38. La sombra de la guerra

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Disclaimer: Los personajes que se desmiembran o cambian de personalidad a lo largo de la historia pertenecen a la obra del célebre Mangaka Hiro Mashima. Este Fanfiction está basado en una serie derivada y secuela de su Manga principal Fairy Tail, llamada Fairy Tail: 100 Years Quest. Contiene varios hechos canónicos dentro de la obra. No obstante, varios personajes, personalidades, habilidades y escenarios puede que estén fuera de este.

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Magnolia, gremio de Fairy Tail, noche del 5 de abril de X793…

La noticia de la llegada de Arcadios se esparció por todo el gremio y no dejó indiferente a nadie, pues todos en Fairy Tail lo conocían bien por su conexión mútua con el incidente de los grandes juegos mágicos. A pesar de que Arcadios exigió una reunión inmediata con el maestro, Mirajane y Laxus no eran tan tontos como para acceder a eso sin prepararse, por lo que la reunión quedó fijada para las 9 de la noche. Antes de cualquier cosa, los miembros de Fairy Tail estaban muy ansiosos de escuchar lo que los remanentes de Sabertooth tenían para decirles…

—¡Repíteme eso!...—vociferó una incrédula Mirajane.

... Dragon-slayers de Cuarta Generación…

La información que trajeron los sobrevivientes de Sabertooth causó profundo estupor entre los que estaban dentro el gremio, en especial porque allí mismo habían 4 dragon-slayers, quienes no recibieron con buenos ojos la noticia.

Minerva y Yukino les contaron una historia increíble de cómo el segundo gremio más fuerte del país había sido derrotado por una fuerza de múltiples dragon-slayers, no unos pocos, sino cientos…

—¡¿Un ejército completo de dragon-slayers?!—Gajeel habló.

—¡Tiene que ser una broma!—Laxus se quejó.

Al principio, los magos de Fairy Tail no lo creen, pero cuando Minerva y Yukino entran en detalles, sus expresiones pasan de la incredulidad al espanto. Sus peores temores se confirman, entre los cuales estaban las posibles consecuencias de que un gremio de magos se sume a la rebelión contra el nuevo gobierno. Era justo lo que Laxus había sospechado y temido: Los ciudadanos de Gazania habían presionado a Sabertooth para unirse a ellos, de la misma manera que el pueblo de Magnolia acababa de hacer con Fairy Tail. Sting era alguien muy fácil de provocar y su fatal decisión le costó caro a sus compañeros, de una manera que Fairy Tail todavía no se imaginaba…

«… ¡Lo sabía!… ¡Eso es justo lo que nos espera a nosotros si cometemos la misma estupidez que Sting!… » pensó Laxus con preocupación.

—¡Imposible!…—dice Gajeel alzando la voz—¿Sting y Rogue fueron derrotados tan fácilmente?

—No es eso—replicó Minerva—. Fue más de una cosa, te lo puedo asegurar—la maga pausó y miró severamente a Yukino, la cual sólo bajó la mirada con tristeza. El gesto de ambas mujeres hizo preocupar a los magos del gremio, que estaban ansiosos por oír más—. Al principio, nosotros dominamos la situación muy rápidamente—Minerva empezó a relatar—, sometimos a las fuerzas leales al gobierno con ayuda de los ciudadanos. Por dos días controlamos Gazania, repeliendo a todos los soldados que enviaron desde la capital para intentar reconquistar la ciudad y todo parecía bajo control… Hasta que no lo estuvo—la maga se puso seria—. Al tercer día, aparecieron ELLOS. Primero unas pocas decenas. Nos sorprendieron con su gran capacidad de combate y su extraña apariencia. Vestían con armaduras completas con diseño de dragón y no empleaban armas, sólo nos atacaron con combate cuerpo a cuerpo… muy extraño—dijo Minerva.

—Nos dimos cuenta que no eran tropas comunes cuando usaron sus habilidades de dragón contra nosotros—Yukino relevó a su compañera en el relato—. Tenían garras afiladas en lugar de espadas y una especie de ataque de rugido—Yukino hizo una pausa para retractarse—... No, más que un rugido, en realidad era una especie de "cañón láser", em… ¿Cañón de rayos?...—la maga tuvo que volver a cambiar su explicación al ver las caras incrédulas de Mirajane y compañía—. Mmm… ¡Ya sé!, ¡Igual que los hijos del dragón Motherglare!

—¿Uno de los que trajo Rogue del futuro con la puerta Eclipse?

—¡Así es!—dijo Yukino—. Ellos pueden hacer disparos de rayos como los hijos de Motherglare. Muy peligrosos y capaces de perforar la piel si llegan a tocarte…

—¿Estos "Dragon-slayer" no tienen un elemento específico para su magia?—preguntó Wendy con curiosidad.

—No, no lo tienen. Como ya dije, son como los hijos de Motherglare. ¡Por eso son muy extraños!—retomó Minerva—. Nosotros tampoco entendíamos mucho hasta que los propios soldados del gobierno nos lo anunciaron: "Han escupido sobre la misericordia que les hemos ofrecido. ¿Se creen invencibles por tener dragon-slayers en sus filas?", ellos nos dijeron—Minerva citó—. "¡Ahora sentirán el poder de los dragon-slayer de cuarta generación!", luego amenazaron… Ellos nos dieron un ultimátum para rendirnos y entregar el control de la ciudad y bueno… ¡Ya conoces a Sting!—Minerva se lamentó, palmeandose la frente—¡Ese pequeño mocoso no está capacitado para liderarnos!

—No seas duro con él, Minerva-sama—Yukino alzó la voz—¡Sé que se equivocó, pero no te permito hablar mal de él cuando no está presente!

Los magos de Fairy Tail notaron de inmediato la discordia entre ambas compañeras de gremio y buscaron apaciguarlas…—Oigan chicas, no ayuda que ustedes…

—¡Ni siquiera tenía un plan!—Minerva volvió a quejarse en voz alta—¡Él nunca piensa antes de actuar! ¡Fue exactamente igual que en la invasión de Álvarez! ¡Los vencimos en un primer momento, pero luego él no sabía a dónde dirigirse y por eso los soldados nos capturaron y vejaron!

—¡Se le habría ocurrido algo!—Yukino volvió a defender a Sting.

—¡NO!—Minerva prácticamente le gritó—¡Si Fairy Tail no nos hubiera rescatado, él no habría sabido qué hacer!...

—¡BASTA LAS DOS!—Laxus se impuso con un grito aún más fuerte y de paso elevó su aura mágica de dragón para intimidar a todos los presentes. Funcionó para el cometido y como si se tratase del juego del "policía bueno y el policía malo", Mirajane intervino de forma más amable para encauzar la conversación:

—... Por favor, chicas—habló Mira—Continúen su relato.

¡Buff!, bien… —Minerva resopló, dándose la espalda con Yukino—. Luego de eso, vino el desastre. Ya no eran unas pocas decenas, ¡sinó cientos de esas cosas!. En nuestra defensa, debo reconocer que empezó como una batalla muy equilibrada. A pesar de que eran dragon-slayers, pudimos defendernos bastante bien, en un inicio. Sin embargo, esas cosas se dispersaron por toda la ciudad y tuvimos que dividirnos en equipos para defender a las personas… Nos pasaron por encima, nos rebasaron…—Minerva bajó la cabeza con rabia y vergüenza, tanta que no pudo continuar el relato. Yukino tuvo que intervenir de nuevo:

—... Minerva-sama y yo estábamos a cargo de un sector, pero mi poder mágico fue el primero en agotarse… ¡No pude mantener la invocación de Ofiuco por más tiempo y tuvimos que retroceder!—Yukino apretó los puños con frustración—... Luego de eso, nos topamos con Rufus y Orga-sama, ellos también se retiraban… ¡Los dragon-slayer estaban por todas partes y nos tenían rodeados a los cuatro!... y entonces… —Yukino hizo una pausa dolorosa—entonces Orga-sama nos dijo que él los distraería y luego nos alcanzaría pero … sniff-snif… pero…—Yukino empezó a llorar.

—¡¿Qué pasó después?!—Laxus se alarmó—Orga acaso está…

—Está muerto—Minerva anunció con frialdad—. Yo misma lo ví… ¡Nos engañó, no tenía intención de "alcanzarnos luego"!. Él se inmoló frente a nosotras, haciendo una gran explosión que se llevó varias de esas cosas con él…

Se impone el silencio. Caras de horror en los magos de Fairy Tail, que acaban de enterarse de la caída del God-slayer de rayo. Los más conmocionados son Cana y los miembros menos poderosos del gremio, que piensan con desesperanza: "Si ellos, con todos sus pesos pesados no pudieron vencer, ¿Qué nos pasará a nosotros sin Natsu, Erza y Gray?"

—... No sabemos qué pasó con Rufus después de la explosión y huimos solas…—Yukino continuó—Las cosas no dejaron de empeorar, porque la luna se hizo morada otra vez…

«… ¡Ahora lo recuerdo! ¡Fue la misma noche que la luna hizo enfermar a Wendy, Laxus y Gajeel!… » Mirajane reflexionó.

—... ¡Sabía que ese mocoso de Rogue estaría en problemas, así que corrimos a buscarlos!—dijo Minerva, muy conmocionada—... pero antes de que pudiéramos encontrarlos, hubo una segunda explosión, una tan grande que creo que sacudió toda la ciudad—Minerva bajó el tono—. Estoy casi segura que fué el Unison Raid combinado de Sting y Rogue… después de eso, solo silencio. Los otros miembros de nuestro gremio también fueron derrotados y para el amanecer, los soldados regulares entraron en la ciudad y la declararon nuevamente en manos del gobierno…

—¿Sting y Rogue... ¡Glubs!—Laxus temió preguntar—¿Qué pasó con ellos?

—... Luego de eso, tuvimos que ocultarnos—Yukino evadió la pregunta y siguió relatando—. No podíamos abandonar la ciudad de día, había controles por todas partes y estábamos agotadas… nos ocultamos en basureros, alcantarillas y callejones, igual que ratas, buscando comida y aguardando que la noche nos cubriera para huir… ¡Y los vimos!

—... Fué el espectáculo más humillante y degradante que he visto, comparable a lo que nos hicieron los soldados de Álvarez… —Minerva tomó las riendas del relato nuevamente—Los soldados republicanos amarraron de las muñecas a Sting y a Rogue a dos palos, igual que esclavos, y los desfilaron por la ciudad, para amedrentar a aquellos que todavía se resistían a las órdenes del gobierno… ¡Rogue estaba tan golpeado y herido que apenas le reconocí la cara!—Por primera vez en la noche, Minerva estuvo a punto de romper en llanto—¡Pero vivo!... ¡Son prisioneros, pero ambos están vivos!

Los miembros de Fairy Tail pudieron suspirar de alivio con la única buena noticia. Mientras todos se esforzaban en consolar a Minerva y a Yukino, Laxus y Gajeel se mantenían estoicos y pensativos.

«... Ya sé que es lo que van a pedirnos esas dos y no veo manera de negarnos… ¿pero qué pasa con Arcadios? ¿Qué quiere ese miserable con nosotros?... » Laxus pasó inmediatamente a querer anticiparse a la situación y actuar en consecuencia…

—Al anochecer, encontramos a Lector y Frosch-sama… ¡Ellos están tan destrozados!—Yukino chilló—. No querían irse de la ciudad sin Sting-sama y Rogue-sama…

—No se preocupen, chicas. Ahora están a salvo.—Mirajane les habló en tono maternal y le hizo señas a sus compañeras de gremio para que prepararan para atender a las recién llegadas.

