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Explicar cómo había sucedido el encuentro, sin contar toda la historia de los Miraculous y los últimos casi siete meses en París a Alfred y Bruce, fue un reto, pero Marinette puede considerarse a sí misma victoriosa, aunque tuviera que usar la condición parcialmente amnésica de Bruce como excusa para salir de ello.

Como Bruce había sugerido, Alfred envió mensajes a la doctora Thompkins, quién aseguró que estaría rápidamente en la mansión, sorprendida por la urgencia de Alfred.
También le pidió a Marinette que les dijera a sus padres que él estaba en Londres en este momento, para excusar su rápida llegada, lo cual la chica agradeció de todo corazón, porque ni siquiera había pensado en eso.

París y Gotham estaban a distancia de un vuelo, mínimo, de un poco más de 8 horas, sin escalas.
París y Londres estaban a 2 horas de viaje en tren y a poco menos de hora y media en avión.

Marinette terminó la llamada ofreciéndose para informar a los chicos Wayne sobre la situación (ninguno de ellos estaba en la mansión en ese momento) para que Alfred pudiera concentrarse en empacar sus cosas y las de Bruce (Marinette le aseguró que se encargaría de ajustar las prendas que lo necesitaran) mientras esperaba a Leslie.
Alfred le agradeció de corazón y prometió enviar un mensaje cuando estuvieran a punto de transportarse a París.

Con eso fuera del camino, Marinette envió un mensaje a su madre. Odiaba hacer que cerraran la panadería temprano, o incluso momentáneamente, pero decidió que la situación calificaba como urgente.
Bruce, dándose cuenta de lo nerviosa que estaba, la hizo sentarse a su lado y colocó una mano en lo alto de su cabeza, acariciando su cabello de forma casi imperceptible pero tranquilizante. Marinette le agradeció con una sonrisa.

Hasta que sus padres entraron y se desató el caos.

— ¡Marinette Dupain-Cheng! ¿Qué sucedió? —la exclamación de su madre sonaba a miedo, sorpresa y confusión al mismo tiempo. Hizo que Marinette se estremeciera con fuerza, y que la mano de Bruce pasara de su cabeza a envolver sus hombros con firmeza en un segundo.

Tom, que había visto a Bruce múltiples veces mientras ambos crecían, reconoció con más facilidad los rasgos del hombre descuidado — ¿Bruce? —preguntó, sorprendido y con cautela, aún al lado de su atónita esposa — ¿Realmente eres tú?

Marinette procedió a explicar de nuevo, y de forma simple, lo sucedido. Tom y Sabine, ya acostumbrados a los héroes mágicos de su ciudad, preguntaron mucho menos que Alfred, lo cual le causó un poco más de sospecha a Bruce.
Sin embargo, la pareja entendió rápidamente la parte que su hija no les estaba diciendo: Bruce no sabía cuánto tiempo había estado "desaparecido" ni mucho menos que estaba legalmente muerto.

Cómo la niña había predicho, sus padres insistieron rápidamente en llevar al hombre a un hospital, a lo Bruce y ella se negaron.

—Bruce, por favor, has estado quién sabe dónde, todo este tiempo. Deberíamos consultar a un profesional sobre el estado de tu cuerpo y salud —Tom insistió.

El detective les sonrió con esa personalidad relajada que generalmente presentaba a la sociedad de Gotham —lo sé, Tom. Pero Marinette me hizo el favor de llamar a Alfred y viene para acá con una doctora de confianza que es amiga de la familia. No hay necesidad de preocuparse.

Sabine se negó a ceder —pero, desde Gotham, llegarán por la mañana.

La adolescente negó con la cabeza —Abuelo Alfred dijo que están en Londres, y que reservaría en el vuelo más próximo, cuando hablamos.

Bruce se rió cariñosamente —deben estar en camino al aeropuerto mientras hablamos. Por favor Sabine, Tom, no hay problema, de verdad.

