Laxus estaba de espalda a la entrada de la catedral, observando cómo el contador bajaba lentamente segundo a segundo. Cada clic que escuchaba lo llenaba de desconcierto aunque su rostro no lo reflejara.

-"¿A qué estás jugando, anciano?"-Se preguntó en silencio, con sus ojos fijos en el tiempo que quedaba. No podía creer que su abuelo aún no cediera el control del gremio. No quería llegar a esos extremos, pero su abuelo no le estaba dejando muchas opciones. Antes de que pudiera seguir con sus pensamientos, escuchó una serie de pasos que provenían de la entrada que desvió su atención. Al girarse, distinguió dos figuras que se acercaban. Cuando un rayo de luz iluminó sus rostros, reconoció a Mystogan y Derek caminando hacia él. Esta visión provocó que una sonrisa egocéntrica apareciera.

-Pero que están viendo mis ojos. Mystogan, siendo seguido por el perrito faldero del abuelo. Qué agradable sorpresa-El tono de Laxus dejaba en claro su sarcasmo y burla hacia el espadachín.

Derek no respondió al insulto; sólo gruñó por eso y desenfundó sus armas, aunque Mystogan le hizo un gesto con su mano para que se tranquilizara. Con una mirada fija y fría, Mystogan observó a Laxus antes de hablar en un tono de voz que indicaba que no estaba dispuesto a entretener la payasada que estaba pasando.

-Si desactivas lo que sea que está en la ciudad, podemos convencer al maestro de que todo esto….es solo entrenamiento de mal gusto-

Laxus dejó escapar una risa sarcásticamente ante esto. No había llegado tan lejos para bajar las armas de una forma tan cobarde. Apretando su puño derecho, lo levanto y observo fijamente a Mystogan.

-Oh, no lo creo, no ahora que tenemos la oportunidad de calmar los rumores para siempre. Vamos a ver quién es realmente el más fuerte del gremio, tú o yo-

Luego, desvió su mirada hacia el espadachín, sus ojos indicando una frialdad y enojo apenas contenible.

-No sé qué estás haciendo aquí, mago de cuarta, pero te daré la oportunidad de retirarte sin ningún rasguño, solo si tienes algo de sentido común-

-¿Te crees superior por solo tener de rehenes a toda la ciudad, Laxus? Eso es bajo, incluso para ti y eso es mucho decir-La voz de Derek fue seria y fría, notando el odio que sentía hacia el mago eléctrico. La risa de Laxus resonó por toda la catedral.

-Vaya, vaya ¿Quién iba a decir que tenías una lengua tan afilada y estúpida? Cada día es una nueva sorpresa contigo-

Derek solo gruñó por los comentarios y apretó con enojo los mangos de sus armas. Laxus continuó con su discurso en un tono que denotaba que estaba disfrutando todo esto.

-Y en cuanto a la ciudad, no me dejaron opción ¿De qué otra forma podría haber llamado la atención del gremio para unirse a este juego?-Pregunto, extendiendo los brazos e indicando toda la catedral.

-A nadie le importaba tu estúpido juego o esos rumores. Además, te olvidas de que cierta maga también puede unirse a la conversación-Señaló Mystogan.

-¿Erza? Oh, claro que podría sentarse en nuestra mesa, pero mientras siga juntándose con esos débiles a los que llama amigos, no tiene lugar aquí-Laxus respondió de forma burlona.

-Débiles, débiles, débiles ¿De verdad no tuviste más tiempo para preparar un guion más decente? Vengo escuchando esa misma basura desde que me fui-Contestó Derek, su voz llena de desprecio hacia Laxus. Que levantó una de sus cejas, interesado por la reacción del espadachín.

-Oh, parece que te toque una fibra sensible respecto a tu "amiga"-Se burlo Laxus, disfrutando del efecto que sus palabras habían provocado.

-"Voy a matarlo"-Pensó Derek, sintiendo la ira invadir cada fibra de su cuerpo.

-Si de verdad crees que Erza es "Débil" solo por eso, estás más ciego de lo que crees, Laxus-Intervino Mystogan, tomando uno de sus bastones.

-No entiendes mi punto, Mystogan. Estoy diciendo que tus habilidades son mucho más altas que las de ella y tú la pones en un altar. Aunque me pregunto, esa defensa férrea que le haces es por algo más o porque simplemente eres el otro Je…-

-Cúbreme-Mystogan reaccionó ante esas palabras y le habló a Derek, antes de que este pudiera analizar lo que pasaba. Mystogan fue a la carga y atacó con un rayo morado que salió del bastón contra Laxus. Que respondió extendiendo su mano derecha y deteniendo el ataque con su propio rayo.

La fuerza del impacto fue tan intensa que creó una explosión y una onda expansiva que se escuchó y sintió por kilómetros a la redonda. Los vitrales de la catedral sucumbieron ante esto y el campo de batalla se llenó de cristales rotos. Sin embargo, esto fue ignorado por Laxus, Mystogan y Derek.

-¿Cómo demonios es que sabes de eso?-Preguntó Mystogan, pero su tono de voz pasó de la frialdad a un nerviosismo palpable que pocas veces se había visto en él.

-Oh…parece que toque una fibra sensible, Mystogan. Si quieres averiguarlo, deberás vencerme-Contesto Laxus, su tono lleno de sarcasmo.

-Pensaba resolver esto hablando, pero veo que no me dejas otra opción-Dijo Mystogan, con su tono de voz volviendo a la frialdad usual que lo caracterizaba.

-Dame tu mejor tiro, camarada, porque esta vez…¡Te voy a demostrar lo diferente que somos!-El poder mágico de Laxus aumentó en gran medida y eso se notó en su tono de voz que se volvió más grave. Ambos se quedaron mirando fijamente por un par de segundos hasta que Mystogan hizo su movimiento.

El mago tomó un bastón con adorno de una calavera en la punta y rodeo la base de este con sus dos manos, antes de clavarla en el suelo con todas sus fuerzas. La calavera se iluminó de una luz rosada que hizo que un círculo del mismo color rodeara a Laxus, que veía esto con interes.

-Torre de babel-Murmuró Mystogan.

Para Laxus, el resplandor rosado comenzó a rodear su cuerpo y sintió como la tierra comenzaba a temblar violentamente, como si un terremoto de gran magnitud estuviera sucediendo ahora mismo. Sus ojos reflejaban incredulidad, como si estuviera viendo algo sacado directamente de una pesadilla.

-¿Q..qué?-Murmuró Laxus, sin poder creer lo que veía al frente suyo. A pesar del esfuerzo que ponía para mantener la calma, el miedo y la desesperación comenzaron a invadirlo.

Desde la perspectiva de Derek, nada fuera de lo común estaba sucediendo. Todo lo que veía era que la luz rosada seguía rodeando a Laxus y veía el temor en sus ojos. Era una oportunidad perfecta para acabar con todo esto.

-Prepárate. Lo atacaremos a la vez-Ordenó Mystogan, sacando a Derek de su trance. Él asintió con la cabeza y se alejó unos metros del mago de los bastones, poniéndose a la izquierda de Laxus.

Sin perder tiempo, Derek guardó su daga y tomó el mango de su espada con ambas manos. Elevó el filo hacia el techo y esta comenzó a brillar de un color amarillo intenso, indicando que algo se estaba canalizando a través de su arma.

-"¡Todo o nada!"-Pensó, con la vista fija en Laxus mientras dejaba que su poder mágico se concentrará en su espada.

Mystogan también hizo su movimiento y comenzaba a juntar energía mágica en el bastón.

Tras unos segundos, Laxus volvió en sí mismo y se recompuso, su cara de sorpresa paso a una sonrisa egocéntrica al librarse del hechizo.

-¿Esa es tu mejor carta? ¿Una maldita visión? Esperaba algo más de ti, Mystogan-Dijo, riendo egocéntricamente, ajeno a lo que se estaba formando a su alrededor.

-Impresionante. Lo descubriste, pero ya es demasiado tarde-Dijo simplemente Mystogan. Antes de que Laxus pudiera preguntar a qué se refería, vio un fuerte destello que venía de su izquierda. Giró su cabeza y vio a Derek, concentrando un hechizo en su espada que brillaba con una intensidad abrumadora.

-¡Tú! ¡¿Qué demonios…?!-Laxus no termino de hablar cuando noto que el hilo de luz rosado lo rodeaba y múltiples colores encima suyo lo iluminaran. Levantó la vista y vio que se trataba de cinco círculos mágicos alineados sobre él.

-Esto es tu fin, Laxus ¡Circulo mágico de cinco capas: Canción sagrada!-Gritó Mystogan, haciendo un movimiento firme con su bastón.

-¡Potenciado: Golpe zero!-Exclamó Derek al mismo tiempo mientras bajaba rápidamente su espada. En un parpadeo, un haz de luz vertical salió de su arma contra Laxus, con una velocidad prácticamente imposible de esquivar.

Laxus no tuvo tiempo de reaccionar antes de que ambos ataques lo alcanzaran de lleno. Un grito de dolor escapó de su boca mientras una gran cortina de humo inundaba el ambiente, cubriendo la escena y apenas permitiendo ver algo entre toda la neblina.

El silencio que siguió fue denso y muy tenso.

-"¿Se acabo?"-Pensó Derek, bajando levemente su guardia ante tal muestra de poder. Con la magnitud del daño que habían creado, cualquier oponente habría caído. Sin embargo, un sentimiento de inseguridad y alerta lo mantenía alerta. No pudo reaccionar a tiempo cuando vio que algo se aproximaba de su izquierda, cuando menos lo noto, algo lo tomaba del cuello con brutalidad, cortándole la respiración.

-Debo admitirlo, no esperaba tal ataque-Dijo Laxus, apretando con más fuerza el cuello de Derek que apenas podía estar consciente. Sin perder más tiempo, lo lanzó hacia Mystogan con la fuerza de un cañón. Ambos magos chocaron en un golpe duro que inundó sus cuerpos de dolor.

Ambos no tardaron en recuperarse y mirar a Laxus. Contemplaron con horror cómo él estaba intacto, ni siquiera con un rasguño en su ropa.

-¡¿C..cómo?!-Pregunto Derek, retrocediendo un paso debido a la sorpresa de esto. Mystogan, por su parte, estaba viendo a Laxus con completo asombro.

-¡No saben contra lo que se enfrentan!-Rugió Laxus, su tono más seguro y decidido que antes, algo que dejaba en claro que ahora iba a ir en serio. Concentró una gran carga de energía eléctrica en su mano derecha y, después, la extendió hacia ellos. Una ráfaga de muchos rayos brotó de su palma hacia ambos magos.

Mystogan sacó un nuevo bastón, hecho de una madera más clara y formó un domo a su alrededor que lo protegió de los ataques. Derek, por su parte, desenfundó su daga y comenzó a desviar los ataques con sus armas de manera perfecta, aguardando el momento perfecto para contraatacar. Momento que llegó al ver que un rayo iba directo contra su pecho.

-¡Potenciado: Reflejo!-El filo de las armas de Derek se iluminó y ambas hojas de sus armas absorbieron un rayo. Con un movimiento preciso y rápido, redirigió ambos rayos hacia Laxus, que observó esto con indiferencia antes de ser impactado de lleno. Una nueva cortina de humo llenó el ambiente.

Antes de que alguien pudiera siquiera pestañear, Laxus apareció delante de Mystogan con sus manos llenas de magia eléctrica. De un solo golpe, rompió el domo defensivo y con su mano derecha, le dio un golpe certero en su pecho, lanzándolo varios metros hacia atrás. Derek vio esto con sorpresa, pero no tardó mucho en tratar de atacarlo con sus armas, pero Laxus detuvo esto con su mano izquierda, giró el filo de su espada de una forma que a Derek casi se le dobla la muñeca derecha y soltó el arma por el dolor. Laxus aprovecho para tomarlo del cuello y levantarlo del suelo mientras lo obligaba a mirarlo a los ojos.

-Siempre fuiste una molestia desde que llegaste, mago de cuarta-El tono de Laxus dejaba en claro su desagrado hacia el espadachín y, también, había una pizca de locura en su voz-Por años soñé el día en que te ibas a largar del gremio, con mi victoria cada vez más cerca, por fin voy podré cumplir ese sueño-

Derek no podía respirar bien debido al dolor y a que su aire era cortado de mala manera, su visión comenzaba a ser borrosa. Le faltaba solo un par de segundos en ese estado antes de perder el conocimiento. Pero aun con eso, con la poca fuerza que tenía, logró responderle a Laxus con desafío en su voz.

-N..no vas a ganar…Laxus…-

-Esa esperanza es para los débiles, como tú-Respondió Laxus, fríamente mientras preparaba su puño izquierdo para dar el golpe final-Me pregunto cómo reaccionara tu pobre "hermano" cuando se entere de es…-

Laxus no terminó de hablar cuando un poderoso puñetazo le impactó en el rostro, lanzándolo violentamente al otro lado de la catedral. El ataque fue tan repentino y sorpresivo que hizo que Laxus soltara a Derek, quien cayó al suelo tosiendo y luchando para volver a respirar normalmente.

-¡Laxus! ¡No te lo voy a perdonar!-El grito de Natsu invadió el lugar y Laxus levantó la mirada para ver al dragón Slayer de fuego viéndolo con todo su cuerpo en llamas y con una mirada de odio en su rostro

-¡Laxus!-Erza llegó poco después y rápidamente se puso al frente de Derek para protegerlo de cualquier otro ataque. Volteó rápidamente su vista hacia su amigo-¿Estas bien?-

-Lo estaré…en un momento…-Respondió Derek con dificultad, recuperándose poco a poco. Erza sintió algo en sus botas y cuando bajó la mirada, vio la espada de Derek. De un leve movimiento, la envió hacia atrás y Derek la recibió perfectamente.

Laxus solo pudo sonreír de forma burlona ante esta escena. De un solo movimiento de su mano, se acomodo su mandíbula, que estaba media suelta.

-Vaya, las pequeñas estrellas de Makarov, ya decía yo porque se tardaban tanto-Dijo Laxus con burla mientras miraba al dúo que había llegado.

-¡Cállate! ¡No te vas a ir de rosas por todo lo que provocaste! ¡Esto se acaba ahora!-Grito Erza, desenfundando su espada y apuntándola contra él. A su lado, Natsu subió sus puños y también se preparó para pelear.

-¡Ja! ¡Pero admiren esta vista! ¡Cuatro contra uno, pero solo hay tres que valen la pena mencionar! ¡¿Cómo eso va a demostrar quién es el más fuerte del gremio?!-Laxus rio ante esto mientras rayos aparecían a su alrededor demostrando su poder mágico.

