En el capítulo anterior, Ash y Serena llegaron a Ciudad Novarte tras arrestar a ese ladronzuelo el cuál parecía ser un mercenario del Team Flare. Ash se hizo diversas pruebas medicas para investigar su amnesia. Mientras que Serena se reunió con su amiga Aria, la idol y modelo le presentó una oferta para unirse junto a ella a un proyecto que cambiará el rumbo de la región Kalos... Más tarde, Ciprés, un científico apasionado por las piedras poder, sugirió una batalla entre Ash y Sawyer, un joven prometedor. ¿Esta batalla cambiará el destino de nuestros protagonistas? ¿Ash y Serena encontrarán respuestas?
CAPÍTULO 3- RESPUESTAS
Narra Serena:
-¿Recuerdos, Serena?-
-Muchos, Aria...-
Una brisa agradable golpeaba mi cabello mientras el sol brillaba en lo alto. A mi alrededor todo me resultaba muy nostálgico, al fin y al cabo aquí me gradué de mis estudios hace un año.
La pista de combate en el patio del Instituto Novarte era muy recordada tanto por mí como por mi querida amiga Aria, la cuál estaba sentada a mi lado en las gradas. Ambas disputamos muchos combates aquí. Pasamos muchísimas horas de entrenamiento.
Las líneas de la arena del campo, los bancos de piedra, los árboles alrededor... Fueron muchas horas de sudor en este espacio...
-La de broncas que nos llevamos por combatir a escondidas en los recreos, muchos profesores tuvieron que acabar locos con nosotras...- Aria se reía haciendo memorias de aquellos años. Yo sonreí levemente recordando cada sermón diaria, pero no podíamos evitarlo, era nuestra pasión.
Pero... ¿Sigue siendo todavía mi pasión...?
-¡Bien! Vamos a comenzar-
El profesor Ciprés se colocó en medio del campo de batalla. Su función iba a ser la de referí.
Al ser sábado, la escuela permanecía cerrada, sin embargo Ciprés parece que tenía sus buenos contactos, con una simple llamada consiguió acceso a este campo de batalla.
-Esta mañana, Sawyer tuvo varias batallas de prueba para el proyecto. Creo que Ciprés usó este mismo campo para ello- Aria explicaba seriamente.
-¿Batallas de prueba? ¿Y yo no tendría que pasar por eso?- Cuestioné extrañada.
-Como te dije, tú serías una invitada de honor- Fruncí el ceño ante la respuesta de mi amiga.
-Vamos, lo que viene siendo una enchufada...- Desvíe la mirada molesta, ¿Y si alguien se queda fuera del proyecto porque yo ocupé su plaza?
-Tu currículum creo que es suficientemente amplio como para evitar hablar de "enchufismo". Yo tampoco tuve que pasar por ninguna batalla para entrar, querida amiga- Me crucé de brazos ante la respuesta de Aria, cuando a ella se le metía algo en la cabeza no había quién se lo quitase.
-Tú eres fuerte...- Suspiré con pesadez, la idol iba rápidamente a saltar a responderme molesta, pero para mi suerte, Ciprés interrumpió.
-¡La batalla entre Ash y Sawyer va a comenzar! Será una batalla amistosa con las reglas básicas. El combate finalizará cuando alguno de los dos pierda su forma poder, ¿Entendido?- Tras esas palabras miró a ambos participantes.
-¡Ash! Intentaré contenerme un poco, Ciprés ya me contó tu caso, si perdiste la memoria imagino que tus habilidades no serán las más óptimas. No te lo tomes a mal, pero no quiero hacerte sentir peor de lo que ya estarás pasando...- El peliverde miró de forma comprensiva al peliazabache.
-¡No te preocupes, Sawyer! ¡Quiero que vayas con todo!- Tanto el peliverde como Ciprés se quedaron sorprendidos.
Sawyer parecía que iba a negarse nuevamente, pero al ver el gesto de Ash decidió cambiar de opinión. El joven asintió y se colocó en su puesto.
-No sé yo si Ash está teniendo una buena idea...- Aria se veía preocupada por el desenlace que podía tener esta batalla.
-¿Tan fuerte es Sawyer?-
-Todos los participantes del proyecto son muy fuertes, Serena. Son jóvenes promesas, no sería descabellado decir que son los mejores de la región actualmente-
Sin quererlo, un nudo en el estómago se me formó al oír esas palabras. No me gustaba sacar conclusiones precipitadas, pero... ¿Cómo un chico que perdió la memoria iba a dar guerra contra una de las jóvenes promesas de Kalos?
Junté mis manos nerviosa, me sentía inquieta a pesar de no estar en el campo de batalla. Aún tenía esa mezcla de emociones por la invitación al proyecto, y estar presente en una batalla después de tanto tiempo solo hacían aumentarlas...
Me preocupaba Ash, lo está pasando mal por su situación y una derrota aplastante lo terminaría de hundir... ¿Pero por qué me siento más nerviosa de lo normal? Es decir, lo conozco desde hace poco, de hecho solo he intercambiado unas pocas palabras por él. No sabía el motivo pero mi corazón iba aumentando de velocidad lentamente.
Sin embargo, algo me tranquilizaba un poco, Ash portaba una sonrisa que parecía sincera, su semblante era bastante tranquilo.
-Bien, si está todo dicho podemos comenzar...- Ciprés levantó un brazo para dar comienzo a la batalla- ¡Adelante, usad vuestras piedras poder!
Sawyer alzó su piedra poder al cielo y unos rayos verdes empezaron a rodearlo. Poco a poco se fue transformando, tanto las puntas de su pelo como sus pupilas se tornaron de un color verde muy característico, distinto a su cabello, era un color vivaz y reluciente, representando al tipo planta. El peliverde cambió su semblante con su nueva forma, ahora lucía completamente concentrado y hasta algo desafiante. Digno de alguien acostumbrado a las batallas de alto nivel.
Nos fijamos en Ash esperando algún cambio o preocupación en su rostro, pero era todo lo contrario... El peliazabache muy seguro de si mismo al ver a su rival, alzó su piedra poder con fuerza. Los rayos amarillos y las chispas no tardaron en rodearlo por completo comenzando la transformación, sus ojos y las puntas de su cabello se tornaron de ese amarillento reluciente, y todo su cuerpo soltaba chispas de electricidad. Él también tenía cierto gesto desafiante pero estaba acompañado de una sonrisa confiada.
