35. La reacción

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Disclaimer: Los personajes que se desmiembran o cambian de personalidad a lo largo de la historia pertenecen a la obra del célebre Mangaka Hiro Mashima. Este Fanfiction está basado en una serie derivada y secuela de su Manga principal Fairy Tail, llamada Fairy Tail: 100 Years Quest. Contiene varios hechos canónicos dentro de la obra. No obstante, varios personajes, personalidades, habilidades y escenarios puede que estén fuera de este.

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28 de Marzo, X793.

Crocus, Capital del reino de Fiore…

Tras el fallido golpe del 10 de marzo, hubo una intensa caza de dirigentes políticos vinculados al C.R.C. en todo el país y varias ciudades cambiaron de manos en favor de la autoridad del Gobierno Provisional. El C.R.C. había quedado sumamente desprestigiado y sólo unos pocos líderes lograron esconderse, siendo Swarm de Magnolia uno de ellos.

Este momento podría haber sido el fin del poder dual y del C.R.C., pero los partidos revolucionarios moderados hicieron un gran esfuerzo para que éstos puedan salir de la situación lo más ilesos posibles. Moderados y Social Revolucionarios pensaban que el C.R.C. era una amenaza, pero al mismo tiempo los seguían considerando camaradas.

Lo que aterrorizó a los moderados tras el fallido golpe de marzo no era la amenaza de los radicales del C.R.C., sino la posible contrarrevolución que ésta podía incitar. No es casual que el 16 de marzo se filtrara una información de una supuesta misión secreta para esconder a la familia real en las cercanías de la cordillera del Monte Hakobe.

Zash, ahora primer ministro del gobierno provisional, se dirigió el 19 de marzo a la nación mediante un comunicado de prensa, pidiéndoles que se distanciaran de elementos que, citó: "inspiren a las fuerzas de la contrarrevolución"

La paranoia antimonárquica llevó a que el C.R.C. se recupere del desastre de marzo, y el momento clave de esta transición fue la publicación de los vínculos de Zash Caine con la rebelión de la isla Foglie y la financiación recibida por el gobierno de Joya…

"... ¡ZASH CAINE ES UN DELINCUENTE, UN TRAIDOR!... "

La mañana del 25 de Marzo, una docena de periódicos revolucionarios dieron a conocer las conexiones que Zash Caine tenía con los rebeldes de la Isla Foglie y cómo se habían malversado fondos del antiguo ministerio de relaciones exteriores para financiar la insurrección y aún peor, que había recibido dinero del gobierno de Joya. Si bien no habían pruebas concluyentes de tales acusaciones, la agitación y el caos se apoderó una vez más de la capital. A dos meses del derrocamiento de la reina, la nación era ingobernable, con 2 intentos de contragolpe y un tercero que ya se asomaba.

En el resto de ciudades, se desencadenaron violentos enfrentamientos entre todos los actores: Los republicanos contra los partidarios de Zash y si acaso, algunos partidarios de la reina que se atrevían a levantar las armas contra el nuevo régimen aprovechando la división de los revolucionarios. Hubo gran agitación en las ciudades de Margaret y Gazania, hogar de dos conocidos y poderosos gremios de Magos…

Todo este caos le estalló a Zash en la cara y culminó con el evento conocido como el "Caso Kornisov".

El General kornisov, nacido en el X738, en el seno de una familia de Kardos campesinos, era un militar de una valentía legendaria dentro el ejército de Fiore, profundamente patriota y nacionalista, aunque NO partidario de la monarquía. El general había llegado a la conclusión de que el gobierno provisional era cautivo de los elementos más radicales de la revolución y de agentes enemigos extranjeros camuflados. Estas ideas, más imaginarias que reales, sirvieron para que Kornisov se uniera a Zash, con la idea de salvarlo.

La relación entre ambos se deterioró rápidamente cuando las verdaderas intenciones de Zash se notaron claras y sin perder tiempo, el General Kornisov organizó su propia célula golpista dentro el ejército, esperando el momento adecuado para actuar. La señal clara fué el escándalo y el caos que siguió a la publicación de la traición de Zash…

... se ha producido una gran provocación que pone en riesgo el destino de la patria. Forzado a hablar públicamente, yo, el General Kornisov, declaró que el gobierno provisional, bajo presión de la mayoría radical del C.R.C. actúa en pleno acuerdo con los planes del gobierno de Joya y simultáneamente con el inminente desembarco de fuerzas enemigas de la Isla Foglie en la costa de Hargeon, destruye el ejército y provoca una conmoción interna (…) Yo, el general kornisov, hijo de un campesino, declaró ante todos y cada uno, que en lo personal no deseo otra cosa que la salvación de la gran Fiore, juro conducir al pueblo a la victoria sobre el enemigo para llegar a la asamblea constituyente, donde él decidirá su propio destino y escogerá su nuevo sistema político…

El bando del General fue publicado en toda la capital y se desató el pánico cuando las tropas de Kornisov entraron en Crocus el 28 de Abril…

Zash tenía su primer desafío serio.

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1 de Abril, año X793.

Querida mamá…

¡Este país se ha vuelto loco!

Justo cuando todos creíamos que la Asamblea Constituyente por fin iba a reunirse, ¡Boom!, se publicaron las terribles noticias sobre Zash Caine… Parece que no era el líder revolucionario que todos creían. Yo todavía estoy confundida, y más aún cuando yo trabajaba en un periódico que era muy afín a sus ideas. Trabajaba… Durante los disturbios que siguieron a la publicación de dicha noticia, el periódico fué atacado. El edificio completo se incendió.

Formalmente no me despidieron, pero es casi seguro que se reducirá el personal. Lo que queda del periódico ahora funciona en una oficina dentro de un barrio muy partidario de Zash, por seguridad. Me presenté temprano en la mañana para aclarar mi situación y si bien todavía me han dado pequeños trabajos, es obvio que solo es cuestión de tiempo para que prescindan de mí…

¿Por qué a todo lo que toco le traigo mala suerte?

Inmediatamente se supo la noticia de la supuesta traición, una parte del ejército se levantó en armas. Uno de los generales del ejército entró con soldados en la capital para derrocar al gobierno… No estuve allí pero llegaron las noticias ayer. Hubo muchos muertos y la asonada fracasó. Esta mañana nos despertamos con la noticia del arresto del General Kornisov y la rendición de sus fuerzas. Tiene suerte de que la pena de muerte haya sido abolida con la revolución. Los republicanos van a respetar lo que ellos mismos dijeron, ¿Verdad?

Trato de mantenerme informada para distraerme de mis propios problemas pero siento que me hace peor… llegan rumores preocupantes del sur. De un ejército de voluntarios anti-republicano…

Me he puesto muy paranoica últimamente, desde que me enteré que todas las editoriales de la ciudad tienen mi nombre en una lista… siento escalofríos de sólo pensarlo. Camino por la calle mirando a todos lados, pues siento que me observan. Levy dice que me estoy volviendo loca y tiene razón… ¡¿Qué me va a pasar si por alguna razón esa información se hace pública?!

Llevo siempre en mi cuello la bufanda de Natsu, como si una parte irracional mía me dijera que eso va a protegerme…

(...)

La Asamblea Constituyente va a reunirse finalmente hoy, y se va a votar algo crucial, dos propuestas de ley fundamental, la base de lo que será la futura constitución: La de Zash y la de los Revolucionarios radicales. La de Zash es… decepcionante. Supuestamente fue escrita con ayuda de catedráticos y la comisión de escritores de la que yo quería formar parte. No se parece en nada a lo prometido y me siento tan estúpida por haberme ilusionado tanto… Por supuesto no se los he dicho a mis compañeros de gremio, pues lo último que me gustaría es ver la risa en sus caras al decirme "Te lo dije".

En cuanto a la propuesta del Partido Social Revolucionario, lleva el pomposo nombre de "La declaración de los derechos del pueblo trabajador y explotado" y es todo lo que te imaginas: Abolición de la propiedad privada y que todos vivamos en un mundo de colores e igualdad. No es tan malo comparado con lo de Zash, pero "menos malo" no es igual a "bueno"…

Independientemente de lo que vaya a salir de allí, ya no suena tan malo quedarse bajo la tutela y las leyes del Consejo Mágico. ¿Será un buen momento para presentar mi carta de renuncia al periódico?

Siempre he oído decir a Cana que es mejor largarté tú antes de que te despidan.

(...)

Faltan 161 días para que Natsu y Happy regresen… No sé donde están Gray y Juvia. Erza desaparecida. Wendy está muy distante…

Quiero que el tiempo pase más rápido. Quiero que me abracen y me consuelen. Quiero que mi equipo vuelva a estar unido…

Tuya, Lucy…

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3 de Abril. Magnolia, Reino de Fiore.

«… De acuerdo. Recuérdalo bien Lucy, tus principios ante todo… aunque… ¡Eso no va a pagar las facturas!... »

Lucy Heartfilia caminaba por la ciudad en dirección a las nuevas oficinas del periódico en el que trabajaba. Eran las 6:00 de la madrugada y ese día en particular los reporteros fueron citados más temprano de lo usual, para pena de Lucy que apenas se había acostumbrado al ritmo de trabajo. A tales horas, por la calles del distrito más pobre de Magnolia circulaban gentes apresuradas de empezar a trabajar lo antes posible, por su necesidad económica y precaria situación.

Ataviada con su característico uniforme de periodista y su bolso, la chica recorría las calles del quinto distrito, siendo inesperadamente reconocida y saludada por buena parte de los transeúntes:

Buenos días, Lucy-chan. ¿Publicarán un nuevo artículo tuyo hoy?

—Quizá. ¡Buenos días a usted también!—Lucy respondió sonriente y amable.

