[Era un día muy tranquilo en la vieja y algo descuidada ciudad de Royal Woods, el ambiente aunque se podría percibir algo pesado era bastante tranquilo, la brisa del viento era algo refrescante puesto que el invierno estaba por llegar, las calles de dicho lugar estaban tan concurridas cómo siempre, con una notable contaminación auditiva por todos los murmullos y ruidos citadinos tan recurrentes en el día a día de las personas de dicho lugar.
Aparentemente la ciudad no había cambiado mucho, seguía siendo igual de caótica y tranquila al mismo tiempo, lo único que llamaba la atención (no tanto realmente) era el hecho de que ya no había rastro alguno de la familia Loud en dicha ciudad, pocas personas recordaban a los integrantes de la que llegó a ser denominada cómo la "familia más ruidosa del estado" y sólo les sonaba familiar escuchar el apellido por el hecho de que 9 mujeres considerablemente famosas lo compartían alrededor de todo el país, claramente no era un secreto a voces de que estas eran hermanas, así cómo tampoco lo era el rumor sobre que éstas se habían marchado de la ciudad por un suceso que había ocurrido 25 años atrás y que cambiaría sus vidas, que aún cuándo ellas no estuvieron involucradas, sólo tuvieron la "desgracia" de compartir el ahora manchado apellido "Loud"...
Pero, ¿Quiénes habrán sido los que habrían provocado tales desgracias? ¿Cuál habría sido el fruto de ésta desgracia? ¿Huyeron o afrontaron el problema si es que realmente hubo alguno? Muchas preguntas son formuladas y pocas respuestas son dadas, siendo sólo una persona con ese apellido la que puede contar lo que sucedió, puesto que todos lo ignoran y sólo rumoran sobre ello...]
- Hospital Psiquiátrico de Royal Woods [10:30 A.M.]-
[Un lugar en dónde duermen, conviven, llegan y son cuidados cientos de personas con trastornos, traumas y múltiples conflictos mentales que pueden llegar a tener o no un trasfondo no suena cómo el lugar más agradable del mundo, ¿O si?
Hay personas que realmente necesitan la atención psiquiátrica, hay otras que la necesitan luego de haber cometido un crimen, pues aunque se justifica que no estaba consciente de sus acciones, es decir, que padecía de sus facultades mentales, parece algo ilógico, ya que a final de cuenta terminó por cometer dicha acción y un crimen es un crimen, no se le debería de tener consideración a una persona así, ¿O si? ¿Eso hará que la persona que sufrió tales daños curables y/o irreparables esté bien o que los familiares de esta puedan estar tranquilos de que el criminal ya está curado y cómo si nada? Suena ilógico, pero muchas veces así es, se trata de analizar las razones de porque dicho criminal cometió dichos actos en lugar de centrarse en las personas que realmente necesitan ayuda. Y así cómo existen estos casos, están aquellos en los que personas son juzgadas cómo mentalmente enfermas cuándo la verdad es que ese daño lo tienen por distintos factores y circunstancias a su alrededor, en los que ellos podían hacer poco o nada para detener dichas situaciones y no les quedaba otra opción más que vivir un circulo vicioso sin fin... La depresión, ansiedad, conflictos intrafamiliares, la baja autoestima y el ser antisocial son comportamientos que NUNCA se deben combinar, ya que podrían traer consecuencias graves... Muy graves.]
— Te lo digo amigo, si estos pacientes siguen comportándose así, nosotros somos los que terminaremos locos... - Le comentó un enfermero a uno de los guardias de la entrada, con el cual se encontraba tomando un poco de café mientras discutían sobre música -.
— Irónico, pero cierto. - Respondió con una leve risa -.
— Menos mal que ya casi llegan las vacaciones... - Soltó un leve suspiro de alivio - En verdad que las necesito, estar entre tanto maniático me tienen agotado...
— Ni me lo digas, yo mismo he visto cómo...
"¡Buenos días!" - Saludó un chica de cabellos rubios recogidos en una cola de caballo a los presentes mientras ingresaba al lugar; esta era considerablemente alta, poseía una vestimenta algo formal, poseían unos anteojos pequeños y su mirada parecía algo irritada -.
— Buen día, ¿Puedo ayudarte en algo? - Le peguntó a la joven rubia -.
— Emmm... Supongo que sí, me transfirieron del centro psiquiátrico de Pittsburgh. - Le contestó al enfermero -.
— Ah sí, si llegué a escuchar algo sobre que transferirían al personal de dicho lugar a otros centros psiquiátricos cercanos. ¿De casualidad sabes cuál fue el motivo?
— El lugar se incendió y cómo necesitaban calmar a todos los pacientes antes de transferirlos a otros centros cercanos de la ciudad para así poder reparar los daños que hubo al interior, pues nos recomendaron que temporalmente cambiáramos de centro.
— Pero si necesitan calmar a los pacientes, ¿No es más conveniente que el personal encargado les ayude? Es decir, que las enfermeros y doctores les brinden ayuda con ello. Después de todo, saben cómo tratar con ellos.