-El tipo eléctrico no le hace mucho daño al tipo planta, tenlo en cuenta...- Sawyer hacía uso de sus conocimientos y avisaba a Ash para intimidarlo.
-¡Lo tengo claro! ¡Y no me preocupa en absoluto!- Nuevamente, Ash dejaba sorprendido al peliverde con sus palabras.
-Sin más que decir... ¡QUÉ COMIENCE LA BATALLA!- Ciprés gritó con fuerza y dio paso al duelo.
Ash VS Sawyer
-¡Lluevehojas!-
Mi corazón pegó un pequeño vuelco al ver que Sawyer invocaba uno de los ataques más potentes de tipo planta nada más comenzar el combate. La tormenta de hojas fue lanzada como un misil e impactó de lleno en Ash, el cual no hizo ni un amago de intentar esquivarlo. Una cortina de humo muy potente rodeó al peliazabache.
-Parece que el aviso de Ash funcionó, Sawyer va con todo de primeras...- Aria susurraba expectante.
-¡Ash!- Me levanté algo preocupada, solo con ver el ataque sabía que tenía una potencia tremenda.
-La respuesta está clara...- Ciprés se sentó delante nuestro en la grada- Cuando dos luchadores fijan sus miradas con sus poderes activos, se pueden hacer una idea de la fuerza que tiene su rival. Se podría decir que sus poderes se comunican y se preparan para la batalla... Serena, ¿Es así, no?- El científico me miró de reojo.
Yo asentí algo consternada, sabía perfectamente que esas palabras eran ciertas. Mis experiencias me lo habían enseñado hasta la saciedad.
Aún así... ¿Por qué Ash no esquivó el ataque? ¿Por qué lo recibió de lleno? La cortina de humo del impacto se fue disipando poco a poco, todo indicaba que el tipo eléctrico no había aguantado el golpe, pero...
-Vaya, eso no ha estado mal...- Se escuchó una voz desde el humo. Todos observamos asombrados como un silueta con una estela blanca salía disparada desde la cortina. Era Ash invocando un Ataque Rápido, Sawyer de la impresión no tuvo tiempo de reaccionar ante tal sorpresa y el movimiento le golpeó de lleno haciéndole retroceder unos metros.
El peliverde se quedó medio arrodillado y parecía dolorido, mientras que Ash estaba de pie como si nada. Ni Aria ni yo entendíamos nada, ¿Ash era así de fuerte? ¿Qué fuerza tenia ese Ataque Rápido?
-¿Pero qué...? ¿Cómo es que estás intacto?- Sawyer se levantaba aún sorprendido por lo que acababa de pasar.
-Si te preguntas por qué recibí el ataque de lleno era para confirmar mis sospechas. Eres fuerte, muy fuerte... ¡Vamos a darlo todo!- El peliazabache se colocó en posición de combate mientras sonreía con confianza.
-Vaya, tu mirada no mentira al final... Bien, habrá que ponerse serio...- Sawyer se dio dos palmadas en sus mejillas ya completamente recuperado, y se preparó para su siguiente movimiento. Si rostro serio aún se mantenía, haciendo contraste con la sonrisa de Ash.
-¡Corte!- Ash invocó dos navajas relucientes en sus manos y se lanzó hacia delante.
-¡Hoja...Aguda!- Sawyer invocó a duras penas las navajas verdes en sus brazos para defenderse, su rival se había vuelto a acercar a gran velocidad. Las navajas eran para defenderse en el sentido más literal, ya que Ash no le dejaba respirar ni un segundo.
-¡Arriba! ¡Derecha! ¡Izquierda!- Ash estaba bombardeando a Sawyer a puñaladas, daba la impresión de que si no le indicaba la dirección de estas, habría conectado unos cuantas hace rato. El peliverde no hacía más que cubrirse adolorido.
-¡Toma esto!- Sawyer logró esquivar por un segundo y encontrar un punto débil, lanzó su navaja contra su espalda pero el azabache reaccionó rápidamente para bloquearlo.
Los dos retrocedieron tras ese choque intenso, Sawyer jadeaba para recuperar aire, mientras que Ash todavía parecía estar casi intacto.
Los tres espectadores estábamos con la boca ligeramente abierta sin saber que decir por lo que estábamos presenciando. La batalla había tomado un rumbo totalmente opuesto al que se esperaba.
-No me lo puedo creer... ¡Esto es mejor de lo que esperaba!- Ciprés exclamaba con mucha emoción, el científico parecía el más interesado por el tipo eléctrico.
-¡Ash es increíble! ¡Le está ganando a un tipo planta como si nada!- Aria se levantó eufórica por la batalla.
-Y se supone que no tiene recuerdos, no me quiero imaginar lo fuerte que era antes de tener ese accidente...- Ciprés se preguntaba asombrado.
Yo estaba sumida completamente en la batalla, mis ojos brillaban con mucha intensidad al ver a este chico combatir de esa forma. Sin quererlo, un sentimiento se estaba apoderando de mi poco a poco... A la vez que mi piedra eléctrica se movía ligeramente dentro de mi bolso...
Ash parecía tener un talento innato para los combates, esa velocidad, agilidad y fuerza... Parece que las batallas son una segunda naturaleza para él. Cada movimiento parece calculado, pero a la vez, instintivo...
Un recuerdo pasó por mi mente...
-¡SERENA ES INCREÍBLE! ¡ESTÁ DESPLEGANDO TODA SU ENERGIA Y PODER! ¡XXXXXX NO TIENE OPORTUNIDAD DE DEFENDERSE!-
El narrador desató aún más la locura en el estadio, mi mente y mis sentidos estaba en el combate, pero esos ánimos y gritos de admiración por mí figura no podían evitar cruzarse por mi ser, y avivar aún más la adrenalina que recurría mi cuerpo.
Llevaba una serie de varios ataques en los que mi rival no tuvo ninguna oportunidad de defenderse, yo estaba en uno de esos momentos en los que estaba en perfectas sintonía con mi tipo eléctrico.
