Seccion de respuestas:
RWBY: Chlóe y Adrien, como te diste cuenta, son católicos. Es la religion más extendida en occidente. Kagami es de Japon donde predomina otra religion. Ella no esta tan metida en la religion, pero su tio si. El sintoísmo y los miraculous estan mas relacionados de lo que piensa Kagami.
Loki: Sí, es una escena que me diverti mucho escribirla. Tuve que esforzarme para no extenderla. Venian muchas ideas de comentarios.
Gracias a ambos por leer y comentar "Neo Genesis Miraculous".
Me levanté de la cama con el pie izquierdo
— Plagg Las Garras.
Después de las palabras, abro los ojos.
Por alguna razón me encuentro de pie sobre una cama blanca. No sé cómo llegue aquí. Ni donde estoy. Volteo la cabeza en diferentes direcciones recorriendo el lugar con la mirada, absorbiendo cada detalle sin importar cuan minúsculo sea.
Mis hermosos ojos verdes no están fallando.
Me alegro mucho por mí.
Aunque algo debió pasarme. Veo feas maquinas grises entre estas ridículas paredes blancas y una molesta luz blanca en el completamente ridículo techo blanco. Sé que debo reconocerlo; tal vez de una serie.
Siento el movimiento de mis orejas girar para captar mejor el roce de la tela contra la piel. Sin verlo puedo decir que Adrien se levanta de la silla. El anciano con barba de chivo todavía no se movió. Estoy sin saber que pasa y los pitidos de la maquinaria me están comenzando a molestar.
Odio esto.
— Chlóe, me alegro que despertaras. Debes apurarte. Hay un caos allá afuera.
Conscientemente o inconscientemente aplano las orejas en un intento de atenuar los sonidos. Funciono parcialmente. No tengo que verme para confirmar que estoy vistiendo a Plagg. Siento mucho y retengo poco. No recuerdo que pasara las otras veces. Algo va mal. Contemplo al anciano y esté aparta la mirada con un susurro de "perdón". Luego a mi mejor amigo y el tiene los ojos rojos. La verdad, un poco, pero no se me escapa las venas rojas en las esquinas. La sonrisa tensa, los hombros caídos unos centímetros, su voz algo rasposa y las arrugas en las mangas de la camisa; me indican, como señales de neón, que su día está siendo una mierda.
— Hermana ¿Por qué me ves tan fijamente? Soy Adrien. Tu amigo ¿Me recuerdas?
Claro que te recuerdo, bobo. Lo que no recuerdo es como llegue aquí. ¿Cuándo me puse el anillo? Se lo había dejado a él. Debo preguntarle. Doy un paso afuera de la cama y caigo. Obviamente aterrizo de pie y continúo caminando.
— Oye ¿No te duele nada?
No, nada.
— ¿No debierais sentarte un rato para nosotros explícate la situación?
No, no es necesario y lo más importante, no quiero. ¿Por qué te alejas de mí?
— Joven Agreste, ella esta temporalmente confundida. Su cuerpo está muy debilitado y tardara unos momentos en equilibrarse con la magia. Si su corazón está en el lugar correcto, no debes temer.
¿Qué estupideces dice este anciano?
— ¡Entonces SI debo preocuparme!
¡Hey!
Pisando más fuerte me acerco y al estar a un metro de él, estiro la mano para… me duele verlo esquivar mi contacto. Alejado de mí, me habla mientras busca algo con la mirada.
— Mejor iré al punto. Kagami te necesita.
Mi espectacular vista se inclina junto con mi cabeza.
¿Quién?
El capta el mensaje y ahora me observa raro.
— Tu compañero mágico.
¿Plagg me necesita? Pudo decírmelo antes de transformarme ¿no?
— Aquí estabas — parece que encontró lo que buscaba. Levanto el control remoto y encendió la pequeña TV de cuarenta y dos pulgadas en la esquina de la habitación. La cara de Chamack aparece por unos momentos para dar paso a los techos de las casas de Paris. Parecen que están transmitiendo desde un helicóptero y es obvio porque lo hacen. Una figura de piedra camina entre los edificios y una mota roja (Asco, Mota.) salta de techo en techo, siguiéndolo. Apenas entiendo lo que sucede, pero eso no evita que apreté las manos al leer el título de la noticia.
"¿Héroe Rojo de Paris salvara el día?"
Gruño, apretando los dientes.
¡Esa maldita!
Cambio de decisión y me dirijo, a paso ligero, hacia la puerta.
— ¡No lo hagas! — Adrien se para enfrente de la salida de aquí —. Si salís así vestida, las enfermeras vendrán y verán que desapareciste. Todos sabrán que Chlóe Bourgeois es la heroína que salvo Paris.
Chasqueo la lengua y corro a la salida B. El viejo se aparta de mi camino para no estorbarme.
— La ventana es fija. No se abrirá.
¡Debiste decírmelo antes!
Los frenos mágicos no son tan buenos.