Durante el estallido de los últimos disturbios, la violencia que se desató fue tal que el estado de sitio fue declarado en toda la ciudad, entre los días 25 y 27 de Marzo. Cuando se hizo pública la noticia de la supuesta traición de Zash, los mismos grupos revolucionarios que habían derrocado a la monarquía ahora se rebelaron contra el gobierno provisional. Los enfrentamientos que sucedieron opacaron con creces a los ocurridos las semanas previas al derrocamiento de Hisui. Esta vez, sin la ayuda de los Karlistas, al alcalde de Fiore le tomó más de dos días restablecer el orden. Dos días en los que los ciudadanos ajenos a la lucha política vivieron en la incertidumbre.

A pesar de que el gobierno local prevaleció, fue inevitable la fractura que se dió en la ciudad: Por un lado los partidarios de Zash y por otro los grupos revolucionarios. Magnolia quedó dividida en una suerte de dos republiquetas, con los distrito en manos de Zash & el 3 y el 4 en manos de sus rivales. El distrito central, el número 1, con la catedral de Kardia como símbolo, se lo disputaban continuamente…

«… A medida que más me acerco al periódico, más homogéneas son las actitudes de las personas… » observó Lucy.

Las nuevas oficinas del periódico donde Lucy trabajaba se habían convertido en el centro neurálgico de los Zachistas de Magnolia. Después de todo, el edificio original se volvió todo un símbolo tras ser incendiado por los iracundos revolucionarios que se sintieron traicionados por Zash y su gobierno, así como toda institución o negocio sospechoso de ser partidario de Zash.

Por esto, no era raro que a medida que Lucy caminaba y era reconocida como reportera del mencionado periódico, le llovían saludos y alabanzas de toda clase de personas:

"... Es increíble que una jovencita de tu edad tenga una pluma tan ecuánime y justa… "

"... Me agrada que al menos un mago de Fairy Tail se ponga del lado correcto. ¡No puedo creer que tus otros compañeros no sigan tu ejemplo, Lucy!, con lo mucho que se les aprecia en esta ciudad… "

"... Escuché que también eres escritora, Lucy-chan. ¡Voy a comprar tu libro! Estoy segura que debe ser tan bueno como tus artículos del periódico… "

«… ¡cállense, me van a hacer sonrojar!… » pensaba Lucy.

—... ¿Ya desayunaste, Lucy?—un panadero salió de su negocio justo al verla pasar—¡Necesitarás comer bien para seguir con tu buen trabajo!—comentó al tiempo que le regalaba una hogaza de pan.

Hum, gracias… Se lo agradezco mucho, sólo cumplo con mi trabajo…—dijo Lucy, haciendo el esfuerzo de corresponder el gesto amable. Las personas del distrito 5 eran incluso más amables con ella de lo que eran aquellos pescadores que siempre la saludaban desde el canal cercano a su casa.

Si bien Lucy disfrutaba de estas atenciones y que al fin le reconocieran su esfuerzo, ningún halago podría ocultar que algo había cambiado en ella. Se había decepcionado profundamente de la república y cómo las promesas y esperanzas que se habían llevado a la asamblea constituyente se dejaban de lado en la lucha por el poder.

Por más que intentaba decirse que las cosas mejorarían, en su interior las dudas aumentaban y su instinto le hacía inclinarse hacia pensamientos controvertidos…

«… ¿Estaríamos mejor con la reina?… »

Fiel a sí misma y sin querer caer en hipocresía, Lucy tenía ya lista su carta de renuncia en el bolso desde el día del anuncio de la traición de Zash, pero nunca se animaba a entregársela al editor porque siempre la desanimaban de hacerlo las múltiples muestras de gratitud de las personas que vivían en el distrito 5. No sólo recibía tal reconocimiento por ser reportera del periódico del bando de Zash, sino porque su alegre y fresca personalidad había conquistado genuinamente a muchas personas de dicho distrito, haciéndose muy conocida en los barrios más cercanos al periódico. A esto también había contribuido su marca de Fairy Tail, universalmente reconocida en la ciudad.

—Buenos días a todos—Saludó Lucy al entrar al periódico.

Ni bien entró, le comunicaron que el editor había convocado a una reunión de emergencia y no estaba para atenderla—Lucy una vez más tenía su renuncia lista—. La chica se sorprendió mucho cuando le anunciaron más bien que estaba invitada a dicha reunión…

—¿Yo? ¿En serio?—preguntó incrédula—¿Seguro no te equivocaste de nombre?

No, Lucy. Es correcto—le dijo la secretaria. Luego le susurró al oído:—Estás de suerte, se supone que es una sorpresa, pero creo que van a darte un ascenso muy pronto…

Aquello le paralizó nuevamente y le hizo dudar aún más de renunciar.

—¡¿As-ascenso?!

¡Si!. Debes saber ya que el jefe de la sección de economía y política se va a jubilar pronto. Felicidades…

Wow… eso suena muy bien—alcanzó a decir una aturdida Lucy.

Mejor apúrate chica, que la reunión empezará pronto y todo indica que sólo te están esperando a tí…—la secretaria le indicó la puerta de la sala de conferencias.

Lucy intentó pensar con la cabeza fría antes de emocionarse. Recordó que el editor tenía la desfachatez de re-escribir partes de sus artículos antes de ser publicados sólo para hacerla parecer partidaria de Zash. Eso explicaba en parte su popularidad entre las personas del distrito 5…

Eso le molestaba mucho pero la necesidad económica le había impedido renunciar hasta ahora. Y justo cuando sí estaba decidida a hacerlo, recién la ascendían… ¡Ni siquiera le habían dado tal ascenso en todo el tiempo que trabajó con Jason en el Sorcerer!

«… Diosa, ¿Acaso estás probándome?… » Lucy pensó, sin saber cómo sentirse.

Desde que el "equipo Natsu" se había separado que Lucy no sentía la satisfacción de trabajar, y este nuevo reconocimiento, esta muestra de éxito tangible y cuantificable le inflaron el ego por un momento lo suficientemente largo para animarse a entrar a la reunión.

Sin embargo, la noticia que iba a recibir en la reunión la dejaría helada, no solo a ella sinó a todos los presentes y horas más tarde a toda la ciudad…

—... Zash-sama y el gobierno provisional han disuelto la Asamblea Constituyente—anunció el editor jefe en tono frío y firme—Han descubierto que está en manos de contra-revolucionarios… Los otros partidos se han negado a aprobar la propuesta más ecuánime (la de Zash-sama) y por ello, con justa razón, han sido declarados reaccionarios y enemigos del pueblo…

«… ¿Han "descubierto"?… » pensó Lucy, con asombro y preocupación.

El editor no ocultó su posición respecto al asunto y su apoyo a Zash. Toda la sala quedó en silencio. Lucy fué la primera en hablar.

—¿No hubo disturbios en la capital? ¿El "pueblo" no se ha opuesto a ello con manifestaciones en las calles?—preguntó inocentemente la chica.

—Puede ser…—minimizó el editor—hay rumores de algunas manifestaciones en las calles de Crocus, pero nada importante como para preocuparse. El ejército lo tiene todo bajo control, o eso es lo que nos indican del ministerio, y por ello ES ESO lo que vamos a informar en la edición de hoy…

«… ¡¿Anularon las elecciones?! ¿Entonces todo fue por nada?… » Lucy reflexionó, escandalizada.

El hombre la miró con los ojos entrecerrados al notar de inmediato que Lucy no se mostró sumisa a las órdenes como los otros periodistas de la sala.

—Pero…

—Quiero que nos ayudes con esto, Lucy—el hombre la interrumpió—Tu innegable talento para las letras y la lírica será, a partir de ahora, fundamental para comunicar adecuadamente al pueblo de Magnolia las difíciles decisiones que nuestro gobierno va a tomar. Debemos combatir la "desinformación" y la propaganda contrarrevolucionaria…

Lucy quiso evadirse pero no encontraba las palabras para hacerlo. Miró a sus compañeros en la sala y vió asustada como los reporteros bajaban la cabeza como cachorros asustados y los mandos medios sonreían con maldad.

«… ¡Esto no me gusta para nada!… » Lucy pensó.

—... Querida—otro jefe le habló a Lucy—Simons y Smith te van a dar todos los documentos y cartas que nos han llegado de la capital. Cualquier cosa que te haga falta, ordénales que te la consigan—Como si ya hubiese aceptado, el hombre hasta designó dos subordinados para ella—También van a llegar en pocos minutos, testigos presenciales de la capital que nos van a informar sobre la barbarie y violencia de los reaccionarios que se oponen a Zash-sama. Seguro que van a enriquecer tu artículo con opiniones de gente de a pié…

«… ¡Pero si Crocus está a tres días de viaje desde aquí! Si esto sucedió apenas anoche, ¿Cómo es que ya tienen "testigos presenciales" listos para opinar?… » pensó Lucy, aterrada.

La reunión acabó con la órden de empezar a trabajar. A pesar de que Lucy quiso ser la primera en irse, el editor jefe la detuvo y ella no pudo escapar. Se quedaron solos en la sala en una incomodidad y tensión mayúscula…

—... Dime, Lucy. ¿Amas a tu país? ¿Te gusta vivir en Fiore?

¿Eh?—Lucy se confundió—Pues obviamente sí. A pesar de todo, amo a mi hogar y aún de tener la oportunidad de elegir nacer de nuevo en otro lado, no lo cambiaría…

—Es bueno oír eso—dijo el editor, más calmado—Porque el que te dejemos ver esos documentos es señal de que confiamos en tí. Te lo he dicho muchas veces, tienes un talento especial para las letras, y la situación actual nos exige ponernos del lado correcto de la historia y emplear todos nuestros dones para proteger el futuro de nuestra gran nación…

—Bueno yo…

—La confianza es importante, Lucy—el hombre no la dejó hablar—sería una pena, un verdadero desperdicio que un talento tan especial se desperdiciase o peor aún, su poseedor se equivoque de elección…—el hombre cambió su tono a uno siniestro—pero no tenemos nada de qué preocuparnos, ¿Verdad, Lucy?—le dijo—Porque de seguro tú eres muy lista y una persona muy confiable… ¿Verdad?

