DISCLAIMER: OURAN HIGH SCHOOL NO ES DE MI PROPIEDAD, PERTENECE A BISCO HATORI

LA UTILIZACIÓN DE LOS PERSONAJES EN ESTE INTENTO DE HISTORIA COHERENTE NO TIENE FINES DE LUCRO

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F: FÚTIL

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"Si el sacrificio es lo último que puede hacer una persona para demostrarte que te quiere, debes dejarla hacerlo."

Veronica Roth

"Antes de sacrificarte por él, piensa una cosa: ¿Haría él lo mismo por ti?"

Khaled Hosseini

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RESUMEN: Porque el mostrar sentimientos era eso para él. Pero cuando Honey-sempai le preguntó acerca de ellos… no pudo resistir el revelar la decisión que había tomado.

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—Kao-chan, Kao-chan, ¿estás enamorado de Haru-chan?—preguntó inocentemente Honey, pero el brillo en su mirada le dijo al aludido que no aceptaría que su pregunta quedara sin contestación.

—Honey sempai… Yo… —después de segundos de vacilación, finalmente se decidió a contestar; después de todo, sabía que ante esa dulce y a la vez determinada mirada no tendría oportunidad de huir —Recientemente me di cuenta, pero creí que podría arreglármelas para esconderlo— y acto seguido observó a sus compañeros de club, que se acercaban hacia ellos —Porque me gusta el host club actual y Hikaru también es muy importante para mí- terminó contestando con una sonrisa triste, mientras miraba a su gemelo a la lejanía.

La próxima vez que me mientas no te lo perdonaré.

—Ahh realmente me pregunto qué debería hacer…—terminó por decir al viento el menor de los Hitachiin, recordando aquella charla que sostuviera con su sempai, antes de que el susodicho y Takashi Morinozuka se graduaran de la Academia Ouran...

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Era una mañana soleada, aquella vez, y Kyoya pasó a la oficina de su padre después de haber golpeado la puerta.

¿Me llamaste, padre?

Sí, Kyoya, tengo una tarea para ti— le dijo. Sus ojos no tenían ninguna expresión en particular

Sí, padre.

La estudiante de honor, Fujioka Haruhi, quiero cenar con ella. ¿Puedes pedirle que salga contigo?

Sí, padre, pero ¿por qué?— preguntó con suspicacia

Lo sabrás más adelante —dijo, con algo de complacencia. Después de todo, un Ootori sorprendiendo a otro Ootori era casi de… antología —Te diré la fecha exacta y el lugar pronto. Ahora, puedes irte

Sí, padre— Y acto seguido, Kyoya salió de su despacho, y se preguntó qué estaba planeando el autor de sus días.

Kyoya era bueno manipulando y odiaba cuando la situación estaba fuera de control. Y sobre todo, odiaba no saber lo que su padre estaba haciendo. Suspiró. Volviendo a la realidad, Tamaki lo sacó de su línea de pensamiento.

—Madre, Haruhi me odia por cultivar hongos en el armario….

—Tamaki, basta de tonterías—dijo absolutamente exasperado el de lentes —Haruhi, ven aquí un momento— casi ordenó el de ojos grises.

—¿Sí, Kyoya-sempai?

—Mi padre desea cenar contigo este sábado.

—¿Eh?

—¿El padre de Kyoya-sempai quiere cenar con Haruhi?

—¿Le has hecho algo Haru-chan?

Haruhi pareció pensárselo durante algunos segundos... —Bueno, puede ser que le haya reclamado el haber tratado mal a Kyoya-sempai aquel día de la feria… —terminó por decir con un dedo sobre su mentón, en un gesto que a los chicos se les antojó simplemente adorable.

—¡Eh!—En serio desafiaste al padre de Kyo-chan, Haru-chan?

—¡¿Que tú hiciste qué?!

—Yo ehhh… sí, creo que lo hice, Honey-sempai —dijo ya, algo nerviosa ante la idea de haber ofendido al padre de su amigo —Creo que debería ofrecerle una disculpa por el tono en el que le hablé aunque no estoy segura de querer retractarme de mis palabras… —terminó diciendo con una tenue sonrisa en el rostro y la decisión brillando en sus enormes ojos cafés —En fin, ¿Cuándo sería eso, Kyoya-sempai?

—¡Oh, no! ¡No deberías haber hecho eso! ¡Viste la bofetada que dio a mamá delante de todos!—continuó dramáticamente el rubio— ¡Es el mal en persona! ¡Te matará, y ocultará tu cuerpo y papá no te volverá a ver nunca más!—gritó lloroso el rey del club, mientras corría de arriba a abajo. De pronto, se detuvo.

Una fantástica idea acaba de surgir en su mente —¡Kaoru! ¡Hikaru!

—¡Sí, señor!—dijeron ambos mientras esperaban firmes y con una mano en su frente -al más puro estilo militar- las órdenes de su jefe.

—¡Pronto! ¡Oculten a Haruhi en un lugar seguro! ¡Y deberan sacarla del país! ¡Y…!

—¡Nuestra Haruhi está perdida!—exclamó uno de los gemelos.

—¿En serio has desafiado al monstruo de hielo mayor?—ése fue Tamaki, sollozando dramáticamente.

—¡Pobre de nuestra Haruhi! ¡Tener que cenar con el malvado padre del malvado Rey entre las Sombras!—completó el otro gemelo, mientras sendas cascadas de lágrimas caían de sus ojos.

—En lugar de hablar mal del padre de alguien, especialmente cuando ése alguien se encuentra en la habitación—cortó por lo seco un absolutamente exasperado Kyoya la cháchara de quienes decían ser sus amigos—harían bien en aconsejar a Haruhi acerca de qué usar mañana, idiotas —y se volvió hacia Haruhi, quien le miró con espanto —Te recojo mañana a las siete de la noche —y acto seguido, salió por la puerta del tercer salón de música camino hacia la limusina que lo llevaría hasta la mansión Ootori, sin dar opción a réplica a la castaña…

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Kyoya aún recordaba la extraña media sonrisa –que él mismo heredara- que estiró las facciones del autor de sus días cuando le informó que su compañera había aceptado el ir a cenar con él.

Ahora comprendia verdaderamente la horrenda sensación que tenían sus comapñeros cuando veían esa sonrisa en él.

—Buenas noches, Kyoya-sempai —Haruhi había subido aquel sábado a la limusina de Kyoya, que los conduciría hasta el fino restaurante inglés en que Yoshio Ootori los esperaba.

Pero todo pensamiento se borró de mente cuando vio a Haruhi entrar en el habitáculo donde él se encontraba. Se veía simplemente… hermosa. Sencilla, pero hermosa.

Un ligero vestidito azul cielo, acompañado de zapatitos sin tacón blancos, haciendo juego con el suéter blanco… y un pequeño bolso completaban su atuendo…

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—¿Qué murmuras, hijo tonto?

—Oh… hola, padre. Nada. Yo solo… pienso en Haruhi

Una chispa de astucia brilló en los ojos de Yuzuruh Suoh —Ah, ya veo. Entonces, ¿qué piensas acerca de ella? ¿Cuáles son tus sentimientos? —preguntó, algo ansioso el padre del rubio a su único vástago.

