Pétalos de Arena
Por
Kuraudea
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Capítulo 11
Magia de Mujer.
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«Hay que tener cuidado; porque soy intrépido y, por lo tanto, poderoso»–Mary Shelley, Frankenstein.
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Después de haber expresado frente a la mujer militar su respuesta de «sí...lo haré», los nervios vibraron en su interior como jamás lo había experimentado. El gran reto que se le asignaba sería la clave máxima del rescate de su amor, pues esta vez tendría que dejar el traje de empresario colgado y tomar otro rol muy ajeno a lo que él era, armar una estrategia & por un momento ser una Pétalo de Arena en pos de la justicia; definitivamente no permitiría que nadie tocara a su Mai «Eso nunca».Sabía que iba a ser algo difícil, no se sentía para nada agraciado como su mujer, mucho menos para seducir y entretener a espectadores. Sin embargo, haría lo que estuviera en sus manos, pero antes, al fijar la mirada en la violeta, agregó:—Bien, confiaré en ustedes.
—Eso es, Trunks...
—Pero primero...quisiera visitar un lugar; tengo otra alternativa que nos sería de ayuda, aunque... tuviera que asegurarme primero de su disponibilidad.
La exmilitar sin saber de qué se trataba, solo asintió a favor—De acuerdo—pues cualquier cosa que facilitara la misión, sería de gran ayuda.
Así que bajo el mismo método regresaron al departamento del empresario; ambas mujeres se quedarían ahí en su espera en lo que continuaban planeando el entrenamiento exprés & el plan del rescate. Entretanto, Goten & Trunks emprendieron vuelo sin pensarlo tanto. A máxima velocidad cruzaron los cielos en momento posterior a la media noche & anterior del amanecer; aún ser percibía el firmamento oscuro envuelto de un tul morado muy sutil. La tarea improvisada la tenían qué hacer lo más rápido posible, pues el tiempo en las circunstancias en la que estaban, valía más que el propio oro. Por lo que bastó de solo media hora para poder visualizar el gran templo de Kami-sama. Al llegar a la superficie & para sorpresa de Dendé, al percibir la presencia de sus visitantes salió a saludar, aunque un tanto angustiada era su faz debido a la hora—Señor Trunks, Señor Goten...¿todo está bien? ¿a qué se debe su visita?.
—Hola Dendé—contestó el azúl; se habían cumplido tres años de la última vez que habían estado frente a frente. En el pasado con el fin de arreglar el daño dimensional que se esparcía en el mundo, y ahora, para salvar a su amada. Por lo que el utensilio, la herramienta mágica de las esferas, podría ser de utilidad para él aunque su deseo fuera actualmente de carácter personal.
Sin embargo, Dendé fue intuitivo, pues a conforme creció adquirió cierta sabiduría digna de su rango & raza. A lo que le comentó al muchacho:—Me imagino a qué vienes, Trunks...
—¿Hay noticias...?.
—Quisiera decirte que sí...pero lamentablemente no es así. Lo siento en verdad; supongo que aún no tengo la capacidad de reactivar las esferas como otros kamis samas —tras observar el rostro cabizbajo del azúl, agregó para dar ánimos —Pero ustedes los humanos están compuestos de dos elementos muy importantes: tienen «temperamento & carácter», el primero es de tipo social pero el segundo es meramente genético. Con esto quiero decir que lo determinará el ambiente en el que la persona se desenvuelva. Por lo que tener fé, fortaleza, inteligencia, sabiduría, son herramientas básicas que los hará resolver sus problemas por ustedes mismos; recuerden que por esa razón las esferas del dragón desaparecieron de este mundo para dejar de depender de ellas y que no sean utilizadas por seres maliciosos. Es por ello, que de ahora en adelante les tocará desafiarse ante las circunstancias.
—Entiendo...
—Ojalá todas las deidades pudiéramos contribuir en regresar las cosas a la normalidad. Sin embargo, quiero que observen la situación desde otra perspectiva; síganme—les ordenó.
»¿Eh...?—ambos jóvenes se inquietaron pero fueron detrás de sus pasos.
Fue así, que al caminar por un largo pasillo, se frenaron de golpe ante su indicación & entraron a una de las habitaciones «Es por aquí...». Al filtrase al aposento, los jóvenes se dieron cuenta que en su interior no había absolutamente NADA; todo era blanco. E incluso, se percibía una ligera bruma alrededor. Pero cuando ésta se disipaba, se alcanzaba apreciar en su centro un puente de madera que a su inicio tenía dos antorchas encendidas.
