DISCLAIMER: OURAN HIGH SCHOOL NO ES DE MI PROPIEDAD, PERTENECE A BISCO HATORI

LA UTILIZACIÓN DE LOS PERSONAJES EN ESTE INTENTO DE HISTORIA COHERENTE NO TIENE FINES DE LUCRO

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C: CAMBIANDO PERSPECTIVAS

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"Mis juicios me impiden ver lo bueno que hay tras las apariencias."

Wayne W. Dyer

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RESUMEN: De cómo Haruhi cambia su opinión acerca de Kyoya. Tal vez él es amable… tal vez tiene encantos más superficiales de lo que ella creía… porque Kyoya Ootori no era, después de todo, un egoísta.

RANKING: K

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Kyoya Ootori no era una persona de la mañana. De hecho, todo el mundo sabía que no debía despertarlo temprano, a menos que quisiera una muerte lenta y horrible… Y todas las personas racionales lo entendían –y se alejaban lo máximo posible de su alcance– Claro, todos, a excepción de Tamaki Suoh.

Él no era el mártir dispuesto a sacrificarse por ayudar a los demás como su mejor amigo lo era. De hecho, se consideraba a sí mismo todo un prototipo de egoísta.

Después de todo, era uno de los hijos de la familia Ootori, una de las más poderosas de todo Japón. Tenía razones para ser de esa manera, —habiendo sido criado como si fuera casi de la realeza— y el Host Club era solo uno de los caminos que había construido para llegar a su meta: ser el heredero Ootori.

Apreciaba a los chicos, claro, aunque primero preferiría morir que admitirlo frente a ellos. Y ellos sacaban también grandes ganancias de su asociación.

Aunque ello le valiera soportar al rubio idiota que tenía por amigo.

Sin ningún beneficio adicional…

Por ello, cuando encontró que una mata de pelos rubios y ojos violetas lo sacaba de su ensoñación diciéndole algo acerca de "asistir a una exposición en un centro comercial plebeyo para entender mejor los sentimientos de Haruhi", se encontró devolviendo inmediatamente la argumentación ridícula de su amigo… con la furia acumulada desde algún tiempo atrás…

— Dejen que les deje algo claro, me acosté a las cinco de la mañana— dijo entre dormido y despierto. Su voz helada les calaba los poros a los demás miembros del host club —¡¿Y quién les ha dado permiso para entrar en mi habitación?!— más hielo…

—Kyo-chan, tienes un muy mal despertar impresionante ¿eh?— Honey sempai comentó ligeramente, mientras Mori lo miraba incrédulo –bueno, levantó una ceja, pero considerando que es Mori de quien estamos hablando, eso era lo más probable- ante la afirmación que decía. Cuando de hecho, el dulce jovencito rubio junto a él era lo más parecido a Kyoya al despertar… una bestia de sangre fría, como lo catalogaban, aunque, contrario a su kouhai, solía despertar temprano.

—Mira quién habla— el siempre taciturno, conciso y leal Mori.

—Nada de cultura de los plebeyos, estoy más que cansado de esa fijación que tienen por las cosas de plebeyos… gente aburrida que siempre sigue el mismo patrón— las palabras envenenadas del Rey entre las sombras heló la habitación. — ¿Quieren ir? Entonces hagan lo que quieran— su cuerpo basculó durante unos segundos; preciosos segundos durante los cuales los miembros del host club temieron por su vida. Los gemelos incluso pensaron en lanzar a Tamaki contra Kyoya para escapar si la situación lo ameritaba. Un rey debería ser capaz de sacrificarse por sus súbditos ¿no? Pero antes que se dieran cuenta, el susodicho cayó, completamente dormido e inconsciente de lo que sucedía a su alrededor.

—Muy bien, el Rey demonio de sangre fría ha dado su aprobación así que ¡adelante!— Y así, Tamaki, quien al parecer, no entendía el significado de la palabra "peligro", llevó a Kyoya –tal cual saco de papas- al centro comercial…

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—Así que eso fue lo que sucedió— Un Kyoya adormilado, enfadado… y hambriento, despertó luego en el centro comercial. Y el darse cuenta que estaba solo, sin dinero ni teléfono celular, no hizo más que lo obvio… incrementar su enfado.

— ¿Kyoya-sempai?

Y entonces Haruhi apareció.

Esa chiquilla que había copado sus sueños –o pesadillas, como deseen verlo- hasta hacía algunas semanas atrás, había aparecido justo en el momento exacto.

Ya se encargaría de asesinar a Tamaki después.

Por ahora se encargaría de sacarle provecho a la situación.

—Haruhi, ¿cuánto dinero traes encima?

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Ese día en la mañana Haruhi había salido de su apartamento con la firme convicción de que pasaría un día común y corriente visitando la feria que se desarrollaría en el centro comercial; por eso, cuando encontró a un Kyoya Ootori, solo, y con una mirada que prometía años de dolor a alguien en específico –ella supuso que era Tamaki-sempai-, se sorprendió a sobremanera. Y más aún cuando le preguntó cuánto dinero traía encima.