—¿De qué hablas, padre? Estoy preocupado por la cena de Haruhi con el padre de Kyoya. ÉL ha solicitado a Kyoya cenar con ella… al parecer…

—¿¡Qué!?— preguntó el mayor

—¿Por qué gritas tanto?—cuestionó el rubio a su padre, ajeno a los pensamientos que recorrían al mayor de ambos.

Su padre no le contestó, y solo murmuró un "esa bestia astuta de Ootori… así que ha empezado a moverse", mientras hacía ademán de salir de la habitación de su hijo.

—Por cierto, ¿qué haces aquí, papá?

—He venido a cenar con mi único hijo, ¿es que eso es tan increíble?—dijo él, antes de salir de la habitación.

—Bueno… usualmente cenas en la mansión principal… por eso yo…—contestó con un deje melancólico en la voz que no pasó desapercibido por su padre.

—No le des importancia. A veces un padre puede simplemente querer cenar con su hijo —sintió que debía darle más importancia a su conversación, por lo que regresó sobre sus pasos y se sentó en uno de los sillones de la salita personal del rubio —Por cierto, hijo, ¿qué sucede con Haruhi?… ¿en verdad sientes que es como tu hija?

—¡Claro que sí! ¿Por qué razón si no me sentiría obligado a protegerla? ¿No quiere un padre siempre el bienestar para sus hijos?

Yozuruh creían que su hijo no podía ser más idiota. Pero al parecer, se había equivocado. Suspiró con exasperación… tendría que hacer algo él mismo, o de lo contrario perdería su apuesta con Yoshio.

—¿La amas, hijo?

La pregunta cayó como un balde de agua fría en la cabeza del de ojos violetas.

—Yo…—hesitó, antes de decir— yo tengo un sentimiento extraño por ella… Pero… si no es el amor de un padre por una hija… no entiendo qué es.

—La amas—afirmó Yuzuruh.

—Sí, la amo pero es diferente. Creo que el amor que siento por ella es diferente del amor que siento por Kyoya o por cualquiera de mis amigos— Tamaki se sonrojó cuando se dio cuenta que le estaba diciendo todo aquello a su padre…

—Entonces ella puede ser realmente una muy buena amiga…

—Creo que sí. Quiero cuidar de ella y protegerla de todo lo malo en el mundo Eso me hace igual a un padre, ¿no?

—Tamaki, yo… sé que los miembros del Host Club son realmente una familia para ti pero no eres el padre de Haruhi. Su sangre no corre por tus venas. Lo sabes….

—Lo sé, pero quiero protegerla de otros chicos, tal como Ranka-san lo…

—¿Has pensado en el día en que Haruhi se case?—interrumpió.

—¿De qué estás hablando? ¡Nunca dejaré que alguien se lleve a mi hija!— exclamó Tamaki, con un brillo fiero en la mirada.

—Bueno, eso es raro, puesto que ningún padre quiere que su hija esté sola— le dijo reflexivamente el Suoh mayor.

—Ella no estará sola, ella me tiene a mí—declaró con firmeza.

—Un padre no va a vivir por siempre con su hija. Un día… ella se va a casar y tendrá sus propios hijos. Un verdadero padre estaría contento por ver a su hija encontrar un buen hombre que pueda protegerla y por la familia feliz que ha formado.

—¡No!…—la sola idea de que algún gañán se llevara a su preciosa Haruhi horrorizó a sobremanera al rubio de ojos violetas.

—¿Qué sientes cuando piensas en que otro chico se lleve a Haruhi?—picó curiosamente el mayor al menor.

—Me siento… inseguro… me siento… —Tamaki trató de encontrar la palabra exacta que definiera el sentimiento pero no lo encontraba… ¿Qué era? Cuando Kasanova-kun conoció el secreto de Haruhi y reveló que estaba enamorado de ella se sientió muy inseguro, molesto... furioso.

—¿Celoso?— Yuzuruh completó la frase por su hijo.

—¿Celoso?— los ojos violetas se abrieron con horrorizada sorpresa.

—Así es, hijo, y eso es algo que puedo afirmártelo, ya que la única persona en este mundo que hace que me sienta celoso cuando está con otro hombre es tu madre—terminó Yuzuruh, con una sonrisa.

La idea era harto insólita ante los ojos de Tamaki como para siquiera tenerla en cuenta.

—¿Eres un verdadero padre para Haruhi, Tamaki?

El susodicho cerró los ojos y lo pensó por un momento –en realidad fueron un par de minutos durante los cuales no se movió y Yuzuruh llegó hasta a temer que se hubiera quedado dormido- y la revelación de lo que descubrió lo dejó en estado de shock.

—¿Estás diciendo que yo… que yo…?

—¡Al fin!—suspiró el director de la Academia Ouran.

Y acto seguido, Tamaki se desmayó.

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—Es bueno verte de nuevo, Fujioka-san—saludó con calma Yoshio Ootori.

Haruhi se inclinó ante él —Buenas noches, Ootori-sama —la verdad es que no quería mirarlo directamente a los ojos. No tenía miedo de él, aunque ciertamente tenía una extraña sensación molesta en su estómago.

Hubo un silencio incómodo entre ellos. Entonces Yoshio Ootori rompió el hielo.

—Toma asiento, por favor.

Y Kyoya se sorprendió ante el tono de familiaridad con el que trataba a la castaña. Es decir, ¡la estaba tuteando! ¡Su padre no tuteaba casi a nadie, aparte de su familia!

Terminando el saludo, Yoshio preguntó a Haruhi acerca de su familia, su estadía en la escuela y sus sueños para el futuro. Eso hizo la situación más cómoda… para ambos al menos, ya que Kyoya permanecía callado y escuchando lo que decían los demás comensales.

—Estuve muy impresionado con tu comportamiento durante la feria; quiero decir, que nadie se ha atrevido a desafiarme de esa forma antes.

Y eso último lo dijo mirando al menor de los Ootori, recordando ambos a su vez el desafío –lanzado y ganado el mismo día- por este último, cuando le devolvió la compañía antes que Grand Tonerre se quedara con ella.

—"¿Es eso un cumplido?"— se preguntó Haruhi en su mente, sus mejillas algo sonrojadas. Luego contestó, como queriendo disculparse —Sobre eso yo… no quise ofend…

—No te preocupes —le cortó el patriarca Ootori —la verdad, es que últimamente he aprendido una valiosa lección y es que… la juventud, por muy inexperta que creamos que es, puede llegar a sorprendernos en verdad— … y miró de soslayo al menor de sus hijos, quien fingió no prestar atención al comentario de su padre… Aún trataba de averiguar la razón que movía las acciones del mayor de los Ootori.

Mientras Haruhi se limitaba a… sonrojarse ligeramente.

La cena había transcurrido tranquilamente a partir de entonces. Y Haruhi la disfrutó mucho; aunque la tensión en el ambiente se hacía cada vez más pesada. Cosa que hizo que el Ootori mayor decidiera hacer marchar a su hijo con su amiga. Tenía muchas cosas en qué pensar.

—Kyoya, hijo, ¿por qué no acompañas a tu amiga a su casa? Su padre debe estar preocupado por ella.

—Muchas gracias, Ootori-sama, ha sido una velada agradable —Y Haruhi se sorprendió ante la naturalidad con la que esas palabras salieron.

—Me alegra mucho. Y espero se repita… alguna vez… y despidió con una media sonrisa a la muchacha.

—Haruhi, adelántate a la limusina. Estaré contigo en un minuto, antes, deseo charlar unas palabras con mi padre—le dijo mientras miraba con fijeza al autor de sus días.