-¡Nadie quiere participar en tu retorcido juego! ¡Lo que hiciste hoy está más allá del perdón!-Gritó Derek, levantándose y también apuntando su espada contra el mago.

-¡Yo sí estoy acá para eso!-Grito Natsu, lo que provocó que todos lo miraran con una expresión de incredulidad.

-¡Cállate, Natsu! ¡No es el momento para eso!-Derek le gritó a su hermano por su idiotez y Erza golpeó la cabeza de su amigo por eso. Después, todos voltearon a ver a Laxus nuevamente-¡Vamos a detener sea lo que sea que estés planeando!-

-¿Dónde estaría la diversión si quitara eso? Es el principal incentivo para que todos estén aquí-Dijo Laxus, elevando sus manos e indicando toda la destrucción a su alrededor con una sonrisa siniestra.

-¡Eso no es un incentivo, es un acto terrorista!-Gritó Erza con furia.

-Llámalo como quieras, rojita. Pero al final, logré lo que quería ¡Reunir a las pequeñas estrellas y al perrito faldero de mi abuelo en un solo lugar!-Laxus se burló de todos y esto saco gruñidos de molestia en Natsu, Derek y Erza.

-¡No voy a permitir que te burles más del maestro!-Declaró Erza con voz firme, todos se pusieron en posición de ataque. Sin embargo, este gesto solo saco una risa sarcástica en Laxus, lo que enojo aún más a la maga-¡¿Qué es tan gracioso ahora?!-

-Nada nada….solo me divierte el hecho de que crean que puedan luchar juntos, cuando hace menos de unos días, eran enemigos-Laxus les dedico una sonrisa burlona al grupo, lo que desconcertó a todos.

-¡¿De qué demonios estás hablando?!-Pregunto Natsu, frunciendo el ceño.

-Oh vamos ¿Creen que su pequeña aventura no se terminó escuchando en el gremio? La torre del cielo creo que lo llamaban…-Laxus pronunció esas palabras con un tono burlón que hizo que disfrutara aún más la sorpresa de Erza y Natsu al saber que ese evento terminó llegando al gremio.

-¡No sabes nada!-Gritó Natsu con mucho enojo en su voz, recordando todos esos eventos en una fracción de segundo. Erza, por su parte, flaqueó en su mirada por esto y mostró un rostro de tristeza, que, para su suerte, no fue notado por nadie.

-¡¿A qué quieres llegar con esto?!-Pregunto Derek, notando el ánimo de sus amigos.

Laxus no respondió. Simplemente levantó la mano y apuntó con su dedo hacia Mystogan, lo cual extrañó aún más al grupo.

-¿Mystogan?-Pregunto Erza, confundida.

-¿Este es Mystogan?-Pregunto Natsu, sorprendido de por fin verlo "cara a cara".

Ese instante de distracción fue suficiente para que Laxus juntara energía mágica en su mano izquierda y la lanzara contra el grupo. Su idea era paralizar a todos en un ataque conjunto para finalizar el combate rápidamente. Pero su movimiento fue detectado justo a tiempo por Derek cuando sintió que algo iba mal.

-¡Cuidado!-Gritó el espadachín, colocándose rápidamente delante del grupo y desenfundando su espada para desviar el ataque. Por la rapidez y lo repentino del ataque, apenas tuvo tiempo para desviar el rayo encima de sus cabezas, pero el rayo pasó peligrosamente cerca de Mystogan, lo que provocó que la velocidad y la fuerza del ataque fuera suficiente para remover la bandana de su cabeza. Revelando su cabello azul y su tatuaje del ojo derecho. Aunque intentó cubrirse el rostro de inmediato, fue demasiado tarde. Erza y Natsu ya lo habían visto.

-"Mierda"-Pensó Mystogan al ver sus reacciones. El silencio que se formó en el ambiente fue notorio.

-N…no puede ser….¿Jellal? ¿Estás vivo? ¿Cómo?-Erza fue la primera en hablar en un susurro que indicaba no solo su confusión, sino también su enojo, dolor, tristeza y alegría. Todos esos sentimientos se juntaban ahora mismo y eso se demostró cuando una lágrima solitaria salió de su ojo izquierdo.

-Tú…tú…-Natsu murmuro para sí mismo en shock. Pero su cuerpo decía que algo no iba bien, a pesar de que ese tipo era igual al que derrotó en la torre. Su aroma, su mirada y también, su poder mágico eran muy diferentes. Lo que solo provocaba más preguntas en Natsu, aun así, tenía su puño listo en caso de pelear.

-"¿Jellal? ¿Por qué ese nombre se me hace familiar?"-Derek bajo la guardia, sintiéndose muy perdido en medio de toda la escena que transcurría frente a él. Las lágrimas de Erza, el conflicto en el rostro de Natsu y la expresión de derrota de Mystogan, todo eso formaba un cuadro que no lograba descifrar.

Mystogan, con un suspiro pesado, solo miro a Erza con una mirada de arrepentimiento en su rostro. No podía seguir luchando, no sabiendo que si se quedaba, Erza no estaría concentrada.

-Erza…de verdad esperaba que no vieras esto. Si, soy Jellal, pero no el que conocen…-Mystogan solo dio media vuelta y sus ojos se cerraron, no pudiendo soportar la mirada que ella le daba-Lo siento, pero no puedo continuar…-

Antes de que alguien pudiera detenerlo, Mystogan desapareció en un destello blanco. Dejando el lugar en un silencio incómodo, en donde el sonido de los segundos bajando era lo único que se escuchaba.

Laxus solo miraba esto con una sonrisa egocéntrica. Su plan de crear discordia en el grupo funcionó mejor de lo esperado y se había quitado al único que podía hacerle frente. Una victoria brillante para él.

Derek seguía en el suelo, incapaz de mover su cuerpo ya que su mente trataba de recordar de dónde había escuchado el nombre que su amiga había mencionado. Pero su mente era una neblina confusa.

Para Erza, el conflicto era más profundo. Algo en las palabras de Mystogan le hacían creer que era verdad, pero el solo hecho de ver nuevamente el rostro de su amigo, aquel que creyó que murió en la torre, hacía que su corazón tomara el control de su cuerpo y ahora mismo, temblaba de la tristeza y no era capaz de moverse.

Natsu, por su parte, seguía sin saber cómo reaccionar ante la seguidilla de revelaciones que acaban de suceder mientras su mente procesaba lo que pasó. Sin embargo, al ver las lágrimas de su amiga, algo dentro de él reaccionó, encendiendo nuevamente su espíritu de lucha. Miró fijamente a Laxus, listo para volver al campo de batalla.

-Laxus, vine aquí para luchar contigo, y no me iré hasta que caigas ¡Derek, Erza! ¡¿Me dejaran de encargarme de esto, verdad?!-Preguntó Natsu mientras miraba a ambos magos, tratando de romper el hielo, pero ambos no respondían-¡Hey! ¡Respondan!-

-Ah, vamos Erza, no pongas esa cara en mi gran día. Te daré algo para que te animes-La voz de Laxus retumbó en el silencio. Antes de que alguien pudiera reaccionar, Erza recibió una descarga eléctrica en todo su cuerpo que le hizo gritar de mucho dolor.

-¡Erza!-Derek fue el primero en reaccionar ante el grito de su amiga y vio que Laxus tenía su mano derecha extendida hacia ella. Rápidamente él se levantó y se lanzó contra él con su espada. Laxus, viendo esto, dejó de atacar a Erza que cayó al piso, aturdida por el ataque.

Derek trató de atacar el pecho de Laxus con su arma, pero este no tuvo problema en detener el ataque con su mano y apretar el filo del arma con una fuerza brutal.

-Patético-Dijo con desprecio, antes de hacer de que la electricidad recorriera toda el arma y por consiguiente, el cuerpo de Derek, que soltó un grito de dolor por eso. Después, Laxus, con su mano libre, golpeó el pecho del espadachín y lo mandó varios metros hacia atrás, sacándole el aire y dejándolo con un ardor constante en el pecho.

Con indiferencia, Laxus envió la espada de Derek a un lado, como si se tratara de simple basura.

-¡Erza! ¡Derek!-Natsu finalmente reaccionó por todo y no tardó mucho en rodear sus manos con fuego, listo para atacar.

-Oh, Natsu, sigues a…-Laxus no terminó de hablar cuando tuvo que poner sus brazos como escudo para detener un golpe de Natsu, que casi lo agarra con la guardia baja. Después de la sorpresa, Laxus reaccionó, poniendo su pie en el pecho de Natsu, hizo presión y se alejó lo suficiente de él, sabiendo que ahora las cosas iban en serio, se sacó su chaleco y sus audífonos para que no lo molestaran-Veamos que puedes demostrarme después de tantos años, Natsu. No me decepciones-

Natsu, gruñendo de la molestia, volvió al ataque. Laxus solo miro esto con indiferencia mientras cargaba un poco de energía en su mano izquierda y no tardó mucho en dispararla contra Natsu, que lo esquivó agachándose y yendo al ras del suelo mientras sus rodillas se encargaban de cerrar la distancia contra él. Una vez el ataque terminó, Natsu rápidamente se paró y utilizó sus pies para saltar contra Laxus.

-¡Talón del dragón de fuego!-Gritó Natsu, mientras sus pies eran rodeados de fuego y trató de atacar el rostro del mago eléctrico. Sin embargo, este detuvo el ataque con su brazo derecho como escudo y después, golpeó a Natsu en su barriga para alejarlo de él. El golpe fue tan fuerte que Natsu tosió para recuperar el aire, aunque su mirada seguía con su brillo desafiante.

-¡Natsu!-Erza observó la escena y, finalmente, su mente volvió a reaccionar, aunque sus músculos aun no respondían bien debido a la reciente descarga. Natsu, al escuchar su grito, le devolvió la mirada.

-¡No te preocupe…!-

-¡No te distraigas ahora!-El grito de Derek lo interrumpió. Natsu apenas alcanzó a girar su vista hacia Laxus cuando este estaba muy cerca suyo. El mago eléctrico usó su rodilla izquierda para golpearlo en su mentón de manera brutal y lo hizo retroceder del dolor. Laxus aprovecho esto para sujetarlo del brazo derecho y atraerlo hacia él, golpeándolo con su puño izquierdo una y otra vez.

-¡No te vas a escapar de esto!-Grito Laxus mientras seguía golpeando una y otra vez a Natsu. Pero su expresión de arrogancia cambió a una de sorpresa cuando Natsu devolvió el agarre.

-¡No estaba escapando, solo esperaba estar en una mejor posición para golpearte!-Con esas palabras, Natsu prendió su puño izquierdo con llamas y comenzó a golpear a Laxus en su rostro. Esto se convirtió en un intercambio de golpes seguidos entre ambos. Aunque se golpeaban con todas sus fuerzas, los golpes solo creaban pequeños dolores que podían soportar.

Mientras Laxus y Natsu seguían en su intercambio de golpes. Derek logró levantarse, respirando con dificultad mientras tenía su mano izquierda tomándose su pecho con mucho dolor. Aunque la adrenalina lo ayudaba a reducir bastante el dolor.

-"Basta de tratar de dialogar con él"-Con ese pensamiento, Derek fue a recoger rápidamente su espada para volver al combate.

El intercambio de golpes entre Laxus y Natsu llegó a su fin cuando este último trató de hacerle una zancadilla. Pero Laxus anticipó esto y saltó, cargando su pierna derecha con electricidad antes de poner su pie en el rostro de Natsu y estampar su cabeza contra el suelo, formando un cráter por la fuerza. Laxus se liberó del agarre del dragón Slayer y, con la misma pierna, lo pateó en las costillas, lanzándolo hacia un pilar cercano.

Natsu chocó con el pilar y cayó de cara al suelo aturdido. Antes de que pudiera ponerse de pie, Erza, que había logrado recuperar el control de su cuerpo, dio un gran salto y utilizó la cabeza de Natsu como soporte para detenerse. Esto llevó a que la cabeza de Natsu fuera enterrada nuevamente en el suelo. Lo que hizo que el dragón Slayer se molestara.

-"Debo olvidarme de Jel…quiero decir, Mystogan, por el momento"-Erza cerró los ojos y los volvió a abrir, demostrando nuevamente la seriedad que la caracterizaba en batalla mientras se ponía de pie.

-¡Re-equip: Alas negras!-

Erza fue rodeada por una luz brillante y cuando está bajo de intensidad, apareció con una imponente armadura de color negro. Con protección para sus piernas, alas de murciélago y hombreras robustas. Su arma era una gran espada con el filo teñido de un color carmesí. Una vez lista, la maga se lanzó a luchar contra Laxus rápidamente, donde trató de atacar sus costillas. Pero este detuvo el golpe con sus puños y trató de contraatacar golpeándola en el pecho, pero Erza se movió hacia la derecha para esquivarlo y después, retrocedió un metro para posicionarse mejor. Ambos se quedaron viendo fijamente.

-¡¿Qué son realmente esas cosas en el cielo, Laxus?!-Preguntó Erza, tratando de confirmar sus temores.

-El palacio del trueno, estoy seguro de que el anciano tuvo que decirte algo-Respondió Laxus con tranquilidad.

-Lo sabía ¿De verdad piensas atacar Magnolia solo por tu retorcido juego?-Pregunto Erza con dureza, lo que se ganó una risa de confirmación por parte de Laxus-Esto es más que un acto terrorista. Eres un maldito enfermo-

Erza se acercó a Laxus y trató de atacarlo con su pie derecho hacia su abdomen. Sin esfuerzo, Laxus detuvo la patada con la palma de su mano derecha, mostrando una sonrisa desafiante.

-Solo quedan siete minutos ¿De verdad piensas derrotarme en tan poco tiempo?-Se burló Laxus. Antes de que Erza pudiera responder, Laxus bajó el pie de Erza y lo golpeó en su estómago, haciéndola retroceder del dolor. En ese instante, Derek trató de atacarlo por sorpresa, pero Laxus esquivó esto agachándose.

Derek, viendo esto, trató de patearlo en su pecho, pero Laxus volvió a esquivarlo moviendo su cuerpo hacia la derecha y, de un solo golpe con su mano derecha, hizo retroceder a Derek, a pesar de que ocupó su espada como escudo.

Derek y Erza quedaron uno al lado del otro, observando a Laxus con una mezcla de enojo y respeto hacia él.

-Erza, estrategia "Echo"-Indico Derek con una breve señal, algo que hizo que Erza asintiera con la cabeza.