El recuerdo se desvaneció tan rápido como apareció, dejándome de vuelta en la grada.
Por un momento, pude volver a sentir esa electricidad recorrer por mis venas, el aire cargado con mi energía...
Por un momento, esa chispa volvió a encenderse en mi interior...
-Es demasiado rápido, tengo que buscar la forma de remediarlo...- Sawyer cerró los ojos con fuerza intentando recordar alguna solución- ¡Lo tengo! ¡Energibola!-
-¡Bola Voltio!-
Las dos bolas de energía chocaron entre ellas hasta explotar y crear una cortina de humo.
-¡Ahora! ¡Drenadoras!- Sawyer lanzó unas raíces de planta hacia el humo, parece que su objetivo era atrapar a Ash para reducir su velocidad y agilidad.
Sin embargo, lo que pasó a continuación nos dejó a todos en shock. Las Drenadoras iban a impactar a gran velocidad en Ash al atravesar el humo, pero en el ultimo momento el peliazabache dobló su espalda hacia detrás tocando el suelo con la punta de sus dedos, el ataque planta pasó por encima de él sin rozarle ni siquiera...
-¿¡Qué forma de esquivar es esa!?- Aria gritó incrédula.
-Menudo control de su cuerpo...- Ciprés susurró sorprendido, el científico sacó una pequeña libreta de su bata y empezó a anotar cosas.
-¡Ataque Rápido!- Ash rápidamente se introdujo en la cortina de humo que estaba a punto de disiparse, repitiendo su estrategia de antes.
-¡Lluevehojas!- Sawyer creó otra tormenta de hojas que terminó por disipar el humo- ¿¡Pero qué...!? ¿¡Dónde está!?- Tanto Sawyer como todos buscábamos a Ash. El humo se había disipado pero no había ni rastro de él.
-¡Arriba!- Aria señaló hacia el cielo.
-¡Se acabó! ¡PUÑO HIELO!-
-¿¡QUE...!? ¡Aaaaaahhh!- El peliverde no tuvo tiempo de reaccionar y fue golpeado en el abdomen de lleno por un puño congelado de un hielo intenso. Ash cayó justo de espaldas a él.
El silencio se apoderó del lugar, solo se escuchaban a lo lejos los murmullos de la gente paseando por por la ciudad y el sonido de los autos.
Todos esperábamos impacientes el resultado, aunque estaba más que claro, la sonrisa de Ash lo indicaba...
Sawyer cayó al suelo arrodillado, mientras perdía su forma poder.
-¡Sawyer ha perdido su forma poder y por tanto no puede continuar! ¡El ganador es Ash!-
Ciprés se levantó y dictó sentencia, mi amiga Aria se levantó a aplaudir muy emocionada junto con Ciprés, el científico se veía bastante satisfecho por el resultado. Había sido una paliza total.
-Un ataque tipo hielo para finalizar, Ash no es solo fuerte y ágil, ¡También tiene una gran variedad de movimientos! ¿¡No es increíble, Serena!? ¡Ha sido una gran batalla!- Aria me hablaba intentando contagiarme de su sentimiento con unas claras intenciones.
Me quedé sentada, estática, aún procesando lo que acababa de presenciar...
Bajé la mirada hacia mis brazos, estaban temblando ligeramente.
Apreté mis puños ligeramente después de ver ese último movimiento de Ash. ¿Un puño hielo? No es algo que esperaría de un tipo eléctrico, para dominar movimientos distintos a tu propio tipo elemental hay que tener habilidades excepcionales. Y Ash sin duda ha demostrado tenerlas.
Aria y Ciprés comentaban distintos detalles del combate, Ash estaba en medio del campo de batalla mirando su puño, parecía perdido en sus propios pensamientos, como si estuviera recordando cosas después de esta batalla. Parece que él había encontrado respuestas tras el combate.
¿De dónde saca tanto poder aún sin recordar nada? Él tenía una chispa y una luz en cierto modo especial, una chispa que yo perdí hace años...
¿Realmente si me uno a ese proyecto podré recuperar esa chispa que me hacía brillar como Ash? ¿Podré volver a ser la que inspiraba a todos?
¿Podré ser otra vez la Serena de la que él habría estado orgulloso...?
Finalmente me levanté observando al peliazabache con una leve sonrisa en mis labios. Aunque las dudas seguían en mi mente, observando a Ash sentía un ligero rayo de esperanza, una sensación de que tal vez, y solo tal vez, yo también pueda encontrar la manera de recuperar lo que una vez perdí.
Narra Ash:
Respiré profundamente al ver a mi rival perder su forma poder, había sido una batalla intensa, poco a poco la adrenalina producida iba disminuyendo.
La victoria había sido mía, pero algo no me encajaba. Bajé la mirada hacia mi puño, todavía con un leve rastro de escarcha helada. Un escalofrío recorrió mi brazo entero, pero no era por el frío...
Era una sensación extraña, un eco de algo familiar y al mismo tiempo lejano. Fruncí el ceño intentando descifrar de donde venía esa sensación. No recuerdo como aprendí a usar puño hielo, sin embargo, me salió de manera tan natural, como si lo hubiera hecho cientos de veces antes.
De repente, unas imágenes borrosas y difusas comenzaron a invadir mi mente. Un par de ojos brillantes como dos esmeraldas, una risa suave como un susurro de invierno, una caricia cálida en medio del frío... Sacudí mi cabeza por puro instinto, tratando de capturar esos destellos de lo que parecían ser recuerdos. Pero se desvanecieron tan rápido como llegaron, dejándome una sensación de vacío y frustración.
¿Quién me habrá enseñado este movimiento? ¿Por qué no puedo recordarlo? Es como si cada pista de mi pasado solo me planteara más preguntas.
No tuve más remedio que olvidarme, con un suspiro mis poderes desaparecieron y me giré hacia mi contrincante. Este aún yacía en el suelo mirando su piedra poder.
-¿Eh? Oh, Ash...- Sawyer se dio cuenta de mi presencia y levantó la mirada, se veía bastante decepcionado.