Haruhi fue en dirección a la puerta, mientras Yoshio se acomodó mejor en su silla.

—¿Qué quieres, hijo?

—Todo lo que hayas planeado, detenlo ya—El aura alrededor de Yoshio se volvió más oscura, mientras Kyoya continuaba —Te observaba detenidamente esta noche. No sé exactamente aún qué planeas, pero puedo sentir que traes algo bajo la manga. No puedes querer nada con Haruhi, así que déjala tranquila.

—No creo que ésa sea la manera correcta de dirigirte a tu padre, jovencito— la furiosa acometida de su hijo, lejos de enfurecer a Yoshio, lo divirtió bastante—¿Dónde está tu sentido de los negocios?—preguntó con indiferencia.

—No necesito el sentido de los negocios cuando se trata de mis amigos, padre. Los negocios podrían haber sido mi prioridad antes, pero no lo son más.

—¿Y cuál es, hijo? ¿Cuál es tu prioridad ahora?—Yoshio preguntó, casi desafiante.

—La amistad—Kyoya no vaciló. No dejaré que lastimes a alguno de mis amigos. Ahora, con tu permiso, padre…— Se dio la vuelta, dispuesto a marcharse del lugar y entonces al voltear, vio fijamente a los ojos de Haruhi, quien al parecer, había regresado sobre sus pasos en busca de su bolso y lo había escuchado… todo. Pero no tuvo tiempo de pensar en algo que decir, ya que uno de los camareros que llevaba una taza de té caliente a una de las mesas del fondo, chocó contra ella.

Todo ocurrió en un segundo.

El camarero hacia ellos.

Él, girando después de discutir con su padre.

Ella, con sus enormes ojos cafés indicando con la más absoluta sinceridad que había escuchado todo.

Ambos, casi chocando entre sí ante la sorpresa.

El camarero chocando contra ellos.

El té hirviente cayendo sobre ella.

Él, apartándola del camino con sus propias manos.

Sus manos quemadas, un dolor casi agónico al sentir sobre su piel el líquido caliente.

E instantes después, un grito, llamadas a emergencias… la ambulancia de los Ootori deteniéndose en el restaurante, llevándolo a uno de los hospitales de su familia.

Los ojos llorosos de Haruhi, el rostro cerrado de su padre.

Los médicos atendiéndolo. Curando y cubriendo sus manos con vendas…

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No había sido más que un gran susto.

Volviendo a Yoshio, ya tranquilo sabiendo que las heridas del último de sus vástagos no eran de gravedad, y que éste se encontraba cuidado por un séquito de personal médico de los hospitales Ootori, sonrió para sí mismo. Esa noche, había sido la primera vez que Kyoya se le había opuesto tan abiertamente. Al parecer, Tamaki, y esta muchacha que ahora se encontraba cuestionando a su hijo sobre su estado, algo aliviada, pero con su faz arrepentida y culpable, habían sido capaces de cambiar a la gente.

Además, había visto un interesante intercambio de actitudes aquella noche.

Sonrió, satisfecho.

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—Haruhi, ¡estás viva!—vitorearon dos cabezas rojizas cuando Haruhi entró en la tercera sala de música, dos días después de lo ocurrido. Ella había sido tajante al prohibir a los gemelos o a cualquiera el ir a molestarla en su casa el fin de semana. No quería ver a nadie. Y aún se sentía culpable por lo sucedido a su sempai.

—¿Quién dijo que moriría?—suspiró, algo fasitiada, e intercalada entre los gemelos, ella.

—Nos preocupaba que murieras, Haruhi—ante la mirada de la muchacha, decidió dejarlo por la paz —¿Qué tal fue la cena?—preguntó Hikaru.

—No quiero hablar de eso en este momento, si no les importa.

—¿Es que el padre de Kyo-chan te hizo o dijo algo que te ofendiera, Haru-chan?

—Nada de eso, Honey-sempai, es solo que…

—¡Amigos! ¡He llamado a mamá! ¡Llevaba todo el día sin aparecer en la escuela, y nunca contestó mis llamadas ayer! ¡Así que pensé que algo muy grave debió de haberle ocurrido!—Interrumpió a Haruhi el rey del Host Club de Ouran —Pero solo me ha dicho que ha tenido un incidente con un camarero el día sábado y que no vendría toda la semana— Todos notaron la incomodidad de la castaña, quien enseguida suspiró, y se dispuso a contar a sus amigos lo sucedido hace dos noches atrás.

Tamaki tenía un extraño brillo en la mirada…

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—¿Entonces Kyoya-sempai protegió a nuestra Haruhi?-preguntó Kaoru, con suspicacia.

—Así, es, aunque no fue habría sido nada grave, en realidad. Estoy segura que está molesto por tener que perderse la escuela. Después de todo, los médicos que lo atendieron dijeron que no podría escribir durante algunos días sin sentirse incómodo —dijo pensativamente, y con la cara contrita.

Una luz de comprensión brilló en los ojos melados de Honey y en los oscuros de Mori.

Nadie dijo más nada.

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Algunos días después, la época de lluvia había comenzado… Haruhi se encontraba en el tercer salón de música de la Academia Ouran junto a sus compañeros hosts… y Kyoya seguía sin aparecer en la escuela.

Haruhi creía que debía ser vergonzoso para él el ser visto de esa manera tan… vulnerable, considerando el hecho de que su familia era la dueña de muchos hospitales en el país… así que al principio no le tomó importancia. Pero día con día, se encontró preguntándose si su sempai no la odiaría debido a lo sucedido, o si vendría pronto a la escuela.

"¿Cuando reaparecerá Kyoya sempai en la escuela?" De inmediato se congeló ante lo que acababa de pensar. Había pensado en Kyoya muy a menudo en esos días. Antes nunca había pensado en él pesar de que se encontraban todas las tardes, pero el no verlo ahora comenzaba a hacer que extrañara al joven de gafas…

Y lo que hacía que Haruhi estuviera más irritada cada vez que pensaba en el rey sombra, era que había una extraña sensación creciendo en su interior.

"Maldito rico bastardo, ahora incluso su ausencia hace girar mi cabeza como si tuviera un resfriado". Agarró uno de los cojines que se encontraba en uno de los sillones del salón y se cubrió la cabeza con él, hundiéndose en dicho sillón.

Súbitamente se preguntó porqué pensaba tanto en su sempai. Estaba agradecida con él. Es decir, él la había protegido.

Una sensación extraña se instaló en su interior.

—¡Ey! ¡Haruhi!—Llamó Tamaki repentinamente —Llueve y no tengo mi paraguas conmigo, ¿podrías caminar conmigo?

El que su sempai la llamara por su nombre le hizo pegar un salto del susto, pero le ayudó a notar con satisfacción, que aquella extraña sensación se había ido.

Seguramente estaba pescando un resfriado debido al mal clima que había últimamente.

Y notó con sospresa, que el resto de miembros del club se habían ido ya, y que su sempai y ella eran los únicos que quedaban en el lugar.

—¿Tamaki sempai?

—¿Sí, Haruhi?

—Eto.. ¿has hablado con Kyoya-sempai?

—Hoy en la tarde, mientras los chicos se despedían de ti—Y Tamaki se sorprendió al darse cuenta de que la castaña no había prestado atención a lo que dijo de que Kyoya iba a volver en dos días más a la escuela.