Erza avanzo de inmediato, lanzando una seria de golpes rápidos con su espada que desviaron toda la atención de Laxus. Despues de unos momentos, Erza trato de hacerle una barrida a Laxus, obligándolo a saltar para evitar el ataque, lo que lo dejo expuesto para un ataque.

-¡Avenger!-Derek junto el mango de sus armas y estas comenzaron a brillar intensamente. Sus armas se transformaron en una escopeta con un cargador de doce balas, que apuntó rápidamente hacia Laxus y apretó el gatillo.

Las balas salieron contra el mago eléctrico, quien se transformó en un rayo y esquivó los disparos de manera demasiado fácil, todo esto mientras se acercaba a Derek. Justo cuando este tenía un tiro claro, su arma hizo el peor sonido que podía escuchar en una situación así.

Clic.

En su desesperación, apretó el gatillo una y otra vez, como si eso le diera más balas automáticamente, pero no funcionaba.

-"Mierda"-Fue lo que pensó esquivando el primer ataque de Laxus, pero este apareció detrás de Derek y con su mano derecha golpeó sus costillas, sacándole un gruñido de dolor que hizo bajar su defensa. Laxus no perdió tiempo y lo tomó de la parte trasera de su cabeza y, con mucha fuerza, lo terminó clavando contra el piso mientras un flujo de electricidad recorría su cuerpo, haciéndole gritar de dolor mientras trataba inútilmente de librarse.

Antes de que Laxus hiciera algo más. Natsu interrumpió en la escena con un feroz golpe en su cabeza que lo envió volando hacia un pilar cercano. El golpe fue tan fuerte que Laxus atravesó el pilar sin problemas y terminó chocando contra una pared de la catedral, que tembló ante el impacto.

Natsu no tardó mucho en extenderle su mano derecha a su amigo para que pudiera levantarse. Algo que Derek aceptó con gusto.

-Erza ¿Qué demonios son esas cosas en el cielo? ¿Qué es eso del palacio del trueno?-Preguntó Derek, yendo directo al punto.

-El palacio del trueno…el maestro lo había mencionado levemente antes, pero jamás me dio detalles. Lo único que se con certeza, es que, si no logramos destruirlas a tiempo o desactivarlas, no quedará ciudad al final del día-Explico Erza. Lo que generó un shock masivo en el espadachín.

-¿Q…que? ¿Entonces por qué esas cosas siguen en el aire?-La voz de Derek era de desesperación pura por la información.

-Porque cuando Bisca atacó una de esas lacrimas, un rayo la atacó de inmediato-Respondió Erza, recordando ese ataque con claridad.

-¿Conexión orgánica?-Murmuró Derek, aterrado ante esa magia.

El trío miró a Laxus, que tenía una sonrisa egocéntrica que indicaba su ventaja ahora mismo.

-¿Qué hacemos? No tenemos certeza de que, si lo derrotamos, esas cosas van a desaparecer-Derek desvió la mirada hacia las lacrimas que se veía por una de las ventanas. Luego, vio el tiempo que quedaba:

5:39.

Erza reflexiono rápidamente buscando una solución. Derek tenía razón, nada aseguraba que una victoria contra Laxus iba a significar que las lacrimas dejarían en paz a la ciudad. Y no podían arriesgarse a descubrirlo cuando quedaba tan poco tiempo. Después de meditar unos segundos, que en su mente parecieron horas, ella miró a Natsu. Su rostro indicaba una seriedad y firmeza que, aunque pocas veces lo había visto, significaba una determinación férrea.

-Natsu…¿Puedo confiar en que vas a derrotar a Laxus, cierto?-La pregunta de Erza rompió el silencio que se había formado en el lugar. Tan sutil como una explosión en mitad de la noche.

-¡¿Qué clase de pregunta es esa?! ¡Claro que lo voy a derrotar!-Respondió Natsu, completamente ofendido por eso.

-Bien-Respondió Erza, desviando su mirada hacia Derek-¿Estás conmigo en esto?-

-Hasta el fin del mundo-Derek no titubeo en sus palabras.

Erza asintió por la respuesta, agradeciendo a su amigo por eso.

-¿Qué planeas hacer, rojita?-Pregunto Laxus, genuinamente intrigado.

-Voy a detener el palacio del trueno, cueste lo que cueste-Su respuesta, corta pero sencilla, sorprendió tanto a Natsu como Laxus. Pero saco una risa burlona en este último.

-¿Debo recordarte que la sola idea de atacarlo significa que pones en peligro tu vida? Además, no tienes tiempo suficiente para destruirla una a una-Replicó Laxus, creyendo que Erza solo contó un mal chiste.

-Es allí donde te equivocas, Laxus. No las vamos a destruir una a una, sino todas al mismo tiempo-Respondió Erza, haciendo que la risa del mago eléctrico subiera de tono.

-¡Eso es imposible y lo sabes! ¡Ninguno de los dos va a sobrevivir a tal ataque!-Grito Laxus con burla, aunque su risa desapareció al ver la convicción en el rostro de Erza y en los ojos de Derek.

-Si ese es el precio a pagar….que suceda. Al menos me iré sabiendo que mis amigos estarán bien y salve a la ciudad-Los ojos de Derek pasaron del miedo a la convicción pura mientras guardaba sus armas-Natsu, confió en que vas a patearle el trasero a Laxus y dale una lección que no olvidará-

Natsu, que aún estaba sorprendido por la respuesta de Erza, miró a sus amigos, dispuesto a discutir con ellos para que cambiaran de idea. Pero la mirada y los ojos de ambos indicaron que no iban a desistir ante eso. El plan era arriesgado e incluso él lo sabía, pero confiaba en sus amigos.

-Derek…Erza….no me importa si su idea es imposible, confió en que ambos van a volver sanos y salvos-Natsu finalmente habló y les asintió con la cabeza ante la idea. Sus amigos le devolvieron la mirada antes de girar y comenzar a correr hacia la salida.

Laxus, viendo esto, sabía que debía intervenir y evitar que ambos magos destruyeran las lacrimas.

-¡Van a arruinar otra regla!-Gritó, mientras cargaba contra ellos con su puño rodeado de electricidad, pero Natsu rápidamente intervino.

-¡Rugido del dragón de fuego!-

Una gran barrera se formó en el lugar para cubrir la retirada de sus amigos y Natsu no tardó en cargar contra Laxus, que se tuvo que defender de los golpes de los puños del dragón Slayer de fuego. Laxus vio cómo su ventana para evitar que Erza y Derek se fueran de la catedral había desaparecido.


Una vez ambos magos salieron de la catedral, se dirigieron rápidamente hacia la calle más cercana, que era el distrito central de la ciudad.

-"Natsu, tú me salvaste la vida hace poco, es hora de devolverte el favor"-Pensó Erza con una sonrisa mientras la imagen de ella, en los brazos de Natsu, aparecía en su mente, justo despues de la explosión de la torre del cielo.

-"Si esto va a suceder, entonces no me arrepiento de nada. Le prometí al gremio que lo ayudaría en todo lo que fuera posible y eso es lo que haré ahora ¡No los voy a decepcionar!"-Pensó Derek por su parte, mientras por su mente pasaba el momento en donde obtuvo su emblema del gremio, marcado con orgullo en su piel y que, sin duda, era la mejor decisión que pudo haber tomado en su vida.

-¿Tienes alguna habilidad para eliminar varias lacrimas a la vez?-Preguntó Erza, rompiendo los pensamientos de ambos.

Derek se detuvo y observó las lacrimas alrededor de la ciudad, no tuvo que meditar mucho tiempo para tener una idea de que iba a hacer.

-Tengo una en mente, puedo encargarme de al menos, cincuenta de ellas-Respondió con seguridad en su voz. Luego, se enfocó en los edificios de la zona-Aunque primero necesito un lugar elevado-

Erza también comenzó a buscar, hasta que vio un edificio que sobresalía de todos, de unos cinco pisos de altura.

-¡Allí!-

-No es muy alto, pero hará su trabajo-Afirmó Derek, antes de devolverle la mirada a Erza-Me encargare del lado oeste desde aquel edificio-

-Entendido, buena suerte-Respondió Erza, mirándolo fijamente a sus ojos.

Derek se quedó de piedra al ver los ojos marrones de su amiga, aquella mirada ya la había visto tantas veces, pero verlas tras muchos años afuera, le trajo varios recuerdos de misiones que tomaron juntos. No faltaban más palabras para saber que ella confiaba plenamente en él para esto.

No iba a fallar en eso, no ahora y no nunca.

-Buena suerte para ti también, Erza-Con una leve inclinación de su cabeza, ambos separaron camino. Erza siguió la calle y Derek yendo hacia un callejón a su derecha. Cada uno dispuesto a afrontar las peores consecuencias para salvar a la ciudad y a sus amigos.


Erza terminó llegando a un lugar bastante abierto poco después. Lista para actuar, cambió su armadura a la "Rueda celestial" y extendió sus brazos hacia los lados, invocando su colección de armas que se comenzaban a reunir a su alrededor. Espadas, Lanzas, hachas y un largo Etc. No pasaron más de treinta segundos para que ella tuviera sobre el terreno la increíble cantidad de cincuenta armas, todas ellas apuntando hacia una lacrima en específico. Aunque esto no era sin un precio, Erza comenzó a respirar con dificultad y el sudor comenzaba a invadir su cuerpo por el sobre esfuerzo mágico.

-¡Mis armas, denme la fuerza para proteger mi hogar, pero especialmente, a todos en Fairy Tail! ¡Todos, préstenme su fuerza!-Murmuró ella con convicción, sin dejar de invocar sus armas. No podía rendirse, no ahora.


Derek, por su parte, había llegado al frente del edificio objetivo y no perdió tiempo en actuar.

-¡Modo Blitzkrieg!-Exclamó mientras invocaba su armadura y envolvía su cuerpo. Apuntó su espada derecha hacia el techo-¡Potenciado: Línea fantasmal!-

Con eso, el filo de la espada salió disparada hacia la cima del edificio y quedó firmemente anclada como un gancho. La empuñadura de su espada se transformó en una pequeña pistola, en donde, al apretar el gatillo, Derek fue llevado rápidamente hasta el tejado.

Una vez en la cima, fijó su mirada hacia las lacrimas que debía encargarse.

-"Cincuenta…y Erza tiene que encargarse del resto…."-Pensó mientras sacudía su cabeza. Todo su poder mágico se iba a acabar con esto, pero sabía que ningún precio era muy alto si eso significaba proteger a sus amigos. Antes de que pudiera hacer su movimiento, una voz sonó en su cabeza.

Préstenme su fuerza.

La voz de Erza invadió sus oídos de forma repentina, casi como si ella estuviera a su lado. Rápidamente, comenzó a buscarla a su alrededor, pero no la vio en ninguna parte. Sin embargo, cualquier duda que tenía hasta ese momento se desvaneció con esas palabras.

-"Si ella pueda hacerlo, yo también"-

Derek junto ambas espadas por la empuñadura y estas comenzaron a brillar de forma intensa.

-¡Potenciado: Avenger!

Las espadas de Derek se transformaron en la misma escopeta que hace unos minutos, pero esta vez, tenía un cargador de tambor que indicaba que su capacidad se había incrementado a 50 balas. Con sus reflejos aumentados por tener su armadura puesta, puso el ojo en la mira de hierro y apuntó hacia la primera lacrima a la izquierda del todo. Colocando su dedo en el gatillo, se preparó para disparar.

-"Si lo que Erza dijo es verdad…esto va a doler….y mucho"-


Lucy y Happy seguían corriendo hacia la catedral de forma desesperada cuando notaron que solo faltaban solo cuatro minutos antes de que las lacrimas se activaran. La duda se cernía sobre ellos y una pregunta le invadía la mente: ¿Lograrían llegar a tiempo?

-¿Algo nuevo, Happy?-Pregunto Lucy.

-Nada, es como si todo se hubiera calmado…pero esas cosas siguen en el aire-Le respondió Happy, preocupado por el silencio que había en la catedral. Antes de que Lucy pudiera decir algo, ambos escucharon la voz de Erza en sus mentes.

Préstenme su fuerza.

Ambos se miraron sorprendidos por eso. Rápidamente se pusieron a buscarla en los alrededores, pero ella no estaba cerca.

-¿Escuchaste eso?-Preguntó Lucy con sorpresa, algo que Happy asintió con la cabeza con la misma incredulidad-Entonces debemos apurarnos. Sea lo que sea que está pasando, Erza necesita nuestro apoyo-

Con eso, ambos continuaron su camino hacia la catedral.


Gray tuvo que detenerse para poder calmar el dolor que sentía en su cuerpo, su respiración entrecortada era un indicativo de esto, aunque también, su estamina ya se estaba agotando por haber corrido tanto. A pesar de eso, se sentía frustrado por no haber encontrado a Warren u otro camarada que le pudiera dar indicaciones sobre su paradero. Apretó los puños con enojo por eso.

-"Maldición, se me está agotando el tiempo ¿De qué me estoy perdiendo?"-Se preguntó con furia-"A este paso, sea lo que sea que son esas cosas, se activaran."-

Gray soltó un suspiro pesado, pero antes de que pudiera moverse, escuchó la voz de Erza en su cabeza, clara y firme:

Préstenme su fuerza.

-¿Eh?-Murmuró con sorpresa mientras miraba a su alrededor. A pesar de la multitud de civiles que había a su alrededor, nadie pareció notar estas palabras-¿Préstenme su fuerza? Erza…tu nunca has dicho algo así ¿Qué estás planeando?-

Seguido por su instinto, Gray alzó la vista hacia las lacrimas y, de pronto, sus ojos se abrieron de la sorpresa al conectar todos los puntos.

-"Erza, espero que no hagas ninguna estupidez todavía ¡Debo encontrar a Warren ahora mismo!"-Gray, motivado por evitar que su amiga saliera herida, renovó su búsqueda de forma impecable. Tras unos segundos, llego a una sucursal de una boutique famosa de Magnolia, la "Rearlight & co". Gray sabía que apenas tenía tiempo para subir el edificio, ya que era el edificio más alto cercano, estaba a punto de continuar su búsqueda cuando algo le llamó la atención en el techo.

Apoyado en la baranda del lugar, desorientado y confundido, estaba Warren, que parecía que recién se había despertado del desmayo.

Gray, por primera vez en muchas horas, sonrió de alivio.


Laxus, al retroceder tras los ataques de Natsu y con la barrera de fuego desapareciendo poco a poco, vio que Derek y Erza ya estaban demasiado lejos para que pudiera seguirlo, además, sabía que Natsu no iba a permitir ir tras ellos.