-¿Qué tal? Fue una batalla, ¿Verdad?-
-¿Buena? No podría decir eso, no tuve oportunidad contra ti, apenas logré hacerte rasguños...- Sawyer suspiró mientras se levantaba, aún observando su piedra poder. Parecía estar pensando en la manera de hacerse más fuerte.
-Bueno, lo pasamos bien, ¿No?- El peliverde me miró sorprendido- Desde que crucé miradas contigo al principio del combate sabía que lo iba a disfrutar mucho, ¡Me divertí durante la batalla, Sawyer!-
-¿Te... Divertirse...?- Sawyer susurró levemente.
-¿Sabes? Te vi medio serio en ocasiones, no te lo digo por nada, pero creo que deberías sonreír y disfrutar un poco más al combatir. Yo no recuerdo nada de mis anteriores batallas antes de aparecer aquí, pero las pocas veces que he usado mi piedra poder he disfrutado mucho, solamente cuando combato soy capaz de olvidarme completamente de mi amnesia...-
El tipo planta me miraba atentamente muy sorprendido por mis palabras. Creo que estaban haciendo efecto en él.
-Fue una gran batalla, Sawyer. Combatamos otra vez más adelante, ¿Vale? Estoy seguro que te harás más fuerte pronto- Extendí mi mano hacia él mientras le dedicaba una sonrisa desafiante. Sawyer bajó la mirada y le escuché soltar una pequeña risa, tras eso estrechó mi mano con fuerza.
-Está bien, Ash. Haré caso a tu consejo e intentaré disfrutar más, a veces me desespero con facilidad y no me salen las cosas...- Sawyer se llevó la mano a la cabeza avergonzado. Le iba a contestar pero en un momento se puso cerca mío mientras sacaba una libreta y un bolígrafo de su bolsillo- ¡Pero tienes que contarme todo! ¿¡Cómo fue que esquivaste mis Drenadoras!? ¿¡Cómo pensaste la estrategia del humo!? ¿¡Y ese Puño Hielo, cómo lo aprendiste!? ¡Tengo que apuntar todo!- El peliverde empezó a escribir a fuego mientras me bombardeaba a preguntas.
-Bueno, yo... Simplemente se me ocurrieron sobre la marcha, no pensé mucho... Je, je...-
-Pensar sobre la marcha...- Sawyer susurró mientras apuntaba eso ultimo- ¿¡Pero eso cómo se hace!?-
Yo sonreí nervioso mientras me salía una gotita azul. Otra cosa no, pero este chico parecía de todo menos aburrido.
-¡Ash!- El señor Ciprés se acercó a nosotros acompañado de las dos chicas, Serena iba algo más atrás, parecía algo rezagada.
-¡Ha sido una gran batalla, chicos! ¡Muchas felicidades Ash! ¡Eres muy fuerte!- La pelirrosa llamada Aria me felicitó asombrada, yo le sonreí agradecido.
-Ash, ¿Recuerdas esa idea que te comenté?- Ciprés atrajo mi atención de nuevo, yo asentí extrañado, aún no sabía el motivo de está batalla- ¿Te parece si nos acompañas esta noche al hotel donde estamos alojados? No te preocupes por los gastos, yo cubriré todo- No me parecía correcto dejarle todos esos gastos, pero ante su insistencia no tuve más remedio que aceptar.
-Serena, lo mismo va para ti. Te cubriremos los gastos de esta noche, espero que tras la batalla hayas encontrado alguna respuesta- Ciprés miró con sinceridad a la pelimiel la cual bajó la mirada, parecía algo dubitativa.
¿Respuestas de Serena? ¿A qué se refería?
~~~~Unas horas después~~~~
Los cinco nos reunimos en el salón del Hotel Novarte, todo estaba decorado con un estilo moderno y elegante, parecía un sitio con un caché bastante elevado.
La luna ya dejaba entrar su luz a través de la ventana, tras la batalla, todos nos dirigimos al hotel para asentarnos. Yo aproveché para tomar una ducha en la lujosa bañera de mi habitación, el hecho de que ese baño lo disfruté como nunca era poco exagerado, me supo a gloria. Después de esas horas en altamar cualquier baño decente creo que lo agradecería.
Compartí habitación con Sawyer, mientras que Serena con Aria, Ciprés se quedaba en otra a parte, el pelinegro parecía algo ajetreado con un papeleo. Todos nos aseamos un poco y bajamos a cenar al salón. La baba no pudo evitar caerse de mi boca al ver la pinta que tenían todos los platos, no estaba muy de acuerdo en ser "invitado" a todo esto gratis, pero no iba a dejar pasar pasar esa oportunidad, esa noche me puse las botas literalmente, al igual que Sawyer.
Durante la cena aproveché para conocer un poco más a Aria y a Sawyer, Serena seguía en su mundo y no parecía tener muchas ganas de integrarse mucho, así que decidí no molestarla. Me sorprendió mucho cuando descubrí lo famosa que era la pelirrosa, me puso un poco nervioso el hecho de estar ante una celebridad de la región, aunque era muy cercana y amigable, todo lo contrario a lo que pensaría de alguien muy famoso.
Por otro lado, Sawyer era muy apasionado a las batallas, comentamos muchos aspectos sobre nuestro combate y no dejaba de apuntar más detalles, parecía un chico muy aplicado y exigente con su vida. Entre nosotros había mucha complicidad al hablar de combates, creo que he encontrado una nueva amistad en ese aspecto.
Mientras degustábamos el postre, no pude evitar observar los detalles lujosos a mí alrededor, la opulencia del lugar contrastaba mucho con mi situación actual. Aunque me encuentre aquí está noche, pronto tendré que volver a mi desamparo...
Ciprés se sentaba al frente mientras que Sawyer junto a mi, y las chicas del otro lado. A pesar de estar con gente que no conocía tener a Serena cerca me daba una sensación de seguridad, aunque notaba una sutil tensión en ella. Llevaba todo el día así, ¿Qué le ocurría? Me estaba empezando a preocupar.
Finalmente, tras llenar nuestros estómagos, Ciprés tomó la iniciativa de la conversación.
