Día 15: El regalo perfecto

¿Estás segura de hacerlo? Pero si él es muy grosero y seguramente sólo acepte cosas costosas-dijo Milk, miraba a su amiga armándose de valor para hablarle a un chico de la clase que le gustaba.

Bulma lo miró de reojo ya que él estaba con sus amigos Raditz y Nappa, usualmente se juntaba con ellos.

Era un joven con un peinado algo peculiar, había hablado algunas veces con él y sabía cosas sobre él ya que todos habían comentado sobre su familia y su estatus social cuando había llegado a la escuela. Pertenecía a la importante familia Saiyan, una empresa de tecnología muy exitosa, y eso llevaba a que era millonario.

Las demás personas solían evitarlo ya que tendían a pensar que era pretencioso e incluso presumido, aunque las veces que ella había hablado con él sólo parecía ser algo serio además de reservado. Seguramente había más de él que lo que mostraba, ella había podido notarlo en algunas ocasiones. Por más que era alguien de dinero no parecía superficial.

Había empezado a gustarle poco a poco hasta que se había interesado en él, pero no había logrado cruzar tantas palabras con él. Había decidido que le haría notar que le interesaba, estaba arriesgándose ya que había podido averiguar pocas cosas de él, pero estaba decidida a intentarlo.

En su clase habían organizado un intercambio de regalos para antes de Navidad, a Goku le había tocado darle un regalo a Vegeta y le pidió intercambiar con él a quién se lo daría para que ella pudiera hacerlo. Su mejor amigo había aceptado el trato sin problemas ya que tampoco es que supiera mucho de Vegeta más que el hecho de que estaba en el club de artes marciales al igual que él.

Si, estoy segura- dijo con decisión Bulma, era la ocasión perfecta y aunque estaba nerviosa no planeaba desaprovecharla.

Se dirigió hacia allí luego de que Milk le deseara suerte, se quedaría un poco lejos, pero la vigilaría por si su amiga la necesitaba.

Bulma se acercó al pequeño grupo en el que estaba Vegeta y le habló directamente, Nappa y Raditz la miraron sorprendidos al ver que se había acercado para hablar con él.

Hola Vegeta ¿Puedo hablarte de algo en privado? -preguntó, Raditz y Nappa miraron de reojo a Vegeta para ver su expresión y la misma no había cambiado demasiado.

Vegeta los miró con cierto desprecio y los dos se decidieron a irse de allí, tal parecía que si iba a hablar con ella. Aunque según ellos Vegeta no conocía a la chica más que como una compañera de clase cualquiera.

Dime-respondió él, no se veía demasiado amigable. Aunque Bulma no dejó que su actitud la intimidara, sólo era un chico de su clase, por más que le gustara.

Hoy es el día del Santa secreto, y yo soy el tuyo- le avisó, Vegeta la miró sin demasiado interés y ella sacó una pequeña bolsa de papel de una bolsa más grande que llevaba consigo.

Usualmente no se juntaba con más personas ya que sabía que solo se interesaban por el dinero se su familia, por eso no pretendía hacer más amigos en general. Muchas chicas se habían acercado a él ese día pretendiendo darle regalos costosos que no le interesaban en absoluto.

Sabía con certeza que la chica que le hablaba no tenía un buen estatus económico, así que desconfiaba de ella a pesar de que había hablado con ella antes y le había parecido alguien muy lista, además de que era difícil ignorar lo bonita que era.

No necesito nada- le aseguró él cruzándose de brazos, Bulma decidió insistir con su regalo ya que aunque no lo demostrara sabía que debía tener curiosidad de qué era.

Se lo dio y le indicó que lo abriera, Vegeta miró la bolsa roja de papel que tenía un moño y sacó una especie de llavero de ella. Parecía que era algo personalizado ya que tenía cuentas azules además de una figura tallada de madera que parecía hecha a mano, tenía la figura de un peleador que tenía su cabello, se parecía a él y estaba pintada delicadamente.

¿Qué es esto? -preguntó confundido, Bulma lo miró asombrada por la pregunta, pero respondió de inmediato.

Es un amuleto de la suerte, me enteré por mi amigo en el club de artes marciales que vas a participar en el torneo de la próxima semana, así que te hice un amuleto de la suerte- le dijo refiriéndose al objeto que ella misma había hecho.