—Yo… supongo que él está enfadado conmigo… Nunca hubiera querido que sus manos sufrieran esas quemaduras…Supongo que el ayudarme no ha sido meritorio para él… — El rubio notó que estaba algo desanimada.

—Kyoya siempre hace que la gente piense que trabaja para el mérito, pero en el fondo, hace ese tipo de cosas porque tiene cuidado. Creo que lo hizo porque como todos nosotros, se preocupa por ti. Se preocupa por ti, tanto como se preocupa por su hermana Fuyumi. Él ama mucho a su hermana…

Haruhi se encontró súbitamente odiándose a sí misma durante algunos segundos…

¿Qué estaba pensando? Ella sabía que Kyoya no era ese tipo de persona. Su imagen había ido mejorando cada vez más ante sus ojos y el solo pensar que hacía algo por mérito le trajo una sensación de malestar…

¿Y cuál es, hijo? ¿Cuál es tu prioridad ahora?—Yoshio preguntó, casi desafiante.

La amistad...

Trató de espantar la sensación de malestar que se instaló en su ser ante los pensamientos que surcaban su mente, ante la revelación de un lado desconocido del chico de ojos grises que ocupaba sus pensamientos…

La lluvia arreciaba más, y salieron juntos, utilizando ambos el paraguas blanco de Haruhi…

En su turbación, Haruhi no remarcó en el hecho de que Tamaki parecía casi actuar… normal… algo tímido, más bien… en lugar de su siempre presente acto de "reina del drama"…

—¿Kyoya-sempai tiene una hermana?— Haruhi preguntó sorprendida, puesto que nunca había oído hablar de la hermana de Kyoya antes.

—Sí, Fuyumi-nee-san es la más buena Ootori que he conocido— le contestó el de ojos violetas —Kyoya es muy cercano a ella—continuó—Pasó un momento difícil cuando ella se casó. Ella era su hermana, pero a veces jugaba el papel de madre también…—Tamaki hablaba de Fuyumi con un toque de celos en su voz, haciendo algo notorio aún para alguien como Haruhi que hubiera deseado tener una hermana como la de Kyoya.

—Yo… Él sabe todo de mí, pero yo ni siquiera sabía que tenía una hermana. Rico bastardo— murmuró Haruhi con insatisfacción, y bajando la mirada; mirando correr el agua de la lluvia por sus pies…

Entonces vio como una persona con un paraguas negro pasó rápidamente –como si tuviera la necesidad de llegar pronto a algún lugar- en dirección a la Academia, mientras ellos se encontraban ya a medio camino del portón de la escuela.

—¿Ese no era…?

—¿Dijiste algo, Haruhi?

—No, no es nada, sempai.

—¿Me dejarías llevarte a casa? La lluvia parece no querer detenerse muy pronto…

—Yo… Sempai… ¡olvidé mi cuaderno adentro!

—¡Puedo regresar contigo por él!

—¡No, no es necesario!—el ímpetu con el que la chica de ojos marornes dijo aquella frase disminuyó ante la faz francamente asombrada de su superior —Es decir… su limusina le está esperando ya… Es mejor que vaya a su casa… puede quedarse con mi paraguas… ¡Adiós, Tamaki-sempai!— y echó a correr en dirección a la Academia nuevamente.

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—¿Tienes algo de qué hablar conmigo que hizo que regresaras de nuevo aquí? —la persona que se encontraba en la tercera sala de música levantó una ceja, esperando la respuesta de su no esperada intrusa. Pero Haruhi se quedó sin habla.

El paraguas negro descansaba chorreando en la entrada de la tercera sala de música.

¿Por qué regresó de nuevo a encontrarlo? ¿Para preguntarle cómo estaban sus manos? No. ¿El hecho de que quería habar con él, solo para hablar con él, a pesar que no tenía de qué hablar? ¿Por qué esa sensación de nuevo? ¿Por qué tenía tantas preguntas? ¿Por qué? Al sentir la confusión que invadía a Haruhi, Kyoya cambió de tema con un suspiro que dejó salir toda la frustración que sentía.

¿Frustracion por qué? Ni él mismo lo sabía.

—Supongo que deberíamos ir a casa ahora— Haruhi lanzó entonces sus preguntas a la parte posterior de su cabeza y salió junto a su compañero. Hasta que estuvieron en el vestíbulo, Haruhi recordó que no tenía paraguas.

—Yo…. Lamento mucho lo ocurrido, sempai—dijo, con la voz queda y una expresión contrita.

—Ya me lo dijiste en el hospital, ¿recuerdas? —Dijo algo irritado. No quería recordar el suceso en absoluto. Había sido una prueba de su vulnerabilidad, y un Ootori jamás se mostraba vulnerable.

—Me refiero a lo de haber escuchado su conversación con su padre— dijo con expresión culpable en su mirada brillante. Pero en ésta brillaba a su vez, un dejo de admiración y renovado respeto que no pasó desapercibido por el mayor de ambos.

Aunque ciertamente aquello le incomodó a sobremanera. Creía, o más bien, había deseado que ella no hubiera escuchado nada del mordaz intercambio que sostuviera con su padre. O al menos esperaba que no lo mencionara… había sido como una especie de acuerdo tácito entre ambos. Pero de nuevo, no contó con que era de Haruhi de entre todas las personas, de quien estaba hablando…

—Está bien— se encogió de hombros —no es un secreto que no debas saber de todos modos—le dijo sin darle importancia, con la esperanza de que lo olvidara. Y enseguida, buscó cambiar el tema —Vamos, hay que salir de aquí.

—Oh, es verdad, presté mi paraguas a Tamaki-sempai— le recordó ella.

Y él se llamó idiota interiormente, al no haber notado los hombros mojados y algunas gotas de agua en el cabello cuando hubo llegado hacía instantes atrás apenas…

—No me importa compartir—Kyoya abrió su paraguas y salieron. Haruhi trató de mantener algo de espacio entre ellos, siendo que las gotas de agua comenzaron a mojar sus hombros. Kyoya se preguntó si debería tirar de ella más cerca a sí mismo, como había observado hacer al rubio de su mejor amigo hace un rato, mientras se cruzaron en el camino. Levantó el brazo y tiró de Haruhi pero enseguida el cuerpo de la chica se puso rígido por lo que Kyoya bajó inmediatamente el brazo. —Lo siento, Yo solo… estabas mojándote—Explicó con un asombroso nerviosismo que la castaña no notó -para alivio del de ojos grises- mientras pensaba en el por qué tenía una reacción diferente con él, cuando con Tamaki ciertamente pareció estar cómoda. Lo que no supo es que Haruhi se hizo la misma pregunta.

—Está bien, es solo… que me sorprendió —Y se apegó a Kyoya. Continuaron caminando, Haruhi sintiendo la calidez del joven a su lado. Esa calidez mezclada con una cierta e inusual torpeza. La tensión creció entre ellos. A cada paso, notó ella, la tensión crecía más.

—¿Quieres que te de un aventón? – Kyoya ofreció al llegar a su limusina.

—Está bien, sempai. Prefiero caminar. ¿Puedo pedirle prestado su paraguas?— La verdad es, que si no aguantaba la tensión entre ellos en ese momento, mucho menos se imaginaba poder hacerlo en la limusina del "Rey entre las Sombras".