¡Glubs!—Lucy tragó nerviosamente—S-si… ¡Por supuesto!—replicó atropelladamente.

Lucy no era tan tonta como para no darse cuenta que aquello era claramente una amenaza. Tuvo que olvidarse de su renuncia y ponerse a trabajar cuanto antes, al menos por el resto de ese día.

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Magnolia, tarde del 3 de Abril…

—Eso fue horrible…

El desánimo hizo que Lucy se abrazara a sí misma mientras se dirigía al gremio de Fairy Tail, cerca de las 4 de la tarde.

La experiencia del día había sido tan mala como se imaginó tras la reunión.

Fue observada y supervisada durante todo el penoso proceso de escribir el artículo que informó a Magnolia de la terrible decisión del gobierno provisional.

Está vez, ya ni siquiera se molestaron en realizar las correcciones después de que ella entregará el texto final, sino que por poco el viejo jefe de sección le coge la mano con la pluma para hacerle escribir lo que le pareciera mejor.

"... Querida, aquí, mejor coloca "Una necesaria y dura decisión" en lugar de "una decisión polémica". Suena mejor… "

La noticia salió publicada a primera hora y como era de esperarse, provocó gran confusión y rabia en los ya exhaustos ciudadanos de Magnolia.

Habiendo aprendido de los primeros disturbios, está vez el ejército estaba preparado, pues sabía la noticia de la disolución de la asamblea antes de que fuese publicada.

Hubo algunas manifestaciones pacíficas y poco contundentes, dado que los elementos más violentos ya habían sido arrestados entre los días 25 y 27 de marzo. Por la mañana, una muchedumbre de unos pocos cientos de personas, marchó en columnas hacia el ayuntamiento bajo el eslogan: "Todo el poder para la asamblea constituyente"

Los soldados abrieron fuego contra los civiles, matando a una docena de ellos y desbandando a los demás…

Cuando se enteró de lo ocurrido, Lucy se entristeció profundamente, pues sus escritos de la mañana calificaban a todo aquel que se rebelara contra la decisión del gobierno como un traidor. La chica sentía una gran vergüenza por permitir que se publicaran tales declaraciones firmadas con su nombre y ya temía que le dirían sus amigos.

«… ¡Glubs!... Quizá mejor paso directo a casa… »

No podía saltar tal visita, pues había acordado devolver a Mirajane la cuota correspondiente al préstamo que todavía tenía con ella…

—… bien, aquí vamos…

Contrario a lo que ella esperó, su presencia no causó gran revuelo en el gremio. Incluso quizá le prestaron menos atención de la acostumbrada.

Sin embargo, pronto notó que todos los presentes la miraban de reojo y a su vez intercambiaban miradas cómplices entre ellos.

Sus compañeros se comportaron de forma inusualmente amable con ella, haciéndola sospechar...

—Hola, Lucy-san—Wendy se le acercó—No nos hemos visto en un buen tiempo. ¿Todavía quieres que hagamos esa misión conjunta?

—¿Eh?... Supongo… gracias, Wendy...—respondió una confundida Lucy.

Luego, cuando quiso buscar a Mirajane para el asunto de la deuda, Lisanna la atendió directamente, con una gran sonrisa en su cara:

—Escuché decir a Mira-nee que quieres vender algunos de tus perfumes… ¿Qué dices si te los cambiamos por otra parte de la deuda?

Em… ¿Gracias?

«… ¿Qué está pasando aquí?... » Lucy pensó.

El gremio no le reclamó a Lucy por sus escritos en el periódico porque sabía la verdad. Las semanas previas y tras el berrinche de Warren, los rumores de Lucy y sus escritos pro-Zash en el periódico preocuparon y molestaron a muchos de sus amigos, especialmente por lo que le había pasado a Makarov. Ni bien notó esto, Levy se encargó de hacerles saber a todos que Lucy no lo hacía por gusto, sino por necesidad y que no seguiría pidiendo caridad de ellos por su propio orgullo. Esa fue la razón por la que de repente todos se portaron tan amables con ella ese día. Habían comprendido su situación y querían ayudarla a alejarse de ese empleo y que volviese a ser maga a tiempo completo, de ahí que Wendy y Lisanna le propusieran apoyarla de maneras distintas.

Sin embargo, Lucy no se lo tomó bien y le cayó casi como una ofensa…

«… Entonces, ¿Ellos me tienen lástima?… »

Se sentía como si hubiese hecho algo malo, se había traicionado así misma y a sus principios, y el que en el gremio fueran tan comprensivos con ella lo hizo peor. De solo recordar las palabras que le habían casi forzado a imprimir con su pluma le daban ganas de vomitar:

"... (...) A Fiore le ha tocado en suerte ver con singular claridad y sufrir con especial intensidad y dolor el más brusco zigzag de la historia, que vuelve la espalda al imperialismo para orientarse hacia la república. En unos cuantos días hemos destruido una de las monarquías más viejas, poderosas, bárbaras y feroces. En unos cuantos meses hemos recorrido toda una serie de etapas de conciliación con la baja nobleza y desvanecimiento de las ilusiones de los tibios y cobardes, etapas que han durado decenas de años en otros países. En unas cuantas semanas, después de derrocar a la opresión hemos aplastado su resistencia abierta. La revolución ha cruzado en marcha triunfal nuestro inmenso país del uno al otro confín. Hemos llevado la libertad y a una vida independiente a los sectores más pobres de las masas oprimidas por la monarquía. Hemos instaurado y consolidado la República, nuevo tipo de Estado, incomparablemente elevado y democrático que cualquier otra experiencia conocida.

Y en unos cuantos días nos ha echado por tierra una fiera imperialista, que nos atacó desde dentro, al vernos confiados ha contaminado nuestra asamblea constituyente y nos ha intentado obligar a firmar una farsa de constitución, que es un tributo por habernos atrevido a librarnos de la férrea tenaza de la monarquía rancia, aunque sólo sea por un plazo brevísimo. La fiera aplasta, estrangula y despedaza a Fiore con tanta mayor saña cuanto más amenazador se yergue ante ella el fantasma de la igualdad.

Nuestro gobierno, el gobierno de todo el pueblo de Fiore, se ha visto obligado a disolver la asamblea constituyente. Las fuerzas reaccionarias, disfrazadas bajo la fachada del mal llamado Partido Social Revolucionario han intentado engañar a todo el pueblo de Fiore.

Es por ello que el gobierno, presidido por el incorruptible Zash Caine, difamado y vilipendiado injustamente en los últimos días, ha tomado la firme decisión de conducir al país a la verdadera libertad por cualquier medio que sea necesario.

No tenemos por qué engañarnos a nosotros mismos. Hay que tener el valor de mirar cara a cara la verdad, amarga y desnuda. Hay que medir por completo, hasta el fondo, ese abismo de derrota, desmembramiento, vasallaje y humillación al que nos han intentado empujar hoy. Cuanto más claro lo comprendamos, tanto más firme y templado estará el acero de nuestra voluntad de liberación, de nuestro anhelo de salir del vasallaje y de alzarnos nuevamente a la independencia y por ello, debe ser igual de firme nuestra decisión de denunciar y entregar a las autoridades a cualquier persona que se atreva a levantarse contra nuestro gobierno, por contrarrevolucionario y enemigo del pueblo…

(...)

Editorial de Lucy Heartfilia… "

(...)

Estas fueron las palabras que todos los periódicos que tuvieran la intención de seguir funcionando se vieron obligados a publicar en portada aquel día.

«… Me siento sucia… » Lucy se lamentó.

La chica no permaneció demasiado tiempo en el gremio y salió por la puerta casi al atardecer. Al andar unos pocos pasos, se encontró cara a cara con Warren…

Ho-hola…—Lucy dudó de hablarle.

Al ser inmediatamente fulminada por la mirada de odio de Warren, Lucy cerró los ojos y se cubrió la cabeza con ambas manos, esperando los gritos y maldiciones que Warren tenía para ella. Sin embargo, nada de eso pasó. Cualquier venganza que tuviese planeada Warren, sólo se quedó en sus pensamientos.

¿Le habría leído la mente usando sus poderes y habría desistido de atacarla al descubrir su cobardía? Sea cual fuere el caso, Warren simplemente le negó el saludo y le dió la espalda para caminar hacia el gremio.

Lucy respiró aliviada pero no por ello pudo evitar sentirse dolida por el trato recibido. Con todo, no se veía capaz de resentir a Warren.

«… Mejor me voy a casa… »

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Tras estar tan incómoda entre sus propios amigos, Lucy no se imaginó que el trato cambiaría a medida que fue acercándose al distrito central, donde se encontraba su hogar.

"... Ahí está… no puedo creer que escribiera eso… "

"... Yo compré su libro porque sus escritos me parecían buenos, pero prestarse a decir esas cosas en un periódico me repugna… "

"... ¿Y todos los magos de Fairy Tail opinarán igual que ella?... "

Contrario a como sucedía en la zona donde estaba su periódico, tenía la mala suerte de vivir en la que se había convertido en la zona más dividida y enfrentada.

¡Splash!...

Un tomate podrido le golpeó la cabeza, asustándola por un momento.

—¡Ouch!... ¡¿Quién fue?! ¡¿Quién me lanzó esto?!—Lucy bufó furibunda mientras miraba en todas direcciones. Se encontró con que las personas le observaban con expresiones que variaban desde la desconfianza hasta el odio…

La chica se apresuró a entrar en la casa alquilada para limpiarse. Dentro se encontró cara a cara con la casera...

