así como escuchaste...—afirmó la exmilitar—mírame a los ojos, Trunks; que sea una mirada seductora, determinante, llena de deseo.
La violeta se acercó más a él, quedando así rostro con rostro observando así fijamente a sus clisos—¿A qué viene esto, Violet?.—debido a su extraña actitud, lo hizo sonrojar un poco.
En eso, ella comprendió al asistir:—Definitivamente tu serás la clave perfecta para salvar a Mai.
—Pues a esta "clave perfecta" no se le ocurre ni un carajo; no deposites todas tus esperanzas en mi—por lo que le preguntó a los demás—¿alguien tiene alguna sugerencia?, podríamos nutrirla entre los cuatro.
—Espera, yo tengo algo en mente que podría funcionar.
—Tiene que ser algo muy inteligente, Violet...—le observó fijamente—Ten en cuenta que fácil sería llegar y armar una revolución. Pero creo que en vez de beneficiarnos sería para nosotros una gran desventaja; correría la voz por lo que provocaría que adelantaran lo del Señor Zuhnama. Así que sea lo que sea que tengas en mente, por el momento lo ideal sería ser cautelosos.
—Exactamente, es por eso que estoy segura que lo harás bien.
—¿Qué tratas de decir, Violet?.
—Es claro, ¿harías todo por salvar a Mai, no es así?.
—Por supuesto.
—¿En verdad harías lo que fuera? ¿estás seguro, Trunks?—preguntó firme la mujer.
El Brief no entendía nada de lo que decía, ni el porqué lo abordaba de esa manera. Pero aún así, contestó seguro de sí mismo:—Sí...
—¡Perfecto! ¡pues manos a la obra!.
—¡Oye, oye, espera un momento!—detuvo su emoción con ligeras negaciones de su cabeza—ni siquiera me has dicho de qué trata tu maravilloso plan.
—Pues trata de ti, ¿qué no es obvio?.
—¿Có-Cómo...?, no logro entender.
—Para vencer al enemigo se ocupa fuerza, ¿no es así?. Tú & Goten no son personas ordinarias, por lo que ustedes serán de gran ayuda.
—Sí, eso lo comprendo & cuenta con ello...pero es que no me queda claro nada de lo que mencionaste anteriormente.
La violeta se acercó nuevamente al empresario, observó sus lindos zafiros. E incluso, con sus propias manos formó un cuadrado para enfocar los ocelos del muchacho, tal y como si lo hiciera una cámara fotográfica profesional; murmuraba para ella al decir:—Perfecto, perfecto...
—¿Y entonces...?—el Brief estaba en espera de una respuesta más clara.
Pero fue al soltar una ligera sonrisa convencida de que todo saldría bien, que le dijo cara a cara:
—Tu serás Mai, Trunks.
—¿Có-Cómo dices ...?.
En eso la faz de Brief iba procesando TODAS las pistas que la mujer le había dicho a lo largo de su inesperada charla. Por lo que ella tuvo que expresarse con más claridad para descifrar bien el acertijo:
—Tu serás quien tome el lugar de Mai.
Pese a lo abrumado que estaba Trunks, no evitó esbozar una sonrisa—Je, je...vamos, estamos demasiados nerviosos—trató de justificar la rara actitud de la violeta.
A lo que Goten agregó:—Claro, por supuesto, eso mismo hace que digamos disparates.
—¡Ayyyy, no es ningún disparate, lo digo muy en serio!—les gritó.
El Son & el Brief quedaron sin habla—Es-Espera un momento ...quieres decir que acaso yo...
—Ajá.
—Yo tendría que...
—Así es.
—Pe-Pero...
—Tu vas a sustituir a Mai en el Show & con el Señor Zuhnama.
—¡¿Y DICES QUE NO SON DISPARATES, VIOLET?!.
—Vamos, no es tan malo Trunks, además Goten te acompañará como tu dama de compañía.
»¡¿Oye, pero yo por qué?!—se exaltó el Son a distancia.
—Tendrán que esforzarse, solo tenemos dos noches para entrenarlos & que luzca tan perfectos como dos miembros más de las Pétalos de Arena del Hanabi.
—¡¿Acaso estoy escuchando bien?! ¡Violet, no somos nada femeninos, no sabemos bailar, somos rígidos como una tabla!, ¡Ni siquiera somos sensuales o algo que se le parezca!.
—Ja,ja,ja, descuida Trunks, tengo a la maestra perfecta para ustedes.
Por lo que Ranfán les lanzó un guiño aceptado el reto—Hecho, yo me encargo.
—¡E-Espera un momento!—abrió ambas palmas de sus manos— Digo, de ser por la cualidad de los ojos también ustedes dos los tienen azules, ¿no es así?—hizo esa observación el hijo de Vegeta al deslizarse una gota fría de sudor por su sien.
—Pero no somos fuertes, no podríamos contraatacar si fuera necesario. Nosotras conocemos cómo desplazarnos por aquí, así que sacaremos a Mai del camerino previo al show & ahí es donde tomarás su lugar. En cuanto termine la función, atacarás; te revelarás ante ese mounstro & la bruja serpiente; es la única manera de intervenir, & que salves a Mai.
—Es que...yo...
—Por favor, no lo pienses tanto, Trunks. No hay más alternativas: o es eso, o el Señor Zuhnama se casará con Mai & se la llevará a vivir al planeta Calvo.
—No, eso no...no lo puedo permitir.
—¿Entonces estarás dispuesto a hacerlo, Trunks?.
»¿Lucharás por Mai?.
»¿La salvarás de ese cruel destino?.
»¿Lo harás?.
Trunks estaba atónito, desconcertado, boquiabierto por la parte del plan que le tocaría desarrollar...pero aún así, la razón llegó a él al contestar.
—Sí... lo haré.
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CONTINUARÁ.
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Nota del final:
Hola a todos, espero anden muy bien, ¡Y dios! ya casi terminamos con esta historia & me sigo preguntando cómo es que Trunks se hará pasar por su amada Mai arriba de un escenario, o sea ¿realmente será capaz?, jaja, ¿será que adopte una buena caracterización & sea sexy para todos los que estarán presentes en la función? ¿Y qué hay de Goten? xD
Ya veremos qué pasa con estos dos. ¡Y apúrate Trunks que la función espera! XD
Y nada, qué bonito se siente estar acompañada por todos ustedes, que se sumerjan en mis locuras, que rían, se emocionen conmigo, & visualicen todo detalle, muchas gracias. Además, sigo en verdad muy sorprendida por las muchas lecturas que ha tenido el fanfic, eso me enamora sobremanera, gracias por seguir a esta obsoleta & pasada de moda ficker. Y bueno, agradezco a los que agregan a favoritos, como a los rws por parte de Cereza de pastel, Lya, Velmon, Trumai Love, REI III NGE, Fernanda Villalba, Nancy & Mar Rivera que siempre le da like a mis publicaciones de actualización, de hecho esta chica me ha acompañando desde Flor Artificial, ¡gracias hermosa!. Y claro, les mando saludos a mis queridos lectores silenciosos, ("¡Hola mis muchachos!" :3). También agradezco el espacio que me brindan las comunidades del Trumai que gentilmente comparten mis actualizaciones como cualquier otra cosa de mi contenido: chicas, gracias por su apoyo, y a los que dan like a esas publicaciones millones de gracias por estar al pendiente.
Sin mucho qué decir, me despido como siempre al decirles: ¡Nos leemos pronto!.
Cariños siempre:
Kuraudea~