Lisanna y Kinana se apresuran a darles comida y ropa limpia a Minerva y Yukino, que agradecieron el poder sentirse cómodas nuevamente, tras días de travesía desde Gazania a Magnolia en la clandestinidad. Aquel acto de humanidad fue fundamental para calmar los nervios de las chicas de Sabertooth y que luego éstas pudieran volver a pensar con la cabeza fría, para poder evaluar la situación y decidir qué hacer con la amenaza de los nuevos dragon-slayers. Laxus entendió de inmediato que a Fairy Tail le tocaría enfrentarse a los monstruos más pronto que tarde y quería prepararse lo mejor posible.

Una vez limpias y vestidas, el interrogatorio prosiguió:

—¿Cómo consiguió Zash Caine tantas Lacrymas de dragón para crear a estos dragon-slayers?—Laxus empezó el análisis—. Dicen que son de "Cuarta generación", pero asumo que debieron crearlos usando Lacrymas de dragón, la única fuente de ese poder que queda en este mundo al alcance de los humanos… Son artefactos muy escasos y costosos—el dragon-slayer de rayo hablaba con razón, pues él mismo sabía mucho del tema por su propia experiencia.

Laxus inauguró lo que sería una larga serie de preguntas y conjeturas acerca del origen de los nuevos soldados de Zash. Todos los miembros del gremio formularon su propia teoría debido a que ni los propios sobrevivientes de Sabertooth supieron explicarlo bien…

—¿Alguna idea de cuántos son en total?—Lisanna preguntó.

—Por cómo nos atacaron y considerando el tamaño de nuestra ciudad, diría que poco más de medio millar…—anunció Minerva—. ¡Pero puedes estar seguro de que Zash tiene más reservas!

La situación no se oía buena pero ahora todos buscaban cómo enfrentar tal amenaza con la cabeza fría. Si ya habían aceptado que era algo real, pensaron que si lograban descubrir el origen de los monstruos, tendrían alguna idea de su debilidad y el secreto de cómo vencerlos…

—¿Cómo consiguió Zash entrenar a tantos dragon-slayers?—Wendy dudó.

—"¿Cómo consiguió que le obedecieran?" deberías decir…—dijo Charle con su característico sarcasmo—¿Cómo entrenas a 500 dragon-slayers sin que nadie se entere?... Ustedes 7 llevan años entrenando y son considerados una rareza fácilmente destacable en la multitud. Este sujeto tendría que haber planeado esto por años, ¡Los dragon-slayers no crecen en los árboles!

—Ese es el caso—Yukino se agarró la barbilla pensativamente—Ellos eran… fríos. Demasiado silenciosos y demasiado implacables…

—¿Podrían ser esclavos importados de otro país a los que les implantaron Lacrymas de dragón y luego les lavaron el cerebro?—Mirajane hizo una nueva conjetura.

No… Ellos no parecían ser exactamente "personas"... ¡Sé que suena muy extraño de decir!—Yukino se disculpó por la afirmación, al ver las caras que los miembros de Fairy Tail pusieron—No puedo asegurarlo, pero se movían como autómatas… no decían ninguna palabra, lo único que salía de ellos eran jadeos… como zombis…

— "Zombis" muy ágiles y fuertes—Minerva acotó—. Lo suficiente para competir con Sting y Rogue…

—¿Puedes hacer un dibujo?—Laxus le pidió—, para que te comprendamos mejor…

Yukino cogió lápiz y papel y bosquejó la figura de un caballero con armadura completa, con detalles de escamas y fauces de dragón en los cascos. Porlyusica levantó ambas cejas de estupefacción y acaparó el dibujo, prácticamente quitándoselo a Yukino de las manos…

¡Ey!—se quejó la joven.

Porlyusica revisó la imagen de arriba a abajo y luego pidió retirarse:

—¡Debo traer algo de mi laboratorio!—dijo la bruja antes de desaparecer ante el estupor de todos los presentes.

—¡Oye, la ciudad está dividida y hay republicanos por todas partes! ¡Es peligroso!—le reprocha Laxus.

Su laboratorio está en medio del bosque, a las afueras de la ciudad. Cuando se hace evidente que Porlyusica no va a hacer caso, se envía a un grupo de escoltas del campamento para cuidar de la bruja, con la añadidura de Gajeel, que para disgusto propio tendría que dejar sola a su mujer en el gremio…

—... Tranquilo, estaremos bien, por favor ayuda a Porlyusica con esto, de verdad que parece importante…—Levy le tranquilizó antes de despedirlo con un beso en los labios.

Gajeel sintió las penetrantes miradas de Yukino y Minerva sobre él mientras se alejaba. Desde el inicio las había notado pero creía estar imaginando cosas. Prefirió no darle importancia y no dijo nada…

—... Bueno… nosotras... uff, ¿Sería mucho pedirles que nos alojen aquí por un tiempo?...—Yukino preguntó con vergüenza—. No les causaremos problemas, ¡En serio!

—Por supuesto que sí—respondió Mirajane—. Ya veremos si podemos hacer algo para ayudar a Sting y Rogue con el Consejo Mágico…

«… Sin embargo, no va a ser fácil… ¡Ni siquiera controlamos toda nuestra ciudad ahora mismo!… »

—... Queda pendiente el asunto de Arcadios… ¿Qué hacen ustedes con él?—Laxus cambió abruptamente de tema, delatando su falta de tacto.

Minerva y Yukino se miran mutuamente antes de responder—Nos lo encontramos en nuestro camino a Magnolia. ¡también nos sorprendió verlo vivo!—comentó Yukino—. Nos ofreció escoltarnos con seguridad hasta aquí en el momento que Lector y Frosch se quedaron sin fuerzas para volar. Un poco de alivio después de todo lo que nos pasó esta semana…

—No te ofendas, pero no creo que Arcadios por sí mismo tenga mucha protección que ofrecer a dos magos del nivel de ustedes…

—Arcadios no tiene nada que ofrecer—Minerva fue cortante—. Es el otro sujeto el que tiene el asunto serio entre manos…

—El hombre del bigote… ¿Quién es?—Mirajane preguntó—Sé que su cara me es familiar pero no lo ubico…

—Es el líder de los Karlistas. Aquel que hasta hace poco fue ministro de seguridad de la reina y luego fue despedido por toda la violencia con la que reprimió las manifestaciones del año pasado…

—¡Por supuesto!—Mirajane hizo "clic" en su memoria. Consiguió un periódico viejo—Aquí está. El "Atamán" Alexander Kaledín, comandante en jefe de los Kardos Karlistas. Su foto aparece con la noticia de su despido…

—Si. Todavía comanda unas fuerzas relativamente importantes. Sus soldados de élite fueron los que nos escoltaron hasta aquí. No quiero asustarte, pero dicen tener varios miles de hombres acampando en la sierra al sur de Gazania, a unos 100 kilómetros de aquí…

¡coff-coff!—Cana se atragantó con su bebida—¡¿Cómo dices?!

—Se supone que ellos son originarios de la zona limítrofe con el extinto país de Seven, pero trajeron un gran ejército de casi 40 000 soldados para intentar salvar la capital de la revolución de febrero…—Minerva explicó—No tuvieron éxito y fueron derrotados por el ejército de Zash. Durante su retirada se desbandaron por todo el país y he oído rumores de que ahora controlan algunas ciudades del centro…

Oye-oye-oye… ¿Ejércitos en el interior?... ¿Ciudades en disputa?... ¡Esto ya suena a una puta guerra civil!—Laxus comentó con recelo.

—¿Tú qué crees?—Minerva le respondió con ironía—. Es por eso que quisimos informarles de la situación ANTES que se reúnan con Arcadios y ese otro sujeto… —la mujer se puso más seria—Con el viejo Makarov fuera de combate, tu responsabilidad es tomar buenas decisiones y mantener a todos a salvo…

—Lo sé pero… ¿A qué viene eso último? ¿Qué es lo que quiere Arcadios con nosotros?

—¿No lo intuyes?—Minerva arqueó la ceja—. Te recomiendo encarecidamente que no te dejes convencer de unirte a ninguna aventura con esos dos… a menos que quieras seguir las estupideces de Sting…

Laxus comprendió a qué se refería y al mismo tiempo mandó a Mirajane a traer el codex de leyes del Consejo Mágico para estudiar un poco primero. Quedaban escasos 45 minutos antes de la reunión con Arcadios y debían prepararse.

El resto de los miembros del gremio hicieron preparativos para alojar a Minerva y Yukino, a la vez que Levy y Cana se encargaban de contarle a la maga celestial sobre la situación de Lucy, esperanzadas de que alguien de su misma clase pudiera ser de ayuda para animarla.

Desde el incidente, la rubia no salía de la enfermería bajo ningún concepto.

Antes de que se fuera, ambas magas de Saber le hablaron en privado a Laxus, dos cortos minutos para hacerle un último pedido antes de que se reuniera con Arcadios…

Al salir por la puerta de la oficina, Kinana encontró a su novio Erik, curiosamente apostado en el asiento más cercano de la barra, con los brazos cruzados y aparentemente quieto.

—Lo escuchaste todo, ¿no es cierto?—le dijo la chica.

—Sabes que puedo oír los pensamientos de todos aquí. No es novedad…—Erik respondió de forma vacilante.

—Sabes que no había necesidad de espiar, ¿Verdad?—replicó su novia sonriendo—Tenías derecho a escuchar como cualquiera, más aún si se trata sobre "asuntos de dragon-slayers".

—No soy un miembro de Fairy Tail. No me correspondía—respondió secamente.

«… pero podrías, si nos dejaras ayudarte… »

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Arcadios hubiera preferido hacer la reunión inmediatamente, pero tuvo que aceptar la propuesta de Fairy Tail de fijarla para más tarde. Él era el que tenía la posición más precaria, pues como Minerva había anunciado, él hombre más fiel a Hisui no tenía nada que ofrecer, nada con qué negociar más que la frágil promesa de que la reina, una vez restituida en el trono—si acaso eso llegará a pasar—concedería favores y grandes recompensas a aquellos que la ayudaran a volver al poder.

Además, el líder Karlista tenía sus propios objetivos y ciertamente era quien más peso tenía en la mesa de negociación, dada la gran fuerza militar que todavía controlaba y a la innegable inexperiencia de Laxus y Mirajane para manejar asuntos tan complicados…

Con estos malos prospectos, las tres partes se juntaron en la pequeña sala privada que Makarov mantenía para tales fines. Una pequeña mesa de café y cuatro sillas elegantes.

Por el lado de los Karlistas, El Atamán Alexander Kaledin se sentaba en posición imponente y confiada, expresión lacónica y flanqueado por dos soldados de confianza. Tanto él como Arcadios se habían deshecho de sus disfraces y ahora portaban sus respectivos uniformes militares de campaña.

Por Fairy Tail, Laxus y Mirajane se sentaban en posiciones iguales, tratando de que la suma de sus esfuerzos fuera un mínimo parecido a la presencia que Makarov tendría. Los asistía Lisanna como secretaria y escribana de la reunión, posición que por lo general ocupaba su hermana mayor. Ahora que Mirajane estaba "en la mesa de los grandes", a la hermana menor le tocaba reemplazarla en tal posición. Lisanna se sentía muy intimidada al ser la más jóven en la sala, por lo que se mantenía sonrojada y manipulando su libreta nerviosamente…

«… wow, se puede "agarrar" la tensión… » pensó la jóven Strauss.