Vegeta la miró un segundo, Bulma lo miraba con sus ojos azules grandes y brillantes expectante, notó que ella sostenía otra bolsa en la que había llevado su regalo y uno de sus dedos tenía una bandita, probablemente ella había tallado la figura.

Yo no necesito suerte, ganaré ese torneo- le aseguró, Bulma lo miró confundida, aunque notó algo de pena en su rostro.

Yo estoy segura de que vas a ganar, pero quería dártelo ya que sé que funcionará- le dijo Bulma sonriente, notó que Vegeta tenía una expresión seria mientras seguía mirando el regalo, parecía algo pensativo- Bueno, si no lo quieres está bien... me lo quedaré-dijo mientras pretendía quitárselo.

Vegeta dio un paso hacia atrás al verla acercarse para quitárselo, había pensado que era un regalo poco convencional, pero se notaba que ella había puesto esfuerzo en hacerlo. Y a pesar de que algo así le parecía algo un poco ridículo, Bulma le había dicho que creía firmemente en que él ganaría.

No, tú me lo diste así que me lo quedaré. Es mío- dijo mientras lo guardaba en su bolsillo, Bulma sonrió al escuchar que lo aceptaría- Y ya veré si funciona- agregó mientras sentía que se sonrojaba ligeramente, sabía que Bulma lo estaba mirando y estaba aceptando su regalo directamente.

¿En serio? Yo te garantizo que funcionará- dijo Bulma sonriente porque él hubiera aceptado su regalo, ya estaba feliz de que al menos no lo hubiera rechazado a pesar de que técnicamente era una artesanía, no era algo costoso.

Vegeta la vio sonreír y no pudo evitar pensar en lo hermosa que era aquella chica, ella se despidió con una expresión feliz y encantadora como si su propósito solo hubiera sido darle aquello. La tomó de la muñeca antes de que pudiera darse la vuelta para irse y la miró algo apenado.

¿Qué? -preguntó Bulma al ver la expresión del chico, sintió que el rubor subió a sus mejillas al ver que él había tomado su muñeca para detenerla.

No me gusta deber nada y yo acepté tu regalo, así que como compensación ven al torneo- le propuso, Bulma lo miró sorprendida al escuchar que la estaba invitando. De todas formas, ella iba a ir a verlo pelear porque Goku también iba a ir, pero era diferente que él la invitara así que decidió no decir nada al respecto.

¿En serio? ¿Puedo ir? -preguntó Bulma asombrada, sabía que muchas chicas de su salón habían conseguido entradas solo para ver a Vegeta ya que era uno de los más apuestos del salón, aunque también era muy reservado.

Vegeta metió la mano en su otro bolsillo y le dio una entrada de papel que tenía consigo, era para el torneo al que asistiría como competidor. Ya que era algo exclusivo del club solían vender las entradas, aunque él la estaba invitando especialmente.

Así podrás ver qué tanta suerte da esta cosa- dijo refiriéndose al regalo, Bulma le sonrió al escuchar aquello. Notó que Vegeta se sonrojó al verla tan contenta, pero no podía evitar sentirse así ya que él la había invitado.

Claro, ahí estaré- le respondió ella sin quitar su feliz expresión, le dio un beso en la mejilla inesperadamente a Vegeta y decidió huir inmediatamente- Nos vemos allá Vegeta- le dijo antes de alejarse por completo.

El muchacho solo pudo ver completamente sonrojado cómo la chica se escapaba luego de propinarle aquel inesperado beso. Bulma se fue de allí de inmediato a cuchichear con Milk, todo había salido muy bien.

Raditz y Nappa se acercaron nuevamente al ver que Vegeta ya no estaba con la chica, parecían curiosos por lo que había sucedido. Usualmente las chicas se iban avergonzadas luego de que Vegeta rechazaba sus regalos, pero aquella chica se había ido casi saltando de la alegría.

¿Te regalaron otra baratija? -preguntó Nappa curioso, Vegeta se veía algo distraído luego de que ella se alejara.

¿Es costoso? Si no lo quieres yo lo quiero- dijo Raditz refiriéndose a lo que sea que le hubiesen dado a su amigo.