—Mamá, eres amiga de Nadja, sabes lo difícil que puede ser la prensa —Marinette argumentó —en cuanto lo identifiquen en el hospital como Bruce Wayne, los medios estarán sobre él. Parrain no necesita eso ahora. Necesita paz y cuidado mientras su memoria se recupera, al menos.

Sabine y Tom no estaban contentos, pero claramente no podían hacer nada contra la lógica de su hija ni el encanto de su viejo amigo, así que cedieron a su plan y le dijeron a Bruce que se sintiera como en casa, haciéndole saber que era bienvenido a ocupar la habitación de invitados todo el tiempo que quisiera. Luego, regresaron a su local.

Convencer a sus padres: superado.

A continuación, Marinette se ofreció a ajustar la camisa de Bruce. Los pantalones no era un problema añadiendo un cinturón, pero la prenda superior estaba muy suelta y parecía tragar al hombre, por lo que este accedió y subieron a la habitación de Marinette.

Bruce rápidamente empezó a mirar alrededor, identificando lo que le era familiar y lo que no, mientras desabotonaba la camisa. El jadeo sin aliento de Marinette robó su atención.

— ¡Parrain, me prometiste que no estabas herido! —ella le reprochó, corriendo inmediatamente por una caja de primeros auxilios.

El hombre se miró a sí mismo en el espejo de cuerpo completo que la niña tenía en su habitación. Su cuerpo siempre había sido un mapa de heridas, viejas y nuevas, desde moretones transitorios hasta cicatrices de apuñalamientos o disparos. Actualmente había algunas cicatrices frescas y otras que apenas estaban formando costra —dije que no tenía nada que requiera atención inmediata.

—Tonterías —Marinette le quitó la camisa de las manos y procedió a empujarlo en su diván, sentándose a su lado para aplicar antiséptico en las heridas más frescas y ungüentos para ayudar a la cicatrización de las más antiguas. Hizo esto por todo su torso, brazos y espalda, finalmente le entregó la gabardina café para que no tuviera frío, guardó los suministros, se lavó las manos y agarró sus artículos de costura.

Bruce se quedó sentado en el diván, observándola con atención. Marinette no dijo nada al respecto, no era algo que señalar de todos modos, estaba acostumbrada a que los miembros de esa familia ocasionalmente la siguieran con la mirada de forma automática mientras estaban pensando en algo más.

Ella también usó los pocos minutos que le llevó ajustar la prenda para pensar en cómo iba a dar el aviso a los hijos y protegidos del hombre. Ella nunca había sido cercana a las chicas, aparte de Bárbara. Particularmente no con Stephanie, y apenas estaba aprendiendo lenguaje de señas para comunicarse adecuadamente con Cassandra cuando Bruce desapareció, por lo que hubo pocas oportunidades de establecer vínculos.

— ¿Por qué tenías ropa de mi talla? —Bruce preguntó, justo antes de que Marinette pudiera decirle que la camisa estaba lista.

Ella lo miró los ojos durante unos tres segundos… y luego suspiró —cuando tú… desapareciste —hizo un gestó vago con la mano, lamentándose tener que mentirle sobre eso, pero sabía que era necesario, por lo menos hasta que llegaran sus hijos —fue duro para todos aquellos cercanos a ti. Supongo que esta fue mi manera de afrontarlo… te hice regalos y los guardé —ella miró con cariño hacia el baúl de regalos, donde ya tenía preparados todos los obsequios de cumpleaños de Alfred y los chicos Wayne para este año.

Bruce solo asintió, silenciosamente conmovido. Por supuesto que nunca había sido ajeno a los regalos, ni tampoco escatimaba a la hora de mimar un poco a sus hijos, especialmente en lo que se refería a sus hobbies fuera del "trabajo nocturno" ... Pero los regalos hechos a mano simplemente guardaban y transmitían un valor sentimental completamente incalculable.

Marinette le entregó la camisa, ya ajustada, y él se la puso nuevamente, comprobando que el trabajo era preciso y de calidad. Ni siquiera se diferenciaban las nuevas costuras de las originales.