¿Qué no era acaso un chico rico?

¿Había entrado en alguna dimensión desconocida?

Se sentía confundida, lo que al parecer notó el muchacho, por lo que procedió a explicarle, con palabras escuetas –típico del rey entre las sombras del host club- que se encontraba allí por algún retorcido proyecto de Tamaki, y que fue dejado allí contra su voluntad, sin dinero… ni medio de comunicación alguno.

Haruhi solo pudo sentir algún dejo de ¿compasión? por su sempai. Después de todo, nunca era fácil lidiar con el presidente del host club, mucho menos se imaginaba tener que combatir con él y su idiotez como su mejor amigo, el susodicho muchacho a su lado, lo hacía usualmente.

Por eso es que no se reusó a pagar por la comida de él. De todos modos no podría haberlo hecho. Quién sabe si Kyoya no decidiría incrementar su deuda si se negaba a hacerlo.

Lo único que le molestaba del siempre silencioso y serio Kyoya Ootori era su actitud cuando no habían méritos de por medio. Podría ser algo más abierto, algo más… amable.

— Lo que quiero decir es que no supone ningún mérito comer con clase aquí.

Pero era Kyoya Ootori de quien estamos hablando ¿no?

Kyoya Ootori no es alguien perfecto. Tal vez sí es bastante alto, sus movimientos son parsimoniosos. Y nadie duda de su fría mirada. ¿Encantos? Tal vez alguno, muy, muy en lo profundo de su ser… ¿por qué no?

Ahora al ver cómo trató a la muchacha que los atendió y a las chicas que se acercaron a ellos mientras comían, se dio cuenta de que tal vez los encantos que creyó que Kyoya tenía estaban más profundos de lo que había pensado inicialmente… si es que tenía alguno en realidad…

Y aún así las chicas de la academia adoraban su fría urbanidad…

Jamás entendería el propósito de estos chicos.

— Si te preguntas porqué me llevó tan bien con Tamaki, l respuesta es simple: para mí, hay méritos. Ninguna otra razón me moverá. Soy un egoísta — la seguridad con la que dijo esas palabras casi logró convencer a Haruhi.

Sentía un muro invisible entre ellos en todo momento mientras habían decidido recorrer la feria –ya que estoy aquí- como había dicho él…

— Lo cierto es —trató de aligerar el ambiente Haruhi— que no sé nada de la familia de Kyoya-sempai.

— No es algo sobre lo que debas molestarte en saber — y he ahí de nuevo esa fría manera de hablar ¿No podría bajar las defensas por un segundo al menos?

— Eso es algo injusto, ¿no cree?

— ¿Injusto?

— Porque Kyoya-sempai conoce mucho sobre mi papá—asintió ella —e incluso sobre sus amigos del trabajo.

— Ese es un punto de vista interesante —contestó él, dando por zanjada la conversación.

— Kyoya-sempai, ¿tú tienes dos hermanos, verdad? — Kyoya no se esperaba que siguiera preguntando. Una persona normal no lo haría. Pero de nuevo, era Haruhi de entre todas las personas de quien estamos hablando. La palabra normal no iba con ella —¿Qué clase de personas son?

Eso fue algo que le removió el interior. Pensar en sus hermanos, y en su padre, por ende; y en la fácil forma en que demostraban que podían ser bueno herederos. Mientras él, el tercer hijo, debía esforzarse por mostrar que podía estar al mismo nivel que ellos.

— Son gente con mucho talento — contestó sin vacilación, una triste sonrisa en los labios, que no pasó desapercibida por la castaña a su lado — Responden a todas las expectativas de mi padre sin causarle problemas. Así que él siempre espera más del tercer hijo.

— Supongo que las cosas son duras para ti, después de todo.

El ambiente se había aligerado un poco, solo un poco, hasta que Haruhi vio un cambio repentino en el semblante de su acompañante.

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Algo que no entendía y a la vez sí, era el hecho de que su sempai aparentara ser un egoísta, pero que estuviera dispuesto a ayudar a aquella señora de ser timada por uno de los vendedores, con toda la gracia y gallardía que ella le había visto usar con las clientas del club.

— ¿No lo sabías? Esa señora es la esposa del presidente de una gran compañía de electrodomésticos — aquella declaración sorprendió a Haruhi — nunca la había visto, pero lo supe en el momento en que vi el anillo en su mano —continuó él sin prestar atención a la turbación de Haruhi.

Debí saber que Kyoya-sempai estaba siendo solo Kyoya-sempai después de todo — pensó ella, algo ofuscada.

Pero en ese momento, la realización de lo que sucedió en realidad la golpeó repentinamente. Él no pudo haber visto el anillo si estaba cubierto por aquel cartel ¿no?

— Haruhi, ¿sabías que el melón es uno de los sabores más famosos entre los fabricantes de aperitivos?