No, es mío-dijo Vegeta simplemente con seriedad, tocó la figura de madera que tenía en su bolsillo y no pudo evitar pensar en la sonrisa de su compañera de clase.

Sus amigos lo miraron curiosos ya que ahora querían saber qué era el regalo, pero no parecía que estuviera dispuesto a decirles.

Ya me voy- les avisó dispuesto a irse rápidamente, se sentía extrañamente feliz. Entre tantos regalos ese era el que le había llamado más la atención, no era costoso, ostentoso ni superficial.

Era algo que una linda chica había hecho por sí misma pensando en él y en lo que a él le gustaba. Sonrió al sentir el amuleto en su bolsillo y también al pensar que la vería en el torneo la próxima semana.

Finalmente, el día del torneo llegó, ese día se sentía especialmente emocionado, no sabía por qué.

Se aseguró de llevar todo lo necesario para sus combates ya que llevaba su uniforme de pelea para el torneo, hizo todo como siempre a excepción del amuleto que aquella intrépida chica de cabello azul le había dado. Lo había llevado consigo ya que sabía que ella estaría allí, algo le decía que no había forma de que ella faltara.

Al llegar al lugar se reunió con sus amigos, ellos también estaban en el club de artes marciales y estaban preparados para sus respectivos combates.

¿Y qué tal? ¿Vendiste entradas o solo las desperdiciaste? -preguntó Raditz pensativo al ver a su amigo, él y Nappa lo habían notado algo más distraído desde el día de intercambio de regalos. Lo habían visto hablar algunas veces con Bulma en la semana y eso había sido algo inusual.

Solo había pedido algunas para mi familia-respondió Vegeta, su madre y su hermano menor estaban allí también. Prefirió no mencionar que había invitado a la peliazul, aunque notó cuando ella llegó de inmediato.

Al verla llegar, ella parecía buscarlo con la mirada, al encontrarse con sus ojos la alegre peliazul lo saludó con la mano a la distancia. Parecía que iba a ir a sentarse en las gradas.

¿Y qué onda con esa chica con la que hablas? -preguntó Nappa ya que había visto que la chica lo había saludado.

¿Ahora es tu amiga? ¿Te gusta? -preguntó Raditz sorprendido, Vegeta prefirió ignorarlos ya que el torneo pronto comenzaría.

Una vez que todos tuvieron sus respectivos combates, Vegeta resultó vencedor. En instancia final había tenido que pelear con Goku, era uno de los mejores peleadores del club a parte de él. Usualmente solían estar muy parejos, Goku le había ganado la última vez, aunque ahora él había podido ganarle.

En cuanto el combate terminó, los dos se dieron la mano con una rivalidad amistosa, Goku lo había felicitado por ganarle.

Eso fue increíble- dijo Bulma acercándose a donde Vegeta y Goku estaban hablando, estaban abajo de la plataforma ya que solían hablar de forma cordial por más que no fueran amigos- Bien hecho Goku, felicitaciones Vegeta- dijo sonriente mirando al joven, había estado muy emocionada por verlo ese día.

Gracias Bulma, ya me voy. Felicidades de nuevo- le dijo mirando de reojo a Vegeta, sabía que su amiga había ido más para ver a Vegeta que por los combates en general. No quería arruinar su oportunidad de hablar más con él, aunque la había visto hablar un poco con él en la semana.

Estuviste muy bien allá arriba, aunque era obvio que ibas a ganar- dijo Bulma sonriente, Vegeta la miró algo tímido ya que no sabía cómo hablar con ella. En la semana había intercambiado algunas palabras con ella, pero hablar con chicas no era lo suyo.

Bueno, supongo que por ahora deberé creer que tu amuleto de la suerte funciona. No tengo motivos para creer lo contrario- respondió, Bulma lo miró sorprendida al escuchar eso.

¿Lo llevas? -preguntó sorprendida, Vegeta sacó el amuleto de su bolsillo y se lo mostró. Bulma se sonrojó levemente al ver que lo tenía consigo, le parecía tan tierno que hubiera recordado llevarlo.

Para eso era, así que no podía olvidarlo- respondió Vegeta, aunque notó que las mejillas de Bulma se veían algo rojas y las de él se pusieron igual, no había notado lo cursi que eso podía verse.