—Buenas noches…

—Hola—la casera le dió un frío saludo—Creo que estás atrasada con la renta...

Lucy percibió de inmediato la hostilidad por parte de la mujer y la tensión en la habitación.

Por la forma en que fue recibida, Lucy estaba segura que recibiría un regaño por parte de la casera, pues sabía que la dueña de casa era una férrea opositora al nuevo régimen y despreciaba tanto a Zash como a los revolucionarios.

«… ¿Estará enojada por lo que dije en el periódico de hoy?... No va a echarme a la calle, ¿Verdad?... » Lucy pensó temerosa.

Sin embargo, la señora replicó la actitud de Warren y simplemente le dió la espalda y la despidió de forma igualmente fría...

uff, ¡Solo procura que los otros inquilinos no se enteren que te estoy perdonando la renta tanto tiempo!—la casera le bufó de mal humor.

—¡No se preocupe, le juro que la semana que viene me pagan!—Lucy le agradeció ferviente, un poco más aliviada.

—No lo dudo, niña. Solo espero que lo que estás haciendo para ganar ese dinero valga la pena...—le insinuó la mujer con clara intención pasivo-agresiva.

«… Sip, definitivamente está enojada… » reflexionó Lucy con una sonrisa triste.

Le dolió bastante está actitud porque se trataba de una amiga cercana, y de la misma manera que le había dolido lo de Warren, Lucy concluyó que definitivamente prefería recibir un regaño…

Em, disculpe...—Lucy dijo con timidez—creo que entre nosotras hay la suficiente confianza para que me diga lo que piensa de mí…, es más, ¡Se lo pido por favor, dígame lo que piensa!—chilló Lucy haciendo una reverencia en señal de respeto.

—¿Confianza?, ¡qué va!, Si hubiera confianza de ese nivel entre nosotras, yo tendría el derecho de sermonearte como haría tu madre...—La casera apeló al sarcasmo para responder.

Lucy rodó los ojos.

—… Si yo tuviera ese derecho—la casera continúo—quizá te diría lo que pensaba de tí cuando tu padre murió y no estuviste con él…

¡Glubs!—Lucy tragó seco al recibir el golpe bajo.

—… y quizá ahora te diría que creo que lo único que has conseguido escribiendo esas cosas para ese periódico es ganarte muchos enemigos...—dijo la casera—… ¿Pero qué voy a saber yo?. Solo soy una vieja…

Con estás palabras la casera terminó su sermón a Lucy, o al menos eso pareció.

—Ya me voy a dormir… —dijo Lucy, cabizbaja cual perro apaleado.

—... Y algo más—la casera volvió a hablar—Me equivoqué y cociné demás… Sírvete. ¡Estás muy flacucha!…

Lucy sonrió débilmente al oír que a pesar de estar enojada, la mujer no dejaba de preocuparse por ella. Recogió la vianda con la comida y subió a su cuarto.

«… Fue un día muy largo… »

Tras tomar su habitual baño, Lucy disfrutó de la comida con especial gusto, pues no probaba comida casera en un buen tiempo.

La decepción de la casera con sus escritos le había golpeado especialmente, y más ahora porque no valía la pena defender sus ideas, pues se había visto obligada a escribir cosas que no creía...

¡Buah!, está decepcionada de mí—Lucy lloriqueó.

Lucy hizo lo que mejor le animaba: revisar su caja especial.

Aquellos recuerdos tan valiosos de su querida madre y que pocas personas tenían el honor de conocer (algunas, sin que ella lo supiera).

Las partituras de piano, le recordaban tiempos menos austeros, dónde la riqueza de su padre le podía conceder cualquier deseo material que tuviese.

Los cuentos y el libro de magia celestial le recordaban a su madre, lo mucho que la amaba y el regalo más grande que había recibido de ella: su magia.

Por último, pero no menos importante, la rosa azul que no se marchitaba. En realidad había sido Acuario quien se la había entregado por encargo de su madre cuando cumplió 15 años. La intención era que la chica la use el día de su boda, pero también Layla hizo que Acuario le transmitiera un mensaje muy especial con el regalo, a manera de testamento:

"... Lucy, así como está flor no se marchita, tus convicciones y las cosas en las que crees deben mantenerse firmes… "

Ahora estaba haciendo justo lo contrario y todas las señales le decían que debía alejarse.

Hum… ¿Qué debo hacer?—se preguntó, llena de dudas—... Aunque sean fanáticos de Zash, finalmente me dan el reconocimiento que siempre quise… un ascenso… pero a cambio de ceder mis principios…

«… Me da miedo preguntar, pero siento que Acuario es la única que me dará una opinión honesta… »

¡Glubs!—Lucy tragó saliva al realizar los preparativos para invocar a Acuario. Cogió una jarra con agua y buscó sus llaves pero… —¿Uh?...—Lucy se asustó al no encontrar su manojo de llaves en su cartuchera ni en el cinturón… —No puede ser, estoy segura que las guardé antes de oooh…—Lucy sudó frío—… no-no-no… ¡Oh no!

¡Slap!

Lucy se golpeó la frente con la palma abierta.

—... ¡Earrh! ¡Las dejé en la barra del gremio!... ¡Acuario me va a matar! ¡A mí y a mi trasero!—chilló al cubrirse la retaguardia con sus manos.

Inmediatamente se fijó la hora. Las 9 de la noche. Quizá demasiado tarde para ir por ellas al gremio… ¿Oh no?

«… Mirajane debe haber cerrado todas las puertas y por otro lado, si no tengo llaves, sólo tengo mi látigo para defenderme en la noche… »

Desde los meses previos a la caída de la reina, La ciudad de Magnolia había pasado de ser de las ciudades más seguras del reino a una de las más conflictivas y peligrosas, especialmente por la noche. Más aún ahora, con lo dividida que había quedado la población con la clausura de la Asamblea Constituyente.

¡Bah!, ¿Qué tan peligroso puede ser?—minimizó Lucy para animarse a salir.

💥¡BOOOOM!💥

Lucy se asustó tanto al oír la explosión que brincó de susto. La rubia se trepó sobre su cama y asomó la cabeza por la ventana…

Todavía podía ver la humareda y el rojo de las llamas a unas 10 casas cruzando el canal. También, a manera de coro, escuchó muchos ruidos mezclados de gritos y rocas golpeando.

«… ¿Disturbios otra vez? ¡¿De noche?!… »

El incidente sólo sirvió para que Lucy se refugiara en la cama por dos horas más, dando vueltas entre las sábanas mientras se le pasaba el susto y las ganas de ir por sus llaves volvían...

En su cabeza daban vueltas los pros y contras de salir y esperar al día siguiente:

(...) Tal vez ni están en la barra y las dejé en el baño o quién sabe qué lugar del gremio… ¡Debo confirmarlo ahora!

(...) No vale la pena, de todos modos faltan pocas horas para que sea mañana y con el sueño la espera se pasará…

(…) Pero no podré si tengo que ir al periódico temprano y me quedaré con la incertidumbre todo el día laboral…

(...) No hay de qué preocuparse, ¡Mirajane las guardará por mí, igual que la última vez!—Lucy quiso calmarse—¡Dios santo, no es la primera vez que pasa!, ¡debería darme vergüenza!... ¡Eres una tonta-tonta y descuidada!—chilló Lucy mientras se abofeteaba a sí misma, causándose dolor—¡Ouch!

—¿Y si Mira-san no se las llevó a su casa y las dejó con los objetos perdidos?... Si hay disturbios en la ciudad, entonces el gremio podría ser atacado y no hay nadie allí para defenderlo, ¡Mis llaves podrían perderse para siempre!

Esta última reflexión paranoica fue suficiente para sacarla de la cama y decidirse a salir en plena noche. Cogió su abrigo, su látigo y escasamente vestida tal cual estaba, se calzó sus sandalias para salir a toda prisa de la habitación.

Olvidó colocarse la bufanda de Natsu en el cuello…

Al bajar por las escaleras, vió la luz de la habitación de la casera encendida y la puerta entreabierta. Lucy dudó antes de salir, pues sentía que quería disculparse con la casera y agradecerle por la comida… no tuvo el valor y finalmente dejó la casa…

«… ¡Mañana! ¡Se lo diré mañana sin falta!… »

Cobijada por una noche nublada y sin luna, Lucy Heartfilia abandonó su hogar…

—•○•—•••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••

Lucy llevaba varias calles recorridas cuando las primeras malas señales aparecieron.

«… Esperen… ¿Cómo voy a entrar al gremio si la puerta está trancada?... » dudó.

¡Osh!... ¡Ya se me ocurrirá algo!—se respondió sola.

Para llegar al gremio, Lucy debía recorrer el conflictivo distrito central donde vivía y posteriormente el más "contrarrevolucionario", que rodeaba al gremio a manera de cinturón…

"... ¡Atrápenlos!... "

"... ¡Traidores-traidores!... "

"... Esa tienda… ¡Esos hablaron contra Zash-sama en la mañana!… "

Alejándose de los ruidos que delataban problemas, Lucy se movía con gran sigilo entre callejuelas y sin detenerse, temerosa de los vagabundos que acechaban en tales lugares. Nunca apartó su mano del látigo, lista para defenderse…

Finalmente le tocó atravesar el puente que comunicaba el distrito central con las faldas de la altiplanicie en la que se elevaba el gremio de Fairy Tail, ambas masas de tierra separadas por un canal acuífero…

«… ¡Estoy tan cerca!... »

Para este último obstáculo, debía recorrer una calle ancha y completamente descubierta. Miró a todos lados para no tener muros en la costa y se armó de valor para correr…

Flush✨…

¿Eh?