-¡Maldita sea!-Gritó Laxus con frustración, desviando su mirada hacia Natsu-¡¿Tienes idea de lo que acabas de hacer?!-

-Permitir que mis amigos terminaran tu locura, eso seguro-Replicó Natsu con calma, su mirada fija en él.

-¡Pequeño mocoso, solo eres alguien jugando juegos de adultos!-Laxus lanzó un rayo hacia Natsu, que lo esquivó agachándose como si nada y, con un movimiento rápido, se puso de pie nuevamente, su mirada seria encima de Laxus.

-Te atreviste a poner de rehenes a mis amigas, te atreviste a dañar a mi mejor amigo y ¡Quisiste expulsar a mi hermano del gremio!-Los puños de Natsu se encendieron en llamas, reflejando su ira contenida -¡Te voy a derrotar, Laxus! ¡Y lo hare por todos los que salieron lastimados por tu estúpido juego!-

-¡Ja! ¡Sigues con esa fantas…!-Laxus no termino de burlarse cuando Natsu se acercó de forma veloz y conectó un feroz golpe en su mandíbula, haciendo que Laxus retrocediera varias metros, pero Natsu no se detuvo allí.

-¡Tiro resplandeciente del dragón de fuego!-

Una bola de fuego se comenzó a formar en sus manos y la lanzó contra Laxus. Este se recuperó para invocar un rayo en sus manos y dispararlo hacia la bola de fuego. La coalición de ambos poderes creó una potente onda expansiva que empujó a ambos magos hacia atrás.

-¡¿Cómo es posible que no te hayas dado cuenta de lo que la gente dice del gremio, Natsu?! ¡Nos miran como si fuéramos unos débiles que no saben proteger la ciudad y con razón! ¡Mira a tu hermano, un simple espadachín que no puede invocar mágica si no es por su arma!-Gritó Laxus, invocando distintos rayos en sus manos y lanzándolo contra Natsu, que esquivó los ataques saltándolos, agachándose o rodando hacia los lados, pero apenas tenía tiempo de recuperarse cuando debía esquivar nuevamente los ataques-¡El gremio volverá a su gloria de antaño cuando yo sea el maestro!-

Con un último movimiento de sus manos, unos rayos aparecieron debajo de Natsu, lo que lo electrocutó y lo elevó dos metros. Después, la gravedad lo envió de vuelta al suelo, terminó chocando con el piso, formando un pequeño cráter debido a la fuerza del impacto.

Natsu quedo con su rostro en el piso, luchando por levantarse, pero sus músculos no le respondían como el quisiera, estaba a punto de ceder a la oscuridad cuando escucho la voz de Erza en su mente:

Préstenme su fuerza.

Esas palabras bastaron para que la determinación volviera al cuerpo de Natsu. La imagen de Erza, viéndolo con seguridad y confianza, apareció en su mente. Recordó todas las veces que habían luchado juntos y esa confianza fue lo suficiente para que su cerebro ignorara el dolor. Lentamente, él se levantó y enfrentó a Laxus, que lo miraba con una sonrisa arrogante. Antes de que pudiera decir algo, escucho otra voz en su mente.

-"Recuerda, hermano"-La voz de Derek sonaba claro-"De todos, eres el más fuerte y es obvio que serás el más emocionado por ir a luchar solo. Solo ten en cuenta que tienes mucha gente que te cubrirá la espalda. No importa que tan lejos estés."

Esa confianza de su amigo hizo que Natsu sonriera, algo que desató la furia de Laxus.

-Si crees que el gremio es débil por gente como mi hermano, Laxus, estás muy equivocado. El poder es solo una ventaja, pero no es lo más importante; lo que importa es el corazón-Natsu pateó el suelo con su pie izquierdo y un pequeño cráter se formó alrededor-Erza siempre me ha dicho de que lo que importa en un mago no es su magia, si no su corazón. Bastaron bastante diálogos y muchos años para comprender a qué se refería-

-¡Esas son estupideces!-Gritó Laxus y se preparó para lanzar otro hechizo, pero el click del tiempo bajando llamó su atención y cuando miro de reojo el tiempo restante, se sorprendió de ver que solo quedaban tres minutos-¿Tres minutos para que el palacio se active? ¿Qué estás haciendo, anciano? Sabes que le va a pasar a la ciudad-

Laxus, por primera vez en todo el día, demostró una pizca de preocupación en su voz. Su plan parecía estar fallando en un escenario que no esperaba para nada. Sin embargo, la risa seca de Natsu lo sacó de sus pensamientos y la ira volvió a dominarlo.

-¡¿Qué es tan gracioso, mocoso?!-

-Yo no me preocuparía tanto por eso, Laxus. Sabes que nada le va a pasar a la ciudad, porque sabes que, si la destruyes, ya no habrá gremio al que comandes. Tu preocupación es solo porque ya no sabes cómo retractarte de todo esto-

Las palabras golpearon a Laxus en su estómago más de lo que jamás iba a admitir.

-¡No tienes idea de nada!-Laxus cargó hacia Natsu con renovada furia.

Natsu se mantuvo firme mientras sus brazos subieron para proteger su rostro y su pecho. Cuando Laxus lo golpeó, Natsu trató de contraatacar utilizando su rodilla derecha para golpear su estómago, pero este previno el golpe y se alejó lo suficiente para poner distancia entre ellos.

-¿A qué estás jugando, Laxus? Ya no atacas-Pregunto Natsu, dándose cuenta de eso.

-No sé de qué hablas-Respondió Laxus, desviando su mirada levemente hacia el cronómetro y notando que quedaban dos minutos y cuarentas segundos, aunque parecía que había pasado aún más tiempo.

-Ya te dije…mis amigos van a destruir eso, no te deberías preocupar más-Afirmo Natsu.

-¿De verdad vas a dejar que tus amigos se sacrifiquen por eso? No lo esperaba de tu parte, Natsu-Preguntó Laxus, intentando provocar una reacción en él, pero este no cayó en la trampa.

-No conoces a mis amigos, Laxus. Ninguno de ellos sería capaz de morir por algo tan estúpido como unas especies de cosas redondas flotando encima de la ciudad-Las llamas rodearon a Natsu-Y eso es algo que vas a ver-

-¡Son círculos, idiota y cállate!-Laxus atacó lanzándole un rayo a Natsu, que esquivó el ataque con facilidad rodando hacia la izquierda y volvió a la carga contra el mago eléctrico.


-Ciento cincuenta y nueve…..ciento sesenta..-Erza murmuró con la voz cargada de agotamiento mientras observaba todas las armas que invocó a su alrededor. Todas ellas apuntando al lado norte, este y sur de la ciudad-Esto…debería bastar…-

Su voz, su postura y el sudor que salía de su cuerpo dejaba en claro que estaba muy al límite, no sólo de su poder mágico, si no también de su fuerza física. Pero sabía que no podía darse el lugar de fallar, no ahora que estaba más cerca de salvar a toda la ciudad.

-Espero puedas ver la señal….-Murmuró, esperando que Derek lanzará al mismo tiempo los ataques que ella.

Mientras tanto, Derek mantenía su dedo tenso en el gatillo del arma, esperando el más mínimo sonido de las armas siendo disparadas para hacer lo mismo. Ambos sentían la tensión del momento, un momento sofocante y en un silencio tenso en donde lo único que escuchaban, era los latidos de su corazón que parecía ir a mil por hora.

El tiempo pareció detenerse y ambos comenzaron los últimos preparativos para atacar. Erza comenzó a reunir energía en las armas para lanzarlas y Derek comenzó a hacer presión en el gatillo, hasta que…

-¡Hey! ¡¿Todos pueden escucharme?! ¡Esto es una emergencia! ¡Los que puedan, miren al cielo!-Tras algunos segundos sin respuesta, Warren volvió a hablar-¡Maldita sea, gremio de inútiles! ¡Despierten y vean arriba!-

-¿Qué demonios está pasando?-Derek aflojo la presión y bajo su arma, mirando a su alrededor con confusión.

-¿Warren? ¿Estás usando tu magia telepática?-Se preguntó Erza, sorprendida.

El llamado de Warren bastó para que muchos magos que estaban cerca del centro de la ciudad comenzaran a despertarse. Ahora, no solo sufrían un dolor en su cuerpo por los combates, si no también dolor de cabeza debido al grito nada suave del mago.

-¡Gray me avisó que esas cosas aparecieron en el cielo hace un par de horas, pero no sabe lo que es!-Continuó Warren, logrando captar la atención de los magos que estaban aturdidos, que levantaron la vista y vieron las esferas flotando encima de la ciudad.

-Es el palacio del trueno, un sistema de defensa de la ciudad que Laxus activó. Planea destruir la ciudad con eso en un par de minutos ¡Debemos destruirlo ya!-La voz de Erza sonó firme en la mente de todos. Sorprendiendo y aterrando a todos por igual al saber del poder de esas cosas.

-¿Erza? Me alegra saber que estás bien-La voz de Gray sonó por la mente de todos. Sacándole una sonrisa a la maga escarlata.

-¿Erza? ¿No estabas convertida en piedra? Eso significa que…-La voz de Jet fue cortada por su compañera de equipo.

-Todas están de vuelta al juego. No se preocupen. Juvia, Cana, Mirajane, Bisca, Lucy y yo estamos bien-Respondió Levy, haciendo que todos los magos soltaran un suspiro de alivio por esto. Sin embargo, su voz denotaba un tono de inquietud, como si se estuviera guardando algo, pero todos decidieron ignorar eso ya que tenían algo más urgente en sus manos.

-¡Ya escucharon a Erza! ¡Debemos destruir esas…!-Warren no terminó de hablar cuándo, Max, el anfitrión de "Miss Fairy Tail" lo interrumpió.

-¡Warren, desgraciado! ¡No olvido lo que me hiciste!-Protesto el mago de las arenas con enojo, lo que generó un nerviosismo en Warren.

-Oh vamos…sabes que lo hice para salvar a nuestras compañeras-Respondió Warren, con el nerviosismo invadiendo su voz.

-¡Droy hablando! ¡Alzack, no creas que voy a olvidar lo que me hiciste! ¡Atacarme por la espalda es de cobarde y nada de hombres!-Gritó Droy, visiblemente molesto.

-Y…yo me disculpo por eso, pero Bisca…-Se disculpó Alzack, pero en su tono se mostraba su alivio de saber que su amiga estaba bien.

-¡No me importa!-

Es así como comenzó una batalla campal de palabrerías entre todos los magos que eran afectados por la telepatía de Warren. Ignorando que la ciudad estaba a literales minutos de ser destruida.

-"Maldita sea, no es el momento"-Pensó Derek, golpeándose el rostro con su mano derecha-¡Oigan! ¡Tenemos asuntos más urgentes que una pelea de egos! ¡La ciudad está a punto de ser destruida!-

-¡Cállate, Derek! ¡No tienes derecho a decir algo cuando pasaste años sin contacto!-Replicaron varias voces al unísono. Lo que genero un sonrojo de vergüenza en el espadachín.

-¡N..no es como si lo hubiera hecho a propósito! ¡Concéntrense en lo que importa ahora!-Intento defenderse, pero su tono dejaba en claro su nerviosismo.

-¡Maldita sea, dejen sus peleas para después! ¡Y tú, Derek, deja de meter leña al fuego!-Gritó Gray, molesto.

-¡No me vas a dar órdenes, Glacius barato! ¡Seguramente ahora estás sin ropa y eso te anula automáticamente el hecho de opinar!-Respondió Derek, provocando aún más a Gray.

-¡¿De que demonios esta…?! ¡Gah! ¡Mi ropa! ¡¿En qué momento?!-

-¡Maldita sea! ¡Escuchen, idiotas! ¡No hay tiempo para peleas, destruyan las lacrimas en el aire!-Gritó Erza, ya frustrada con la pelea que se formó en una situación de peligro. Pero, para su desconcierto y enojo, nadie le prestó atención, ya que todos, incluso Gray y Derek, estaban metidos en su propias discusiones y la voz de ella se perdió entre tantos gritos-¡¿Acaso me están escuchando?!-

La desesperación de Erza, que no era su tono habitual de regaño en el gremio. Hizo que la mente de Lucy hiciera click. Observó las lacrimas en el cielo y, ver como el tiempo bajaba más y más, la llenó de miedo y desesperación por completo. Pero su mente, por memoria muscular, le hizo bajar la mirada y allí, en su mano derecha, vio la marca del gremio, que parecía iluminarse más de lo normal.

Aquella marca, además de todo lo que había pasado los últimos meses, eran la prueba de que rendirse no era una opción.

-¡Todos, dejen de pelear y escuchen!-Gritó Lucy con firmeza, su voz fue tan aguda que hizo que todos dejaran de pelear y abrieran los ojos sorprendidos por el grito, incluso a Erza-¡Este no es el momento para pelear! ¡Nuestros amigos y la gente están en peligro! ¡Debemos trabajar juntos para proteger la ciudad ahora mismo!-

Nadie se atrevió a interrumpir el discurso de Lucy. Es más, todos miraron hacia las lacrimas que estaban flotando en la ciudad mientras la escuchaban, viendo la amenaza con nuevos ojos.

-¡Si combinamos nuestra magia, podemos superar cualquier obstáculo! ¡Eso lo aprendí cuando llegué a este lugar!-Lucy se tomó un momento para ordenar sus palabras-Puede que sea la novata del gremio, pero mis sentimientos hacia Fairy Tail son igual de fuerte como el de todos ustedes. Porque, para mí, Fairy Tail ha sido un sueño que he tenido desde niña y, ese sueño es uno que se volvió realidad-

Todos pudieron escuchar como la voz de Lucy se quebraba un poco de la emoción.

-Así que, por favor ¡Les pido que trabajemos juntos para no solo proteger el gremio, si no a la gente de la ciudad! ¡Aquellos que juramos defender!-

Uno a uno, los magos bajaron su mirada y se concentraron en las marcas del gremio. No importaba si estaba descubierta o no, o en qué parte del cuerpo estaba. Lo importante era que significaba esa marca para todos.

Compromiso.

Un compromiso no solo con el gremio, sino también defender a la gente que los había acogido para ayudarlos, aquellos que llegaron al festival para verlos e interactuar con ellos.

-Si aún así, eso no los convence ¡Entonces lo haré yo misma!-La firmeza en la voz de Lucy hicieron que todos reaccionaran, levantando las miradas con seriedad nuevamente.

-Escuchen ¿De verdad van a permitir que una novata les diga qué deben hacer? Que decepción….-La voz de Cana denotaba su sarcasmo, aunque su intención de unirse al plan de Lucy era clara.