—¿E-En dónde estamos, Dendé?.—preguntó el hijo de Gokú tras observar el ambiente a detalle; tanta calma lo volvía de algún modo aterrador.
—Estamos en el "Puente Cinvat" es el puente de quien recibe. También se le conoce como el puente del que criba, lo que significa que es la encargada de separar el mundo de los vivos del mundo de los muertos. Todas las almas deben cruzar el puente después de la muerte.
—¿Y nosotros lo cruzaremos?—cuestionó el Son con asombro después de la explicación, pues técnicamente ellos aún continuaban con vida.
—Eso déjenme investigarlo primero.
Fue así, que a lo lejos se fue distinguiendo una silueta muy peculiar. Por lo que los presentes al centrar su mirada a lo que se "suponía" se acercaba a ellos, descubrieron a la brevedad de algunos segundos que se trataba de la mujer bruja quien levitaba arriba de su bola de cristal «¡Es Uranai Baba!».
—¿A qué se debe tu llamado, Dendé?.
—¿Será posible que los muchachos puedan observar los filtros del otro mundo que regula el Gran Enma Daio Sama?.
—¿Sabe los peligros que representa cruzar ese puente, cierto?.
—Lo sé.
—En todo caso, el único que pudiera acompañarme sería Trunks, puesto que en vidas pasadas como en diversas líneas temporales ha tenido la desgracia de morir en batalla; su alma, de algún modo, ya ha tenido conexión con el más allá; por lo que Goten tendrá que esperar aquí—después de la aclaración, agregó un último punto—Solo será un instante, así que procura despejar tus dudas, ¿queda claro?.
—Sí.—contestó, el Brief.
—Entonces sígueme Trunks—ordenó la anciana tomando delantera.
El nombrado observó a su amigo, y le dijo:—Trataré de darme prisa.
—De acuerdo.—le contestó.—Solo ten cuidado.
—Lo tendré.
Al cruzar el puente, la tez del muchacho se apreció un poco traslúcida, eso le preocupó sobremanera «¿Pe-Pero...?», la anciana, entretanto, pudo darse cuenta de ello, por lo que le dijo:—No te preocupes, es algo normal— Entonces, a escasos minutos de caminar a lo que parecía la «Nada» el escenario cambió en un dos por tres & llegaron con Enma Daio Sama. El hombre de gigantesca estatura observó a la mujer e inmediatamente la reconoció.
—Uranai Baba...¿qué hace usted aquí?.
—Oh, Gran Enma Daio Sama—hizo una ligera reverencia con la cabeza—este muchacho ha venido a observar la condición actual de los filtros purificadores del mal. Tal vez necesite de algún consejo también, son órdenes de Kami-sama.
—Mmmm...ya veo, conque Dendé lo ordenó...—la deidad observó al solicitante desde las alturas con el gran fruncir de su entrecejo—¿Cuál es tu nombre muchacho?—preguntó tajante.
—Trunks Brief.
E inmediatamente buscó su nombre en el gran libro de almas, pese a no encontrarlo ubicó de inmediato a su árbol genealógico—¿Eres hijo de Vegeta, no es así?.
—S-Sí...—sintió un poco de angustia, sabía que su padre no había sido un santo durante toda su vida.
—Bueno...—se puso de pie el de barba—Exactamente no sé por qué te ha mandado Dendé hacia acá, pero te llevaré solo a dar un vistazo; ¿Uranai baba podría ayudarme, por favor?.
—Por supuesto, no es necesario que me lo diga; yo sé lo que tengo qué hacer.
La mujer de edad lanzó un hechizo al gran hombre al mover sus manos en forma circular «Abracadabra, patas de cabra, yo Uranai Baba imploro para que te hagas pequeño ..."pequeñito"...», se trataba nada más ni nada menos que del encantamiento de «reducción» también llamado remedio de disminución. Este hechizo, como su nombre lo indicaba, permitía disminuir el tamaño de su objetivo, ya sea un objeto o persona; su duración era de 30 minutos como máximo; el resultado para sorpresa de todos fue que Enma Daio Sama adquirió una estatura ordinaria, de ese modo le ordenó al muchacho—Bien, sígueme, es por aquí.
—S-Sí, señor.
En pleno camino el guardián preguntó observando al joven desde su hombro—¿Qué quieres saber?.