A mitad de carrera, se llevó un buen susto cuando la oscuridad de la noche se rompió con una tenue pero amplia luz que iluminó débilmente la calle…

Al mirar al cielo, Lucy vió las nubes que escondían la luna desaparecer y el satélite mostrarse pleno, con un brillo antinatural que Lucy conocía muy bien…

«… ¡Luna morada! ¿Justo ahora?… Espero que Wendy y los otros dragon-slayers estén bien guarnecidos esta noche tan peligrosa… »

Debió seguir su propio consejo, ya que el peligro estaba literalmente a la vuelta de la esquina…

"... ¡Ayúdenme! ¡Déjenme entrar por amor de dios!… "

Lucy se asustó tanto al oír el grito que brincó de su lugar. La rubia se erizó por completo y giró su cabeza en todas direcciones, paralizada y confundida…

Allí había un hombre. Un hombre herido que golpeaba la puerta de una casa. Lucy estuvo a punto de hacerle señas pero susurros de otro edificio le desaconsejaron de inmediato:

¡Shhh!... ¡Lucy-chan, escóndete! ¡Pronto!—le advirtió un hombre que también había sacado la cabeza por la ventana de su casa.

Quizá asustada por haber sido reconocida, Lucy no obedeció de inmediato y siguió viendo al hombre que rogaba protección. Pronto el motivo aparecería:

... ¡Ahí está, agárrenlo! ¡Es un contrarrevolucionario!

«… ¿Eeh?… » Lucy dudó.

... ¡Es un enemigo del pueblo!—dijo otro de los agresores.

Lucy reaccionó rápido y se metió al callejón más cercano, refugiándose tras un contenedor de basura. Siguió espiando...

¡No, por favor! ¡Tengo familia!—el hombre prácticamente lloraba y suplicaba piedad.

¡También serán condenados por traidores!—Sus perseguidores fueron implacables.

Lucy se aterró al ver cómo el hombre fue arrastrado de los cabellos hacia un poste de luz y ser amarrado del cuello a él, todo esto sin que nadie asumiera su defensa. La ejecución se hizo de manera cruel: Los hombres empezaron a jalar de la cuerda, izándolo del cuello como si fuera una bandera mientras éste se retorcía al asfixiarse…

Aquello duró pocos minutos hasta que el cuerpo quedó tieso y los asesinos colocaron un cartel en el cuello al muerto y se fueron del lugar, dejándolo ahí para que lo vieran todos al día siguiente…

Lucy temblaba como una hoja y se agarraba la boca para no gritar, al ver desde su escondite que el letrero decía: "Por traidor y enemigo del pueblo".

«… Fué lo que me hicieron escribir en el periódico esta mañana… ¡Dios mío!, ¿Qué he hecho?… » El arrepentimiento la carcomió.

Hola, preciosura, ¿Qué haces aquí tan tarde?…

¡Wuaaahhh!—Lucy no tuvo cuidado y gritó tan fuerte que debió oírse a distancia. Sintió una mano jalar de su abrigo y fué suficiente para que ella echara a correr como un herbívoro asustado, haciendo inútil tener el látigo.

La rubia corrió a toda velocidad hacia el puente, como si su vida dependiera de ello. De reojo logró mirar atrás y el miedo fue mayor al ver que varios sujetos la perseguían.

«… ¡Mala idea-malaidea salir sin llaves!… » se lamentó brevemente de no poder cavar un túnel con el star-dress de virgo.

Corrió tan rápido que no distinguió las cosas que le gritaban sus perseguidores. Corrió tan rápido que pudo perderlos moviéndose entre los bloques de apartamentos y casas, como una rata en un laberinto. Corrió tan rápido que su corazón bombeaba adrenalina al punto de no sentir cansancio…

Cuando el efecto pasó se encontró a apenas dos calles del gremio y al momento siguiente llegó a la reja trasera del edificio de Fairy Tail. Ahora sí usó el látigo para saltar la verja de hierro y aparecer directo en la puerta trasera del almacén…

¡Knock-knock-knock!

¡Ábranme-ábranme-ábranme!—Lucy chillaba desesperada mientras golpeaba la puerta con ambas manos. No había hecho ningún plan para lograr colarse dentro y lo lamentaría…—¡Uufffff!

Lucy se cayó de bruces cuando la puerta se abrió, muy desorientada…

¿Mocosa? ¡¿Qué haces aquí tan tarde?!—una voz familiar le regañó.

La rubia se sentó rápidamente y se encontró frente a Porlyusica.

¡Gra-gracias-gracias-gracias!—Lucy se lanzó a abrazar a la bruja, incomodando a esta.

—¡Ugh, ya suéltame y entra de una vez!

Su respiración era agitada y convulsionante. Lucy recobró la calma de a poco al verse a salvo y empezó a cuestionarse, ¿Qué hacía Porlyusica allí a esas horas?.

La bruja la condujo del almacén a la enfermería. Inicialmente la rubia creyó que era para alojarla y darle una cama, pero se equivocó…

—¡Ay Lucy, no sé qué haces aquí a estas horas pero que bueno que viniste!—La recibió una sorprendida Mirajane—Necesitamos toda la ayuda posible aquí…

—¿Eh?—Lucy levantó ambas cejas, muy confundida.

Al entrar en la enfermería se encontró un cuadro penoso: Makarov, Wendy, Laxus y Gajeel tendidos en las camas, llenando el lugar. Parecía un hospital de campaña en plena guerra.

—¡¿Qué pasó?!—Lucy exclamó.

—La luna—Porlyusica replicó en forma grosera—siempre que se pone de ese color ellos se enferman. ¡Creí que lo sabías!…

«… ¡Eso ya lo sé! Lo que me interesa saber es por qué se quedaron todos aquí… » pensó Lucy, ofendida.

—Nos descuidamos y la luna nos atrapó dentro—Mirajane habló en forma más amable—... Laxus y yo siempre nos quedamos un poco más tarde a preparar al maestro para transportarlo a casa. Sin embargo, hoy el papeleo me tomó más de lo habitual y Laxus llegó tarde de una reunión del Consejo, donde reemplaza al maestro—explicó la mujer—Gajeel se estaba tardando mucho en llegar a recoger a Levy, por lo que Wendy & Charle se ofrecieron a acompañarla en la espera… por seguridad.

—¿En esta parte de la ciudad también hay disturbios y violencia en la calle?—Lucy preguntó.

—Si. Empezó cerca de las 7 de la noche, poco después de que te fuiste a casa. A Nab lo atacaron en una tienda y Bickslow tuvo que usar magia para defenderse…—comentó Mirajane, muy preocupada.

—¿Acaso escuché la voz de Lu-chan?—Levy salió del baño, acompañada de Charle y Lisanna.

—¡Acá estoy, Levy-chan!

Ambas amigas se abrazaron, o mejor dicho, Lucy intentó rodearla con sus brazos lo más que pudo por su embarazo ya grávido. Lisanna igualmente le saludó pero la incomodidad de siempre evitó que ambas hablaran nada.

Levy se apartó rápidamente y volvió a su puesto junto a Gajeel, lo mismo que Charle se dedicó a vigilar a Wendy. Mirajane dejó a Lucy en su puesto y salió a buscar algo fuera de la enfermería… Lisanna la siguió.

¡Ugh!... como marea…—se quejó Mirajane frente al espejo del lavabo del baño, apoyando una mano en el azulejo y la otra masajeando en círculos su frente…

¡Mira-nee!—Lisanna apareció detrás suyo—¡No te esfuerces demasiado! Todavía estás delicada por… tú sabes

—¿Qué haces aquí? vuelve con los otros. Yo estaré bien…—le dijo Mirajane—Sólo estoy cansada. Ellos son los enfermos...

De los tres dragon-slayers, Wendy se lo llevaba mejor, sólo estaba profundamente dormida y quieta. El problema eran los otros dos, Laxus y Gajeel presentaban un cuadro de fiebre intensa, sudoración y escalofríos.

Con mucha pena, veía a Levy atender a Gajeel a pesar de su estado delicado…

—¿Me pasas esa fuente con agua, Lu-chan?—pidió Levy.

—Si…

Levy mojó una toalla y tras exprimirla, la colocó en la frente de su marido.

—Fue totalmente imprevisto, ¿Sabes?—Levy habló—Estábamos a punto de irnos a casa y la luna se puso así… no pienses que es así todo el tiempo, porque por lo general es él quien me cuida a mí…

Como si adivinara los pensamientos de Lucy, Levy justificó a Gajeel. La rubia todavía sentía algo muy incómodo al ver a su amiga convertirse en una esposa devota—y obediente—sin oponer resistencia.

«… No me termina de parecer bien pero, tampoco estaría bien no hacer nada para ayudarlo. Supongo que cualquiera haría eso por otro miembro del gremio… » Lucy reflexionó apelando a la lógica de Natsu.

—Oye, Lucy, ¿Se te perdió algo?—Mirajane apareció en la puerta de la habitación girando un objeto metálico tintineante en sus dedos.

—¡Mis llaves de espíritus!—velozmente, Lucy las tomó de las manos de Mirajane—¡Gracias-gracias-gracias!.

—Mira que venir hasta aquí sin llaves, estando la ciudad tan peligrosa como hoy…—Mirajane la reprendió a manera de broma.

—Lo siento—Lucy dijo avergonzada—¡Es que no podía dormir tranquila sabiendo que no las tenía!

«… ¡Acuario me va a matar cuando se entere!… »

—Espero que no estés pensando irte ahora que las tienes, ¿o sí?

—¿Eh?, de hecho sí…—replicó Lucy.

—No lo recomiendo. No porque no puedas cuidarte sola, sino porque no es buena idea que tengas que hacerlo. Tú entiendes…

—Tienes razón…

Quedó decidida la permanencia de Lucy y Mirajane le preparó una cama. Ahora los enfermos tendrían más compañeros para cuidar de ellos el resto de la noche.