—Has mejorado mucho… Querías convertirte en diseñadora ¿verdad?

Marinette le obsequió una brillante sonrisa, como si él le hubiera dado un gran regalo al recordar ese pequeño detalle sobre ella —Así es. He estado aprendiendo muchas cosas nuevas y poniéndolas en práctica ¡Incluso tengo un sitio web para hacer encargos!

Bruce le dio unas suaves palmadas en el pelo, como muestra de orgullo, antes de volver a sentarse en el diván y terminar lo que quedaba de su té.
Ahora que estaba aseado, con ropa cómoda, en un lugar conocido y con una bebida caliente, empezaba a sentirse somnoliento.

Marinette lo miró con cariño y calidez cuando notó que sus párpados empezaban a pesarle más. Hizo una pausa, miró su teléfono, y asintió para sí misma con determinación.

Accedió a la cámara y empezó a grabar.


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Gotham, New Jersey, EEUU.

Distrito diamante.

Tim guardó el plato con el desayuno de su roomie en el horno mientras se acomodaba el cuello de su camisa con la otra mano. Tenía una pequeña sonrisa en los labios, de la que ni siquiera era consciente, aun disfrutando de los restos del buen humor de su mañana tardía, antes de tener que abandonar su cómodo apartamento para ir a una junta-almuerzo con un puñado de idiotas que lo despreciaban al mismo tiempo que intentaban caer en sus buenas gracias.

Imbéciles, todos ellos.

En fin, solo una mañana cualquiera para el joven heredero Drake-Wayne.

Echó un vistazo a su alrededor, simplemente comprobando que no había nada fuera de lugar, y que las trampas y alarmas de seguridad estaban debidamente activadas mientras terminaba su segundo café.
Jason había regresado bastante entrada en la madrugada, después de desmantelar una pandilla relativamente pequeña que intentaba incursionar en el tráfico de armas militares. Y aunque Tim sabía que, incluso cansado, Jason era tan minucioso y paranoico como cualquier otro miembro de su familia, nunca estaba demás un último repaso antes de irse y dejar a su predecesor dormido.

Tim comprobó la hora mientras repasaba el frigorífico. Tenía aún unos veinte minutos antes de tener que salir, y probablemente debería parar a comprar comestibles de camino a casa esa noche.
Alfred había pasado ayer a cenar y les había traído un poco de stroganoff que podían calentar esa noche, pero la leche casi se había terminado y la mayoría de las cosas restantes eran enlatados no perecederas.

El oji-azul sacó su teléfono y se programó un recordatorio al respecto.

Casi había terminado su café cuando recibió un mensaje que lo tomó por sorpresa.

Nettie: Buenos días, señor director ejecutivo. Estás ocupado?

Timbit: Buenas tardes, rollo de canela. Y para ti, nunca estoy ocupado

Nettie: No estás en el trabajo?

Timbit: Mañana libre. Estoy en el apartamento. Pero salgo a una reunión de almuerzo en un rato

Nettie: Espero que esa 'mañana libre' signifique que dormiste una cantidad decente de horas anoche Jason está contigo?

Tim frunció el ceño ante la dirección de la conversación, bastante diferente a su habitual intercambio. Marinette generalmente preguntaba exhaustivamente sobre su estado y salud (y de Jason) antes de pasar a temas casuales por los que compartían intereses.

Esto era diferente.

Sin embargo, Tim no desaprovechó la oportunidad. Abrió una puerta cuidadosamente y tomó una foto de Jason profundamente dormido, medio enredado entre las sábanas y abrazando la almohada que no estaba bajo su cabeza.

Timbit: Sí, dormí bien. Y Jason aún está en ello (foto adjunta)

Nettie: … Me engañan mis ojos o esa es tu habitación?

Tim se congeló por un momento. Había pensado que, con la habitación mayormente a oscuras, Marinette no sería capaz de diferenciar su dormitorio del de Jason. Luego se reprendió, Marinette siempre había tenido un don especial para notar los más pequeños detalles.