Arcadios era el hombre más sólo de la habitación, pero ello no le impidió tomar la iniciativa ni bien se le presentó la oportunidad:

—... Ésta es mi propuesta—empezó con voz fuerte—. Quiero que ustedes, Fairy Tail, se sumen al nuevo Bando Nacional que estamos formando. Con la fuerza combinada suya, la de los Karlistas y la de los partidarios de la reina en todo el país, devolveremos la paz, la libertad, la justicia y la seguridad a la nueva Fiore que está a punto de nacer…

A pesar de lo grandilocuentes que sonaban sus palabras, Arcadios estaba vendiendo humo, no tenía manera de garantizar tales cosas. La "nueva Fiore" que anunciaba no existía más que en sus propios pensamientos y ni la propia Hisui tenía la más remota intención de regresar al gobierno.

Antes de que el caballero leal a la reina prosiguiera con la explicación de su plan y cómo pretendía que Fairy Tail colabore, los magos ya mostraban poca disposición a colaborar. Laxus pronto se dió cuenta que no podía fiarse de las promesas de Arcadios; ni siquiera sabían si Hisui seguía siquiera viva. A su vez, Arcadios se dió cuenta que estaba perdiendo la atención de Laxus y por ello fue directamente al grano:

—... 3 ciudades—Arcadios habló severamente—. Es todo lo que les pido, Fairy Tail. Ayúdenos a establecer una zona de ocupación conquistando 3 ciudades en el lado oriental del país, las ciudades más importantes de la región… ¡Y una de ellas es Magnolia!

Arcadios desenrolló un mapa sobre la mesa y mostró los puntos principales de su plan: Consistía en consolidar una delgada franja de territorio en forma de "L" invertida que empezaba en Hargeon y avanzaba por todo el ferrocarril Oriental, pasando por las ciudades desde Magnolia hasta Oshibana; la franja subiría después hasta Waas Forest y Woodsea, es decir, las tierras de Nirvana. Luego, esta franja se conectaría directamente con las tierras de los Kardos, ubicadas al noreste del reino, cruzando el Gran río Wolny y por encima del Lago Clover. Las tierras bajo la cordillera que limita con el extinto país de Seven…

«… Siempre evitando el Lago Clover. Tiene sentido, las tierras de la rama Fiore del Consejo Mágico están demasiado cerca de allí… »

—... He mantenido contacto con varios oficiales en todas las ciudades del ferrocarril oriental—Arcadios siguió explicando—. Algunas guarniciones ya se han comprometido para el alzamiento…

Con esta maniobra, se pretendía que los Karlistas pudieran transportar más tropas desde sus tierras y reabastecer a las que ya se encontraban en el interior del país, todo con el objetivo final de marchar sobre la capital, rescatar a Hisui y tomar el poder. Arcadios no les quiso decir exactamente cuantas tropas leales ya tenía comprometidas o cómo pretendía rescatar a la reina. Laxus tampoco estaba demasiado interesado en esa parte, pues como Minerva le había sugerido, trató de ceñirse únicamente a la parte de que le correspondía como reemplazo de Makarov…

Por su parte, Mirajane y Lisanna vieron con preocupación que tanto las ciudades de Gazania como Margaret quedaban fuera de la zona propuesta. Incluso habiendo deseado mantenerse al margen de una guerra civil, los magos del gremio guardaban la esperanza de que la propuesta de Arcadios les abriera la oportunidad de rescatar a sus amigos de Sabertooth y Lamia Scale. Era un poco obvio que Gazania estaba demasiado cerca de la capital como para acercarse, pero había una posibilidad con Margaret y Lamia Scale: ¡Sólo unas pocas colinas la separaban de Hargeon!

Las ciudades marcadas por Arcadios para la intervención de Fairy Tail eran Hargeon, Magnolia y Oak Town, antiguo hogar del ya extinto gremio de Phantom Lord.

—Es un plan arriesgado…—Laxus observó—¿Tienen los números para ganar? Honestamente, yo creo que no. Además, está la amenaza de los dragon-slayer de cuarta generación…

—Ahí es donde entran ustedes—dijo Arcadios.

Laxus sonrió con burla al entender el frío cálculo de Arcadios. Naturalmente, era más probable que Zash desplegara a sus tropas especiales para asegurar las ciudades más importantes: Oak Town como bastión del norte, Hargeon con su puerto y Magnolia como importante nudo comercial del centro.

—Básicamente quieres que seamos tu fuerza de choque para enfrentar las nuevas Armas Mágicas de Zash…—dijo Laxus con voz sarcástica—No nos has dicho siquiera que es lo que vamos a ganar específicamente con esto.

—Precisamente a eso voy… Ayúdenme con esto y créanme que la Corona le dará a Magnolia la atención que se merece y que lleva tan postergada. Sé que la ciudad ha sufrido mucho con la crisis económica y que a pesar de ello no entró en la lista de ciudades prioritarias a recibir ayuda directa de la capital. Eso puede cambiar…—dijo Arcadios con tono tentador—. Y en cuanto a ustedes, Fairy Tail, para empezar, les ofrezco el peso de ustedes dos en oro—señaló a Mirajane y Laxus—y una solución jurídica para su actual predicamento…

—¿Nuestro "actual predicamento"?—Mirajane levantó una ceja.

—El último incidente con Lucy Heartfilia—acotó Arcadios—. Independientemente de las causas, el hecho capital es que ustedes intervinieron en una disputa política y no sólo eso, sino que con este "Comité de Resistencia de Magnolia", prácticamente han asumido el control de la ciudad, lo cuál está absolutamente prohibido por la ley Mágica y el pacto de no intervención entre el Consejo Mágico y los países… díganme, ¿Han recibido alguna notificación del Consejo Mágico acerca de su situación?

—No, pero sé que Lamia Scale y Sabertooth van a sufrir sanciones por el Consejo aún si logran salir vivos de esto…

—Exacto. Es obvio que su caso se está debatiendo ahora mismo, especialmente después de lo que pasó con Lamia Scale y Sabertooth… —explicó Arcadios—Mis informantes en el Consejo Mágico me dicen que se está discutiendo abiertamente cerrar los gremios mencionados y un posible retiro de la rama Fiore del Consejo Mágico en el país, todo producto de los incidentes causados y por la anarquía que se está desatando en nuestra nación…

Los tres magos que representaban al gremio en la reunión tragaron seco al comprender las consecuencias de su acto de defender a Lucy. Esta vez no podrían resolverlo como habían hecho en el incidente Phantom Lord o con el rescate de Lucy en el país de Joya.

—¿Cómo nos ayudarías con eso?—Laxus cuestionó de forma un tanto ingenua.

—Las sanciones para delitos graves como este, que establece el pacto de no intervención firmado entre el Consejo Mágico y los países, fija al estado donde se violó el pacto como la parte "agraviada" y recae en éste el derecho y la obligación de demandar que la justicia del Consejo caiga sobre los magos acusados. Es muy simple: una vez que la reina Hisui esté a cargo de nuevo, les garantizo que el estado de Fiore retirará cualquier cargo contra ustedes. Se supone que esto a su vez podría ser una violación por parte del estado de Fiore a la parte del pacto que prohibe a los estados usar magos para propósitos militares, pero estoy seguro que podremos negociar eso con el Consejo Mágico llegado el momento. Ya existe un precedente para esto con el estatus especial que tienen los Caballeros Garou para operar bajo órdenes de la corona…—Explicó Arcadios—. Ustedes serían básicamente fuerzas irregulares/mercenarias en nuestras filas, para no levantar sospechas.

Arcadios usó las palabras correctas para manipular a los jóvenes magos y hacerles creer que era su única opción, pues ninguno de ellos llegaba a la treintena y no tenían experiencia más que la hubieran podido aprender de observar a Makarov en los años que el viejo maestro llevaba dominando el arte de la negociación. Terminada de explicar su propuesta, Laxus y Mirajane creyeron que era el fin de la reunión y que ahora debían simplemente decidir—como si aquello fuera algo sencillo—, pero la noche les deparaba una nueva sorpresa:

—... Objeción. ¡Yo no estoy de acuerdo!—dijo un inconforme Alexander Kaledin—. Yo no apruebo que el bando a ser formado se use para restaurar a Hisui E. Fiore en el trono de Fiore, pues ella ha perdido el apoyo de todos…

Todos en la reunión quedaron desconcertados. ¿No se suponía que Arcadios y Kaledin eran aliados y tenían un plan conjunto?. Viéndolo todo de palco, Lisanna entendió al fin el principio básico de la negociación política: Un gran juego de poker donde los contendientes tienen que ocultar las cartas que tienen, a sabiendas de que el poder real no es el conjunto de recursos que posees, sino el conjunto de recursos que el contrincante cree que posees…

«… ¿Qué está pasando aquí? ¿Ahora discuten entre ellos? ¡Debe ser una táctica para confundirnos!… » Laxus y Mirajane quedaron desconcertados por la sorpresiva discordia entre ambos aliados.

—Atamán Kaledin, le sugiero que cuide sus palabras—Arcadios levantó la voz de nuevo—¡Los partidarios de la reina brindan en secreto por su salud! ¡Levantarán banderas por ella cuando se sepa la noticia de que va a regresar!

Arcadios y Kaledin intercambiaron miradas hostiles un momento, delatando la fragilidad de su alianza, todo ante los ojos de Laxus y Mirajane, que veían al fin una brecha para poder ganar ventaja en la negociación.

—Es muy simple, mi apreciado señor—replicó Kaledin—. Hisui E. Fiore es prácticamente un cadáver…—sentenció—Si hipotéticamente todo sale según el plan que ha explicado y las fuerzas se juntan alrededor de la figura de la reina, lo que conseguirá es una garantía que el gobierno de Zash mandará a matar a la chica. ¿No lo entiende, Arcadios?. Yo comprendo su devoción y lealtad hacia la reina, pero incluso usted debe saber que es un suicidio político poner de cabeza y símbolo de nuestro movimiento a una persona que está en manos del enemigo… ¡No podemos arriesgarnos a qué Zash nos descabece con tanta facilidad!…

Mirajane y Laxus pronto se dieron cuenta de que tenían una oportunidad para tomar ventaja y decidieron usar la única táctica que conocían: divide y vencerás

—Dime entonces. ¿Tú qué propones?—preguntó Laxus a Kaledin, fingiendo interés, para susto de Arcadios que se ponía cada vez más nervioso al sentir que estaba perdiendo influencia sobre los magos.