En mi intento de frenado, pierdo estabilidad y caigo chocándome contra la pared debajo de la ventana llevándome una silla conmigo. Romperla atraería gente innecesaria. Hora de usar el plan S. S de sucio. Estando en cuatro en el suelo doy un salto con un medio giro. Clavo las garras de mis manos y pies evitando caer.
No es incómodo como creí que sería estar en esta posición.
— ¿Qué estás haciendo allá arriba?
Pensé que él era listo. Me equivoque parece. Gateo sin contestarle. Debo apurarme.
— El conducto de ventilación — ding, ding, ding. Premio para el modelo —. Es muy estrecho para ti.
Me muerdo la lengua para no mandarlo al infierno por decirme gorda.
Llego a mi objetivo. Una rejilla de metal atornillada. Es papel entre mis manos y se dobla como tal al clavarle las garras y formar un puño. Arrojo los restos a la cama y entro por el hueco. Brazos por delante. Ser un pseudo gato mágico, casi una década de gimnasia artística y una dieta estricta me permite realizar esta hazaña. Tengo plena confianza en mi cuerpo.
— Chlóe…
— Déjala marchar. No nos corresponde intervenir más. La portadora de los aretes dejo muy en claro que sea Chlóe su pareja. Ahora nos queda esperar lo mejor.
Que molesto. Los ecos de la voz del anciano retumban por varios segundos por el conducto. Con facilidad me muevo sin hacer ruido. No sé el camino hacia el exterior, pero sí sé que debo subir. Desde la pileta de mi hogar puedo divisar los conductos en el techo del hotel. Este edificio debe ser igual.
La gravedad es mi guía.
Varios minutos después inhalo el aire fresco.
El paisaje de un Paris herido sigue siendo hermoso.
Mi preciada ciudad. La mariposa pagara por lo que te ha hecho.
Algunos helicópteros de policía y noticieros vuelan por los cielos en pleno atardecer. La mayoría reunidos en un solo lugar.
Acelero un poco para conseguir impulso y saltar al helicóptero más cercano. El impacto asusto a los pasajeros.
— ¡Más cuidado! Casi se me cae el micrófono.
— Mil disculpas. Debimos ser impactados por una corriente de aire.
— Esta bien. Dirígete hacia el lugar de la pelea. Esta vez no permitiré que Chamack me robe la primicia. Yo seré la que consiga la exclusiva del héroe rojo.
¿Ese es tu plan, chica anime? Por eso no me esperaste. Debí suponerlo. Desde la base del transporte, el frio viento acaricia mi cuerpo súper sensible. Escalofríos recorre mi ser. Un brazo mío con más intensidad.
Al poco tiempo llegamos cerca del Pont de Bir-Hakeim. Ella permitió que el villano se acercara a la Torre Eiffel, la muy estúpida.
Cuando capto la visión de ellos dos, me suelto del helicóptero y caigo al vacío. Al llegar a la altura de los techos, agarro mi palo mágico y lo extiendo. El palo se clava entre el gigante y mi supuesta compañera. Yo me deslizo sin daño de fricción por él. Mis pies tocan el asfalto agrietado sin generar ruido. El palo se encoje luego de dos segundos, como lo programe. Un aprendizaje de cuando salve a Kim.
Me dirijo al gigante de piedra. Se ve distinto a como lo recuerdo. Ahora camina como un perro. Me mira fijamente desde lo alto. Sin inmutarme extiendo mi brazo con el palo en la mano y lo apunto en su dirección. La señal es obvia. "Si te acercas, te golpeo".
— Chl… Herm… Compañera, me tranquiliza verte bien. Creo saber dónde se encuentra el akuma. Juntas podemos vencerlo.
¡¿Juntas?! ¿Luego de esta traición? Aumento la presión en el palo y mi cuerpo tiembla de furia.
— Veo que todavía no estás en condiciones plenas. Déjame a mi combatir. Quédate atrás apoyando y buscando una oportunidad.
¡Esta caradura! Yo no soy un secundario que es utilizado para hacer brillar a los demás.
Extiendo mi otro brazo con palo en mano. Esta vez hacia la extranjera que se cree que puede usurparme mi puesto. Mis palabras se bañan de odio por esta traición.
— Escucha y escucha atentamente. Nadie me quitara el lugar que es mío por nacimiento. ¡El héroe principal de Paris me pertenece solo a mí! No permitiré que me lo roben. Ni siquiera tú, traidora.
La cara dolida de ella es lo último que vi claramente antes de la aparición de las manchas negras y moradas cubriendo parcialmente mi visión.
Este capítulo es corto. Iba hacer como el tercer capítulo. Presentación y batalla a la vez, pero decidí separarlos.
El capítulo es muy directo con lo que transmite. Chlóe está como borracho que solo dice la verdad.
Su verdad.
Debemos esperar a ver cómo reacciona Kagami ante la "verdadera" Chlóe.
Si tienen preguntas o quieren dar ideas, pueden escribirlas en la caja de comentarios. Eso ayuda a llevar el fanfic a más gente.
Incluso se acepta quejas constructivas.
Y charlas de como la nueva temporada no es lo mismo sin Chlóe.
Hasta la próxima.
Vicav12