Para ser honesto, Tim había estado a punto de dormirse cuando Jason llegó en la madrugada. El menor no había salido a patrullar esa noche, quedándose a trabajar en un caso sin resolver y revisando periódicamente la ubicación y comunicaciones de Red Hood, así como la posición de Batman y Robin.
Cuando el mayor había vuelto a casa, entró en la habitación de Tim nada más cambiarse el traje, murmurando algo sobre comprobar que realmente estaba durmiendo, y procedió a desplomarse junto a él.

El joven detective podría haber chillado si no hubiera estado tan adormilado, en cambio, se acurrucó tanto como pudo en el pecho de su predecesor y se durmió profundamente; envuelto una cálida seguridad que muy pocas veces podía experimentar.

Tim se sonrojó al recordar, feliz de saber que Jason confiaba en él con sus momentos más vulnerables. En comparación a como estaban ambos hace tan solo un año, era un progreso increíble y Tim no cambiaría eso por nada en el mundo.

Nettie: Está bien, eso puede esperar a otro momento. Hay algo importante de lo que necesito hablar contigo

Tim frunció el ceño ante el nuevo mensaje, la preocupación levantando banderas en su cerebro. Terminó su taza de café y la llevó al fregadero mientras escribía su respuesta.

Timbit: Qué pasa, Nettie? Tú y tu familia están bien?

Nettie: Nosotros estamos bien, ntp. Pero necesito que te sientes antes de hacer esto. Y hablo en serio

Tim resopló, empezando a considerar que su amiga intentaba hacerle una broma, o simplemente estaba siendo un poco exagerada, lo cual tampoco estaría fuera de lugar en ella, sabiendo que podía caer en un espiral de pensamientos cuando algo la ponía nerviosa.

Timbit: Ok, dime qué pasa

Nettie: Primero asegúrame que estás sentado

Tim rodó los ojos con cariño, pero se sentó en la mesa del modesto comedor que él y Jason solamente ocupaban cuando Alfred, Selina o los Outlaws (ocasionales compañeros de Jason) pasaban a comer. Se tomó una selfie, apoyándose en el respaldo de la silla y la envió para complacer a su amiga.

Timbit: (foto adjunta)

Nettie: Bien, respira profundo, ma oiseau (video adjunto)

Tim sonrió con suavidad cuando vio a Marinette en la miniatura del video y lo empezó a reproducir…


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Gotham Academy.

Damián se encontró caminando hacia la cafetería con su habitual ceño fruncido.
La clase de historia era una de las mayores pérdidas de tiempo que podía señalar sobre el sistema educativo americano. La mayor parte de lo que se enseñaba era información sesgada, sino incorrecta, sobre las guerras de las que había tomado parte, siempre con el ligero tinte de justificar o vanagloriar la postura de aquellos que eligieron tomar bandos y participar en dichas batallas.

Sin mencionar que había aprendido todo esto años atrás, bajo la tutoría de su madre, otros maestros y su abuelo, quien tenía la edad suficiente para haber presenciado de primera mano muchas de esas guerras.

No tenía prisa por llegar al área común, su almuerzo estaba empacado y Kent le había avisado que se retrasaría un poco, hablando con sus compañeros del período anterior sobre una tarea grupal.

Apenas había alcanzado las puertas de la cafetería escolar cuando recordó que su teléfono había zumbado con el aviso de un mensaje poco antes de la mitad de clase; no había sido el patrón de la red de emergencia, por lo cual había decidido ignorarlo hasta más tarde.
Lo comprobó mientras avanzaba entre las mesas llenas de adolescentes ruidosos y su ceño se suavizó hasta una expresión neutral cuando vio el nombre del remitente.