—¿Qué propongo yo?—Kaledin respondió en tono arrogante—Mi plan es muy parecido al de Arcadios, pero con una diferencia fundamental: la persona que debe ser el símbolo y cabeza del reino—hizo una pausa—. Hisui E. Fiore fue una monarca débil, que trajo a los demonios de la revolución y el desorden, con su política ingenua de tolerancia irrestricta a las ideas peligrosas y los delirios de intelectuales trasnochados e histéricos, fanáticos de la venenosa democracia—comentó despectivamente—. Lo que necesitamos ahora es un Rey fuerte, que inspire el patriotismo y la parcialidad en la población. La "nueva Fiore" que Arcadios anuncia sólo será posible con un monarca que gobierne con mano de hierro. Ya manejamos una lista de posibles candidatos, todos parientes vivos de la reina… ¡Su rescate es prioritario!, por lo que yo propongo que una vez consolidadas nuestras posiciones en la zona de ocupación, marchemos a conquistar las ciudades del Norte para reunir a los nobles del reino y elegir a un nuevo rey…

Arcadios sabía de antemano que esto podía pasar, pero no esperaba que desde un primer momento el líder Karlista mostrara su propia ambición. El tiempo lo corrompe todo, y como era de esperarse, la lealtad de los Karlistas había evolucionado desde el más arraigado fanatismo por la corona a una percepción calculadora y fría, dispuestos sólo a apoyar a quien les concediera aquella reivindicación que tanto querían desde hace siglos… en cualquier otro gobierno sería imposible, pero ahora la situación les beneficiaba enormemente para presionar…

—¡Usted está cometiendo traición!—Arcadios se exaltó, perdiendo los papeles—¡Los Karlistas juraron lealtad a la reina Hisui cuando usted fue nombrado ministro de seguridad!

—¿Traición dice?—le replicó Kaledin—. Lo que los Karlistas siempre hemos apoyado es la idea de una monarquía fuerte y un reino con paz, ley y orden. Cómo dijera la difunta y honorable Karota E. Fiore: "sería loco el militar que al frente de su destino no estuviera dispuesto a sublevarse en favor de Fiore y en contra de la anarquía".

Los jóvenes magos de Fairy Tail se quedaron atónitos al escuchar tantas cosas retrógradas y reaccionarias que escupían Arcadios y Kaledin en su discusión. Si bien no lo decían explícitamente, el plan de ambos hombres tenía una consecuencia segura, una que los magos ya conocían bien… Laxus y Mirajane estaban decididos a evitar volver a ser arrastrados a una nueva guerra.

—¡No deja de ser traición!—Arcadios volvió a protestar—¡No hay honor en sus palabras!

—¡¿TRAICIÓN DICE?!—Kaledin gritó furibundo—¡¿Cómo se atreve?!. ¡Yo ya he perdido a 2 hijos por apoyar la causa de la reina!—protestó con vehemencia—¡Uno peleando su guerra fracasada contra los rebeldes de la isla Foglie y otro durante la revolución de febrero!...

Arcadios se calló de inmediato cuando el hombre tocó la fibra sensible. A Kaledin le quedaba sólo un hijo vivo… Laxus temió que Kaledin tomara demasiada ventaja en la discusión y volvió a intervenir cuando sus oídos se cansaron de oír tantas sandeces:

—Ya he oído suficiente. Lo que ambos están proponiendo es provocar una maldita guerra civil, ¡Nosotros no vamos a participar en eso!—Laxus alzó la voz.

Cuando la palabra "guerra" fue mencionada todo el salón se quedó en silencio, como si se hubiera lanzado una maldición prohibida. Kaledin mostró sangre fría al ser el primero en replicar de nuevo, con una gran sonrisa maquiavélica en su cara:

—Ya ES una guerra civil desde hace semanas—le dijo Kaledin, burlonamente—¿Crees que una "guerra civil" es algo que se anuncia con una declaración pomposa? ¡Es algo que se siente en el aire!—gruñó el líder Karlista, con la misma actitud sádica.

—Ni el gobierno, ni el Consejo Mágico han dicho nada al respecto. Los que quieren la guerra son ustedes…—Mirajane insistió ingenuamente.

Kaledin miraba a los magos por debajo del hombro. A sus ojos, Laxus y las otras dos magas eran poco menos que niños. Por muy poderosos que fueran, por más que hubieran derrotado a Álvarez, todo eso sólo fue posible con la unidad de todo el país. Ahora los magos se veían superados por un conflicto civil, a escala nacional y entre compatriotas.

—... ¿No me creen?—dijo el líder Karlista—En el suroeste, El General Dernikin y sus seguidores llevan organizando un ejército de voluntarios desde fines de febrero, al que se ha unido también el huído General Kornisov—rebeló Kaledin—. El general Miller, en el norte, también se ha sublevado. Al mismo tiempo, sus compañeros de Lamia Scale y Sabertooth en el centro y centro-este, se dejaron seducir por los miembros del Partido Social Revolucionario que intentaron establecer un gobierno paralelo en la región sur…

—¡¿Eso fue lo que les pasó a Lamia y Saber?!

«… Pero ellas dos no nos dijeron nada de eso… ¡Ay Sting, ¿En qué te metiste?!... » pensó Laxus.

—Si, así fue—les respondió Kaledin—. Si todo eso que te he dicho no es una guerra civil a punto de explotar, niño, te desafío a que TÚ me expliques lo que es…—concluyó con sarcasmo.

Laxus y Mirajane se miraron consternados.

—Aunque así sea, ni Magnolia ni nosotros tenemos intención de formar parte de eso—anunció Laxus—. Nos mantendremos al margen…

—No sé si no se han dado cuenta, mocosos—se burló Kaledin—, pero ya están un poco tarde para querer mantenerse fuera de esto. Lo que han hecho dentro de esta ciudad los últimos días ya los tiene "dentro la sartén". Arcadios no mentía cuando dijo que el Consejo Mágico los tiene en la mira. Mis informantes me dicen que se está discutiendo su excomunión del sistema de gremios legales ahora mismo…

—¡¿Excomunión?!

—Si. Ellos saben que ustedes tienen una gran fuerza de combate. Ya que no tienen manera de someterlos ni obligarlos a obedecer con la fuerza, lo más probable es que prefieran dejarlos a su suerte por el momento…

«… ¡No puede ser!... Esto está muy-muy mal… » Lisanna estaba a punto de tener un ataque pánico.

—Mientes… ¿Qué nos dice que solamente nos quieres manipular para tus fines?—Laxus se mostró incrédulo—No vamos a tomar ninguna decisión hasta confirmar esta información con el Consejo Mágico por nosotros mismos.

—No tenemos tiempo. Magnolia es parte FUNDAMENTAL de nuestro plan—Kaledín se mostró inflexible—. Independientemente de lo que ustedes decidan, es un hecho que nuestras tropas avanzarán sobre esta ciudad para tomarla… ¿De qué lado crees que se pondrán las personas cuando se enteren?—amenazó el líder Kardo.

—¿Crees que nos intimidan?—Laxus respondió de manera igualmente hostil—Pregúntale al último ejército que intentó jugársela con nosotros…

—Si, sé un poco de eso—replicó Kaledin sin inmutarse—¿Sabes que sé también?. Sé que tengo 10 000 hombres a menos de 100 km de la ciudad y también sé que la chica Scarlet y el dragon-slayer de fuego no están aquí, por lo que tu fuerza se reduce a la mitad…

«… ¡Carajo, este maldito viejo lo sabe todo!… »

—¡¿Natsu Dragneel y Erza Scarlet no están aquí?!—Arcadios exclamó escandalizado.

«… ¡Maldita sea, esto va a disminuir nuestras posibilidades!... » reflexionó Arcadios.

Lisanna no pudo evitar asustarse y torcer su cara sin parar durante toda la reunión, haciendo menos creíble la estoicidad de su hermana y Laxus. El maestro suplente hizo un gran esfuerzo por no mostrarse intimidado a pesar de que Kaledin sabía ya lo debilitados que estaban y buscó responder de forma igualmente afilada:

—¿Quieres probarnos?—Laxus volvió a la carga contra Kaledin—. Erza y Natsu son sólo una parte de lo que somos capaces…

zap-zap …

El mago finalmente usó su don para intentar intimidar a Kaledin y elevó su aura mágica eléctrica, de manera invisible pero contundente. Lo único que consiguió fué tensar más el ambiente y las 2 partes quedaron cerca del límite y Arcadios totalmente desdibujado de la discusión…

¡Noticias urgentes del frente!...—Un mensajero entró de golpe en la reunión.

La irrupción del extraño provocó un abrupto rompimiento del pulso que Laxus y Kaledin mantenían. Kaledin se puso de pie y el informante se dirigió a hablar directo a su oído. En el transcurso de apenas segundos, el rostro del hombre se descompuso y su cuerpo se debilitó al punto de que casi se cae sobre su asiento…

—¿Qué es lo que ocurre?...—Arcadios abrió la boca después de mucho tiempo.

El líder Karlista se quedó paralizado unos instantes sin habla, por lo que ahora fue Laxus quien le demandó explicaciones:

—¿Acaso no oyó? ¡Díganos qué pasa!

—... Mi hijo…—Kaledin susurró—Mi hijo, mi último hijo… —siguió repitiendo atontado—¡Mi hijo está atrapado en la ciudad de Dea, con la reina!...

Laxus y los magos de Fairy Tail no se impresionaron demasiado por la noticia pero Arcadios casi se cae del asiento al oír por fin, noticias de Hisui. Kaledin se quedó muy aturdido y no dijo nada más y sus hombres tampoco se animaban a hablar sin permiso de su jefe…

—¡Habla! ¡Habla, maldita sea!—Arcadios prácticamente se abalanzó sobre Kaledin y le cogió del cuello—¡¿Ella está a salvo ahora?!

Kaledin parecía perdido en su mundo mientras Arcadios lo seguía zarandeando. Ambos hombres mostraron su desesperación ante los magos.

—... Están encerrados en la fortaleza del Alcázar de la ciudad…—Kaledin abrió la boca—... Yo… no lo entiendo—susurró—¡Se supone que el comandante de nuestras fuerzas debía dejar Dea hace una semana!. Era una parada temporal, ¡No había intención de seguir ocupando una ciudad que no se podía defender!

«… ¡¿El Alcázar?!… » Al darse cuenta que el líder Kardo estaba incapacitado para hablar ahora, Arcadios soltó a Kaledin y se dirigió al mensajero:

—¡TÚ!—Arcadios le gritó—Háblame. ¡¿Qué rayos está ocurriendo?!

El mensajero miró a su jefe y a sus dos compañeros, quienes asintieron con la cabeza mientras seguían intentando calmar a Kaledin, que estaba al borde de un ataque cardiaco… —Todo indica que los caballeros Garou ayudaron a la reina a escapar a la ciudad de Dea. Al parecer, su hijo negoció un acuerdo para evacuar a la reina del centro del país junto a nuestras tropas, cuando éstas se retirasen al este, directo hacia nosotros…

—¡El muchacho no tiene el rango para tomar una decisión así!—Ahora Kaledin alzó la voz, todavía incrédulo.

—Tras ser derrotados, una parte de nuestro ejército se refugió en la ciudad de Dea, desde donde debían retirarse hacia el este…—le respondió el mensajero—Su hijo, la reina y una cantidad todavía desconocida de hombres se quedaron atrás durante la retirada final y ahora resisten en la fortaleza del Alcázar y algunos otros edificios circundantes...

—¡Y ahora mi muchacho está prácticamente muerto por culpa de TU reina!—Kaledin estalló contra Arcadios.

—¡Su desesperación no le da derecho a acusar a su majestad de ser culpable!—Arcadios le gritó de vuelta.