—En realidad no mucho—contestó ante lo obvio—me imagino la situación de los filtros, seguro es un caos.
—Lo es.—justo se frenó & le mostró los filtros saturados. Éstos escurrían una sustancia muy parecida al petróleo, como lava. Y en ella, sobresalían múltiples frases en eruptos de vapor con un fuerte hedor «¡Dinero, quiero mucho dinero!» «Deberías de traicionarla» «Su vida no vale nada» «¡Róbalo, ni cuenta se dará!» «Envidia, seguro eso es» «Es un ser insignificante» «¿Cuánto dinero apostarás?» «¡Vamos, miéntele!» «¡Mátalos a todos!» «No importa sus sentimientos, es una basura»; se repetían una y otra vez, e incluso, se agregaban otras nuevas haciéndolo aún más terrible—El mundo es un desorden, ¿lo estás escuchando?.
Con pena el joven contestó:—Sí. Supongo que por esa razón ha sido imposible volver a la normalidad—pues en efecto la avaricia humana y demás defectos reprochables sobrepasaba los límites.
—Es correcto; los deseos de las personas son muy perniciosos, eso contamina hasta la más bella flor. Cada vez existe menos la nobleza, la empatía, el respeto, entre otras cualidades dignas de las personas. Agreguemos que el gran degenere aumentó aún más debido a que las líneas de los mundos se mezclaron; mientras unos dañan & la pasan bien, otros simplemente buscan cómo sobrellevarlo & escabullirse lo mejor posible.
Y lo último mencionado hizo que el azúl recordara a Mai & al Hanabi—Es verdad.
—¿Por qué lo dices tan seguro, Trunks?.
—Porque en esas circunstancias conocí a alguien especial...y ahora necesito salvarla e intervenir en algo que originó la Princesa Serpiente.
—¡¿La Princesa Serpiente has dicho?!—el sujeto se consternó.
—Así es.
—Esa mujer también escapó del lugar donde pertenecía, es una bribona.
—Lo sé.
El empresario a grandes rasgos trató de explicar la situación que le agobiaba a Enma Daio Sama—Comprendo...—el de piel roja llevó una de sus manos a la barbilla, luego expresó:— Pero tú eres fuerte Trunks, puedes enfrentarle; sin importar los pecados que ha cometido tu contraparte por lo saltos en el tiempo, detrás de ello existía la esperanza & la justicia; y tú tienes esa sed de justicia. Tal & como te lo dijo Dendé, es tiempo de probar sus fortalezas como humanos; el mundo, por desgracia, es como es; tu mismo lo estás viendo—con la mirada señaló los filtros nuevamente.—¿Supongo que harás lo que sea necesario para salvar a esa mujer, no es así?.
—Juro que lo haré—asintió con valentía al tiempo que apretó sus puños.
—Entonces toma...—le entregó un amuleto, era un papel con unos kanjis que al leerse decía «Kibō»; su significado radicaba en la esperanza—Es un amuleto de protección, te ayudará un poco a protegerte de esos demonios.
—Gracias.
—Entretanto, es tiempo de volver, Trunks; tienes una misión en la Tierra qué resolver.
—Sí.
Fue así, que el azúl, pese a no haber conseguido alguna herramienta o una mínima ayuda extra de parte de las deidades, su espíritu se llenó de vigor sabiendo que todo dependería de sus acciones. Entonces, al fruncir su mirada, pensó para sí mismo:
»Llegó el momento de actuar.
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—Es mejor dejar que las cosas fluyan a como están estipuladas.
—ESO NUNCA.
El verlo le había regresado la calma a su afligido corazón. Mantenía consigo la camisa blanca que le entregó para ofrecerle abrigo a su cuerpo; la prenda aún conservaba el olor de su fragancia masculina, de aquella noche mágica, de aquel beso genuino que les garantizó que su sentir era tan real como auténtico. Se abrazaba a sí misma rodeando sus piernas, y mientras se mantenía sentada sobre el suelo, los chillidos de ratas se hicieron presentes al rondar cerca de la charola de comida que ni siquiera probó. Las horas parecían décadas para la Pétalo de Arena, pero tenía que ser fuerte & hacerle caso a su indicación «No pongas resistencia, haz lo que te pidan, Mai».
—Trunks...—susurró su nombre. Y como si éste se tratara de una palabra secreta, fue que apareció unas de las asistentes personales de la Princesa Serpiente, cambiando así, un poco su panorama.