Marinette: Buen día, Dami! (Foto adjunta)

Damian disfrutó de la alta calidad de una fotografía del cocodrilo mascota del rockero favorito de Marinette y sus hermanos mayores. Era su forma de 'agradecer' por las fotos de sus mascotas que compartía ocasionalmente, por lo que cada vez que Jagged Stone estaba en París, Marinette trataba de conseguirle una nueva foto.

Damian: Buenas tardes, Marinette. Gracias por la fotografía.

Marinette: No es nada Espero no estar interrumpiendo tus clases

Damian: Ahora estoy en el descanso para almorzar. No interrumpes nada ¿Había algo de lo que querías hablar?

Marinette: De hecho, sí. Tienes acceso a un lugar medianamente privado? Es… un asunto bastante delicado

Volvió a fruncir el ceño en contemplación. Si Marinette quería discreción podrían hablar en francés, no era una clase opcional muy popular en la academia y sabía que no muchos tenían habilidad con el idioma, pero viendo que Kent aún no llegaba y él ni siquiera había desempacado su almuerzo, Damian decidió levantarse y salir hacia el patio trasero de la escuela, donde habían pocas personas, dado el clima fresco y nublado que amenazaba con lluvia.

Damian: No hay nadie a mi alrededor ahora ¿De qué se trata esto?

En lugar de una llamada o videollamada, como esperaba el ex-asesino, recibió un archivo adjunto en formato de video.
Tomando nota de la aprehensión de la franco-china, Damian sacó de su mochila unos audífonos que Richard le había regalado y los conectó a su teléfono.

Su expresión se suavizó una vez más, en cuanto escuchó la voz de Marinette…


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Distrito Diamante.

Jason Todd estaba disfrutando de un muy merecido y plácido sueño… hasta que, repentinamente, no lo estuvo.

Resopló y se apoyó sobre los codos en la cama, mientras su cerebro se reiniciaba y trataba de entender qué lo había despertado. El apartamento estaba ubicado en unos de los mejores barrios de Gotham, el mejor si sacaban a Bristol de la ecuación, y era muy raro que hubiera alboroto, a menos que toda la ciudad estuviera bajo ataque.

Entonces, lo escuchó de nuevo: un grito con su nombre que le heló la sangre en un segundo.
Tim lo estaba llamando, pero no sonaba enojado, sonaba histérico. Lo cual apartó la pregunta '¿Qué hice ahora?' de su cabeza antes incluso de que apareciera. Ese no era el tipo de grito que Tim usaba cuando Jason dejaba accidentalmente su equipamiento o armas en medio de la sala. Era el tipo de grito que usaba cuando algo sucedía y necesitaba apoyo.

Su cerebro registró vagamente que estaba en la habitación de Tim mientras salía, por lo que no se molestó en buscar una camiseta (había caído dormido después de ponerse un pantalón de chándal) y, en cambio, miró alrededor.
Encontró al otro adolescente en una silla del comedor generalmente ignorado, con la cabeza gacha, de modo que el pelo le caía por los lados del rostro; una mano estaba apretada contra su cara, escondiendo sus facciones, y la otra sostenía su celular, pero temblaba como si estuviera siendo sacudido por una fuerza externa.

Básicamente, parecía haber estado en contacto con la toxina del miedo del Espantapájaros.

Pero eso era bastante improbable: el apartamento estaba en perfecto estado, las alarmas no se habían activado y Tim tampoco parecía herido.
¿La alternativa? Malas noticias.

La cuestión era qué tipo de noticias podrían sacudir tanto al joven genio.

— ¿Timbo? —preguntó con voz suave, dando pasos silenciosos hacia él, cauteloso de una reacción violenta.

Tim levantó la cabeza ante su voz, permitiéndole a Jason ver su rostro. El mayor maldijo en voz alta y, arrojando la precaución al viento, rápidamente se encontró de rodillas a un lado de la silla, enmarcando el rostro lleno de lágrimas de su compañero. Tim lo estaba mirando con ojos temblorosos y tan llenos de lágrimas que Jason no podía ni empezar a descifrar qué tipo de emociones estaba experimentando el pajarito.