—... Todo indica que así es—el mensajero abrió la boca de nuevo—. Verá usted, Arcadios; la reina llegó a la ciudad con el ejército republicano persiguiéndola, lo que atrapó a nuestras fuerzas cuando todavía se organizaba la evacuación al este... Nuestros servicios de inteligencia informan que fue cursada una orden de ejecución contra Hisui E. Fiore…

Cuando sus oídos se llenaron con la noticia, a Arcadios casi le da un paro cardiaco de la misma manera que a Kaledin hace un momento.

—¡¿Orden de ejecución?!... ¡Dios mío!

—No es sólo ella. Se han cursado órdenes de ejecución para toda la nobleza en el reino…—Kaledin respondió.

—Pero.. ¿Por qué justo ahora? ¡¿Qué urgencia tiene Zash de deshacerse de toda la nobleza?!—Arcadios cuestionó—Se supone que estos supuestos revolucionarios habían retirado la pena de muerte...

—¿No te lo dije hace un momento?—replicó Kaledin, ya habiendo recuperado la compostura—... Ya es una guerra civil…—dijo en tono de sentencia—Ahora mismo, mientras nosotros conversamos, el ejército de voluntarios del sur está intentando controlar toda la cuenca del río Felce y Zash está intentando evitarlo para no perder los puertos del sur… probablemente estén en batalla ahora mismo…

«… ¡Maldición! ¡Esto es una pesadilla!… ¿Apenas repelimos a Álvarez y ahora vamos a matarnos entre nosotros en una guerra civil?… »

—¡Ese maldito de Zash!—Arcadios protestó—Es obvio que la órden de ejecución contra la reina y todos los nobles del reino tiene por objeto acabar con cualquiera que pueda ser una amenaza para su poder… Ni siquiera él mismo se cree sus propias mentiras sobre el alcance de la revolución. ¡No bromeo cuando digo que la reina todavía tiene muchos partidarios en las zonas rurales del país!—Arcadios volvió a la carga, intentando siempre sacar partido por su amada.

«… Toda esta cosa de la revolución y la república solo prende en las cabezas de los privilegiados que viven en las grandes ciudades… » pensó de forma despectiva.

—La monarquía querrás decir… no necesariamente ella…—Kaledin le replicó, a pesar de su estado anímico comprometido…

Laxus y los otros magos que lo acompañaban tenían la tentación de preguntar: "¿Y qué haremos ahora con esta nueva información?". Sabían que el hacer eso los haría parecer vulnerables, así que esperaron a que otra de las partes hiciera el cuestionamiento. No se equivocaron: Arcadios se arriesgó y tomó nuevamente la iniciativa:

—¿Se dan cuenta de lo que esto significa?. Necesitamos tomar un curso de acción ya mismo, mientras Zash y la república están entretenidos peleando con el ejército del sur… ¡Debemos unificar nuestras fuerzas y marchar hacia Dea! ¡Debemos rescatar a su majestad!... y a tu hijo…—Arcadios no pudo disfrazar que estaba mucho más preocupado por Hisui que por el hijo de Kaledin.

—... La ciudad de Dea está muy lejos de nosotros y al mismo tiempo demasiado cerca de la capital… —Kaledin replicó—Lo más sensato sigue siendo mi plan… Tomar las ciudades del Norte para rescatar a la nobleza de Fiore, una vez que consolidemos nuestras posiciones en Magnolia y sus alrededores…

—¿Vas a abandonar a tu hijo en el Alcázar? ¿Al único hijo que te queda?—Arcadios insistió.

—¡Arcadios, usted es un maldito manipulador!—Kaledin le contestó.

El hombre más fiel a la reina no dudó en amenazar a Kaledin con la vida de su propio hijo de forma descarada. Definitivamente tenía talento para la política…

—¡ESTAMOS AL BORDE AHORA MISMO!—Arcadios dió un grito atronador, para que todos en la habitación pusieran atención—Necesitamos tomar una decisión… Y eso los incluye a ustedes, Fairy Tail—sentenció—. Espero su resolución para mañana...

La reunión terminó abruptamente. Las 3 partes se separaron, cada quien por su lado. Arcadios ciertamente seguía sin tener nada en comparación con Fairy Tail y los Karlistas, pero ahora había encontrado algo con que presionar a Kaledin para mover a su ejército hacia el oeste, hacia el Alcázar de Dea…

Por otro lado, los magos de Fairy Tail ahora sabían que tanto Kaledin como Arcadios necesitaban marchar al oeste si querían rescatar a Hisui y al hijo del líder Karlista. Con su exagerada reacción emotiva, Arcadios delató sus sentimientos por la chica y eso no pasó desapercibido por Mirajane y Lisanna, que tomaron nota y guardaron a buen recaudo… Todavía no sabían muy bien cómo usar esa ventaja para ayudar a sus colegas de Lamia y Saber o siquiera salvarse a sí mismos, pero ya era un inicio.

El que "sólo perdió" en la negociación fue Kaledin, que paradójicamente era quien de mejor posición había empezado, o al menos así lo entendió Lisanna que, vió con gran asombro como Arcadios había "ganado" la partida de poker político contra Kaledin y ahora lo tenía donde quería, todo ello simplemente "tirando hacia adelante".

«… Vaya, justo como decía papá: "¡Es plata o mierda!"… » reflexionó Lisanna.

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—¡¿De dónde sacaste esto?!—Yukino chilló al ver "la cosa".

—Erza me lo trajo antes de partir…

Tal como prometió y gracias a la escolta de Gajeel, Porlyusica regresó muy rápido de su laboratorio y trajo un objeto singular: Un extraño casco de caballero—o al menos eso es lo que Erza dijo que era cuando se lo trajo—de color negro, un casco cuyo visor emulaba las fauces de un dragón.

—¿Erza-san ya peleó con uno de esos Dragon-slayers?—Wendy dudó.

—... Así parece—la bruja respondió—. Y si son la mitad de terribles de lo que Erza y ellas dos dicen, ¡De verdad que son una amenaza mayúscula!—Porlyusica advirtió.

Aunque Yukino y Minerva recibieron un gran susto al ver tan cerca la cabeza de una de las cosas que los habían atacado, luego inspeccionaron con mucho interés. Porlyusica había diseccionado la pieza y la dejó con un gran corte longitudinal que dejaba ver el interior…

—No es un casco. ¡Definitivamente es una cabeza!—Minerva alzó la voz.

—No había cerebro ni ningún órgano remotamente parecido a lo humano—dijo Porlyusica—, Erza me dijo exactamente las mismas cosas sobre ellos que ustedes: No son humanos, o mejor dicho NO SON PERSONAS.

—Son… ¿Alguna clase de autómatas inteligentes? ¿Como los "Machias" que sirven al Imperio Álvarez?

—Inteligentes, ciertamente no, ¡pero se ve que son muy poderosos!—Ahora Yukino intervino—. Piensa en ellos más como los hijos del dragón Motherglare…

Yukino volvió a insistir con el parecido entre los engendros que los atacaron durante la crisis de la puerta eclipse y las nuevas criaturas. La joven se distrajo un momento con la cabeza cercenada y en una de las placas-escama vió una inscripción numerada.

«… ¿"345"?… ¡Esta era la número trescientos cuarenta y cinco!… No nos equivocamos en nuestras estimaciones, deben ser más de mil… »

—¿Y tú no vas a opinar nada?—Minerva le habló a Gajeel.

—¿Qué tengo que decir?... Mirando el lado positivo, quiere decir que no tenemos que contenernos de ninguna forma si es que llegamos a enfrentarlos algún día…—Gajeel hizo el genuino intento de sonar prudente.

—... ¿Si es que llegamos a enfrentarlos "algún día"?—Minerva le alzó la voz a Gajeel—. ¿No querrás decir "cuando los enfrentemos"?... ¿O es que tu esposa se quedó con tus bolas después de la boda?

Minerva respondió agresivamente ante la actitud prudente y casi vacilante que asumió Gajeel. Afortunadamente Levy no estaba presente en ese momento, pues seguramente "su enana" sacaría las garras contra Minerva, especialmente con lo inestable que estaba su carácter producto del embarazo.

Gajeel simplemente la ignoró y no se dejó provocar.

«… ¿A qué viene esa hostilidad, Minerva-sama?… » Yukino no entendía el comportamiento de su compañera.

Cana desvió la atención acercándose a Yukino. La mujer bebedora se alegró que ahora había alguien más útil para intentar animar a Lucy, que no estaba respondiendo a los intentos de acercamiento de Levy:

—Es genial que estés aquí, Yukino—Cana le dijo—, creo que a Lucy le vendrá bien verte, después de todo lo que le ha pasado…

—Lo sé. Ví las noticias durante nuestra huída. ¡Es algo terrible lo que le están haciendo!—respondió la chica mientras le devolvía la cabeza a Porlyusica.

La tensión entre Minerva y Gajeel persistía y el dragon-slayer se cansó de sentir sobre sí las persistentes miradas de la maga de Sabertooth. Ella no le había quitado los ojos de encima desde que llegó, como si estuviera esperando algo de él, primero con expectación pero ahora con enojo…

—Si tienes algo que decir, bruja, dímelo en mi cara—Gajeel le escupió con mal humor—. Si hay algo que odio, es esta clase de indirectas de ustedes las chicas… ¡¿Qué mierda estás esperando?!

—Primero, esperaba el momento en que anunciaras que irías a rescatar a Rogue… o cuando empezarías a mostrar siquiera un ápice de interés por él—dijo Minerva en tono arrogante—. Y estoy decepcionada… ¿Eso de que Rogue era tu "pequeño discípulo" eran puras fanfarronerías?

Minerva recién reveló el motivo de su malhumor. Toda su actitud, desde su destrato a Sting hasta sus críticas a Gajeel se explicaban por un sólo factor: Rogue Cheyene. Minerva actuó igual que Arcadios, la situación crítica de sus seres amados les obligó a ventilar sus profundos sentimientos por dichas personas, delatándose públicamente. Gajeel decidió ser paciente con la mujer, entendiendo su dilema.

—Oh, así que es eso—Gajeel respondió—. Mira, entiendo que estés preocupada, pero…

—¡TÚ más que nadie deberías estar más preocupado por él!—Minerva le gritó con frustración—¡Él te admiraba y tú no demuestras ni el más mínimo signo de interés por su seguridad!

—Minerva-sama, ¡Detente!—exclamó Yukino—¡No tienes ningún derecho de hablarle así a Gajeel-san! Él ya tiene una familia y es comprensible que quiera ser prudente. Además, ni siquiera le has dejado pronunciar palabra alguna y solo has pronunciado acusaciones. ¡Estás siendo completamente irracional!

—¡Jódete!—Minerva señaló al dragon-slayer de hierro—A mí no me importa lo que Arcadios y ese otro viejo quieran hacer. ¡Yo vine aquí porque pensé que de todos, al menos TÚ estarías dispuesto a ir por Rogue!—Minerva volvió a reclamar—Si tú no vas a hacer nada, ¡Yo lo haré!

Tras escupir una última ofensa, Minerva bufó y le dió la espalda para irse con Cana, dejando a Gajeel colorado de rabia, aguantándose las ganas de poner a Minerva en su lugar.

Yukino intentó de inmediato disculparse en nombre de su compañera y también aprovechó para expresar sus propios sentimientos:

—¡Por favor disculpa a Minerva-sama!. No es personal, ella sólo está muy preocupada por Rogue-sama… Bueno, yo también estoy muy nerviosa con todo lo que nos ocurrió…—Yukino habló temblorosa—Mi hermana… ¡Mi hermana estaba fuera de la ciudad en el momento de la revuelta y no he sabido nada de ella desde entonces!... —la chica exclamó, a punto de romperse—... La verdad es que ambas queríamos pedirles que por favor… sob-sob—Yukino empezó a llorar—¡Por favor ayúdenos a rescatar a nuestros compañeros de gremio!