💥¡Boooom!💥

Media hora después, una nueva explosión ocurrida en la ciudad causó un pequeño temblor que hizo parpadear la iluminación del edificio.

Lucy hizo un pequeño chillido y tuvo el reflejo de cubrirse la cabeza, pero los demás no se alarmaron demasiado, haciéndola sentir fuera de lugar por su reacción exagerada.

«… Nos acostumbramos al caos como si fuera algo normal… »

—¿Café?—Levy se acercó a Lucy con una bandeja. La rubia estaba en el segundo piso, recargada en el barandal de madera.

—¡Levy-chan, yo debería ser quién te sirva a tí!—Lucy se incorporó rápido y prácticamente le quitó la bandeja con las bebidas a su amiga.

—Todos ustedes tienen que dejar de actuar así. ¡Estoy embarazada, no inválida!—se quejó Levy.

Lucy le sonrió y ambas amigas se sentaron juntas aprovechando que los síntomas de Gajeel mejoraron y ya no requería vigilancia permanente. Levy vió a Lucy anotar cosas en su libreta y varios borradores de cálculos de aritmética y algo de álgebra muy básica…

—¿Qué haces con tanto interés, Lu-chan?

—Intento encontrarle una lógica a esto. ¿Ves?—Lucy le mostró sus escritos—tengo anotadas todas las fechas en las que ha habido luna morada. Pensé que podría encontrar si la aparición de la luna sigue algún tipo de patrón… no he tenido suerte.

Levy puso un pequeño sonrojo de vergüenza.

—Discúlpame, pero no lo entiendo del todo, amiga—Levy admitió—Tú sabes que aquí nadie tiene una educación demasiado em… "avanzada".

—¡No-no-no, no tienes nada de que apenarte, Levy-chan!. Con esto no quiero decir que sea más lista que tú ni nada de eso…—Lucy se disculpó, pensando que la había ofendido.

Era algo comprensible. Lucy había recibido una formación "de élite" gracias a su anterior estatus, y aunque nunca le había encontrado el gusto a las matemáticas, ciertamente algo de aquellos años sí le había quedado… Prueba de ello era que entre sus sumas algebraicas había errores que avergonzarían a su maestro particular. Para su suerte nadie allí entendía como para reírse…

—... ¿Tengo algo en la cara?—Lucy le dijo a Levy, al notar que desde hacía rato la miraba sonriendo.

—Si. Estás más jovial, más, ¿Cómo decirlo? "resplandeciente"—Levy elogió—Como si volvieras a ser la tú de siempre…

—Es que tomé una decisión…—Lucy se puso seria—Voy a renunciar mañana.

—¿Al periódico?

—Así es—dijo Lucy con seguridad—Lo estuve pensando mucho y llegué a la conclusión de que no vale la pena estar en un lugar donde me obligan a actuar en contra de mis principios y las cosas en las que creo. ¡Aunque me asciendan a lo más alto!

Levy la miró con orgullo.

—Muy bien, Lu-chan. Haz lo que te haga feliz y por sobre todo, lo que te deje dormir tranquila.

—También… creo que le debo una disculpa a muchas personas—Lucy habló algo triste—Lo último que quería es que mis escritos hicieran daño a las personas que me quieren… ¡Lo siento mucho!

Levy se recostó en su hombro ya que su barriga no le permitía abrazarla mientras le acariciaba la nuca.

Aquella noche Lucy no pudo dormir pensando en todos aquellos a los que quería hablarles, o mejor dicho, volver a hablarles, restablecer lazos de amistad y cariño deteriorados en los últimos tiempos. Pensó en la casera, que siempre le perdonaba la renta a pesar de tener ideas políticas contrarias. Pensó en la esposa del panadero y en la vendedora de flores, seguro ambas ya habrían tenido a sus bebés. Pensó en aquellos pescadores del canal que hacía tiempo no se tomaba la molestia de saludar a pesar de que ellos nunca faltaban a animarle. Pensó en Natsu y Happy. ¿Se decepcionarían si se enterasen de las cosas que había escrito? ¿Podrían siquiera entenderlo como para enojarse?, pensó que de estar ellos presentes nunca habría cometido tal error.

Pensó, sobre todo, en Warren. En realidad era el hombre el que le debía una disculpa a ella pero eso no quitaba que el perder su amistad le picaba a Lucy en la conciencia…

"… MAÑANA. Se los diré a todos mañana… "

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Magnolia, 4 de Abril…

—¿Qué es lo que pasa, Mira? ¡¿Dónde están las misiones para el día de hoy?!

—¡Ya son las 9 de la mañana y a estás alturas ya debería haber vuelto del primer encargo del día!

Los disturbios de la noche anterior no sólo ocurrieron en Magnolia. En todo el país se desató el caos y la violencia, en mayor o menor medida. La situación fue idéntica a la acontecida en la revolución de febrero, por lo que igual que esa vez, el normal funcionamiento de la burocracia del Consejo Mágico se vió afectada y el trabajo de los magos quedó paralizado...

—¡Cálmense todos!. Aún no hay noticias del consejo mágico, así que sólo nos queda esperar—anunció Mirajane.

Laxus también apareció desde el balcón del segundo piso:

—... Aquellos que lo necesiten más, pueden quedarse a esperar si se resuelve hoy. Los demás, vayan a casa...—dijo el maestro suplente en tono firme—pero les advierto que lo más probable sea que no haya trabajo por un par de días…

Las quejas de los presentes en forma de murmullos no se hicieron esperar.

"... Maldita sea. ¿Por qué nosotros tenemos que sufrirlo también si ni siquiera participamos en política?... "

"... Definitivamente estábamos mejor con la reina… "

Entre los presentes estaba Lucy Heartfilia, todavía con las fachas de la noche anterior ya que no estaba en sus planes pasar la noche en el gremio…

—… ¿Cómo le haces para no tener frío con esos shorts tan pequeños?, jeje—se río Cana—ya olvidé que tienes mucha confianza en tí misma para enseñar tanto...

—¿Quizá de la misma forma que tú puedes andar en bikini a diario?—Lucy respondió de forma ácida—¿O quizá es el alcohol que nunca deja tu cuerpo el que te mantiene caliente?

"... ¡Jajaja! Te cagó encima, Cana… "

Cana se encogió de hombros al oír que otros también se reían apoyando la respuesta de Lucy y se evadió de continuar la charla.

«… Vaya, Lucy. No me había dado cuenta de lo mucho que has llegado a parecerte a nosotros… » pensó Cana mientras chupaba la boca de una botella de cerveza vacía.

—¡Oh, Lu-chan! No esperaba que siguieras aquí—Levy la saludó.

—¿Qué hay, coneja? Es raro verte a esta hora...—Gajeel acompañó. La falta de empleo del día lo mantenía en el gremio.

Los tres habían dormido en la enfermería pero los esposos se levantaron mucho antes...

—Buenos días de nuevo, chicos—Lucy respondió.

—… Es cierto, Lu-chan. Hum… ¿Ya volviste de dejar tu renuncia en el periódico? ¿Cómo te fué?

N-no… todavía no he ido—Lucy puso un rostro nervioso y respondió con una sonrisa torcida.

—¿Pasó algo? Creí que ibas a ir a primera hora de la mañana—dijo Levy.

—Bueno, es que… es que… ¡Es que no tengo otra ropa para ir!—respondió Lucy con pena—No estaría bien presentarme en estas fachas—hizo alusión a sus mini shorts de algodón y su blusa arrugada que ni siquiera iba a juego.

—Si, tienes razón—dijo Levy, pensativa—¿Qué tal si le pides a Virgo que te dé unos atuendos del mundo celestial para que no tengas que volver a tu casa a vestirte? Sé que esa ropa es algo extravagante para nuestro mundo pero es mejor que nada…

S-si… gracias, ¿Cómo no se me había ocurrido?—Lucy respondió con algo de molestia disfrazada—Yo… voy a vestirme, nos vemos…

—… Puedes usar la ducha en el baño privado de la oficina, Lucy—Mirajane le dijo al vuelo, mientras repartía formularios entre los magos.

—¡Ya sé, ya sé!—dijo Lucy ventilando un poco de mal humor.

La rubia se fue a meter a la enfermería.

—¿Y a esa que le picó?—Gajeel levantó una ceja.

—No sé. Está muy rara—Levy replicó.

Pasó una hora, entre charlas y juegos de azar de los miembros del gremio. Los que todavía esperaban una solución en el día, mataban el tiempo como podían…

—Lu-chan, ¿Sigues aquí?—Levy encontró a Lucy en la enfermería, ya vestida pero aún sin moverse del lugar.

Eeh… ¡Sí!—dijo una Lucy nerviosa—Sucede que olvidé mi carta de renuncia en casa y dado que la situación cambió ayer, creo que además necesita algunos ajustes…

—¡Bien!, te ayudo—Levy habló con rapidez y una gran sonrisa.

—¡¿Qué?!... Quiero decir, gracias pero no es necesario...—Lucy rápidamente corrigió su enojo inicial.

—Oh, vamos. Seguro no quieres seguir postergando más. Puede que no sea buena para las matemáticas pero no dudo de mi habilidad para la lírica. ¡Si lo hacemos juntas, terminamos en menos de dos horas!—dijo una entusiasta Levy.

—Si, genial...—dijo Lucy sin muchas ganas.

Tal como Levy prometió, para las once y media tuvieron en sus manos un muy profesional documento, dónde en firmes pero cordiales términos, Lucy agradecía el prometido ascenso y exponía sus razones para desvincularse del periódico…

—Muy bien, ya estás bañada, vestida y tienes tu carta, Lu-chan. ¡Estás lista!

—Si…

Levy la acompañó a la puerta, pero antes de llegar, Lucy volvió a poner excusas:

—¿Sabes?, para cuando llegue allí ya será hora del almuerzo y la oficina estará vacía… me gustaría despedirme del editor en persona… ¡Mejor voy a la tarde!