—Jay —lo llamó de nuevo, esta vez con la voz quebradiza, e interrumpida por un sollozo.

—Estoy aquí, babybird —si, hace un año, le hubieran dicho que su presencia traería consuelo a alguien, Jason se habría reído en la cara de esa persona antes de enviarla a un psiquiatra. Ahora mismo, sabía que Tim podía encontrar confort en su cercanía (él mismo se lo había dicho, más de una vez) y, aunque jamás lo diría, ese conocimiento lo hacía sentir cálido, necesario y querido —estás a salvo ¿Qué ocurre? ¿A quién tengo que matar?

Tim ni siquiera se inmutó ante la insinuación de que Jason daría caza a quién le hiciera daño, simplemente le entregó el teléfono, aún con manos temblorosas y luego escondió la cara en su hombro… o, al menos lo intentó, dadas sus posiciones, Tim tuvo que inclinarse mucho hacia adelante, y casi cae de la silla.
Viendo eso, Jason decidió levantarse, envolviendo al menor con sus brazos, aunque sin soltar el celular; los llevó hasta el sofá ridículamente -caro-cómodo que el pajarito había elegido cuando se mudaron y se sentó allí, con el joven genio sobre su regazo (el niño finalmente había metido su cara en el cuello de Jason, y él se encontró sin la voluntad para alejarlo. Además, había dormido en su cama, por lo que parecía, podía permitirle esto al menor) para luego echar un vistazo al celular.

No le sorprendió el contacto abierto: Marinette había sido terriblemente cercana a Tim cuando visitaba a la familia, mejores amigos en toda la extensión de la palabra, desde antes incluso que Stephanie Brown entrara en la ecuación. Demonios, la dulce criatura había ablandado incluso al engendro demoníaco, también conocido como Damian.
El propio Jason había caído ante su carisma, y se encontró cocinando junto a ella ocasionalmente, intercambiando recetas y compartiendo el gusto por las motocicletas y las chaquetas de cuero sintético.
A día de hoy, aún intercambiaban mensajes llenos de memes, gifs, recetas nuevas, y Jason estaba bastante seguro de que Marinette era quien le suministraba información a Tim para las ocasiones en que el menor lo invitaba a comer al restaurante que causalmente había atraído la curiosidad de Jason esa semana, o le regalaba el libro que había estado postergando adquirir por pura pereza… Aunque Jason también la interrogaba sobre los antojos e hiperfijaciones ocasionales del pajarito.

—Mira el vídeo —escuchó el murmullo de Tim contra el hueco de su cuello y Jason luchó contra un escalofrío mientras su pulgar izquierdo tocaba la pantalla.

-"Hola, muchachos" la niña tenía una sonrisa temblorosa y era obvio que había estado luchando por no llorar, incluso en la calidad más baja de una cámara frontal "espero que mi inglés no se haya oxidado mucho. Sé que esto es repentino y quería asegurarme de que todos estén en un lugar privado para ver esto" siguió un suspiro profundo "me comuniqué primero con Alfred y viene en camino, para que lo sepan, así que… no hay forma de suavizar esto"

Jason frunció el ceño desde el principio ¿Para qué necesitaba la pequeña a Alfred y cómo que iba en camino a París?
Tim se movió, solamente para apoyar la mejilla en su hombro, de modo que podía ver la pantalla.

Los ojos de Jason se abrieron con incredulidad y fascinación al mismo tiempo que apretaba su agarre en torno al pajarito. Lo que estaba viendo era tan estadísticamente improbable como… bueno, su propia resurrección.

-"Hace poco menos de una hora me encontré con Parrain aquí en París, después de una… situación que es mejor explicar en persona" Marinette continuó, desde un costado de la cámara "sé cómo piensan todos ustedes y obviamente no puedo asegurar que no sea… un cambia-formas o algún otro truco, pero… creo realmente que es él. Y, cómo dije, Alfred estará aquí pronto con la doctora Thompkins. Les estaré enviando mensajes de seguimiento en cuanto ellos estén aquí… o Alfred lo hará, como prefieran"

Otro suspiro tembloroso precede, finalmente, un movimiento del hombre. Ojos azul tormentoso que se movieron hacia donde debía estar la franco-china "¿Marinette? ¿Qué estás haciendo?" la pregunta sonaba lenta y aturdida.

