II
Ante el pensamiento de que habían ocurrido muchas cosas aquella noche, después de lavar los platos de la comida la joven Kinomoto decidió enviarle un mensaje a su mejor amiga Tomoyo
"Hola Tomoyo, se que es muy tarde, pero ¿sería posible vernos este fin de semana? Si no puedes no hay problema, es que quisiera comentarte un asunto que me ocurrió hoy y de paso podríamos ponernos al día sobre cómo nos ha ido en nuestras respectivas carreras, jejeje, te extraño mucho amiga, un abrazo".
Sakura y Tomoyo se volvieron amigas desde la infancia, pero al momento de elegir carrera universitaria, sus intereses resultaron ser muy distintos en donde la joven Daidouji decidió estudiar diseño ya que una de sus grandes pasiones había sido crear diferentes atuendos y su modelo favorita había sido obviamente Sakura, en cambio la joven Kinomoto decidió estudiar para convertirse en profesora de primaria, siempre le había resultado interesante como los distintos profesores a lo largo de su vida le habían inspirado para construirse en la persona que es en la actualidad, así que pensó que quizá ella también podría llegar a convertirse en una persona que pueda inspirar a sus futuros estudiantes a volverse personas de bien, la elección de carrera de las jóvenes resultó en Tomoyo estudiando en una universidad distinta a la de su mejor amiga por lo cual casi no tenían tiempo para verse, debido a las ocupaciones de tareas en la universidad y el trabajo de medio tiempo de Sakura.
Pasaron unos pocos minutos y el celular de Sakura empezó a sonar, miró la pantalla y se trataba de una llamada por parte de Tomoyo
-Hola Tomoyo…
-Sakura querida, necesito que me des un adelanto sobre tu historia- dijo al otro lado de la línea Tomoyo bastante animada- sé que dices que deberíamos vernos, pero me dejas en ascuas, ¿cómo voy a poder dormir con este chisme sin resolver?, así que escupe, que pasó…
-Ay amiga, lo que te puedo adelantar es que el semestre ha estado pesadísimo y necesito despejar la mente un poco hablando contigo…
-Ajá y ¿crees que yo nací ayer? Escupe Kinomoto, eso es en general, pero hay un asunto específico en todo esto así que dímelo.
-Tomoyo- dijo Sakura bastante seria- preferiría contártelo mientras nos tomamos un delicioso café.
-Ok, -Dijo Tomoyo entendiendo que no iba a obtener más información por parte de su amiga- no te insisto más querida, nos vemos este domingo a las 3 de la tarde en la "Taza de luna", por ahora descansa ya es bastante tarde, un abrazo.
-Vale Tomoyo, nos vemos allá entonces, igualmente descansa, un abrazo para ti también.
Sakura colgó la llamada observando la hora en su celular, era pasada la medianoche y su padre y hermano no habían llegado a la casa, se dispuso a cambiarse de ropa para ir a dormir, mientras se ponía su pijama iba recordando los trabajos e informes que debía adelantar durante el día para poder tener el domingo libre y poder reunirse con su amiga.
"Debo buscar información para la exposición sobre inteligencias múltiples del martes, también debo leer las fotocopias sobre las fases del aprendizaje para la clase del profesor Clow y hacer un resumen de las diapositivas para el quiz del lunes de la profesora Mizuki" iba pensando Sakura hasta al recordar a la profesora Mizuki se le vino a la mente el joven Li quien le ofreció prestarle el libro que necesita para uno de sus trabajos, dicho recuerdo la hizo sonreír dulcemente, terminó de cambiarse de ropa, se aseguró de revisar que la casa estuviese en orden, le mandó un mensaje a su hermano:
"Por favor procura que papá no se le olvide comer y procurar descansar, de igual manera para ti hermano, los amo mucho, cuídense mucho, un gran abrazo"
Pocos minutos después tuvo una respuesta por parte de su hermano:
"Igualmente monstruo, estaremos llegando en la tarde, ten listo el almuerzo y lava la ropa, también te amamos mucho, papá te manda un gran abrazo y yo uno, pero más pequeñito, que tengas una buena noche".
Mi hermano no cambia, dijo Sakura sonriendo cálidamente mientras bostezaba y dejaba el celular en la mesa de noche, alzó sus cobijas y se acostó en la cama, "Fue un día bastante largo, es hora de un merecido descanso" se dijo a sí misma antes de cerrar los ojos y sumergirse en un profundo sueño.
Momentos antes pero ahora desde la perspectiva del joven Li
-Buenas noches joven Syaoran- dijo un señor algo mayor quien vestía un traje oscuro- ¿desea cenar o prefiere tomar un baño primero?
-Buenas noches, Wei- contestó Syaoran- primero voy a cenar, muchas gracias.
-Entendido joven, si quiere puede sentarse en la mesa, ya le llevaré su cena.