-Ash, lo que mostraste hoy en la batalla fue impresionante. Tu habilidad con todos esos movimientos, y ese Puño Hielo a pesar de ser tipo eléctrico, es algo que muy pocos pueden hacer. Es una prueba de que tienes un potencial extraordinario...- Ciprés hablaba con una voz calmada pero convincente, todos en la mesa parecían estar de acuerdo con sus palabras. El hombre me miraba directamente a los ojos, mostrando un interés genuino en mi persona.
-No fue para tanto...- Me rasqué la nariz algo avergonzado. No estaba acostumbrado a recibir elogios, y este hombre parecía también alguien importante como Aria.
-Si que lo fue, Ash. Y por eso quiero proponerte una cosa...- Ciprés sacó algo de su maletín, eran unos papeles los cuáles puso en frente de mi.
-¿Proyecto... Espíritu de Kalos?- Leí el encabezado muy confundido.
-Así es, es un proyecto liderado por el presidente de la región. Lo que te he entregado es un contrato para convertirte en participante- Esas palabras me dejaron muy sorprendido.
-¿Del presidente? Pero yo... Es decir... No entiendo, Ciprés...- Los nervios me rodearon al ver que estaba siendo invitado a algo muy importante. Si el mismísimo presidente estaba involucrado...
-Verás, Ash. Hace tres años, un terrible accidente detuvo toda actividad de combates y batallas en la región. Llevamos tres años sin torneos oficiales ni nada parecido, este proyecto busca revertir está situación, recuperar el espíritu de Kalos- Aria me daba los primeros detalles dejándome con varias dudas. ¿Tan grave fue ese accidente?
-¿Y en qué consiste exactamente? ¿Será un torneo o algo parecido?- Pregunté con interés, algo que pareció agradarle a Ciprés. Noté como Serena también escuchaba muy atentamente.
-No exactamente, en este proyecto no solo nos enfocaremos en las batallas, serán una serie de desafíos variados. No me extenderé mucho con los detalles, pero serán pruebas no sólo de fuerza, sino también de ingenio y sobre todo trabajo en equipo. Estaréis agrupados en distintos equipos y competiréis entre vosotros. Estas pruebas serán retransmitidas por televisión y publicitadas por toda la región. El objetivo final es convencer a todos los habitantes de Kalos de que el regreso de los torneos es lo mejor. Y con su ayuda y apoyo, llegar a hacer pruebas de combates reales en los estadios oficiales de Ciudad Luminalia, recuperando así la esencial de la región-
Ciprés se reclinó en su silla, cruzando los brazos sobre la mesa mientras me explicaba con una voz muy entusiasta. Parecía querer hacerme entender la magnitud y la importancia de todo esto.
-Trabajo en equipo...- Serena me miró de reojo susurrando esas palabras, cuando crucé miradas con ella desvió su mirada algo nerviosa.
Yo fruncí el ceño intentando asimilar toda la información, la idea de no solo combatir, sino participar en diversas pruebas sonaba interesante, y muuuuy tentador. No recuerdo si he trabajado en equipo con anterioridad, pero creo que es algo que no me desagradaría.
-Si aceptas esta propuesta, Ash. Podrás entrenar y desarrollar tus habilidades con los mejores usuarios de piedras poder de la región. Nosotros nos encargaremos de cubrir todas tus necesidades. Además, estarías en Ciudad Luminalia, allí los mejores científicos investigarán tu amnesia. Podrás recuperar tus recuerdos, y mientras tanto vivir una vida normal-
Me quedé en silencio muy pensativo absorbiendo eso último de Ciprés. Lo cierto es que no tenía a donde ir y me estaban ofreciendo una oportunidad única. El hecho de estar cerca de esos profesionales que tratarán mi amnesia me tranquilizaba mucho. Sin embargo, ¿Estoy listo para llevar esa vida? El combate de hoy me daba una respuesta a eso, lo disfruté muchísimo. No sé si seré capaz, pero poder pertenecer a un lugar y dejar esta corta experiencia de nómada era un gran alivio para mi ser.
-Ash, estoy seguro de que con tus habilidades podrías ser un gran líder de tu equipo. ¡Imagina que nos toca en el mismo! ¡Podríamos idear muchas estrategias juntos! A mí me emociona mucho trabajar en equipo y descubrir como combinar nuestras habilidades-
Sawyer me explicó con mucho entusiasmo, no pude evitar contagiarme de ello, la idea de trabajar codo con codo con el peliverde sonaba muy bien.
-Incluso después de la derrota de hoy, estoy más decidido que nunca a mejorar. Quiero aprender mucho de ti, me encantaría que te unieras al proyecto, Ash- A pesar de su derrota, Sawyer se veía lleno de determinación y decidido a aprender de mi.
-¡Será una experiencia única, Ash! Y lo mejor de todo es que nadie sabe exactamente que esperar. Las pruebas serán una incógnita total, seguro que cada uno de nosotros tendrá la oportunidad de brillar de manera diferente- Aria me sonreía emocionada desde su asiento, animándome con su actitud positiva.
Tras eso, lanzó una mirada significativa a la silenciosa Serena, ¿Acaso ella también estaba involucrada en este proyecto?
Una mezcla de alivio y esperanza me rodeó por completo, sin duda que este proyecto era la oportunidad para dejar atrás todos mis temores sobre mi amnesia. Era como empezar de cero, no podía dejarlo pasar.
-¿Y bien, Ash?- Ciprés me miraba expectante.
-Yo...- Tomé fuerzas para hablar, era mucha información acumulada- Agradezco mucho la oferta, Ciprés. Creo que sería lo mejor para mi sin duda. Quiero saber quién soy y por qué estoy aquí. Y si unirme al proyecto puede ayudar a lograrlo, entonces acepto-
Sawyer y Aria me miraron felices por mi decisión, parece que ambos deseaban una respuesta positiva. Ciprés sonrió satisfecho y asintió con la cabeza, extendiendo su mano hacia mi. Yo le correspondí el gesto cerrando el acuerdo. Sentía mucho alivio en mi ser sabiendo que acababa de tomar una decisión que podría cambiar mi vida.
-¡Será genial, Ash! ¡Estoy deseando empezar!- Sawyer se dirigió hacia mi de forma desafiante, yo le devolví el gesto.