Gajeel se sorprendió cuando Yukino le hizo formalmente el pedido a él. Las chicas se lo habían pedido a Laxus justo antes de que entrara a reunirse con Arcadios y Kaledin pero también quisieron obtener alguna garantía de Gajeel a título personal, en caso de que las negociaciones principales les resultaran adversas.

—... Gajeel-san… por favor, ¡sniff-sniff!—se oyó una nueva voz llorosa.

—¡Son ustedes!—Gajeel se dió media vuelta, sólo para encontrarse con los compañeros Exceed de Sting y Rogue.

Los tres magos de Sabertooth prácticamente se humillaron ante él para pedirle su ayuda en el rescate de Sting y Rogue. Yukino lloró a mares junto a Lector, y Frosch intentó apelar a su más tierna expresión para dar lástima.

«… Yo… veré que puedo hacer… »

Laxus, Mirajane y Lisanna salieron por fin de la sala de reuniones y detrás de ellos se fueron Arcadios y Kaledin. Ambos hombres dejaron el gremio sin despedirse siquiera, delatando que las negociaciones habían resultado tortuosas.

—... ¡Todos, acérquense ahora!—anunció Laxus en voz alta, una vez Arcadios y Kaledin dejaron el edificio—... Sólo miembros de Fairy Tail…

Los magos dirigieron sus miradas a Yukino, Minerva y los Exceed de Sabertooth.

—Entendemos, no se preocupen—Yukino respondió con educación, secándose las lágrimas. Minerva puso mala cara y lanzó un bufido.

Erik Cobra también se quedaría fuera, pero eso no le importaba. Con sus poderes, el dragon-slayer de veneno era capaz de escuchar cualquier conversación del gremio sin moverse de su sitio y ya estaba más que informado de todo lo que habían conversado Laxus, Kaledin y Arcadios. Cobra se fue a otra habitación junto a las chicas de Saber pero intercambió una última mirada con Kinana, su novia. Leyéndole la mente, ella pareció querer pedirle algo, pero él se negó de inmediato…

«… Por favor, ten la mente abierta. ¡Esta podría ser la oportunidad que hemos estado esperando para tí!… »

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Una vez más el gremio de Fairy Tail debía enfrentarse a las fuerzas del caos y una vez más, Makarov estaba incapacitado para dirigir. Con el anciano todavía en cama, sus hijos ahora debían confiar en el que tácitamente llevaba ejerciendo como maestro suplente desde hacía meses: Laxus Dreyar.

Esta frecuente situación de quedarse sin maestro en momentos clave era casi un chiste interno de Fairy Tail, así como el edificio del gremio destruido al menos una vez al año, con la salvedad de que ahora no había lugar para las risas.

Laxus y Mirajane informaron a sus compañeros magos de la propuesta que habían recibido de Arcadios y los Karlistas, así como también su grave situación frente al Consejo Mágico, del cual no tenían ninguna noticia aparte de lo que Kaledin y Arcadios les habían dicho...

—Ustedes no me eligieron como maestro provisional y sé que muchos nunca han estado del todo cómodos con la idea de tenerme "a cargo"... ¡Pero la situación es muy grave y debemos tomar una decisión!—exclamó Laxus.

Laxus hablaba con algo de resentimiento y resignación en su voz, pues sabía perfectamente que de estar Erza presente, ella habría sido sin duda la escogida para liderar al gremio en este momento de crisis, tal como había pasado durante la reconstrucción del gremio y muchas otras ocasiones.

El dragon-slayer de rayo estaba consciente de que su legitimidad como maestro estaba seriamente comprometida ya que el estatuto interno del gremio, establecido desde la época de Mavis Vermilion, dictaba que en caso de no contar con el Maestro Regular, la suplencia temporal se designaría democráticamente en una asamblea con ¾ de los miembros del gremio presentes. Por supuesto que el Maestro Regular tenía la potestad de designar directamente a su sucesor y el propio Makarov había conseguido el puesto de esa manera, pero esta situación era muy excepcional: Makarov quedó incapacitado de forma totalmente imprevista y no había dejado constancia oficial del nombramiento de su nieto como su suplente temporal…

—¿Y bien? ¿Qué opinan sobre la propuesta de esos dos hombres?—Mirajane alzó la voz.

—... Ellos dos no son confiables… ¿Cómo sabemos que el Consejo Mágico está tratando de expulsarnos como ellos dicen?

—No tenemos forma de probar lo que ellos nos dijeron, pero hay un hecho claro: El Consejo Mágico ya debería darnos una respuesta a la consulta que hice esta mañana o siquiera una amonestación por lo que hicimos ayer en la ciudad para salvar a Lucy…—Mirajane respondió—La excomunión es una posibilidad real…

Los magos allí presentes empezaron a murmurar entre ellos, muy preocupados por la noticia. Wendy era de las más inquietas, pues no sólo Fairy Tail corría riesgo de ser clausurado, sino también Lamia Scale y con ello, dicho gremio sería abandonado a su suerte por el Consejo Mágico, con sus magos apresados por los revolucionarios en la ciudad de Margaret.

—¿Qué hay sobre el plan de batalla?—preguntó Gajeel—¿Alguna idea de cómo vamos a invadir esas tres ciudades que ellos quieren?

—Ellos no dijeron nada específicamente sobre eso, pero es claro que su principal interés en buscarnos como aliados es que aquí se concentran la mayoría de los dragon-slayers… —explicó Laxus—Lo que ellos sí nos aseguraron, es que esperan que ustedes, quiero decir, nosotros—Laxus corrigió—, participemos en las batallas que involucren a los nuevos dragon-slayers de cuarta generación que tienen los revolucionarios de Zash en su ejército…

Todos guardaron silencio un momento, mirándose entre ellos, sin saber qué hacer o esperando que alguien dijera algo valiente o algo así. Las ausencias de Erza y Natsu eran notorias, pues en este tipo de situaciones eran ellos dos quienes marcaban el tono y contradecían al maestro proponiendo algo estúpido y temerario, Laxus en este caso.

—¿Y nosotros simplemente vamos a obedecer su plan?—Gajeel bufó con desgano—. Ese no es el estilo de Fairy Tail…

—Exacto—Laxus dijo—. Y por eso es que ahora debemos decidir qué es lo que vamos a exigir para nosotros en la negociación final…

—¿Qué hay de los chicos de Saber?—Gajeel volvió a interrumpir—. Debo estar mal de la vista, porque en ese mapa que nos mostraste no aparecen ellos como parte de la zona que vamos a ocupar...

—Ellos no quieren, ¿Cómo dijo?... "sobre-extender" sus líneas de abastecimiento en una zona más grande que la propuesta. Eventualmente, si es que su plan sale como ellos dicen—Mirajane aclaró—, por supuesto que acabarán ocupando la ciudad de Gazania en futuro, pero no será pronto…

—No, esa ocupación SERÁ ahora—Gajeel elevó el tono—. Sting y Rogue no tienen tanto tiempo y no sabemos que les harán los locos revolucionarios si nos demoramos mucho… ¡Me ofrezco voluntario para ir allí a rescatar a los chicos de Saber!—el hombre bramó a viva voz—. Diles que la condición para recibir nuestra ayuda será que el plan se cambie para ampliar la zona de ocupación hacia el Este, hacia Gazania…

A falta de tontos valientes como Erza y Natsu, Gajeel Redfox fue quien subió la apuesta, anunciando que estaba dispuesto a arriesgarse para acudir en rescate de Sabertooth. El efecto fue inmediato y muchos miembros del gremio reaccionaron de la manera habitual a cuando Natsu hacía cosas como esa. Especialmente notoria fue la cara de terror que puso Levy, su esposa.

—¿Estás seguro?. Gazania está muy lejos de Magnolia y a la vez está demasiado cerca de la capital, de las tropas más fuertes de Zash… será MUY arriesgado…—Mirajane le dijo.

—Lo entiendo y lo acepto—dijo Gajeel, muy seguro de sí mismo.

—¡Pero Gajeel!—Levy chilló—¡Tú no puedes ir ahora!... El bebé… ¡No puedes dejarme aquí!

Se desató una discusión instantánea entre ambos esposos. Levy le demandó una explicación por tan abrupta decisión, incoherente con su actitud previa. Gajeel no gastó saliva intentando justificarse, pues no quería que las iras de su esposa se volcaran contra los magos de Sabertooth por haber pedido el favor. Sabía también que Levy no comprendería su conexión especial con Sting y Rogue y porqué se sentía responsable por ellos… A ambos esposos les gustaba pensar que su matrimonio era un equipo democrático, donde se tomaban las decisiones juntos y quizá así fue al inicio, pero desde el embarazo de la chica, el equilibrio de poder se había inclinado mucho a favor de sólo una de las partes…

—¡Oosh!—Incapaz de hacer entrar en razón a su marido, primero con súplicas y luego con gruñidos, Levy hizo un berrinche y se fue de la habitación, muy molesta. Todos pusieron sus miradas sobre Gajeel.

—Hablaré con ella…—dijo Gajeel, resignado a perseguirla después que se calmara.

Laxus y Mirajane aceptaron la decisión de Gajeel y creyeron que ese era el único cambio que llevarían a la próxima reunión con Arcadios. Lamia Scale tendría que esperar…

Wendy se puso inquieta de nuevo cuando Laxus anunció que la junta del gremio se disolvería. La joven primero quiso levantar la mano para hablar, pero su baja estatura hizo que se perdiera entre la multitud. Luego quiso alzar su voz de forma muy nerviosa, consiguiendo sólo un susurro mediano.

—Yo…—Wendy dijo en voz bajísima—Yo quiero… —esta vez sonó en tono normal, pero con tartamudeo—¡Yo quiero ir a Margaret a ayudar a Sherria y a los chicos de Lamia Scale!—finalmente, logró una exclamación verdadera y fuerte.

Wendy no midió su fuerza y el grito resonó en toda la habitación, consiguiendo que todos se giraran a prestarle atención y reaccionen con desconcierto, poniéndola aún más nerviosa por su propia timidez…

—Wendy, acaso tú…—Charle quiso decir algo, pero fue rápidamente interrumpida por Laxus:

—¡Eso está fuera de discusión, Wendy!—Laxus replicó de forma inflexible—Si ya de por sí es peligroso para Gajeel, ni qué decir de tí. Los dragon-slayers de cuarta generación no son un juego. Eres muy pequeña todavía…

Laxus carecía mucho de tacto para tratar con Wendy. Mirajane tuvo que intervenir cuando vió que Wendy ya tenía los cachetes inflados y los puños apretados…

—No te lo tomes a mal, Wendy, sólo queremos protegerte, quizá esto sea demasiado para tí, ¿No te parece?...—le dijo Mirajane con ternura—Entiendo perfectamente tu preocupación por Lamia Scale, pero puedes quedarte tranquila, pues a diferencia de los chicos de Sabertooth, Lamia Scale está muy cerca de Hargeon, lo que significa que de todas maneras, el rescate de la ciudad se hará muy pronto sin necesidad de que nosotros intervengamos—le explicó—. Serás más útil apoyando aquí, como médico, donde tu talento será vital…

Una de las tantas formas en las que Wendy extrañaba tener a su equipo reunido era el grado de libertad que sus compañeros le daban. Durante las misiones peligrosas, ni Erza, ni Gray y ni mucho menos Natsu la subestimaban en cuanto a la parte que le tocaba, a diferencia de como sucedía ahora. Charle la había animado a trabajar sola hasta que Natsu y los demás regresasen, creyendo que tenían una oportunidad para probar ser un poco más independientes, pero rápidamente se decepcionaron cuando se toparon con la sobreprotección que se ejerció sobre Wendy. Makarov, Mirajane y Laxus obviamente no lo hacían con mala intención, pero sin darse cuenta la estaban haciendo sentir subestimada…

—... Tendrían que ir solas a Margaret con el ejército Karlista, tú y Charle… ni siquiera sabemos si podemos confiar en estos hombres. ¡Tienen mala fama de brutalidad y crueldad!—Laki argumentó.