La joven se acercó a ella, le dijo:—Señorita Mai, me dieron instrucciones de que la llevara a su camerino privado—abrió la celda la joven de piel verdosa & la liberó de la cadena que sujetaba su pierna—Sígame, por favor.
—S-Sí.
A paso lento la pétalo siguió a la chica; sus piernas debido a la poca movilidad que mantuvo durante su aislamiento estaban entumecidas, pesaban. Con esa sensación que entorpecía su andar, su mente la hizo desvariar de un momento a otro. Sin embargo, al volver a su realidad, y como en primer instancia, supo que el periquete de su unión con el Señor Zuhnama se aproximaba; era lo único que tenía seguro.—No...— pensó a su pesar, pues de solo imaginarlo le provocaba ciertos escalofríos. Por ello, un frío crudo se alojó en su pecho, después bajó por su estómago & terminó arrullándose en la cuna de su vientre sin ganas de irse. Y no era para menos, pues ciertamente, ella era ignorante de todo lo que pasaba a su alrededor. No sabía nada de Trunks, nada de Violet y mucho menos de Ranfán. E incluso su fé solo se mantenía latente de las promesas en el aire que le habían hecho, mismas, que sostenían castillos en las nubes. Aunque debía de confiar, sin importar sus miedos, debía de hacerlo. Fue así, que de pronto, reconfortó sus temores al recordar lo firme de sus palabras —«Vendería mi alma al diablo por sacarte de aquí»—; pero mientras la ausencia de sus amigas & de él existiera, la sentencia de su matrimonio estaba por volverse una realidad.
—Hemos llegado...—la asistente le cedió el paso—Adelante—luego indicó:—Hay un baño para que pueda asearse, y también un sillón para que duerma; en el respaldo hay una pijama limpia y en aquel estante alimentos básicos como agua & algunos refrigerios para calmar su hambre. En el tocador encontrará todos los accesorios necesarios como maquillajes & bisutería para su próximo arreglo; le aconsejo que ya tenga en mente cuál será la coreografía que hará para la función—y finalmente señaló—En aquel baúl encontrará algunos vestuarios que le podrán servir; por lo pronto permanecerá aquí hasta nuevo aviso.
—D-De acuerdo...—justo antes de ser encerrada observó a un costado un maniquí con un extraña ropa—¿Para qué presentación es ese vestuario...?—preguntó con extrañeza la de amarillo en especial por el amplio sombrero que coronaba dicho atuendo.
—Es natural su pregunta, Señorita Mai. Tal vez no es algo a lo que estemos acostumbrados, pero ese vestido es el típico traje de novia de las mujeres del Planeta Calvo.
—Y-Ya veo...
—Bien, con su permiso—la mujer se retiró, cerró la puerta con toda la seguridad posible para evitar que la futura novia escapara.
Al quedarse sola y con la curiosidad en su mirada, fue que se acercó a observar a detalle el traje—Umm...es algo raro ...—se dijo a sí misma, aunque en realidad el diseño era algo «especial» por no decir «feo», pues éste constaba de una falda morada, un top verde, y un ensamble rojo que cubría los brazos por completo. Pero sin lugar a dudas, lo más extravagante seguía siendo aquel sombrero que si bien, parecía tener la forma de un gran "turrón" en su punta resaltaba un esponjoso "pompón" haciéndolo lucir como un delicioso cono de nieve; todo era rodeado por un velo en tono suave—Vaya...
Sin más cuestiones se fue directo a tomar una ducha, debía de asearse, estaba hecha trizas. Por lo que al terminar y al vestirse con la clásica bata rosa vaporosa, se miró al espejo con cara lavada & suspiró—Y ahora qué sigue...—la duda le carcomía. Entonces, se colocó nuevamente la camisa blanca del muchacho, necesitaba sentirlo cerca, sentir su calor. Así que con esa sensación de protección se fue directo al sillón, se acurrucó pensando en él —Trunks...—así que con la mano derecha acarició por mera inercia su argolla de matrimonio mientras su mirada estaba fija al techo.
Volvió a suspirar, y dijo a media voz:—Espero todos se encuentren bien.
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Mientras la Pétalo de Arena acariciaba su argolla & descansaba por un instante al cerrar los ojos, el azúl, entretanto, sostenía la mirada de su institutriz; ambos se encontraban a solas en el gimnasio personal del muchacho, estaban frente a un gran espejo.