-El proyecto oficialmente empezará pasado mañana en Ciudad Luminalia, ahí conocerás al resto de participantes y tus compañeros de equipo. No te arrepentirás, Ash, será una oportunidad increíble para crecer, aprender y ponerte a prueba con los mejores. Mañana viajaremos a Ciudad Luminalia todos- Ciprés explicaba los últimos detalles.
Asentí con la cabeza muy emocionado, competir contra los más talentosos de la región me llenaba de adrenalina, ¿Hasta donde podré llegar con mis poderes?
-¿Y tú, Serena? ¿Has tomado una decisión?- Ciprés preguntó a la pelimiel mientras me daba indicaciones para firmar mi contrato.
No pude evitar mirar a la pelimiel muy intrigado, así que ella también ha sido invitada a este torneo... ¿Por qué tenía tantas dudas? Cuando me enseñó su piedra trueno, parece que la tiene desde hace bastante tiempo. Imagino que sabrá combatir también.
-Todos esperamos que vuelvas, Serena. Todos quieren que la guerrera que admiraban vuelva- Aria le dedicó esas palabras poniendo una mano en su hombro.
No pude evitar grabarme a fuego eso ultimo. La guerrera que todos admiraban...
¿Quién es realmente Serena?
Narra Serena:
Me crucé de brazos y miré hacia la ventana, la luna se alzaba en el cielo iluminando todo a su alrededor.
Escuché atentamente las explicaciones de Ciprés y no pude evitar contagiarme de la emoción que sintió Ash al aceptar su participación. El hecho de trabajar en equipo era algo que adoré en mi etapa de luchadora, y saber que ese proyecto se basaba en ello hacía latir fuertemente mi corazón. Odiaba admitirlo, pero parecía un proyecto hecho a medida para mi regreso.
Además, el hecho de participar con Ash... Su batalla me había conmovido fuertemente, despertando emociones que pensaba tener dormidas desde hace tiempo. Solo con imaginar estar en el mismo equipo que él me hacía tener muchas ganas de firmar ese maldito papel, aprender y crecer a su lado... Sería...
No... No creo estar a la altura... ¿Y si no cumplo las expectativas puestas en mi? No quiero ni pensar en lo mal que me sentiría...
-Me tomaré esta noche para pensarlo bien. Quiero estar segura de mi decisión antes de dar un paso tan importante-
Ciprés asintió comprensivamente ante la atenta mirada curiosa de Ash. Mi amiga Aria sonrió un poco satisfecha al ver que mi respuesta no había sido negativa. Tras eso, me despedí agradeciendo el rato juntos y me retiré a mi habitación, tenía mucho en lo que pensar.
Al entrar a mi alojamiento, no pude evitar sentirme abrumada por el silencio y la soledad. El contraste con el bullicio y la felicidad del salón y la cena era notorio. Me tiré en la cama dejándome caer,
¿Debería aceptar el proyecto? ¿Debería volver a esa vida de la que decidí alejarme? Pensaba firmemente que mi pasión por lo combates había disminuido bastante, pero después de ver hoy a Ash...
¿Realmente quiero volver? ¿O solo tengo dudas por las expectativas que están poniendo en mi?
-Arceus, que dilema...- Me levanté suspirando con pesadez para cambiarme la vestimenta para dormir. Tras eso, me metí de nuevo entre las sábanas hasta quedarme mirando hacia el techo.
-Aria, Korrina, Clemont... Adoraba combatir y entrenar juntos a ellos, seguramente todos estén en el proyecto...-
Esos tiempos en los que trabajaba junto a ellos, adoraba sentirme conectada a los demás. Algo que en mi aislamiento he perdido totalmente.
Este proyecto sin duda es una oportunidad para reencontrarme con esa parte de mi misma que dejé atrás... Pero...
Otra vez con los peros...
-Agh, mejor intento dormir...-
Cerré los ojos con la esperanza de olvidarme de todo por unas horas, el cansancio mental que sentía era insoportable.
Los minutos fueron pasando, pero me era incapaz de conciliar ni siquiera un mínimo de sueño.
Aria entró a la habitación pasado un rato, noté como se acercó con cuidado a mi cama para revisar si estaba dormida, yo hice mi mayor esfuerzo para parecerlo. La pelirosa tenía evidentes intenciones de conversar conmigo, pero decidió dejarme descansar. Le agradecí profundamente ya que no quería tener el mismo debate de nuevo.
Las horas fueron avanzando, y yo solo daba vueltas y vueltas en mi cama intentando encontrar alguna postura que me diera un mínimo de sueño.
Aria dormía profundamente, todo lo contrario a mí, el bucle de pensamientos era incontrolable. La presión por tener que tomar una decisión era demasiada. Decidí levantarme para tomar aire, no podía seguir así.
Me vestí con algo cómodo y salí de la habitación lo más silenciosa posible. Avancé por los pasillos del hotel hasta llegar a la entrada.
Cuando di los primeros pasos afuera, la luz de la luna me golpeó de lleno. Era hermosa, una vista que no muchos sabrían apreciar. La luna iluminaba con claridad todo el cielo, ¿Por qué no podía iluminar también mi mente? ¿No puede aclarar algo de mi torbellino interno?
Avancé un poco más, hasta llegar a las escaleras de la entrada, pero justo ahí...
-¿Eh...?- Susurré sorprendida, no estaba sola a pesar de que eran altas horas de la noche. Una figura también se encontraba observando la luna.
Ash se encontraba ahí sentado, tan tranquilo y desprendiendo un aura de paz como pocas veces había visto.
Una mezcla de curiosidad y admiración me invadió, eran los dos sentimientos que me rodeaban siempre que estaba cerca de él. Su semblante tan tranquilo contrastaba tanto conmigo ahora mismo, a pesar de su amnesia... ¿Cómo puede encontrar esa paz?
-Ash...-Di unos pasos más hacia delante, para que él notara mi presencia.
-No podía dormir, ¿Tú tampoco?- Escuchar su voz hizo que un escalofrío leve recorriera mi cuerpo.
-No... Hay demasiadas cosas en mi cabeza- Me acerqué finalmente a su lado, él se giró para observarme- ¿Puedo...?- Cuestioné con timidez, él me entendió enseguida y asintió sonriendo, permitiéndome sentarme a su lado.
