Día 12: Calienta mi amargo corazón junto a la chimenea (Vegebul)
Vegeta se encontraba junto a la chimenea, era el día previo a la navidad. Bulma le había propuesto que tuvieran un rato juntos antes de todo el alboroto que conllevaría la fiesta que tendrían en pocas horas.
Sentía el aroma a galletas, a chocolate caliente, notaba el brillo atrevido de las decoraciones de la Corporación Cápsula y la suavidad de la alfombra en la que estaba sentado mientras lo cubría el agradable calor de la chimenea. Se sentía tan extraño para él, era su casa y aun así sentía que no lo era, como si fuera un intruso al igual que esos adornos navideños que cambiaban la apariencia de su hogar.
Se centró por un segundo en lo que quería hacer, ya que Bulma le había pedido un rato juntos él había accedido a salir de la cámara de gravedad más temprano por su solicitud.
Era lo mínimo que podía hacer por ella, él no entendía la navidad ni tampoco es que le interesara demasiado entenderla, pero se sentía en deuda con ella debido a lo que había sucedido recientemente.
No pudo evitar que la culpa lo invadiera tal y como había estado pasando las últimas dos semanas desde lo más estúpido que había hecho en su vida. Recordó cuando se había dejado poseer por Majin Buu, tenía eso tan presente que casi no se cuestionaba cuando Bulma le pedía que hiciera algo, aunque no le gustara.
Recordaba la confusión, la ira, el dolor y el remordimiento. Había sentido que todo eso se había esfumado cuando había podido ver a Bulma otra vez.
Cuando ella lo miraba con aquella expresión dulce que no guardaba rencor alguno no podía evitar pensar que tal vez no era como solía comportarse en el pasado, tal vez él no era malo, o al menos podría ser algo parecido a lo que se reflejaba en los ojos azules de su amada peliazul.
Bulma se acercó a donde estaba sacándolo de sus pensamientos, se sentó frente a él luego de dejar una bandeja en la pequeña mesa que estaba cerca de ellos y a la vez de la chimenea. Había llevado galletas y chocolate caliente, lo miró con su expresión dulce de siempre, ella se veía tan feliz.
¿Por qué pones esa cara? No estés triste tan cerca de navidad- le reprochó Bulma al ver la expresión de su esposo, aunque habitualmente él era serio podía notar que estaba algo melancólico, aunque sus expresiones en general eran bastante parecidas.
No estoy triste- respondió él simplemente, aunque si estaba algo pensativo ese día. Sentía que no merecía estar a su lado, después de todo Bulma había tenido demasiada paciencia con él y su estúpido orgullo.
Si lo estás, ya distingo entre tus distintas expresiones serias. No puedes engañarme- dijo Bulma con seguridad, tomó la cara de Vegeta con ambas manos y se acercó a él para verlo fijamente como si analizara su cara de cerca cuidadosamente- Si, esto es triste-dijo con determinación.
Vegeta la miró algo confundido al ver lo que hacía, aunque le sorprendió un poco lo mucho que ella lo conocía como para poder diferenciar tan bien las expresiones de su rostro rápidamente.
Seguro no vas a decirme, así que ten esto- dijo Bulma, le dio un pequeño beso en los labios a su esposo y él la miró confundido- Hay que aprovechar nuestro momento a solas, así que no puedes estar triste- dijo antes de soltar su cara, tomó una de las tazas con chocolate caliente que había llevado y se la dio a su esposo de inmediato.
¿Solo querías que tomáramos chocolate caliente aquí? -preguntó Vegeta confundido, no pensaba darle la razón a Bulma con respecto a su estado de ánimo. Ella tomó la otra taza, era de color rosa mientras que la que le había dado a él era azul oscuro.
La vio beber un largo sorbo de chocolate caliente antes de contestar, pudo observar algunos restos de la bebida alrededor de la boca de ella mientras le respondía.
Sí ¿Qué no te gusta? - preguntó ella confundida, Vegeta casi rio al verla así, aunque se contuvo para avisarle de aquello.
Bébelo más tranquila, te ensuciaste la cara-le mencionó, ella lo miró confundida y luego tomó una servilleta para poder limpiarse la boca al notar a qué se refería.
Al menos no te reíste- dijo Bulma mientras se limpiaba insistentemente- Todavía no me maquille así que creo que no hay problema- dijo ella pensativa, aún faltaba un rato para la fiesta así que tendrían tiempo después.
Lo vio beber un poco del chocolate caliente, aunque no había bebido mucho y eso la inquietaba.
Pensé que te gustaba el chocolate caliente ¿Lo hice mal? - preguntó confundida al ver que seguía desanimado, él negó con su cabeza- Cuando lo probé sabía bien-dijo pensativa, aunque sospechaba que Vegeta no estaba así por eso de todos modos.
Está bien, sabes que me gusta el chocolate-dijo él con tranquilidad, aunque estaba algo taciturno.
Bulma le quitó la taza un momento y se acomodó entre las piernas de él de espaldas mientras los dos aún estaban sentados en la alfombra, tomó los brazos del príncipe saiyajin e hizo que la abrazara por el cuello mientras se acurrucaba contra su cuerpo.
Ya no estés triste, o al menos dime qué te pasa. Está bien si no quieres festejar navidad- le aseguró Bulma, sintió los brazos de Vegeta bajar para abrazarla por la cintura por su propia voluntad.
No es eso, estoy bien- le aseguró, inhaló y sintió el aroma del cabello de Bulma ya que su cabeza estaba cerca de su cara, al sentir la agradable fragancia que se desprendía de ella sintió que pudo relajarse un momento mientras estaba con ella.
Bulma volteó a verlo y lo miró a los ojos con preocupación en ellos.
¿Seguro? - preguntó nuevamente, el saiyajin asintió al ver el brillo de aquellos ojos azules que lo miraban. Cada vez que se reflejaba en ellos sentía que pertenecía a algún lugar, aunque el resto del tiempo podía convencerse de que era un extraño en su propia casa, esos ojos le mostraban cuál era su lugar.
Bulma giró y lo abrazó por el cuello con fuerza, como si así pudiera unir las piezas del príncipe saiyajin que parecían estar dispersas por alguna razón. Ella ya lo había visto así antes, y estaba segura de que ella podría arreglarlo poco a poco.
Vegeta la abrazó también, sentía que ella sabía qué le pasaba a la perfección a pesar de no haberle dicho nada al respecto.
Ella volvió a mirarlo a los ojos con esa brillante mirada que parecía contemplar su alma como era, fue tan solo por un momento antes de besarlo como siempre. Lo hacía como si nada hubiera pasado, como si lo mereciera, como si ella estuviera segura de que él se había roto para poder armarse otra vez tratando de construir algo mejor.
Disfrutó de aquel beso, aunque nada era de esa forma, estaba determinado a intentarlo sin errores esta vez, aquella festividad humana era una buena ocasión para empezar, esa Navidad o como sea que se llamara.
Buenas noches! Ando trabajando en esta colección de drabbles y oneshots que serán de distintas situaciones que pueden ser en el universo de Dragon ball z o en universos alternativos de distintos shipps. Esto es parte de una dinámica navideña para el grupo de Facebook "Dragon Ball fanfics (de todo un poco)".
En este caso se trata de otro oneshot Vegebul AU 💟Ando tratando de que sean más drabbles pero la mayoría me quedan más que 1000 palabras así que seguramente haya muchos oneshots cortos.
Muchas gracias por leer y nos leemos pronto.
Niebla~