—Tienes que poner atención, Trunks; sé que por naturaleza se te dificultarán algunas cosas, es obvio, pero tenemos poco tiempo, ¿lo entiendes, cierto?—con ello exigió cooperación de su parte.
—Claro, solo dime qué debo de hacer.—al no tener la ayuda de las Esferas del Dragón & de ninguna deidad, salvo de aquel sello de protección que le dió Enma Daio Sama, era un hecho que todo dependería de él, así como del único AS que tenían bajo la manga: SER MAI.
—Tienes que ser sensual; en pocas palabras tienes que ser sexy.
—"Oh, claro ..."—se expresó irónico al esbozar, hasta con cierta burla, pues sabía a la perfección que no lo era.
—Escúchame, primero que nada deberás de aprender a escuchar & prestar atención a las personas que te interesan; supongo que eso te sale muy bien—se refería cuando él iba al Hanabi como espectador a ver a Mai— Y bueno, en este caso te enfocarás en todas las personas en general, es decir, a todos los asistentes. El sentirte seguro, al detener sus miradas justo como ahora me estás mirando, es casi una garantía que todos tendrán el interés hacia ti, y crecerá conforme se sientan vistos; no sospecharán, te lo aseguro. Naturalmente a todos nos gusta sentirnos apreciados, ¿no es así?—entonces, le preguntó de momento al Brief—¿Qué tan bueno eres para bailar?.
—No tengo idea, quizá sea pésimo.
—Me tomé el atrevimiento de traer esto conmigo, mira—le mostró una peluca negra con flequillo recto—¿podrías usarla?, qué mejor que desde ya te visualices con ella.
—¡¿QUÉ?! ¡¿A-Ahora?!—su faz se mostró atónita, desencajada.
—Claro, ¿por qué no?.
Después de haberse ciclado por algunos segundos, reaccionó:—E-Está bien...—sin embargo, al esbozar resignando murmuró a su pesar «Santo Dios...». Así que un poco sonrojado y con ligera resistencia, terminó por hacerlo; sin ni siquiera verse al espejo se colocó el postizo bajo su entendimiento—Listo, ya quedó.
—Déjame ayudarte—se acercó la mujer a él, y de puntitas, para alcanzar su cabeza, fue que le dió un mejor reacomodo a los cabellos—así está mejor. Bien, ahora acércate al espejo.
Temeroso & tragando saliva se acercó lento; en verdad iba ser un gran impacto verse de esa manera. Por lo que le pidió al cielo, que ni su madre, ni su hermana, y mucho menos su padre, se dieran cuenta de lo que haría, porque de ser así, estaría frito. Entonces, cuando observó su propio reflejo, con la primera modificación que le habían hecho para llevar acabo el plan, quedó boquiabierto debido al gran parecido que había adquirido a su esposa—E-Esto es i-imp..
—¿Quieres decir impresionante, verdad?—Ranfán le robó la palabra.
—Sí, bueno...—aunque más bien quiso decir «imposible».
La mujer al sostener sus hombros de tal modo que ambos se observaron en el espejo, le dió ánimos al insistir—Mírate, te ves sensacional, igual de hermosa que nuestra querida Mai.
—¿Crees que lo haré bien, Ranfán?—era natural que siendo hombre se sintiera un poco perdido para llevar acabo dicha misión— No lo sé ...a veces no me siento apto para ello.
—Lo harás espectacular, Trunks—luego aconsejó:—Y por tu propio bien, no lo veas como un acto ridículo, mejor asimila que «esto» será tu método de ataque: una buena estrategia, es todo. Además, no vamos a complicarnos demasiado, entrenaremos una simple coreografía de un minuto; es el tiempo justo para que te presten atención. En cuanto termines, atacarás, y si es preciso, destruirás todo.
—Entiendo—asintió firme ante la indicación.
La mujer tomó su rostro con ambas manos, le miró—Recuerda que no solo estará el Señor Zuhnama presente, sino también estará el Señor de las tinieblas: el gran Daburah; debes de tener cuidado con él debido a que se dice que puede convertir en piedra a sus adversarios al escupir de su propia saliva. Así que sería bueno que te valieras de alguna herramienta, ¿qué tal unos abanicos de mano?—sin embargo, la mujer al fijar su mirada al fondo, observó un sable dentro de un exhibidor de cristal.