Unos segundos pasaron en silencio absoluto, pero no era incómodo, Ash tenía algo en su ser que evitaba eso. Le miraba de reojo viéndole observar la luna, parecía que el astro eliminaba todos sus malos pensamientos y le permitían estar en paz.
-Te he notado muy tensa todo el día, imagino que sea lo que sea, no estará siendo fácil para ti...- Se giró hacia mi de nuevo, con una sonrisa comprensiva.
-A pesar de que parece que tengo todo a favor, no puedo tomar una decisión. Soy incapaz...- Bajé la mirada tristemente, no le estaba revelando directamente lo que sentía, pero lo estaba dando a entender más o menos.
-Ya veo...- El peliazabache volvió a mirar hacia la luna, sumido en sus tranquilos pensamientos de nuevo.
-¿Por qué no podías dormir, Ash?- Parecía tan tranquilo, ¿Qué es lo que estaba perturbando sus sueños?
-La emoción...- Esas dos palabras bastaron para sorprenderme- Me siento muy emocionado por lo que va a venir. Saber que voy a tener algo así como una nueva vida me hace olvidarme de mi amnesia y lo que he pasado. Desde el combate de hoy me siento así...-
-¿Desde el combate...?- Susurré curiosamente.
-Cuando estoy en medio de un combate, dejo de pensar en lo que no sé. Cuando lanzo ataques mi amnesia no existe, simplemente soy yo mismo, como si tuviera mis recuerdos. Por un rato, todo es claro, es algo que me da fuerzas para seguir adelante-
Parecía algo muy simple, pero Ash estaba siendo completamente sincero. Ahora entendía el porqué de su sonrisa y su cambio después del combate.
Este proyecto según sus palabras es perfecto para él. Al combatir olvida todos sus miedos, sus inseguridades, todo...
-Cuando estoy en una batalla no importa lo que me falta, lo que importa es lo que soy en ese momento. Me siento yo mismo completamente. Tal vez, tú podrías encontrar algo parecido si vuelves a combatir, ¿No, Serena?-
Esas palabras resonaron profundamente en mi interior, sin quererlo, Ash me recordó algo muy importante que amaba de las batallas.
No el hecho de combatir contra alguien, sino la sensación de estar plenamente conectada conmigo misma. Cuando combatía hace años era yo misma, algo que no puedo decir en mi situación actual.
Ash se giró hacia mi con una sonrisa sincera, no me dedicó más palabras pero con ese simple gesto llegó a lo más profundo de mi ser.
Su rostro brillaba con calma gracias a la luz lunar. Él me envolvía lentamente con su sensación de paz, deteniendo poco a poco el torbellino en mi mente. Dejando ir todos mis malos pensamientos, el peso de mis hombros iba decayendo. A pesar de no saber nada de mi pasado ni de mi, él me animaba a volver a mi camino.
Era una sensación que no experimentaba desde hace mucho tiempo, mi corazón empezaba a acelerarse mientras mis ojos brillaban, no por nervios, sino por que quizás por primera vez en años, había encontrado una vía de salida a mis miedos.
-Será mejor irnos a descansar, mañana será un día agitado seguro...- El peliazabache se levantó lentamente mientras se estiraba- ¿Sabes, Serena?-
Ash se giró hacia mi antes de irse, dedicándome de nuevo esa sonrisa que sin saberlo, empezaba a adorar.
-A veces, solo tienes que dar el primer paso... El resto ya lo irás viendo-
Tras esas últimas palabras, Ash se retiró a sus aposentos. Yo no tenía que decir mucho más, simplemente con escucharlo había sido suficiente, y creo que Ash también sabia eso. Le dediqué una muy leve sonrisa de gratitud que creó que consiguió llegarle, y se retiró del lugar.
Me quedé unos minutos más observando la luna, pero a diferencia de cuando salí aquí fuera antes, ahora me sentía en una paz total.
Poco a poco todas las barreras mentales que se habían construido el día de hoy, iban cayendo una a una. Esta simple conversación con Ash me había devuelto muchas cosas, incluso algunas que pensaba haber perdido. Ahora la adrenalina y emoción me rodeaban, solo de pensar en lo que me espera si acepto el proyecto. Me sentía muy inspirada.
Me levanté decidida y me dirigí hacia una habitación en concreto.
Golpeé la puerta levemente al ver que una luz tenue sobresalía por debajo. Al cabo de unos segundos alguien me recibió sorprendido por verme.
-¿Serena? ¿Ocurre algo?- Ciprés me recibió preocupado, pude ver como en su mesa había muchos documentos y una taza de café. Parecía una jornada larga.
-Yo... Le quiero pedir un favor...- Llevé una mano a mi corazón intentando sacar fuerzas de él. Sin embargo, Ash me había proporcionado suficientes energías.
-Te escucho...-
Ciprés escuchó mi petición, la cual aceptó con una sonrisa muy satisfecho. Su actitud mostraba un interés genuino por el bienestar de todos.
Parece que tenía los documentos listos, así que no nos llevó mucho tiempo. Tras eso, me dirigí a mí habitación, aunque no para intentar dormir precisamente.
Con mucho cuidado de no despertar a Aria, agarré mis pertenencias y mi vestimenta de hoy. Y salí del hotel no sin antes dejarle una nota a mi amiga.
Caminé a paso ligero por la noche kalosiana, y no tardé en llegar a mi hogar, en Pueblo Boceto. Entré con cuidado y me dirigí hacia mi habitación. Agarré la maleta encima de mi armario llena de polvo, hacía mucho tiempo que no la usaba, pero hoy finalmente era el día.
Con decisión, agarré las pertenencias necesarias para una posible larga estancia fuera de casa. Tenía que ser precavida, no sabía a ciencia cierta cuánto tiempo iba a pasar fuera de esta habitación.
Finalmente, tras revisar todo. Bajé hacia el salón. En ese momento me di cuenta que la luz del amanecer ya entraba por la ventana, no me quedaba mucho tiempo, hoy partirían todos desde temprano, sin embargo, me quedaba una ultima cosa por hacer...
Me dirigí hacia la habitación de mi madre, con la esperanza de tener las mismas fuerzas como con Ciprés, pero esta vez fue diferente. Conocía bien a mi madre y ella no permitiría esto bajo ningún concepto. Creo que no será buena idea hablarlo con ella, al menos de momento...