Wendy se hartó de oír excusas y, primero con duda, alzó la voz una vez más:

—Cumplí quince en febrero… ¡Ya-ya soy una adulta!—con algo de temblor en su voz, Wendy se mantuvo firme en su resolución.

Hasta ese momento de su corta vida, Wendy se había limitado a seguir órdenes del maestro de turno. Primero bajo el mando de Cait Shelter y luego bajo el mando de Makarov, siempre había actuado bajo la protección de algún mago mayor como Erza o Natsu. A medida que empezaba a crecer, también crecían sus deseos de imitar y seguir los pasos de Natsu, a quien admiraba mucho por su entereza de proteger a sus seres queridos, aún cuando fuera contra las órdenes superiores…

—Ya lo hemos hecho muchas veces—Charle alzó la voz para apoyar a Wendy—. Aunque nos envíen acompañadas por otros miembros, al final siempre acabamos solas en batalla y nos las arreglamos muy bien… Así pasó contra Tártaros y Álvarez.

—Esta vez es diferente. No será un enfrentamiento uno contra uno. Es un ejército completo de dragon-slayers…—Mirajane hizo un último intento de hacerle entrar en razón.

A falta de la presencia de Natsu o Erza para apoyarla, Wendy buscó con la mirada a su otro "hermano mayor", Gajeel, quien tras reflexionar un momento y ver lo decidida que se veía la jóven, optó por dar el visto bueno:

—... Ya no es una cría—dijo Gajeel—. Aún si falla, tendrá que aprender tarde o temprano—Luego se dirigió directamente a ella—. Wendy, ¿Entiendes que en esta ocasión realmente estarás por tu cuenta?. Ahora no están Salamander ni Erza, y el resto de los miembros más poderosos se distribuirán en las otras tres ciudades del plan. Por mucho que te acompañe alguno de los debiluchos que sobrarán, prácticamente estarás sola…

¡Oye, te estamos oyendo!—Jet y Droy se quejaron por la ofensa de Gajeel, sintiéndose aludidos.

—¡Lo entiendo y aún así quiero hacerlo!—anunció la pequeña, con valentía.

Laxus observó reflejado en el rostro de Wendy la misma terquedad y resolución de Natsu, por lo que comprendió que no tenía caso intentar detenerla. De esta manera, se aceptó la petición de la jóven dragon-slayer del cielo…

«… Natsu, ¡De verdad que tu estupidez es contagiosa!... »

—Bien… Arcadios y Kaledin coincidieron en que Margaret es una ciudad sin importancia y que preferían centrarse en capturar Hargeon, que es un puerto más importante pero… ¡Está a pocas colinas de distancia de Lamía Scale!—Mirajane sonó positiva—podría ser posible que acepten nuestra contrapropuesta.

—Sin Erza, Natsu ni Gray, alguien debe ir al Norte, a Oak Town…—Laxus se resignó al cambio de planes.

—Si. Será la parte más difícil de la negociación—Mirajane habló pensativa.

—De acuerdo, queda decidido—Laxus anunció—. Les diremos que si quieren nuestra ayuda, deben prestar su ejército para ayudarnos a rescatar a Sabertooth y Lamia Scale.

«… Mmm, definitivamente no les va a gustar la forma en la que estamos cambiando su plan… » pensó Mirajane.

Wendy sonrió discretamente y levantó los puños hacia su pecho, mientras en este crecía el deseo de ver a Sherria y a sus queridos amigos de Lamia Scale. Irene Belserion, la bruja que vivía en su cabeza, se mantuvo inusualmente callada, pero ahora le habló a Wendy después de un largo tiempo:

[... Lo escuché todo, mocosa. Yo que tú, me preocuparía más por los enemigos que te esperan más que por ver a esos perdedores de Lamia. No sé nada de algo parecido a estos nuevos dragon-slayers, pero puedo asegurarte que será de los desafíos más grandes de tu vida… No te confíes… ]

«… No son perdedores. ¡Son mis amigos y voy a salvarlos!… »

Por extraño que fuera, los cambios mencionados devolvieron en pequeña medida el clima de entusiasmo y esperanza que se había perdido en el gremio, por tantas desgracias que les caían una sobre otra… Los magos ahora se animaban unos a otros a combatir a los revolucionarios:

"... Ya me estaba hartando de eso de la no intervención en política… ¡Ellos no paraban de ofendernos por lo de Lucy y nosotros no podíamos responderles! ¡Esos revolucionarios ya me tienen cansado!… "

"... Finalmente les patearemos el trasero a esos republicanos intelectuales que se creen mejores que nosotros sólo porque votan… Se pensaban intocables, pero ahora que el Consejo Mágico nos ha dejado a nuestra suerte, no habrá nada que los salve de nuestros puños… "

"... ¡Les recordaremos por qué somos el gremio más fuerte de todo Fiore!… "

Probablemente no era recomendable que las motivaciones de los magos para intervenir fueran los celos y el resentimiento contra toda la revolución, pero era algo inevitable por todos los agravios acumulados en contra del gremio los últimos meses, los asesinatos en las calles, la persecución a los ciudadanos que pensaban diferente y la división de su querida ciudad de Magnolia. Por más que su causa fuera la igualdad y la democracia, los revolucionarios no habían sido coherentes con lo que predicaban y a los ojos de todos los magos del país, la supuesta revolución democrática sólo había traído violencia e intolerancia. ¿Quién mejor que Fairy Tail para encarnar el hartazgo de toda la comunidad mágica con el fallido proceso político?

«… Abuelo, Primera, si de alguna forma están viendo o escuchando esto, les ruego que no sean duros con estos chicos y que me concedan la inspiración para comandarlos con sabiduría. ¡Sólo defendemos la justicia que ustedes nos han transmitido!… » El maestro suplente le rezaba a sus predecesores.

Laxus todavía mantenía una atisbo de dudas de su capacidad para guiarlos hacia el futuro, pero pronto recibió el voto de confianza que tanto necesitaba:

—Muy bien, Maestro—Mirajane le colocó la mano al hombro—, será mejor que preparemos todo para mañana…

Laxus se sorprendió al principio y de inmediato, el resto de los magos empezaron a corear a viva voz:

¡Maestro-maestro!

No fue necesario decir más. El recién ungido Maestro suplente de Fairy Tail se dirigió a sus compañeros con gran solemnidad:

—¡Les prometo que seré digno de la confianza que depositan en mí!

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Magnolia, 6 de abril de X793…

Al día siguiente, previo a la esperada negociación final con Arcadios y Kaledin, Laxus se reunió con los 5 representantes del Comité de Resistencia de Magnolia y les puso al tanto de la situación. En una votación de 4 contra 2, se optó por mantener el acuerdo inicial: Los ciudadanos seguirían al gremio en lo que decidiese.

El territorio controlado por Fairy Tail todavía se limitaba a los barrios de los distrito de la ciudad de Magnolia, con el campamento alrededor del gremio como centro neurálgico. En los límites con el distrito 5 y el distrito central, se dieron algunas escaramuzas entre los partidarios del gremio y los simpatizantes de la revolución, que no tenían una orientación clara debido a que seguían divididos entre los partidarios de Zash, revolucionarios moderados, radicales y miembros del Partido Social Revolucionario.

Está desorganización del bando revolucionario le dió a los magos un valioso tiempo para alcanzar un acuerdo satisfactorio con los representantes de la ciudad y luego con las nuevas fuerzas que buscaban su alianza.

«… bueno, al menos ya solucionamos eso, ahora viene la parte más difícil… ¿El anciano no se aburre entre tantas reuniones?... »

La conferencia entre los magos de Fairy Tail, Arcadios y los Karlistas quedó fijada para las 4 de la tarde, en el mismo lugar de la última vez. Laxus y las hermanas Strauss volverían a representar al gremio.

Desde el principio, la negociación fue muy difícil. Los cambios al plan original que demandaron los magos fueron objeto de amargas críticas por parte de Arcadios y Kaledin, quienes opinaron que al ampliar la zona de ocupación hasta Margaret, hogar de Lamia Scale, se estirarían demasiado las líneas de suministro del ejército. Margaret era una ciudad situada en una planicie semidesértica, desconectada del ferrocarril oriental y sin defensas naturales como ríos o montañas. En palabras de Arcadios, tomar la ciudad no valía la pena.

Kaledin también se quejó fervientemente de que todos los dragon-slayers que Fairy Tail disponía se destinarían para las ciudades de Magnolia, Gazania y Margaret-Hargeon, dejando desprotegida Oak Town en el noreste, hogar de los Kardos Karlistas. Para cubrir tal brecha, Mirajane se ofreció a ella misma y a sus hermanos para defender Oak Town, asegurándole a Kaledin que su fuerza combinada era equivalente a un dragon-slayer.

Pero el cambio que más dividió a las partes, fue la idea de avanzar a la ciudad de Gazania, hogar de Sabertooth. En palabras de Kaledin, el plan era una sentencia de muerte, pues al acercarse tanto a la capital, se expondrían a un más que obvio contraataque masivo de las fuerzas del gobierno, que los barrería de todas sus posiciones al este.

Sin embargo, este último cambio sí encontró apoyo en Arcadios, que vió en él la oportunidad perfecta para forzar a Kaledin a mover sus tropas al oeste, más cerca de la ciudad de Dea, donde resistía Hisui. Es por esto que Arcadios se puso del lado de Fairy Tail en la negociación final…

—... Es demasiado peligroso. Si hacemos una cabeza de puente allí, dejaremos expuestos nuestros flancos—Kaledin objetó enérgicamente—¡Esto que ustedes proponen no sólo implica tomar la ciudad de Gazania, sino también todas las poblaciones aledañas para garantizar que el enemigo no nos embolse!. No tenemos los números para hacer eso…

—Pero tu hijo y la reina siguen atrapados en la fortaleza del Alcázar de Dea…—Arcadios replicó—Me pregunto, ¿Cuánto tiempo podrán resistir con las provisiones que tienen?

Cada vez que Kaledin objetaba la contrapropuesta de Fairy Tail, Arcadios lo manipulaba con el recuerdo de su hijo. Kaledin se descolocaba y temblaba notoriamente…

—¡Tardaríamos más de un mes en romper el frente hasta allí!...—Kaledin justificó—. Por otro lado, Gazania es una ciudad aislada de la línea del ferrocarril centro y por más cerca que esté de Dea, el tomar Gazania no nos garantiza poder llegar rápido a Dea… La chica, tu reina está…

—¿Prácticamente muerta?—Arcadios dijo con frialdad—. No más que tu hijo…

Kaledin se puso de todos los colores y en su mente maldijo al hombre de todas las formas imaginables. No podía hacer nada para negar a Arcadios.