—¿Esa espada es tuya...?.—se dirigió de nueva cuenta al azúl con cierto asombro.
—Sí...
Después de haber escuchado su respuesta, preguntó con interés:—¿Y sabes usarla...?.
—Creo que sí...
—Asombroso...entonces esa será la herramienta perfecta para tu coreografía—segura de sus palabras, le dijo firme—Es tiempo de entrenar, Trunks.
El de peluca negra frunció la mirada & asintió decidido—Hagámoslo.
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—Tu trabajo será más sencillo que el de Trunks—dijo, la violeta—Solo es necesario tener buenos modales.
—¿A qué te refieres exactamente con "buenos modales"?.
La otra pareja había decidido estar a solas en el área del comedor para la capacitación exprés—Ya sabes, cosas como «¿se les ofrece algo de beber?», jugar a los naipes, tener buenas pláticas, hacer sentir a los presentes escuchados. Pero eso sí,—advirtió—una Pétalo de Arena siempre debe de ser sensual & atenta. Recuerda que Trunks observará todo desde arriba del escenario, entretanto tu, permanecerás vigilando el área de las mesas; si llegara a suceder algún tipo de contingencia, lo ayudarás, ¿comprendes?.
—D-De acuerdo—al pensar que sería algo sumamente fácil, dijo con cierto gusto e inocencia—Soy bueno con los naipes—pero esa faz pronto se esfumó cuando le dijeron:
—Toma, ponte este vestido & también colócate esta peluca castaña.
—¡¿Eh...?!—recibió las cosas consternado.—…¿Pe-Pero Violet...?.
—¡Anda hazlo, no hay que perder tiempo!—se cruzó de brazos la mujer, estaba impaciente—Además, tengo que enseñarte cómo moverte & caminar; una lección básica de esto, es el "Tacón-Punta"—tal denominación la indicó al alzar el dedo índice, resaltando así su importancia.
—¿Tacón-Punta...?—preguntó al alzar una de sus cejas; su faz expresaba cierta confusión.
—Así es. El Tacón-Punta te hará recorrer millas—afirmó la violeta segura de sus palabras asintiendo repetidas veces «ajá, ajá».
—¿Es en serio...?—ese nombre había llamado su atención, pues pensó que se trataría de una poderosa técnica, que incluso, hasta podría enseñársela a su padre.
—¡Con el tacón-punta dominarás el mundo entero, Son Goten!.
—¡Asombroso!—el azabache estaba ansioso por descubrir de qué se trataba.
—Pero no me mires así & vístete ya—le ordenó.
Esbozó a su pesar, y sin más remedio obedeció la indicación. Al colocarse el disfraz femenino a como su conciencia lo guió, regresó de pronto con la mujer—Estoy listo,—se retractó de inmediato—qui-quise decir "estoy lista".
—Bien. Ahora dime, ¿puedes hacer tu voz más aguda?.
—¿Có-Cómo dices? ¿mi voz...?—una gota de sudor se resbaló por su sien; en verdad esto de vestirse de mujeres iba muy en serio—Bueno...pues supongo que sí, je, je, je—rió nerviosos.
—Puedes decir algo como: " Buenas noches, ¿se les ofrece algo de beber, apuestos caballeros?".
El muchacho carraspeó—Lo intentaré...— así que al afinar, dijo en tono chirriante:—"Bu-Buenas noches, ¿se les ofrece algo de beber, apuestos ca-caballeros? ji, ji, ji"—le agregó una simpática risa al final.
—¡Eso es! ¡muy bien!;—la mujer sonrió debido a que le había salido bien la actuación, aunque más bien habia sonado como la famosa ardilla cómica de la televisión—Vamos, practiquemos un poco más—Violet, pese a su determinación, muy en el fondo, pensaba en el bienestar de su amiga «No te preocupes Mai, iremos por ti y te salvaremos».