Levy entrecerró los ojos y con un gesto de profunda sospecha, aceptó las razones de su amiga…

«… Lu-chan, si no te conociera, diría que estás evadiendo a propósito… »

Lucy almorzó junto a los esposos y vio enternecida como entre ambos la llama de la luna de miel seguía viva. Muchos apostaban cuando aquel estado idílico expiraría pero Levy y Gajeel no dejaban de sorprender, incluso a Lucy.

«… wow, si siguen así capaz hasta me convencen de volver a creer en el amor de cuento de hadas… » Lucy pensaba de sólo verlos.

La hora de la comida terminó pronto y Gajeel se hartó de esperar en el gremio. Antes de despedirse de Lucy, Levy le dejó una última recomendación:

—… Por favor, Lu-chan. Que no pase de hoy. Será lo mejor para tí…

... Tengan mucho cuidado chicos, el ejército patrulla la calle por los problemas que hubo ayer. Cuida bien a Levy, Gajeel…—Lucy evadió la recomendación con una petición para Gajeel.

Con el pasar de la tarde, otros miembros del gremio también se cansaron de esperar y el edificio fue vaciándose. Con las deserciones del año anterior, era fácil contar a los miembros de Fairy Tail y quiénes faltaban.

A las 3 de la tarde, Lucy seguía sin moverse…

—¿Lucy?—Mirajane le habló—acaso tú...

—¡Lo sé! ¡YA LO SÉ—Lucy estalló contra Mirajane—¡Ya sé que debo renunciar pero no es tan sencillo! ¡Ya sé que no tengo las agallas de renunciar después que me ofrecieran el ascenso pero no quiero parecer malagradecida!... Ahj-ahj…

Lucy jadeaba por la emoción y Mirajane la miró con mucha confusión:

—… yo solo iba a decirte si habías visto a Lisanna...—dijo Mirajane, conteniendo la risa.

—¡Discúlpame por favor!—Lucy se apenó—Es que es difícil para mí… Creo que es el primer trabajo serio que he tenido en mi vida y me da mucha vergüenza renunciar tan pronto…—explicó sonrojada.

Oh, ¿Así que Fairy Tail no es "un asunto serio"?—Mirajane habló en tono seductor y con una sonrisa malvada.

—¡No quise decir eso! Eso sólo que…

—Tranquila, sólo juego contigo—Mirajane la calmó—Sé a qué te refieres. Aquí tenemos un modo muy amigable e informal de hacer las cosas, sin mencionar que este gremio se disuelve y se vuelve a juntar cada dos por tres.

—Cuando trabajaba para Jason-senpai no tuve que darle ninguna explicación por mi repentina partida. Él es un gran admirador de Fairy Tail y comprendió mis razones sin que tuviese que hacer nada… Esta vez es diferente. ¡Es la primera vez que me siento así!—Lucy confesó.

—Eres demasiado amable para tu propio bien...—Mirajane le respondió—creí que estarías feliz de renunciar después de saber que ellos alteraban tus escritos antes de publicarlos...

—Puede ser, pero eso no quita que ellos me dieron mi primera oportunidad después de que en la editorial cancelaron el proyecto de mi segundo libro por mi propia tardanza en escribirlo… Lo último que quería es decepcionar a más personas…

Mirajane se tornó pensativa un momento:

—Hagamos una cosa. Te acompañamos a la oficina. Te daremos apoyo moral y estaremos a tu lado si las cosas se ponen rudas…—dijo Mira.

—Eso sí me gustaría...—Lucy sonrió débilmente.

—Bien, no se diga más y vamos al periódico antes de que cier…

"... ¡Hay problemas!... ¡Lamia y Sabertooth fueron apresados!... "

Nab entró corriendo y muy agitado. El salón entero quedó en silencio unos segundos por la impresión de la noticia. Luego, gritos de alarma sacudieron el ambiente:

¡¿Qué ocurrió?! ¡Que alguien le avise a Gajeel, seguro querrá saber si Rogue está a salvo!

¡No me digan que en verdad Sting se atrevió a… !

¡¿Cómo pudo suceder?!

¡Sherriaa!, ¡¿Allí dice algo de Sherria?!—chilló Wendy, abriéndose paso entre la multitud que rodeó a Nab Lazaro.

Nab trajo una edición "extra" del periódico del día con la terrible noticia en portada:

"... Traición mágica en la ciudad de Gazania: Gremio Renegado desafía a la autoridad suprema… "

Allí se proferían las más canallas calumnias contra el gremio de Sting: Se los llamaba traidores, reaccionarios y conspiradores por supuestamente haberse levantado en armas contra el ejército de Fiore tras la disolución de la Asamblea Constituyente.

En otra noticia más pequeña y con menos detalles se informaba de sucesos similares en Margaret, hogar del gremio Lamia Scale. Se hablaba de miembros de ese gremio arrestados por "Conspirar con elementos contrarrevolucionarios".

¡Zap-zap!

—¡SILENCIO TODO EL MUNDO!—Laxus explotó un relámpago ensordecedor para imponer órden.

Mirajane inmediatamente mandó un emisario a verificar la información en la oficina local del consejo mágico. Todo el gremio se preocupó mucho por la situación de sus amigos y aliados. Incluso Lucy dejó a un lado sus asuntos personales para ayudar en lo que pudiese…

—¿Cómo fué que se metieron en este embrollo?—Mirajane conversó con Laxus y Lucy.

—Tú conoces a Sting. Cuando ve una injusticia no puede aguantarse las ganas de intervenir—dijo Laxus—La ciudad de Gazania es de las que más apoyaron a la reina. Desde que comenzó todo este asunto de la revolución, el nuevo gobierno ha tenido mucha resistencia de esa ciudad—Laxus Argumentó—Según lo que dice ese periódico, todo indica que los partidarios de la reina intentaron aprovechar la división entre los republicanos para levantarse en armas… ¡Lo que me sorprende es que Sting fuera tan estúpido como para meterse!

—Si. Creo que hasta Natsu hubiera sido más mesurado… ¡No, que va! Si Natsu fue capaz de invadir un país extranjero para rescatar a Lucy… ¡Oh, maldición, Sting ES Natsu!...—Mirajane se golpeó la frente con frustración mientras Laxus negaba con la cabeza.

—No tiene ningún sentido… ¡¿Cómo hizo el ejército para derrotar a dos dragon-slayers?!—Lucy se alarmó.

—Según este periódico, fue ayer… ¡Anoche!—Mirajane reflexionó.

Los tres intercambiaron miradas de Eureka al haber llegado a la misma conclusión:

—¡LA LUNA!

—La luna morada debió dejar a Sting y a Rogue fuera de combate en medio de la batalla al mismo tiempo que a ustedes los enfermó. ¡Qué mala suerte!—Lucy exclamó.

—Pobres tontos. Seguramente cuando se despertaron esta mañana ya tenían puestos los grilletes de piedra antimagia y no podrán escapar solos…—Laxus dijo.

—Aún así hay algo que no cuadra—Mirajane habló—Si quitas a Sting y Rogue, Sabertooth todavía tiene a Orga y a Minerva. ¿Qué clase de arma tan poderosa tiene el gobierno ahora para contrarrestar también a esos dos?

«… A Orga no lo conozco bien, pero no creo que Minerva haya sido capaz de cambiarse de bando ¿verdad?… » Lucy pensó.

—Espero que Yukino esté bien…—Lucy comentó preocupada.

—¡¿Y qué hay de Lamia Scale?! ¡¿Qué hay de Sherria?!—Muy preocupada por el desinterés sobre el estado de Lamia, Wendy llamó su atención con sus chillidos lastimeros.

—¡Cálmate Wendy, no ayudas si te pones así!—Charle la tranquilizó.

—Lo mismo que con Gazania—Mirajane acotó—Es una ciudad muy tradicional y leal a la reina. En las noticias no dice mucho pero es obvio que se trata de la misma situación: Quisieron aprovechar que los revolucionarios se pelearon entre ellos por la asamblea constituyente para rebelarse… Pero todo les salió mal…

—¿Pero por qué el gremio de Lamia también participó? Claro, si es que el periódico dice la verdad…—preguntó Charle.

—Puedo entenderlo—Lucy habló de nuevo—Al igual que Fairy Tail es un gremio muy ligado a la ciudad de Magnolia, Lamia Scale está allí desde los orígenes de la ciudad de Magaret. Seguramente no pudieron ser indolentes al deseo de sus habitantes y decidieron intervenir para ayudarlos…

«… Y así como ustedes intervinieron al final para salvarme, estoy segura que los chicos de Lamia también lo hicieron por las personas de la ciudad… » Lucy reflexionó.

—¿Lamia Scale fué derrotado por el ejército de Fiore? Al igual que con Sabertooth, lo encuentro muy poco creíble—Charle argumentó.

—No tanto. Recuerda que su miembro más poderoso, Jura, ahora es parte del consejo Mágico y Sherria ya no tiene sus poderes de God-slayer. Su fuerza quedó muy debilitada…—Lucy volvió a explicar.

—¿Hay alguna forma de ayudarlos?—Más calmada, Wendy suplicó.

—Será difícil. Después de todo, violaron la ley de no intervención del Consejo Mágico. No sé si podrán ayudarlos, y aún si lo consiguen, seguro se enfrentarán a juicio por nuestras propias leyes del mundo mágico…

—Podríamos… podríamos firmar una petición. ¡Sí!—Lucy exclamó—podríamos juntar firmas nuestras y de otros gremios vecinos para cuando el Consejo Mágico los lleve a juicio… Claro que para eso el Consejo Mágico tiene que negociar su liberación primero, pero sería ideal estar listos para ese momento.