— De hecho sí, pero yo soy psicóloga, así que no sabría responderte que fue exactamente lo que les dijeron a ellos...
— Ah si, entiendo... - Revisó unas cuántos papeles que había en su escritorio para luego teclear unas cuantas cosas en su computador - Eh, ¿Podrías decirme cuál es tu nombre?
— Rinn Sanders.
— Muy bien... - Ingresó un par de datos en su computador para luego dirigirse hacía la joven y darle una indicación - Está bien, todo parece estar en orden. Ahora, por favor ve hasta el pasillo del fondo, da una vuelta a la derecha y llegarás a la oficina de orientación, ahí te darán tu horarios, un par de indicaciones y probablemente el expediente de los pacientes que tendrás que tratar. ¿Entendido?
— De acuerdo, gracias.
*La joven rubia de anteojos hizo lo indicado por el enfermero, avanzó lentamente hacía el pasillo del fondo mientras volteaba a todas las direcciones encontrándose con varias habitaciones en las que pacientes trataban de ser controlados mientras que estos gritaban, hacían movimientos algo erráticos o simplemente balbuceaban palabras sin sentido, dicho recorrido pareció durar una eternidad para la rubia, la cual apenas giró a la derecha para finalmente llegar a la oficina se encontró con la escena de dos enfermeras transportando en camilla a un paciente que aparentemente se había cortado las muñecas. Rinn trató de sólo mirar de reojo y seguir con su camino, pero el gran rastro de sangre sobre el suelo del pasillo hizo que esta se detuviera a reflexionar brevemente antes de ingresar a la oficina*
- Oficina de Orientación-
*Algo distraída y desanimada por la escena que acababa de ver, la rubia entró a la oficina, tomó asiento y ahí pacientemente espero su turno para ser atendida por la que parecía ser la directora del sanatorio, puesto que le estaba dando unas cuantas indicaciones a una doctora, la cual estaba enfrente de Rinn*
— Necesito que tengas la precaución de dejar tus instrumentos médicos bajo llave, con el caso de hace unos momentos, es el tercer incidente en la semana en que un paciente se auto lastima con un de tus instrumentos.
— Si, lo lamento directora Rachel. Prometo que no volverá a suceder. - Comentó la doctora con nerviosismo -.
— Eso espero, porque no quisiera verme en la penosa necesidad de despedirte y de tener que dar una mala recomendación tuya a cualquier centro médico u psiquiátrico en el que vayas a trabajar. - Amenazó con una leve sonrisa en su rostro -.
— E-Eh n-no será necesario, e-en este m-mismo momento iré a guardar t-todas y cada una. - Dijo con una sonrisa nerviosa en su rostro -.
— De acuerdo, puedes retirarte.
— G-Gracias directora, nos vemos. - Se despidió mientras se apresuraba en salir de la oficina -.
— "Cielos... Espero no tener ningún problema con..."
— ¿Qué se te ofrece?
— Eh, yo... - Comenzó a ponerse algo nerviosa al ser sacada abruptamente de sus pensamientos - Vengo del centro psiquiátrico de Pittsburgh, me transfirieron temporalmente por el incidente que sucedió hace algunos días...
— Ah, eres la nueva... ¿Sanders, cierto?
— Eh si... Aunque ya tengo poco más de 5 años trabajando, así que no precisamente soy "nueva" en esto...
— Para mí serás la "nueva", al menos durante todo el tiempo que estarás aquí.
— Oh bueno, está bien. Igual me imagino que no me será tan difícil adaptarme a este lugar.
— ¿Estás segura?
— Bueno, desentendiendo de si internamente todo se maneja de la misma forma que se hacia en el complejo en el que estaba.
— Bueno, te lo explicaré antes de que me lo preguntes... - Soltó un suspiro - Básicamente el sistema consiste en cualquier cosa, situación o evento que suceda dentro de este edificio, me lo tendrás que contar o consultar, aquí no guardamos secretos ya que todo es de mi incumbencia. Y sobre las reglas, son básicamente las que cualquier sanatorio tiene, sólo con la diferencia de que aquí TODOS los pacientes son iguales, ninguno recibe mejor que trato que otro, así ninguno se sentirá menos ni trata de conspirar contra nosotros. Pero por otra parte, si alguno trata de pasarse de listo o empieza a volverse un problema para nosotros, no habrá un mejor remedio que reprenderlo.
— ¿No le parece que está imponiendo reglas que se usarían en una prisión?
— Te lo pondré así... ¿Realmente crees que de las millones de personas que hay en el mundo, alguna se pone a pensar en lo que pasa dentro de un sanatorio mental o que pasara con los miles de pacientes que son diagnosticados incapaces mentalmente y terminan por quedarse toda la vida en un lugar así sin la posibilidad de estar tranquilamente al lado de su familia otra vez? Por supuesto que no y si lo hacen, lo dudo bastante. Es por eso que espero que entiendas que prácticamente nosotros seremos los encargados de cuidar de ellos por el resto de sus vidas, somos cómo su segunda familia y debemos mantenerlos en raya, ya que si algo sale mal, todo nuestro sistema se derrumba. ¿Comprendes?