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Mientras la técnica del «Tacón-Punta» habia resonado en el comedor, en el gimnasio personal la espada se balanceaba de un lado a otro con gracia. En el fondo se escuchaba el ritmo que se le había exigido y le acompañaba con aplausos tajantes dirigiendo sus pasos: «Y uno, y dos, y tres & cuatro» «Una vez más: y uno, y dos, y tres & cuatro»; su mirada penetrante se fijaba en el espejo, pues el reto de su vida era en dar lo mejor de sí mismo. Y no, no era para una estrategia empresarial o algún convenio a favor de la Corporación Cápsula, sino esta vez luchaba por convertirse en una auténtica Pétalo de Arena; no había otra alternativa, era un sí o sí. Así que el haber elegido la herramienta de la espada le había hecho sentirse más seguro, como más audaz & dominante: fingía ser ella, pero tenía un toque único muy distintivo de él, difícil de igualar. Ranfán entonces le enseñó una coreografía bastante simple que solo consistió en mover sus piernas de un lado a otro y de frente hacia atrás. La acrobacia de sus manos harían el resto, se encargarían de la magia & la hipnosis masiva. Pues la mujer se dió cuenta que el empresario era capaz de presentar tremendo show a los espectadores con los grandes movimientos que hacía con su hoja de acero «Y uno, y dos, tres & cuatro».
—Eso es, vas mejorando, se ve muy bien —aconsejaban al hombre de cabellos negros & orbes azules —Encuéntrate Trunks, siéntete. Busca ese punto de éxtasis dentro de ti; esa convicción.
La institutriz agregó que el respirar sería básico para llevar acabo su acto, así como el sostener la mirada de sus asistentes sin miedo. «¡Rétalos con la mirada, Trunks!». Tener ese toque sensual era digno de una Pétalo de Arena. Ser un miembro del HANABI consistía en creer que la noche tenía un aire tropical con una pizca de aroma excitante & que la Luna era de queso. E incluso, soñar ser el dueño de una isla misteriosa en el mar, daba cierto poder. Esa magia de mujer era de suma importancia dominar para su plan, Trunks tenía que convertirse en un imán atrayente del cual nadie pudiese escapar o dudar. Ser el veneno letal que adormece, el protagonista de una fiesta & en cada movimiento expresar el gran deseo de amar; regalar a los espectadores abrazos en el aire fingiendo un supuesto amor sin final. Tener agallas, tener gracia, aroma, perfume & frialdad; adquirir esa pasión que se consume en las entrañas: la magia de ser mujer.
—Lo tienes, eso es.
El hombre que pretendía ser mujer, mismo, quien portaba un pants gris mientras su camisa había sido enroscada dejando así expuesto su abdomen marcado, cerró los ojos y se dejó llevar por la música sensual, pues se mentalizó en que él era intrépido & muy poderoso, y no existiría alguien que detuviera su lucha, sus ganas, pues «con o sin» ayuda de las deidades salvaría a Mai.
Se repetía internamente:
» Soy intrépido & poderoso.
»Soy Intrépido.
»Y muy poderoso.
»Yo te salvaré, cariño mío.
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Las horas se fueron sumando & restando al desafío. Por lo que afinaban los últimos detalles para presentarse al Hanabi a la brevedad posible. Ranfán maquillaba los labios del Brief en un tono rojo, le observaba & no dejaba de impresionarse—En verdad te pareces mucho a Mai...—; el traje de Trunks era de cuero, debido a su acto con la espada se prestaba para que fuera un hechura un poco ruda; consistía en un top negro y una falda larga pero con aberturas hacia los lados, lo que significaba que sus piernas se mostrarían. Así que fue necesario valerse de unas pantimedias para que no se apreciara alguna imperfección. El cabello era tal cual al de su amada, largo con flequillo negro, el tono de sus ojos era muy similar. Aún así, Ranfán sugirió que cubrir la mitad de su rostro con un cubreboca, sería buena idea e iría muy bien con su vestuario.
—¿Estás nervioso, Trunks?—le preguntó la mujer mientras terminaba de alistarlo.
Realmente él no sabía qué sensación sentir, pues tenía una revoltura de sentimientos encontrados. Era obvio que los nervios estarían presentes, como el temor, la angustia & la gran responsabilidad que llevaba sobre sus hombros de no cometer algún error; aunque estaba listo para lo que viniera—Quizá solo un poco...—contestó.
—Comprendo, no es para menos—le miró con empatía—Bien, creo que es momento de alistarnos, iré con Violet—pues ambas habían acordado en vestir completamente de negro.
—De acuerdo, adelante.
En eso, el otro joven se filtró al gimnasio para verse con su mejor amigo—Trunks...—el mencionado volteó, pero cuando ambos se observaron a los rostros una gran conmoción los consumió, dejándolos boquiabiertos.
—Por todos los cielos...¡eres igual a Mai!—le señaló.
—¡Y tú...!—se frenó de momento—Bueno... realmente no sé si decirlo.