—Ok, entonces, adiós –Y Kyoya desapareció en su limusina. Haruhi comenzó a caminar hacia su casa.

Pero Kyoya y Haruhi no se dieron cuenta que alguien había visto desde el momento en que Kyoya había abierto su paraguas oscuro. Esa persona soltó lo que tenía en la mano.

Un paraguas blanco rodó en el suelo enlodado.

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—Un movimiento peligroso— afirmó Mori. Sus ojos estaban posados en un lujoso coche negro que empezó a deslizarse a velocidad inusitada.

—Kyo-chan parecía enojado— el coche negro, propiedad de Honey Hanninozuka se fue solo un minuto después de que el de la familia Ootori lo hizo.

—Ahh—fue la escueta respesta de Takashi.

—No sé si se ha dado cuenta de que ama a Haru-chan todavía o ya lo hizo y cree que no es más que un capricho. Pero ahora estoy más preocupado por los sentimientos de Haru-chan. Ella es tan ajena a todo— terminó con un suspiro Honey…

—Hay algún cambio en estos días— le informó Mori.

—¿Te refieres…?—Honey inclinó la cabeza, y dio a su primo una mirada cuestionadora

—Sí—Mori dijo como toda respuesta

—¡Es maravilloso"— Honey sonrió de oreja a oreja y tiró de Usa-chan más cerca —¡No puedo esperar a ver los nuevos movimientos!

Ninguno reparó en el chico empapado, que, en medio de la lluvia, suspiraba mirando al cielo….

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La lluvia había cesado y el sol brilló de nuevo, pero en el interior de la mansión Suoh, todo se veía tan sombrío como si estuviera a punto de llegar una tormenta. Todo el mundo se sorprendió cuando vieron a su joven amo llegar a casa, empapado hasta los huesos. El chofer intercambió una mirada significativa con todos ellos que les decía que mejor no hablaran y simplemente pidieran preparar agua caliente para el baño de su amo. Shima no dijo una sola palabra tampoco.

Después de un baño relajante, el rubio se arrojó sobre la cama y lentamente cerró los ojos. Recordó la conversación que tuviera con su padre hacía algunos días.

¿Qué sientes cuando piensas en que otro chico se lleve a Haruhi?

Y lo ocurrido con Haruhi, cuando finalmente se decidió a intentar mostrale los sentimientos que acababa de descubrir…

¿Tamaki sempai?

¿Sí, Haruhi?

Eto.. ¿has hablado con Kyoya-sempai?

Había visto el intercambio que tuvieran esos dos.

Jamás se le ocurrió pensar que…

Pero ¡claro que era posible!, ¡si Haruhi era encantadora!

¡No había razón para que alguien no se enamorara de ella!

Después de algún tiempo que le parecieron horas, se levantó decidido.

Había decidido su última jugada….

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Aquel día de lluvia, Tamaki había encontrado a Haruhi bajo las mesas en la tercera sala de música. La castaña había estado asustada debido a los truenos que resonaban en el salón.

La pequeña chica se veía tan frágil, tan vulnerable que sintió un dulce calor instaarse en su interior.

Quería protegerla por el resto de su vida…

Ahora que ya sabía porqué se sentía sumamente protector con ella, se dio cuenta de todos los extraños sentimientos que ella le ocasionaba. Esos sentimientos que antes eran como misterios tras una gran puerta, y que aunque muchas veces quiso abrir esa puerta y averiguar lo que era, nunca había tenido el valor de hacerlo por sí mismo.

Se acercó a ella, y la abrazó, ayudándole a acercarse a uno de los sillones, quedándose paralizada de tanto en tanto la castaña; cada vez que un relámpago iluminaba el salón, para ser precisos.

Ella sollozaba y no parecía reconocerlo. Se aferró a su camisa, empapándola en llanto enseguida.

Pasaron algunos minutos en esa posición. Tamaki acariciando suavemente los cabellos de la muchacha mientras Haruhi se aferraba a su camisa de tanto en tanto. Pronto, la castaña se había quedado dormida, y la lluvia había dejado de caer….

Pasados algunos minutos, Haruhi pareció removerse en su lugar.

—No te vayas- Haruhi murmuró en su sueño —No te vayas. Tamaki se sentó en el borde del gran sillón en el que había acomodado a la muchacha junto a una manta y le apretó la mano cariñosamente.

—No iré a ninguna parte— susurró el rubio.

—Lo siento mucho— ella agarró la amanta en lugar de la camisa de Tamaki –Kyoya...— la última palabra que escapó de su boca fue casi inaudible para cualquiera, pero lo siuficientemente alta como para que Tamaki, que estaba junto a ella, la escuchara. Se quedó inmóvil como una estatua junto a la chica durmiente. Súbitamente sentía como si todo el oxígeno del aire se hubiera desvanecido y no podía respirar. Cerró los ojos y suspiró profundamente. Se inclinó y besó la sien de Haruhi.

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—¿Haruhi?— preguntó Tanmaki, casi una hora después, viendo cómo esta se removía, tratando de despertar…

—¿Tamaki-sempai?—Lo siento, yo… no quería ser una molestia—dijo la castaña con la mirada arrepentida.

—Por supuesto que no has sido una molestia, todo lo contrario, la verdad es que yo… —se puso algo nervioso, y sonrojado— yo quería decirte algo importante…

—¿Y qué es eso? Sempai, has estado actuando muy raro últimamente.

—Es porque he descubierto algo importantísimo que yo…

Y acto seguido, acercó rápidamente su rostro al de ella, y la besó. Fue un roce simplemente, pero duró lo suficiente para hacerlo apartarse, absolutamente morado por la vergüenza.

La muchacha por su parte, se había quedado alelada ante la acción del rubio.

—¿Haruhi? Tamaki rompió el silencio —Yo… —estaba a punto de decir lo siento y explicarse, pero Haruhi lo interrumpió con una divertida sonrisa.

—¿Así que así es como es un beso con un chico? No se diferencia mucho del de una chica… ya veo… —dijo sin darle importancia al asunto—no hay diferencia— y sonrió, despidiéndose alegremente de su sempai, y saliendo tranquila camino hacia su casa…

Tamaki quedó allí, congelado durante algunos segundos, para después hecharse a reír tristemente, y seguir a la castaña, para ofrecerle un aventón a casa….

Así que ahí es donde había acabado su gran decisión, al parecer…

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—La escuela inicia en septiembre pero, me gustaría acostumbrarme a mi vida un poco antes de ese tiempo, así que estaba pensando en ir inmediatamente después de la ceremonia de clausura de primer trimestre.

La noticia dejó a todos sorprendidos

—Veo también que tenemos el examen para el final del primer trimestre por lo que estaremos ocupados, ¿Qué tal si hacemos la fiesta de despedida la noche del día de la ceremonia de clausura?

—¡Espera!, ¡es todo tan rápido!-dijeron en coro los gemelos, absolutamente desconcertados ante la revelación de que la única fémina del host Club iría a estudiar durante un año en el extranjero.

Se iría durante ¡un año! ¡Y no les había dicho nada! ¿No se supone que eran amigos?

—Hikaru, Kaoru-dijo con simpatía, ajena a los pensamientos de los gemelos —Lo siento si he decidido todo esto por mi cuenta…-les replicó, como si hubiera leído sus pensamientos —pero me gustaría que lo entiendan si es posible. También estoy muy triste por apartarme de todos ustedes… pero ha sido gracias a ustedes que he podido tomar esta decisión- dijo con infantil confianza y un profundo agradecimiento brillando en sus enormes e inocentes ojos castaños.