«… ¡Arcadios, usted es un maldito manipulador!... » pensó con rabia.

El líder Kardo era un hombre profundamente conservador y en cualquier otra situación, si tuviera que decirle algo a su hijo, sería algo como: "enfrenta tu muerte con valor". Sin embargo, ahora Kaledin tenía sentimientos encontrados. Era el último hijo vivo de los tres que había llegado a tener, la única familia que le quedaba…

—Fairy Tail—Kaledin habló—, puedo considerar su petición de marchar a Margaret, pero Gazania está fuera de discusión, sencillamente no se puede hacer…

—Sin Gazania, pueden olvidarse de ser nuestros aliados, y si eso ocurre… ¡Prepárense para luchar por Magnolia, porque no se la entregaremos sin pelear!—Laxus amenazó.

Los magos se mantuvieron inflexibles en su propuesta, no dispuestos a abandonar ni a Lamia Scale ni a Sabertooth.

Kaledin estaba muy frustrado y Arcadios sonreía para sus adentros, presintiendo que iba a salir ganando. Por supuesto, el líder Kardo podía sencillamente pasar de las otras dos partes e intentar enfrentar a Zash y sus monstruos sólo con sus tropas, pero en el fondo sabía que si quería volver a ver a su vástago, necesitaba a los Dragon-slayers de Fairy Tail para contrarrestar a los de Zash…

—¡Demonios, ustedes son unos malditos locos! ¡Dementes!—Kaledin protestó. Parecía un viejo cascarrabias—... ¡Van a hacer que nos maten!—Laxus y Mirajane también sonrieron en señal de victoria, presintiendo también que Kaledin estaba a punto de ceder—... ¡Sería una verdadera locura el tenerlos a ustedes de aliados!... Pero no veo otra salida para nuestra situación…

El orgulloso Atamán Alexander Kaledin finalmente cedió.

Arcadios no perdió el tiempo y se apresuró a que las tres partes firmaran el acuerdo de inmediato, antes de que Kaledin cambiase de opinión. Aquel acuerdo vinculante pasaría a la historia como "Pacto de Magnolia".

—... ¡Mañana mismo he de partir para Onibus para iniciar la sublevación!. Tomaremos todas las ciudades del Ferrocarril del Este con la excepción de Clover.—proclamó Arcadios, con autoridad.

El caballero finalmente veía una luz al final del túnel. Era sólo el comienzo y el camino sería durísimo, pero el profundo amor que sentía por Hisui le impulsaba a seguir adelante. En ese momento no pensaba en ningún futuro para él a su lado, tan solo quería verla segura y feliz. Era la prueba de que sus sentimientos por ella eran sinceros y verdaderos.

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Magnolia, gremio de Fairy Tail, atardecer del 6 de abril de X793…

Al final del sexto día, Laxus subió al balcón del segundo piso para relajarse un momento, después de una larga tarde de planificación y coordinación, tanto con Arcadios, Kaledin y el Comité de Resistencia de Magnolia. Seguirían encerrados en su perímetro de los distritos 3 y 4, pero sólo hasta la llegada de las tropas Karlistas.

Ya todas las decisiones importantes se habían tomado y los planes de combate ya estaban preparándose…

Gajeel Redfox entró de imprevisto por el acceso al balcón, presumiblemente buscando también algo de paz. Tenía un aspecto muy cansado.

—Uy, parece que alguien no tuvo una tarde agradable…

—Oh, cállate—Gajeel escupió.

—¿Y bien? ¿Pudiste convencerla?

—Está furiosa conmigo. Pasé todo el día intentando apaciguarla… ¡Puede parecer pequeña a simple vista, pero esa mujer es más terca que una mula!

Gajeel y Levy se pasaron todo el día peleando, pasando por toda una montaña rusa emocional, donde a pesar de que ella explotó contra él de todas las formas que pudo, el hombre se mantuvo inflexible en su decisión de ayudar al imprudente de Sting. Al ver que no le convencería por mucho que chillara y se retorciera, Levy llegó a amenazar con cometer la locura de acompañarle en su viaje a Gazania para combatir a su lado…

"... 'a donde tú vayas, yo voy', ¡Ese era el trato!…"

—¡¿En serio ella también quería ir?! ¿En su estado?—comentó Laxus—. Que loca…

—Es el embarazo, supongo… —Gajeel se encogió de hombros—Pero mi decisión es fija. Iré a Gazania sólo.

Gazania y Margaret serían tomadas. Sin embargo, a los miembros de Sabertooth y Lamia Scale, el rescate no les saldría gratuito. Laxus se dió la atribución de comprometerlos a ellos también con la causa rebelde, al menos de la misma forma en la que Fairy Tail ayudaría. Durante la negociación, Laxus tentó a Kaledin usando a Sting y a Rogue como cebo, usando las palabras citadas a continuación: "... Yo le aseguro que ellos entenderán y se unirán a nosotros… ¿Qué opina? Tendrá dentro sus filas a otros dos Dragon-slayers… ".

—... Bueno, entonces todo está dicho. Mañana Mirajane y sus hermanos marcharán al Norte y Arcadios proclamará el bando para llamar a las guarniciones del Este a sublevarse contra el gobierno provisional… ¡El hombre en verdad tiene fé en que quedan algunos leales dentro del ejército de Fiore que acudan a su llamado!—Laxus habló con despectivo sarcasmo.

—Esperemos que tenga razón. Entre más soldados regulares tenga Arcadios, menos tendremos que intervenir nosotros…

—Exacto. Ni bien el ejército Karlista se abastezca en Magnolia, Wendy y Charle irán con una parte para tomar Hargeon y Margaret… Esperemos que esas dos se cuiden bien entre ellas.

—Wendy podrá hacerlo. Además, no podemos depender de sus poderes de sanación para siempre…

—... Y tú marcharás a Gazania con la otra parte del ejército…—Laxus hizo una pausa larga. Desde el día anterior, quería preguntarle algo a Gajeel: —Reconozco que tu repentina idea de rescatar a Sting y Rogue me sorprendió también. No parecía que ibas a hacer eso… ¿Estás preocupado por ellos?—le dijo extrañado—. Como no dijiste nada antes… Ayer incluso dejaste que la bruja de Minerva te gritara de esa manera.

«… ella necesitaba desahogarse… ¡Y ahora yo también!... »

—¡Claro que estoy preocupado por ellos!—Gajeel se desahogó—Pero no podía mostrarme inseguro o desequilibrado por muy mal que me pusiera la noticia. Se supone que ahora debo mantenerme sereno porque ahora la intranquila es mi mujer—confesó el hombre—¡Ella está como loca!, ¿Sabes?... cambia de humor todo el tiempo, a veces está inmensamente feliz, otras veces se enoja sin motivo y llora… Es una pesadilla…

—Así que es cierto eso de que el embarazo las enloquece…—replicó Laxus con burla.

—No lo sé, ni me importa—dijo Gajeel con resignación—. Lo que entiendo es que ahora tengo la responsabilidad de hacer que su mundo sea estable, y por ende, ¡Yo no puedo comportarme como una vieja histérica aún cuando por dentro me muera de preocupación por Sting y Rogue!—confesó Gajeel.

Desde hace mucho tiempo, Gajeel había sentido que no tenía nadie de su edad para tratar temas profundos como estos. Si bien recientemente había hecho el esfuerzo de reconectar con sus "hermanos" por iniciativa de Anna, no encontraba en ellos un interlocutor válido dada las inmadureces de Natsu y Sting, la actitud reservada de Rogue y la edad de Wendy…

—Nunca imaginé que tú, de todos nosotros, serías el primero en dar el gran paso y ser "El adulto responsable"—bromeó Laxus.

—Si, yo tampoco…—Gajeel respondió con la misma ironía.

—Aunque, debo decir que ofrecerte voluntario para ir a Gazania al rescate de esos dos tontos, dejando aquí a una esposa embarazada y enojada no es algo muy "responsable".

Gajeel asintió con la cabeza y sonrió con desgano. La muerte del atardecer y la llegada de la noche dieron la señal de que el hombre debía volver con Levy. Disponiéndose a entrar de nuevo al edificio, le dijo una última cosa antes de despedirse:

—Sólo digamos que ahora voy a hacer una última locura antes de que nazcan mis hijos...

Mientras Gajeel se alejaba, Laxus se quedó solo con sus propios pensamientos, masticando una y otra vez el plan, como si eso lo acelerara. Se preguntaba si Mirajane ya habría recuperado sus fuerzas por completo como para ofrecerse ir al norte. Pensó en lo viejo que ahora se sentía al ver a Gajeel convertirse en padre, siendo él mayor:

«… Espera… acaso él dijo, "hijos"... ¡¿en plural?!... » Laxus puso un gesto de sorpresa tras reflexionar.

CONTINUARÁ…

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NOTAS DEL CAP

Segundo y último capítulo del día de hoy.

Entramos a la conclusión de este Arco. Ya sólo faltan los enfrentamientos finales y creo que dejé bastante explícito quienes los van a protagonizar. Tengo planificado que sean dos capitulos, considerando que tengo planificados 4 combates principales. Francamente no me gustaría tener que dividir de nuevo y restrasar más el Arco final del libro, que tendrá a Natsu y Ophis como protagonistas, pero qué se le va a hacer, veré cómo me sale todo…

La ubicación de Sabertooth y su ciudad, Gazania, siempre ha sido un tema ambiguo y se ha tratado de forma inconsistente (como el paso del tiempo en toda la obra). En el manga original, la única referencia que teníamos de su ubicación era que debía estar cerca de la guarida del culto Avatar, por ende, al Norte de Crocus, zona central de Fiore. Así lo consideraban la mayoría de los mapas hechos por fans para juegos de rol y otras actividades. Incluso yo utilicé uno de esos mapas en el primer libro. PERO recientemente, en el cap 125 de 100 years quest, se aclaró que está al Este de Fiore… Esto es problemático, ya que se supone que lo que está al Este de Fiore es Magnolia y todas esas ciudades en el ferrocarril que aparecían en la primera temporada… ¿Significa que Sabertooth en realidad estaba muy cerca de Fairy Tail todo este tiempo?...

Otro problema era la ciudad de Clover, donde se reunían los maestros en la primera temporada. En el Arco de Lullaby se dijo que estaba separado del resto de ciudades por un "gran barranco" y que sólo se llegaba por tren (Natsu y Erigor pelearon allí). Sin embargo, cuando se publicó el mapa oficial de Fiore en el manga/artbook, ponían a Clover en medio de un lago…

Con todos estos apuntes, me permití hacer mi propia versión del mapa de Fiore y para solventar los problemas, coloqué a Sabertooth en un punto intermedio entre la capital y Magnolia (sigue considerándose "el este"), mientras que para Clover, añadí un trozo de tierra con el barranco y la ciudad al borde del lago.

Lamentablemente, la plataforma de FanFiction no me permite publicar imágenes, por lo que no pude colocar los mapas editados como sí hice en la primera plataforma donde se publicó esta historia.

Sin complicarlos más, eso sería todo por hoy.

¡Espero que nos veamos pronto!