Decidí no despertarla y le dejé una nota en el salón. Escribí que pasaría unos días en Ciudad Luminalia con Aria y unos amigos, solo espero que su curiosidad no la haga investigar más de lo debido. No quiero pensar cómo se pondría... Un escalofrío me recorrió solo de pensarlo.
Tomé un desayuno ligero con un café bien cargado (me haría mucha falta). Y finalmente salí de mi hogar, la luz del amanecer deslumbraba todo el pueblo.
El amanecer de un nuevo día...
Un nuevo comienzo...
-Allá voy, esta vez no dudaré...-
Narra Ash:
-Wow, Aria... ¿Es necesario?- Pregunté nervioso.
-¡No te preocupes, Ash! ¡Hay espacio de sobra!-
Todos nos encontrábamos a las afueras del Hotel Novarte listos para partir hacia la capital de Kalos. Sin embargo, los nervios me rodearon al ver nuestro transporte, una limusina aparcada en frente del hotel junto con la sonrisa orgullosa de la idol pelirrosa.
-¡Qué emoción! ¡Siempre he querido subirme en una!- Sawyer admiraba el vehículo con estrellitas en los ojos. Una gotita azul salió de mi cabeza. Primero me pagan un hotel y ahora esto.
-¡Es muy lujosa! ¡Ya verás!- Aria le respondió con una sonrisa sincera- ¿Aún no llega, Ciprés?- La pelirrosa se dirigió al científico preocupada.
-Es raro, debería estar aquí hace rato...-
Ciprés miraba a sus alrededores impaciente, yo no pude evitar preocuparme sabiendo a qué se referían.
Aria nos explicó durante el desayuno que Serena había partido a su hogar anoche, para hacer algo de suma importancia según ella. El hecho de saber que se había ido después de nuestra conversación me tenía inquieto, ¿Acaso le había dicho algo que no debía? Me sentía culpable por ello.
-¿Ciprés, ella vendrá?- Le pregunté al científico intranquilo. El pelinegro al ver mi gesto me sonrió para tranquilizarme.
-Tranquilo, Ash. Ella...- Ciprés fue interrumpido por una voz lejana.
-¡CHICOS!- A lo lejos pudimos ver una figura correr apresurada con una maleta en sus brazos. Todos nos sentimos aliviados al ver de quién se trataba. El viento agitaba su cabello mientras corría hacia nosotros, con el sol reflejándose en su figura. Al contrario de la oscuridad que la rodeaba anoche bajo la luna, ahora lucía muy distinta. Parecía más segura.
-¡Serena!- Aria corrió rápidamente a ayudarla- ¡Me habrías dicho y hubiéramos pasado por tu casa! ¿Por qué cargaste tú sola la maleta?- La pelirrosa la regañaba molesta.
-No quería despertarte... Perdón...- Aria suspiró mientras Serena intentaba coger aire. Tras unos segundos las dos se acercaron.
-¿Y esa maleta, Serena? ¿Acaso tú...?- Sawyer cuestionó haciéndose una idea.
-Yo tengo respuesta a eso...- Ciprés sacó un pequeño papel. Serena bajó la mirada con algo de nerviosismo, pero con una sonrisa.
-¡No puede ser! ¡Serena, has firmado!- Sawyer exclamó emocionado. La sorpresa en mi rostro también fue muy evidente al leer "Contrato de Prueba" y ver la firma de Serena.
-¡Sabía que tomarías la decisión correcta, amiga!- Aria se lanzó a abrazarla con la voz algo quebrada por la sorpresa. Ella se intuía algo pero verlo con sus propios ojos parece que la alivió bastante.
-Anoche tomé la decisión... Fue difícil pero es lo correcto, sin duda. Quiero probar y ver como me siento. Cuando lo haga, tomaré una decisión definitiva - Serena se separó de su amiga y por primera vez, la vi hablando con cierta seguridad y sin titubear, no pude evitar alegrarme por ello. Ella lo notó y dirigió su mirada hacia mi.
-Ash, yo...- La pelimiel se llevó sus brazos detrás juntando sus manos- Te quería dar las gracias, tus palabras me ayudaron muchísimo...-
Eran palabras simples, pero tenían un peso enorme para ella, y eso llegó a mí de igual manera. Me dedicó una sonrisa muy sincera con ese brillo en sus ojos, el mismo que tenía anoche al escucharme. Sus mejillas estaban ligeramente sonrojadas, podía sentir su agradecimiento profundo.
Ese pequeño gesto, me dejó una sensación cálida, era algo que no sabía procesar, pero era muy agradable. Sin duda yo había influido en su decisión positiva, algo que me dejaba satisfecho.
-¡Disfrutemos del proyecto juntos, Serena!- Le devolví el gesto con nuestras miradas cruzándose, era raro, la conocía desde hace poco pero sentía cierta complicidad con ella. No pude evitar alegrarme por poder tenerla cerca durante más tiempo.
Ciprés guardó el contrato, ahí me di cuenta que Serena estaba dando un gran paso, al igual que yo. Nuestros caminos en cierta manera están conectados.
Todos subimos a la lujosa limusina, y pusimos rumbo a Ciudad Luminalia.
Serena a mí lado portaba una sonrisa, sintiendo que había tomado el camino ideal. Yo también sonreía, con la seguridad de que estaba haciendo lo correcto.
Sentía que mi futuro era incierto, pero por primera vez desde que aparecí aquí, eso no me molestaba.
Continuará...
Los caminos de nuestros protagonistas se han alineado, Ash encontró muchas respuestas tras esa batalla, ese proyecto le servirá para olvidarse de su amnesia y llevar una nueva vida, mientras que Serena despertó muchas emociones y preguntas tras verlo combatir... Preguntas las cuales el mismo peliazabache se encargó de ayudarla a responderlas... La pelimiel ha firmado un contrato de prueba para ver como se siente al volver a la que fue su vida hace años. ¿Logrará asentarse del todo de nuevo en Ciudad Luminalia? ¿Cómo le irá a Ash? Lo sabremos en próximos capítulos...
Prox.Cap: CAPÍTULO 4- VISIONES