-No….con esas palabras, Lucy demostró que ya no es una novata. Ya es una maga de Fairy Tail, parte de nuestra familia. Mi espada es tuya para destruir esas cosas-La voz de Derek sonó con convicción.

-No voy a dejar que te lleves todo el crédito por ayudar a la ciudad, Ninja barato. Yo también me uniré a la fiesta-Dijo Gray, mirando las lacrimas.

-¡Yo también me voy a unir! ¡No voy a dejar que lastimen el pescado!-Dijo Happy, entusiasmado.

Poco a poco, los demás magos que estaban escuchando comenzaron a unirse a la idea y, cuando menos se lo esperaban, todos estaban dispuestos a atacar a las lacrimas.

-¡Todos! ¡Digan precisamente que lacrimas van a atacar!-Ordenó Gray. Todos comenzaron a organizarse entre sí para un ataque coordinado.

-¡Puedo eliminar todas las del norte! ¡Ocúpense del resto!-Gritó Erza.

-¡Si alguien puede ayudarme con las del oeste, es bienvenido!-Dijo Derek, volviendo a apuntar su mira hacia las lacrimas.

-¿Qué tal una pequeña competencia? Yo comienzo desde la derecha-Propuso Gray, llamando la atención del espadachín.

-¡Hecho! ¡No creas que te voy a permitir ganar, Gray!-Respondió Derek, apuntando a la lacrima de la izquierda.

Lucy, por su parte, solo escuchaba esto con lágrimas y una sonrisa de orgullo en su rostro. Saber que había logrado unir al gremio para salvar a la ciudad y lo dispuesto que estaban para eso, le hacía recordar él porque estaba en ese lugar en primer lugar.

-¡Happy! ¡Vamos!-Dijo Lucy, limpiándose las lágrimas y hablando con determinación.

-¡Aye!-Happy tomó a su amiga de la blusa y la comenzó a subir hacia las lacrimas-¿Sabes lo que va a pasar cuando ataquemos, verdad?-

-Lo sé, pero incluso con eso, las voy a destruir-Respondió Lucy mientras sacaba su látigo y apretó el mango con fuerza. Una forma de demostrar que a pesar del nerviosismo que le invadía, estaba dispuesto a ir hasta las últimas consecuencias-Yo siempre quise unirme a Fairy Tail y no esperaba menos cuando por fin lo logré. A pesar de todo lo que ha pasado….-

Lucy recordó de forma fugaz el incidente de Einsenwald. La guerra contra Phantom Lord y especialmente, la torre del cielo. Todos esos eventos pasaron en su mente en un parpadeo y, a pesar de que muchas veces quiso rendirse, sus amigos le convencieron de que había otra forma de superar todo, pero rendirse jamás era una opción.

-A pesar de todo lo que ha pasado, todo lo que he sufrido. Todos en el gremio han sido amables y he logrado hacer grandes amigos. No voy a fallarles. Mi corazón me dice que este es el lugar en donde debo estar. Ellos me hicieron fuerte y ahora se los voy a demostrar-

Las palabras de Lucy no solo hicieron que las dudas de Happy se disiparan, sino también en todos los demás que habían escuchado todo.

-¡Vamos, gremio! ¡Demostrémosle a todos que la unión hace la fuerza!-Exclamó Derek, y todos apuntaron a sus objetivos.

A falta de un minuto para que el palacio se activará, Erza dio la señal.

-¡Ahora!-Su voz sonó firme y, con eso, todos lanzaron sus habilidades hacia las lacrimas.

Desde la ciudad, la gente observaba asombrado como múltiples rayos de distintos colores se dirigían hacia los círculos amarillos que flotaban en la ciudad. Cuando cada rayo golpeó los círculos, los cristales se destruyeron y los vidrios comenzaron a descender hacia la ciudad, pero estos no eran lo suficiente grandes para poner en peligro la vida de alguien. Las partículas eran tan pequeñas que parecía que estuviera nevando.

-Parece que Fairy Tail cada año sorprende con algo nuevo-Comentó un civil, extendiendo su mano izquierda y dejando que la "nieve mágica" llenará su mano.

Cada mago vio esta "nevazón" con orgullo antes de sentir la corriente recorrer sus cuerpos.

-"Valió la pena…"-Fue el pensamiento colectivo, antes de que fueran noqueados al ser golpeados por el rayo de las lacrimas.


Natsu retrocedió ante el golpe de Laxus y el quedo de espaldas a la entrada. Su cuerpo, aunque no tenía heridas visibles, le gritaba que los golpes estaban comenzando a aumentar el dolor que sentía y un indicio claro de eso, era su respiración entrecortada por el cansancio. Pero, en medio de su descanso, su oído de Dragon Slayer capto un sonido que lo hizo sonreír de gran forma, el de varios ataques elevándose hacia el cielo. Esto no pasó desapercibido para Laxus.

-¿Por qué sonríes, mocoso?-Preguntó con frialdad.

-Porque, Laxus, vas a ver qué es lo que pasa cuando todo Fairy Tail se une contra un enemigo en común-Respondió Natsu, haciéndose a un lado para que Laxus pudiera observar lo que estaba pasando.

Los ojos del mago eléctrico se abrieron de la sorpresa al ver varios rayos de colores dirigirse hacia las lacrimas.

-¡No!-Su grito demostraba su frustración y sabía que era demasiado tarde para hacer algo. Vio como cada rayo eliminaba una a una sus lacrimas hasta que ya no quedó nada en el cielo.

Poco después, unas runas aparecieron al frente de ambos:

"Contador cancelado."

-¿Ves? Te lo dije, lo iban a conseguir-Comentó Natsu con una sonrisa, pudiendo sentir que no solo Erza y Derek lo habían logrado, sino que también muchos magos de Fairy Tail se habían unido para salvar a la ciudad. Después, sintió como el poder mágico de todos ellos disminuía de gran forma, debido al ataque que sufrieron de las lacrimas.

Todos ellos habían hecho su parte, ahora le tocaba cumplir la suya.

-Todo eso de que el gremio sea débil es mentira, Laxus. Nuestros corazones y nuestros lazos hacen que el gremio sea lo que es hoy. Un gremio conocido y respetado por todos a pesar de nuestros fallos-Natsu iluminó sus puños en llamas-Si de verdad no puedes ver eso, entonces ya sabes por qué aún no eres considerado para ser el próximo maestro del gremio ¡Porque no tienes lo necesario para serlo!-

Esas palabras cayeron sobre Laxus como un golpe certero peor que cualquier ataque físico. Sus puños se apretaron del enojo y soltó un grito de frustración pura, liberando mucho poder mágico que se manifestaba con rayos salieron de su cuerpo golpeando distintas zonas de la catedral. Un poder mágico que hizo que Natsu retrocediera, no por el miedo, sino porque ese poder lo reconocía muy bien.

-"N…no, no puede ser"-Pensó Natsu en shock.

-Si no puede ser maestro del gremio por las buenas ¡Entonces lo seré por las malas!-Gritó Laxus, consumido por la ira. Esas palabras bastaron para que Natsu volviera en sí mismo.

-Es inútil, Laxus. Fairy Tail nunca será tuya de ese modo-Dijo Natsu con firmeza.

-Te equivocas, mocoso. Si será de ese modo, ya basta de controlarme o limitar mi poder ¡Ahora verán por qué fue mala idea no haber cedido desde el principio!-Con eso, Laxus liberó aún más poder mágico y sus iris se escogieron hasta ser solo puntos en sus ojos. La adrenalina y la furia invadían todo su cuerpo, dejando de lado todo pensamiento racional en su mente. Laxus, ahora mismo, parecía ser más una bestia sin control que una persona racional.

A pesar de esa demostración de poder, Natsu no retrocedió, al contrario, una sonrisa apareció en su rostro, indicando que aceptaba este desafío.

-Entonces por fin muestra tu verdadero poder, Laxus. Cuando por fin logre derrotarte, vas a rendirte en tu idea de liderar el gremio-

Con eso, Natsu cargó de nuevo hacia Laxus.

-¡Puño del dragón de fuego!-Gritó mientras lanzaba el golpe directo a la cabeza de Laxus. Sin embargo, los rayos que lo envolvían actuaron como una armadura que absorbió todo el impacto. Natsu, extrañado, intentó golpearlo nuevamente, pero Laxus, de un solo movimiento de su brazo izquierdo, lo envió contra un pilar cercano que se rompió debido a la fuerza del impacto.

-¡Tú serás el primero en sufrir toda mi ira, Natsu!-Gritó Laxus, concentrando rayos en sus palmas. Natsu noto esto y trato de aprovechar para golpearlo, pero este se agachó rápidamente y golpeó el estómago de Natsu con una fuerza brutal, tanto que le sacó el aire al dragón Slayer de fuego. Aunque se recuperó rápidamente, trató de contraatacar, pero fue inútil. De los dedos de Laxus salieron unas garras hechas de electricidad y atacó con rapidez distintas partes del cuerpo de Natsu, quien sintió como la electricidad debilitaba sus músculos. Finalmente, Laxus lo agarró del cuello y trasmitió electricidad a todo su cuerpo antes de lanzarlo hacia cerca de la entrada de la catedral.

Laxus observó con frialdad como Natsu, a pesar de todo el daño recibido, intentaba moverse.

-Debo decirlo, eres alguien único, mocoso. Aguantar todo ese poder y, aun así, tratar de seguir de pie, es mínimo, admirable. Pero para tu mala suerte, esto se acabó-

Natsu intentó levantarse, pero la electricidad que recorría su cuerpo lo dejó paralizado.

-D…de verdad sacó todo su poder…-Murmuró Natsu, sin apartar la vista desafiante de Laxus.

-Tu historia termina acá, Salamandra. Le daré las condolencias a tu querido hermano-Dijo Laxus, con cierto respeto hacia él. Levantó su puño derecho al aire y comenzó a juntar energía en la palma. Una onda de luz apareció debajo de Natsu, que veía esto con sorpresa y aunque trató de moverse, sus músculos aún no le respondían-Que mi bomba de rayos resuene en todo el continente….Desciende del cielo y convierte todo a tu paso en cenizas ¡Raging bolt!-

Natsu subió la mirada y vio como una gran esfera de electricidad iba contra él, el brillo era tan fuerte que se vio obligado a cerrar los ojos, esperaba, con algo de suerte, sobrevivir al impacto. Sintió la electricidad rozar su cuerpo, intensificando el dolor de sus músculos. Sin embargo, sintió algo extraño: el dolor había desaparecido de repente.

La bomba explotó al impacto con el suelo en donde estaba Natsu. La explosión que se formó fue tan fuerte que no solo toda la catedral se iluminó en un gran destello, también toda la ciudad.

Laxus, con una sonrisa de triunfo, vio el lugar del impacto y noto que ya no quedaba rastro de Natsu.

-Natsu, ni siquiera aguantaste un golpe de mis ataques más débiles en esta forma ¡Y te creías el más fuerte! ¡Ahora solo eres polvo!-Laxus río con arrogancia-¡Le daré las condolencias a tu equipo por esto!-

-No darás una condolencia de ningún tipo, no por ahora-La voz de alguien sonó por la catedral, deteniendo la risa de Laxus y, con sorpresa, miró hacia la dirección de la voz.

En la parte superior de la catedral, a su derecha. Estaba Gajeel, que sostenía a un Natsu que seguía con dolor, al menos había recuperado el control de sus músculos. Lo más llamativo del dragón Slayer de metal, era que tenía una quemadura en su brazo derecho, resultado de haber rescatado a Natsu en el último segundo.

-Si de verdad te alegra casi haber destruido a un compañero de gremio, déjame decirte que estas mal de la cabeza. Además, no es tu tarea derrotar a Natsu, esa es la mía-Declaró Gajeel, bajando de un salto y tirando a Natsu a un lado, como si se tratara de basura.

-¡Oye!-Se quejó Natsu por el trato recibido, mientras se acariciaba la cabeza por el impacto.

-Parece que otro insecto apareció en mi camino, no importa. ¡Vas a desaparecer al igual que Natsu!-Laxus volvió a dejar que la ira lo dominara y sus iris se encogieron.

-¡Que sigo vivo, maldita sea!-Gritó Natsu mientras se ponía de pie, antes de mirar a Gajeel-¡Yo puedo encargarme de Laxus solo, no necesito tu ayuda!-

-Ni hablar. Tengo un tema pendiente con él. Además, su fuerza ahora mismo basta para vencernos si vamos uno a uno, recuerda que tiene la sangre de Makarov recorriendo sus venas-Gajeel entrecerró sus ojos por lo que iba a decir a continuación, molesto por las palabras que iban a salir de su boca ahora-No me gusta lo que voy a decir, Salamandra, pero no tenemos más opción. Debemos pelear juntos-

Natsu se iba a quejar rápidamente por esas palabras. Ya era suficiente molestia tener que lidiar con Gray en su equipo. Pero ¿Hacer equipo con Gajeel? ¿El mismo tipo que destruyó su gremio y atacó a Levy y a su equipo hace un par de meses? Ni hablar. Sin embargo, recordó que incluso él, en muchas misiones, debió apoyarse en los demás para superar batallas que parecían perdidas. Esto ya no era una cuestión de demostrar que podía ser más fuerte. Algo más grande estaba en juego y, lo que le enseño hacer misiones con Erza, Gray, Lucy, Happy y Derek, en gran parte. Es que debía confiar en sus compañeros para lograr un objetivo en común.

Natsu, tragándose su orgullo y suspirando pesadamente, finalmente habló.

-Está bien…hagámoslo-

-¡Esto no está para discusión, Sala…! ¿Qué fue lo que dijiste?-Pregunto Gajeel, siendo agarrado por la guardia bajo por esto.

-Lo que escuchaste, y no me hagas repetirlo-Respondió Natsu, cruzándose de brazos y desviando la mirada-Tienes razón, si lo enfrentamos uno a uno, perderemos. Al final, esto ya no es algo de poder y honor, sino de salvar al gremio. Somos los únicos que podemos hacerle frente ahora mismo y hay que detenerlo-

Gajeel se recuperó de la sorpresa por eso y miro a Laxus. Que estaba quieto y escuchando toda esta conversación, muy confiado de su victoria, a pesar de que iban a ser una pelea desigual en número.

-Que te quede claro, Salamandra. El cielo aún sigue muy pequeño para que dos dragones vuelen libremente, pero la tormenta que se acerca nos hace trabajar juntos para quitarla de nuestro camino. Esto es un tregua temporal-Dijo Gajeel.

-Esperare el día del término de nuestra tregua con ganas-Replicó Natsu, ahora mirando directamente hacia Laxus.