—Haru… - trató de decir Kaoru, el esbozo de un dulce llanto en las esquinas de sus ojos.

—Gracias a todos ustedes, mi mundo se amplió mucho… es por eso que… ahora siento la necesidad de ver más y más cosas-dijo, con una gran sonrisa sincera.

—Haru-chan…—dijo Honey, la tristeza reflejada en sus ojos melados…

—¡Entendido!—dijeron los gemelos mientras colocaban sendas manos en su cabeza, en un gesto cariñoso, como a una mascota querida…

—Ahora, Tamaki-sempai, Kyoya-sempai—se volvió hacia sus superiores—tengo algo que decirles —Todos la escucharon con atención —Si se amplió mi horizonte, no fue solo porque conocí a todos ustedes, fue también gracias a todo el mundo en la clase y a nuestras invitadas en el host club… por esta razón, quiero dejar de mantener mi secreto… ¿sería posible para míi revelar todo a todos?

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A partir de ese momento, los días pasaron en un instante…

—¿Fujioka va estudiar en el extranjero?-se sorprendió Kasanoda.

—Si se va Fujioka, ¿quién controlará a Hikaru y Kaoru?- preguntó con temor el presidente del grupo de Haruhi y los gemelos.

Todos se sorprendieron ante la noticia…

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—Fujioka-san, oí que te vas a Boston— le comentó por casualidad la vicepresidenta de la que ahora era la clase 3-A, después de la graduación de Honey y Mori —tus habilidades en inglés son en realidad a nivel de conversación cotidiana, eso está bien, pero el contenido de las lecciones pueden ser un problema, por no mencionar el acento de Boston…. Con tu permiso, yo cuidaré de tus cursos intensivos de ingles todos los días…

—¿Todos los días? ¡Pero también está el estudio del examen final!

…y todos hacían algo por ayudarla a cumplir su sueño…

Entonces se preguntaba el por qué él no podía hacer lo mismo… el porqué de esa irritación que sentía cada vez que veía a la castaña que había llegado a la Academia y había cambiado sus vidas…

—Ey tu, estudiante becada—el vicepresidente le llamó la antención con una voz que sonaba algo irritada, pasando por uno de los pasillos de la Academia, acompañado del Rey de Club… —si eres incapaz de soportar esto, ¿qué piensas hacer en Boston?

—Haruhi, ¡da lo mejor de ti!— ese fue Tamaki

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—Cuando me enteré que todo el mundo sabía del asunto familiar de Tamaki, tuve la sensación de que era posible… pensé que el deseo real de una fan es obtener la mayor cantidad de información que puede… y tal vez si esto era verdad… probabablemente todas ellas ya podrían haber conocido su secreto… y si lo saben… significaría que decidieron guardar silencio, entonces…

—Ya veo- dijo con una sonrisa resignada Honey…

Y entonces, en aquella fiesta en la Academia, su secreto dejó de ser secreto.

Y todos conocieron a la verdadera Haruhi-chan…

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—Kyo-chan, ¿esto está realmente bien para ti?

—¿Eh?

—He estado pensando durante un tiempo… —miró al piso como tratando de encontrar las palabras para decir lo que quería—la verdad es que no esperaba el progreso de Kao-chan… aunque siempre he pensado que tal vez tú eras el mas despistado sobre tus sentimientos…

—¿Yo? ¿Te refieres a la chica mapache?—dijo indiferente, mientras Honey tenia una gran gota en su cabeza ante la manera en que se referia el Rey entre las sombras a la única fémina del grupo– le reconozco…

Bueno, era bastante obvio desde el comienzo. La única persona que probablemente no sospechó nada fue el presidente. Ese chico puede ser tan tonto con las cosas que le afectan directamente.

Ustedes, bastardos…—dijo con enfado el presidente del club de periodismo.

Te lo advierto ahora, no escaparás indemne si intentas lastimar al presidente. Y aparte de nuestra familia, la familia Hitachiin, convertirás a todas las familias de los miembros del host club en tus enemigas, ¿estás listo para eso?- completó en tono de amenaza uno de los gemelos.

¡Lo sabía! Usando el poder de sus padres! ¿Tamaki fue quien los instruyó en esto?

¡No! Tama-chan nunca haría algo como eso—le replicó calmadamente Mitsukuni —¿Sabes? Queremos mucho a Tama-chan.

Porque él era esa parte humana de sí mismo…

¡Para estar oficialmente en la lista de amigos de Haruhi!

Me das pena Tamaki, haz a un lado tu patético objetivo—le dijo su mejor amigo con hastío, ante la muy enérgica y determinada exclamación del rubio.

¡Nunca más haré caso a tus consejos!

Si hablas de Antoinette, es tu culpa por no educarla adecuadamente.

Acto seguido, el de cabellos oscuros volteó, dándole la espalda a su mejor amigo, y completando con indiferencia —Tengo otra idea que tal vez pueda compartir contigo. Es algo que sólo tú puedes hacer.

¿Eh?

Solo encárgate de escoger la canción correcta -dijo tratando de y logrando sonar misterioso —¿De acuerdo?

…que a pesar de su idiotez, era capaz de sacar lágrimas a quienes le escucharan tocar el piano…

Kyoya, ¿estás en casa?- se escuchó la voz de Yoshio Ootori.

Papá- dijo el sorprendido, a modo de saludo —"¿Qué hace tan temprano aquí?"- pensó el benjamín de la familia Ootori con sospecha.

Solo de paso, voy a salir—se volvió hacia Fuyumi, quien acompañaba a su hermanito —Fuyumi, si ya terminaste tus asuntos aquí, ¿por qué nos vas a casa? Eres una mujer casada y ahora parte de otra familia- la aludida bajó la mirada —No deberías venir aquí sin tener una buena razón. ¿Estás tratando de avergonzar a nuestra familia?— terminó diciendo, con algo que sonó a severo reproche.

Lo siento- dijo ella, avergonzada, ante el autor de sus días y su fría indiferencia.

Kyoya- ahora se dirigió a su hijo menor—¿Cómo van los preparativos para el festival escolar? Estoy tomándome la molestia de hacer un espacio en mi agenda para poder asistir. Espero hagas tu parte y me hagas sentir orgulloso. Todos tus hermanos fueron los mejores de su clase. Estoy seguro que sabes que eso no es suficiente-

No te defraudaré, padre.

Mientras él… siempre tratando de superar a sus hermanos…

Si es algo en lo que no estamos de acuerdo, la familia Ootori no lo permitirá, y es por eso que traje a Aijima como guardaespaldas- y añadió, mirando a la lejanía —También, nunca pensé en involucrarme con Haruhi- dijo el de ojos grises ante la sorpresa de su interlocutor —creí que ir tras ella sería muy peligroso. Eso fue lo que pensé…

…aún cuando lo que hiciera no le traía ningún beneficio…

—…Pero la verdad es que he encontrado algo mucho mas valioso… y no tengo ninguna intención de arruinarlo– dijo, sin responder, y a la vez sí, a su sempai, mientras miraba en dirección de Tamaki Suoh, su mejor amigo…

Entonces, Honey se dio cuenta de la realidad: aunque al principio creyó que su kouhai no se acercaba a ella debido a que creía no ser capaz de darle la felicidad que merecía, la verdad era que Kyo-chan amaba a Haruhi con el mismo-o tal vez más ardor- que ninguno de entre ellos, pero valoraba más su amistad con Tamaki, hasta el punto de dejar ir lo único que sería capaz de hacerlo completamente feliz…

Por cierto Kyoya, ¿dónde está el kotatsu? Siendo sincero, pensaba que ya lo habías preparado. Y por eso stoy aquí.