En respuesta, la cámara se movió nuevamente mientras la joven tomaba asiento junto a Bruce "solo asegurándome de que tus hijos sepan que estás aquí, sano y salvo" ella le dio una sonrisa tan dulce y tranquilizante "lo pasaron muy mal cuando… desapareciste. Quería que lo supieran lo más pronto posible".

Hay un asomo de reconocimiento en los ojos de Bruce, tan lento, que duele "mis… hijos" el hombre se enderezó de golpe "¡Mis hijos! ¿Ellos están bien? ¿Alguno de ellos~?"

"Están bien, Parrain, lo prometo" Marinette se apresuró a calmarlo, colocando una mano lentamente en el hombro de su padrino "no he vuelto a Gotham en persona, pero hablo con la mitad de ellos regularmente" su sonrisa era tan suave y sincera que ni siquiera Bruce podría no confiar en sus palabras "¿Quieres decirles algo?" ella cabecea hacia la cámara.

Parpadeo lento y los ojos hundidos se dirigen a la cámara "Niños… lo siento" una pausa, corta, pero se sentía insoportablemente interminable "no estoy seguro de cuánto tiempo estuve fuera" le dirigió una mirada acusatoria a la chica, quien obviamente le ha negado la información. Para sorpresa de cualquiera, Marinette simplemente le devolvió la sonrisa más inocente y dulce "pero… lo siento, si rompí alguna promesa o compromiso previo… y por preocuparlos... Pero, no se apresuren a venir imprudentemente, recuerden que es un largo vuelo desde Gotham a París"

La mano en el hombro de Bruce le dio unas palmadas de suave confort "ya escucharon a papá murciélago, chicos, nada de plataformas Z para llegar más rápido" Marinette bromeó suave, aunque hizo una pausa ante la mirada evaluativa de Bruce "¿No recordabas que yo lo sabía?" Bruce no emitió nada más que un gruñido suave y un movimiento sutil de cabeza "está bien. Despacio ¿recuerdas? Bunnyx dijo que tu memoria volvería lentamente. No te fuerces demasiado. Te voy a traer otra taza de té ¿está bien?" Bruce asintió con la cabeza y la cámara volvió a moverse mientras Marinette salía de su habitación y bajaba las escaleras hasta la cocina "no se preocupen, muchachos. Lo cuidaremos bien. Él estará aquí cuando ustedes lleguen" hizo una pausa mientras recogía una tetera de la estufa "sé que tienen muchas preguntas y, aunque probablemente no tengo todas las respuestas, hay una historia larga detrás de esto que les contaré lo mejor que pueda cuando estén todos aquí… A pesar de las circunstancias, estoy feliz y emocionada de verlos a todos de nuevo; los he extrañado muchísimo. Tengan un vuelo seguro y los veré pronto" Marinette terminó su mensaje mirando a la cámara con ojos aguados y ligeramente rojizos, pero una sonrisa hermosa.-

—Jay… Papá está~ Bruce está vivo —Tim sollozó, sus lágrimas ya habían mojado el hombro desnudo de Jason.

El mayor ignoró cortésmente el tropiezo en sus palabras —Timbo…

Las manos de Tim se hicieron puño sobre el torso del mayor —está vivo… tenemos que ir.

Tras procesar todo en su cabeza, Jason asintió. Le devolvió el teléfono a Tim y puso una mano en su cabello, usándola para levantarle la cabeza —conseguiré los tickets de avión, y empezaré con las maletas. Así que tranquilízate y llama a Fox para que te cubra con la empresa mientras estemos fuera —declaró, usando un tono firme que generalmente reservaba para Red Hood.