-Vamos-Con esas palabras de Gajeel. Ambos Dragon Slayer fueron contra Laxus, que los esperaba quieto.

Una vez estuvieron a rango de ataque. Natsu y Gajeel lanzaron una serie de golpes con sus puños de rápido sucesión contra Laxus, que no tenía problema en detener los ataques con las palmas de sus manos, como si esto fuera un mero entrenamiento para él. Pero no esperaba que Natsu y Gajeel, combinando el impulso de sus golpes, lo golpearan con tal fuerza que lo hizo retroceder de gran manera incluso cuando usó sus brazos como escudo. Viendo esto, Laxus junto electricidad en sus manos y fue contra Natsu, que no pudo detener el golpe en su pecho a tiempo y recibió el ataque de lleno, electrocutándolo y enviándolo hacia atrás. Gajeel también salió volando junto a él, ya que Laxus ocupó su pierna derecha para golpearlo, el vuelo de ambos no duró mucho cuando Gajeel se recuperó rápidamente y, poniendo los pies de Natsu en los suyos, lo impulsó hacia arriba.

-¡Ocupa tu aliento, Salamandra!-Grito Gajeel mientras su mano izquierda comenzaba a ponerse de color metálico.

-¡Aliento de dragón de fuego!-Natsu inhaló profundamente y después lanzó una ráfaga de fuego contra Laxus. Gajeel también se unió al ataque.

-¡Pilar del dragón metálico!-El brazo de Gajeel se extendió hasta convertirse en un pilar de metal. El pilar y el fuego se unieron para crear un ataque devastador. Sin embargo, Laxus reaccionó rápidamente y lo esquivó saltando hacia su lado izquierdo. Gajeel, rápidamente, transformó su mano de nuevo, esta vez en la hoja de una afilada espada y trató de atacar a Laxus. No obstante, el mago eléctrico fue más rápido y se recuperó justo a tiempo para agacharse y esquivar el ataque. Aprovechando su distancia, extendió su mano derecha y lanzar pequeñas bolas de electricidad que Gajeel no vio a tiempo y recibió algunas de lleno, a pesar de que los impactos no eran poderosos, si eran molestos y más, cuando las que no le dieron, creó una cortina de humo que le quitó visibilidad.

Laxus se preparaba para lanzar un ataque aún más poderoso cuando sintió un inusual calor detrás suyo, no tuvo tiempo de hacer algo cuando escuchó la voz de Natsu preparando su ataque.

-¡Brillante resplandor del dragón de fuego!-Una gran bola se formó en las manos de Natsu y la lanzó contra Laxus, que recibió el ataque de lleno en su espalda y lo envió contra un pilar cercano, que se terminó derrumbando tras el impacto. El grito de dolor de Laxus hizo que Gajeel rápidamente hiciera un movimiento con sus manos para disipar la cortina de humo, vio que Laxus se estaba recuperando del golpe y sabía que era su oportunidad de atacar.

-¡Lanzas del Dragón de acero: Polos demoniacos!-La mano derecha de Gajeel se transformó en una afilada punta de una lanza y decenas de lanzas salieron contra Laxus, que recibió el ataque y lo hacía retroceder, más por la molestia de ser atacado constantemente que por el dolor.

Para cualquier persona normal, esos ataques habrían bastado para caer, pero Laxus aguantaba estos golpes como si nada. Algo que extraño tanto a Natsu como a Gajeel, pero no iban a quedarse quietos buscando la razón del porqué. Ambos se miraron fugazmente y asintieron con su cabeza. Juntando aire en sus bocas y apuntándolo contra Laxus.

-¡Rugido del dragón de fuego/Rugido del dragón metálico!-Gritaron ambos respectivamente y la gran corriente de magia fue contra Laxus, que recibió el ataque de dos frentes.

El impacto creó una explosión tan fuerte que no solo levantó una gran nube de polvo en toda la estructura, si no que igualmente movió la estructura de la catedral y creó un mini temblor. Algo que se sintió a cinco kilómetros a la redonda y destruyó algunas ventanas a los alrededores.

Natsu y Gajeel bajaron levemente la guardia al creer que vencieron a Laxus. Nadie podía soportar tal ataque de lleno, la confianza de saber que habían ganado los inundo. Sin embargo, ambos abrieron los ojos de la sorpresa al sentir que el poder mágico de Laxus no disminuyó ni un poco, indicando que seguía de pie.

La risa burlona y desafiante de Laxus llenó el ambiente.

-¿Eso es todo su poder combinado? Que decepción, ni siquiera deberían llamarse Dragon Slayer-Dijo Laxus con voz fría. Estas palabras hicieron que un escalofrío recorriera la espalda de ambos magos.

Cuando el humo se disipó, vieron a Laxus de pie, ileso.

-¿N…ni un solo rasguño?-Pregunto Natsu, incrédulo.

-¡Imposible! ¡Nadie puede soportar el ataque de dos dragón Slayer a la vez!-Exclamó Gajeel, tan desconcertado como Natsu.

Laxus solo los observó con una mirada que indicaba que los juegos se habían acabado.

-El viejo no me habría permitido mostrar esto, pero como pronto seré maestro, ya no importa-Laxus apretó sus puños con enojo y más energía mágica comenzó a desprenderse de su cuerpo, pero esta vez, era tan fuerte que incluso el aire alrededor se sintió pesado.

Ambos Dragón Slayer retrocedieron del shock por esta muestra de poder y esa sorpresa aumentó cuando, poco a poco, lo que parecían ser escamas, iguales a las de un dragón, comenzaban a rodear el cuerpo de Laxus, como una armadura invisible que resaltaba aún más su musculatura. Ambos reconocieron lo que estaba pasando.

-N…no puede ser ¿También eres un Dragon Slayer?-Susurró Natsu en shock.

-¡Rugido del dragón eléctrico!-Laxus respondió esa pregunta juntando aire en su boca y expulsándolo hacia ambos. Debido a la sorpresa de la revelación, no pudieron moverse a tiempo y recibieron el impacto de lleno, electrocutando sus cuerpos de manera intensa y después, cayendo al suelo con bastante dolor y una parálisis en sus músculos.

El gruñido de dolor de ambos llenó el ambiente mientras trataban de moverse, pero no lo lograban.

-¿Oh? Sobrevivieron a eso, eso sí es una sorpresa. Pero su suerte ya no durará mucho-Laxus enterró sus piernas y juntó sus manos. La pose, la energía que desprendía, a Natsu le recorriera un escalofrío en su cuerpo por eso-El anciano, Mystogan, Erza, el gremio, los habitantes de Magnolia, todos serán historia. Ya no me importa nada, no importa si la ciudad desaparece o si queda alguien vivo al final del día ¡Todos van a desaparecer y formare un nuevo gremio con las cenizas del antiguo!-

Las manos de Laxus comenzaron a brillar con una intensidad cegadora, como si el mismísimo brillo del sol se estuviera formando en ese lugar.

-¿Qué…qué es ese poder tan desquiciado?-Pregunto Gajeel con horror, sintiendo un Déjà vu.

-Ese poder mágico….es igual al del abuelo aquella vez…no será acaso…Fairy Law-Murmuró Natsu. Algo que hizo que Gajeel lo mirara con horror.

Laxus se rio entre dientes por eso.

-¡Correcto! ¡Es hora de demostrarle a todos el verdadero poder de Fairy Law!-

-¡Laxus, detente!-Gritó Natsu, intentando moverse pero fue en vano. Su cuerpo seguía inmóvil mientras veía con impotencia como más poder mágico se juntaba en las manos de Laxus.

Desde fuera de la catedral, el brillo era tan extremo que incluso opacaba la luz del sol sobre la ciudad, siendo visible a kilómetros de distancia.

Levy, que estaba dirigiéndose a la catedral con todas sus fuerzas, vio esto y sabía que no le quedaba mucho tiempo, apurando aún más su paso a pesar de que sus piernas exigían un descanso. Logró saltar un pedazo de escombro en la entrada y vio que estaba pasando.

Ignoro el estado de la catedral, ignoro el estado de Natsu y Gajeel, ignoro que Laxus estaba a punto de aplicar el "Fairy Law" en ese lugar. Lo único que importaba era que debía transmitir el mensaje.

-¡Laxus, alto!-El grito de Levy hizo que el trío mirara a la maga con sorpresa-¡Laxus! ¡Detén esto, el maestro esta…!-

Esas palabras llamaron aún más la atención de todos.

-¡Tu abuelo está en las puertas de la muerte, Laxus! ¡Por favor, detente y ve a verlo! ¡No sabemos cuánto tiempo le queda!-

Natsu y Gajeel se quedaron de piedra por eso, pero fue especialmente el primero el que peor reaccionó. Dejó de respirar y todo a su alrededor pareció detenerse ante la noticia. Saber que Makarov, aquel que le dio la bienvenida al gremio y que tanto admiraba, estaba a punto de morir, fue un golpe tan fuerte como el de recibir un edificio cayendo encima de él.

-El abuelo…va a morir…-Su voz indicaba un tono sombrío de alguien que no aceptaba la muerte de un ser querido, una gran negación.

Pero a pesar de las noticias, eso no detuvo a Laxus, si no que tuvo el efecto contrario. Una sonrisa cruel se formó en su rostro, algo que fue visto por todos los demás, que lo veían con miedo.

-¡Esto es excelente! ¡Ahora mis oportunidad de volverme maestro son certeras!-Esas palabras salieron como una daga a los corazones de los demás.

Levy se llevó sus manos a la boca, incapaz de creer lo que escuchó.

-Ese bastardo sin corazón…-Murmuró Gajeel, sorprendido por la frialdad del mismo nieto del maestro.

Natsu solo se quedó sin palabras, la ira y la decepción recorriendo su cuerpo como un veneno.

-¡Esto es el final! ¡No fui derrotado y todos van a sufrir el miedo del hechizo definitivo! ¡Hasta nunca, Fairy Tail!-Laxus junto sus manos y una runa circular apareció al frente de sus manos.

-¡Fairy Law: Invocado!-

Con horror, todos vieron como el brillo era más intenso mientras los cegaba y toda Magnolia era cubierto en aquel resplandor.

El silencio y la incertidumbre rodearon la ciudad en los siguientes segundos.

Laxus, una vez la luz desapareció, vio que una gran nube de humo se había levantado por el poder mágico que desprendió, una sonrisa seguía de su risa inundó el lugar.

-¡Esto fue demasiado fácil! ¡Ahora podré crear mi…!-Laxus dejó de reír cuando escuchó algo que jamás esperó, un sonido, un solo sonido que hizo que su mundo se detuviera.

Una tos.

El solo hecho de escuchar que alguien más estaba junto a él, hizo que sus ojos buscarán rápidamente al culpable. Cuando el humo se disipó, vio con incredulidad como Natsu, Levy y Gajeel estaban vivos, todos ellos tosiendo para sacar el polvo de sus pulmones.

-¡¿Qué?! ¡¿Cómo es posible que sigan vivos?!-Preguntó Laxus, como si estuviera experimentando su peor pesadilla.

-¡¿Están todos bien?!-Pregunto Gajeel, logrando ponerse de pie tras, por fin, recuperar el control de sus músculos.

-Estoy vivo-Respondió Natsu, en un tono inusualmente frío, aunque nadie pareció notarlo.

-Si, estoy bien-Contestó Levy, aliviada de seguir con vida.

-¡Puse gran parte de mi poder mágico en ese hechizo! ¡Cómo es posible que haya fallado!-Murmuro Laxus, incrédulo, mirando sus manos como si tuviera algún defecto en ellas.

-Ni una sola persona murió y la ciudad sigue en pie-La voz de Fried inundó la catedral y todos los vieron en la entrada del lugar. Malherido tras su combate con Mirajane.

-¡¿Qué mierda estás diciendo?! ¡Eso no puede ser! ¡Mi Fairy Law fue invocado perfectamente!-Gritó Laxus, con la furia volviendo a su cuerpo.

-Lo hiciste, Laxus. No hubo falla en tu hechizo, pero tu corazón fue el que decidió hablar. Sabes que no solo heredaste el poder mágico de tu abuelo, si no también, su corazón, ese que se preocupa del gremio-Dijo Fried, con un tono comprensivo.

La actitud de Natsu cambió levemente al escuchar eso. Al principio, pensó que Laxus odiaba al gremio con todo su ser, pero al escuchar las palabras de Fried, algo dentro de él volvió a retomar su fe en Laxus. Saber que nadie murió y que la ciudad seguía en pie, era una tranquilidad increíble.

-¡¿Qué estupideces estás diciendo?!-Laxus cuestiono con enojo mientras apuntaba su mano derecha hacia Fried para intimidarlo. Pero este respondió con un gesto de indiferencia.

-Fairy Law solo afecta a los enemigos del gremio, no debes pensar mucho en eso para saber su significado, Laxus. La magia nunca miente-Dijo Fried con firmeza.

Laxus bajó su brazo mientras su cuerpo temblaba del enojo.

-¡No! ¡Eso es mentira! ¡Cualquier que se ponga en mi camino es mi enemigo!-

-Ríndete ya, Laxus, se acabó. Ve donde el maestro, él te necesita ahora mismo-Dijo el mago rúnico, tratando de hacerle entrar en razón.

Pero la mención del maestro hizo que Laxus fuera invadido otra vez por la ira y eso se demostró cuando su cuerpo fue rodeado por electricidad.

-¡Ya no me importa ese anciano! ¡Por fin dejaré de ser llamado el "Nieto" de ese viejo! ¡Creare mi propio nombre!-

-Laxus…-Murmuró Fried mientras negaba con la cabeza, decepcionado por eso.

Natsu, que había tenido suficiente de todo esto, se levantó con una nueva determinación y eso se notó cuando decidió quitarse su camisa, dejando su torso desnudo. Aunque no lo admitiera, cierto mago de hielo le dio la idea de que, al quitarse la camisa, demostraba que estaba dispuesto a ir por las últimas consecuencias.

Algo bizarro, pero que Natsu aceptaba tras compartir muchas misiones con él.

-¡No te pongas tan emocionado por eso, imbécil! ¡Todo el mundo lo sabe! ¡No por ser el nieto del maestro te hace diferente al resto de nosotros! ¡Entonces deja de quejarte por estar relacionado por la sangre! ¡Todos en el gremio somos una familia en donde no importa el origen de uno!-

-¡¿Y qué demonios es lo que sabes sobre eso?!-Preguntó Laxus, volviendo a su estado de ira.