Y Kyoya estalló en risas…mientras aún tenía en el piso a quien se convertiría en el futuro, en su mejor amigo.

¿Qué? ¿Qué es tan divertido?

Su interlocutor sólo atinó a seguir riendo.

Déjame adivinar, ¿ya tenías preparado el kotatsu y me lo estás escondiendo?

No vayas tan deprisa— Y golpeó al rubio en la cabeza —los kotatsus solo se usan en invierno. Si quieres sentarte en uno, tendrás que esperar hasta entonces—… le dijo mientras se levantaba del piso, donde habían estado durante todo ese tiempo… —tú, idiota entre idiotas.

¡Oh qué cara de chico malo!… ¡así que esta es tu verdadera forma…!

"Cuando más escuchaba sus planes, más creía que eran absurdos… pero, si podía compartir su mundo, sentí que podría ser capaz de ver… paisajes distintos en lugares que yo ya había visto…"

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Recordando la conversación que tuviera con su sempai, mientras se encargaba de dejar en su lugar el tercer salón de música, se preguntó qué quería decir con que él era el más ajeno a sus sentimientos…

Había notado la atracción que su amigo sentía por la chica de cabello corto, aunque últimamente lo había sentido diferente del todo….

Ya no era tan bullicioso, ni se lanzaba contra la castaña a la primera oportunidad…

De hecho, había sido el que más había insistido en dejarla estudiar, para que cumpliera su sueño de ser abogada… dando ese primer paso, que era el ir a estudiar en el extranjero…

¿Qué es lo que sucedía allí?

Gracias por todo tu trabajo hasta ahora, Haruhi, con esta última designación de la señorita Eclair has alcanzado tu cuota. La deuda que nos debías por haber roto el jarrón de René se ha pagado. Puedes dejar de ser un host ahora mismo…

¿Eh?

Incluso cuando alguien como ella se presentó en sus vidas…

Aunque puedas tener una idea equivocada tienes todo el tiempo del mundo cuando eres joven, la realidad no siempre es así. Deja de perder tu tiempo en actividades sin valor.

En este host club, Kyoya-sempai trabaja muy duro para que todos puedan pasar buenos momentos. Haciendo que todos pasen buenos momentos también nos sentimos consumados y satisfechos en nuestro interior. ¿Hacer que la gente pase buenos momentos es una actividad tan inútil? Yo creo… que Kyoya-sempai es muy admirable.

Ya veo. Ese fue el estudiante especial que mencionó Kyoya.

Incluso cuando fue ella sola quien cambió los corazones de todos ellos…

No lo hará, Kyoya-sempai, porque hacerlo no le traerá ningún mérito.

La única que había visto más allá de sí mismo…

No lo entiendo, tratas de fingir que eres un egoísta cuando de hecho, no eres un egoísta… Es extraño— le había dicho mientras volteaba, sonriente, dispuesta a regresar a casa, después de haberlo dejado con resto del Host Club -¿Qué rayos hacían allí?- y negarse a permanecer más tiempo allí mismo. Estaba sumamente fatigada.

y del muro que había colocado a su alrededor…

No en realidad —dijo mirando a la lejanía, a sus amigos que seguían avanzando en esa extraña competencia que se habían propuesto— después de todo, ya le he dicho que creía que Kyoya-sempai no es en realidad una mala persona —las pupilas del pelinegro se abrieron estupefactas, por solo una milésima de segundo, aunque su expresión no varió en lo más mínimo —y aunque creo que pude haber ocupado mi tiempo en algo más productivo… —Haruhi pensaba en su intento fallido por ir al supermercado—de hecho, como le dije antes, me pareció bastante divertido, después de un rato, el seguirlo por todos lados —continuó ella, ajena a la incomodidad de su acompañante.

...aún más que Tamaki...

Y descubrió finalmente y súbitamente qué era el eso que faltaba… el eso que le molestaba acerca de la partida de la castaña…

Había llegado a la Academia Ouran… había cambiado sus vidas… ¿y ahora se iba sin más ni más?

Ese sentimiento nuevo, de impotencia… de no poder hacer que se quedara allí porque sería cohartar sus sueños... saber que el dejarla con ellos sería como cortarle con sus propias manos las alas… Cuando después de todo, su enorme capacidad de juicio y su deseo de superación era lo que había a todos llamado la atención primero, y luego hecho que se quedara en los corazones de cada uno de ellos… niños ricos herederos de grandes fortunas… solo ella…

Siempre…

Ella…

Únicamente ella.

Y el misterio del qué finalmente cayó develado, como una cortina ante sus ojos…

Y no pudo ocultar una expresión de absoluta realización, que por unos instantes que se le antojaron eternos, fue capaz de cambiar su faz, de una fría y calculadora, a una más humana, más... auténtica…

Y el rostro de su mejor amigo le cruzó por la mente, como un baldazo de agua fría…

Mamá, la presión de ser el tercer hijo debe ser agobiante ¿Quieres un masaje?

Gracias papá, pero ¿sabes? Me encanta esta presión.

Fuyumi está… preocupada por ti. Cree que estás esforzándote demasiado- le dijo aquella vez, ya seriamente, el rubio presidente del Host Club.

No hay porqué preocuparse- minimizó él las preocupaciones de su acompañante —De cualquier forma, Tamaki, ganaremos mañana- y añadió, casualmente —Y después… podrás llevarme al mejor lugar para comida gourmet que se encuentre en el mapa de los plebeyos ¿De acuerdo?— finalizó con una sonrisa…

…Ella que había terminado el trabajo que ese rubio idiota mejor amigo suyo había comenzado al plantar la semillita del ¿qué tal si? en los corazones de los demás miembros del grupo.

Los rumores dicen que la estrategia fue planeada por Kyoya. ¡En verdad eres inteligente!

¡Eres un estudiante brillante! Pero esto requirió de diferentes habilidades…

Oh, no del todo– dijo él, con humildad —Solo apoyé a mis talentosos compañeros. Desafortunadamente, no nací para ser líder—dijo con una sonrisa gentilísima.

¡Qué modesto eres!

Estuvo bien que dejaras que el hijo del director obtuviera toda la atención— le dijo su padre, poco después —Bien hecho, Kyoya. Es bueno mostrar apoyo a la familia Suoh.

Honestamente, me sorprendí cuando escuché por primera vez acerca del Host Club. Es que, es un poco extraño, ¿cierto?

En estos días es importante poder cambiar la percepción de la gente. A menos que uno pueda atraer la atención, es casi imposible ser reconocido o entendido. Abogo por los méritos. Si él tiene el talento, bien… - y añadió —No me importaría nombrar a mi tercer hijo el heredero del negocio familiar…

Ella, cambiando la perspectiva incluso de alguien como su padre…

—¿Me gusta? ¿La amo? Y acto seguido se dio una risa amarga a sí mismo —No seas idiota Kyoya Ootori, Tamaki la ama también ¿Cómo podrías hacerle algo como eso a tu mejor amigo?