Tim asintió, frotándose la cara con las manos mientras tomaba una inhalación profunda. El tono de orden fue bienvenido, lo ayudó a centrar su cerebro.
Jason lo apretó suavemente con el brazo que aún mantenía alrededor de él, y parecía que Tim ni siquiera había tomado nota de eso, porque se puso tan rojo como su uniforme y saltó fuera del regazo del justiciero mayor.

Jason no evitó la sonrisa traviesa que se apoderó de su rostro mientras veía a Tim correr hacia el baño para lavarse la cara. Luego de unos segundos, procedió a levantarse y hacer lo que dijo que haría, escuchando la voz del pajarito de fondo.

—Hola ¿Tam? Necesito que canceles…


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Departamento de policía de Gotham

(DPG)

Jim Gordon era una de las pocas personas que hacían que Dick aún se sintiera conectado con Bruce y Batman, y no como un niño que corre por toda la casa usando la ropa de su padre que le queda muy grande.
Esa fue una de las razones por las que eligió trasladarse al departamento de policía de Gotham desde Bludhaven, en lugar de ayudar a Tim con Wayne Enterprise.

Gracias al cielo, las incomodidades por haber salido y terminado con su hija habían sido dejadas atrás hacía tiempo, lo que facilitaba el asunto.

Entonces, cuando recibió una llamada de Damian, Gordon lo excusó con facilidad.

—Hola, Babybat ¿Todo bien en la escuela?

"Richard, necesito que vengas a recogerme. Ahora"

Últimamente, Damian bailaba entre llamarlo Richard o Grayson, dependiendo de su humor, por lo que el uso de su primer nombre no fue tan llamativo como el tono tenso y urgente de su hermano pequeño — ¿Estás bien, Dami?

"Estoy en perfectas condiciones. Solo date prisa. Es urgente" y, con eso, el menor le había colgado el teléfono.

Dick suspiró. Al menos no estaba recibiendo una llamada de la escuela, lo cual con suerte significaba que Damian no le había roto ningún hueso a nadie.
Volvió a la oficina de Gordon y le pidió excusas por el resto del día. Con prisa, subió a su auto y se dirigió hacia Gotham Academy justo en el límite de velocidad máxima permitida.

Demándenlo, estaba preocupado por su bebé murciélago.

Damian lo estaba esperando justo afuera del área de aparcamiento, con sus cosas encima. Dick se preguntó, por un momento, si había caído en algún truco de Damian para saltarse las clases.
El niño abrió la puerta, arrojó su maleta dentro y se subió al asiento del copiloto. Tenía la cabeza ligeramente gacha, por lo que Dick aún no podía ver su cara.

— ¿Damian? —preguntó, tentativamente — ¿Hay algún problema?

Damian solo le dio una mirada de reojo antes de sacar su teléfono del bolsillo de su pantalón, toqueteó la pantalla por un momento y luego se lo entregó, al mismo tiempo, agarró el freno de emergencia y lo accionó, para luego soltarle el cinturón de seguridad —míralo —fue su única respuesta.

Dick observó el rostro de la chica en la pantalla y un poco de culpa lo golpeó. Marinette era la ahijada de Bruce y, por lo tanto, él debería haberse puesto en contacto con sus padres sobre los arreglos para sus visitas anuales durante las vacaciones de verano… pero había tenido tantas otras responsabilidades de su padre para asumir que simplemente… lo dejó de lado. A pesar de saber que era una de las pocas personas a las que Damian le tenía cariño y confianza.

Tragándose la culpa, Dick reprodujo el vídeo.


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Conteo de palabras: 4.997


Estupida página que no me deja usar emojis, ni palabras alineadas hacia la izquierda, ni añadir imagenes. Hacer Chatfics aquí no tiene gracia :v

Pd: Hoy ha sido un mal día. Uno largo. Quería subir esto para animarme con sus comentarios.
Ya mero es navidad. Felices vísperas.