—Anda, dilo...—el Son resignado, le autorizó.
—Eres igual a tu exnovia Pares.
—Lo sé...en cuanto me ví en el espejo fue en lo que pensé, ¡rayos!—El hijo de Gokú tomó asiento en uno de los tantos aparatos del gimnasio, luego esbozó a su pesar:—Esto de andar en tacones es todo un desafío; al menos tú no los usas,Trunks—para su mala suerte ya había descubierto la farsa de la poderosa técnica del tacón-punta; pues era eso, saber caminar en tacones o si era preciso hasta correr con ellos.
—Y al menos tú no serás quien baile frente a todos esos demonios—ambos esbozaron una sonrisa, pues ambos roles definitivamente eran complicados.
Sin embargo, la esencia natural de Goten, era la gracia de su humor. Así que sin importar las circunstancias siempre tenía algún comentario bien atinado para agregar—Oye Trunks...
—¿Eh...?—se dirigió hacía el menor—¿qué sucede...?.
—Deberías de aprovechar la oferta del Señor Zuhnama, es tentadora, hermano; imagínate, serías la soberana de todo un planeta, ja, ja, ja.
—No me digas esas tonterías, por favor...—su faz se mostró un poco irritada, aunque luego se le dibujó una sonrisa en los labios, a lo que dijo después:—Aunque supongo que no es una mala proposición.
—¡Lo ves!—ambos rieron abiertamente.—No te lo tomes tan en serio, solo quise dejar a un lado la tensión. Además, bueno... tú sabes...
Trunks al sospechar lo que probablemente diría, intervino:—No, será mejor que no lo digas.
—Vamos, no tiene nada de malo.
—Lo sé, pero...
—Es que creo que...
—¡No! ¡no lo digas!.
Y lo dijo:—Creo que te ves linda.
Tras recibir tal halago por parte de su amigo, no supo exactamente cómo reaccionar, por lo que de sus labios solo salió un simple—Ah...gracias.—y después de un silencio, agregó:—pues tu igual.
—¿En serio?...woow sensacional.
—Es hora de irnos—intervinieron las mujeres que vestían como todas unas espías—Durante el camino repasaremos el plan por última vez.
—¿Estás listo, Son Goten?.—preguntó Violet al menor.
—Lo estoy.
—¿Y tú estás listo, Trunks?—le preguntó Ranfán al azúl.
Esa sensación, esas mariposas en el estómago que se siente ante lo desconocido, ante el desafío, al querer ser victorioso, lo hizo tragar saliva de una; definitivamente no sería algo fácil. Así que después de algunos segundos, respiró hondo, y contestó:
—Estoy listo, hagámoslo.
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CONTINUARÁ...
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Nota de final:
Hola a todos, amigos :D aquí hago entrega del antepenúltimo capítulo de Pétalos de Arena, espero que haya sido de su total agrado. Y bueno, como diría "Alpha" de los Power Ranger "¡Ay, ya, ya, yay, Zordon!" Es que joder, si yo estoy nerviosa que soy la autora del fanfic y que no podré un pie en ese maldito escenario del haberno, imagínense mis pobres muchachos xD y también que angustia de Mai de no saber nada de nada más solo lo inevitable. Definitivamente el amor hace que uno haga lo que sea, eh, jaja. Y ay, ¿cómo les irá en su plan de rescate? ¿los descubrirán? ¿qué pasará en esa función de contraataque? ¿Podrán impedir esa boda? ¡Uy, qué nervios! XD ¡#& 826: ) 6$={!
Nos pasamos de rapidito a los saluditos :D agradezco como siempre a los que agregan a favoritos, un gusto para mi, como a los rws por parte de Cereza de pastel, Lya, Velmon, Trumai Love, REI III NGE, Nancy & recientemente a Ichigo1423. Saludos también a Fernanda Villalba & Mar Rivera quienes siempre están al pendiente de la Fanpage con las actualizaciones, ¡a todos gracias!.
Saludos a mis queridos lectores silenciosos, (¿Cómo andan mis muchachos?). También agradezco el espacio que me brindan las comunidades del Trumai que gentilmente comparten mis actualizaciones como cualquier otra cosa de mi contenido: chicas, gracias por su apoyo, y a los que dan like a esas misma publicaciones millones de gracias por su apoyo.
Sin mucho qué decir, me despido como siempre al decirles: ¡Nos leemos pronto!.
Cariños siempre:
Kuraudea~