— ¿Eh? — se extrañó Haruhi ante la súbita ruptura en la línea de sus pensamientos.

— No entiendo de estas cosas — continuó él, nuevamente ignorando la consternación de su acompañante —pero hacer que los aperitivos de maíz tengan sabor a melón, sin ser ningún melón… ¿no tendrían un sabor extraño?

— Ese es un punto de vista interesante— dijo entre risas, Haruhi y después de un tiempo de vacilación en el que su cerebro proceso la información. Después de todo. Kyoya-sempai y Tamaki sí tenían mucho en común.

Después de un momento de perplejidad, Kyoya se relajó nuevamente, al descubrir que ella no se reía de él, sino de la comparación hecha entre él y su mejor amigo, misma que él había negado más temprano.

Tal vez ella estaría pensando que sí tenían mucho en común después de todo.

Haruhi entonces sintió que aquel muro invisible que los había separado casi todo el día había desparecido, aunque fuese solo por unos minutos.

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— No lo entiendo, tratas de fingir que eres un egoísta cuando de hecho, no eres un egoísta… Es extraño— le había dicho mientras volteaba, sonriente, dispuesta a regresar a casa, después de haberlo dejado con resto del Host Club -¿Qué rayos hacían allí?- y negarse a permanecer más tiempo allí mismo. Estaba sumamente fatigada.

— Ese es un punto de vista interesante— alcanzó a decir él al viento…

Haruhi por su parte se sintió feliz.

Feliz mientras salía del centro comercial rumbo a su casa… Cansada pero extrañamente alegre. Porque la revelación repentina de lo que creyó casi imposible le golpeó la cara.

Kyoya-sempai no era después de todo, alguien egoísta.

Le agradaba.

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Ok. Primero palabras de la muy agradecida -y desaparecida- "autora" ¡No me fusilen por favor!

jiji Muchas gracias a todos por leer este intento de historia, en verdad. Y espero no decepcionarlos con la lentitud con la que avanza.

La verdad es que acabo de terminar los exámenes en la u... al ser el último semestre de educación teórico-práctica nos han colado muchas materias en el pensum y nuestra "semana de exámenes" se traduce literalmente a "dos mes y algo más de exámenes" XD Pero lo logré y para celebrarlo les he traído este capi algo flojo pero cómo decirlo? creo que se dieron ya cuenta que los títulos de los capis van en orden alfabético ¿no? jejeje

y el punto de la historia es avanzarla lenta, pero segura, sin cambiar la personalidad de los personajes en lo posible; y es que Kyoya es taaan difícil de escribir con su carácter real XD, aunque Haruhi por otro lado es taaan parecida a mí XD (así toda obtusa en cuanto a relaciones humanas se refiere XDD); y el ir haciendo que se abran el uno al otro debe ser -en mi opinión- algo que todos disfrutemos. Así nadie se quedará como: WTF cómo es que de pronto se casaron y tuvieron 5 hijos?! ok no jaja

Siguiente punto, para agradecer a todas las personitas que han dejado muy amablemente sus rws, les dejo un adelanto del capi que se está escribiendo ya:

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CAPÍTULO 4: "DESEOS"

RESUMEN: Porque por una vez en la vida, Haruhi deseó poder hacer que alguien sufriera combustión espontánea… así, nadie la encontraría sospechosa de homicidio…

¿Les dice algo el título y resumen? ¿A quién quiere matar con tanto ahínco Haru-chan? ¿Actualizará esta autora pronto alguna vez?

Para estas respuestas y más, sintonícennos pronto, en el mismo canal...

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OK olviden eso jaja

Como sea, para finalizar, quiero agradecer una vez más a todos quienes han dejado amablemente sus opiniones acerca de este humilde escrito:

okita kagura: perdón por engañarte, pero era necesario jaja Me alegra que te haya gustado la historia =)

08ahiru80: Bienvenida! Yo amo también el KyoxHaru (como que siento que TENÍAN que quedar juntos pero no se nos hizo XD)

black-Kiari: Hola! Gracias por el apoyo en este nuevo proyecto jeje. Me alegra que te haya sorprendido para bien =)

nury14: Bienvenida! Espero te guste este que he dejado aquí ;)

mutemuia: Me alegra que te haya gustado mi versión personal de lo que sucedió jeje

Haruki-senpai: Hola! Gracias por esas lindas palabras. Espero volverte fan de esta pareja con el paso de los capis XD

Koremi-chan: Bienvenida! Y muchas gracias por tu punto de vista =)

Sofitkm: Aquí el tercer capi, espero te haya gustado ;)

mutemuia: Espero no decepcionarte con el transcurso de los capítulos *o* jaja me has alegrado el día ;)

Sarakerim: Hola! Muchas gracias x el apoyo y consejos… Espero este capi sea agradable. (Y espero con ansias la continuación de su histo también ¿eh? Jeje)

¿Reviews?

Saludos a todos desde Ecuador!