Una persona que se encontraba en la puerta, a punto de entrar al salón en el que se encontraba el muchacho de lentes, ahogo una exclamación de asombro.

—Tú no la mereces… ¿Cómo podrías verle al rostro si le hicieras algo como eso?

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Gracias a la conversación con su padre, Tamaki se dio cuenta de sus sentimientos y le tomó algunos días el finalmente aceptarlos. Después de eso, todo lo que pensaba era en cómo decirle a Haruhi acerca de su amor. No le importaba si Haruhi lo quería de vuelta, si esa chica le amaba en la forma en que él lo hacía.

¿Así que así es como es un beso con un chico? No se diferencia mucho del de una chica… ya veo… no hay diferencia— y sonrió, despidiéndose alegremente de su sempai, y saliendo tranquila camino hacia su casa…

Pero ella simplemente lo rechazó.

Inocentemente, como era su característica, aquella que la diferenciaba de las demás chicas…

Lo siento mucho— ella agarró la manta en lugar de la camisa de Tamaki –Kyoya...— la última palabra que escapó de su boca fue casi inaudible para cualquiera, pero lo suficientemente alta como para que Tamaki, que estaba junto a ella, la escuchara.

¡Entonces era eso!

—"Supongo que no llorabas debido a los truenos. No me hubiera importado si hubieras esperado un poco más para esto... En verdad no esperaba algo como eso—una luz de compresión brilló en sus ojos —Papá está tan orgulloso—Tamaki sonrió ligeramente, pero ya lágrimas se formaban en sus ojos. Parpandeando por encima de sus lágrimas, se levantó del suelo –donde había estado desde que escuchó el monólogo de su mejor amigo -y entró al salón, sin hacer ruido alguno.

Pensó en decirle a Kyoya que la amaba y simplemente pensó que su mejor amigo le ayudaría a conseguir a Haruhi. Nunca consideró los sentimeintos de Kyoya. Sólo pensó en sí mismo. Él fue tan… egoísta…

—¿Me gusta? ¿La amo? Y acto seguido se dio una risa amarga a sí mismo —No seas idiota Kyoya Ootori, Tamaki la ama también ¿Cómo podrías hacerle algo como eso a tu mejor amigo?

Estaba consciente de que su abuela lo tenía a prueba, y el hecho de siquiera intentar estar con Haruhi era un reto demasiado grande, que creyó –al inicio- poder afrontar, pero ahora, y después de escuchar a su mejor amigo -¡y ahora estaba cien por ciento seguro que Kyoya Ootori era el mejor amigo que pudo haber deseado jamás!- y pensar en la castaña que había volteado su mundo, el de todos en realidad; tomó una decisión… la más grande de todas las que podría haber tomado en su vida…

Estaba seguro que le costaría su corazón, pero jamás podría verla infeliz a ella, a su lado… esperando y esperando a que él fuera libre para estar con ella… cuando estaba seguro que había alguien más que sería capaz de darle toda la felicidad a la que podría aspirar…

Y cuando al parecer a ella, recibir algo como un beso de ese alguien… no le hubiera sido tan indiferente…

¿Estaría en lo correcto?

Solo el tiempo lo diría.

— Kyoya, ¿sabes que eres mi mejor amigo en el mundo, ¿verdad?— irrumpió el rubio de ojos violetas en la sala del tercer salón de música.

—Reconozco mi mala suerte, sí—le dijo Kyoya con indiferencia mientras se encontraba de espaldas escribiendo en su adorada libreta negra.

— ¡Eres malvado Kyoya!—respondió él, dramáticamente. —Pero sabes, yo sé que para ti soy tu mejor amigo también. Y como tu mejor amigo me gustaría darte un consejo— le dijo en tono casi doctoral.

El aludido levantó la ceja, pero aparte de ello, nada en su expresión denotó que aquello le había sorprendido un poco… ¿Qué le sucedía a Tamaki ese día? Su amigo casi nunca le hablaba absolutamente serio, como en ese momento.

—No creo que sirva de mucho, pero adelante.

—¡Lucha por tus sueño, Kyoya!...—

—Ya me lo dijiste una vez, ¿recuerdas?—le cortó el de ojos grises, simulando estar fastidiado.

—…y por las personas que quieres… —el rubio simplemente lo ignoró por completo, y continuó con su perorata —Espero algún día puedas luchar por esa persona especial. Yo te estaré apoyando, no importa quién sea, ni dónde estés tú… o ella… siempre contarán con mi apoyo. A pesar de todo…

Kyoya dejó de escribir durante un segundo. Después de todo, se había sorprendido mucho por lo que escuchó decir a su mejor amigo.

Tamaki, ese rubio idiota decía a veces cosas muy interesantes…

¿Es que acaso él…?

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¡Hola!

Los saludo nuevamente, luego de un laaaargo rato de no vernos (o leernos XD)

Sé que algunos querrán dinamitarme o algo por el estilo pero… ¿adivinen qué?

Si lo hacen (y aún siguen leyendo esta sarta de momentos sin sentido XD), ¡no sabrán cómo termina todo esto!

Con respecto a la espera, les agradezco muchísimo por ella… Y también por sus amables comentarios hacia mi persona (y ¡pasé el examen! *Fanfarrias para mí XD*)

Pero sigo metida en este año de internado que es más bien el año de la esclavitud T.T pero la buena noticia es que ¡ya me falta la mitad! (ok, eso es triste T.T jeje)

Y sobre el contenido de este capi, estuve leyendo algunos fics de Ouran y me quedaron algunas ideítas para meter escenas por allí jaja (lo del paraguas blanco, principalmente jeje)

En la escena de la lluvia y Tamaki y Haruhi, en realidad tenido pensado hacer que Tamaki le diera un enorme beso que expresara todos sus sentimientos mientras Kyoya lo veía hacerlo, con lo cual se molestaría de por vida con la castaña y odiaría en secreto a su mejor amigo, pero como todo buen mártir, dejaría de lado sus sentimientos por el bien de Tamaki y se callaría la boca por siempre, quedándose con una rica heredera que le ayudara a hacerse de la compañía de su padre otra vez XD. Peeero, me di cuenta que entonces la historia llegaría ahí y que no quería solucionar un conflicto como ése más adelante XD.

Y en la escena del restaurante y Haruhi y Kyoya y su padre, ¡perdón por el dramatismo! Jaja. Sé que la quemadura con una tetera hirviente no debería haber sido tan… tan… ¿tragicómica? Pero así me quedó XD. De igual forma, quería hacer que Kyoya la salvara de un terrible accidente –de avión/auto/moto o algo parecido-, revelando con esta acción sus sentimientos y Haruhi le diría que lo ama y ¡fin! Jaja llegamos así al sexto y último capítulo XD.

Y pues ¿qué más? ¡Haruhi se va a Boston! Jejeje tal y como en el manga, aunque con algunos cambios… Así que una vez más pido disculpas por intercalar recuerdos con las acciones principales del capi… (y de paso les pido disculpas por el siguiente, que será casi TODO lleno de recuerdos y que ya está escrito –nada más me falta leerlo completito para hacerle su revisioncita y quitar y añadir escenas-)

Como siempre, dudas, pregunts, comentarios, rews bomba de ¡apresúrate!, los esperaré gustosa ;)

Saludines!

PD: las rews las iré respondiendo de a poco ;)

Los quiero!