Me alegro de que te ayudara, aunque yo creo que podías ganar sin él, pero sirve para que recuerdes que yo te apoyo- dijo Bulma sonriente, estaba muy feliz de que lo hubiera llevado con él- Gracias por invitarme a tu torneo, fue muy divertido ver tu pelea con Goku- le aseguró.

Ya no te debo nada- le aclaró Vegeta ya que él aún tenía el amuleto. Bulma sonrió y asintió al escucharlo, sabía que la había invitado para compensar haber aceptado su regalo de Navidad.

Me divertí mucho, gracias- dijo la chica sin perder su actitud positiva, aunque ansiaba poder verlo nuevamente para poder hablar más con él.

Bulma notó que los amigos de Vegeta los observaban a la distancia, él los había mirado de reojo al notar que parecían querer curiosear sobre ellos.

Entiendo si tienes que irte con tus amigos- le dijo ella comprensivamente - parece que te están esperando ¿Tenías planes luego del torneo? -comentó pensativa, ella había pensado en invitarlo a una cita. Aunque tal vez era demasiado pronto para él.

No importa, solo quieren espiar lo que hago- le aseguró Vegeta, Bulma rio ya que parecía que Raditz y Nappa trataban de leer sus labios mientras hablaban- No, no iba a hacer nada- respondió simplemente.

Si no tienes nada que hacer ¿Te gustaría ir conmigo por una malteada? Tal vez debas beber algo luego de un torneo tan duro- comentó Bulma, notó que Vegeta se sonrojó ante su propuesta, parecía que no esperaba algo así.

Iré a hablar con mi madre y mi hermano un momento y luego iré, espérame a la salida- le propuso, Bulma lo miró asombrada de que hubiera aceptado, pero asintió al escucharlo.

Nos vemos ahí- lo saludó sonriente antes de irse de allí, estaba muy emocionada.

Vegeta la miró irse en dirección a las gradas y no pudo evitar respirar profundo luego de hablar con ella, Nappa y Raditz se acercaron a él de inmediato, pero se excusó con el asunto de su familia para no tener que hablar demasiado con ellos.

Le avisó a su madre y hermano que se iría a otro lado para que no lo esperaran y pronto estuvo libre para encontrarse con la bella peliazul a la salida.

Bulma le sonrió al verlo, lo vio llegar con un atuendo diferente a su uniforme de artes marciales y se veía tan apuesto. Notó que algunas chicas que habían ido a ver el torneo también observaban atentamente cómo Vegeta iba a encontrarse con ella.

Hay que festejar esa victoria, yo te invito tu malteada- dijo Bulma con una sonrisa encantadora.

Vegeta se sonrojó nuevamente, aquella chica era muy coqueta y sabía cómo sacarlo de su zona de confort. Lo había hecho desde el mismo momento en que se había acercado a darle aquel regalo que tanto le había interesado.

Yo pagaré- le aseguró Vegeta con un tono obstinado, Bulma se resistió de la misma forma a ello ya que eso había su idea, pero él insistió mientras los dos se iban juntos del lugar del torneo.

Yo quiero hacerlo-dijo Bulma nuevamente, aunque sospechaba que no podría hacer que Vegeta cediera, aun así sonrió mientras caminaban uno junto al otro, tal vez aquel amuleto de la suerte artesanal no funcionaba solamente para los combates.

Hablaban animadamente luego de eso a pesar de la timidez porque no se conocían tanto, se divertirían mucho haciéndolo de ahora en adelante.

Buenas noches!!! Disculpen la tardanza para actualizar hoy, es que tuve algunos problemas en esta ocasión ya que ahora no tengo cuenta de Wattpad y solía actualizar desde ahí (Todavía sigo enojada por eso pero ni modo)

Recuerden que estos escritos pertenecen a la dinámica de Navidad de grupo Dragon ball Fanfics (De todo un poco) y en este caso se trata de un Oneshot AU escolar de Navidad.

Muchas gracias por leer recuerden que se agradecen kudos (en el caso de AO3) y reviews siempre ya que eso me anima a seguir escribiendo. Ahora mucho mas ya que Wattpad me corrió.

Nos leemos pronto.

Niebla~