-Gracias Wei, por cierto, ¿se encuentra mi madre en casa?
-No joven Syaoran, la señora Ieran llamó para informar que se demoraría un poco en llegar, que debía atender un asunto de gran importancia que se le presentó en la oficina por lo cual su regreso se daría durante la madrugada.
-Entiendo- se limitó a decir Syaoran luciendo bastante preocupado, al notar la expresión del joven, el señor Wei le dijo:
-Joven Syaoran, entiendo que le preocupe el bienestar de la señora Ieran, pero no se preocupe, ella indicó que había cenado generosamente en la oficina y que había tomado sus medicamentos, de igual forma dijo que si llegaba a sentirse mal iría inmediatamente al médico.
Eso al contrario de aliviar al joven le generaba aun mayor malestar, su madre había tenido en los últimos meses unos constantes altibajos en lo que respectaba a su salud, el médico de cabecera de la familia Li le había indicado a Ieran que debía procurar reposar en lo posible y alimentarse de forma adecuada, pero por más que sus empleados e hijo le insistieran que debía descansar, la mujer insistía que debía ocuparse de los negocios de la compañía familiar por lo cual necesitaba ir a la oficina.
-Gracias Wei, pero no puedo evitar de todos modos preocuparme por mi señora madre.
Los pensamientos de Syaoran sobre su mamá se interrumpieron de golpe al escuchar que la alarma de mensajes del celular había sonado.
"Joven Li, soy Kinomoto, ya estoy en casa y ya pude comer, nuevamente muchas gracias por todo, nos vemos la otra semana".
Syaoran sonrió al ver el mensaje, y contestó rápidamente dejando el celular en la mesa, el señor Wei se sorprendió al ver el cambio en el estado de ánimo del joven, por lo que decidió retirarse silenciosamente dejando al muchacho solo mientras terminaba de cenar.
"Muchas gracias a aquella persona sea quien sea que le envió el mensaje al joven Syaoran" pensó para si mismo el señor Wei mientras se dirigía hacia la cocina.
Syaoran terminó de cenar, tomó el celular de la mesa y decidió llevar los platos a la cocina, estando allí el señor Wei le indicó que podía dejarlos en el mesón, que el se encargaría de lavarlos, Syaoran le dio las gracias y se retiró a su habitación.
"Hoy fue un día bastante largo" pensó para si mismo, cerrando tras de si la puerta de su cuarto, hasta que su pensamiento fue interrumpido por el celular, miró la pantalla y dudó si debía contestar, pero al final decidió tomar la llamada:
-¿Qué quieres Eriol?
-Wow, que rudo, me rompes el corazón Syaoran- contestó el joven Eriol al otro lado de la línea- claro como ahora tienes otros amigos decides olvidarte de tu incondicional, me dueles Syaoran.
-No exageres Eriol- dijo Syaoran acostumbrado a la forma de hablar de su amigo- cuéntame, que pasó ahora, quien te rompió el corazón para que decidas llamar a esta pobre alma en pena.
-Uy, esto se puso candente- dijo Eriol- pero no, esta vez mi corazón se encuentra a salvo a menos que tu decidas romperlo con tu fría indiferencia.
-Ok, ya, basta de chistes- dijo Syaoran con las orejas enrojecidas- en serio ¿que necesitas?
-Vale, ya fuera de chiste- dijo Eriol con un tono de voz más serio- veámonos el domingo, necesito que me ayudes con uno de mis trabajos para la universidad, por favor, eres mi única esperanza.
-De acuerdo- suspiró derrotado Syaoran, ya que sabía que si se negaba a ayudarle su amigo lo bombardearía con llamadas y mensajes suplicándole que le ayude, por su paz mental prefirió aceptar- ¿dónde y a qué hora?
-Me has salvado, te estoy agradecido- Dijo Eriol imitando a los marcianitos de cierta película- nos vemos a las 2 este domingo en este nuevo local que me recomendaron se llama "La taza de luna" dicen que es una cafetería excelente y que usualmente es muy cómoda para estudiar, te enviaré la dirección por mensaje.
-Ok, estaré esperando la dirección entonces.
-Listo y de nuevo gracias viejo, te debo una.
-Ajá, adiós y la llamada terminó.
"Ese Eriol nunca cambia" pensó Syaoran llevándose una mano a la cara, "es mejor que me vaya a dormir, debo adelantar trabajos en el día si quiero dedicarle parte de mi domingo a mi amigo", el muchacho se levantó, sacó su pijama, se cambió rápidamente y se acostó en la cama.
"Hay mucho por hacer, pero por ahora hay que descansar" pensó para si mismo antes de sumergirse en un profundo sueño.
Los jóvenes decidieron entregarse al sueño mientras lentamente aquella conexión que parecía invisible va a ir poco a poco acercándolos...