— Si, creo que si...
— Bueno... - Sonrió levemente - Todavía no te conozco bien y ya me cuestionaste más que nadie.
— Lo siento, es una costumbre algo negativa que tengo...
— No importa... - Aclaro la garganta un poco - Cómo sea, ¿Dijiste Sanders, cierto?
— Si, lo soy...
— Bien, permíteme un momento... - Ingresó unos cuantos datos en su computador, revisó un par de documentos y finalmente sacó varios expedientes de un archivero, los cuales se los entregaría a la rubia - Bueno, aquí tienes tu horario y los expedientes de los pacientes que estarás a cargo temporalmente.
— Entendido... ¿Puedo revisarlos aquí mismo para cualquier duda o aclaración?
— Claro, cómo gustes.
— Gracias...
[La rubia de anteojos se dispuso a revisar detenidamente cada uno de los 4 expedientes que le habían dado, nada que no hubiera visto antes, el primero se trataba de un caso de ansiedad y tartamudeo a causa de una situación traumática sufrida en el hogar; el segundo caso era de paranoia por consecuencia de un estilo de vida tenso y un cuadro de depresión; el tercero era un aparentemente caso de delirio por consecuencia del consumo excesivo de drogas y demás sustancias nocivas; y el 4to y último caso se trataba de un cuadro de aparente esquizofrenia combinado con depresión, ansiedad, conducta errática y asocial, esto por consecuencia de un entorno personal, familiar y social deplorable, además de experiencias poco gratas así cómo situaciones en las que no tuvo un beneficio personal.
Obviamente, está de más decir que ese último caso fue el que más llamó la atención de Rinn, pues una persona con tal expediente y recibiendo los mismos tratos que un paciente con una enfermedad o trastorno considerablemente menos grave, sólo significaba que su recuperación se estaba viendo afectada por esto y quién sabe que tan afectada podría estar en ese punto.]
— Disculpe... Sobre la paciente 196, yo...
— ¿Te refieres a Loud, verdad?
— Si, ¿Es conveniente que tenga los mismo tratos que los demás? Por lo que dice su expediente, su estado es algo deplorable y pues si queremos que se recupere o eso creo, supongo que es necesario tenerla cómo mínimo en supervisión para saber que tipo de atención se requiere tener con ella...
— Bueno, la palabra "recuperación" está bastante alejada de ella; ha estado aquí desde hace casi cinco años, se supone que sólo estaría un par de años para tratar sus trastornos que en ese momento eran considerablemente leves, pero conforme el tiempo avanzó, su mente se fue corrompiendo y al ver que su madre, quién fue la que la ingresó, la dejó olvidada aquí, pues bueno... Terminó por quebrarse.
— ¿Y sus demás familiares? ¿Cómo es que se mantiene aquí?
— Pues realmente no parece importarle a nadie o nadie quiere hacerse cargo de ella, ni su propia madre, que cómo viste está desaparecida y su padre murió hace años. Por otra parte, tengo entendido que su madre tuvo un acuerdo con el gobierno, pues este se haría cargo de pagar la cuota hasta que saliera y pues cómo puede ver, sigue vigente.
— ¿Y entonces?
— Entonces eso significa que somos su familia ahora, cómo te lo comenté anteriormente.
— Oh...
— Cómo sea, trata de no tomártelo a pecho, ninguna de las psicólogas que la han tratado han podido hacer que se recupere o que muestre mejoría, por lo que dudo que contigo sea la diferencia. Además, sólo la tratarás temporalmente, así que sólo haz tu trabajo.
— Si, entiendo... - Asintió con desanimo mientras seguía hojeando las páginas del expediente tan deprimente de aquella chica dañada, trastornado y de apellido "LOUD" -.
"Bienvenido a dónde el tiempo se detiene...
Nadie se va y nadie lo hará...
La luna está llena y no parece cambiar...
Etiquetado cómo mentalmente trastornado...
Sueñas lo mismo todas las noches...
Ves la libertad ante tus ojos...
Sin puertas cerradas, sin ventanas cerradas...
Sin cosas para que tu cerebro parezca cicatrizado...
Duerme y lo verás...
Ese sueño es la realidad...
TE MANTIENEN ENCERRERRADO EN ESA JAULA...
¿Qué acaso no pueden ver porque tu cerebro dice "rabia"?
Sanatorio, déjalo ser...
Sanatorio, sólo déjalo en paz...
Construyen tu miedo hacía lo que hay afuera...
Y no puedes respirar al aire libre...
Susurran cosas a tu cerebro, asegurándote que estás loco...
Piensan que tu cabeza y las de los demás están en sus manos, pero el trato violento trae planes violentos...
Dicen: "Mantenlo atado, le hace bien... Está mejorando, ¿No te parece?"
Ya no pueden mantenerlos más así...
Lo ven bien, lo ven correcto...
Pues piensan que esto los salva de su inferno...
Sanatorio, déjalos ser.
Sanatorio, sólo déjalos en paz...
¡Sanatorio, sólo déjalos en paz!"
Bienvenido a Casa (Sanatorio)...