Natsu tardó un tiempo en responder, ya que su mente le mostró solo una imagen:

Su equipo. Aquellos que consideraba más que camaradas y compañeros de equipo. Sus lazos eran más cercanos a comparación del resto del gremio.

Su mejor amigo. Su hermano de otra madre. Su hermana mayor, su mejor amiga y su hermano menor. Todos ellos le daban motivación en este momento. Todo eso en base a sudor, lágrimas y sangre.

-¡Sé de lo que hablo! ¡La familia no se define por la sangre y menos, te define quién eres!-Con un grito de furia, Natsu cargo con sus puños en llamas contra Laxus.

-¡Cállate, mocoso!-Gritó mientras esquivaba el golpe y contraatacaba a Natsu en su pecho, con tal fuerza que lo envió contra el techo de la catedral y haciendo que este lo traspasara.

Laxus se convirtió en un rayo eléctrico y subió. Natsu se incorporaba lentamente, aún aturdido por el golpe recibido.

-¿Un solo golpe y ya está? Patético-Dijo Laxus con frialdad. Natsu lo miró fijamente a sus ojos.

-Todavía respiro….y mientras lo haga, no permitiré que tomes control del gremio. Incluso si todos en el gremio mueren ¡Nunca será tuyo!-Natsu intentó atacar a Laxus con sus puños, pero este esquivo la rápida sucesión de golpes con facilidad y, cuando Natsu se descuidó. Laxus lo tomó del cuello y lo lanzó contra la base de la torre en el techo.

Sin embargo, Natsu, prendiendo sus puños en llamas, clavó sus manos en el techo y se aferró, deteniendo su vuelo. Aunque sus músculos comenzaban a fallarle debido a la brutalidad de los golpes.

Mientras tanto, Fried, Gajeel y Levy salieron de la catedral y observaron la pelea desde abajo.

-Mientras sigas pensando así, el gremio nunca será tuyo, Laxus. S..solo piénsalo un poco-Dijo Natsu con dificultad, levantando su mirada y notando que Laxus reunía energía en su mano derecha.

-¡Cállate!-Respondió simplemente, mientras el poder de su mano aumentaba-¡Puño de la destrucción del dragón del rayo!-

Laxus extendió su mano y lanzó un ataque en forma de puño contra Natsu, que solo podía observar cómo ese ataque iba contra él.

Una vez el impacto sucedió, el techo tembló y se formó una densa nube de humo en torno a Natsu. Laxus, de un movimiento de sus manos, sacudió todo el humo y reveló a un Natsu muy mal herido, pero aún con energías para solo levantar su cabeza.

Natsu estaba a punto de caer desmayado, pero su mente le recordó una última frase.

"Natsu, confió en que vas a patearle el trasero a Laxus y dale una lección que no olvidará"

La voz de Derek resonó en su cabeza fuerte y clara. No podía fallarle a su hermano, no ahora que había vuelto tras cinco años en la sombra. No iba a fallarle, no lo iba a decepcionar y sobre todo, no iba a rendirse. La única forma que caería es si lo mataban.

Natsu apretó sus puños con enojo y se levantó, aunque sus músculos apenas les respondían.

Laxus, Fried, Gajeel y Levy veían sorprendidos como Natsu estaba de pie nuevamente, a pesar de todo el daño que había sufrido.

-¡Maldito mocoso, cómo te atreves a faltarme el respeto levantándote otra vez! ¡Me voy a encargar de que no quede nada de ti!-Laxus invocó una runa mágica en su mano derecha. Una runa que Fried reconoció y abrió los ojos del horror.

-¡Laxus, alto! ¡Si usas ese hechizo en el estado actual de Natsu, lo vas a matar!-Gritó Fried, tratando de hacer que Laxus desistiera de la idea, pero fue inútil.

Gajeel, al escuchar esto, solo gruño por lo que iba a hacer. Comenzó a correr hacia la dirección de Natsu y usando su mano derecha, la transformó en un pilar tan grande para llegar al techo rápidamente.

-¡Alabarda del dragón del rayo!-Gritó Laxus, donde una punta de una alabarda salió disparada hacia Natsu, que, aunque su cuerpo y mente le decían que esquivara el ataque, no tenía fuerzas suficientes para hacerlo, solo vio el ataque y se resignó a recibirlo de lleno, esperando que el impacto no fuera tan fuerte para volver a levantarse.

Pero en el último segundo, la punta se desvió hacia su izquierda. Natsu, sorprendido, vio como el ataque impactaba contra algo. Al girar su cabeza, observó como Gajeel recibió el golpe de lleno, gruñendo de dolor en el aire mientras era enviado a tierra. Justo antes de desaparecer de su vista, Gajeel logró decir algo.

-¡Ve!-

Natsu reaccionó ante esa palabra y su mente hizo Click. Ya muchos compañeros de gremio habían sido heridos e iba a detener eso ahora mismo.

La energía que le faltaba a Natsu volvió a su cuerpo en forma de una llamarada tan intensa que cubrió todo su cuerpo. El calor que desprendía su fuego era tan abrasador que incluso el concreto del techo comenzaba a derretirse.

-¡Laxus!-Un grito, lleno de rabia, salió de la boca de Natsu que fue contra el dragón Slayer eléctrico de forma veloz. Laxus no tuvo tiempo de responder el ataque cuando Natsu lo golpeó en su mandíbula.

Por primera vez desde que dio rienda libre a su poder, Laxus sintió un dolor agudo que lo sorprendió. Además, se sumaba el hecho de que el calor que emitía Natsu le comenzaba a doler de igual forma.

-"¿Q…qué es este tipo?-Pensó, sorprendido mientras trataba de contraatacar, pero el dolor y el calor no se lo permitían.

Natsu no se detuvo con ese primer golpe; Continuó su embestida golpeando todo el cuerpo de Laxus sin piedad, que recibía estos golpes sin poder detenerlos, debilitándolo aun más con cada impacto. La protección de las escamas que lo rodeaba ya no amortiguaba los golpes.

-¡Talones del dragón de fuego! ¡Corte de alas! ¡Filo de la espada! ¡Lanza del dragón de fuego! ¡Codo flameante! ¡Lanzallamas!-Cada golpe fue dirigido a diferentes partes del cuerpo de Laxus, que lo hacían retroceder del dolor.

Natsu, ya queriendo terminar la batalla, junto sus manos y una pequeña esfera de fuego comenzaba a incrementarse poco a poco.

-¡Remolino de la espadas de fuego!-

Con eso, extendió sus manos y un remolino de gran tamaño salió contra Laxus, que fue rodeado por el ataque. No solo recibía cortes en todo su cuerpo, sino que también el calor de estar allí adentro le afectaba de gran manera.

Estuvo en ese remolino hasta que chocó con una torre detrás suyo, siendo el golpe definitivo que lo noqueo.

Con la derrota de Laxus, la batalla por Fairy Tail había terminado.

Natsu se quedó viendo a Laxus hasta que se aseguró que ya no podía levantarse. Luego, elevo su mirada al cielo y soltó un grito parecido al rugido de un dragón que se escuchó por kilómetros a la redonda. Poco después, el agotamiento lo venció; Sus músculos apenas le respondían y sus ojos comenzaba a cerrarse por el cansancio. Pero, justo cuando parecía que la oscuridad lo envolvía, sintió unas manos que lo acomodaban mejor, con mucho esfuerzo, desvió su mirada hacia su lado izquierdo y vio a Derek y Erza sonriéndole con orgullo.

-C..cumplieron…-Murmuró Natsu.

-Y tú también, Natsu, no esperaba menos-Dijo Erza con una leve sonrisa al ver a su amigo victorioso.

-Ahora te toca descansar, Natsu. Lo hiciste increíble-Derek le habló a su amigo con una sonrisa sincera que le trasmitió calma y seguridad. Poco después, Natsu cerró los ojos y se permitió descansar, agotado tras una larga y brutal batalla.

Derek y Erza desviaron su mirada hacia Laxus, tranquilos de saber que no se levantaría en un buen tiempo.

-Yo me llevo a Laxus, tu encárgate de Natsu-Dijo Derek, algo que hizo que Erza asintiera con la cabeza y se preparara para tomar a su amigo para llevarlo a la enfermería del gremio, pero primero, debían bajarlo de ese lugar, por lo que Erza invoco su armadura de la "rueda del cielo" para flotar hacia el piso. Mientras Derek se dirigía hacia Laxus, desvió su mirada hacia Natsu y le sonrió.

-"Se que debería estar sorprendido por tal hazaña, pero viniendo de ti, Natsu, es algo esperable"-


Horas después, en el gremio.


Derek observaba en silencio como Natsu estaba cubierto de vendajes en todo su cuerpo por su pelea contra Laxus. Sus lesiones, tanto internas como externas, eran tan graves que ahora mismo, parecía una momia, pero era algo necesario. El no podía moverse mucho para acelerar el proceso de sanación aunque su factor generativo era más fuerte al ser un Dragón Slayer, eso no iba a evitar que pasara, al menos, cuatro días en reposo absoluto, lo cual iba a ser una tortura para alguien tan animado como él.

-"Lo hiciste bien, hermano. Mereces este descanso"-Pensó Derek con una sonrisa, antes de que esta desapareciera y se concentrará en la otra escena que estaba pasando en la enfermería.

Porlyusica revisaba la respiración y le tomaba el pulso al maestro Makarov con una frialdad digna de alguien con su experiencia. En la cama cercana, estaba Laxus, que descansaba con un gran vendaje en su cabeza y en distintas partes de su cuerpo por las heridas infligidas por las heridas que Natsu le proporcionó.

Mirajane, Erza y Levy, todas ellas estaban en un semicírculo rodeando la cama del maestro.

-"Maestro…"-Derek se levantó de su lugar y se acercó a la escena siendo lo más silencioso posible. Sus pensamientos no podían evitar pensar lo peor al ver las caras de pura preocupación por parte de las chicas. Aunque era Erza la que se notaba mas triste.

No podía culparla, era sabido que Erza veía al maestro más que un mentor, si no como el padre que nunca tuvo.

Sin decir una palabra, Derek apoyó su mano izquierda en el hombro de Erza. Ella se sobresaltó un poco por el tacto, pero cuando se encontró con la mirada comprensiva de su amigo, asintió en señal de gratitud antes de volver a ver nuevamente al maestro.

El silencio del lugar se sintió tan frío como estar en mitad del desierto, donde el tiempo parecía detenerse. Pero todo eso cambió cuando Porlyusica sonrió levemente.

-El anciano va a ponerse bien, para mañana el ya debería estar nuevamente de pie-

El suspiro colectivo que se escuchó en la enfermería fue como un rayo de luz atravesando la oscuridad.

-No lo estresen más de lo necesario, y que ese viejo testarudo se dedique a descansar si se despierta…-Dijo la sanadora con un tono tajante antes de salir de la habitación.

Una vez la puerta se cerró tras su marcha, otro suspiro colectivo salió de la boca de todos.

-Al maestro no lo iba a matar algo tan simple como una enfermedad-Dijo Derek, visiblemente aliviado.

-Lo sabemos, solo fue el estrés por todo lo que estaba pasando-Añadió Mirajane, secándose las lágrimas de felicidad que salían de sus ojos.

-Lo mejor será dejarlo descansar por ahora-Sugirió Erza, algo en los que todos estuvieron de acuerdo-Mirajane ¿Puedes encargarte de los heridos?-

-Tengo a Levy para ayudarme, no te preocupes-Dijo Mirajane, algo con que Levy asintió con la cabeza, dispuesta a ayudar.

-Bien, yo debo informar al gremio sobre el estado del maestro y hablar con el alcalde para reprogramar fantasía-Dijo Erza, despidiéndose de ambas magas y dirigiéndose hacia la salida junto a Derek.

Una vez fuera de la enfermería, Erza se permitió negar con la cabeza, tratando de eliminar los recuerdos sobre Mystogan, recuerdos que solo parecieron volver para torturarla en un momento tan frágil.

-¿Algo en lo que necesites ayuda?-Preguntó Derek, notando la lucha interna que parecía afectar a Erza.

-No…necesito hacer esto por mi cuenta. El maestro confía en mí si algo le llegaba a pasar, y voy a cumplir con su confianza-Respondió Erza, recuperando su tono firme y seguro.

-Entiendo…Gray, Lucy y Happy también están dispuestos a ayudarte si necesitas algo-Le recordó Derek, algo que hizo que Erza asintiera-Bien, iré a ayudar a los demás a limpiar las calles de la ciudad. Suerte, Erza-

Erza vio a su amigo bajar las escaleras y noto su mirada. Ella sabía la razón por la cual Derek quería alejarse del gremio ahora.

-Derek….-

-¿Si?-El espadachín volteó su mirada para verla.

Erza se quedó en silencio, observándolo por unos largos segundos. Sabía el conflicto de su amigo con fantasía, lo que significaba para él, pero también sabía que no podía forzarlo a asistir.

-No..nada…-Dijo finalmente. Derek, aunque extrañado, asintió y continuó su camino.

Erza lo vio bajar y suspiró. Ya hablaría con él un día sobre todo. Pero ahora, tenía obligaciones que cumplir, por lo que bajó al primer piso y rápidamente fue rodeado por muchos magos del gremio, expectantes por las noticias sobre el maestro.

-No se preocupen, el maestro está a salvo y para mañana estará como nuevo-La noticia fue celebrada por todos, incluso algunos abrazándose de la emoción.

-¡Menos mal! Me preocupaba que todo terminara horrible-Dijo Lucy, soltando un suspiro de alivio.

-El abuelo no se iba a morir fácilmente por una enfermedad así-Añadió Gray, también sintiendo que un peso se le quitaba de encima.

-¡Es el mejor!-Exclamo Happy, dando vueltas en el aire de pura alegría.

-Sin embargo, nadie debe ir a molestarlo, durante todo el día y parte del siguiente, deberá estar en reposo total, por lo que yo tomaré el cargo temporalmente-Exclamó Erza, con voz firme-Iré a hablar con el alcalde respecto a "Fantasía". Todos los que no tienen problemas en cargar cosas pesadas, deben ayudar a recoger los escombros de la ciudad o ayudar a los heridos-

La voz de Erza dejaba en claro su decisión. Nadie se atrevió a quejarse.

-¡Aye!-Respondieron todos los magos. Poco después, comenzaron a moverse para ayudar en lo que fuera.

-¿Más trabajo? Si apenas acabamos de luchar…-Se quejó Lucy en voz alta, soltando un gruñido por eso.

-Es eso o que nos hagan pagar por los daños…aunque cualquier opción hubiera sido posible con Erza al mando….-Murmuró Gray, para sí mismo.