—¡Buena idea, Lucy!—Mirajane sonrió—Hemos hecho eso muchísimas veces para sacar a Natsu y compañía de prisión por sus múltiples desastres. Claro que esto es más serio, pero no perdemos nada intentándolo…

A toda prisa, Mirajane y Laxus hicieron circular los formularios entre todos los presentes. Nadie se quedó sin firmar al tiempo que Lisanna y Kinana preparaban una generosa cena para todos, pues sería una noche muy larga.

Tocaban las seis de la tarde cuando una piedra rompió los vidrios de una de las ventanas del segundo piso…

¡Crash!

Sólo unos pocos se interesaron, al creer que solo se trataba de niños jugando en la calle… Eso hasta que la puerta se abrió de golpe…

¡VIENEN POR NOSOTROS! ¡Vienen por nosotros! ¡Uaaahh!

Muchos se asustaron con el escándalo. Se trataba del emisario que Mirajane había mandado horas antes al Consejo Mágico para averiguar sobre el arresto de Sabertooth… El joven tenía una gran herida en la cabeza, estaba muy agitado y asustado…

"¡¿Seremos arrestados también?!"

"¡Pero no hicimos nada!"

Laxus abrió los ojos enormemente y con gran ira gritó a todo pulmón:

—¡MUY BIEN, MOCOSOS! ¡¿Cuál de ustedes fué?!—Laxus bramó furibundo. Lo primero que el maestro suplente pensó fue que al igual que Lamia y Sabertooth, algún miembro del gremio había hecho una tontería.

Todos se miraron entre ellos con gran preocupación mientras Laki y Kinana atendían al recién llegado y lo tranquilizaban.

Los eventos catastróficos se desataron uno tras otro. Al momento siguiente, un objeto más peligroso rompió otra ventana, esta vez de la planta baja: ¡Una bomba incendiaria!

Booom… 🔥FSSSSS…🔥

—¡Apágalo, apágalo!—chilló Laki Olietta, junto a Kinana y el mensajero herido. La bola de fuego de la explosión cubrió toda la mesa donde atendían al herido porque estaba junto a la ventana…

—¡Quietos!—Lisanna apareció con baldes de agua y los auxilió de inmediato.

Se empezaron a oír gritos y maldiciones que provenían de la calle.

—¡Conmigo, ahora!—Laxus entró en alerta máxima y acompañado de un séquito de los magos más fuertes que allí se encontraban, salió a enfrentar a los atacantes. Mirajane estaba a su derecha.

Lucy salió casi al último. En realidad, solo los heridos se quedaron dentro y todos los demás acompañaron a Laxus a la puerta…

Lo que les esperaba no era el ejército para arrestarlos ni mucho menos la guardia de la ciudad o los revolucionarios. Allí había una muchedumbre de gente común, armada con antorchas, picas y palos que gritaba furibunda frente a la reja que delimitaba la propiedad:

... ¡Nunca lo esperé de ustedes, Fairy Tail!

... ¡Entreguen a la traidora!

... ¡Con sus actos nos mataron! ¡Nos condenaron a todos!

... ¡Entreguen a la culpable y la quemaremos como la bruja que es!

Confundidos, los miembros de Fairy Tail demandaron explicaciones:

—¡¿Qué les pasa a todos ustedes?!—Laxus le gritó a la multitud—¡Nosotros no les hemos hecho nada!

La muchedumbre se enfureció más ante esta declaración de Laxus, pero un hombre empezó a abrirse paso desde atrás. Su presencia actuó como un tranquilizante inmediato para los revoltosos, que le dieron paso libre hasta el frente… Se trataba del Senador Swarm, el mismo al que Lucy había entrevistado muchas veces para el periódico.

El hombre se paró solemnemente ante Laxus y los demás, luego habló en voz alta:

¡Atención, Fairy Tail!—les gritó Swarm—El pueblo de Magnolia, que tanto aprecio guardó por ustedes, ha descubierto que esconden entre sus filas a una traidora. También sabemos que ustedes son responsables de causar la ira del país de Joya. ¡Y el mero hecho de esconderla los hace aún más culpables!... Si les queda algo de respeto y amor por este pueblo que por tantos años los ha acogido, ¡Nos entregaran a la traidora para que se ajusticiada como es debido!

La multitud secundó con sus gritos y amenazas, para desconcierto de Laxus.

—¡¿De qué mierda están hablando?!—exclamó Laxus.

¡DE ESTO!...

Swarm lanzó un periódico envuelto a Laxus y toda la multitud empezó a arrojarles panfletos similares. La tensión escaló aún más cuando algunos miembros del gremio quisieron responder la agresión…

«… ¡Todos quietos hasta que yo diga lo contrario!… »

Cuando Mirajane y Laxus vieron los titulares del extra quedaron mudos, al igual que todos los miembros del gremio:

"... Enemiga pública #1… "

"... Segundo extra del día: ¡Conozca a la traidora oculta en las filas de Fairy Tai!l… "

"... Responsable de sanciones internacionales contra Fiore vacaciona con impunidad, fotos en la página 4… "

Junto a tales palabras acompañaba una enorme foto de la cara de Lucy que cubría casi toda la portada. ¡Incluso el periódico L'Humanité, donde supuestamente ella trabajaba!

—¡LUCY!

Mirajane se dió vuelta cuando oyó a alguien gritar el nombre de la rubia. La encontró desmayada en el suelo con uno de los periódicos en las manos. La impresión fué demasiado para ella…

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Palacio real de Crocus, capital del reino de Fiore…

«… ¡Detengan todo, que me voy a volver loco!... »

Cómo si recibiera una cucharada de su propia medicina, ahora era Zash quien sufría el estrés de enfrentar todos los problemas derivados de gobernar, que le llovían en forma de malas noticias de todos los ministros…

"... ¡Zash-sama, la ciudad de Acalypha también se ha sublevado!... "

"... La situación en Gazania es estable pero algunas unidades del Quartum Army se han descontrolado y están atacando a los civiles… "

"... ¡El General Kornisov ha escapado de prisión!… Ha huido hacia el sur con ayuda de tropas leales… "

"... A su vez, los espías tienen rumores preocupantes sobre los generales Dernikin y Wrandel… "

—¡Uno a la vez!—Zash les gritó.

Un mensajero entró por la puerta y le entregó un telegrama urgente. Su lugarteniente más cercano quería verlo en privado por un asunto que no podía esperar.

Zash disolvió la reunión de consejo de gobierno y fue al encuentro en un lugar oculto…

—¡Más vale que sea de vida o muerte!—Zash saludó con mal humor y en tono de amenaza.

—¡Zash-sama, la Operación Canario ha sido activada!

—¡¿QUÉ DICES?!, ¡Yo no ordené tal cosa!—Zash estalló de furia.

—Mire…

El subordinado le alcanzó varios diarios e informes llegados de Magnolia. En todos ellos estaba reflejado el rostro e información de Lucy Heartfilia…

"... Segundo extra del día: ¡Conozca a la traidora oculta en las filas de Fairy Tail!… "

Zash no podía creer lo que veían sus ojos:

—¡¿Por qué?!... ¡¿O es que acaso Fairy Tail también se ha levantado contra nosotros y por eso la activaron sin consultarme primero?!

—De ninguna manera, Zash-sama. Hasta el momento, Fairy Tail se mantiene en paz…

«… ¡Maldita sea! La única forma en la que esto funcionase era que Fairy Tail nos ataque primero, pero ahora tendré que lidiar con esos salvajes arriesgándome a que el Consejo Mágico les dé la razón al final… » reflexionó Zash, preocupado. Comenzaba a sentir desesperación.

—¡¿Quién fué?!—Zash bramó—¡Quiero a ese traidor preso ahora mismo!

—No lo sabemos… Muy pocos sabían de la operación canario…—dijo el subordinado—aunque siempre sospechamos de… ¡Acaso realmente él se atrevió a...

—… Las noticias, ¡Cada palabra, cada foto!... ¡SWAAAAARM!—gritó un furibundo Zash, levantando el puño contra el responsable de la filtración.

CONTINUARÁ…

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¡Gracias por leer hasta aquí y no olvides dejar tu review!

NOTAS DEL CAP

¡Hola a todos!

Esta semana tuve un poco más de tiempo para dedicar a la escritura, por lo que el cap salió más rápido de lo acostumbrado.

Ahora nos espera la resolución de este arco, con las tradicionales batallas individuales de los personajes más poderosos/importantes, para finalmente volver con Natsu y compañía. (Aunque ciertos detalles ya les habrán dado pistas de lo que les ha estado pasando todo este tiempo ;v).

Para que los personajes que se quedaron en Magnolia puedan brillar como es debido, he preparado unos enemigos un poco menos simplones que los que les dí en el arco del rescate de Lucy en el libro pasado y como es obvio, esta vez les toca protagonismo a los que no quedaron muy bien parados la última vez.

Llevo tiempo sin comentar lo que lleva pasando en el manga de 100 years quest, pero con el arco de Viernes recién terminado, no puedo evitar compartir mi decepción con la resolución que nos dieron… Yo estaba seguro que en la batalla contra el dragón dorado, Natsu obtendría el inicio de un power-up que luego le serviría contra Ignia, pero al final sólo nos dieron otro "puñetazo gigante de la amistad" (Literal XD). En su defensa debo decir que me recordó a cómo crearon el "Dios super saiyan" en DBZ la primera vez. Por otro lado, sí creo que tiene lógica que Natsu la tuviera tan fácil contra un dragón metálico. (Fuego funde a oro) PERO, ¿No debería haber tenido la misma facilidad contra Aldoron que era pura madera XD?...

Ahora resulta que Ignia tiene un castillo y sirvientes humanos… no es lo que yo me habría imaginado pero todavía le tengo fe a Mashima-sensei.

¡Espero que nos veamos pronto!