-¡Las quejas no lo llevarán a ningún lado! ¡Muévanse!-Erza apareció detrás de ambos magos, que terminaron gritando del susto y salieron disparados del lugar para escapar de la furia. Sin embargo, eso conllevo a una serie de eventos desafortunados.

-¡Augh!-Exclamó Derek, sorprendido y adolorido por el golpe que recibió en su espalda.

Gray y Lucy, que habían estado huyendo a toda prisa, chocaron con él con todas sus fuerzas, esto llevó a que los tres fueran arrastrados por el suelo varios metros. Dejando un rastro de caos a su paso en donde las mesas y sillas volaban a su alrededor.

Ante los fuertes ruidos, muchos magos, curiosos, salieron rápidamente a ver que estaba pasando, pero todos se quedaron pasmados al presenciar la escena:

Gray, que estaba enredado entre muchas sillas y mesas, terminó en una posición antinatural para sus extremidades, pero él no parece darse cuenta de esto debido a que estaba mareado. Lucy terminó de espaldas en el suelo mientras se encontraba atrapado bajo el peso de alguien más. El más afectado, sin embargo, fue Derek, que estaba sobre Lucy y tenía su cabeza cerca de su pecho, en una posición que todos pueden malinterpretar.

-¿Quién demonios me golpeó con un martillo?-Murmuró Derek, sin darse cuenta de la situación.

Lucy, por su parte, permanecía paralizada por la cercanía de Derek y el mareo de su cuerpo.

-Oh…creo que…interrumpimos algo…-Dijo una voz femenina en el lugar, mientras los demás asentían con la cabeza rápidamente.

-Vaya, no esperaba que Lucy tuviera su vista en otra persona, pensaba que Natsu ya la tenía encantada-Se burló Cana con una sonrisa irónica.

Antes de que el trío tuviera la oportunidad de levantarse, un escalofrío recorrió el cuerpo de todos y el aire se hizo más pesado cuando ciertos pasos se escucharon.

-¡¿Qué está pasando?!-Preguntó Erza al ver la cantidad de magos en la entrada. Al ver la escena frente a ella. Sus ojos se encerraron de inmediato en cierto mago eléctrico y sus puños se cerraron con furia. Sin perder tiempo, Erza fue contra Gray y, de un solo golpe en su cabeza, lo liberó de todas las sillas y mesas que lo aprisionaban, dejando al mago de hielo libre. Luego, ella lo levantó y lo dejó de piedra al dedicarle una mirada que asustaría hasta a los Dragones. Despues, Erza se dirigió al dúo. Derek apenas tuvo tiempo de reaccionar cuando recibió una patada en su pecho, que lo envió rodando hasta la entrada con una fuerza suficiente para dejar un pequeño agujero en la pared de la entrada. Lucy fue igualmente levantada y Erza se encargó de colocar a los tres en una fila en la entrada del gremio.

-¡No están aquí para payasear! ¡Vayan a trabajar ahora o limpiarán hasta la última esquina de la ciudad por su cuenta!-El tono de voz de Erza era de enojo puro, uno jamás escuchado por alguien del gremio. Esto bastó para que el trío de magos asintiera con la cabeza rápidamente.

-P…pero no es mi culpa…ellos chocaron conmigo-Se defendió Derek, mientras señalaba a Gray y Lucy. Pero fue callado al sentir como lo tomaban con fuerza de su oreja derecha.

-¡¿Eso lo que escuche fue una queja, Wallcroft?!-Replicó Erza en tono amenazante, tanto que Derek perdió todo el color de su piel.

-N…No…solo dije que íbamos de camino...-Derek se liberó del agarre de Erza y tomó de la mano a Gray y Lucy para salir corriendo del lugar, temiendo por sus vidas.

El resto de los magos que había presenciado la escena, también se movieron rápidamente para no hacer enojar más a Erza. Sin embargo, la única que no se movió fue Juvia, que estaba perdida en sus pensamientos.

-¿Lucy ya no es mi rival en el amor?-Murmuró Juvia, sorprendida por todo lo que pasó. Aunque una parte de ella estaba feliz por esto. Sin embargo, sus palabras fueron oídas por Erza, que volvió a verla con una mirada asesina.

-¿Y qué significa eso?-Inquirió Erza. Eso bastó para que Juvia gritara del miedo y se transformara en agua para irse del lugar rápidamente.

Cuando finalmente quedó sola, Erza solo negó con la cabeza ante el espectáculo que sucedió. No quería perder la paciencia de tal forma, pero Fairy Tail no se lo dejaba fácil. Decidió ir a la alcaldía mientras su mente le recordaba las múltiples tareas que tenía pendiente.


Derek colocó el último montón de escombros en una esquina junto a la ayuda de Gray. Al dejar las cargas en el suelo, se limpió el sudor de la frente y levantó su vista, notando como el sol ya no se veía en el cielo y ahora, muchas estrellas comenzaban a aparecer y, con ello, el viento frío de la noche.

Fueron muchas horas de limpieza y remover escombros. No solo para él, Gray y Lucy, sino que también para el resto del gremio que se habían unido en una causa en común, limpiar las calles de la destrucción que habían creado. A pesar de que habían logrado su cometido, los daños materiales eran profundos: Casas, tiendas y puentes aún requerirían tiempo para ser restaurados, pero al menos, lo principal estaba limpio.

-De todos los escenarios posibles que imaginé en mi regreso, jamás pensé que viviría una especie de guerra civil-Bromeó Derek, tratando de aligerar un poco el ambiente. Gray solo negó con la cabeza, aunque una leve sonrisa aparecía en su rostro.

-Creo que eso es señal suficiente para que no vuelvas a irte. Además, no quiero soportar de nuevo los lamentos de Natsu porque no hay nadie que mantenga su casa ordenada -Dijo Gray con sarcasmo, sin perder su sonrisa.

-Olvídalo, no vuelvo a pisar la casa de Natsu en mi vida-Derek contuvo una risa por eso-Te encargo dormir con los ronquidos de él y Happy. Sin contar que su casa parece una pila de escombros, prefiero dormir en una roca-

-¿Happy, roncando? Pero si en las misiones apenas maúlla cuando duerme-Intervino Lucy, que estaba sentada en una silla cercana, uniéndose a la conversación.

-Aunque no lo creas, Happy en la casa de Natsu ronca más fuerte que él y eso es decir mucho. Creo que eso se debe al hecho de que, algunas veces duerme cerca del techo, lo que hace que sus ronquidos suenen más fuertes-Explicó Derek.

-Lo dices como si supieras exactamente en donde vive-Comentó Lucy, arqueando una ceja por eso. Ambos magos lo miraron extrañados.

-Lucy, todos hemos ido a la casa de Natsu alguna vez, es casi obligatorio cuando ese idiota, muchas veces, se queda dormido para las misiones que son muy temprano. No me hagas contar las veces que tenía que llevarlo arrastrándolo hacia la estación de trenes-Respondió Gray.

-O simplemente….debíamos llevarlo a su casa tras ser noqueado por Erza-Agregó Derek, en un murmullo.

-¡¿Por qué soy la única que no sabe dónde vive?! Necesito devolver la mano por todas las veces que se ha metido en mi hogar sin permiso-Protesto Lucy, cruzándose de brazos por su frustración.

-¿Crees que eso lo va a detener? Y por las dudas, buena suerte no perdiéndote en el camino a ese lugar-Dijo Gray, de forma misteriosa.

-¿A qué te refieres?-Pregunto Lucy, confundida por esa declaración de su amigo. Pero antes de que Gray pudiera responder, Derek intervino.

-¿Natsu sigue con esa vieja costumbre suya? Menos razones para ir-

-¿De qué están hablando? ¡Dejen de ignorarme!-Exclamó Lucy, pero los dos magos continuaron su conversación sin prestarle mucha atención.

-¿Qué esperabas? Sigue siendo el mismo idiota que cuando te fuiste-Comentó Gray, provocando una risa irónica en Derek.

-Tenía esperanzas ¿Sabes? De que sus dos neuronas se multiplicaran algo, pero parece que solo se multiplicaron por uno. A estas alturas, es más fácil ver un Dragón que esperar a que Natsu se haga más inteligente-Bromeó Derek, sacando un bufido irónico en Gray-Aunque, eso sí, sigue siendo el mismo tipo que se preocupa profundamente por los demás-

Gray sonrió ligeramente ante el comentario, pero desvió su mirada rápidamente para evitar que alguien viera su expresión. No quería admitir lo mucho que valoraba a su rival por eso. Su lealtad a sus amigos.

-Bueno, será mejor que nos vayamos a descansar. Mañana va a ser un día bastante movido con todo lo que hay que arreglar, y Erza es capaz de levantarnos a gritos si no llegamos temprano-Comentó Derek, y tanto Gray como Lucy asintieron ante eso. No sería la primera vez que Erza haría algo así.

-Pero Erza ni siquiera sabe en donde vives ahora mismo, Derek ¿De verdad crees que te va a encontrar?-Preguntó Lucy, algo escéptica ante la idea. Esto provocó que Derek y Gray la mirarán con horror en sus rostros.

-Lucy, no conoces a Erza lo suficiente si preguntas eso como si nada. Ella es una cazadora acechando a su presa-Respondió Gray, con miedo palpable en su voz.

-Estás exagerando…-Dijo Lucy con una cara que indicaba que no creía nada de eso. Aunque, muy en su interior, algo le decía que las palabras de Gray no eran mentira.

-¿Estamos exagerando? Déjame contarte una historia para que entiendas, Lucy-Derek se puso firme y se preparó para contar su historia, llamando la atención de ambos magos-Esto sucedió hace varios años, más específicamente, hace siete años. Gray, Erza y yo teníamos una misión de escoltar suministros de un pueblo a otro. El dia anterior a eso, se celebró una fiesta en el gremio porque….¿Gray, te acuerdas de por qué fue eso?-

-¿Acaso importa? En Fairy Tail lanzan fiesta hasta que por que Natsu destruyo un poco menos en su último trabajo-Gray no pudo evitar sonreír por la ironía de esas palabras-Pero si, fue porque Happy fue en su primera misión junto a Natsu-

-¡Es cierto! Que gran día…En fin, la fiesta fue alocada, tanto que varios magos probaron el alcohol por primera vez, en donde me incluyo. Por razones que desconozco, terminé con varias bolsas de basura a mi alrededor en una colina en las afueras de Magnolia al medio día. Lo que significaba que llevaba horas de retraso para la misión. Así que, hice lo más sensato que se me ocurrió. Alejarme aún más de la ciudad para evitar la furia de Erza-Dijo Derek, algo en lo que Gray asintió, ya que estaba de acuerdo con la idea.

Lucy lo miró con una expresión neutral.

-"Eso es exactamente lo que una persona NO sensata haría"-Pensó.

-Estaba bajando la colina cuando escuche como la tierra se deslizaba atrás mío, temiendo que fuera algo peor, me giré para ver qué estaba pasando. En la cima, estaba Erza, viéndome con una expresión que….-Derek se congeló al recordar esa mirada de furia y decepción en el rostro de su amiga-Es mejor no contar. Intenté huir, pero ella bajó la colina en un abrir y cerrar de ojos y, cuando menos me di cuenta, ella ya me tenía agarrada de la oreja. No te voy a contar como fue el viaje de regreso a Magnolia siendo tirado de una oreja, con resaca y siendo regañado por ella-

Lucy estaba asombrada por eso, procesando la historia.

-¿Cómo?-

-Le pregunte lo mismo en el camino y ella solo dijo: "Nadie escapa de los deberes del gremio, Wallcroft"-Derek imito la voz de Erza y despues, soltó un suspiro-Es como si ella tuviera un radar para encontrarnos rápidamente a la mínima que hagamos un problema. Pero acuérdate de esto Lucy. Erza, de alguna forma, cuando la vea uno de estos días, me va a regañar por burlarme de ella-

Lucy solo lo miro con una expresión de incredulidad. Aunque, si se trataba de Erza, quizá eso era posible ¿Verdad?

-Mañana tienes suerte de que Erza estará ocupada llevando las riendas del gremio-Mencionó Gray.

-Si…menos mal-Respondió Derek, con su mirada perdida en el suelo y una expresión melancólica en su rostro. Gray captó y suspiró, sabiendo lo que rondaba en la mente.

-¿Mañana no vas a estar, cierto?-

-Sabes bien por qué, Gray. Con Natsu herido, no creo que podamos a llevar a cabo la apuesta que hicimos-Derek trato de sonreír, pero no pudo-Si preguntan, no me han visto en todo el dia-

-Entendido…-Gray le dio una palmada de apoyo en el hombro, que Derek le agradeció con una sonrisa débil-Nos vemos en dos días entonces-

-Nos vemos, Gray…Lucy-Con un gesto de cabeza. Derek se despidió de ambos magos y comenzó a alejarse. Gray lo observó con una mirada de compresión en su rostro.

-Ojalá pudieras quedarte con nosotros otra vez…-

Después de decir aquellas palabras, Gray se volvió hacia Lucy, quien veía al espadachín fijamente. Algo en su forma de hablar, su mirada y su sonrisa se le hacían muy familiar, le recordaba a ella cuando se acordaba de su…

No, ella no quería pensar en eso ahora mismo.

-¿Vienes, Lucy?-Le preguntó Gray, sacándola de sus pensamientos.

-¿Eh? Claro, vamos-Respondió ella, y ambos comenzaron a caminar hacia sus hogares.


-"Papá ¿Por qué esas personas se visten de forma tan…rara?"-

-"Porque son artistas callejeros para el festival, hijo. Se encargan de hacer trucos para entretener a la gente, ya sea utilizando magia o no"-

-"¡Se ven geniales y sus trucos son igual de geniales! ¿Crees que algún dia yo pueda hacer lo mismo?"-

-"Claro. Cuando nos establezcamos en algún lugar, podremos comenzar a practicar si tienes magia o no. Solo necesito que seas paciente."

-"Cariño, solo ten cuidado con él, recuerda que solo tiene seis años."-

-"Lo haré, amor"-

Las voces de sus padres resonaban con claridad en la mente de Derek mientras caminaba sin un rumbo fijo por las calles de Magnolia. Mantenía su mirada en el suelo mientras recordaba aquel festival en particular, un evento tan especial para él.

-"Si solo hubiera sabido que todo se iría al infierno…"-Pensó, deteniéndose su marcha y alzando la vista hacia las estrellas, que ya estaban establecidas en el cielo nocturno.

Con un último suspiro, se dirigió al hotel a descansar, listo para desaparecer hasta que "Fantasía" se terminara.